http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2015-07-28T05:21:07+02:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA["Los chinos copiamos muy bien, yo te hago una copia exacta del Edificio España"]]>2015-07-28T05:00:00+02:002015-07-28T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-07-28/los-chinos-copiamos-muy-bien-yo-te-hago-una-copia-exacta-del-edificio-espana_945149/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidente-981/Cuentan las malas (y siempre bien informadas) lenguas, que la consulta realizada por Wanda Group al Ayuntamiento de Madrid para poder demoler la fachada del Edificio España y, posteriormente, volver a levantarla no consiste, precisamente, en hacer el mismo trabajo que cuando se trajo de Egipto a Madrid el Templo de Debod y se reconstruyó, piedra a piedra, en el Parque del Oeste.

Más bien, los planes del holding de Wang Jiangli pasan por hacer honor a la internacionalmente reconocida capacidad de la industria china de realizar las mejores copias del mercado y, como si de una camiseta de D&G o un bolso de Loewe se tratara, demoler el emblemático rascacielos de la Plaza Mayor y, posteriormente, levantar una copia idéntica. Pero copia, al fin y al cabo.

Con el argumento de que es inviable reconstruir todo el rascacielos, de 117 metros de altura y 25 plantas, sin echar también abajo la fachada; y con el añadido de que el inmueble, construido entre 1948-1953, se hizo en una época  “en la que no había materiales de calidad, y su vida útil está acercándose al final”, según publicó El País, el grupo Wanda ha propuesto al consistorio que dirige Manuela Carmena optar por "soluciones que aseguren su durabilidad a largo plazo", eufemismo que podría traducirse por "los chinos copiamos muy bien, yo te hago una copia exacta del Edificio España, pero con nuevos y mejores materiales".

El problema es que este planteamiento choca con la protección histórica del edificio que, a pesar de que fue rebajada en la recta final del mandato de Ana Botella, en diciembre de 2014, sigue exigiendo que se mantenga la fachada principal que da a Plaza de España, una de las estampas clásicas de la capital, y los alzados laterales. El Edificio España fue vendido por Banco Santander a Wanda Group en julio de 2014 por 265 millones de euros.

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<![CDATA[El 'caso Púnica' y las náuseas del PP]]>2015-07-28T05:00:00+02:002015-07-28T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-07-28/el-caso-punica-y-las-nauseas-del-pp_945183/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/La corrupción no es una herencia del pasado, como pretendían hacernos creer en el PP. Lo desmienten las últimas entregas de la llamada Operación Púnica (contratos de obras o servicios públicos a cambio de comisiones), desmantelada por la Guardia Civil en el otoño del año pasado con la detención de medio centenar de personas, entre políticos y empresarios.

Los testimonios obrantes en el sumario, ya desvelado el secreto judicial, han vuelto a ser de amplio consumo mediático. Y han vuelto a desbordar la capacidad de asombro de la opinión pública. Muchos nos remiten a fechas recientes, aunque el funcionamiento de la trama (básicamente, desvío de dinero público hacia bolsillos privados) se remonta varios años atrás.

Los dirigentes del partido de Mariano Rajoy apelan de nuevo a la condición humana como resorte argumental frente a la doctrina de la corrupción institucionalizada. De corrupción “congénita” del PP hablaba ayer mismo en un artículo el exlíder socialista Pérez Rubalcaba. No están reñidas las dos teorías. Y menos aún en este tipo de casos, donde es inevitable la concertación de conductas individuales, sin excluir las orientadas a la financiación de actos del partido. Por eso hablamos de trama. En distintas fases del calendario (después de ser alcalde, Francisco Granados reinó en el PP entre 2004 y 2011). Y en distintos lugares de la gobernación municipal o regional (Madrid, Valencia, León, Murcia). ¿Nadie, aparte de los interesados, se percató de lo que ocurría en tantos sitios y durante tanto tiempo?

Todas las pruebas disponibles en este y otros casos (por supuesto, también en el de los ERE andaluces) nos llevan hacia la misma conclusión: es imposible que la Guardia Civil tuviera noticia de las prácticas tóxicas de ciertos dirigentes o altos cargos del PP antes que otros dirigentes o altos cargos del PP con los que compartían tarea, discurso, reuniones, tejido organizativo, y que ahora se hacen de nuevas. Si no hay pecado judicial, al menos hay pecado político en la indolencia, la omisión y la mirada distraída sobre lo que ocurre en el entorno inmediato de un gobernante o un dirigente de partido.

Una persona fundamental en la pirámide de poder del PP me confesó a puerta cerrada que en cierta ocasión comentó con Esperanza Aguirre la extendida sospecha sobre la conducta de compañeros que ahora aparecen implicados en este escándalo. La entonces presidenta de la Comunidad de Madrid calificó de “siempre negativos”, “nunca positivos”, como diría Van Gaal, los comentarios de dicha persona. Es un simple ejemplo de flojera en la lucha contra la corrupción a la hora de la verdad, que es la preventiva, la que permite curarse en salud.

El comando de jóvenes segundos del PP –los primeros callan– ha tomado posiciones en los medios de comunicación para expresar el “asco”, el “bochorno”, las “náuseas” que sienten por la banda sonora de la Operación Púnica que protagonizan sus “ovejas descarriadas”, mientras el resto de partidos valora el caso como un problema “orgánico”.

En el caso del principal partido de la oposición, se aprovecha la coyuntura para pedir explicaciones parlamentarias al presidente del Gobierno. Pero Rajoy no está por la labor de darlas. Tal vez haya pensado que explicarlo es empeorarlo, como ya ocurriese en el último pleno del Congreso sobre la corrupción (27 noviembre 2014). Entonces los dos grandes partidos volvieron a escenificar una estéril reyerta verbal. Pedro Sánchez acusó al presidente de incapacidad para abordar la regeneración democrática. Y Rajoy sostuvo que la firmeza de Sánchez ante la corrupción termina en Despeñaperros.

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<![CDATA[Andanzas del atril más cotizado del Ibex 35 por capricho de Sánchez Galán]]>2015-07-27T05:00:00+02:002015-07-27T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-07-27/aventuras-y-desventuras-del-atril-mas-cotizado-del-ibex-35-por-capricho-de-sanchez-galan_943747/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidente-981/Un atril, siempre el mismo, y una corbata, siempre verde. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, no necesita nada más (ni menos) para plantarse en cualquier acto al que haya sido invitado para hablar de su libro… es decir, de energía, de tarifas y de lo que haga falta, siempre que puedan saltar chispas.

Para cualquier acto que se tercie, el ejecutivo salmantino necesita pocos papeles. Tiene el discurso bien aprendido y suficientes tablas para torear, aunque a veces el trapío le juegue malas pasadas. Sin embargo, siempre que sea menester, el capo de Iberdrola se hace acompañar por su atril fetiche para dirigirse a la audiencia.   

Debe ser algo más que una cuestión de imagen, porque el atril de marras es capaz de condicionar cualquier protocolo que se tercie. Ni siquiera la distancia es un impedimento. Desde Madrid o Bilbao, y no por orden de importancia, siempre hay dispuesta una cuadrilla, furgoneta mediante, para plantarse con el atril a cuestas. Tal cual.

Por eso, no siempre que un vehículo comercial de Iberdrola se cruce en su camino piense que se trata de un equipo técnico. Cabe la posibilidad de que sea la pieza fetiche de Sánchez Galán rumbo a un bolo cualquiera, aunque los anfitriones de turno hayan insistido en que no procede. Aunque cueste creerlo, el verde no combina siempre.

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<![CDATA[El fracaso de Artur Mas será su liberación]]>2015-07-27T05:00:00+02:002015-07-27T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-07-27/el-fracaso-de-artur-mas-sera-su-liberacion_943755/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Acostumbrado a ir de derrota en derrota –sólo triunfó en la pitada del Bernabéu–, tampoco será una tragedia para el presidente de la Generalitat, Artur Mas, el revolcón del 27-S, cuando le pasen por encima las leyes del Estado o/y los votos de quienes quieren seguir siendo catalanes y españoles. Al contrario. También para él se avecina el fin de la pesadilla. El choque con la realidad le va a deparar una verdadera liberación.

A solas debe estar contando los días que faltan para quitarse un peso de encima. Estoy convencido. Lógico. Es el líder de un partido burgués amante del orden y sediento de centralidad. No resulta creíble su teatral indolencia frente a las olas gigantes de sentido común que rompen sobre la plaza de Sant Jaume. Por ejemplo, las incesantes dosis de recuerdo sobre su legitimidad de origen. La que nace en la legalidad cuyo desmantelamiento propone en su absurdo desafío.

A Mas no puede serle indiferente la gente de orden de Cataluña, la del resto de España, la de su propio partido (CDC, ya sin Unió) o la inevitable activación de la maquinaria del Estado, que hará cumplir la ley cuando se pase de las palabras a hechos contrarios a la legalidad. De momento, nada que impugnar en una pura declamación de anhelos. Es como si Pedro Sánchez, Pablo M. Iglesias y Cayo Lara firmaran un compromiso para implantar la sociedad sin clases en dieciocho meses, o en ocho, o en semana y media. Soñar es gratis.

No es verosímil que persona tan pragmática (apoyó a su partido cuando pactó con quienes quisieron meter en la cárcel a Pujol y luego con quienes le gritaban "Pujol, enano, habla castellano"), una persona pasada por la Universidad, conocedora de la legislación vigente y la historia de Cataluña, esté haciendo oídos sordos a las cantidades industriales de razonamientos que propios y extraños le trasladan sobre su irrealizable proyecto. Y sobre los efectos de su cantada cancelación: la bancarrota de su desacreditado partido (el de Pujol, Sumarroca, Prenafeta….), el envenenamiento de la convivencia entre catalanes y la dilación de sus verdaderos problemas.

Después del game over, el hoy presidente de la Generalitat se irá a su casa con la satisfacción del deber cumplido. "Lo di todo, pero no pudo ser", se dirá con la esperanza de ver puesto su nombre en una calle de la otrora industriosa Sabadell, donde triunfó su familia. Y tal vez acabe alineado en los libros de historia con los Claris, García Viñas, Macià y Companys, que lo intentaron antes que él. Además de la pitada al himno nacional, este saltito a la historia sería el segundo éxito –y prou– de una carrera política diseñada por sus enemigos y ahora costaleros de ERC (Junqueras), ANC (Forcadell) y OC (Casals).

Es mi quiniela, qué le vamos a hacer. Una hipótesis como otra cualquiera y bastante más realista que este contradiós (acción absurda o vituperable, según la Real Academia de la Lengua). El de una Cataluña desconectada del resto de España. Les emplazo a que me lo recuerden después del 27 de septiembre si finalmente se celebran esas elecciones dizque plebiscitarias por el artículo 33 (la real gana del president).

La fecha tope para la convocatoria es el 3 de agosto. Estamos en la cuenta atrás hacia el choque del “proceso” contra la realidad de las leyes, las urnas o el aislamiento. Apenas dos meses para empezar a recomponer un tablero político catalán ya exento de quimeras. 

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<![CDATA[Cifras de empleo: regalo electoral con trampa]]>2015-07-24T05:00:00+02:002015-07-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-07-24/cifras-de-empleo-regalo-electoral-con-trampa_940613/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Juegos de palabras a mayor gloria del presunto milagro de la recuperación. Antes liderábamos la creación de paro y ahora lideramos la creación de empleo. Lo dijo ayer el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en unas jornadas de su periódico favorito, donde destapó la EPA del segundo trimestre de 2015. Un regalo electoral para la causa del PP. De los datos se desprende que el objetivo de terminar la Legislatura con menos paro que el heredado de Zapatero ya está conseguido. Hay medio millón de parados menos que a principios de 2012, inmediatamente después del relevo en Moncloa. Y más personas ocupadas. Y más afiliados a la Seguridad Social.

Es la aritmética del empleo y los números cantan. Pero el regalo tiene trampa si deriva en triunfalismo. Sería ofensivo para los damnificados que España sea el segundo país con más paro de Europa, por detrás de Grecia. Y ya sabemos que el paro genera desigualdad. Aquí más que en ningún otro país desarrollado. Lo dice la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

Entre abril y junio se crearon 411.800 puestos de trabajo. Pero cantidad no es calidad si tenemos en cuenta que tres de cada cuatro son temporales. Y que, según el último informe Foessa (Cáritas), el 15% de los excluidos socialmente en España tiene trabajo. Si mi amigo Joaquín Leguina me riñe por fiarme de organizaciones con tendencia a exagerar en sus informes los niveles de pobreza, entonces me remito a la UE. Mientras el discurso de Moncloa y Génova clavetea el mantra de que “la mejor política social es el empleo”, la nada sospechosa Comisión Europea crea doctrina: encontrar un empleo en España no es garantía frente a la pobreza (“Informe sobre la situación social en Europa”).

Por tanto, para nuestros cinco millones de parados (5.149.000, exactamente), el final de la recesión es una mera presunción teórica. En su última visita a Madrid, el presidente de la CE, Jean Claude Juncker, dijo que “no podemos hablar de una salida de la crisis si las ventajas del crecimiento no llegan a una mayoría de los ciudadanos”. Eso no ha ocurrido aún. Véase la alarmante cifra de hogares sin ingresos: 757.200, según el Instituto Nacional de Estadística, así como la caída en los índices de prestación por desempleo y en la tasa de cobertura social aplicable a los parados de larga duración. Esa tendencia no se ha invertido, a pesar de mejorar los índices de crecimiento y empleo. Las alarmas ya habían sonado a principios de febrero, cuando se descubrió que los parados con prestación habían pasado en los dos últimos años del 64,05% al 57,6%. Y la cuantía, de 864,3 euros a 815,3. A día de hoy la tasa ha caído hasta el 56,5%.

Todo esto nos remite a los costes sociales de una pregonada recuperación económica basada en la precariedad laboral, los salarios bajos y la facilidad del despido, verdaderos resortes de la competitividad y el crecimiento. El Gobierno es consciente y, en vísperas electorales, se esfuerza por colocar su “agenda social”. Si tenemos en cuenta que uno de cada dos trabajadores es mileurista, y uno de cada tres cobra por debajo del salario mínimo, traten ustedes de calcular el impacto del mensaje en las urnas. La izquierda lo sabe. Y tanto el PSOE como Podemos explotarán al máximo los costes sociales de la muy celebrada superación de la crisis económica. 

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<![CDATA[Reality Show]]>2015-07-24T05:00:00+02:002015-07-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-07-24/reality-show_940616/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Me tropiezo con un artículo de Federico Steinberg en Expansión, en el que dice que, después de las negociaciones, Grecia queda humillada y Europa seguirá echando millones y millones de euros.

A Grecia le hemos dado mucho dinero, para devolver los préstamos que tiene con Europa y el FMI, para medio salvar los bancos donde los griegos tienen su dinero y para poner en marcha la economía griega.

Cambio de periódico. Encuentro a un articulista que pone verde a François, porque ha dicho que la solución es más Europa. ¡¿A quién se le ocurre?!

Pues mira, majo, a mí. No creo que François sepa que existo y por eso no creo que le importe nada lo que yo diga o cuándo lo diga. Pero publiqué un libro en 2012, del que recuerdo lo que tuve que correr, empujado, una vez más por Olga, mi editora de Espasa, que mientras, muy seria, me señalaba la fecha de entrega puesta en rojo en su calendario, me tranquilizaba diciendo: "sobre todo, no te agobies".

Recuerdo más cosas, y copio dos, pero antes quiero explicar algo.

Viví en Estados Unidos hace muchos años. "Muchos" quiere decir el año que asesinaron a Kennedy. 

Me gustan mucho los Estados Unidos, aunque, históricamente, tienen bastantes diferencias entre ellos. Hasta hay dos Estados comprados, Alaska y Luisiana, y, además, bastante baratos. Y con lo distintos que son unos de otros, me encanta ver a todos ponerse en pie, la mano en el pecho, cuando suena el himno de las barras y las estrellas. Son americanos.

Eso me imagino yo en Europa. Pienso en Mariano, Enzo, Ángela, François, etc., como gobernadores de los Estados correspondientes, poniéndose chulos alguna vez y cediendo siempre que la Patria está por en medio. Son europeos.

Pienso en los Estados Unidos de Europa, que es a donde vamos, aunque nadie ha dicho que sea fácil. Pero llevamos 53 años de camino, o sea, que faltan 53 años menos para que suceda eso y yo pueda descorchar una botella de champán Cristal, de Roederer, que tengo en mi despacho, bien guardada y que me han dicho que es carísima, aunque, si tardamos mucho, el champán se puede esbafar, o sea, perder la gracia.

Lo único que, a primera vista, no me gusta de la idea de los Estados Unidos de Europa, es que la bandera roja y gualda, la mía, se quedará en segundo plano y el himno europeo me impactará menos que el nacional, del que aún recuerdo la letra que escribió Pemán y que ahora no se puede cantar, porque es una reliquia franquista y los que lo oyen lo acompañan diciendo "la la la" o lo abuchean.

Voy a copiar lo que he dicho que copiaría, porque tengo una gran tendencia a irme por las ramas y cuanto más viejo, peor. Son dos párrafos de mi libro.

Uno:

"Más Europa. Eso trae consigo que se vayan dando pasos -cuanto más rápidos y más decididos, mejor- para que haya un presidente europeo, un gobierno europeo, un parlamento europeo, un tribunal supremo europeo y un banco central europeo. Todo ello dará lugar a una política europea, a una justicia europea y a una banca europea".

(Aclaración. Quiero un presidente de verdad, un parlamento de verdad, un gobierno de verdad, etc.).

Otro:

"Algunos dicen que 'más Europa' representa una cesión de soberanía'. ¡Pero si ya la hemos cedido! Y además, ¡si era eso lo que queríamos cuando decíamos lo de '¡ya somos europeos!'"

Pues eso, que ya somos europeos. Que hasta los que se quieren ir de España quieren que les den soberanía para cederla inmediatamente a Europa. En ese caso, no podrán echarle la culpa de todos sus males, pasados, presentes y futuros, a Madrid y se la echarán a Bruselas, a quien las culpas pasadas, presentes y futuras le traerán sin cuidado. A lo sumo, pensarán: "¡no haber mandado al duque de Alba!"

Grecia, después de las "negociaciones" (yo mando, tú obedeces), sigue con sus apuros para continuar, a trancas y barrancas, en la Unión Europea.

Está absolutamente intervenida y, como dicen en mi tierra, "pa días tiene",

Hoy dicen que Ángela, mi querida Ángela, se ha reblandecido. Lo leo y veo que de reblandecimiento, nada. Que de quita, nada. Que, según cómo vayan las cosas, prorrogará los plazos de vencimiento y rebajará los intereses. 

Como en Europa no faltan nombres para cada cosa, veo que esto se llama "extend and pretend". Extender los plazos y pretender que algún día pagarán. Esto es como cuando oigo jugar a mis nietos: "que yo te daría más tiempo para pagar y que tú me pagarías algún día".

Aparece Schaüble, majo como él solo, y se le ocurre decir que lo mejor que puede hacer Grecia es largarse durante una temporada. Lo de "durante una temporada" es una metáfora que quiere decir que se largue de una vez. Que ya hablaremos en el futuro. O no.

Como siempre digo que menos leer y más discurrir, intento discurrir. Me coge un poco cansado y, además, el continuo bombardeo griego me desconcierta. 

Discurro y me pregunto:

1. ¿Y si dejáramos que Grecia se fuera de la Unión Europea, perdonándole TODAS las deudas con los intereses correspondientes?

(A España, hace unos días, nos tocaban 26.000 millones, que, con el último rescate, se convertirán en 36.000 en cuatro días) 

2. ¿Y si Grecia imprimiera dracmas, muchos dracmas, que servirían de poco para comprar cosas en España pero que podrían servir para manejarse los griegos en Grecia?

3. ¿Y si Grecia se hiciese amiga de Estados Unidos, de Rusia, de China y de los BRICs con el sano objetivo de sacar a cada uno lo más que pudiera?

4. ¿Y si le dijera a Estados Unidos que sus bases en Grecia hasta embellecen el territorio?  ¿Y que si quiere más, que las ponga? (Cobrando, claro está, el alquiler correspondiente) 

5. ¿Y si le dijera a China, que, ya que se ha quedado con el puerto del Pireo, puede quedarse con unos cuantos más, también pagando, como es natural?

6. ¿Y si contrataran a algún experto en turismo con el objetivo de robar un par de millones de turistas a España y otros dos millones a Italia, por ejemplo? Todo esto para ir consiguiendo euros, rublos, dólares o lo que fuera.

7. ¿Y si contrataran a algún experto que se encargara de vender todo lo vendible, excepto los monumentos de siempre, porque están en Grecia, pero no son griegos, sino Patrimonio de la Humanidad?

A todo esto, le podíamos dar un nombre, tal como "bajar a la cruda realidad, darnos cuenta de que Grecia es un pozo sin fondo, darnos cuenta de que los griegos nos odiarán, darnos cuenta de que políticos, o lo que sea, españoles, tendrán un ataque de solidaridad con los peluqueros griegos -los del trabajo de alto riesgo y, en consecuencia, jubilación temprana- y dirán que no hay derecho a que les recorten las pensiones, y darnos cuenta de que, a base de convertir los 26.000 en 36.000, podemos llegar, y de hecho llegaremos, a 46.000, 56.000, 66.000 y así se querrá ir de Europa todo el mundo, porque esta no es mi Europa que me la han cambiao, etc."

Buscar un nombre en inglés para todo lo anterior es tarea complicada. "Extend and pretend" queda mejor, pero es falso. Llamarle a lo anterior "reality show" quizá sería más exacto, porque es reality y es show. 

Reality, porque es lo que está pasando/va a pasar en la realidad.

Show, porque, a base de contarnos cuentos, llegamos a pensar que con apuntes contables está todo resuelto. 

Cuando hablo de "apuntes contables", me refiero al proceso siguiente:

-yo te debo, tú me debes; 

-yo soy rico porque no contabilizo lo que está irremisiblemente perdido y lo mantengo en mi Activo como si fuera cobrable, que no lo es;

-te presto un apunte contable para que lo pongas como "dinero en caja y bancos" y luego me lo devuelves y yo lo contabilizo como "deudas cobradas";

-y así, ad infinitum, o sea para siempre.

Y con apuntes contables se puede engañar a bastante gente durante algún tiempo, pero, a todos, siempre, no. Aunque tengamos una firme voluntad de creérnoslo, sabiendo perfectamente que no es verdad.

Para hacer todo esto, Alexis no sirve. Además, su madre ha dicho que no come ni duerme ni tiene tiempo para estar con sus hijos. Habría que buscar alguien, bien educado, con hijos ya crecidos y que tuviera la calidad humana, la competencia y la serenidad suficientes para lidiar con todo el mundo sin que todo el mundo se enfadase con él.

Veo que hay quien se preocupa por el "riesgo moral". O sea, porque, una vez perdonada la deuda a Grecia, el próximo primer ministro español se quite la corbata, empiece a ir a Bruselas y volver de Frankfurt todos los días, obedezca todo lo que le manden en Europa, haga un referéndum, y después explique a los que han votado a su favor que el referéndum ha sido una pérdida -cara- de tiempo y que se va de la UE sin pagar. Y hala, a imprimir pesetas, a vender puertos a China y a ofrecer bases a los Estados Unidos, mientras vendemos todo, menos el Pilar. Eso, que no me lo toquen.

No creo que en España, y quien dice España dice Lituania, haya personajes así, aunque, como todos somos tan raritos, nunca se sabe.

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<![CDATA[El Sindicato de Periodistas se hace 'podemita' y defiende la web de Carmena]]>2015-07-24T05:00:00+02:002015-07-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-07-24/el-sindicato-de-periodistas-unico-colectivo-que-sale-en-defensa-de-la-web-de-carmena_938682/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidente-981/La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, al fin ha encontrado alguien que defienda la necesidad de una web como la de “Versión Original”, de tan polémico nacimiento y de tantos quebraderos de cabeza para la regidora y su equipo de gobierno. Y en un gesto que la reconfortará aún más si cabe, Carmena se alegrará de saber que el capote le llega de una organización profesional formada por periodistas, ese mismo colectivo que, al unísono, ha salido en tromba a atacar la web municipal y a descalificar sus pretensiones de desmentir a los plumillas de la Villa y Corte.

Se trata de la Federación de Sindicatos de Periodistas de España, el único sindicato profesional formado exclusivamente por informadores, y marcadamente afín a fuerzas políticas como Izquierda Unida o Ahora Madrid y, por tanto, proclive a recibir con mejor humor la última iniciativa del equipo de Manuela. En un giro marcadamente 'podemita', el sindicato –con una trayectoria intachable en la defensa de los derechos laborales del gremio– ha difundido un curioso comunicado de apoyo  a "Versión Original" que se orienta en sentido estrictamente inverso a lo manifestado estos días por otras organizaciones como la Fape o la Asociación de la Prensa (APM). Entidades que vendrían a ser aquí –en este reparto de papeles– lo que la 'casta' es a la política tradicional.

Para el sindicato, las críticas a “Versión Original” han sido “desproporcionadas” en todos los sentidos y algunos de los argumentos utilizados “son contrarios al ejercicio del Derecho a la Información y parece que pretenden colocar a los periodistas y a los intereses de los medios por encima del resto de la ciudadanía”.

Y es que, lejos de sostener una posición de defensa corporativa del gremio, el sindicato anima a Carmena y a las Administraciones Públicas a seguir por esa vía de informar con transparencia. Le pese a quien le pese y le duela a quien le duela... Y a los periodistas, a su vez, les pide que sus reacciones a este tipo de iniciativas no sean argumentos demagogos sino aportaciones “constructivas y encaminadas a mejorar la información de las Administraciones Públicas a los profesionales del periodismo y a la ciudadanía”.

“Muchas de esas críticas –explican– parten del supuesto de que en España existe una democracia informativa real cuando está lejos de alcanzarla, según han puesto de manifiesto informes y pronunciamientos de distintos organismos independientes internacionales. En ellos se ha documentado la parcialidad de la información de los grandes medios de comunicación españoles y su alineamiento con sus particulares intereses económicos, legítimos pero de dudosa ética”, añaden. Y es que al sindicato no le duelen prendas a la hora de citar los males endémicos del llamado cuarto poder o a la hora de reconocer que el derecho a la rectificación es la gran asignatura pendiente del periodismo patrio.

“Suponer que una Administración Pública no debe dudar de la veracidad e independencia de los medios resulta insostenible cuando estudios como el Informe de la Profesión Periodística 2014, elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid, demuestran que son gran parte de la ciudadanía y los propios periodistas los que no tienen confianza en la veracidad de las informaciones”.

El sindicato recuerda, por último, que en la Comisión Europea existe, desde hace años, una herramienta idéntica (la web ‘Euromitos de la A a la Z’) que nunca ha recibido críticas de ninguna organización de periodistas.

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<![CDATA[¿Es España la empresa que nos une a todos?]]>2015-07-22T05:00:00+02:002015-07-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-07-22/es-espana-la-empresa-que-nos-une-a-todos_938108/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El lunes en Bilbao lucía el sol y el clima era suave. En el magnífico edificio de la Universidad de Deusto, junto a la ría, el rey Felipe VI entregaba el segundo premio “Reino de España”, instituido por el Círculo de Empresarios de Madrid, el de Economía de Barcelona y el de Empresarios Vascos. La entrega del primer premio fue uno de los últimos actos que presidió el rey Juan Carlos. Y en el año transcurrido la institución se ha fortalecido.

Me explica Petra Mateos, que fue directora del gabinete de Miguel Boyer y es directiva del Círculo de Empresarios, que el ambiente del acto estaba en correspondencia con el clima exterior. El Rey entregaba en Euskadi el premio dado por los empresarios de las tres capitales económicas españolas a Josep Ferrer Sala, presidente honorífico de Freixenet, y el empresario que, junto a su sobrino y actual presidente de la firma, Josep Lluís Bonet, lanzó a la entonces mediana empresa vinícola del Penedès a la conquista de Europa y del mundo. A la exportación de un producto –el cava– que en España ya ganaba en consumo al champagne. La “laudatio” de Marcelino Oreja fue excelente, el Rey resaltó su satisfacción por entregar el premio a Josep Ferrer (ya estuvo en los actos del centenario de Freixenet hace unos meses en San Sadurní D´Anoia) y pronunció la frase que han recogido los diarios: “España es la gran empresa que a todos nos une”. Y para remachar la armonía, el presidente Urkullu afirmó: “Un Estado también debe ser una empresa común que reconozca su diversidad como una riqueza y establezca un sistema de relaciones desde el reconocimiento y el respeto mutuo”. Y siguió (¿quién se acuerda de Arzalluz?): “Nadie tiene la verdad absoluta y la clave es compartir la decisión de negociar, la voluntad de pactar y la garantía de cumplir”.

No llovía en Bilbao, ETA ha desaparecido, España vuelve a crecer por encima del 3%, ha habido una exitosa sucesión en la Corona y el lendakari Urkullu predica “negociar, pactar y cumplir”. ¿Se podía pedir más? Algún asistente pensó que la España optimista, plural, amiga del diálogo e impulsora de sus empresas exportadoras había renacido junto a la ría de Bilbao, una ría que el Guggenheim ha convertido en símbolo de una Euskadi próspera.

Pero el Deusto del lunes no es la realidad española. Mejor dicho, no refleja todo lo que pasa. La pasada semana un serio y circunspecto Felipe VI había recibido al president Mas, que le debió explicar que Cataluña iba hacia unas elecciones plebiscitarias para conseguir la independencia. No había otra solución porque –como me dice el conseller Mas-Collell en una entrevista a la revista Consejeros– “la derecha ha roto el pacto de la transición”. Euskadi, con su marco diferencial, está satisfecho y quiere “negociar, pactar y cumplir” pero las fuerzas dominantes en el parlamento catalán –con mayoría absoluta– están planteando la desconexión con España como el único horizonte ilusionante. Mientras Mas le debió hablar al Rey de que Cataluña quería ser libre y plena “sin acritud”, los independentistas ven en el próximo 27-S una fecha similar a aquella en la que en 1947 la ONU votó a favor de la partición de Palestina y nació el estado de Israel.

¿Qué ha pasado? ¿Qué hemos hecho para merecer esto? "¿Cuándo se jodió lo nuestro?”, como se pregunta en un reciente libro el periodista catalán –nada nacionalista– Arturo San Agustín.

Una historia reciente

Cinco instantáneas lo resumen:

Primera, 2003. El tripartito con Pasqual Maragall, el alcalde olímpico al frente, gana las elecciones y forma gobierno con la promesa de reformar el Estatut. Gran ilusión en el mundo de la izquierda catalana que quiere dejar claro que socialistas (PSC), republicanos (ERC) y ecosocialistas (ICV) exigen más autogobierno que Jordi Pujol, que había mandado sólo durante 23 años erigiéndose en algo así como el general De Gaulle de Cataluña. Entonces CiU, dirigida ya por Artur Mas, que aspiraba a recuperar la Generalitat, apoya la reforma del Estatut. Pero quiere romper el tripartito (separar a ERC del PSC) y exige más. Mucho más. Sale un Estatut de máximos y Zapatero (asustado) y Mas (calculador) pactan un recorte. En este proceso las fuerzas catalanas negocian competitivamente –para apuntarse cada una el tanto– el nuevo Estatut. Y el pacto final Zapatero-Mas deja fuera a ERC. Intencionadamente.

Segunda instantánea, 2005-2010. El PP ve en el Estatut el primer motivo serio para atacar a Zapatero, que, contra pronóstico, les ha ganado las elecciones del 2004 (con la inestimable ayuda de Aznar, que creyó que ocultando la autoría del atentado del 11-M se garantizaba la victoria). Rajoy, que no puede volver a perder, se lanza a fondo –con un equipo jurídico capitaneado por Federico Trillo– contra el Estatut y logra –nada menos que cuatro años después de que Cataluña lo haya aprobado en referéndum– una sentencia de un Tribunal Constitucional desacreditado (por la lucha interna y porque muchos magistrados han sobrepasado los años de mandato por el desacuerdo PP-PSOE) que le da sólo una parte de razón. Pero –ni Zapatero ni Carme Chacón lo supieron oler– en aquella Cataluña sacudida por la crisis y por la cruzada de Mas contra el tripartito la sentencia se vivió como un insulto. Tuvo lugar la primera gran manifestación masiva (llevamos cuatro) con el lema “Nosaltres decidim” (Nosotros decidimos). Un grupo de manifestantes increpa al president Montilla, que participa en la protesta y Artur Mas proclama que la vía estatutaria está muerta.

Tercera instantánea, 2010-2012. Cuando Rajoy gana en el 2011, Artur Mas, president desde finales del 2010, espera entenderse con el PP. De hecho el entonces presidente business friendly elimina el impuesto de sucesiones y gobierna todo el 2011 y parte del 2012 gracias a los votos de Alicia Sánchez-Camacho. Pero Mas no tiene mayoría absoluta (necesita al PP), quiere “demasiado” (algo similar y a plazos al pacto fiscal de los vascos) y Rajoy no precisa de CiU (al revés que Aznar en el 96) porque tiene esa mayoría y no quiere ceder nada. No necesita un Majestic-2 (el nombre del hotel en el que se negoció el pacto con Pujol que brindó la mayoría de Aznar en su primera legislatura).

Mas convoca elecciones –con medio uniforme independentista (el derecho a decidir)– y pierde 12 diputados que van a ERC, la gran capitalizadora entonces de “la desconexión moral con España” de parte de Cataluña, que se pone de relieve en la gran manifestación del 11-S del 2012. Mas incrementa su apuesta independentista, entierra el pacto con el PPC, desprecia al PSC (no son gente de fiar porque con Maragall le arrebataron la Generalitat en el 2003 y tuvo que aguantar, hasta el 2010, siete años a la intemperie) y pacta con ERC una consulta-referéndum en el 2014 que no sabe (o no quiere saber) que, al menos con Rajoy en la Moncloa, es imposible.

Cuarta instantánea, 2014. Las relaciones entre los dos gobiernos –con Montoro y la crisis fiscal de Cataluña por en medio– se degradan a una velocidad inimaginable. Mas convoca la consulta, el Tribunal Constitucional la suspende, Mas realiza –burlando al gobierno de Madrid que la prohíbe pero la tolera– una pseudoconsulta que se desarrolla de forma ejemplar y en la que 1,8 millones de catalanes –el 36% aproximadamente de los que tienen derecho a voto– se expresa a favor de la independencia.

Quinta instantánea, 2015. El independentismo se pelea desde noviembre hasta junio por la rivalidad Mas-Jonqueras. El apoyo social permanece alto pero disminuye. De repente, Mas –que sabe manejar la ANC y Òmnium, dos movimientos de clases medias– logra rehacer la unidad del independentismo y convoca elecciones plebiscitarias el 27-S con una lista unitaria (en la que él va de cuarto, la encabeza un exdiputado europeo de ICV, y la cierra el ídolo barcelonista Pep Guardiola). De repente, un Madrid que daba a Mas por amortizado se pone a temblar y vuelve a esgrimir como argumento único el imperio de la ley y el Estado de derecho. Bueno, el ministro del Interior añade algo sobre los motivos “crematísticos” de Guardiola.

Dos hombres que no han estado a la altura

En el actual conflicto –que no nace ahora pues ya Ortega y Gasset decía en 1932 que la única solución era la “conllevancia”– ha habido dos políticos –Mas y Rajoy– de apariencia moderada y algo tecnocrática –a primera vista menos visionarios que Pujol y Aznar– que no han estado a la altura requerida. Han pecado de irresponsables porque han tenido escasa o nula voluntad de pacto.

Artur Mas porque ir hacia la independencia es –suponiendo que triunfe, que es mucho suponer– desencadenar una grave crisis entre España y Cataluña de graves consecuencias políticas y económicas. Algo que la Unión Europea –que suficientes problemas tiene con Grecia, Ucrania, los refugiados y el terrorismo islámico– no puede ver con buenos ojos. Desestabilizar España, la cuarta economía del euro, no es un juego banal. Hasta cierto momento –que puede tardar y comportar mucho sufrimiento– el instinto lógico de los Estados es protegerse mutuamente. Francia es un país centralista que aún vigila Perpignan. Italia convive con una Padania rica que ya se proclamó independiente hace años (sin ninguna consecuencia por ahora). A Alemania le preocupa la Europa del sur y lo último que quiere es que la economía española (tan perjudicada ante los mercados sin Cataluña como la catalana sin España) origine un nuevo problema del euro.

Rajoy no ha negociado el referéndum ni nada, pero las mayorías absolutas también ocurren en las democracias. No acostumbran a durar más de una legislatura y hasta hace poco CDC decía que tan legítimo era pactar con el PP como con el PSOE. Ahora dicen que no se puede pactar con ninguno de los dos. No, la CiU que por responsabilidad y patriotismo económico votó si a las medidas de ajuste de Zapatero en el 2010 que evitaron el rescate -contra el criterio de Montoro al que, según testimonio de una diputada canaria, no preocupaba que España se hundiera porque ya llegarían ellos y lo arreglarían- se parece muy poco a la lista unitaria independentista que Mas promueve ahora. ¿Ha cambiado Cataluña tanto como Artur Mas, que de candidato contra el tripartito de la derecha (catalana y española) ha pasado a ser el arquitecto parcial de una lista independentista encabezada por un eurodiputado de ICV? No me lo acabo de creer pero es posible. ¿Probable?

Aznar buscó más complicidades

Pero la frivolidad de Mas –la falta de sentido de Estado que si tuvo CiU tantas veces, la última en el 2010 para salvar a España del rescate– no es mayor que la de Rajoy. Es muy posible que ningún jefe de gobierno de España pueda permitir un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Cameron es británico, no español, y sólo lo toleró cuando el SNP tuvo mayoría absoluta con un programa independentista en el que exigía un referéndum, cosa que en Cataluña todavía no ha sucedido nunca. Todavía.

Pero no ceder a Mas en el referéndum no impedía acordar cosas. Al contrario –para no perder imagen ante los catalanes– debía intentar llegar a algún acuerdo. Y en cuatro años podía haber alcanzado o peleado por alguno. La sociedad civil –no la ANC y Òmnium pero sí Foment, el Círculo de Economía, Pimec, la UGT, Comisiones Obreras, el Círculo Ecuestre, los empresarios del Liceu y el Palau (los que no están acusados como Millet de complicidad en la financiación de CiU), toda estaba deseosa de apoyar cualquier gesto de distensión. Porque mayoritariamente no son independentistas. En el Barça, el club de largo más numeroso, la candidatura radical de Laporta (apoyada por la ANC) perdió el domingo por goleada ante el tradicional “seny” catalán –ni antiindependentista ni españolista- de Bartomeu. Y también por interés. Nadie razonable quiere un conflicto que no se sabe cómo puede acabar y que divide a las familias y a la sociedad. Pero Rajoy no ha dado ningún paso para pactar con Mas. Peor todavía, no ha hecho nada para aparecer ante Cataluña como el gobernante de Madrid que quería pactar y no ha podido hacerlo porque Mas ponía la condición previa del referéndum. ¿Es lógico que cuando Cataluña es el 18% del PIB español y el Estatut establecía –constitucional o inconstitucionalmente es otra cuestión– que durante cinco años la inversión del Estado central debía representar un porcentaje similar, la del 2014 y 2015 –dos años turbulentos haya sido sólo del 9%? Desde luego no indica voluntad de negociar. ¿Es voluntad de irritar o es estulticia pura y dura?

Aznar no era catalanista y tenía “tics” autoritarios (doy fe) pero cuando ganó sin mayoría absoluta en el 96 hizo dos cosas razonables. La primera pactar con Pujol en el Majestic y ceder varias competencias, entre ellas la policía autonómica. Amor con amor se paga. Pero hecho este pacto, que le garantizaba la estabilidad parlamentaria, hizo otros gestos para establecer directamente –ni a través de Pujol ni del PPC- alguna complicidad con la sociedad civil catalana. Uno, no muy relevante, fue hacer, aprovechando visitas a Barcelona, alguna cena de intelectuales que le montaba el arquitecto Oscar Tusquets, quintaesencia de la “gauche caviar” catalana. Más importante fue hacer ministros a Josep Piqué y Ana Birules, que no eran del PP sino jóvenes y ambiciosas promesas de la sociedad civil que habían formado parte –como independientes- del equipo de Macià Alavedra en la Generalitat. Incluso hizo que Josep Piqué –y algunos de los empresarios a los que gusta la cercanía del poder- creyeran que podía ser el sucesor.

Por el contrario es triste constatar que Rajoy –un hombre mas relajado y dialogante- cuando pisa Barcelona (poco porque es territorio comanche) se refugia en la sede del PP en la calle Urgell (o en restaurantes próximos) y que no ha creído conveniente contar con algún ministro que encarne el mundo económico catalán. Incluso Franco inventó aquello de “ministro sin cartera” para Pedro Gual Villalbi. Sí, Jorge Fernández es un ministro catalán pero por ser del partido y próximo a Rajoy.

Rajoy y Mas han conducido al nacionalismo español y al nacionalismo catalán a un escenario de riesgo en el que el choque frontal de trenes no es ya algo indeseable que eventualmente se puede producir (como en el otoño del 2014) sino una posibilidad a la que nos podemos ver abocadas por la fuerza de la gravedad de las políticas del “tot o res”, del todo o nada. Como advertía Urkullu ante el Rey, de creer que se tiene toda la razón.

La “lista unitaria” va a tener mucho “glamour” pero no es lo que los catalanes quieren. En la última encuesta de La Vanguardia (el domingo 12) un 38% de los encuestados decía que la única solución al conflicto era la independencia pero otro 38% (con algún decimal mas) creía que la mejor salida era una reforma de la Constitución. Exactamente lo mismo que dicen Miquel Iceta y Pedro Sánchez, que ayer lo repitió en Barcelona. Y todavía había otro 18% que afirmaba que todo se podría arreglar con una interpretación más flexible de la Constitución.

Artur Mas ha ido demasiado lejos y Rajoy no sólo ha pecado de inmovilismo sino que no ha trabajado Cataluña, que es algo más complejo de lo que deben pensar Jorge Fernández, Jorge Moragas, Alicia Sánchez Camacho y el invento-revelación de Andrea Levy.

Ahora el brutal choque de trenes (del que puede salir la gloria pero también la desgracia) sólo puede ser evitado si el 27-S las listas de Miquel Iceta (PSC), Ramón Espadaler (Unio), Herrera-Camats (o quien Podemos quiera poner) e Inés Arrimadas (Ciutadans) demuestran que Cataluña es una sociedad plural y diversa. Aunque Artur Mas les defina a todos como “cómplices objetivos de Rajoy”.

Pido disculpas por la extensión de este artículo. No volverá a pasar. 

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<![CDATA[Mi programa de gobierno]]>2015-07-17T05:00:00+02:002015-07-17T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-07-17/mi-programa-de-gobierno_930982/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Cuando publiqué mi libro La hora de los sensatos, un periodista me preguntó si me estaba postulando como presidente del Gobierno. Mi contestación fue rotunda: ¡NO!

Han pasado unos años. Nadie me lo ha vuelto a preguntar, pero si alguien lo hiciera, mi contestación sería la misma, esta vez con dos signos de admiración a la derecha y dos a la izquierda. No, por cuatro razones: a) porque no sé; b) porque cómo voy a empezar con un nuevo empleo a mis 81 años; c) porque menudo aburrimiento tener que madrugar, ir a la Moncloa todos los días y empezar a despachar con los ministros, que, a excepción de alguno, no son la alegría de la huerta; d) porque a mí me gusta vivir en San Quirico, donde conozco a todos, voy a misa de 8 de la tarde los sábados y luego al supermercado, a comprar whisky, que se me ha vuelto a acabar.Pero veo y oigo y aguanto a todos: a Mariano, sacando a cuatro chavales a la calle para demostrar que el PP es un partido de jóvenes; a Pedro, que no sabe bien por dónde anda y que quiere federalizar España; a Pablo, al que le veo un poco mustio después de su actuación en Atenas y de verse en un espejo con el pobre Alexis, que olvidó el principio fundamental que dice que en Europa hay que obedecer a Ángela. Principio que a Alexis le ha costado enterarse unos meses, mientras él y Varufakis hacían el ridículo, viajes arriba, viajes abajo, tirando el dinero en billetes de avión, a pesar de la buena voluntad de Ryanair ofreciendo vuelos tirados de precio Berlín-Atenas. (He dicho Berlín y no he dicho Bruselas o Frankfurt. He dicho Berlín.)

Veo y oigo y aguanto –y me río, no puedo evitarlo– cuando leo cosas referentes al inventor de mil maneras de hacer el ridículo, Artur, acompañado en su duro trabajo por Oriol, Josep Antoni, Dani, las monjas, y tantos otros que luchan por quitarle el puesto de la ridiculez, trabajo duro y difícil porque los niveles de estulticia son muy altos. Hoy leo que Artur y Oriol van de cuarto y quinto en una lista –no sé exactamente cuál, y ellos tampoco– mientras un señor, Carles Vives Pi-Sunyer, el único inteligente, ha rechazado ir el primero de la lista "por razones personales". Puesto que ha aceptado inmediatamente otro señor, Raül Romeva, al que no conozco porque debe ir a una peluquería distinta a la mía.Veo y oigo y aguanto a más gente, que algo tienen que hacer para cobrar unas perrillas a fin de mes que hagan que su marido/mujer estén satisfechos y puedan llevar una vida normal, tirando a un poco alta.Teniendo presente todo lo anterior, y manteniendo el NO, NO, NO, NUNCA JAMÁS a participar en la vida pública, he decidido escribir este artículo y titularlo "Mi programa de gobierno".Antes de empezar, quiero que quede claro que no hay copyright. Que el que quiera copiar algo, que lo copie. ¿Que quiere decir que la idea fue suya? Que lo diga. ¿Que todos le felicitan por lo acertado de su programa? Que le feliciten. ¿Que alguno le insulta? Que le insulten, porque hay que estar a las duras y a las maduras. Que yo le cedo las felicitaciones a condición de que se quede con los insultos.Empiezo, advirtiendo de que, como no tengo espacio, voy a poner un esquema. Lo tengo completo, pero no cabe aquí. Otra cosa: no he puesto los distintos puntos en orden de importancia, sino como me han salido. Si tuviera que ir a Las Ventas, de telonero de Hombres G, a presentar mi programa, lo pondría en orden.

Hay un primer punto, eso sí. Tengo que decir que soy católico, que procuro vivir en católico y que procuraré que, al gobernar, se note que soy católico. (Sé que en este momento acabo de perder unos cuantos votos, pero quiero que queden las cosas claras desde el principio. Ya no lo diré más).Lucharé por ser prudente y para que mis ministros (los menos posibles) sean prudentes. En este sentido, quiero copiar lo que ha dicho un aspirante a la presidencia de Estados Unidos: "El primer día no tomaré una decisión (sobre un tema importante que se está discutiendo ahora allí). Lo que haré el primer día será estudiar ese asunto".Para aclarar lo que quiero decir, pongo ejemplos de temas que tendré que estudiar y que no improvisaré brillantemente el primer día:- La reforma de la Constitución.- La reforma de la ley electoral.- La reforma del sistema de pensiones.- Las desigualdades tremendas que veo en las remuneraciones económicas.De los temas que acabo de citar, la reforma de la Constitución es primordial, porque sigo pensando que hay 17 nacioncitas y dos ciudades autónomas en este trozo de Europa que se llama España y que varias –quizá muchas, quizá todas– son un modelo de gasto despilfarrador que hace que España sufra.Haré un presupuesto base cero en la Administración central y en las autonomías y en las ciudades autónomas para cuantificar lo que sobra y para que los españoles sepan que esta organización que en su día fue buena para pasar de una situación a otra (la bendita transición, que se hizo de maravilla, aunque ahora los posmodernos tenemos que decir que fue un bodrio), que esta organización, digo, ha evolucionado hasta convertirse en una máquina de gastar y gastar y gastar dinero.

Mi gobierno será business friendly, o sea, apoyará todo lo que pueda a las empresas porque estoy convencido y mis ministros también, ya que si no lo están los despediré de que las empresas son las que crean empleo, que para mí, en este momento es EL PROBLEMA.Repetiré hasta la saciedad que hay dos cosas que a mí me parecen más falsas que Judas:1. Que hay una oposición entre ser político y ser técnico, olvidándonos de que el político que se olvida de que sus ideas cuestan dinero, no es un político. Es un chisgarabís, o sea, según el DRAE, un chiquilicuatre.2. Que hay una oposición entre la austeridad y el crecimiento. Dejaré claro que lo del austericidio fue una tontadica que se le ocurrió a alguien y nada más. Y que es muy bueno necesario que España sea un país austero, o sea, un país que gaste con la cabeza. Y que, simultáneamente, haya crecimiento, tarea en la que los bancos deben jugar un papel esencial. Porque si un país serio (austero) se dedica a trabajar para crecer y los bancos engrasan, en el mejor de los sentidos, el sistema, aquel país serio crecerá y se creará empleo.Respecto a la independencia/soberanía/derecho a decidir/quiero irme de Cataluña, esperaré a que se aclaren. No doy ahora ninguna fecha porque, tal como han liado estos chicos las cosas, no se sabe qué pasará el 27-S ni si habrá una lista única, si la encabezará ex-Sor Teresa Forcades, si a Artur le habrán mandado a navegar por el mar Egeo, etc. En cuanto ellos tengan las ideas claras, cosa que en estos momentos parece difícil pero en peores garitas hemos hecho guardia, dejaré la Moncloa, me instalaré en San Quirico y bajaré a Barcelona todos los días, a hablar, a negociar, sine die y con una condición: discreción absoluta. Ni un solo periodista. Ni la tele ni la radio. Aquí incluyo a todos los amigos que tengo en los medios, porque, chicos, lo primero es lo primero. Y ahora, lo primero es que ni el que mande en Cataluña quiera hacer gestos que demuestren que él manda ni el que mande en España, o sea yo, haga el chulito ante mi militancia. Que de chulos torpes ya estoy hasta el gorro. Porque además de torpes y chulos son más inútiles que una tetera con el pitorro al revés.

Con lo que quede, negociaré ad infinitum, dejando muy claro que, mientras yo mande, aquí no se va nadie de casa. Haré todas las cuentas que haya que hacer, considerando siempre que, en una familia, el hermano rico ayuda al menos rico. Y si el menos rico es un caradura, me meteré con el caradura, porque se trata de que todos, repito todos, echemos una mano para que la familia funcione bien. Si hace falta, repetiré a todas horas la palabra sólidaridad, acentuándola en la só, porque, como ya he dicho otras veces, así acentuada es más solidaridad que bien pronunciada.Y para mí, España es una familia. Quizá lo tenía que haber dicho al principio, pero me ha salido ahora.Hablando de familias, actuaré como un miembro de la familia europea, sabiendo que mi ilusión es que un día se firme la Constitución de los Estados Unidos de Europa. Como consecuencia, seguiré obedeciendo a Europa, como hicieron mis antecesores y harán mis sucesores. (Fijaos que, en una hábil maniobra, he dicho "Europa" y no he dicho "Ángela Merkel", porque, desgraciadamente, Ángela no es eterna. Tampoco lo es Europa, pero, para mí, como si lo fuera.)Si un miembro de la familia europea quiere irse o, por sus continuas trampas, mentiras y chanchullos hay que echarle, que se vaya o que le echen. Y que no me digan que para Cataluña sigo un criterio distinto, porque es verdad. Porque Cataluña es un trozo de mi Patria y ese miembro hipotético de la familia europea del que estoy hablando es un socio administrativo de una empresa que a todos nos hace mucha ilusión, pero que Patria, lo que se dice Patria, no es.Habrá un viceportavoz del gobierno, porque el portavoz seré yo. Lo que pasa es que no puedo estar todo el día hablando con periodistas, que es lo que me gusta, porque, además, tengo que hacer otras cosas. Por eso, delegaré algunas intervenciones. Pero nadie me quitará que cada 15 días hable por televisión para contar lo importante y alguna cosa no importante, pero que pueda interesar a la gente, aunque sea un poco de cotilleo. Cuando esté con periodistas, admitiré todo tipo de preguntas, sabiendo que, en esto de las preguntas, hay un peligro, con el que me encuentro en los coloquios después de las conferencias: que el que hace la pregunta no tiene ningún interés en que se la contestes. Lo que quiere es lucirse, presentando una teoría que se le ha ocurrido y que ahora que tiene público, la suelta. En esas ocasiones, cuando al cabo de mucho rato esa persona se calla, yo suelo decir: "sí". Pues eso es lo que haré. Y si algún periodista me ayuda, diciendo, por ejemplo, "cállate, pelmazo", se lo agradeceré.

Hablaré siempre, o con mucha frecuencia, de mis tres preocupaciones, porque me parece necesario que los 46,5 millones de personas de mi familia se las sepan de memoria:1. El déficit, o sea, lo que mi familia (España) gasta más de lo que ingresa al año. En 2011, con el inefable José Luis viviendo en la Moncloa, gastábamos 91.000 millones de euros más de lo que ingresábamos, siguiendo la vieja teoría de que primero lo político, luego lo político y, al final, lo despreciable técnico. O si lo queréis decir con más desprecio, tecnócrata.Nos hemos comprometido a que ese déficit sea de 42.000 millones en 2015 y de 30.000 en 2016. Diré cómo andamos, anticipando ahora que vamos bien. Y como vamos bien, los que mandan empiezan a hablar de bajar impuestos, cosa que, si me salen las cuentas, también haré yo.2. La deuda. Somos una familia que con un sueldo de 1 billón (nuestro producto interior bruto) debe 1 billón. De ahí deduzco que cualquier maravilla que queramos hacer endeudándonos, mejor que se nos olvide. Porque los intereses, que ahora, de memoria, creo que son unos 35-40.000 euros al año, van al capítulo gastos, que se tiene que compensar con los ingresos y a mí, cuando me suben los impuestos, me molesta.3. Las personas sin empleo. Yo tengo la manía de mirar solo la EPA, Encuesta de Población Activa, que me parece que es el indicador europeo y que sale trimestralmente, unos 20 días después de finalizar el trimestre. O sea, la correspondiente al 2° trimestre de 2015 está a punto de aparecer. El primer trimestre acabó con 5.444.600 personas sin empleo, el 23,78 % de la población activa, que eran 22.899.400 personas. Si, cuando salga la de ahora, esa cantidad ha bajado sustancialmente (entre 100.000 y 300.000 personas), se me notará en la cara, porque empezaré la rueda de prensa sonriendo.Nunca diré que hago o quiero hacer pedagogía, por lo que he dicho antes sobre la chulería, torpeza e inutilidad.Hace años, en el IESE, nombraron a Pepe, un profesor íntimo amigo mío, como director de Personal Científico, puesto muy difícil porque dirigir a 50 personas que se creen expertas en el arte de dirigir es complicadísimo.Pepe ya está jubilado. Hablamos con bastante frecuencia. Muchas veces recordamos, partiéndonos de risa, el día que, recién nombrado, reunió a los profesores y nos dijo que pensaba hacer las cosas "mal, pero rápido". Esto no dejaba de ser una boutade de las suyas, pero con mucho fondo. Venía a decir: "No perderé el tiempo discutiendo con vosotros, que sois muy listos. Hablaré todo lo que tenga que hablar, pero, si tengo que hacer algo, lo haré. Y si me equivoco, lo arreglaré. Y olvidad las discusiones bizantinas, que en Bizancio quedaban muy bien, pero en Barcelona solo sirven para perder el tiempo".Salvando las distancias, e intentando hacer las cosas bien, procuraré seguir el consejo de Pepe.Hay más cosas en mi programa de gobierno, pero creo que por hoy, ya os he cansado suficientemente.Y, además, hace mucho calor.

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<![CDATA[¿Artur Mas resurge o salva los muebles?]]>2015-07-15T05:00:00+02:002015-07-15T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-07-15/artur-mas-resurge-o-salva-los-muebles_927766/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El lunes por la noche sorprendió un acuerdo entre CDC y ERC –que se quería hacer extensivo a las organizaciones independentistas ACN y Òmnium Cultural– para una lista conjunta que surja de la sociedad civil y que esté apoyada por ambos partidos para las elecciones “plebiscitarias” del próximo 27-S. Artur Mas hace renacer así como Ave Fénix su propuesta del pasado noviembre de lista única independentista (sin las CUP) pero con el elemento nuevo de que estaría integrada también por la llamada sociedad civil, que curiosamente para Mas se reduce a la ACN y a Òmnium.

Artur Mas habría ganado así la batalla de la lista única para las elecciones plebiscitarias del 27-S por la que viene batallando incansablemente, incluso desde antes de la seudoconsulta del pasado 9-N del 2014, y que replanteó en su discurso de Molins de Rei del pasado 20 de junio.

Por el contrario, Oriol Junqueras y ERC ceden y hacen marcha atrás del acuerdo independentista del pasado 14 de enero (que Artur Mas tuvo que tragar contra voluntad) que establecía listas separadas de la de CiU y ERC entonces, pero con un programa común independentista. En la lucha sorda por el liderazgo independentista entre Mas y Junqueras, al final el líder de ERC ha tenido que dar su brazo a torcer. Y ello pese a que pocas horas antes la idea de una lista unitaria sin políticos, lanzada por Junqueras, había conseguido el apoyo de las CUP, Òmnium y la propia ANC pese a la oposición total (explicitada sólo a medias) de CDC.

¿Qué ha pasado? Dos cosas. Primero, que Artur Mas dijo a las entidades de la sociedad civil el lunes por la mañana que no convocaría elecciones el 27-S si se imponía la idea de una lista unitaria sin políticos. Y como la ANC y Òmnium son asociaciones integradas por creyentes –para los que el 27-S se ha convertido en una fecha mágica que significa algo así como la llegada a la Tierra Prometida– acogieron con cierto desespero la posible no celebración de las “plebiscitarias”. Y como además en las cúpulas de la ANC y Òmnium (menos en sus bases) la influencia de CDC es alta, este desgarro se convirtió en presión sobre ERC para que se frustaran (por su culpa) las esperanzas puestas en el 27-S. Y debido a esta presión Junqueras acabó cediendo ayer por la tarde, no sin asegurarse antes que la lista única estaría encabezada por alguien de la sociedad civil y no por Artur Mas. Lista única sí, pero no con Artur Mas como número uno. Se habla del catedrático de Derecho Constitucional, exvicepresidente del Tribunal Consitucional y hoy presidente del Consell Asesor de la Transició Nacional Carles Viver Pi Suñer, o incluso de Carme Forcadell, la presidenta hasta hace pocas semanas de la ANC y la principal organizadora de las manifestaciones del 11-S del 2012, 2013 y 2014.

Con todo, la razón de fondo es que las encuestas venían prediciendo un desastre electoral –no una derrota, pero sí un empate poco ventajoso con los no soberanistas– que no confirmaba la pretendida voluntad independentista muy mayoritaria del pueblo catalán.

No es ya que las encuestas digan –de forma casi unánime– que los independentistas son un 42%- 44% de la población frente a un 50-52% de no independentistas. Ni que la última de La Vanguardia (publicada el pasado domingo) señale con claridad que sólo el 38,3% cree que la única solución es la independencia frente al 38,9% que cree que, “si se reformara la Constitución, los catalanes podrían ver reconocidas sus demandas y mejoraría el encaje entre Cataluña y España”, y frente a otro 18,3% que opina que sólo se necesita interpretar la Constitución de una forma más flexible. Este dato es relevante porque indica que alguna forma de Tercera Via (reformar o interpretar de forma menos cicatera la Constitución) vence en 19 puntos al independentismo. La concepción de Pedro Sánchez sobre el encaje de Cataluña en España gana en Cataluña a la de Artur Mas y Oriol Jonqueras. Lo que pasa es que en la Moncloa manda Mariano Rajoy, que presume de no moverse.

Estos son relevantes datos de fondo, pero la clave ha sido que la previsión electoral de La Vanguardia (cuya casa de encuestas trabaja también para CDC y cuyos resultados son similares a los recientes sondeos de El Periódico y el CEO de la Generalitat) auguraba un desastre para Mas, para Junqueras y para el independentismo.

Mas necesita la lista única porque CDC en solitario sufriría una auténtica debacle ya que pasaría de los 50 diputados actuales (62 en el 2010, cuando salió elegido por primera vez) a 32-34 escaños. Un descenso en voto del 30,7% al 22%. Con 34 diputados sobre 135 y una caída de 8,7 puntos en el resultado, Mas no podía aspirar a liderar nada. Necesitaba imperativamente alguna lista que permitiera visualizar más diputados y dificultara la comparativa con las elecciones del 2012. Por eso el pasado 20 de junio –ante la incomprensión de los analistas y de buena parte de su partido– volvió a insistir en la lista única. Casi la imploró en una entrevista con Josep Cuní en TV8, la televisión catalana del grupo Godó.

Pero para Junqueras las cosas también han cambiado. En las elecciones europeas del 2014 consiguió sobrepasar a CiU, pero ahora las encuestas le colocan detrás de CDC (22 diputados frente a 32-34). El entusiasmo por la lista propia ha tenido que disminuir. Pero es que, además, en la encuesta de La Vanguardia ERC quedaba en empate técnico en número de diputados (22) con Ciudadanos y Podemos-ICV y detrás de esas dos otras fuerzas en estimación de voto.

El presidente de la ANC, Jordi Sánchez, y la presidenta de Omnium, Muriel Casals, salen del Palau de la Generalitat tras la reunión de los partidos y entidades soberanistas. (EFE)

Junqueras corría pues el peligro de resultar ser el culpable de la no existencia de la lista unitaria y, además, de quedar por detrás de Ciudadanos y Podemos, algo que sus militantes y electores habrían considerado un oprobio que le habrían hecho pagar.

Además, la suma de CDC y ERC se quedaba en un 37% del voto frente al 44,4% del 2012 porque su suma cede voto a las CUP, Podemos y Ciudadanos. Y en diputados se quedaban con 56, a doce de la mayoría absoluta de 68 y con quince menos que en el 2012. Un desastre.

Con la lista única puede que la suma de CDC y ERC no aumente y se sigan quedando a doce de la mayoría absoluta. Entonces pueden aspirar a alcanzarla con las CUP (tampoco fácil) pero como mínimo ese bloque (heteróclito) de 56 diputados se convertiría en la clara lista ganadora frente a los 22 diputados de Ciudadanos y Podemos. Mas y los independentistas habrían logrado salvar los muebles.

Pero la esperanza de Mas y Junqueras es que la dinámica generada por la unión de CDC, ERC, la ANC y Òmnium se pueda transformar en un entusiasmo similar al de las grandes manifestaciones de los últimos tres años. Y que, así, su resultado se aproxime algo al que la encuesta de La Vanguardia otorgaba a una lista unitaria con las CUP dentro: 46,7% del voto (en el 2012 fue 47,9%) y una horquilla de 68-72 diputados (en el 2012 fueron 71 sólo CiU-ERC y 74 contando las CUP).

Este resultado tampoco sería una victoria inapelable del independentismo y es muy difícil que la lista unitaria de CDC y ERC se aproxime al previsto para la lista unitaria completa de CDC-ERC-CUP, que además sólo obtendría el 46,7% de los votos. No llegaría al 50,1% necesario para ganar un referéndum. Pero la lista unitaria de Mas y Junqueras sí puede permitir salvar los muebles y dar sensación de victoria. Y, ante la ausencia de mayoría y proyecto alternativo, podría permitir a Artur Mas seguir en la presidencia de la Generalitat. Y entonces en un gobierno de coalición con ERC y con el apoyo de las CUP tendría que dar algún salto hacia el vacío.

El resumen es que el independentismo no ganará con claridad en Cataluña, pero –aun con pérdida de gas– sigue siendo muy fuerte y que, en ausencia de iniciativa política inteligente del Estado, se ha convertido en un elemento de inestabilidad permanente para España.   

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<![CDATA[¿Vale Ramos 10 millones?]]>2015-07-10T05:00:00+02:002015-07-10T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-07-10/vale-ramos-10-millones_921879/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/La renovación de Sergio Ramos, defensa central del Real Madrid, está dando muchos titulares en los últimos días. Sin embargo, a fecha de hoy no hemos encontrado ninguna noticia en la prensa especializada que analice las características del jugador y que trate de responder de forma analítica y alejada de la pasión a la pregunta que nos planteamos en el título del presente artículo. Porque, aunque parezcan incompatibles, fútbol y análisis, pasión y datos, son parejas cada vez más en boga.

Hemos tomado los 39 partidos de la temporada 2014/15 jugados por Sergio Ramos con el Real Madrid en las diferentes competiciones, tanto nacionales como internacionales, en los que ha participado al menos 45 minutos (todos menos el del 4 de febrero contra el Sevilla en el Bernabéu, en el que lo hizo sólo 9 minutos). Se han obviado los partidos de la selección, así como los amistosos. Los datos utilizados son públicos en whoscored.com, a partir de la información elaborada por OPTA.

Para la valoración de los jugadores se utilizan más de 200 indicadores en cada partido, que convenientemente ponderados y partiendo de una nota de 6 al saltar al terreno de juego, generan una calificación entre 0 y 10 puntos. Así, cuanto más alta es la puntuación de un jugador, más aporta a la valoración final del equipo, que se obtiene como media de todos los jugadores que han participado en el partido. Puede consultarse en la citada web información más detallada sobre la metodología empleada en la elaboración de los indicadores.

Se comprueba que existe una relación casi perfecta entre el equipo que gana un partido y el que obtiene mayor puntuación. Al ser la puntuación de Ramos altamente explicativa de la del Real Madrid, debemos inferir que cuando Ramos juegue un buen partido, el Real Madrid obtendrá una valoración alta, ganará el partido, y viceversa.

El estudio comienza con el análisis de las características de los defensas centrales de la liga. Podemos concluir que la correlación entre su puntuación y la global del equipo es cercana al 100%; los equipos, en media, se valoran como se valora su central. No podemos dejar de señalar que dos jugadores, Otamendi (Valencia) y Velázquez (Getafe), sobresalen al compararse con sus equipos, tal y como ocurre con Ramos. El siguiente gráfico es ilustrativo al respecto.

 La segunda fase del estudio profundiza en las características concretas de Sergio Ramos. Así, podemos confirmar estadísticamente que su valoración durante la temporada es superior a la del equipo, tal y como se muestra en el siguiente gráfico. Si Ramos obtuviera una puntuación de 10, el Real Madrid estaría valorado por debajo, con un 9,5; su aportación es por tanto positiva y superior a la media de sus compañeros. 

Por último, hemos procedido a valorar el efecto del jugador sobre el equipo, comparando la puntuación final de Ramos con la de su equipo sin él; para ello, hemos calculado la valoración media del equipo considerando sólo los otros 10 jugadores y añadiendo la parte proporcional que supone Ramos, de acuerdo con su puntuación en el partido. En los 39 encuentros analizados, la aportación de Ramos mejora la media del equipo en 24 de ellos, el 61,5% (casi en dos de cada tres). Además, eso ocurre tanto en casa como fuera, porque de los 24 la mitad lo son en su estadio y la otra mitad, no.

Cabe señalar asimismo que la media de su aportación está muy por encima de la mediana; esto significa que, en los 12 partidos con mayor aportación, la puntuación que obtuvo en los mismos superó con creces a la del equipo. Por otro lado, de esos 12 partidos sólo 5 fueron en casa, lo que indicaría un rendimiento mayor, y en ese sentido aún más decisivo, en los partidos en los que el equipo jugó como visitante.

En el gráfico 3 observamos en azul la puntuación del Real Madrid en cada uno de los partidos, en rojo la de Sergio Ramos y en barras anaranjadas el valor relativo de la aportación de este último al equipo. Se observa que el mejor momento relativo del sevillano fue a principio de temporada, obteniendo allí una sobrevaloración muy importante; sin embargo, al final de temporada se concentra la mayor racha de actuaciones superiores a las del equipo.

Ya desde un punto de vista puramente económico, y de acuerdo con las cifras que se están barajando, la renovación de Ramos supondría 10 millones de euros netos (aproximadamente 20 millones brutos, alrededor del 10% del presupuesto de la primera plantilla) por año durante 4 temporadas. Esto en cuanto a impacto directo, pero no podemos dejar de considerar que el equipo dejaría de ingresar alrededor de los 40 millones del traspaso, de acuerdo con las cifras estimadas por Transfermarkt, muy alejadas de los 90 en que le valoraría el club y que, sin embargo, empleamos por prudencia valorativa. Considerando todos los importes, la cuenta de resultados del Real Madrid se vería afectada en aproximadamente 120 millones en los próximos cuatro años.

Dejando de lado las particularidades de la negociación, del equipo y del jugador, y siendo conscientes de las múltiples cuestiones que tal proceso entraña, nuestro estudio permite concluir que la aportación de Ramos ha sido altamente positiva durante la pasada temporada, que su rendimiento es superior al del equipo y que su salario debería reflejar en consecuencia tal circunstancia.

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<![CDATA[Elegancia]]>2015-07-10T05:00:00+02:002015-07-10T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-07-10/elegancia_921947/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Sucedió hace mucho tiempo. El protagonista falleció en los años 50. Me lo han contado ahora. Era un hombre de negocios. Trabajaba mucho, se jugaba su dinero y creó muchos puestos de trabajo. Le ofrecieron ser miembro del Consejo de una compañía importante. Reunía todas las condiciones. La oferta le vino del presidente del Consejo, que se desplazó al despacho de este señor para hacerle el ofrecimiento.

Le hizo ilusión. Económicamente, no le resolvía nada, aunque la remuneración no era despreciable. Conocía a unos cuantos consejeros… sobre todo a uno. Cuando dijo su nombre, el presidente carraspeó. Algo había pasado con aquella persona, le habían "sugerido" que abandonase el Consejo y... habían pensado en él para sustituirle.

Allí se acabó la conversación. Este señor –repito, SEÑOR– rechazó amable, pero tajantemente, el ofrecimiento. "No puedo aceptar el puesto que, por la razón que sea, ha dejado vacante mi amigo".

Desde que me lo contaron, he pensado mucho en la elegancia de esta persona. No hablo de la ética. Hablo de la elegancia, de la finura, de la delicadeza. Y como no son características que estén de moda y lo que se lleva con frecuencia es la zafiedad, la cutrez y la suciedad, me acuerdo de este señor y simbólicamente, porque nunca lo he llevado, me quito el sombrero. ¡Qué nivel!

Hace mucho tiempo que no contrato a nadie. He dicho muchas veces que, cuando lo hacía, intentaba ver si aquella persona era o no era maja. Ya sabía que tenía carrera, que era máster de alguna escuela de negocios de prestigio, que sus aficiones eran la lectura, la música y el senderismo… pero la casilla de "majo" no existía.

Siempre he sido bastante exagerado. En casa se ríen de mí cuando digo que soy el menos exagerado del mundo. Pero pienso que el que no es majo, no es majo. Y el que no es elegante, no es elegante. Y el que no es fino y delicado, es más ordinario que la lija del 4, que el otro día compré y toqué por primera vez en mi vida, porque mi mujer me mandó a hacer la compra y, además de leche, pan, melocotones y nectarinas, todo en grandes cantidades, me encargó lija del 4.

Por eso, me gustaría que en las escuelas de negocios se incluyera la asignatura de majeza, delicadeza, finura y, de paso, educación. Pero aquí hay una diferencia con lo que hacía yo cuando daba clases de Política de Empresa. A mis clases la gente venía sin haber oído hablar de esa materia en su vida, porque los padres, en casa, no hablan de eso y no se preocupan de si sus hijos son o no políticos de empresa. En la nueva asignatura de la que hablo, hay que venir de casa siendo majo, delicado, fino y educado, porque, si no, ya pueden trabajar los profesores del IESE y similares, que fracasarán. Y si fracasan, la gente les echará la culpa a ellos, porque, desde la calle, se ve más a los profesores que a los padres de esos ceporricos.

Veo muchas personas no majas, no delicadas, no finas, no educadas. Las veo en puestos importantes. Quizá sustituyeron a amigos suyos en los puestos que ahora ocupan, sin tener la delicadeza que tuvo la persona a la que me he referido al principio.

Los veo 'triunfar' y lo pongo entre comillas, porque eso, de triunfo, nada. Les veo ganar –perdón, cobrar, porque no se lo ganan– mucho dinero. A alguno le veo con situaciones familiares complejas, confirmando mi teoría que, como es mía, me gusta mucho: que el/la que no es fino/a, majo/a, delicado/a, en casa, ¿por qué lo ha de ser en su empresa, en su partido político, en su autonomía o en la Unión Europea?

Leo mis dos periódicos de costumbre. En teoría, no son sensacionalistas, pero la atmósfera está tan cargada de cosas feas, de desigualdades graves, de desprecio a la vida humana, sea de la edad que sea, que, cuando acabo, tengo la sensación de que por hoy ya he cubierto el cupo.

Y vuelvo hacia atrás y pienso qué han hecho los padres de esta gente y en qué se han entretenido mientras a su lado, y bajo el mismo techo, crecía un monstruito al que, como dice Serrat, probablemente en su pueblo se le recordará como cachorro de buena persona. Pero el cachorro creció y ahí le tienen.

Es absurdo que yo dé consejos a las escuelas de negocios. Absurdo, porque en la última –y única– que estuve ya se intentaban hacer las cosas bien. Absurdo, porque allí di la última clase en 1987, hace la friolera de 28 años, y hace 28 años los que ahora mandan en esa escuela y la mayoría de los profesores eran unos pipiolos que iban al colegio. Absurdo, porque en 28 años las cosas han cambiado mucho y quizá yo no.

Realmente, no tan absurdo, porque lo esencial no ha cambiado nada. Veo que el Papa, en Ecuador, ha dicho que "sobre la propiedad de los bienes pesa una hipoteca social", repitiendo casi palabra por palabra lo que dijo Juan Pablo II en Puebla en 1979.

A veces me da por los Papas. Y me he ido hacia arriba, buscando un radio-mensaje de Pío XII en el que me parece que también hablaba de la hipoteca social que grava la propiedad de los bienes.

Pero como pasa siempre, tiras de una cereza y te sale un racimo. Y me encuentro con que Pío XII, en algún momento entre 1939 y 1958, período en el que fue Papa, dijo que "las dotes morales, intelectuales y prácticas de los gobernantes son una cuestión de vida o muerte de la democracia".

A uno le hace ilusión que el Papa esté de acuerdo con él. Aunque, bien mirado, para que nadie piense que soy tonto perdido, debería hacerme ilusión decir algo que concuerda con lo que dice un Papa.

Pío XII no había oído hablar de los cachorros antes citados y era mucho más fino en sus expresiones que yo.

Pero más claro, agua.

 

P.S.

Hoy no he hablado de las elecciones ni de Grecia ni de la Unión Europea.

O sí.

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<![CDATA[Lecciones griegas de un escocés en China]]>2015-07-09T05:00:00+02:002015-07-09T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-07-09/lecciones-griegas-de-un-escoces-en-china_919865/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/“De todas las estafas a los trabajadores, ninguna es más efectiva que la que los diluye en papel-moneda" 

Daniel Webster

Tan grande es el dedo griego que no vemos la luna china. Mientras escribo estas líneas, el 43% de las compañías que cotizan en los dos principales mercados de valores chinos (que han caído más de un 33% desde mediados de junio) están suspendidas de cotización, una medida que pretende detener la caída en la que se encuentra el 57% restante. Caídas de más del 8% en el Shangai Composite (no vistas desde 2007), superiores al 4% en el Hang Seng de Hong Kong y al 3.5% en el índice Bloomberg de valores chino-americanos indican un situación que muy podría ser de pánico.

Pero allí donde muchos analistas ven un duro pero necesario ajuste y con él la posibilidad de aflorar valor (HSBC ha cambiado su recomendación de “infraponderar” a “neutral”, lo que para muchos, en las actuales circunstancias, no sería sino un bullish clarísimo, con un objetivo del Shangai Composite en 4.000 puntos en fin de año – desde los 3.500 actuales), los dirigentes chinos parecen anticipar una crisis de enormes consecuencias.

La respuesta ha sido contundente: en dos semanas, el gobierno del partido comunista ha inyectado más de 68.000 millones de dólares, algo más del equivalente a lo que el BCE inyecta en la eurozona en un mes. Esta forma de actuar, inyectar liquidez en una situación de estallido de una burbuja, equivale a soplar dentro de un globo que tiene un agujero; puede sostener de forma temporal la salida de aire si éste es pequeño, pero será absolutamente inútil si el agujero crece. No sólo inútil sino contraproducente, porque como todo el mundo que lo haya intentado sabe, el esfuerzo deja baldado a quien trata de evitar que el globo se desinfle.

Sin embargo, esta forma de actuar no es nueva. Como recordaba hace pocos días el historiador Niall Ferguson, autor de “El triunfo del dinero” (Debate, 2009),  “esto es puro John Law”. ¿Y qué tiene que ver un economista escocés del siglo 18 con la actual situación china?  Como recojo en el tercer capítulo de Retorno al Patrón Oro (Deusto, 2014), Law desarrolla en su libro Money and Trade Considered with a Proposal for Supplying the Nation with Money su teoría monetaria, que incluía la creación de un banco central con capacidad de emisión y en el que la moneda dejaría de estar respaldada por nada más que el valor de la tierra. En un estudio previo atribuido a él, Essay on a Land Bank, Law estudia las funciones del dinero y llega a la conclusión de que, ante la enorme cantidad de plata que estaba entrando en Europa desde Sudamérica, la tierra sería un mucho mejor aliado contra la pérdida de valor del dinero. Esta idea, por cierto, la emplearon los revolucionarios franceses cuando se quedaron sin oro en 1789 y emitieron los assignats, creando la primera hiperinflación de la historia moderna.

Al llegar a Francia con la muerte del Rey Sol, Law se encontró con un Estado que gastaba el doble de lo que ingresaba y un país arruinado por la Guerra de Sucesión española. El sucesor, Luis XV, apenas tenía cinco años de edad y el regente, Felipe II de Orleans, fue de inmediato seducido por las propuestas de Law. Su gran baza fue sustituir el respaldo del suelo que aparece en su obra por la deuda pública. “Señor regente, qué más valor para una moneda que el sustento de su deuda pública”. No es difícil imaginar cómo un gobernante de un estado quebrado pudo recibir las propuestas de un economista que le decía “no se preocupe, que la solución es gastar”. Hoy son legión quienes, siguiendo recomendaciones de purpurados bendecidos con el nobel, recomiendan esa solución a Grecia, Argentina, Venezuela y España.

La primera etapa de Law fue convencer al regente que el dinero era sólo un medio de pago sin valor en sí mismo y conseguir el permiso para emitir moneda ya en 1717 desde la Banque Générale (luego Royale, para que quedase claro) que dirigía desde un año antes. El respaldo inicial en la plata fue rápidamente eliminado al ser los billetes nominados en unidades de cuenta sin contravalor metálico. La clave del éxito fue, como siempre, el curso legal para todas las actividades comerciales y económicas, salvo ciertas excepciones, con efecto liberador para el pago de impuestos. La economía prosperaba, sin duda, en el reino del papel moneda, especialmente la del Regente Felipe II y su corte; en 1720 fue nombrado Ministro de Finanzas. Ese mismo año forzó la conversión del oro en papel moneda y abandonó la convertibilidad del papel en plata.

Para lo que hoy nos ocupa resulta de especial interés el proceso de monetización de la deuda pública, que tomo de Retorno al Patrón Oro. Al tiempo que se hacía en 1717 con la Banque Générale, Law fundaba la  Compañía del Misisipí, empresa privada que obtuvo el monopolio de explotación de la Luisiana francesa (aproximadamente una cuarta parte del territorio norteamericano); posteriormente, Law se hizo con la completa recaudación de los impuestos del Estado, tanto directos como indirectos. En 1719 añadió el total de la deuda pública francesa, que transformó en obligaciones convertibles que pagaban un 4% de interés, salvo al estado, al que cobraba un 3% mediante la detracción de lo recaudado en impuestos. En la primera Junta General anunció un dividendo del 4%, lo que en vez de provocar la lógica dilución del precio de las acciones, multiplicó el valor de la compañía.

La esperanza en un futuro de prosperidad derivado del oro de Luisiana condujo a la gente a pedir más y más acciones de la Misisipí, que Law entregaba con pasión junto con dividendos provenientes de las ventas de esas nuevas acciones y no de un rendimiento comercial que en ningún caso se produciría hasta años más tarde. El valor de la empresa se duplicó en pocos meses y que el PER alcanzó un múltiplo de 50. En 1720 la Compañía del Misisipí controlaba todo el comercio exterior francés, acuñaba toda la moneda y recaudaba el 80% de los impuestos de Francia. Un esquema Ponzi en toda regla, 300 años antes del nacimiento su creador. Ese mismo año la burbuja estalló, problema que Law trató de resolver… emitiendo más billetes, tal y como hoy está actuando el gobierno chino. Al mismo tiempo, el Regente mandó imprimir moneda por alrededor de 3000M de libras, equivalentes al PIB de Francia de la época, sin conocimiento del presidente del banco emisor, Law. La velocidad de caída del precio de las acciones era mayor que la velocidad de emisión; se vendían al descuento contra la moneda metálica.

El pánico se apoderó del gobierno, que compró acciones por cuenta de las Pensiones del Estado. Como suele ocurrir, los más pudientes acumularon oro y plata, el equivalente de la salida de capitales que acosa a Grecia hoy en día; tanto acumularon que el gobierno lo confiscó, anticipando un corralito en toda regla. La gente llegó a concentrarse por miles a las puertas de la Misisipí, reclamando el oro que teóricamente garantizaban los billetes; no había sin embargo oro suficiente, como no hay dinero en los cajeros griegos. En poco tiempo, tanto los billetes de la Banque Royale como las acciones de la Compañía del Misisipí pasaron a no valer nada.

Law tuvo que abandonar Francia ese mismo año de 1720, refugiándose en Venecia. En 1722 la deuda del Estado no sólo no se había reducido sino que en se encontraba en niveles mayores que los de 1718. El gobierno tomó en 1726 la decisión de reestructurarla, o, lo que es lo mismo, reconocer su quiebra.No hace aún 300 años. Está en los libros de historia. Pero, como siempre, haremos lo posible por reeditar el drama, bajo el lema favorito de los economistas del mainstream: “Esta vez es distinto”.

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<![CDATA[La lista única como milagro]]>2015-07-08T05:00:00+02:002015-07-08T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-07-08/la-lista-unica-como-milagro_918560/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Ayer el parlamento catalán, al retirar el último proyecto de ley electoral, dio otra muestra de que en Cataluña los discursos van por una parte y la realidad por otra muy distinta.

Los partidos nacionalistas proclaman que la independencia es una aspiración muy mayoritaria. Las dos últimas encuestas conocidas dicen lo contrario. El independentismo es fuerte pero no mayoritario e incluso sufre un ligero retroceso. En la encuesta de El Periódico de junio, los no independentistas subían hasta el 52% mientras que los independentistas se quedaban en el 44,9%. Los independentistas perdían por siete puntos.

El Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (nada sospechoso de españolismo) publicó el pasado jueves otra encuesta. Los no independentistas alcanzaban el 50% (dos puntos más respecto a la anterior) mientras que los independentistas bajaban al 42,9% (44,1% antes). Perdían pues también por siete puntos.

Pero el universo independentista tiende a minusvalorar estas encuestas, y todo él -CDC (ya sin Durán), ERC, las CUP, la ANC y Òmnium Cultural -está inmerso en una gran batalla y una discusión teológica sobre las ventajas comparadas de la lista única frente a las tres listas independentistas concurrentes. Y sobre si en la lista única impulsada por la autoproclamada sociedad civil –ANC y Òmnium, que juntas reúnen la muy respetable cifra de unos 70.000 adheridos pero que no son toda la sociedad civil catalana- tienen que estar los partidos (y el presidente Mas), como al parecer quieren CDC y la ANC, o no deben estar los partidos (ni el presidente Mas), como defienden ERC, las CUP y Òmnium Cultural.

¡Menudo enredo! Les ahorro el rollo teológico. Artur Mas ha querido siempre la lista única (encabezada por él) para asegurarse tanto la victoria en las elecciones catalanas como el liderazgo del independentismo. Oriol Junqueras ya le respondió el pasado verano (cuando se negó a aceptar la sustitución del prometido referéndum por unas elecciones plebiscitarias) que CDC y ERC eran dos partidos diferentes y que no quería la lista unitaria. Tras el 9-N –dopado por su éxito- Mas volvió a plantear esa lista sin negociarlo antes con Junqueras. Y ERC le volvió a decir que no. En enero CDC, ERC, la ANC y Òmnium firmaron un acuerdo en el que se fijaban las elecciones plebiscitarias para el 27-S y se pactaba que los partidos concurrirían en listas separadas pero con el punto programático común de la independencia y la celebración de actos electorales conjuntos.

Pero hace pocas semanas –ante la sorpresa general- Artur Mas volvió a la carga. La lista única era imprescindible,encargaba la tarea de pilotar la operación a la ANC y a Òmnium, e incluso –teóricamente- se mostraba dispuesto a no estar en la lista si la sociedad civil lo creía conveniente (ya en noviembre hizo la coquetería de decir que podía abrir la lista pero también cerrarla).

Y en el actual ambiente preelectoral y con las encuestas citadas a la contra, la llamada de Artur Mas –que como oía hace años “tiene más moral que el Alcoyano- ha tenido cierto efecto. Las bases de la ANC y Òmnium creen que la unidad podría hacer bascular la pérdida de impulso del independentismo. Pero Oriol Junqueras, que no quiere subsumir a ERC en una lista con CDC, por el caso Pujol y porque tiene las mismas aspiraciones de liderazgo que Artur Mas, ha contestado con un órdago: sí a la lista única independentista de la sociedad civil y apoyada por CDC, ERC y las CUP (más difícil todavía) pero sin políticos. Es decir sin Artur Mas y sin Oriol Junqueras. Y naturalmente a CDC –pese a las buenas palabras- ya se le ha atragantado la propuesta y Jordi Sánchez, el nuevo presidente de la ANC que dicen próximo a David Madí (el hoy hombre de negocios que fue director de las campañas electorales de Mas en el 2003, 2006 y 2010), ya dijo ayer en el diario Ara: “La condición es que sea una fórmula ganadora. Y si los partidos pactan que no debe haber políticos, adelante. Pero hay que saber que tras el 27-S es cuando empezarán las dificultades. El Parlament habrá de elaborar una Constitución y la presión será muy alta. Hemos de ir con el mejor equipo para ganar esta Champions”.

Aparte de que Jordi Sánchez –un politólogo inteligente- está abogando, de forma bastante clara, por no prescindir de los partidos ni de Artur Mas (idea que repite el agit-prop convergente) tiene bastante razón. Una lista electoral sin políticos pero apoyada por los partidos para romper un Estado europeo del siglo XXI sería un invento mundial sin precedentes. Lo nunca visto. En realidad es sólo la fórmula que han encontrado ERC y las CUP para responder a Mas sin molestar a la afición y sin poder ser acusados de poco unitarios por la grada independentista.

La guerra intestina del independentismo aburre bastante. Es, bajo grandes frases y proclamaciones,una lucha de partidos y liderazgos en estado puro. Pero la unidad de todos (desde CDC a las CUP, que piensan todo lo contrario sobre todo lo que no sea la independencia) puede parecer a muchos independentistas el ungüento milagroso para evitar un resultado electoral insuficiente.

La mayoría absoluta en el parlamento catalán es de 68 diputados. Pretender que con una mayoría raspada de 71 o 72 diputados (5 o 6 de las CUP) se puede proclamar la independencia de Cataluña suena bastante disparatado. Por varios motivos.

Primero, porque para reformar el Estatut (algo menos trascendente que la independencia) se necesitan según el Estatut catalán (no la Constitución española) las dos terceras partes de los diputados.

Segundo, porque es muy aventurado pretender que se está legitimado para orillar el estado de Derecho con una mayoría parlamentaria raspada y con el 52% (o el 48%) de la población catalana en contra.

Tercero, porque España no lo iba a aceptar y en estas condiciones Europa, que es una Unión de Estados –todos democráticos- no iba ni a querer ni a poder apoyar una declaración unilateral.

Pero el independentismo puede permitirse estas licencias o ensoñaciones (bastante irresponsables) porque desde la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut (posterior al referéndum de aprobación en Cataluña), España no ha sabido hacer ninguna propuesta –ni siquiera tomar alguna iniciativa- encaminada a buscar un encaje de Cataluña que pudiera tener el apoyo de la mayoría de los catalanes. Nos encontramos así atrapados entre la ceguera de los dirigentes independentistas, que creen que bastan 69 diputados para apretar el botón de la desconexión, y el inmovilismo del gobierno del PP, que en casi cuatro años no ha sabido –ni querido- abrir alguna vía de diálogo. Y del choque entre el independentismo dogmático y el inmovilismo impenitente no saldrá nada positivo.

Pero es cierto que si los riesgos no fueran tan altos - por ejemplo un parlamento ingobernable tras las elecciones- algunas de las cosas que suceden harían sonreír. El independentismo proclama continuamente que España es un obstáculo a la modernización de Cataluña. Pues bien, ayer se retiró del parlamento catalán la última propuesta de ley electoral. Resulta que la ley electoral es una competencia exclusiva y después de 35 años de autonomía no ha habido nunca ni la voluntad ni la mayoría suficiente para hacerla. Es más, Cataluña es una de las escasas autonomías que no tiene ley electoral propia.

¡Tenemos derecho a la independencia, cosa que es obligado admitir que es complicado, pero no sabemos pactar ni una ley electoral como han hecho otras autonomías! Parece un despropósito. Lo dicho al principio del artículo, las palabras grandilocuentes van por un camino y las realidades, que muchas veces esconden impotencias y miserias, por otro muy distinto.

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<![CDATA[El liberalismo en la encrucijada]]>2015-06-17T05:00:00+02:002015-06-17T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-06-17/el-liberalismo-en-la-encrucijada_888767/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/Lo que nos une es más grande. Y más valioso.

Daniel Lacalle

No han sido unos buenos resultados electorales para quienes deseamos devolver al individuo aquello que le ha caracterizado desde su primera evolución: la capacidad de decidir y ser dueño de su destino. Las opciones electorales no eran muchas, y la materialización del voto lo ha confirmado. La libertad está hoy en franco retroceso, denostada por opciones colectivistas que aprovechan la terrible crisis que nos atenaza para trasladar a la gente populismos trasnochados que creíamos invalidados por la historia, aunque presentes en muchos países sudamericanos.

Sin duda, el conocimiento trasladado a los alumnos de los éxitos del socialismo tiene mucho que ver. En el libro de Ciencias Sociales de 4º de la ESO de una muy conocida editorial, la URSS lideraba un bloque de países del Este con economías planificadas y democracias populares, como contraposición a las democracias liberales y su libre mercado. Cuando le pedí explicaciones a la editorial acerca del empleo sin matices del sintagma “democracia popular”, me contestaron que se trataba de la denominación oficial y que no iban a entrar en cuestiones políticas: “El término democracia popular se otorgó a los regímenes políticos surgidos en la Europa del Este tras la Segunda Guerra Mundial”. Pura asepsia. Es muy posible entonces que la propia editorial calificase al régimen del general Franco como democracia orgánica. No acudí a comprobarlo.

Ayudan también por supuesto los medios de comunicación de masas que trasladan constantemente una imagen errónea del liberalismo y de su aplicación económica, el capitalismo, la doctrina que más ha hecho por el progreso humano, la reducción de la pobreza y la democracia en la historia de la humanidad. No quiero decir con ello que no existan fallos. Por supuesto, como ocurre con la democracia, “la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras”, como señaló Churchill. Pero de todos los sistemas económicos probados hasta la fecha, el capitalismo es el menos dañino para el individuo, la sociedad y el entorno.

En este país no se concibe un periodista, un artista o un intelectual con trascendencia pública que declare su apoyo al capitalismo sin matices, sin tapujos y sin ser condenado al ostracismo. Todo lo más es escucharle ceder, cabizbajo, “bueno, no sé, no hay nada mejor, pero tiene fallos y ahí es donde debe intervenir el Estado”. El Estado como redentor del pecado (del) capital. El Estado, que no es otra cosa más que la concreción de la voluntad popular en unas instituciones dominadas por hombres y mujeres que se arrogan con soberbia la capacidad de saber qué es lo que debe corregirse y qué es lo que no. Quizá el nuevo concejal de Hacienda de Madrid, D. Carlos Sánchez Mato, lo ha recogido mejor que nadie en los últimos tiempos: “Los ahorros de la sociedad no deben estar en manos privadas ni gestionados por ellas”. Los ahorros de la sociedad como entelequia, pues la sociedad no ahorra, si acaso sus componentes; vamos, que si por el Sr. concejal fuera sus ahorros serían expropiados porque Ud. ni sabe ni debe gestionarlos; él, ellos, en cambio, saben lo que todos nosotros necesitamos.

Pero no es la diferencia individuo/Estado la que nos ha traído aquí. Ni tampoco la identificación de culpables. Lo que pretendo es simplemente encontrar respuestas a una pregunta que me hago desde tiempo: ¿debe el liberalismo seguir en el gueto de la pureza ideológica, cual Partido Comunista de los Pueblos de España (versión ANCAP auténtica) como guardián de la esencia revolucionaria, o por el contrario debe atravesar líneas para, sin renunciar a lo que supone la esencia de la libertad, alcanzar algún cierto grado de poder y desde ahí transformar de forma efectiva los pilares actuales de la sociedad?

Como ocurre siempre en los procesos mentales de transformación (porque esa y no otra es la cuestión) es muy complicado vencer las resistencias. El 28º Congreso del PSOE, en mayo del 79, rechazó abandonar el marxismo, propuesta de su entonces joven secretario general, que decidió dimitir. Sólo cuatro meses después, en septiembre, el mismo partido renunciaba al marxismo como ideología y abrazaba la línea socialdemócrata europea, reeligiendo a Felipe González como Secretario General. Tres años después, el 28 de octubre, el PSOE lograba la mayoría absoluta en las elecciones generales. El marxismo está lejos de alcanzarse en España, pero tan alejado como la sociedad que propugnamos los liberales.

Podemos decir que el PSOE se ablandó al abandonar la tradición marxista; de este proceso histórico de renuncia a la ortodoxia bien sabe el PC Español, creado como escisión del PSOE y su Federación de Juventudes Socialistas tras el congreso extraordinario de 1919 y fusionarse más tarde con el PCOE a raíz de la Tercera Internacional en 1921 y fundar así el PCE.

Algo parecido (salvando las distancias) parece estar sucediendo en el Partido Popular, que ha abandonado (no sabemos si de forma definitiva) los postulados fundamentales del liberalismo económico en pos de otros, dicen que más centrados, claramente socialdemócratas. No ayuda, obviamente, la acusación constante de muchos tachando de neoliberal al gobierno que más ha hecho, junto con los de Rodríguez Zapatero, por el progreso del estado, en contra del individuo, desde la reinstauración de la democracia. Ahí están las cifras de deuda pública.

¿Es la situación reversible? ¿Pueden los españoles volver a disponer, en alguna medida, de mayor libertad individual y económica? ¿Podremos llegar a disfrutar de las ventajas reales del capitalismo, no del mantenimiento de medios de producción en régimen de propiedad privada funcionando bajo forma de oligopolios o de graciosas concesiones administrativas? 

“España es socialista, y eso no lo vamos a cambiar” me aseguraba el otro día un buen amigo y uno de los referentes del liberalismo español. Volvemos a la resistencia al cambio, esta vez la de los españoles. Toda sociedad acaba aceptando que hay “otros” de los que tirar, que habrá siempre “ricos” a quienes detraer parte de su riqueza para entregársela a quienes no tienen. El problema es que la única forma que ha descubierto el gobierno, este y cualquiera, de mantener esa presión es ampliando la base social de los ricos (es decir, rebajando el umbral de forma progresiva para atrapar a la mayor parte posible) y ampliando el marco temporal. Recuerden el recargo temporal de solidaridad del ministro Montoro  cuando el presidente Rajoy, tan solo 11 días después de tomar posesión, anunciaba la primera renuncia a sus principios (si es que existían), a su programa y a sus votantes. Por cierto, ningún otro ministro de Hacienda ha ordenado tantas subidas de impuestos como el Dr. Montoro en el mayor saqueo de las clases medias que se recuerda. Sólo en el primer año de gobierno fueron 27 las subidas; en total exceden ya las 50, “Las cincuenta sombras de Brey” como acertadamente las denomina un buen amigo. “Lo de subir impuestos se me da fatal” declaraba D. Cristóbal cuando ya había fulminado todos los récords y las clases medias agonizantes le dábamos las gracias por tanto esfuerzo denodado en su lucha interna.

Volvamos a la cuestión. ¿Cuáles son los principios básicos del liberalismo? Parece claro que estos son la no violencia, la libertad individual y la propiedad privada; el imperio de la ley, garante de los anteriores; y un gobierno limitado a las funciones básicas de administración de justicia y organización de la defensa, si optamos por un sistema de convivencia basado en el liderazgo de un órgano supra individual. De estos tres  bloques emanan todos los demás principios que, según su grado, dan lugar a las distintas corrientes que, como en todas las facetas ideológicas, articulan el pensamiento.

La cuestión es recordar que esas tres, y no otras, se encuentran en la base de todas las corrientes. Eso es lo que une a los liberales, más allá de matices que distinguen a unos de otros. Así pues, ¿no sería interesante construir desde esos mínimos, en vez de plantear un programa de máximos que en ningún caso la sociedad está dispuesta, hoy, a aceptar?

¿Es posible apoyar un programa que NO abogue por la abolición del salario mínimo? ¿Que no pida la restauración del patrón oro, la despenalización de las drogas o el desmantelamiento de la Seguridad Social?

Personalmente, mi postura es clara. Sin embargo, creo que el posibilismo, como acertadamente lo definió un buen amigo, debiera ser la norma. La pregunta que yo me hago es sencilla: ¿cómo quiero que sea la sociedad en la que vivan mis hijas dentro de veinte o treinta años? 

 - ¿Con el equivalente de las actuales clases medias (que serán considerados como ricos por entonces) pagando un tipo medio del 50% para sostener los ingresos del mega estado, o pagando todos mucho menos que hoy a pesar de sostener un sistema de sanidad pública que puede financiarse de formas alternativas?

- ¿Manteniendo un sistema de pensiones que, para no quebrar, no alcanzará para entonces el salario mínimo actual o transitando hacia el cambio a uno de capitalización, pura o mixta, como ya tuvo España hace 100 años hasta que Franco y la Falange impusieron el sistema de reparto, hoy tan apreciado por la izquierda?

- ¿Aceptando intromisiones permanentes en nuestra intimidad, con vigilantes de la ORA fotografiando las matrículas de nuestros coches y saber así por dónde nos estamos moviendo durante años, siempre “por nuestra seguridad”, o manteniendo nuestra privacidad por encima del Gran Hermano estatal?  

Hay que abandonar la trinchera. Muchos estamos convencidos de que el mensaje liberal es el único capaz de mantener un equilibrio entre la vida en sociedad que muchos aceptamos y buscamos y la libertad individual, sin más cesiones que las estrictamente necesarias para esa convivencia. No podemos pretender que todo el mundo acepte lo que creemos correcto. El tiempo es fundamental. Aplazar ciertos aspectos para consolidar otros es imprescindible. El tiempo es este. Y, como dijo Gandalf, “sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado". Adelante.

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<![CDATA[Abanca debe saber que España no es Venezuela]]>2015-04-27T05:00:00+02:002015-04-27T10:30:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/editorial/2015-04-27/abanca-escotet-espana-no-es-venezuela-el-confidencial_783061/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/La entidad financiera Abanca compró el pasado viernes media página de publicidad en un medio económico para anunciar, en un gesto insólito en la banca española, una demanda por “infracción al honor” contra Titania, editora de El Confidencial, su director y dos de sus redactores. El gesto, repetimos, inaudito, obliga a este diario, por segunda vez en su historia, a insertar en su portada un editorial para reafirmar los valores que guían, día a día, la labor de este medio.

Unos valores que consisten en ejercer el periodismo con libertad, independencia y rigor informativo, buscando siempre la excelencia. Ese rigor informativo que, al parecer y porque las informaciones no han resultado de su agrado, han llevado a Abanca y a su dueño a acusarnos de “altavoz de informaciones calumniosas interesadas”.

En sus catorce años de existencia, El Confidencial siempre se ha mostrado como un medio crítico con el poder y férreo defensor de los derechos de los ciudadanos. Esta actitud, que incluye la salvaguarda de los ahorradores frente a los grandes actores económicos, ha sido en todo momento bien entendida por la banca española, con la que mantenemos una relación de fair play incluso dentro de la disensión. Sin embargo, Abanca, con esta demanda y, sobre todo, con la publicitación de la misma, pretende amedrentarnos y hacernos callar en una maniobra más propia de países como Venezuela que de democracias europeas como la española.

Abanca es propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet, que compró Novagalicia por 1.003 millones después de que hubiera sido rescatada con 9.000 millones del dinero de todos los españoles. Debe ser consciente el señor Escotet de que España, afortunadamente, no es Venezuela, y que El Confidencial es “independiente de cualquier grupo político, económico y de presión”.

Banesco –el holding venezolano de Escotet– se dio a conocer en España en la subasta de NCG Banco. Lo primero que hizo entonces Escotet, antes de que se resolviera la puja, fue llevarse a algunos de los principales periodistas financieros de este país de viaje al Caribe (a Venezuela, incluyendo Isla Margarita, y Miami).

En el caso de Banesco, como en del resto de los bancos, El Confidencial ha tratado de adelantarse en la información –así, dimos en primicia su victoria en la subasta de NCG o el nombre de la nueva marca, Abanca–, de ofrecer el insight –quiénes fueron los hombres clave o la sorprendente explicación de que su oferta fuera mucho más alta que las demás– y de dar noticias exclusivas, tanto positivas (por ejemplo, su decisión de resarcir a todos los preferentistas aunque perdieran el arbitraje) como negativas.

El problema es que, en el caso de Escotet, ha habido muchas sombras desde el principio. Primero fueron sus problemas para encontrar financiación para pagar la compra de NCG y la insólita decisión de nombrar una nueva cúpula de la entidad –incluyendo a su primo– antes de recibir la preceptiva autorización y de realizar dicho pago, algo que no se ha hecho en ninguna otra adquisición de una entidad nacionalizada: por ejemplo, BBVA no había nombrado a nadie en Catalunya Banc hasta que recibió dicha autorización la semana pasada.

El Confidencial no calló tampoco cuando Escotet decidió duplicar el sueldo del consejo, cuando criticó duramente a los anteriores gestores de NCG y, sobre todo, cuando Abanca fue la primera entidad que liberó provisiones (es decir, no sólo no dotó más para los activos problemáticos, sino que ‘desdotó’ porque le sobraban) para mejorar unas cuentas que presentaban fuertes caídas en el negocio hasta junio. Ni Santander, ni BBVA, ni CaixaBank, ni Bankia, ni Popular, ni Sabadell han hecho nada parecido. De hecho, el presidente de este último –el que más adquisiciones ha acometido–, Josep Oliu, alertó de que el sector no podrá liberarlas tampoco en 2015.

Ahí se produjo el primer encontronazo con El Confidencial, puesto que a Escotet no le gustó nada que alguien contara todas estas informaciones en vez de alabar sus ‘grandes resultados’. Tampoco le gustó que este diario publicara que él y sus testaferros aparecen en la lista Falciani de cuentas ocultas en el HSBC suizo, aunque las cantidades no eran demasiado relevantes para alguien con una fortuna de más de 3.000 millones.

Pero lo que ha agotado la paciencia de alguien al parecer tan poco acostumbrado a la prensa libre es que contemos que en 2014 ha enviado a la CECA un beneficio consolidado mayor que el del mismísimo BBVA gracias, básicamente, al fondo de comercio negativo generado por el bajo precio pagado por NCG y los créditos fiscales, algo que ha confirmado el propio subgobernador Fernando Restoy en el Congreso y que El Confidencial ha puesto de manifiesto en otras adquisiciones como la de CAM por Sabadell o la de Banco de Valencia por CaixaBank. Tampoco ha sentado bien a Escotet que se aireen las investigaciones del Sepblac sobre algunos clientes de la entidad.

En resumen, catorce años después, la política editorial de este medio sigue siendo la misma: responsabilidad, rigor informativo e independencia de cualquier grupo político, económico y de presión. Y ninguna demanda publicitada a golpe de talonario nos hará cambiar. Exactamente la misma con todas las entidades y empresas. El ejemplo más claro quizá sea el de Caja Madrid, cuando en 2009 advertimos del peligro que tenía adquirir sus preferentes, lo que provocó la indignación de Miguel Blesa (aparecemos en sus famosos correos). Ya sabemos todos qué ha pasado con las preferentes, dónde está hoy Blesa y dónde está El Confidencial.

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<![CDATA[Sobrevivir a un 'gestor estrella']]>2014-10-24T05:00:00+02:002014-10-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-10-24/sobrevivir-a-un-gestor-estrella_405004/http://www.elconfidencial.com/autores/pablo-zamorano-287/Salidas de 'gestores estrella', como la de Bill Gross de la firma americana Pimco o de la Francisco García Paramés en Bestinver, con la posterior retirada de un volumen importante de fondos por parte de los inversores, han puesto de nuevo de actualidad el debate: ¿hasta qué punto debo fiar toda la imagen de mi empresa o firma a la de mi gestor estrella?

La pasada semana, Laurence Fink, primer ejecutivo de BlackRock, una de las mayores gestoras del mundo y 'rival' de Pimco, aprovechaba una conferencia telefónica de presentación de resultados trimestrales con analistas e inversores para resaltar las diferencias de su gestora con la competencia. Así, como publicaba The Wall Street Journal, Fink manifestó que los inversores estaban apostando por BlackRock frente a otras gestoras (en clara alusión a Pimco) por su modelo de negocio basado en el enfoque de inversión del equipo, amplia gama de servicios y su estabilidad. BlackRock recibió durante los primeros nueve meses del año entradas netas de 48.000 millones de dólares, mientras que Pimco vio como sólo tres días después de la salida de Gross se produjeron retiradas por valor de 23.500 millones de dólares.

En España, la marcha de Paramés ha supuesto para Bestinver la retirada de más de 700 millones de euros. El cambio de firma de otros gestores estrella como Iván Martín de Santander AM o la de Firmino Morgado, de Fidelity, produjo también merma en ambos casos. Por supuesto que en la retirada de estos fondos hay probablemente también otros motivos (como la propia situación de los mercados), pero desde luego no es casual que también se hayan producido justo después de tan sonadas despedidas. El dinero, ya saben, huye siempre de la incertidumbre.

¿Quieren decir estos casos que la comunicación no debería estar centrada en los gestores estrella para evitar males mayores en caso de su ausencia? ¿Qué el modelo de BlackRock es mejor que el de la Pimco de Bill Gross? 

La revista americana Newsweek analizaba hace una década los efectos de un excesivo protagonismo y poder de los consejeros delegados y como ello había producido escándalos en la gestión de empresas, como WorldCom, Enron o muchas de las compañías nacidas en la 'burbuja puntocom'. Para evitarlo, listaba una serie de consejos a directivos para “construir al mejor CEO” entre los que destacaría uno: “You are not the boss, the board is” (Tú no eres el jefe, el consejo lo es”).

Posicionar a tu gestor estrella o primer ejecutivo, poniendo en valor sus destrezas y resultados, no sólo es apropiado, sino necesario. Pero hacerlo con una sobreexposición en un momento donde quizá éste también haya ganado una cuota excesiva de poder dentro de la firma puede derivar en situaciones como las de Pimco o Bestinver, donde se olvida, al menos públicamente, el concepto compañía (accionistas, equipo, performance, etc) o “quién es el jefe” y todo se individualiza (Bill Gross, Francisco García Paramés, Steve Jobs, Richard Brandson…).

Por ello, es importante tener claros los objetivos y propósito o misión de la compañía para construir sobre ello un perfil público, donde el gestor/es sean un elemento más que sume valor al todo y no el todo sobre el que descanse la imagen y reputación de la compañía.

De hecho, según la última edición del European Communication Monitor, realizado entre profesionales de la comunicación de 42 países, los dos principales ejes de actuación sobre los que se trabajará en comunicación en Europa hasta 2017 son, por este orden, alinear la estrategia de negocio con la de comunicación (44,9%) y crear y reforzar la confianza de la entidad con sus stakeholders (38,7%). El posicionamiento del CEO o primer ejecutivo será un área de desarrollo que se realizará para impulsar y reforzar las dos primeras, no de manera aislada. Es decir, primará la compañía y su propósito corporativo frente al resto, que siempre estará al servicio de esta misión.

Las firmas y empresas que perduran en el tiempo, no nos olvidemos, son las que logran transcender de personalismos (incluso de sus fundadores) para mostrar un saber hacer y unos resultados que no pueden dejar de ser fruto de un trabajo equipo. Pimco debe “sobrevivir” a Bill Gross, como Bestinver a Francisco García Paramés en las gestoras, igual que por circunstancias bien distintas Santander o El Corte Inglés deberían ayudarnos a “olvidar” pronto (entiéndase bien) a Emilio Botín o Isidoro Álvarez. Y para lograrlo, no sólo hay que tomar decisiones de negocio, sino también de comunicación.

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<![CDATA[El 'lobby' transparente, bueno para la democracia]]>2014-04-02T05:00:00+02:002014-04-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-04-02/el-lobby-transparente-bueno-para-la-democracia_110534/http://www.elconfidencial.com/autores/santiago-esteban-326/¿Qué es el lobby? Muchos ciudadanos no lo tienen muy claro. La mayoría no sabe bien qué es, por qué existe y para qué sirve. A menudo, la percepción de esta actividad no es muy positiva en España. Se suele asociar con prácticas ilícitas como tráfico de influencias, donaciones anónimas y otras. Las numerosas películas de Hollywood sobre este tema no han ayudado mucho a mejorar su imagen. Denominar ‘grupos de presión’ o ‘de influencia’ a los que trabajan en esta actividad, tampoco.

Pero el lobby no es eso. Si nos atenemos a su significado, el término es un anglicismo cuya traducción más cercana sería “vestíbulo”. Es decir, un lugar donde se reúne la gente para dialogar. ‘Dialogar’ –que no influir es la palabra clave para entender esta práctica. Hay que remontarse al siglo XVIII para ver su nacimiento, cuando los miembros del Parlamento Británico iniciaron así esta forma de hacer política.

APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales define el lobby como “el traslado de intereses privados a las instituciones públicas que son las que, finalmente, legislan sobre todos los sectores de la sociedad. En otras palabras, es el acercamiento de la sociedad civil, de las empresas y de los distintos colectivos sociales a las leyes y reglas que se aprueban en un sistema democrático”.

El lobby bien entendido y el que debe imperar es una actividad que promueve el diálogo entre el poder y los diferentes grupos de la sociedad. Es beneficioso que las autoridades nacionales, europeas y autonómicas escuchen y dialoguen con los afectados por la actividad legislativa. Los Gobiernos toman decisiones que afectan al futuro de los intereses privados en distintos temas y el diálogo transparente de ambas partes puede ayudar a prevenir efectos contra los intereses generales. Defenderlos es la labor primera de los Gobiernos y debe ser su prioridad. El diálogo entre lo público y lo privado es esencial y ayuda a construir un cuerpo legislativo equilibrado.

Los políticos son conscientes de la importancia de esta actividad, aunque todavía hay un amplio recorrido para la mejora. En una encuesta realizada hace poco por Burson-Marsteller entre autoridades de todos los países de la UE, los resultados muestran que para un 48% de los parlamentarios españoles, el lobby es útil para compartir experiencias y resulta constructivo en el proceso de toma de decisiones (45%). También es verdad que los mismos valoran muy bajo la profesionalidad del lobbista como una ayuda eficaz: sólo un 10% en España, frente al 50% de los encuestados en el resto de los países europeos.

Este dato puede ser una de las razones por las que esta práctica no tiene una percepción positiva en España. Hay otras tres causas principales, a mi juicio: la primera es que casi nadie ha sabido comunicar adecuadamente los beneficios del lobby a los ciudadanos. La segunda es la falta de transparencia que ha imperado en este ejercicio hasta la fecha. Se ha pecado de opacidad y secretismo, aumentando la desconfianza hacia las instituciones y autoridades políticas. La tercera es la creencia de que los lobbistas se rigen únicamente por intereses individuales, sin preocuparse del interés común. Es cierto que puede ser así en algunos casos, pero son mínimos.

Quizá una solución para mejorar la percepción sobre el lobby en nuestro país sería imitar aspectos del modelo anglosajón. En Estados Unidos los profesionales de este sector cuentan con oficinas en el Congreso y llevan un registro público de todos sus encuentros y los temas tratados en ellos, así como su forma de financiación, miembros e intereses. Más cerca, en Bruselas, también se hace así. Nos llevan años en este terreno. Salvo casos puntuales, tanto las autoridades como las instituciones han entendido e interiorizado que la transparencia es la clave. De ahí la normalización de esta actividad entre la gente.

Un paso adelante en nuestro país podría ser la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que se encuentra en fase de desarrollo tras ser aprobada por el Consejo de Ministros en julio de 2012. El Gobierno tiene previsto regular aspectos del lobby en esta nueva normativa. Veremos hasta dónde llega.

Si trabajamos en el diálogo y la transparencia, el lobby se convertirá no sólo en una práctica positiva para la democracia y el progreso, sino necesaria. No es casualidad que ninguna dictadura permita esta actividad. Allí no hay diálogo entre los ciudadanos y el poder, ni influencia de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas. Aquí, al menos, las peticiones de los ciudadanos pueden ser escuchadas y tenidas en cuenta a través de esta vía también.

*Santiago Esteban, Comunicación Corporativa de Burson-Marsteller

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<![CDATA[El ‘sentimiento Crimea’ en la empresa]]>2014-03-19T06:00:00+01:002014-03-19T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-19/el-sentimiento-crimea-en-la-empresa_103867/http://www.elconfidencial.com/autores/ignacio-ruperez-larrea-315/Sigo con atención los acontecimientos en Crimea, no solo por la gravedad del tono que están tomando ni por sus consecuencias geopolíticas o económicas. Hay un elemento que me llama especialmente la atención, sobre todo tras el referéndum del domingo. Cuando veo los resultados de la consulta, pienso en cómo debe ser vivir en un lugar con el que no te sientes identificado, al que no crees pertenecer. El eterno problema de la identidad.

Llevándolo a nuestro terreno (la comunicación financiera y corporativa), y salvando las distancias, la identidad corporativa está compuesta por unos valores, una marca, una historia común y una cultura, de modo similar a lo que ocurre con la identidad de un país. En el caso de las empresas, la identidad no siempre está clara y en muchos casos se ha quedado en teoría no del todo asimilada por los empleados.

Sin embargo, y ligándolo con otro de los temas de la semana −la operación de Vodafone y ONO−, existe un caso claro en el que ‘afloran’ las identidades corporativas de manera muy clara: cuando dos compañías se fusionan. Es en ese momento, por comparación, cuando de forma más evidente se manifiesta la identidad de las empresas, entre los directivos que firman el acuerdo de fusión pero también entre los empleados. Como dice el refrán “nadie sabe realmente lo que tiene hasta que lo pierde” y de este modo se da la paradoja de que empleados que hasta ese momento podrían haber criticado a su empresa en el descanso del café, ahora defiendan su identidad corporativa frente a la nueva compañía que se integra. En el caso de la empresa absorbida, es en ese momento cuando puede producirse el sentimiento Crimea: la sensación de estar en una empresa a la que no crees pertenecer.

Por eso, las fusiones y adquisiciones son procesos que requieren de un gran esfuerzo de comunicación externa e interna. Los cambios siempre asustan y es clave acallar rumores, gestionar expectativas e intentar que la integración sea lo menos traumática posible. No solo para evitar conflictos, sino porque una buena gestión del cambio puede tener efectos en la productividad. Según un estudio realizado por la consultora americana Gallup entre 350.000 trabajadores, un empleado comprometido y alineado con la compañía en la que trabaja puede ser hasta un 43% más productivo, generar hasta un 23% más de ingresos y tienen un 87% menos de probabilidades de cambiar de trabajo. 

Es importante tener esto en cuenta, ahora que el mercado de fusiones y adquisiciones parece animarse. Por volumen, el ranking de Thomson-Reuters valora las operaciones cerradas en 2013 en 50.800 millones de dólares frente a los 76.875 del año anterior, es decir, un 30% menos que en 2012. Sin embargo, todos conocemos el cambio de percepción sobre España que se ha producido y en enero de 2014 se han superado los 10.440 millones de euros, rebasando su último máximo mensual de julio de 2013, según el Informe Mensual Ibérico de Transactional Track Record. También el banco de inversión OnetoOne, que cifró en 1.500 las transacciones cerradas en España en 2013 (un 18% menos que en el año anterior), augura que en 2014 se cerrarán unas 2.000.

Por supuesto que no existe una receta para hacer que una fusión o una adquisición sea digerida positivamente por los empleados. Sin embargo, si volvemos al ejemplo de un país, vemos que los grandes cambios requieren de grandes líderes. El papel del consejero delegado y de la dirección es fundamental para explicar los planes de futuro hacia el exterior (según un estudio de Burson-Marsteller entre 1.040 personalidades influyentes de la esfera empresarial, la mayoría considera que el 50% de la reputación de una compañía es atribuible a su CEO) y, sobre todo hacia el interior. Los empleados, a fin de cuentas, son quienes ejecutarán esos planes de futuro, por lo que es conveniente explicárselos bien, motivarles, inspirarles e involucrarles.

*Ignacio Rupérez Larrea. Comunicación especializada en Burson-Marsteller. 

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<![CDATA[The Good Judgement Project: EEUU busca a los mejores 'predictores' mundiales]]>2014-01-15T06:00:00+01:002014-01-15T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2014-01-15/the-good-judgement-project-eeuu-busca-a-los-mejores-predictores-mundiales_76308/http://www.elconfidencial.com/autores/a-alonso-166/El mayor experimento académico de inteligencia colectiva, enfocado a conseguir las predicciones más precisas sobre eventos relacionados con relaciones internacionales, política y economía, abre de nuevo sus puertas. El fundador del proyecto es Philip Tetlock, psicólogo e influyente miembro de la corriente académica conocida como “economía conductual”. Tetlock es además de autor de Expert Political Judgement, best-seller en el que demostraba que los expertos en predecir acontecimientos políticos presentan la misma tasa de aciertos que un mono tirando dardos sobre una diana.

The Good Judgement Project nace en 2008, siendo esta convocatoria la tercera que se convoca. Se trata de un campeonato donde los usuarios (a los que llaman forecasters, que podríamos traducir por “predictores”) luchan por realizar las mejores predicciones sobre una serie de preguntas redactadas por expertos en la materia, siendo el fin mejorar la información de la que disponen los legisladores estadounidenses. Algunos ejemplos de preguntas para esta tercera edición: ¿Llegarán a un acuerdo comercial EEUU y la zona euro? ¿Redactará Turquía una nueva constitución?

El lema del proyecto reza: “El aprovechamiento de la sabiduría de las masas para pronosticar eventos mundiales”, y la investigación está patrocinada por el Gobierno de EEUU a través de una de sus agencias de Inteligencia, la IARPA -Intelligence Advanced Research Projects Activity. Y ¿adivinan qué? Sus predicciones colectivas son sorprendentemente precisas.

En el gráfico superior vemos cómo evoluciona la probabilidad estimada por los expertos acerca de la posibilidad de ocurrencia de una inspección formal en Siria en búsqueda de armamento químico. Si creen que será seguro que ocurra, otorgan una probabilidad de 1 (que en términos porcentuales equivale al 100%). Del mismo modo, si creen que no ocurrirá, otorgan un 0. En el caso de la inspección a Siria, la probabilidad expresada en el eje Y del gráfico se fue acercando a 1 conforme pasaban. Los predictores tenían mucha seguridad sobre que, efectivamente, tal inspección iba a ocurrir. El promedio de todos los predictores se representa junto con otros dos instrumentos de inteligencia colectiva utilizados por el proyecto. El primero es un mercado de predicciones, donde los usuarios compiten comprando y vendiendo la posibilidad de que el evento ocurra. El segundo es la predicción aislada del grupo de mayor precisión predictiva de dentro del propio proyecto (el top 2% de los predictores).

En un sentido estricto, para comparar la precisión predictora de varios métodos no valdría sólo con comparar un único contrato, sino que habría que comparar el comportamiento a lo largo de un conjunto de contratos, siendo el mejor método aquel que presentase una mayor tasa de aciertos en las predicciones de un conjunto grande de eventos. No obstante, sirva en esta ocasión el uso de este ejemplo para ilustrar el caso general.

Todos los métodos de inteligencia colectiva que usa el proyecto parecen apuntar a la misma conclusión, pero llama la atención la ganancia en precisión de su método de media ponderada sobre el de mercado de predicciones. En realidad, una de las ideas de Tetlock es que los predictores actúan bien en equipos. Por ello forma grupos de predictores, y a cada grupo es asignado un predictor “de élite” según su historial de rendimiento en el proyecto. No hablamos de personas de reconocido prestigio ni mediáticos, sino de personas de reconocida precisión en el proyecto haciendo predicciones. Estos equipos compiten en la competición, siendo asignados aleatoriamente por el propio proyecto. ¡Y funciona!

La segunda evidencia es que en materia de predicción no todo es suerte. Si fuera así, los que lideran los ranking hoy  volverían mañana a una posición intermedia. Pero no es así. Hay personas que predicen consistentemente mejor que el resto y no hacen más que mejorar. En la última edición se identificaron un total de 120 personas cuyo prestigio quedó inmortalizado en un 'salón de la fama'.

Una de las enseñanzas de los mejores predictores es que la gente tiende a sobreestimar la probabilidad de ocurrencia de un evento dentro de un marco temporal. ¿Redactará Turquía su nueva constitución? Lo más probable es que, en el largo plazo, sí. Pero en el marco del proyecto las preguntas llevan un plazo temporal añadido, normalmente de un año. Y la probabilidad de que Turquía tenga una nueva constitución en un año es mucho menor de lo que a priori la multitud cree. Tenemos tendencia al inmovilismo político, sobre todo en temas de relaciones internacionales, algo que los mejores predictores han enseñado a la comunidad.

¿Se imaginan tener algo de este calibre en España?

En España acaba de nacer un primer proyecto en este sentido, el cual nace con el objetivo de proveer de herramientas de inteligencia colectiva para predecir eventos: el mercado de predicciones Futura Markets. En dicha plataforma, los usuarios pueden vender y comprar títulos virtuales sobre multitud de eventos en los campos de Economía, Política y Deportes. Los usuarios se convierten en inversores e intercambian su opinión en temas como “¿Paralizará Sacyr sus obras en el Canal de Panamá antes del 31 de enero 2014?”. Si creen que lo hará, comprarán acciones del “SÍ”. Si creen que no será así, comprarán acciones del “NO”. Si el usuario acierta la pregunta, sus acciones compradas tendrán un valor de 100 unidades monetarias virtuales. Si falla, el valor es cero. De este modo, el precio siempre cotiza entre 0 y 100. El mercado, a través de su algoritmo de creación de precios, combina todas las operaciones de los inversores y las traduce en un precio que equivale estadísticamente a la probabilidad de ocurrencia del evento.

Los ranking y análisis de rendimiento de las carteras de los inversores determinarán quienes son en España los mejores predictores, en una u otra materia. Se trata, ni más ni menos, de la sabiduría de las masas aplicada a predicción de eventos.

Como en todo comienzo de año, es momento de reflexionar sobre lo que nos puede acontecer en 2014. Se avecinan multitud de escenarios posibles, y es por lo tanto el mejor momento posible para darse de alta en The Good Judgement Project, si crees que eres bueno prediciendo eventos globales, o en Futura Markets, si te interesa invertir en los eventos que importan en España. 

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<![CDATA[La ingeniería financiera puede curar el cáncer]]>2013-12-20T06:00:00+01:002013-12-20T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2013-12-20/la-ingenieria-financiera-puede-curar-el-cancer_68573/http://www.elconfidencial.com/autores/a-alonso-166/Este es el sugerente título de una de las últimas ponencias de Andrew Lo, del MIT. Hablamos de un tema serio, no sólo por el fin último del tema tratado, financiar la cura del cáncer de manera factible, sino porque Andrew Lo es uno de los padres de las finanzas cuantitativas, siendo archiconocido su paper “A non-random walk down Wall Street”. Por lo tanto, no nos dejemos llevar por el titular únicamente, y atendamos al detalle del debate que introduce Andrew, que actualmente investiga en Finanzas Cuantitativas aplicadas al Sistema Sanitario (efectivamente, no todo son hedge funds en esta vida).

La ingeniería financiera ofrece herramientas que convertirían la financiación de proyectos de investigación del cáncer en algo perfectamente viable económicamente. En concreto, se trata de la titulización y la gestión moderna de carteras.

Los últimos descubrimientos en la investigación contra el cáncer apuntan a que la solución puede estar en una futura personalización de los tratamientos. Es decir, la base genómica de la enfermedad haría inviable una estandarización del tratamiento, de modo que la financiación tradicional de un proyecto de investigación farmacéutico no aplicaría en este caso.

Típicamente, cuando una empresa como Pfizer investiga en un proyecto como el Viagra, este tiene una característica básica: una probabilidad baja de tener un resultado de gran impacto. Pfizer sabía que si su investigación fructificaba, los ingresos derivados de la venta de ese medicamento explotarían, en tanto que podría aplicarse a gran escala por ser un tratamiento homogéneo a todos los pacientes objetivo. El modo de valorar esto es típicamente mediante opciones financieras y árboles de decisión, que nos permite incorporar el valor temporal de esa opción comprada por parte de Pfizer. Por ello, la financiación de estos grandes proyectos es algo costosa, pero posible hoy en día, precisamente porque al ser capaces de incorporar el valorar esta opción, demostramos que el rendimiento esperado del proyecto es positivo, ya que aunque la probabilidad de éxito es baja, el impacto de un resultado positivo de estas investigaciones traería una corriente enorme de ingresos.

Todos sabemos que la gente y los inversores quieren tener parte de sus ahorros/ inversiones en boletos de lotería, e invertir en Pfizer era una alternativa para ello. O más recientemente, invertir en las nuevas mega-startups como Snapchat es también la nueva forma de tener una porción de tus ahorros invertidos en un “cisne negro” positivo.

Sin embargo, el cáncer va por otro camino: su tratamiento no es homogéneo. Esta es la esencia de la dificultad de su financiación. La esperanza de invertir en un proyecto de cura del cáncer no es positiva, pero la esperanza de invertir en una cartera diversificada de proyectos de cura del cáncer sí que tiene esperanza positiva. Y esto es así porque gracias a juntar muchos proyectos, conseguimos reducir la volatilidad de los retornos de la cartera. En concreto, a partir de juntar unos 150 proyectos diferentes, la desviación estándar de esos rendimientos de la cartera comienza a disminuir ¡convirtiendo al proyecto global en algo invertible!

Aquí es donde Andrew introduce magistralmente algo que conocemos muy bien: la titulización. Cuando tenemos muchos nombres, en este caso al menos 150 diferentes, podemos emitir deuda. Y la deuda, por muy heterogénea que esta sea, podemos agruparla, segmentarla, y valorarla para venderla por tramos (tranches) de diferente perfil de riesgo para diferentes tipos de inversores ¿Les suena conocido? Efectivamente, en el caso de la financiación de hipotecas tenemos algo muy similar. En concreto, piensen en hipotecas subprime ¿cómo financiar el acceso a la vivienda de millones de personas con bajos recursos (subprime)? Mediante mega titulizaciones.

Estas emisiones de bonos de titulización permitieron, por encima de todo el desastre que hoy podamos ver (que el tronco no nos impida ver el bosque) el acceso a la vivienda en propiedad de millones de americanos. Este era un proyecto político, bautizado como Estrategia Nacional de Acceso a la Vivienda, que se consiguió satisfactoriamente con la ingeniería financiera: introduciendo a las agencias Fannie Mae y Freddie Mac en la titulización de préstamos subrprime (imagen de Ezra Klein).

Tema diferente es el fallo (monstruoso) que se cometió con la comercialización y regulación de estos bonos de titulización, que se empaquetaron, y re-empaquetaron una y otra vez, y se vendieron a bancos e inversores de manera inadecuada.

Pensemos hoy en todo lo aprendido, y en las herramientas que la gestión moderna de carteras nos enseña: la correlación entre los proyectos de cura del cáncer (hipotecas en su día) es algo que hoy sabemos más importante aún, y que sabemos medir e incluso cotizar. En su día el gran problema de juntar hipotecas para titulizarlas fue que eran un activo demasiado correlacionado, y cuando las condiciones empeoraron, las tasas de impago se dispararon todas a la vez: cuando la economía va mal, caen salarios y todos tendemos a impagar la hipoteca más fácilmente. Sin embargo, los proyectos de cura del cáncer, en tanto que son investigaciones heterogéneas, no estarán tan correlacionadas, ofreciendo una mayor estabilidad potencialmente en las carteras titulizadas.

Podemos aprender de los errores, y hoy tenemos experiencia regulando este tipo de mercados de titulización (Fannie Mae y Freddie Mac, dos animales que han caído, y los hemos recuperado), incluso con financiación pública. Esto nos permite utilizar conceptos como el apalancamiento vía aseguramiento de los tramos de mayor riesgo. Me imagino, como dice Andrew, un fondo de unos 30.000 millones de dólares, construido por aportaciones de 3.000 dólares por 10 millones de inversores. ¿Quién no quiere invertir un poco de sus ahorros en curar el cáncer? Sabemos que la gestión de carteras nos enseña que nuestras inversiones en felicidad no deben estar correlacionadas, por lo que invertir en salud es algo que ciertamente convenga a más de uno de nosotros, y no sólo a millonarios.

Además, la titulización puede ofrecer la posibilidad de que invirtamos en tramos de ese fondo de inversión con diferente perfil de riesgo. Si eres Bill Gates y tienes una fundación con tu mujer Melinda, puedes invertir en los tramos equity o de mayor riesgo, pero si eres inversor minorista puedes irte a un tramo super-senior que incluso avalara un Gobierno.

No me digan que la idea no es bonita. No invirtamos en la cura del cáncer como un proyecto único u homogéneo, sino como su realidad se está descubriendo que es: algo puramente heterogéneo. Para lo cual la solución pasa por agrupar los cientos o miles de posibles curas que posiblemente se vayan descubriendo, y vender participaciones de esas inversiones a millones de inversores. Este tipo de proyectos pueden estructurarse, mediante titulizaciones, y puede valorarse, mediante gestión moderna de carteras ¿Por qué no investigar más en cómo financiar la cura del cáncer entonces? La realidad es que ingeniería financiera no está hecha sólo para los hedge funds, sino para usos mucho más potentes, como la cura del cáncer.

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<![CDATA[La supuesta mejor EPA desde el inicio de la crisis en tres gráficos]]>2013-07-31T06:00:00+02:002013-07-31T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2013-07-31/la-supuesta-mejor-epa-desde-el-inicio-de-la-crisis-en-tres-graficos_13806/http://www.elconfidencial.com/autores/j-garcia-a-fernandez-166/Imagine que le dicen que España no tiene desempleo. El número de parados es de cero. Tasa de paro igual a cero. Este sería, supuestamente, el mejor titular de la historia económica de nuestro país. Pero ese titular podría venir motivado por muchas posibilidades distintas, aunque 'jugaremos' con dos: una, que todo aquel que quiere trabajar en España, lo logra y, por tanto, que existe una 'demanda' de trabajo suficiente como para lograr este objetivo. O, dos, que como no existe demanda, como nadie contrata a nadie en España, los que se declaran como 'desempleados' dejan en masa de hacerlo.

Esto implica que cuando un encuestador del Instituto Nacional de Estadística pregunta “¿Está usted activamente buscando empleo?”, los seis millones de parados actuales le dirían: “No, porque no hay ninguna posibilidad de encontrarlo”. Esta segunda opción, de forma extrema y exagerada, permitiría tener un país sin parados. Dejo de estar parado para estar 'inactivo', para vivir en el 'subempleo' (empleos precarios y, normalmente, en la economía sumergida). 

La frontera entre lo que se considera que una persona está desempleada o inactiva es muy fina, al menos estadísticamente. Las expectativas de lograr empleo pueden hacer que haya más o menos personas buscándolo activamente. Por eso, centrarse exclusivamente en el desempleo a la hora de analizar los datos del mercado laboral nos puede conducir a errores de interpretación. La salud de un mercado laboral se mide con la ocupación, con el volumen de personas que se demandan, la tipología del empleo demandado y creado, la formación o cualidades que se requieren, el lugar, el sector, el momento. Sin un buen análisis del empleo, y no tanto del desempleo, no se puede conocer la realidad del mercado laboral.

 El pasado 25 de julio se publicaron los datos de la EPA del segundo trimestre de 2013. La interpretación por parte de muchos medios y del propio Ministro de Economía se centró en tres ideas fuerza: 1) se ha reducido el desempleo por debajo de los 6 millones de personas y se ha creado empleo de un trimestre a otro, 2) se estima un crecimiento del PIB, con estos indicadores, para el segundo trimestre del 0% y, por tanto, 3) estamos saliendo de la recesión económica. Algunos medios se atrevieron a tildar estos datos como la mejor EPA desde el inicio de la crisis. Está claro que el punto 1, se han bajado de los 6 millones de parados, es un hecho estadístico: poco hay que discutir. En cambio, decir que estamos saliendo de la recesión es muy aventurado, sobre todo en lo que a mercado de trabajo se refiere.

 La EPA que se acaba de publicar muestra seis ideas importantes:

 1.- La mayor caída del paro entre trimestres desde el inicio de la crisis. En el segundo trimestre de 2013 hay personas 225.000 desempleadas menos que en el trimestre anterior. Y este dato, efectivamente, es la mayor caída del paro (entre el trimestre I y II) desde el inicio de la crisis. 

 

2.- El paro aumentó en un 5% en el último año. Si comparamos el número de desempleados entre el segundo trimestre de 2013 y 2012 se observa que hoy hay 284.400 parados más en España. Por lo tanto, en términos anuales, es decir controlando los efectos “estacionales”, el mercado laboral español está peor en términos de desempleo. ¿Se imagina cómo sería el incremento del paro si añadimos los casi 110.000 inactivos más que se han generado en el último año?

 Se ha creado empleo neto en el último trimestre, pero temporal y de personas no asalariadas. En el segundo trimestre de 2013, respecto al primero, en España se han creado 149.100 empleos netos. La pregunta relevante es, ¿qué tipo de empleo?

 3.- En un trimestre se han creado 162.000 empleos con contratos temporales (¿será porque llega el verano?). En los últimos tres meses hay 37.000 personas más trabajando y que se definen como empresarios individuales o que trabajan por cuenta propia. Pero la noticia está en que se han destruido, en un trimestre, 50.000 empleos de asalariados con contratos indefinidos. Por lo tanto, prácticamente el empleo creado de un trimestre al siguiente es un empleo temporal.

 4.- El empleo creado en el último trimestre tiene un fin muy claro: servicios y turismo. De los 149.100 empleos creados en el segundo trimestre (respecto al primero), casi 155.000 lo han sido en el sector servicios, lo que quiere decir que se destruyó empleo en el resto de sectores.

 El empleo en servicios se localizó fundamentalmente en comunidades de alta especialización turística. Hay varias comunidades autónomas que en los 6 últimos años en las mismas fechas crean empleo en el sector servicios. A la cabeza Baleares y Andalucía, pero también la Comunidad Valenciana o Murcia. Estas comunidades en verano siempre son las responsables de un empujón del empleo de servicios. Y este año crearon ellas solas 125.000 empleos en el sector servicios (entre el segundo y el primer trimestre de 2013). Pero en el año 2012, en el mismo período, crearon casi 110.000 empleos, y en 2011 en torno a 103.000 empleos. Por lo tanto, no estamos ante un fenómeno nada extraño, más allá de un cambio de trimestre de invierno a otro que enlaza con el verano, y esto ha ocurrido así desde el 2008 (y antes) hasta hoy.

 5.- Hoy en España hay 633.000 empleos menos que hace un año. Al fijar nuestra atención a lo que ocurre en el segundo trimestre respecto al primero y en la caída del desempleo por debajo de los seis millones de personas, quizás se ha ocultado uno de los datos más preocupantes del mercado laboral español: la destrucción de empleo. Si se compara el segundo trimestre de 2013 con el de 2008, se observa que la crisis ha destruido 3,6 millones de empleos en España, casi el 18% de la fuerza laboral. La sangría laboral es realmente significativa porque en 2013 se ha destruido empleo a un ritmo muy superior al de 2010 y 2011 en las mismas fechas.

 

6.- Continúa la desindustrialización de España. Esta crisis comenzó con un fuerte ajuste en el sector de la construcción. De hecho, en la actualidad la construcción ha destruido el 65% de su empleo desde 2008, más de 1,6 millones de puestos de trabajo. El problema es que para amortiguar el pinchazo de la burbuja inmobiliaria se requiere de un tejido industrial y de servicios altamente innovadores y dinámicos que generen empleo, valorar añadido y posibilidades de crecimiento y generación de riqueza. En cambio, la industria española está sumida en un continuo reajuste. Se han destruido 1 de cada 3 empleos industriales españoles, un millón de empleos desde el año 2008.

Es difícil concluir con estos datos que estamos ante la mejor EPA desde el inicio de la crisis. Y eso que no hemos hablado del paro de larga duración, ni del problema del paro juvenil. Esta afirmación sólo se sustenta en algún indicador muy parcial de desempleo, pero no así en el empleo ni en la distribución de ese empleo por España, puesto que 15 de las 17 comunidades autónomas han destruido empleo en el último año. Quizás lo que habría que conectar es la publicación de la EPA con el último informe de COTEC sobre la situación de la ciencia y la tecnología en España. La conexión es realmente interesante.

 Sin entrar en más detalles, basta resaltar algunos datos. En España se destinan unos 440 euros por habitante a las actividades de Investigación y Desarrollo (I+D), ¿esto es mucho o poco? Pues son 617 euros menos por habitante que en Alemania, casi 1.000 euros menos por habitante que en Estados Unidos y vamos a quedarnos con que son 169 euros menos que la media de la Unión Europea de los 27. Pues bien, esa diferencia significa que cada año en España se deberían invertir unos 7.900 millones más de euros a actividades de I+D. Actualmente se invierten unos 14.100 millones de euros, así que habría que aumentar esa inversión en un 56% más cada año, sólo para converger con la UE de los 27. No sé si hará falta recordar la situación de la ciencia en España, y sus recortes públicos, para comprender que la apuesta de española no va por la I+D.

¿Y las empresas? Quizás interese ver una simple correlación estadística entre el gasto que las empresas hacen en I+D en España y la tasa de empleo en cada Comunidad Autónoma. 

Como ven las disparidades son muy notables, las empresas vascas, por ejemplo, invierten 19 veces más que las extremeñas, por habitante. Entre Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra se invierten 7 de cada 10 euros privados (empresariales) en I+D de España, cuando en estas comunidades residen el 35% de los españoles.

Por lo tanto, no sólo nuestros motores tienen menos aceite y combustible que los de las empresas europeas, sino que además hay una gran descompensación territorial, como existe en el empleo y en la tipología de actividad económica de España. Éste es uno de los problemas estructurales de nuestro país. Y es ahí donde deberían establecerse medidas contundentes para potenciar la actividad empresarial. Hasta que no se observe una creación neta de empleos de forma importante; empleos de alta cualificación que tiren del valor añadido de las empresas; hasta que no se consoliden de forma generaliza las mejoras de competitividad frente al exterior y hasta que no se apueste de forma decidida por la consolidación empresarial (no sólo por la creación sino porque las que se creen, crezcan, sobrevivan y creen riqueza) no se podrá decir que salimos de nuestra verdadera recesión.

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<![CDATA[¿Qué eres, Mariano, sino una vieja cansada?]]>2013-07-26T06:00:00+02:002013-07-26T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-26/que-eres-mariano-sino-una-vieja-cansada_12930/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Tierno y sensible, acomplejado por su físico enclenque y sus profundas y múltiples inseguridades,  profundamente alcoholizado, el poeta galés Dylan Thomas repetía a su primer amor, la escritora británica Pamela Hansford Johnson, los impublicables poemas que un amigo dedicaba a su "cerda", la patria: "¿Qué eres, Gales, sino una vieja puta cansada?".Los países, como las cerdas y como las personas, se agotan. Hoy España es un país tan cansado, tan exhausto, tan maltratado, que parece incapaz de reaccionar y levantarse. Los ciudadanos están llenos de dudas, de temores, de resquemor. La culpa es de la corrupción política, de la crisis económica, del deterioro ético y moral. La mala fortuna, en forma de accidente de tren, nos ha dado el golpe de gracia. No hay ideas, no hay líderes, no hay esperanza, no hay futuro."Las decisiones necesarias son las más difíciles de tomar", dijo el presidente del Gobierno en un desayuno informativo. Una frase hueca que venía a confirmar que nuestro líder de plasma necesita un empujoncito para tomar decisiones... "Es imperativo que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso", ordenó el Financial Times el pasado día 16 en un memorable editorial titulado "El venenoso escándalo de financiación irregular en España". Es la prensa internacional la que ha obligado a Rajoy a explicarse ante los españoles. La prensa española está desactivada. Recuerde la tomadura de pelo que supuso la comparecencia de Rajoy con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en la que el presidente del Gobierno se alió con ABC para no responder a la pregunta del millón, preparada por los periodistas presentes: "¿Por qué mantuvo el contacto con Luis Bárcenas, incluso dándole ánimos por SMS, después de saber que tenía 16 millones de euros en Suiza?".En estos momentos, el descrédito de Rajoy no conoce fronteras. Lidera un país en ruinas y un partido tan pringoso como una bayeta de cocina. El periodista Ciprion Baltoio, corresponsal extranjero de un canal rumano de televisión, le sorprendió el pasado día 22 durante la rueda de prensa ofrecida junto al primer ministro Victor Ponta  con esta pregunta: "Es para saber cuándo y cómo vas a responder a todas las acusaciones que vienen en el caso Bárcenas. ¿Enfrente del Parlamento, de un juez o en un discurso como el pasado febrero? Muchas gracias". El rostro del presidente, como el de un señor Potato de carne y hueso, se descompuso: borrado su inamovible ceño, se le desajustó la mandíbula, los ojos perdieron simetría, los labios se encogieron hasta desaparecer, las cejas se desmoronaron... Su invariable expresión de asombro se convirtió en caricatura.No queda nada del político que, exultante, saludaba desde el balcón de Génova la noche del 20 de noviembre de 2011.

El próximo jueves Rajoy comparecerá, por fin, en el Congreso. No lo hará a petición propia, como dice, sino arrastrado por las circunstancias, arrinconado por los escándalos, empujado por el descrédito internacional. Y lo hará sin haber pronunciado el nombre de su extesorero, intentando convertir un debate sobre corrupción en un monográfico sobre economía, cancelando la rueda de prensa sin límite de preguntas que siempre concedía antes de vacaciones. ¿Presenciaremos ese día el comienzo del final?

"Fui mortal hasta el último suspiro prolongado", escribió Dylan Thomas. Mariano Rajoy, como la tierra del poeta galés, ha perdido todo su lustre. Dilapidado el capital político, sin credibilidad, aislado y pusilánime, el presidente carece de liderazgo. Parece una vieja fulana cansada. Tanto mentir, tanto esquivar, tanto huir, han convertido a Rajoy en propietario de un edificio ruinoso que, cubierto de grietas y humedades, ya solo espera ser demolido. ¿Surgirá un nuevo líder de los escombros?

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<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_10887/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa...Pero, ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas...Insisto: ¿Periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

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<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_403735/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa... Pero ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un Gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas... Insisto: ¿periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe de ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

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