http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2016-02-10T11:32:18+01:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA[Rosa Díez, su baja de UPyD y su nuevo libro]]>2016-02-10T05:00:00+01:002016-02-10T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2016-02-10/rosa-diez-su-baja-de-upyd-y-su-nuevo-libro_1149665/http://www.elconfidencial.com/autores/ec-981/“El libro me lo encargó la editorial en mayo, tras las municipales, cuando anuncié que no me presentaría al consejo extraordinario del partido. Y lo he entregado la primera semana de enero. Mi baja del partido no está relacionada con esto. Se lo puedo asegurar”. Así de firme se muestra Rosa Díez (Sodupe, 1952) cuando este confidente le pregunta si su cese vía su perfil en Facebook y su nueva aventura editorial en un sello perteneciente a la editorial Planeta, que verá la luz el próximo abril, van de la mano.

Sería el tercer libro para la expolítica, ya jubilada oficialmente desde el pasado 30 de diciembre, y que ahora, con la devolución de su carné, da su adiós 2.0 a lo que ella denomina como “su familia magenta”. A Díez siempre le ha gustado “sacarse los demonios” escribiendo. Anteriormente, sus publicaciones fueron: 'Merece la pena: una vida dedicada a la política' (Planeta, 2008) y 'Es lo que hay' (Debate, 2011).

Ella ha declarado más de una vez que los libros le han servido para “poner orden a sus recuerdos” y para explicar mejor a sus dos hijos sus continuas ausencias. El manuscrito, que le ha ocupado la Navidad posterior a su desaparición de la vida pública española, tiene el mismo cometido que los anteriores y está centrado en recuperar la intrahistoria de UPyD desde el espíritu de sus fundadores. Eso sí, a diferencia de los anteriores, está escrito, al menos la última parte, desde la barrera.

Rosa Díez se da de baja en el partido, como ya informó el lunes El Confidencial, tras lograr este los peores resultados de su historia y quedarse sin representación en el Congreso y en todas las comunidades autónomas, salvo el País Vasco. Nostalgias y resquemores aparte, Rosa vislumbra la posibilidad de volver a parir otra formación política. “Gestar un nuevo alumbramiento para dar un final digno para nuestro querido partido”, dice la exmandataria vasca. Sin duda, la última palabra, no sabemos si también vitual, la tiene Gorka Maneiro, actual portavoz de Unión Progreso y Democracia en el País Vasco y diputado de dicha formación en el Parlamento vasco. Él también está entre los fundadores del partido y el pasado 16 de enero asumió el puesto de coordinador general de la gestora del partido, tras la dimisión de Andrés Herzog. Estaremos atentos al tono de sus declaraciones.

Lo cierto es que aunque Rosa Díez haya entregado las galeradas de su próximo libro el pasado enero, suponemos que tendrá que volver a escribir algunos párrafos, a raíz de la decisión de este lunes. La autora no revela el título del libro. “Falta tiempo. Ya lo veréis publicado en abril”, sentencia.

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<![CDATA[El independentismo frente a Pedro Sánchez]]>2016-02-10T05:00:00+01:002016-02-10T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2016-02-10/el-independentismo-frente-a-pedro-sanchez_1149731/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Bueno, Pedro Sánchez está algo más vivo de lo que pregonaba gran parte de la prensa española, ha sido encargado por el Rey (tras la negativa de Mariano Rajoy) de intentar formar Gobierno, ha nombrado un solvente equipo negociador y ha empezado su ronda de contactos. Incluso Mariano Rajoy se ha visto forzado a entrar en el juego.

Pero Sánchez sabe -lo ha dicho- que con solo 90 diputados será muy difícil. Como si tuviera los 123 que hoy exhibe el PP. Son los peajes de haber pasado de un régimen de facto bipartidista y presidencialista (el candidato que llegaba primero era presidente) a otro parlamentario con nada menos que cuatro partidos significativos a nivel estatal y tres partidos nacionalistas más (PNV, ERC y CDC) con fuerte implantación en sus comunidades.

De un bipartidismo imperfecto en el que el nacionalismo catalán era a menudo una muleta constructiva hemos saltado a un parlamentarismo de siete partidos. El panorama se ha complicado mucho y no hay soluciones fáciles. Los dos partidos nacionalistas catalanes (ERC y CDC, en orden de importancia inverso al tradicional) ya no cuentan de la misma manera que en el largo periodo 1977-2011. En parte se han autoexcluido. Al exigir la independencia expres, no pueden apostar por la estabilidad y la gobernabilidad de España como en 1996, cuando los diputados de CiU (más el PNV y los canarios) apoyaron la investidura de Aznar, que solo había obtenido 156 escaños. O cuando en 2004 la independentista ERC colaboró con sus ocho escaños a la investidura de Zapatero. Pero ERC y CDC también son ahora marginadas de cualquier negociación por los partidos españoles, que tienen lógicas prevenciones a cualquier apoyo por parte de quienes han convertido la independencia en el programa mínimo y la exigen en 18 meses, en base a la excéntrica teoría de que el 48,7% de los votos es “un claro mandato democrático”.

Pero las cosas son como son. Y guste o no, ni el más fiero anticatalanista puede sacar del hemiciclo a los nueve diputados de ERC y a los ocho de CDC. Pedro Sánchez es candidato y no lo tiene fácil. Y hoy por hoy, la única alternativa a Sánchez -salvo que se mueva el tablero por una improbable pero no descartable retirada de Rajoy- son unas nuevas elecciones generales. Preguntar pues qué harán en las votaciones de investidura de Sánchez los dos partidos nacionalistas catalanes tiene mucho sentido. En la primera, en la que se precisa la mayoría absoluta, parece absolutamente imposible que Sánchez pueda ser elegido. Entre otras cosas porque ni ERC ni CDC se plantean votar a favor. Pero en la segunda, en la que basta que los votos afirmativos superen a los negativos, las cosas están menos claras. Y podría ser que en esta segunda votación el resultado variara en función de si ERC y CDC se abstienen, lo que quizá facilitaría la investidura, o si votan en contra junto al PP, en cuyo caso el aspirante lo tendría más complicado (que el PP se abstenga en la investidura del candidato socialista, me parece un imposible).

¿Qué harán pues? Lo primero a considerar es que son dos partidos nacionalistas que aunque concurrieron juntos a las elecciones catalanas del 27-S, lo hicieron por separado a las españolas del 20-D. Aunque sería lo lógico, no está pues garantizado que su voto sea coincidente. Más cuando la sintonía de Francesc Homs, líder del grupo parlamentario de CDC, con ERC es especialmente difícil.

¿Qué piensa realmente el independentismo que le conviene hacer en la investidura de Sánchez? Marsal Sintas, un periodista y profesor independentista, realista y próximo a CDC, lo ha resumido en 'El Periodico de Cataluña'. Dudan, no lo tienen nada claro. Seriamente tocados por la retirada de Artur Mas y por la dependencia permanente de la CUP, debaten en privado sobre la posición más rentable.

La mayoría de radicales defiende el 'no' a Sánchez. Los motivos son variados. Por una parte, argumentan que lo que les pide el cuerpo (lo sano) es votar 'no' a cualquier partido español que no reconozca el derecho a la autodeterminación. Del PP -dicen- no se puede esperar nada y del PSOE, que se acobardó cuando la sentencia del Estatut, tampoco. Por otra parte, consideran que para ellos la cuenta de resultados de Rajoy ha sido positiva. De un 15-19% de catalanes que querían un Estado propio se pasó al 25% tras la sentencia del Estatut y a un 47,8% tras los cuatro años de la legislatura popular. ¿Por qué favorecer un Gobierno socialista alternativo que con gestos y palabras diferentes pero con la misma negativa de fondo a la independencia podría hacer dudar a la parte más moderada de su electorado? Además, concluyen, prorrogar la interinidad y la crisis del Estado español perjudicaría su imagen en Bruselas. Y piensan que la repetición de las elecciones -y más si dieran un resultado similar- contribuiría a la pérdida de confianza en España.

Pero los moderados y los realistas (algunos son independentistas advenedizos o accidentales) tienen objeciones. La primera, que la Generalitat debe pagar nóminas y proveedores y el único banco disponible -lo repetía Mas-Colell- es el Estado español. Más vale tener en Madrid un Gobierno dispuesto a dialogar que otro que ha demostrado que solo sabe recurrir a la ley y que incluso ha llevado a Artur Mas ante los tribunales. El segundo es que la interinidad española y la duración de la crisis política podría hacer renacer en toda España -e incluso en Cataluña- un deseo de ley y orden -en especial si el panorama económico internacional se ennegrece- que acabaría siendo negativo para el soberanismo.

El tercero es que consideran absurdo descartar un principio de acuerdo -con un Gobierno progresista- con el que se pudiera pactar más autogobierno en una España más federal. Este objetivo ya no les satisface, pero cuando hacen las cuentas resulta que, tras casi 10 años de desencuentro con los gobiernos españoles, solo han logrado el apoyo del 47,8%. Quizá -piensan- haya que hacer una 'pausa', como la que Mitterrand hizo en 1983 en la marcha al socialismo (y que por cierto llevó a que Francia asumiera las reglas del entonces sistema monetario europeo). Por último, señalan que en la hipótesis de unas nuevas elecciones, una parte de su electorado no perdonaría que se hubiera votado junto al PP.

Pero también hay radicales que con un argumento más sibilino apuestan con fuerza por apoyar a Pedro Sánchez. Aducen que un Gobierno progresista (incluso con Podemos, y todavía menos si depende de Ciudadanos) tampoco podría avanzar seriamente por dar más autogobierno en Cataluña. La tercera vía habría fracasado en la realidad y entonces se podría incrementar la base independentista con electores que ahora todavía tienen confianza en la influencia de Miquel Iceta y el PSC sobre el PSOE o en el tándem Ada Colau-Pablo Iglesias.

El independentismo tendrá que decidir si prefiere que gobiernen en España halcones o palomas (aunque piense que en realidad todos son halcones). No será fácil y tampoco ayudará que se enfrenta a serios problemas para ser un gobierno operativo. Artur Mas ya se ha inmolado y pese a ello la cohesión de la mayoría independentista es cada día más complicada. No solo por la lucha por el liderazgo entre CDC y ERC sino porque la CUP juega a imponer sus condiciones, o hace saltar por los aires el pacto con Junts Pel Sí.

Hoy, el nuevo presidente, Carles Puigdemont, recibe a la CUP en su ronda de contactos con los partidos. Habrá que estar atentos, pero destacados dirigentes de CDC y ERC piensan que la CUP ha decidido no aprobar los presupuestos que prepara Oriol Junqueras, el líder de ERC, en sus nuevas funciones de 'conseller' de Economía y sustituto de Mas-Colell. Y sin presupuesto aprobado y con el Gobierno de Madrid pisándole legalmente todas las iniciativas, el independentismo que tiene mucha inercia a favor (en parte por la falta de inteligencia del Gobierno español), tiene difícil salvar el bache o la pérdida de empuje que se percibe desde los resultados del 27-S, que un dirigente de CDC juzgaba hace poco de “endemoniados”. Para él, la retirada de Mas ha sido solo la primera estación de un calvario que quizá no pueda dudar ni 18 meses. Suerte -añadía- que los de Madrid no saben usar la zanahoria y se quedan solo con el palo. ¿Argumento para las palomas?

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<![CDATA[Este es el error que ha cometido el PP y le ha llevado al ostracismo]]>2016-02-09T20:04:00+01:002016-02-09T20:04:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dos-palabras/2016-02-09/este-es-el-error-que-ha-cometido-el-pp-y-le-ha-llevado-al-ostracismo_1149614/http://www.elconfidencial.com/autores/federico-quevedo-172/Hace muy pocos días, tan lejos como la semana pasada, un grupo muy pequeño de periodistas nos reuníamos, mesa y mantel mediante, con un alto cargo del Gobierno en el Palacio de la Moncloa. Se trataba de pulsar opiniones, en ambas direcciones, sobre la situación política generada tras las elecciones generales del 20-D. La impresión que sacamos los allí reunidos, además de que el Gobierno lo confía todo a que Sánchez no consiga los apoyos y haya elecciones y de que, de alguna manera -aunque nadie lo dijo abiertamente-, el Rey les había jugado una mala pasada -en su opinión, claro-, fue la de que el PP y el Ejecutivo están noqueados, dicho en términos pugilísticos.

Me llamó especialmente la atención, a mí y a alguno más de los presentes, el hecho de que en el relato de lo sucedido desde el 20-D nuestro interlocutor insistiera, reiteradamente, en la “irrelevancia” de Ciudadanos a la hora de sumar para formar Gobierno. Y ese ha sido, desde mi modesto punto de vista, el gran error que ha cometido el PP tras las elecciones generales: ha hecho números, pero se ha vuelto a olvidar de hacer política.

Con los números en la mano, era perfectamente lógica la decisión de Mariano Rajoy de no aceptar la propuesta del Rey para la investidura: 123 votos a favor y 187 votos en contra -y eso contando con la abstención de Ciudadanos- no era un plato de gusto para nadie, y tal y como había contado esos días Paulo Portas -socio de Passos Coelho en Portugal- a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se podía convertir en el primer acto de la coalición de izquierdas como ocurrió en el país vecino.

Pero una cosa son los números, y es verdad que no salían, y otra bien distinta la política. Y en términos políticos, a pesar de tener solo 40 escaños, el papel de Ciudadanos y de su líder, Albert Rivera, era más que relevante, como se está poniendo de manifiesto. Así, mientras Mariano Rajoy se cruzaba de brazos y se sentaba a esperar a ver si la única suma que le podía dar el Gobierno -la de la gran coalición- caía como la manzana de Isaac Newton por efecto del azar y la gravedad, los demás -PSOE, Podemos, Ciudadanos- se ponían manos a la obra en aquello que debe hacer un político: política.

Eso ha significado que mientras el primer partido del país, ganador de las elecciones generales, pasaba a ocupar las páginas del ostracismo, los demás se alzaban con el premio del protagonismo. Y en política ya se sabe que si no estás, tampoco se te espera. ¿Qué podía haber hecho el PP? Pues era bien fácil. Bueno, a lo mejor no era tan fácil, pero al menos se podía haber intentado: poner sobre la mesa un programa de reformas, al margen de programas electorales, y haberlo negociado hasta la extenuación con Ciudadanos, para haber conseguido ir con ese programa de reformas, al que a lo mejor se hubiera podido sumar algún escaño más en el Congreso, a la sesión de investidura.

Es verdad que, incluso con la suma de Ciudadanos, hubiera seguido triunfando el ‘no’, pero hubiese sido un ‘no’ mucho más difícil de defender por parte del Partido Socialista, que además habría tenido que explicar su posición, no solo frente al PP, sino también frente al partido de Albert Rivera, con lo cual el debate ya no se habría convertido en un paseo militar para Pedro Sánchez, sino más bien todo lo contrario. El problema es que el PP lleva meses intentando ningunear al único partido que puede darle una coartada, aunque eso signifique tener que prescindir de algunos de sus actuales líderes, empezando por Rajoy. De ahí el empeño de Pedro Sánchez por buscar también esa misma coartada, aunque al final acabe pactando, si es que lo hace, con Podemos.

Ahora ya es difícil reconducir la situación, aunque en la reunión que va a mantener este jueves con Albert Rivera, el presidente Rajoy tiene una oportunidad para alterar la estrategia de Sánchez, si se aviene a pactar con Ciudadanos un ambicioso programa de reformas y, sobre todo, si él hiciera el gesto de apartarse para hacer más fácil el acuerdo. Eso pondría a Pedro Sánchez contra las cuerdas, porque tendría que explicar la razón para no llegar a un acuerdo de esas características y permitir gobernar al más votado. Pero ya les digo hoy, en este 'post', que el PP seguirá tropezando en la misma piedra.

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<![CDATA[El consejero Taboada ficha en la AMPA del cole de sus hijos a su nueva jefa de Urbanismo]]>2016-02-09T05:00:00+01:002016-02-09T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2016-02-09/el-consejero-taboada-ficha-en-la-ampa-del-cole-de-sus-hijos-a-su-nueva-jefa-de-urbanismo_1148704/http://www.elconfidencial.com/autores/ec-981/La Comunidad de Madrid tiene nueva directora de Urbanismo y Suelo. Se trata de María Sonsoles Martínez Agudo, nombrada por decreto en el consejo de gobierno del pasado 2 de febrero. Es, sin duda, uno de los cargos más importantes del Gobierno regional presidido por Cristina Cifuentes. Las competencias del puesto son muchas y variadas, aunque la principal es que, bajo su dirección, la comunidad diseña la política de urbanismo y suelo de toda la región, supervisando incluso las políticas urbanísticas de los 179 municipios madrileños.

La dirección de Urbanismo y Suelo depende de la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, dirigida por Jaime González Taboada, salpicado por la trama Púnica. Esta es la primera aventura como cargo público de Sonsoles Martínez. Cuando Cifuentes llegó a la presidencia de la comunidad tras las elecciones autonómicas de mayo, Martínez se incorporó como asesora a la Consejería de Taboada. De hecho, en agosto cesó como apoderada de la empresa Urmar Asesores Fiscales y Contables para poder trabajar en el Gobierno regional.

Sonsoles Martínez es abogada. Aunque la Comunidad de Madrid todavía no ha colgado su currículo en su web, en 2014 intentó obtener mediante concurso público "el contrato de servicios de asistencia letrada de la Comunidad de Madrid a los municipios para su defensa en juicio". No tuvo suerte y perdió el contrato valorado en 21.700 euros porque "no acreditó suficientemente la solvencia económico-financiera". Precisamente la formalización de la oferta que la excluía como licitadora lleva la firma de González Taboada. El registro mercantil también revela que fue administradora de una empresa ya extinguida, Suministros Grafimar.

Pero sobre todo llama la atención que Sonsoles Martínez y su jefe directo, el consejero González Taboada, también compartan cargo en la junta directiva de la asociación de padres de alumnos del colegio de sus hijos: las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Ambos son vocales en la AMPA. Fuentes de la consejería aseguran que la nueva directora de Urbanismo y Suelo "es una gran jurista" y que su elección obedece a criterios profesionales. Y sobre todo que no hay que olvidar que se trata de "un cargo de confianza". 

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<![CDATA[Sánchez apuesta contra una matemática hostil]]>2016-02-09T05:00:00+01:002016-02-09T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2016-02-09/sanchez-apuesta-contra-una-matematica-hostil_1149093/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Quienes descifraron la encuesta del CIS en clave electoral (subían PP y Podemos, bajaban PSOE y Ciudadanos), realizada antes de la espantada institucional de Rajoy, se han quedado mudos ante la encuesta de Metroscopia, realizada inmediatamente después de que Sánchez aceptase el encargo de intentar la investidura. Ahora la moraleja es justo la contraria: suben PSOE y Ciudadanos, bajan PP y Podemos.

Es decir, castigo a quienes cierran las salidas con sus respectivos vetos y premio al esfuerzo conjunto de PSOE y Ciudadanos por desbloquear la situación creada por quien desairó al Monarca, a pesar de representar al partido más votado. Por falta de apoyos, alegó entonces Rajoy, aunque ni siquiera intentó ganárselos o, al menos, verificar su presunta soledad política como justificante del desistimiento. Tampoco Sánchez tiene la matemática de su parte. Por dos pedruscos en su camino: la incompatibilidad de Podemos con Ciudadanos y el veto del PP a cualquier aspirante que no sea del partido ganador de las elecciones.

El líder socialista (“Voy en serio”) ha decidido correr el riesgo, apostar con fe y jugársela en nombre de los intereses generales. Elegir a Ciudadanos como pareja para abrir el baile ha sido una primera declaración de intenciones. La segunda es el carácter poco aventurero del equipo negociador del PSOE. Todo ello, sin renunciar a su plan de granjearse apoyos por la derecha y por la izquierda, a partir de un documento base conectado a los dos vectores de un futuro Gobierno. Uno: el social, para el que Sánchez trata de atraer a Podemos. Y otro, el reformista, santo y seña en el programa de Ciudadanos.

Los tanteos de ayer no parecen haber sonado mal a Compromis e IU, por la izquierda, ni a Ciudadanos, por la derecha. Pero tanto Pablo Manuel Iglesias, líder de Podemos, como José Manuel Villegas, de Ciudadanos, nos dejaron dosis de recuerdo sobre la imposibilidad de caminar juntos. Item más, Villegas insiste en que “de uno u otro modo”, en el acuerdo final debe estar presente el PP. Otra roca en el camino de Sánchez a la búsqueda de “espacios comunes” con otras fuerzas.

A la espera de un inminente encuentro del líder del PSOE con el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, el PP sigue alimentando el discurso preventivo contra un Sánchez ambicioso y dispuesto a pactar con “quienes quieren romper España”, según Cospedal, para ser presidente a cualquier precio.

A la vista de la encuesta del CIS, publicada cuando Sánchez ya había dado el paso adelante, muchos analistas interpretaron ese agresivo discurso del PP como la señal de que empezaba a asumir la inevitabilidad de una repetición de las elecciones. Más parece una forma de alimentar la imagen de un líder socialista capaz de entregarse al populismo y al separatismo con tal de ganar La Moncloa, a sabiendas de que eso no va a ocurrir.

Y si eso no ocurre, es imposible que a Sánchez le salgan los números, Por tanto, el PP no apuesta a la repetición de elecciones sino al fracaso de Sánchez, lo cual daría una segunda oportunidad a Rajoy. O a Soraya Sáenz de Santamaría, o a Ana Pastor, o a Núñez Feijóo. Y entonces el elemento de bloqueo sería el “no es no” de Sánchez a Rajoy, como ahora es el “no es no” de Rajoy a Sánchez. O de desbloqueo, si para entonces el desafío separatista de Cataluña, el persistente vacío de poder, los problemas de la economía o la situación internacional provocan un ataque conjunto de responsabilidad en los tres partidos comprometidos con la Constitución y los intereses generales.

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<![CDATA[No es crisis de Estado, es crisis de España]]>2016-02-08T05:00:00+01:002016-02-08T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2016-02-08/no-es-crisis-de-estado-es-crisis-de-espana_1148299/http://www.elconfidencial.com/autores/roberto-centeno-64/“Oscuro se presentaba el reinado de Witiza”, nos enseñaban en el bachillerato, algo que condujo a la hora final del reino visigodo. El desastroso Gobierno de Rajoy, habiendo tenido todo el poder, ha dejado España al borde del abismo en lo económico -con una deuda imposible de devolver, el déficit fuera de control y el sistema de pensiones quebrado- y más dividida que nunca por su omisión en la persecución del delito -un ilícito penal- ante el sistemático incumplimiento de la ley por los separatistas, que hoy burlan impunemente las sentencias del Constitucional, algo inimaginable en ningún Estado. Para arreglar este desastre tenemos la clase política más incompetente, más 'atea' en lo referente a la patria y más amoral de dos siglos, y una monarquía tan degradada que ha rebajado su protocolo a la vulgaridad y grosería de radicales y antisistema. No es una crisis de Estado, es una crisis de España.

Politiquillos de mínimo fuste y máxima vanidad, demagogos que hablan de “Gobierno de progreso”, una entelequia del siglo XIX que no significa nada, que prometen lo que no pueden cumplir y que ni siquiera tienen conciencia nacional y llaman Estado español, como los separatistas, a nuestra gran nación. Hablan de pactar proyectos y programas cuando carecen de ellos, más allá de las generalidades habituales, y lo único que van a pactar son sillones y poder. En aras de esos pactos, venderían sus principios, si los tuvieran, a sus partidos y hasta a su propia madre si fuera menester. Todo ello conduce a un largo y oscuro valle de lágrimas, que acabará en la suspensión de pagos en cuanto cambien las condiciones de mercado de dinero ilimitado e intereses negativos, y tal vez, como ocurrió con Witiza, a la destrucción de España.  

La desaceleración económica 

La afirmación de que la economía ha crecido un 0,8% en el cuarto trimestre de 2015 constituye una farsa inaceptable. Para que comprendan bien la magnitud del engaño, lo primero es entender el proceso de cálculo del PIB. Ángel Laborda, director de Coyuntura de la Fundación de Cajas de Ahorro, explica como este “es inverso al que se hace en una contabilidad de verdad, que estima primero los parciales para luego sumarlos y obtener el total. Aquí se empieza la casa por el tejado en vez de por los cimientos”. El BdE estima el crecimiento “sin registros contables reales” en función de las conveniencias del Gobierno, “y a partir de este dato la labor del INE es encajar (a veces a martillazos) la información incompleta y mejorable de los distintos componentes del PIB”. Un año después, se hace una estimación más detallada que siempre es mucho más baja.

El dato más obvio de la falsedad del PIB son los resultados de la EPA. La creación de empleo privado se desplomó a 31.200 personas desde las 182.000 del trimestre anterior, con un crecimiento del PIB supuestamente igual. Pero si hacemos la comparación con el cuarto trimestre de 2014 para eliminar el efecto de estacionalidad, cuando el empleo privado aumentó en 63.100 personas con un crecimiento del PIB del 0,7%, como la correlación entre crecimiento y empleo es elevadísima, el PIB en el cuarto trimestre de 2015 ha tenido que subir entre el 0,3 y el 0,4% -o el 1,2 y el 1,6% en tasa anual-, una desaceleración brutal. El viernes, en Estados Unidos se conoció que la economía había creado 151.000 empleos en enero -una caída del 40% respecto a diciembre-, signo inequívoco de que el crecimiento se estaba desacelerando, lo que se tradujo en una fuerte caída bursátil. Aquí, analistas y grandes banqueros, cuya incompetencia ha arruinado a sus accionistas, ven que el empleo se desploma un 83%, y no solo aceptan que el crecimiento no varía, es que actúan de portavoces de tan inaudita patraña. Claro que el hecho de que la Comisión haga también como que se lo cree -como hizo con Grecia, por táctica política-, raya lo delictivo.  

En el reciente Foro de Davos, que reúne a la élite económica y financiera mundial, en lugar de las paternalistas alabanzas habituales a los 'éxitos' del Gobierno de Rajoy, a De Guindos le dieron hasta en el carné de identidad. Nada de felicitaciones y sí aluvión de reproches y advertencias: incumplimiento reiterado de los objetivos de déficit, deuda inasumible, necesidad urgente de nuevos recortes, niveles salariales que no permiten salir de la pobreza, etc. Pero quien estuvo demoledor fue el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, que nos augura un futuro dantesco: “Lo que han hecho a los españoles es una canallada”, le dijo a De Guindos. “Cantan victoria por bajar el paro del 25 al 22%, pero con una economía así y con una tasa de paro juvenil del 50%, se está en depresión”. 

De Guindos y el ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, en Davos. (EFE)

La desaceleración del crecimiento no es lo único que se desprende de la EPA. También el modelo productivo tercermundista, que iba a cambiar Rajoy por otro basado en la innovación y en las exportaciones, se ha afianzado, pero con salarios más bajos. En el año, solo el 5% del empleo se ha creado en la industria, y si nos fijamos en el cuarto trimestre, no solo no se ha creado empleo en la industria sino que desciende en 55.500 personas. Además, la precarización del trabajo sigue a toda marcha. En ese mismo trimestre, se destruyeron 48.000 empleos a tiempo completo y se crearon 93.000 a tiempo parcial, con lo que el modelo productivo de 'especuladores y camareros', incapaz de garantizar crecimiento estable y empleo digno, se consolida y se refuerza.

Pero no es solo la EPA la que demuestra la desaceleración. El índice de Cifra de Negocios Empresarial, corregidos los efectos estacionales, situó su tasa intermensual en noviembre en el 0,1%, tres décimas por debajo del mes previo. Las ventas del comercio al por menor redujeron su avance en un punto respecto a noviembre, y el componente de grandes superficies creció en diciembre casi dos puntos menos que en el mes anterior. En enero, el relevante indicador de la confianza del consumidor se desplomó de 5,4 a -0,3; el de sentimiento económico cayó 4,1 puntos respecto a diciembre, con todos sus componentes orientados a la baja; el consumo de energía eléctrica corregido en temperatura se desplomó un -3,2%; la Seguridad Social perdió más de 200.000 afiliados, y el PMI de servicios cayó al nivel más bajo en más de un año.

Cuatro años de Rajoy no han creado ni un euro más de riqueza -el PIB pm de 2015 es similar al de 2011- y, sin embargo, han endeudado a España en 500.000 millones de euros. La pregunta es: ¿qué han hecho estos insensatos con ese dinero? Ahora, el crecimiento temporal -impulsado por el gasto electoral y financiado con deuda- se ha reducido al 1,2/1,6%, y aún no ha empezado lo peor. Como explicaba Carlos Sánchez el pasado miércoles, los profesores Fernández-Villaverde y López Salido, dos economistas españoles afincados en Estados Unidos que han estudiado las consecuencias de la incertidumbre política sobre la economía, estiman que esta reducirá entre 0,4 y 0,7 puntos el crecimiento, elevará la prima de riesgo en 70 puntos y reducirá en 126.000 personas el empleo. El daño será mayor cuanto más dure la incertidumbre. Es obvio que para la economía esta es mala, aunque probablemente con el nuevo Gobierno será peor, y hay un enorme colectivo, el de los contribuyentes, para quienes sin duda cuanto más tiempo estemos sin Gobierno, mejor.  

Los contribuyentes seremos los perdedores

Los equipos económicos de todos los partidos parten de un error garrafal. Según ellos, la recaudación fiscal es baja porque el fraude es muy elevado, tanto como 70.000 millones de euros. Dicen, por tanto: acabemos con el fraude y todo arreglado. Este disparate que empezó con Zapatero parte de un hecho absolutamente falso, que la presión fiscal -ingresos fiscales divididos por el PIB- es baja en relación a la media europea. Esto es falso porque el verdadero PIB es un 20% inferior al oficial, lo que significa que la presión fiscal no es del 32,4%, sino del 40,5%. En 2007, la presión fiscal era del 38%, y desde entonces todos los impuestos han subido a máximos históricos. Rajoy ha llevado el tipo medio efectivo que pagan las familias al 12,7% en 2015 frente al 11% de 2007. Entonces, ¿cómo rayos puede afirmar nadie que esté medianamente informado que ha bajado la presión fiscal?

La frivolidad y la ignorancia de los partidos, los servicios de estudios de los grandes bancos -que arriman el ascua a su sardina- y de los analistas que no analizan resultan pavorosas. España tiene algunos de los impuestos más altos de la zona euro (el IRPF es el tercero, el IVA está por encima de la media). Solo se salvan Sociedades -y porque las grandes empresas apenas pagan impuestos (la mitad de las empresas del Ibex paga cero)-, que ha caído del 23% del total impositivo al 7% en 2015, y las sicavs creadas por el PSOE en los ochenta, que permiten a los ricos escapar de la mayoría de los impuestos. Pero no sacarían 70.000 millones, ni de lejos, aun si pudieran acabar con esta injusticia, lo que está por ver, porque las élites acabarán comprando al nuevo Gobierno como han hecho con todos los anteriores. 

La acumulación de falsedades en las cifras de PIB desde 2008 ha llevado a esta diferencia brutal entre el PIB oficial y el real, algo perfectamente comprobable si se analiza la evolución de sus grandes componentes. Es algo que han denunciado numerosos expertos. La 'lucha contra el fraude' ha sido denominador común de todos los gobiernos. Montoro dio instrucciones a la Inspección para que cualquier contribuyente inspeccionado saliera con un acta debajo del brazo con razón o sin ella, aunque luego se perdieran la mitad de los casos en los tribunales. ¿Qué ocurrirá cuando vean que la lucha contra el fraude no da más de sí? Irán a por quienes cobran una nómina y a por el ahorro de las familias, es decir, a exprimir más aún el limón, hasta que acaben con la clase media. 

No está claro lo que hará la Comisión. De momento, exige un recorte de 10.000 millones. El nuevo Gobierno pedirá renegociarlo, pero dado que somos el país con más déficit de la eurozona y que inflación más deuda equivale a desastre, no puede aceptarlo. Las ayudas sociales prometidas serán la mitad de la mitad y los contribuyentes pagaremos los pactos con mayores impuestos (IRPF e IVA) y el expolio de la riqueza acumulada con el trabajo y el ahorro de toda nuestra vida, por la que, además, ya hemos pagado todos los impuestos del mundo, patrimonio, depósitos, plusvalías, IBI, etc. Es lo que hemos votado y hemos votado nuestra ruina. 

Pero la desaceleración económica y el expolio a los contribuyentes ni siquiera es lo más grave. Lo verdaderamente aterrador es que la crisis actual no se parece a ninguna de las que ha conocido el sistema político europeo. La crisis que viven inconscientemente los españoles no tiene la misma naturaleza que las crisis de Gobierno conocidas hasta ahora, como las que vivieron Italia y recientemente Bélgica.

Como nadie tiene ya autoridad moral en España y menos la Corona, podría parecer que esta es una crisis de Estado, pero no lo es, porque tampoco hay autoridad alguna susceptible de ser obedecida. Cuando se derrumban los valores morales e intelectuales que sostienen la cultura de la sociedad y del Estado, entonces sucede que la naturaleza de la crisis se sitúa en los propios presupuestos de esta. Se trata, en definitiva, de una hasta ahora desconocida crisis de España, cuya naturaleza ha sido puesta de manifiesto por quien hoy está reconocido como indiscutido maestro en teoría del Estado y de la Constitución, Antonio García Trevijano. Es aún prematuro decir cuál será el destino de los aniquiladores de España, desde sus posiciones de poder central o periférico. Pero es seguro que su crimen de lesa patria no puede quedar impune.

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<![CDATA[Pedro Sánchez ya tiene su propia salita del Palacio de la Moncloa en el Congreso]]>2016-02-08T05:00:00+01:002016-02-08T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2016-02-08/pedro-sanchez-ya-tiene-su-propia-salita-del-palacio-de-la-moncloa-en-el-congreso_1146698/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidente-981/En estos días de frenesí negociador (si es que lleva a algún lado), hay detalles que quizá parezcan de menor rango. Casi inapreciables. Pero no lo son. Menos cuando el Congreso se ha convertido en un gigantesco plató de televisión, con pasillos atascados -y atestados- de periodistas y políticos pendientes de un Gobierno que no acaba de nacer. Todo llega a ojos del voraz espectador y nada queda al azar. 

Pedro Sánchez recibe a Pablo Iglesias, el pasado viernes. (EFE)

Miren las fotos de arriba. Las habrán visto decenas de veces en la última semana. Esas o bien otras similares: Pedro Sánchez con Albert Rivera, Pedro Sánchez con Pablo Iglesias, Pedro Sánchez con Cayo Lara y Alberto Garzón, Pedro Sánchez con Ana Oramas... Pedro Sánchez multiplicado. Miren bien la imagen superior. Sofá de piel (o eso parece), mesita baja, banderas de España y de la Unión Europea, el líder del PSOE a un lado y el interlocutor a otro. ¿No les recuerda a...?

Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, el pasado 10 de noviembre en el palacio de La Moncloa. (Reuters)

Mesita baja, sofás (blancos, no ocres), banderas española y de la UE... Estética semejante, ¿no? Pues la primera, la de Sánchez con Rivera/Iglesias/Lara y Garzón/Oramas... es en la sala Martínez Noval, en las dependencias del Grupo Socialista en el Congreso. La segunda, la de Sánchez+Rajoy, es, claro está, en La Moncloa. ¿Casualidades? Pues no. Y el saludo Sánchez/Iglesias, ¿no se inspira en el apretón de manos en las escalinatas de la residencia presidencial?

Rajoy y Sánchez en su último encuentro en La Moncloa, el pasado 23 de diciembre. (Reuters)

El secretario general ha buscado emular el ambiente monclovita y llevárselo a una salita cercana a los despachos del portavoz socialista, en la primera planta del número 40 de la Carrera de San Jerónimo. Ese despacho no tenía antes ese destino. Se utilizaba para reuniones del grupo, 'briefings' (encuentros informativos informales) y comidas con periodistas... Una función de quita y pon que no ha perdido. Miren esta misma sala, la Martínez Noval, el viernes por la tarde, poco después de la entrevista Sánchez/Iglesias, cuando acogió al primer encuentro de los equipos negociadores de PSOE y Ciudadanos...

Las 'brigadas del diálogo' de PSOE (a la izquierda) y C's, el pasado 5 de febrero. (EFE)

Ese 'look' presidencial de la Martínez Noval se debe al trabajo del equipo de actos públicos del PSOE, que dirige el joven riojano Marcos Ramírez -un colaborador del número dos de Ferraz, el también riojano César Luena-. Ramírez, ayudado por su compañero Antonio Casas, se ha desplazado en los últimos días al Congreso a diario. Para cuidar cada detalle, mimar cada foto de su jefe y recrear una atmósfera (casi) calcada a la de La Moncloa. También desplazaron las banderas de España y de la UE en la sala de prensa del Parlamento, para que cupieran en el plano de Sánchez, a su espalda, o bajaban los micrófonos situados detrás de él, para que no chafaran la imagen.

Sánchez, tras recibir el encargo del Rey, el  2 de febrero, en la sala de prensa del Congreso. El plano, limpio. (EFE)

La Cámara Baja se había convertido en la trasera de un mitin electoral que había que perfilar y acomodar al mensaje que el PSOE quería trasladar: la de un candidato con posibilidades de conquistar el Gobierno, la de un presidente en ciernes. 

¿No recuerdan esta otra foto?

Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, el día de su proclamación como candidato socialista a las elecciones generales, el pasado 21 de junio en el circo Price. (EFE)

Pues tampoco era casual. Sánchez y su equipo, asesorados por el experto en comunicación política Luis Arroyo, querían cincelar la imagen presidencial del secretario general. Traje y corbata (roja), enorme bandera de España de fondo, quieta, su mujer en escena. Estética americana a tope.

La política es también un juego de iconos, de símbolos. De lenguaje verbal y no verbal. De 'marketing' también. Se trata de empaquetar la mejor imagen y el mejor mensaje. Y ahora Ferraz necesita proyectar a un Sánchez presidente. Y si a eso ayudan unos sofás, una mesa, unas banderas... y (en ocasiones) la corbata roja de la suerte (de Sánchez), pues mejor.

Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y Albert Rivera, el pasado sábado en la 30ª gala de los Premios Goya. (EFE)

Aunque quien dice corbata... también dice sin ella cuando se le esperaba niquelado y hasta con esmoquin en la 30ª gala de los Premios Goya. Pero esa es otra historia. ¿O no?

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<![CDATA[La infanta Cristina quiere 'jubilar' a Roca]]>2016-02-08T05:00:00+01:002016-02-08T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/caza-mayor/2016-02-08/la-infanta-cristina-quiere-jubilar-a-miquel-roca_1148167/http://www.elconfidencial.com/autores/nacho-cardero-1/Miquel Roca se enteró por la prensa. El conocido abogado ha pasado a engrosar la nómina de distinguidos personajes de la vida pública española que se enteran por la prensa, en este caso por un teletipo de la agencia EFE, de los asuntos de gran relevancia que afectan a su persona o a la de sus defendidos, véase la infanta Cristina. La publicación del auto del que daba cuenta EFE le pilló por sorpresa. Lo esperaba para el lunes o martes de la semana siguiente y se lo merendó el viernes. En el auto, las magistradas del caso Nóos Samantha Romero, Eleonor Moyá y Rocío Martín avalaban la legitimidad del sindicato Manos Limpias para mantener en solitario la acusación popular contra la hermana del Rey por dos delitos contra la Hacienda Pública.

La Infanta lo llamó en caliente desde la India, donde se encontraba en esos momentos en labores humanitarias. A Roca le faltaban las palabras. No tenía más información que la que en esos momentos circulaba por las redes. El abogado se mostró poco expresivo y se justificaba con palabras vagas: que si es un auto derivado de la presión social y de la situación política, que si va contra derecho, que si la Justicia española es muy garantista, que si al final es una cuestión de tiempo para que se resuelva favorablemente…

A la Infanta no le satisficieron en modo alguno tales explicaciones. No solo no se había enterado de la fecha del auto y del sentido del mismo, sino que tampoco parecía contar con un ‘plan b’ para semejante revés judicial. Su argumentario se limitaba a un simple “presentaremos una protesta formal”.

La Infanta tiene la impresión de que Roca hace tiempo que no se encuentra cómodo con la causa. Tampoco cree que esté todo lo implicado que el asunto requiere. Le había asegurado que no se tendría que sentar en el banquillo. Le había dicho, erróneamente, al igual que otros muchos juristas de prestigio, que le aplicarían la doctrina Botín, argumentando que un tribunal inferior, como el de Palma de Mallorca, que decidiera apartarse de la Jurisprudencia del Tribunal Supremo o del Constitucional, incurriría en prevaricación y que las magistradas no se iban a arriesgar a ser sancionadas administrativa o disciplinariamente. La estrategia mediática, tratando de seducirla para que concediera una entrevista a una publicación hostil a la Monarquía pero afín a los intereses del letrado, tampoco ha sido bien interpretada por la hermana del Rey.

[¿Qué es la doctrina Botín?]

La Infanta quiere jubilar a Roca. Ella quiere retirarlo, él quiere retirarse, pero ni la una ni el otro saben cómo hacerlo. El abogado se irá progresivamente echando a un lado para traspasar el grueso de la responsabilidad a su codefensor, el penalista Jesús María Silva, socio de Molins-Silva, con el que el despacho Roca Junyent tiene un acuerdo para que se haga cargo de las causas penales. Además de estos dos abogados, otros tres de Barcelona y uno de Palma se turnarán en el caso Nóos, según comunicado enviado este fin de semana al tribunal. Se trata de Pablo Molins, Jorge Navarro, Juan Segarra y Jaume Riutord. Más abogados, muchos apellidos y cada vez menos ‘Roca’. El objetivo se muestra claro: diluir su imagen entre un maremagno de letrados.

Fue el rey Juan Carlos quien, allá por abril de 2013, acudió a Miquel Roca Junyent (Burdeos, 1940) para que defendiera a su hija. El abogado pasaba por ser la navaja multiusos suiza de la que se valía la institución para desatrancar determinadas cuestiones de Estado. Siempre ha mantenido buenas relaciones con el Rey. Con el de antes y con el de ahora. Felipe VI acude a él recurrentemente para recabar opinión sobre la cuestión catalana.

Sin embargo, como es de sobra conocido, el actual Monarca ha roto relaciones con su hermana, ruptura que ha escenificado con un buen muestrario de gestos y decisiones. Decidió volar todos los puentes a raíz del escándalo Urdangarin y la obstinación de su hermana de no renunciar a los derechos dinásticos. Así que lo que antes era una cuestión de Estado para Roca, esto es, defender a la lnfanta, ahora se ha convertido en un problema.

El abogado no quiere llevarse mal con Felipe VI, pero entiende que los intereses del Rey no están alineados con los de su hermana y que algunas decisiones para llevar a cabo la estrategia de defensa, como el hecho de tratar de evitar que se sentara en el banquillo, pueden no gustar en Zarzuela. El abogado ha llegado a la conclusión de que, haga lo que haga, siempre pierde.

Además de alma máter del bufete Roca Junyent, es 'lobista' de muy variados temas y asesor de empresas como ACS y Endesa. Desde el mundo empresarial, también le llegan mensajes para que se vaya desvinculando de la causa. Ellos tampoco quieren ponerse a malas con el Rey.

Las juezas del caso Nóos.

Mañana, el polígono industrial de Son Rossinyol de Palma se alfombrará para recibir a un ramillete de insignes imputados. Va a ser tal la retahíla de vips que va a desfilar por el juicio del caso Nóos, que es muy posible que algunos confundan a los fotógrafos apostados a la entrada del tribunal con el 'photocall' de los Premios Goya de este fin de semana. Los acusados empezarán a prestar declaración mañana y terminarán el 26 de febrero. La infanta Cristina será la última en hacerlo en la sala de vistas habilitada especialmente para este juicio en la Escuela Balear de la Administración Pública (EBAP), situada en el citado polígono industrial.

[Estas son las tres magistradas que juzgarán a la Infanta]

A partir de marzo, empezarán a declarar los testigos. Están citados, entre otros, el exministro de Economía Rodrigo Rato, el exalcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón, los exjefes de la Casa Real Alberto Aza y Fernando Almansa, el exsecretario de Estado para el Deporte Jaime Lissavetzky, el que fuera secretario de las infantas Carlos García Revenga, el exasesor jurídico de la Casa Real José Manuel Romero, conde de Fontao, Francisco Camps, Rita Barberá, etcétera. Así hasta casi 400. Lo dicho: más famosos que en los Goya.

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<![CDATA[Con Podemos va a ser que no]]>2016-02-06T05:00:00+01:002016-02-06T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2016-02-06/con-podemos-va-a-ser-que-no_1147394/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/El líder del PSOE, Pedro Sánchez desmiente a quienes dentro y fuera de su partido le acusan de buscar en el populismo y el separatismo las muletas para ser presidente a cualquier precio. Además de nombrar un equipo negociador incompatible con el chavismo-leninismo de Pablo Manuel Iglesias y los delirios de Puigdemont, Junqueras y compañía, el viernes confirmó sus planes de abrir el baile emparejado con Ciudadanos. Dos partidos de orden prestos a conjugar progreso y reforma en una mayoría que está por hacer. Iglesias se descarta por entender que “negociar con Ciudadanos es negociar en diferido con el PP”. Sánchez le invita a reflexionar sin responder al ultimátum para que elija ya mismo entre un Gobierno de “progreso y cambio” con Podemos e IU o un Gobierno del “búnker” con PP y Ciudadanos.

Así lo expuso Iglesias (“Sólo hay esas dos opciones”) en su cita del viernes con Pedro Sánchez. Y el líder socialista, sin cerrar la puerta a nuevos intentos de forjar un trato a izquierda y derecha que desaloje al PP del poder, rechazó de entrada la posibilidad de entenderse si aquel sigue en esa postura “exclusiva y excluyente”. Algo que no ha ocurrido respecto a Ciudadanos, aunque Albert Rivera también se declara incompatible con Iglesias, “salvo que Podemos deje de ser Podemos”, dice el dirigente de Ciudadanos, José Manuel Villegas.

Pedro Sánchez y Albert Rivera antes de la reunión que mantuvieron este jueves. (EFE)

Se equivoca Pablo M. Iglesias cuando cree percibir la preferencia de Sánchez por el Gobierno de izquierdas, con un proporcional reparto de carteras (¿se imaginan un Consejo de Ministros votando cada dos por tres?). Si alguna vez eso pasó por su cabeza, la arrogancia del caudillo mochilero se lo hizo olvidar. Con ruidosas dosis de recuerdo en voz de los principales barones y dirigentes históricos del PSOE, al detectar que Iglesias hurgaba en las heridas de un partido histórico, poniendo públicamente en duda la autoridad de Sánchez o trazando un muro imaginario entre las elites del partido y la militancia. A este respecto, las declaraciones del ex presidente del Gobierno, Felipe González, tuvieron un enorme impacto interior y frenaron la inclinación inicial de Sánchez a buscar afinidades en el partido morado. “Los dirigentes de Podemos no quieren reformar sino liquidar el marco democrático de convivencia y, de paso, a los socialistas”, declaró el histórico dirigente socialista.

A pesar de lo expuesto con anterioridad, la aceptación del encargo del Rey por parte de Pedro Sánchez ha desencadenado una dura ofensiva del PP, acusando al PSOE de apuntarse a un pacto de perdedores con socios poco recomendables, mientras descalifica a Podemos como “partido “bisagrista”. Algo más que la sobredosis de fervorín administrada por Rajoy a su gente, un tanto alicaída y poco convencida de que renunciar a la investidura parlamentaria haya sido bueno para el partido y para España. Además, como en un inesperado ataque de pánico, por si se escenifica demasiado la soledad política del PP o por si a Sánchez le acabaran saliendo las cuentas, el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, se despachaba el otro día en los medios poniendo de vuelta y media al líder socialista, por “arrogante” y al presidente del Congreso, Patxi López, por “mentiroso”.

Rajoy, María Dolores de Cospedal y Rafael Hernando en el Congreso el pasado jueves. (EFE)

En vísperas de un muy posible encuentro Sánchez-Rajoy, la semana que viene, no se entiende la intransigencia del yo o nadie mostrada en estas últimas horas por el presidente en funciones, equivalente al o yo o repetición de elecciones. Suena a chantaje. Viene a ser otro modo de bloquear la situación. La bloqueó antes con su negativa a aceptar el encargo de Felipe VI y la bloquea ahora al proclamar 'urbi et orbi' que su partido vetará a cualquier aspirante a la presidencia del Gobierno que no sea del PP. Algo difícil de digerir tras haber perpetrado la espantada institucional como cabeza de la lista más votada.

Entonces renunció a hacer lo posible para repetir en Moncloa. Y no es lógico que las razones esgrimidas para descartarse (falta de apoyo) se conviertan de la noche a la mañana en miles de razones para ofrecerse como única alternativa de gobernabilidad, si fue él quien lanzó a Sánchez al estrellato, desbloqueando así una insólita situación creada por quien tenía el derecho y el deber de haber afrontado esa responsabilidad, aun a riesgo de morir en el intento frente a una aritmética adversa.

Exactamente el mismo riesgo que corre ahora al líder del PSOE. O mayor, si solo miramos los números. Pero no solamente cuenta la aritmética en el reto de la gobernabilidad. Cuenta, sobre todo, la política. Y es precisamente la política, ejercida a la luz de los intereses generales amenazados por el desafío separatista, los problemas económicos y la situación internacional, la que al final terminará imponiéndose a las posiciones hoy irreconciliables de PP y PSOE frente a una indeseable repetición de las elecciones. Insisto: la dinámica que se abrió paso en la constitución de las Cortes Generales también se abrirá paso en la constitución del Gobierno, incluido el traslado de Podemos al gallinero de la política. Tiempo al tiempo.

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<![CDATA[Llegó la hora]]>2016-02-05T05:00:00+01:002016-02-05T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2016-02-05/llego-la-hora_1146789/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/El Rey le ha encargado a Pedro que intente formar Gobierno. Como tal, creo que la noticia es buena. Rompemos el 'impasse' y tenemos un chico que va a intentar ponerse de acuerdo con otros mozos, en una tarea con la que Hércules quizá no hubiera podido, después de hacer los 12 trabajos que le dieron fama.

O sea, Pedro, a negociar. Yo siempre he estado convencido de que todos los partidos negocian constantemente, como estuve convencido de que se negociaba constantemente con ETA. Se hace como hay que hacerlo, o sea, queriendo llegar a un acuerdo y, en consecuencia, sin publicidad, sin luz y taquígrafos, frase que se oye cada vez menos, porque mucha gente no sabe ya lo que es la taquigrafía

Pedro, tienes trabajo para un mes. Veo que has nombrado un equipo de negociadores. Me parece que está elegido con la cabeza. Solo conozco a uno -Jordi Sevilla-, con el que coincidí una vez y me cayó muy bien. Si los demás son como él, Pedro, has acertado. (De verdad, pensé que elegirías peor).

Equipo negociador del PSOE para negociar los apoyos para formar Gobierno. (EFE)

Copio los ejes del programa de gobierno con los que este equipo acudirá a dialogar. Son los siguientes, según ha anunciado Pedro: economía y creación de oportunidades laborales, reducción de las desigualdades, crisis de confianza en las instituciones, lucha contra la corrupción y crisis de convivencia en Cataluña. En las negociaciones, el PSOE defenderá el cumplimiento de los objetivos marcados por Bruselas para el déficit (28.000 millones este año 2016) y la deuda pública (600.000, a conseguir cuando Dios nuestro Señor quiera). O sea, lo normal, lo que sabemos todos, lo que el PP firmaría, si quedase alguien que pudiera firmar.

Veo el equipo negociador de Ciudadanos y me pasa algo parecido. No les conozco, pero leo lo que dice Juan Carlos Girauta. Habla de "un inmenso espacio común" entre PP, PSOE y Ciudadanos contra el frentismo, los nombres propios y el enemigo externo para aglutinar a las propias fuerzas. De acuerdo, aunque me chirría lo del enemigo externo, porque es viejísimo, y porque me lo han repetido durante los últimos 82 años. He pasado de lo malo que fue Felipe V a la conspiración judeo-masónica y a lo malísimos que son los de Madrid, incluidos todos los de la capital del Reino, y también los muy madrileños -por ahora- Cristiano Ronaldo, Karim Mosfafa Benzema y Luca Modrić

Entrenamiento del Real Madrid con Modric, Benzema, Ronaldo y James. (EFE)

O sea, Juan Carlos, que lo del espacio común me ha gustado mucho y lo del enemigo externo me ha parecido una jautada, palabra que viene de jauto, o sea, insípido y sin sal.

No hablo de Podemos, porque no quieren negociar, según anunciaron en su estallido en televisión, donde informaron al público de cómo iban a intervenir en el futuro Gobierno. Como también me encontré un día en televisión con el antiguo Jemad cuando era Jemad de verdad, me fijo más en él. Su cara refleja una profunda alegría e ilusión al contemplar su futuro como ministro de Defensa. Parece un entierro de tercera.

El PP está MIA, Missing in Action, o MII, Missing in Inaction. Seguramente tienen un plan, pero como estoy tan enfadado con ellos, les ignoro. Estoy enfadado -ya lo he dicho varias veces-, porque hace falta entrenarse mucho para que nadie se acuerde de todo lo bueno que han hecho, que ha sido mucho, y todos nos acordemos de lo malo que han hecho, que, además de ser mucho, ha sido espectacular.

A pesar de que los equipos del PSOE y de Ciudadanos sean buenos, o precisamente por eso, lo primero que tendrían que hacer es ir a una próxima sesión en el IESE sobre Negociación. En mi caso, como siempre, me prometo a mí mismo que iré y sé que, como siempre, no iré, porque tengo la agenda de color de hormiga, como decían en Caracas desde el helicóptero que controlaba el tráfico cuando la autopista estaba totalmente atascada, o sea, como todos los días.

En el anuncio de la jornada, leo, como condición previa, que hay que "saber determinar el tipo de negociación y qué es lo que hay que negociar".Y que es fundamental "diagnosticar el estilo de las personas con las que hay que negociar".

Tenéis que ir. Aunque no seáis antiguos alumnos -alumni, se llaman ahora-, decid que vais de mi parte y os dejarán entrar. Ya no mando nada en el IESE, pero supongo que alguien se acordará de cuando mandaba y no tendréis problemas. Daos prisa, porque la sesión es a principios de marzo en Barcelona, y, tal como van las cosas, Pedro, no estamos para perder el tiempo esperando a que la hagan en Madrid.

Mientras tanto, os repito lo que ya sabéis. Que, cuando se negocia, no se empieza insultando al otro ni diciendo: "Buenas tardes, mis líneas rojas son...".

En una negociación, si quieres llegar a un acuerdo -repito, SI QUIERES LLEGAR A UN ACUERDO-, hay que convencer, ceder, sonreír, tragar, sugerir, apretar, aflojar, hablar, callar, escuchar, no levantar la voz, ponerse serio, limar asperezas, tener muy claro el objetivo, preferiblemente pequeño, que no puede ser ganar a toda costa y dejar al adversario como el Barça dejó al Valencia después del 7-0, etc. (No pongo etc., etc., porque mi hijo Javi me hizo notar que etc. quiere decir 'et cetera', o sea, "y lo demás", y repetir el 'etc.' significa "y lo demás y lo demás", repetición innecesaria, porque en el primer "y lo demás" está incluido todo lo demás).

(Seguramente, cuando los Hernando -Antonio, portavoz del PSOE en el Congreso, y Rafael, portavoz del PP en el mismo sitio- comieron juntos en un restaurante de Madrid, siguieron esas pautas, sobre todo la de no levantar la voz, porque en la foto se ve a los de la mesa de al lado, que parece que no se enteran de lo que dicen estos chicos).

El portavoz del PSOE, Antonio Hernando. (EFE)

Una cosa que facilitará las negociaciones es que casi todo es opinable. Es decir, más federalismo, menos federalismo, llegar al objetivo de déficit este año o el próximo, que Angela nos sonría mucho o nos sonría más bien menos, todo es opinable.

Todo, todo, no. Pero como en lo no opinable -el aborto, por ejemplo-, ya estáis todos de acuerdo, haced un esfuerzo en lo otro, que, al fin y al cabo, tiene muy poca importancia.

Y si negociáis bien, y no nos calentáis los cascos y conseguís llegar a un acuerdo PSOE-Ciudadanos, que por lo que veo no será muy difícil, llamad por teléfono al PP, y al que se ponga, que quizás alguno quedará, le explicáis lo que habéis acordado. Le decís que sigo muy enfadado, pero que se incorpore a lo que habéis decidido. Que, al fin y al cabo, yo no tengo mucha importancia, porque soy un anticuado que aún cree en España. Pero que habrá bastantes a los que les hará ilusión que 'el Estado' (creo que ahora se llama así) siga tirando de Europa, lo cual, comparado con lo que pasaba hace muy pocos años, es una maravilla increíble.

No soy quién para darte consejos, Pedro, pero me parece que no deberías meterte en votaciones asamblearias. Ya te votaron los que te votaron; no les pidas un re-voto cada vez que tengas que tomar una decisión.

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<![CDATA[El 'I have a dream' de Errejón que amenaza con cumplirse]]>2016-02-05T05:00:00+01:002016-02-05T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dos-palabras/2016-02-05/el-i-have-a-dream-de-errejon-que-amenaza-con-cumplirse_1146718/http://www.elconfidencial.com/autores/federico-quevedo-172/“Los adversarios y los privilegiados no nos han dado dos años sencillos… Ha sido complicado… Cuando nos acercábamos a esta campaña electoral, había algunos que decían que estábamos descartados, que había restauración conservadora… Hemos conseguido romper el turnismo, hemos conseguido un tiempo político nuevo. Para nosotros, la campaña no termina aquí, no estamos haciendo campaña electoral, estamos haciendo patria para ganar la próxima década… Estamos fundando un pueblo, y ese pueblo va conquistando poder político. Vamos avanzando más, estamos más cerca de devolver las instituciones para nuestra gente. Mañana, España amanece distinta. Hay un futuro para nuestra patria, plurinacional, popular, democrática y con nuestra gente…”.

No se trata de Hugo Chávez, aunque podría serlo perfectamente… El texto pertenece al discurso con el que Íñigo Errejón celebró ante miles de simpatizantes de Podemos el resultado electoral del 20-D. En su momento, pasó bastante desapercibido pero se puede encontrar en YouTube, y puedo asegurarles que no tiene desperdicio. Errejón es, desde mi punto de vista, el cerebro gris de Podemos, el verdadero alma intelectual del grupo, muy por encima de la aportación de Juan Carlos Monedero -muy habitual últimamente en las páginas de este periódico, por cierto-, que por otra parte es más limitada a las posiciones tradicionales del marxismo.

Errejón no es un marxista… Alumno de Gramsci y de Laclau, ha superado esa fase, y se ha convertido en un nacional-populista, como yo ya expliqué hace un año en un artículo titulado 'Así es las red bolivariana que da cobijo a Podemos'. Fíjense en esta frase: “Podemos es una iniciativa muy joven pero arraigada en una hipótesis intelectual y política largamente fraguada en ámbitos del activismo y de la universidad, particularmente de la Complutense de Madrid: que España atraviesa una crisis de régimen que es, en primer lugar, una fractura de los consensos y una desarticulación de las identidades tradicionales, y que existen condiciones para que un discurso populista de izquierdas, que no se ubique en el reparto simbólico de posiciones del régimen sino que busque crear otra dicotomía, articule una voluntad política nueva con posibilidad de ser mayoritaria. La iniciativa nunca habría sido posible sin el clima impugnatorio de las élites generado por el ciclo de movilización social iniciado el 15 de mayo de 2011, y los cambios en la cultura política que introdujo”.

Extraída de un artículo de Errejón en 'Le Monde', muestra esa superación del discurso tradicional comunista y pone de manifiesto cómo su objetivo final es dominar las estructuras, controlarlas, para hacerse con un poder omnímodo… O sea, lo que hizo Chávez en Venezuela: identificarse con el pueblo y crear un concepto de patria vinculado no al territorio sino a la 'gente', que es la que le proporcionó un poder hegemónico.

Y este sueño de Errejón amenaza con hacerse realidad en España de la mano de un ambicioso Pedro Sánchez. No se dejen engañar por sus primeros pasos: el pacto con Ciudadanos es imposible, porque ninguno de los dos actores que podría darle sustento lo va a hacer. El PP, con toda la razón, le va a devolver a Sánchez la misma moneda que recibió de él. Y Podemos no va a aceptar y se va a oponer a cualquier pacto en el que ellos no toquen el poder.

Ese es el objetivo último, y Sánchez no es más que un instrumento añadido para conseguirlo, del que se desprenderán en el momento que consideren oportuno, porque su objetivo final -lo cuenta el propio Errejon en una entrevista que cito en ese artículo- es convertirse en el partido hegemónico de la izquierda. Pero la única opción que va a tener Pedro Sánchez de ser presidente del Gobierno pasa, inevitablemente, por echarse en manos de Podemos, y dejar que Podemos se convierta en el referente político del país.

Para nuestra desgracia. Porque, quieran ustedes o no, estén o no de acuerdo, la llegada de Podemos al poder va a significar un deterioro acelerado de las reglas del juego democráticas y un avance vertiginoso de nuestro sistema político hacia posiciones totalitarias.

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<![CDATA[Rajoy lanza al estrellato a Pedro Sánchez]]>2016-02-04T05:00:00+01:002016-02-04T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2016-02-04/rajoy-lanza-al-estrellato-a-pedro-sanchez_1146100/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Se ha invertido la carga de la prueba. Antes le convenía a Sánchez que en el hemiciclo se escenificase la soledad política del PP. Por eso decía que la pelota estaba en el tejado de Moncloa y por eso declinó Rajoy. Ahora le conviene a Rajoy que se escenifique la incapacidad de Sánchez para forjar una base suficiente de apoyo a un Gobierno estable. El jefe de filas del PP lanza al estrellato a Sánchez a cambio de ver cómo suda tinta en defensa de una alianza “contradictoria, heterogénea y experimental”, llamada a fracasar ya en la sesión de investidura.

Pero si no fracasa, si al líder socialista le acaban saliendo los números, Mariano Rajoy habrá llegado al final de su carrera política, al perder las dos únicas opciones que le quedan de reengancharse en Moncloa. Una, como candidato alternativo en una nueva sesión de investidura. Y otra, por defecto de la anterior, repetir candidatura en una eventual repetición de las elecciones generales. Las dos son muy improbables en la dinámica abierta tras el desbloqueo institucional activado el martes por el líder del PSOE, al aceptar el encargo del Rey.

Son los vectores de aproximación al debate político y mediático del mes largo que nos espera hasta la sesión de investidura. Sigue cargado de dudas sobre el precio de eventuales pactos con Podemos e independentistas. Sánchez ha estado y está sometido a un marcaje preventivo respecto a sus verdaderas intenciones sobre unos pactos inexistentes. El propio Pablo M. Iglesias se quejaba hace unos días de que Sánchez no responde a sus propuestas de Gobierno conjunto. La trifulca es preventiva. Cierto. Sin embargo, ha llegado a incendiar el comité federal del PSOE, y las llamas no eran precisamente virtuales.

En ese sentido, ha tranquilizado mucho el discurso desplegado por Pedro Sánchez -el público y el reservado con los barones-, después de asumir el encargo del Rey. Con más contundencia que otras veces, empeña su palabra de que no será presidente “a cualquier precio”, se declara incompatible con los separatistas y subordina los posibles pactos a los programas y no a los cargos. De cara a su propio partido, renueva su voluntad de atenerse a la resolución del comité federal del 28 de diciembre, que fijó los límites de su política de pactos. “Por convicción propia”, dice, y sin perjuicio de consultar a los militantes.

Vale la pena recordar esos límites, por la importancia recobrada tras el paso adelante de Sánchez. Le obligan a que los tratos sean públicos, transparentes y ceñidos a la letra y al espíritu de dicha resolución, “anteponiendo siempre el interés de España“ por encima de “intereses partidarios y personales”, rechazando “la autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento”, así como “cualquier planteamiento que conduzca a romper con nuestro ordenamiento constitucional”, de modo que “la renuncia a esos planteamientos es condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de las formaciones".

Dentro de esas coordenadas, el objetivo es formar un Gobierno estable “progresista” y “reformista” con apoyo exterior de los que van a ser sus interlocutores preferentes. Por la izquierda, Podemos (afinidades ideológicas) y por la derecha, Ciudadanos (común afán regenerador). A efectos de forjar una mayoría de apoyo al futuro Gobierno, el PSOE se declara inicialmente incompatible con el PP y con los grupos independentistas.

Los dos partidos emergentes prestarían su apoyo parlamentario a un Gobierno socialista en base a un programa político pactado con ambos. Para empezar a hablar, el equipo negociador del PSOE, nombrado ayer, pondrá sobre la mesa los ocho puntos expuestos por Sánchez ante el comité federal del pasado 28 de diciembre en economía, educación, regeneración democrática, Estado del bienestar, violencia de género, pensiones “dignas”, Unión Europea y reforma de la Constitución.

Esto no ha hecho más que empezar.

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<![CDATA[¿Mejor sin los nacionalistas?]]>2016-02-03T05:00:00+01:002016-02-03T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2016-02-03/mejor-sin-los-nacionalistas_1145638/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Ayer el PP -atrapado en su frustración por la falta de mayoría y por los interminables episodios de corrupción en Valencia- aseguró que Pedro Sánchez no tenía mayoría sin contar con radicales e independentistas. O sea, que el hipotético voto de determinados diputados españoles constituye ya un motivo de descalificación previa. No creo que el partido nacionalista español sea consciente de todo lo que implican estas afirmaciones.

Pero no es solo el PP. El exdiputado vasco Eduardo Madina dijo en el último comité confederal del PSOE, el órgano socialista en el que la derecha tenía puestas todas sus esperanzas: “Si sujetamos la arquitectura del Gobierno de España sobre 17 tipos que la quieren partir, partiremos España y partiremos el PSOE”. Eso dicen las cintas de la reunión del pasado sábado divulgadas por la Ser. Y no hay confusión posible, los “17 tipos” son los nueve diputados electos de ERC más los ocho de CDC, que quizás no todos serían independentistas si Cataluña tuviera el mismo trato fiscal que Euskadi y Navarra y que Eduardo Madina juzga -con pleno acierto- perfectamente constitucional.

Consecuencia de muchos errores mutuos (españoles y catalanes) que llevaron a la asunción del independentismo maximalista por parte de CDC y ERC, ahora nos encontramos con que a 17 diputados catalanes (sobre 47) solo les interesa la independencia y que parte del 'establishment' español los relega a la condición de intocables. Ningún político fiable puede apoyarse en ellos para la investidura. ¿Cuál será el próximo paso?

Es una deriva peligrosa porque arrastra a una concepción cada vez más estrecha y reducida, no solo de la democracia sino de la misma España. Algo equivocado y nefasto porque toda la historia española desde la transición -ya antes de las elecciones del 77- es tributaria de las aportaciones del nacionalismo catalán. La misma Constitución del 78 sería otra sin la implicación de Miquel Roca en la ponencia constitucional que apostó -con la colaboración de Jordi Solé Tura, entonces diputado comunista y luego ministro socialista- por el compromiso del nacionalismo catalán en la instauración de la democracia.

Y desde entonces la aportación de los grupos parlamentarios de CiU y de ERC a la gobernanza española ha sido notable. Los gobiernos sin mayoría absoluta de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo -entrada en la OTAN, por ejemplo- no se pueden entender sin los apoyos de CiU. Ni la última legislatura de Felipe González, en la que el apoyo de CiU hizo que España pudiera acabar sin una grave crisis de gobierno su presidencia europea, ya que la oposición de Aznar piafaba de impaciencia para llegar a La Moncloa. ¿Se acuerdan de aquel: “Váyase usted, señor González”?, tan aplaudido por la bancada parlamentaria que ahora invoca la figura del expresidente para argumentar que lo razonable sería la abstención socialista en una investidura de Rajoy.

Y la segunda alternancia en la gobernación de España -la llegada del PP de Aznar al Gobierno en 1996 pese a que se había quedado a 20 diputados de la mayoría absoluta- tampoco hubiera sido posible sin el concurso, tras una tensa negociación que acabó en los pactos del Majestic, de CiU. Asimismo, la gobernanza en las dos legislaturas de Zapatero -del que Eduardo Madina estuvo tan cerca- se basó en parte en la buena disposición de “esos tipos”, los portavoces de ERC- primero Joan Puigcercós, luego Joan Ridao-, que ya tenía en su programa la independencia pero que aspiraba a un Estatut con mas autogobierno.

Pero lo fundamental, lo que más allá de la propaganda revela la gran complejidad de la vida política española, es que en la grave crisis de marzo de 2010 –cuando los mercados dejaron de prestar dinero a España y Zapatero, abocado a la catástrofe, tuvo que decretar la austeridad-, el apoyo parlamentario para que pasaran los decretos-ley correspondientes no vino del PP -recuerden que Cristóbal Montoro le dijo a la diputada canaria Ana Oramas que no se preocupara por España que luego ya vendría el PP a arreglarla- sino de la CiU de Duran Lleida y Artur Mas. Y entonces el PSC y ERC gobernaban la Generalitat y Artur Mas estaba en la oposición. España pudo evitar el rescate en la crisis de 2010 no por el inexistente sentido de la responsabilidad o el patriotismo de la derecha española -empeñada en derribar a Zapatero- sino por el sentido común del nacionalismo catalán.

En muchos casos, la falta de diálogo y del mínimo de colaboración entre los dos grandes partidos españoles, cegados por un desprecio mutuo fratricida, solo pudo ser superada gracias al pragmatismo del nacionalismo catalán. Pero aquella España en la que los portavoces de CiU (Miquel Roca, Joaquim Molins, Xavier Trias y Duran Lleida) formaban parte del normal y apreciado paisaje parlamentario ya no existe. Tras las sentencia del Estatut, los errores del propio nacionalismo catalán, la cobardía del PSOE y la ceguera del PP han llevado a otra España en que los diputados nacionalistas catalanes no solo no se sienten españoles sino que son considerados parias. ¡Qué diferente de cuando el 'ABC' de Luis María Anson hizo 'Español del año' a Jordi Pujol! ¿Toda la culpa de lo sucedido es del nacionalismo catalán? No estamos en una España ni mejor ni más inclusiva, sino cada día mas atrapada en sus peleas y banderías.

Si la sentencia de 2010 no se hubiera producido y tampoco los errores posteriores (conversión de CDC al independentismo e incapacidad de Rajoy para rebajar el enfrentamiento en sus cuatros años de legislatura), ahora el PP podría negociar el apoyo de los ocho diputados de CDC (la mitad de los que tuvo en 2011) a los 163 del bloque de centro-derecha. No llegaría todavía a los 176 de la mayoría absoluta pero estaría más cerca y aún podría recurrir al PNV. Y Pedro Sánchez podría contar -como Zapatero en 2004 y 2008- con los nueve diputados de ERC.

España era más gobernable y mejor cuando el nacionalismo catalán estaba dentro del sistema y lo enriquecía con su pragmatismo que ahora que se ha automarginado, es tratado como un expulsado, y contento e inconsciente se ha atrincherado al otro lado de la muralla. Y la política catalana también era mucho más rica cuando los diputados nacionalistas participaban en el juego político español y la sociedad catalana no estaba partida en dos. Con una mitad pregonando estúpidamente que el 47,8% es un claro mandato democrático.

Ahora que la histeria provocada por la crisis de gobernabilidad está llegando a un punto preocupante, quizá sería hora de admitir que querer eliminar la pluralidad y la complejidad de España -negar su carácter plurinacional- no es seguramente la mejor manera ni de resolver los problemas de hoy ni de encarar los de mañana.

Un Estado puede ser plurinacional, y para una nación no siempre lo más conveniente es exigir un Estado propio. En especial cuando los estados son cada día más dependientes. 

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<![CDATA[Candidatos]]>2016-02-03T05:00:00+01:002016-02-03T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2016-02-03/candidatos_1145606/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/“El gran problema es un billón de déficit al año desde 2009”

Sen. Marco Rubio, 12 feb. 2013

Nos levantamos el martes con los resultados republicanos del caucus de Iowa, en que Ted Cruz superaba al mediático Donald Trump, que con siete delegados obtenía el mismo apoyo que Marco Rubio. Mientras tanto, los nuestros siguen buscando en el Iowa de Zarzuela su nominación particular. Sacó el Rey a Sánchez con cariño de su madriguera, no vio alargarse su sombra y señaló: el invierno será largo.

El ganador del proceso en Iowa ha sido Ted Cruz, quien se hizo con ocho delegados provenientes del 28% de los electores. Este abogado de origen canadiense (no renunció a su doble nacionalidad hasta 2014, despejando entonces su carrera hacia la Casa Blanca) y 45 años estudió su grado en Derecho en Princeton, donde mostró sus habilidades orales como ganador de numerosos premios de debate universitarios; prosiguió sus estudios en la escuela jurídica de Harvard.

Tras actuar como abogado, colaboró activamente en la construcción jurídica de la campaña presidencial de George W. Bush en 2000, y actuando como su mano derecha en el famoso proceso de recuento de las papeletas 'mariposa' de Florida que dieron la victoria a su entonces mentor por el estrecho margen de 537 votos de los más de seis millones escrutados. En 2003, se hizo con el puesto de procurador general de Texas, que mantuvo hasta 2008.

Tras una breve vuelta a la actividad privada, en 2012 se hizo de forma sorprendente con un escaño como senador, desde el que ha reclamado de forma constante la vuelta a la racionalidad en el gasto público (disparado con la Administración Obama) y desde donde saltó a la fama tras su famoso 'filibuster' o intervención ininterrumpida de 21 horas y 19 minutos contra el Obamacare el 25 de septiembre de 2013. Con ella, el senador Cruz batía en más de ocho horas la anterior de marzo de ese mismo año de su conmilitón y hoy rival Rand Paul (quinto clasificado en Iowa, con el 4,5% de los votos y un delegado), con la que también logró un destacado efecto mediático.

Hijo de un inmigrante cubano, su posición ante la inmigración es menos extrema que la de su rival Trump, aunque absolutamente partidario del control de fronteras. Antiabortista, religioso, contrario al matrimonio homosexual, se encuentra sin embargo muy cómodo en las posiciones económicas de defensa del mercado de su antiguo mentor Rand Paul, apoyados ambos por el Tea Party, lo que le hace un candidato muy en la línea de los conservadores estadounidenses. Su propuesta fiscal es la más ambiciosa de todas, con un tipo único o 'flat tax' del 10% y la sustitución del impuesto de sociedades por un impuesto sobre el valor añadido del 16%.

Trump es sin duda el más conocido de los candidatos republicanos. Nacido en 1946, con 13 años sus padres le enviaron a una academia militar para forjar su carácter, donde destacó tanto en el aspecto deportivo como en el académico y el social, mostrándose como un líder para sus compañeros. Tras graduarse en la Wharton School de Pensilvania (una de las escuelas de negocios más prestigiosas de los EEUU, y una de las pocas por entonces con especialización en inmobiliario), en 1971 comienza a trabajar en la empresa familiar, dedicada ya entonces a la construcción.

Con una visión impresionante para los negocios, fue ampliando el emporio mediante operaciones arriesgadas como la del Hotel Commodore, hoy Grand Hyatt New York, que perdía 1,5 millones de dólares cuando Trump lo adquirió en 1977; hoy es uno de los mejores y más rentables hoteles de la ciudad. Al mismo tiempo, ponía a su hermano Robert al frente del negocio en Atlantic City, coincidiendo con la aprobación de las licencias de juego en Nueva Jersey. Tras hacerse con una de ellas, se asoció con Holiday Inn (matriz del grupo Harrah’s) para fundar el Harrah’s at Trump Plaza, que se transformó en el Trump Plaza Hotel and Casino tras comprar su parte a Holiday Inn en 1986.

Asimismo, se hizo con el Hotel Hilton (rebautizado como Trump’s Castle), al no lograr ese grupo la licencia de juego. Casi al mismo tiempo, se hacía con el histórico Barbizon Hotel de Central Park (y con el edificio adyacente) para fundar el Trump Parc y el Trump Parc East. A estos siguieron el famoso Hotel Plaza de Nueva York y el que por entonces era el hotel casino más grande del mundo, el Taj Mahal de Atlantic City. La suma de estas operaciones excede con mucho los 1.500 millones de dólares, de entonces. La crisis inmobiliaria de los noventa redujo su fortuna hasta los 500 millones de dólares pero se recuperó a finales de la década hasta alcanzar los casi 2.000 millones. Fue entonces cuando decidió dar el salto a la política.

El tercero en discordia y recuperado para la carrera tras ser dado por muerto es Marco Rubio, nacido en 1971 en Florida de inmigrantes cubanos. Abogado como Cruz, ganó en 1998 con 26 años su asiento en la ciudad de West Miami, un municipio de menos de 6.400 habitantes indistinguible de Miami fundado en 1947 por cuatro hombres de negocios que no estaban dispuestos a recortar sus horas de bar ni sus salas de juego. “Un joven que nació en West Miami y jugó en sus parques”, señalaba el 'Miami Herald'. Se hizo con su escaño como senador en 2009, siendo uno de los cuatro senadores de origen cubano en la actualidad.

En 2006 publicó sus '100 ideas innovadoras para el futuro de Florida', lo que para muchos supone su auténtico programa electoral. Aunque muchas de ellas no son aplicables a nivel nacional (por ejemplo, una tercera parte tiene que ver con la educación, una competencia exclusiva de los estados), sí señalan el camino ideológico de Rubio. En el apartado económico, por ejemplo, la idea 96 plantea la eliminación de los impuestos sobre los bienes inmuebles, así como el establecimiento de un techo a los impuestos inmobiliarios del 1,35% de la máxima base imponible. Es un firme defensor de la estabilidad presupuestaria, contrario a los planes de estímulo del presidente Obama financiados por la Reserva Federal. Se ha mostrado siempre contrario al constante aumento del techo de gasto que ha caracterizado al Gobierno de Obama, y exigió una auditoría de las cuentas de la Reserva Federal en relación con sus actuaciones durante la crisis de las 'subprime' en 2009 y 2010.

Comentaba Francisco Michavila, presidente de GAD3, que en Iowa los candidatos de los dos partidos mayoritarios se han gastado más dinero que todos los partidos políticos españoles en las recientes elecciones de diciembre. Hay sin embargo un matiz importante: ese dinero gastado por los candidatos norteamericanos proviene de donaciones privadas, perfectamente legítimas y transparentes y cuya normativa puede consultarse aquí; esto es, la campaña se la paga cada candidato en virtud de su capacidad de generar expectativas. Por supuesto, pueden defender posiciones cercanas al socialismo real o cualquier otras, pero el contribuyente de Oregón sabe que, en ese sentido, su dinero no estará financiando posturas que suponen la disolución del país. Mientras, aquí, los personalismos, las líneas rojas y los vetos de unos a otros han llevado al Rey a proponer a Sánchez formar Gobierno. El invierno promete alargarse.

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<![CDATA[MAFO culpa a los demás de sus delitos]]>2016-02-02T05:00:00+01:002016-02-02T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2016-02-02/mafo-culpa-a-los-demas-de-sus-delitos_1144394/http://www.elconfidencial.com/autores/roberto-centeno-64/Cuando el Tribunal Supremo acaba de poner de manifiesto el gravísimo fallo del Banco de España, en su obligación esencial de velar por la veracidad y la exactitud de los balances de las entidades sometidas a su supervisión, permitiendo que un grupo de delincuentes encabezados por Rato engañaran a miles de ahorradores en la salida a bolsa de Bankia con información absolutamente fraudulenta, resulta indignante a la vez que obscena la publicación de un libro por Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), todopoderoso gobernador del Banco de España antes y durante nuestra mayor crisis económica, culpando a los demás de la dejación delictiva de sus funciones de supervisión y de la ocultación sistemática de la realidad, lo que agravaría exponencialmente las consecuencias de la crisis.

El exgobernador MAFO, en lugar de tener la decencia y el coraje de reconocer sus errores, sostiene ahora que no es responsable de nada. Entonces, ¿qué hizo con el informe de la Inspección de 2006?, ¿y con el informe de Moody's de septiembre de 2007 en que se decía que varias cajas de ahorro no podrían sobrevivir?, ¿por qué mintió negando la burbuja primero y la crisis después?, ¿por qué ocultó durante años la realidad y permitió la destrucción del mejor sistema de cajas de ahorro de Occidente, a manos de unos delincuentes colocados por partidos y sindicatos? El exgobernador ha hecho tanto daño a esta nación que es un insulto que se haya ido de rositas -como los ladrones que hundieron las cajas de ahorro- y con un retiro de lujo pagado por aquellos a quienes tan activamente ha contribuido a arruinar.

La carta de los inspectores

En mayo de 2006, la Inspección del Banco de España envió una carta a Solbes y a MAFO, que era el gobernador 'de facto', ya que Caruana se estaba despidiendo y todas las decisiones le correspondían a Ordóñez, alertando del desastre que se avecinaba: “La pasiva actitud adoptada por los órganos rectores del Banco de España ante el insostenible riesgo inmobiliario acumulado por las entidades pone en grave riesgo a todo el sistema”, por ello “los inspectores del Banco de España queremos distanciarnos de la complaciente lectura que de la situación de la economía española hace el actual gobernador, y mostrar asimismo nuestra preocupación por su falta de voluntad para adoptar las medidas necesarias para reconducir la insostenible situación actual”.

Advertían del serio peligro que entrañaba el irresponsable comportamiento de bancos y cajas, concediendo créditos al sector inmobiliario por encima de todo lo razonable, máxime cuando esos préstamos se estaban realizando no con los recursos propios del sistema sino con dinero exterior. Se endeudaban a corto para prestar a largo plazo, se concedían hipotecas y créditos a promotores con una irresponsabilidad nunca vista. Hipotecas por el 120% del valor de tasación -cuando el límite estaba en el 80%-, periodos de amortización de hasta 40 años, cuotas hipotecarias equivalentes al salario del hipotecado, y si en lugar de hipotecas hablamos de crédito promotor a suelo escandalosamente sobrevaluado, la irresponsabilidad y la corrupción, porque los directivos responsables se embolsaban cuantiosas comisiones, superaban todo lo imaginable.

De esta forma se concederían hasta 1,1 billones de euros al inmobiliario en todas sus facetas. Cuando en abril de 2007 quebró la inmobiliaria Astroc, que había sido el valor estrella de la bolsa en 2006, 'Financial Times' advertiría de que era “el principio del estallido de la burbuja inmobiliaria”. MAFO y Solbes, en lugar de tomar las medidas adecuadas, hicieron justo lo contrario, mentir masivamente minimizando lo ocurrido, y lo que fue infinitamente peor, animando a las familias a seguir endeudándose: “Los pisos solo pueden subir de precio, cuanto más se endeuden para la compra de los mismos, más ricos serán”. Esa afirmación oficial a sabiendas de que era falsa fue claramente delictiva, algo por lo que en cualquier Estado de derecho ambos habrían sido procesados.

Y luego está el tema de las reservas contracíclicas, donde la miseria moral de MAFO alcanzó cotas inimaginables. Ahora resulta que fue un encendido defensor de las mismas, cuando lo primero que hizo fue poner en la calle, a petición de los grandes banqueros, cuya avaricia solo era superada por su incompetencia, a Pablo Villasante, director responsable de las mismas, porque según ellos eran totalmente innecesarias y les mermaban los beneficios. MAFO encargaría a Francisco Ariztegui desarbolar la inspección quitándoles la firma y apartando a los más capaces, facilitando así la destrucción de las cajas de ahorros, que eran la mitad del sistema financiero, a manos de los incompetentes y ladrones que la casta política había puesto al frente de ellas, quitando a los profesionales de toda la vida.

Fachada del Banco de España. (EFE)

MAFO: la crisis no afectará a España

A principios de agosto de 2007 estalla la crisis financiera internacional. El BCE convoca en una reunión de urgencia a los gobernadores de los bancos centrales de la eurozona, a la que asisten todos menos MAFO, porque estaba de vacaciones y no le dio la gana interrumpirlas. La reunión del BCE concluiría con una seria advertencia, “estamos ante la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión”. El 12 de agosto Solbes, después de haber consultado con MAFO, afirmaría: “La crisis financiera internacional no tendrá efecto alguno sobre nuestro país”. ¡Al país más endeudado del planeta, la crisis financiera internacional no le afectaba! El grifo exterior se secó, lo que hacía imposible a nuestras entidades seguir financiándose en el extranjero, obligando a la drástica reducción del crédito a todos sus clientes, lo que se ha llevado por delante decenas de miles de empresas y devastado el tejido productivo de la nación.

A partir de ese verano, MAFO entraría también en campaña a favor de la reelección de Zapatero. Negaría la crisis por activa y por pasiva, afirmaría que teníamos el sistema financiero más sólido del universo, pero su mayor fechoría, determinante en el desenlace de las elecciones, sería la manipulación de la cifra de crecimiento de la economía. Afirmaría que el PIB del cuarto trimestre 2007 publicado tres semanas antes de las elecciones había crecido un 0,8%, lo que comparaba con un 0,7% del trimestre anterior, luego no había ninguna crisis. Que todos los indicadores sectoriales mostraran lo contrario y que el resto de países estuviera en recesión, daba igual. Seis meses después, el INE daría la cifra 'corregida', 0,6%, pero Zapatero ya había ganado las elecciones porque España era el único país del mundo que no estaba en crisis.

MAFO cambia las reglas para ocultar la realidad

A finales de 2007, el sistema financiero español, en contra de las mentiras de MAFO y Solbes, estaba gravemente tocado. Los balances de las entidades no reflejaban ni de lejos la realidad patrimonial de las mismas, ¡seguían valorando los activos al precio de adquisición!, y el Banco de España se lo permitió durante años; si los hubieran tenido que valorar a precio de mercado, seis de cada 10 entidades habrían quebrado. La deuda de estas con el exterior -715.000 millones de euros- era la más elevada del planeta en términos de PIB, y en lugar de proceder a un saneamiento de los balances, el gobernador optó por lo increíble: permitir a las entidades el mantenimiento del valor contable aunque su valor de mercado fuera sustancialmente inferior.

Pedro Solbes, en una presentación en 2013. (EFE)

Una espiral de permisividad que toleraría por ejemplo que Caja Castilla-La Mancha (CCM) y otros muchos dieran beneficios cuando sus pérdidas eran escandalosas. Además, cambiaría las reglas de provisión de préstamos dudosos para evitar que las entidades dieran pérdidas. En lugar de acometer la reestructuración del sector, como era su obligación, cerrando lo inviable y capitalizando lo viable como se hizo en el resto de Occidente, dedicaría su tiempo y esfuerzos a ocultar la realidad por todos los medios a su alcance, permitiendo el falseamiento masivo de balances y tapando con dinero público los agujeros que inevitablemente iban apareciendo.

El caso de CCM, el primero de una larga serie, es muy representativo del 'modus operandi' de MAFO. Por tres veces se había negado a intervenir una entidad inviable como le pedían sus servicios, y no solo eso, en el colmo del disparate permitiría a CCM dar un beneficio de 30 millones en 2008, cuando la realidad era una pérdida de 740 millones. Y cuando no tuvieron más remedio que intervenirla, siguieron mintiendo como bellacos: “CCM tiene un patrimonio neto positivo y es una entidad solvente”. La 'entidad' solvente, que debería haber sido cerrada y sus responsables procesados -parte del PSOE y parte del PP- como había ocurrido en el resto del mundo, nos acabaría costando más de 10.000 millones de euros -Mario Conde fue condenado a 12 años de cárcel por un agujero de seis millones-.

Luego vino el plan de rescate diseñado a medida de las necesidades de los grandes bancos, en base a un papel redactado por uno de ellos. Se crearía el FAAF (Fondo de Adquisición de Activos Financieros) para inyectar liquidez comprando bonos de titulización hipotecaria, donde “cinco personas sentadas alrededor de una mesa camilla” -en feliz expresión de Rajoy- decidían a quién y por cuánto, algo que nos costaría 20.000 millones. En 2008, salvado gracias a nuestro dinero y como 'premio a su gestión', cerca de 100 personas recibieron bonus de entre uno y cinco millones de euros, cerca de 2.000 entre 500.000 y un millón, unos 5.000 entre 100.000 y 500.000, y menos de 100.000 ni se sabe. Luego vino el robo legal del FROB, tapar agujeros sin plan específico alguno, Esquemas de Protección de Activos, recortes brutales a los preferentistas españoles mientras se devolvía con el MEDE (el rescate europeo) hasta el último euro a las insensatas cajas alemanas y francesas que habían financiado la burbuja, hasta llegar a Sareb, que, según acaba de decirnos Bruselas, “necesitará más aportaciones de los contribuyentes”.

El coste del rescate financiero es a día de hoy una cifra desconocida. Las partidas empleadas son de lo más diverso, algunas se han escondido como en el caso de CCM y otras, como el coste que acabe teniendo el 'banco malo' o la necesidad de nuevos fondos se siguen ocultando. Lo que sí sabemos es que en ayudas directas, el coste dobla ya la media europea. El total de recursos públicos comprometidos puede superar los 200.000 millones de euros -108.000 millones según el Tribunal de Cuentas, pero solo “las actuaciones realizadas entre 2009 y 2012”, CCM no está incluido y desde 2013 tampoco-. Todo se ha hecho de la forma menos transparente posible, para que la gente no sepa cuánto nos ha costado la incompetencia y el latrocinio de unos y de otros. MAFO estaría hoy en la cárcel junto con los directivos de la mayoría de cajas si España fuera un Estado de derecho.

La única verdad de lo que escribe es que la legislatura de Rajoy es “algo a olvidar en la historia de España”. Su sucesor, Linde, es tan mentiroso y sectario como él, un ejemplo reciente: según la EPA, en el 4T 2015, la creación de empleo privado se ha desplomado a solo 31. 200, o 124.800 elevado a tasa anual, que compara con los 452.000 empleos creados en 2015, o sea que se ha producido una desaceleración económica brutal, ¿cómo puede entonces tener la desvergüenza de afirmar que la economía ha crecido un 0,8%, algo como siempre cuadrado después a martillazos por el INE? Además, la precarización del trabajo sigue a toda marcha, en el 4T se destruyeron 48.000 empleos a tiempo completo y se crearon 93.000 a tiempo parcial, y el modelo productivo de “especuladores y camareros”, incapaz de garantizar crecimiento estable y empleo digno, se consolida y se refuerza: solo el 5% de empleos creados en 2015 lo es en la industria, y en el 4T no han crecido sino que ¡han caído en 55.000! España va a la deriva mientras el presidente en funciones tiene la agenda casi libre.

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<![CDATA[Esto es lo único que puede salvar al PP: re-fun-da-ción]]>2016-02-02T05:00:00+01:002016-02-02T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dos-palabras/2016-02-02/esto-es-lo-unico-que-puede-salvar-al-pp-re-fun-da-cion_1144872/http://www.elconfidencial.com/autores/federico-quevedo-172/Ayer por la mañana, un dirigente del Partido Popular me reconocía, en privado, que “a lo mejor nos estamos enrocando demasiado en que solo Mariano Rajoy puede ser el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, teniendo en cuenta que para todos los demás es un obstáculo insalvable, lo cual nos deja bastante solos”.

Lo que hasta hace solo unos días era una suave marea, se está empezando a convertir en una marejada, y a este paso acabará en oleaje. El PP se ve ya inevitablemente fuera del Gobierno, y las elecciones anticipadas, que hasta hace un par de semanas eran una perspectiva favorable, han pasado a ser la peor de las alternativas, teniendo en cuenta los 'trackings' internos que tiene el partido hechos en las últimas horas y que empiezan a darle una caída importante en la intención de voto: donde antes se hundía Ciudadanos, ahora se hunde el PP. ¿Razón? La trama de corrupción de Valencia ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de un electorado que, literalmente, ya no puede más.

“Le hemos exigido demasiado a nuestra militancia, a nuestro votante, y les hemos dado muy poco a cambio”, añadía esa misma fuente. Todavía hay quien espera una reacción contundente y firme de Rajoy, pero no se llamen a engaño: no va a llegar. Que él sea un líder político honesto y honrado -yo nunca lo pondré en duda-, no significa que sea la persona adecuada para afrontar una situación como la que está viviendo su partido. Ni él, ni probablemente ninguno de los que le acompañan desde 2008.

Es cierto que hicieron un gran trabajo, alejando al PP de las tesis más duras del aznarismo para identificarse con la mayoría moderada de este país, pero ese trabajo se ha tirado por la borda en el final de esta legislatura. Siempre dije que esta, siendo una legislatura extraordinariamente complicada, era al mismo tiempo la más apropiada para que un partido político la aprovechara en el servicio al interés general y al bien común, y ya sé que me van a decir que eso fue lo que se hizo en los años difíciles de la prima de riesgo a 700 puntos y el rescate a las puertas, pero perdónenme que discrepe: a pesar de lo que digan sus ministros, sí había tiempo, y necesidad -más que nunca- de hacer política, y se abandonó ese cometido.

¿Qué debe ocurrir ahora? “Quizá tenía razón Aznar cuando reclamó un congreso para ya mismo. Deberíamos hacerlo y poner en marcha una operación limpieza en toda España”, añade mi fuente. Yo creo que deberían ir más lejos: deberían iniciar un proceso de refundación del PP, y si me apuran, hasta cambiarle el nombre, aunque sea lo más anecdótico. Pero que quede claro que los nuevos -entre los cuales pueden estar los que han llegado a última hora (Levy, Casado, Maroto, Maillo…), de quienes me consta su consternación- no tienen nada que ver con lo ocurrido hasta hoy.

El PP necesita un repaso a fondo, tanto de su ideario como de sus estructuras, y para eso ya no valen los que están desde hace ocho años al frente. Es más, no deberían ni pilotar la transición, sino dejar que una gestora formada por gente joven, o mayor, pero de la que no pueda tenerse sospecha alguna, tome las riendas de ese congreso en el que tendrá que ser de una vez por todas la militancia, toda la militancia del PP -que es mucha-, la que se defina y elija con sus votos quiénes deben conducir a partir de ahora los destinos de ese partido.

Si no se hace eso, si no se da una patada en el culo, y perdonen la expresión, a toda la plana mayor del partido en Valencia, empezando por Isabel Bonig y terminando por el último conserje del partido, si no se obliga a Rita Barberá, a Alberto Fabra y a todos los que han sido elegidos en las listas al Congreso y Senado a entregar las actas y abandonar el partido, el PP estará alimentando las próximas urnas, y todo hace pensar que habrá próximas urnas, de votos para Ciudadanos. Y ya sé lo que me van a decir algunos mañana, pero me da igual: ya dije una vez que yo no le debía nada a nadie, ni nadie me debía nada a mí.

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<![CDATA[Sánchez 'blanquea' el pacto con Iglesias: el pantalón de pana de ayer es la coleta de hoy]]>2016-02-01T05:00:00+01:002016-02-01T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/caza-mayor/2016-02-01/sanchez-blanquea-su-pacto-con-iglesias-los-pantalones-de-pana-de-ayer-son-las-coletas-de-hoy_1144288/http://www.elconfidencial.com/autores/nacho-cardero-1/Cuenta un histórico miembro de la CEOE que, tras asistir a la toma de posesión de Luis Solana como presidente de Telefónica, allá por el año 1982, una sensación de abatimiento se apoderó del ánimo de los empresarios. Recuerda cómo regresó a casa cabizbajo y con apenas fuerzas para decirle a su mujer que había que irse de España. Para ellos, gente de orden, colocar a aquel personaje en lo más alto de Gran Vía 28, entonces sede de la operadora, era como poner a un trilero del Rastro al frente del Banco de España.

Luis Solana militaba en el PSOE y pertenecía a esa camada de chavales que querían cambiar el país hasta que no lo reconociera ni la madre que lo parió. Era ideológicamente peligroso, había pasado dos años en prisión por sus actividades antifranquistas y tenía esas extrañas ideas revolucionarias… Con todo y con eso, lo que más escamaba a la encorbatada gente de la patronal, mucho más que lo anterior, era que el día de su toma de posesión en Telefónica se presentara con pantalones de pana. A los empresarios les mudó el rictus y se quedaron como Rajoy cuando vio pasar al gigante de las rastas frente a las escalinatas del Congreso. Luego, con los años, se darían cuenta de que resultó inocuo. Más aún, en aquella época la multinacional española emprendió su hoy exitoso camino a la internacionalización.

En el comité federal del fin de semana, algunos socialistas se han valido de este tipo de anécdotas para justificar un posible Gobierno de coalición con Podemos. Arguyen que no hay que tener miedo a los nuevos tiempos, que el contenido social de su programa viene a ser el mismo que el del PSOE, que los mensajes de los Felipe González, Alfonso Guerra, Solchaga y Corcuera son mensajes anclados en el pasado, que ya no representan al PSOE del siglo XXI, que los que verdaderamente están conectando con las nuevas generaciones son los chicos rebeldes de Podemos. Los pantalones de pana de ayer, dicen, son las coletas de hoy.

Es el mantra que una de las personas de confianza de Pedro Sánchez repetía machaconamente este sábado en 'petit comité': “O gobernamos en coalición o con acuerdos puntuales con ellos. No hay más. Nuestro enemigo es el PP y nuestra hoja de ruta solo persigue ese objetivo: apartarlo de la Presidencia. De ahí el posible pacto con Pablo Iglesias. Los de Podemos no son tan peligrosos como nos quieren hacer creer. Lo que sí es peligroso es el escenario que se le va a quedar al PSOE si no gobierna. Puede haber escisión en el partido”. En esa tesis anda también José Luis Rodríguez Zapatero -hoy más podemita que socialista, más próximo a Monedero que a la dirección de Ferraz-, a quien su profunda animadversión hacia Pedro Sánchez no le impide ver las bondades de una coalición con la formación morada.

Cualquier excusa es buena en la conquista del poder. Incluso equiparar a PSOE y Podemos. Pero si bien es verdad que ambas trayectorias pueden guardar ciertas similitudes, igual de verdad es que tienen sus diferencias, y que estas últimas son abisales y, sobre todo, insalvables, de esas que no se pueden orillar con una anotación a pie de página. Estas diferencias, recuerda un destacado socialista, atacan la misma esencia del PSOE. El propio Luis Solana lo ponía negro sobre blanco en su blog: “Es una pena que no haya algún punto de encuentro entre dirigentes actuales de Podemos y viejos dirigentes del PSOE: lo pasarían muy bien comprobando que esta formación está repitiendo las mismas exageraciones que hicimos en el PSOE para empezar el cambio por el que luchábamos. Lo que pasa es que los socialistas nunca fuimos una amenaza para la libertad y los de Podemos sí lo pueden ser”.

Los garantes de la ortodoxia socialista recelan de la idea de Estado de Pablo Iglesias, un señor cuyo modelo de democracia es el de Robespierre. Es a este político francés, el más radical de los jacobinos, a quien dedica la primera referencia de su libro 'Disputar la democracia'. Toda una declaración de intenciones: “Robespierre dijo que la democracia es un Estado en el que el pueblo soberano, guiado por las leyes que son obra suya, actúa por sí mismo siempre que le es posible, y por sus delegados, cuando no puede obrar por sí mismo”, se puede leer al comienzo del ensayo. “Por eso podemos decir que la democracia es el movimiento dirigido a arrebatar el poder a quienes lo acaparan (el monarca o las élites) para repartirlo entre el pueblo”. Ahí radica el quid de la cuestión. Pablo Iglesias no quiere gobernar con el PSOE. Iglesias lo que quiere es cortarle la cabeza a Pedro Sánchez.  

La decisión del secretario general de los socialistas de someter a la votación de sus casi 200.000 militantes un posible pacto con Podemos viene a estresar todavía más la ya de por sí frágil estructura del partido. Algunos ya han empezado a pedir los papeles del divorcio alegando que esto es el fin, que Podemos carece de pedigrí y no es de fiar. “Es una irresponsabilidad comparar al PSOE con Podemos. El PSOE estaba en la Internacional Socialista y Felipe González venía avalado por Willy Brandt. ¿Quién avala a Pablo Iglesias? ¿Chávez? ¿Maduro…? ¡Por favor, estos señores han estado haciendo papeles políticos para Venezuela!”, se queja un antiguo asesor de Ferraz. “¿Es lo que quiere el PSOE? ¿Es lo que queremos para el país…?”.

Los sectores más moderados de PP, PSOE y Ciudadanos todavía albergan la esperanza de que, antes de despeñarnos arrastrados por los egos desmedidos de los actuales líderes políticos, se puedan alcanzar unos nuevos Pactos de la Moncloa para acometer una legislatura corta y con unos puntos concretos consensuados, esto es, la cuestión territorial, la reforma de la Constitución, el apuntalamiento de la economía y el terrorismo islámico. Nadie entendería que si los comunistas y los herederos de la dictadura pudieron llegar a un acuerdo en el 77, en una situación tan compleja como aquella y después de haberse derramado tanta sangre, no se entendería, digo, que esas nuevas generaciones que presumen de formas, transparencia y diálogo no puedan hacerlo. A no ser que estemos hablando de otra cosa.

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<![CDATA[Una reforma progresista]]>2016-01-29T05:00:00+01:002016-01-29T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2016-01-29/una-reforma-progresista_1143188/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Le echaba en falta. Mi amigo de San Quirico y yo hemos estado un poco apurados de tiempo y no nos hemos visto.

Hoy recibo un correo suyo. Me dice que, como no nos vemos y tiene muchas cosas que decirme, escribe, "aunque no es lo mismo". Le gusta hablar y mirar a los ojos, porque le parece que es la mejor -la única, asegura- forma de entenderse. Pero que como tardamos en vernos, me escribe.

El correo no tiene desperdicio. Mi amigo está quemado por los cuatro costados. Se mete conmigo: "Si tú escribes 'desde tu atalaya de San Quirico', ¿por qué no puedo yo subirme a mi atalaya del pueblo de al lado y escribir desde allí?".

El 'asunto' del correo ya me indica por dónde viene: 'El Estado de la putrefacción'. ¡Bien empezamos!

Empieza por España y dice que, quizá, Mariano vaya a ver al Rey y le diga: "Majestad, no puedo formar Gobierno. Tengo a todos procesados".

Sigue con Pedro. Lo ve como "barco sin timón". Ha decidido no hacer caso a Felipe, sin darse cuenta de que Felipe, a) es muy listo, b) es un estadista, o sea, "una persona con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado", c) tiene contactos muy importantes en Europa, que le están recomendando que "ninguno (PP o PSOE) impida que el otro (PSOE o PP) forme Gobierno".

Mi amigo de San Quirico tiene un amigo, que no soy yo. Y también desayuna con él. Y también arreglan el mundo a mis espaldas. Y han hablado. Y me dice lo que han acordado: Gobierno de coalición PP-PSOE. Si Ciudadanos quiere unirse, pues Ciudadanos también. Y si no quiere, que no se una. Mi amigo dice: "No sé por qué, pero me parece que quiere".

Luego, pone su sonrisa gatuna, que adivino, a través del 'e-mail', porque le conozco muy bien, y dice: "He dicho PP-PSOE. No he dicho Mariano-Pedro. Me gustaría Soraya-Susana". Y se calla. Se calla, creo, para que yo pueda digerir el asunto, porque, para mí, ahora, PP es Mariano y, un poco menos, PSOE es Pedro.

Digestión. Pesada y lenta, de las que necesitan una pastilla que neutralice la sintomatología producida por el exceso de ácido gástrico.

Porque parece que estos mozos han conspirado para llenarnos de ácido gástrico el estómago y, si nos descuidamos, los pulmones.

Dije en alguna tele que Mariano lo había hecho bien en lo económico, y que le habían fallado tres cosas: la corrupción, la chulería y la explicación constante, con todo detalle, de por qué lo estábamos pasando tan mal. Y, dentro de este último capítulo, por qué unos cobraban unos sueldos aberrantes (por arriba) y otros, unos sueldos aberrantes (por abajo). Y qué estaba haciendo para solucionarlo. Yo era partidario de que repitiera como presidente, porque Mariano ya sabe que hay que obedecer a Angela, y los demás todavía no.

De repente, estalla Valencia. ¡Ya no queda nadie! Y me canso de explicaciones y me canso de Mariano, que me cae muy bien, pero que no ha visto el fondo de reptiles que tenía ahí abajo, entendiendo por 'fondo de reptiles', una cuadrilla de personas de comportamiento "rastrero, vil e innoble"

O sea, Mariano, a tu Registro de la Propiedad, a registrar propiedades, que no te irá mal. Me da mucha pena, pero de repente, te he tachado. Creo que has hecho muy bien diciéndole al Rey que no podías formar Gobierno. Creo que, ayudado por Pablo, le habéis hecho una jugada al pobre Pedro, que dicen que se enteró de que tenía vicepresidente y seis ministros porque se lo contó el Rey. A este chico alguien le tenía que haber puesto un wasap avisándole.

Me ponen nervioso las frases sin sentido, demagógico-parlanchinas. Pedro quiere hacer un Gobierno reformista-progresista. No sabe muy bien qué quiere decir ninguna de las dos cosas, pero como Pablo, según Felipe, es leninista, o sea, "partidario de la adaptación teórico-práctica del marxismo realizada por Lenin para implantar la Revolución soviética a principios del siglo XX", y además de leninista es un tío muy listo, muy hábil y que domina el tempo, o sea, el ritmo de las acciones, reúne a seis de su partido, se ponen la camisa de proletarios de todas las naciones, uníos, y le mete un gol por la escuadra al pobre Pedro, enseñándole lo que es de verdad el reformismo y el progresismo, versión Lenin.

Pedro tiene un segundo, que se llama César Luena, un chaval majo, al que le falta algún hervor que otro, que se ha aprendido que Pedro va a respetar los tiempos y los procedimientos y lo repite poniendo diversas caras, mientras, por dentro, se encomienda a la Virgen de Valvanera, patrona de su pueblo, Bobadilla, en La Rioja, para que se acabe pronto este suplicio de la rueda de prensa.

Esos son los que quieren ir a vivir en La Moncloa, los que quieren ser el poder ejecutivo. Menos mal que para controlarles está el poder legislativo, o sea, los que ya van al Congreso como quien va a la pradera de San Isidro, a estudiar profundamente los temas que nos harán felices a todos los españoles, incluidas las antiguas colonias de Cuba y Filipinas.

Hace unos años, publiqué un libro, 'La hora de los sensatos', en el que decía que España necesitaba un 'safety car', que tome el mando de la carrera mientras los coches arreglan sus problemas por detrás. El 'safety car' no quiere ganar la carrera. En cuanto pone orden, se va.

Necesitamos urgentemente un 'safety car', un Gobierno de emergencia nacional. 'Urgentemente' quiere decir ahora mismo. Estará compuesto por muy pocas personas, cuatro, por ejemplo, que reúnan las siguientes condiciones:

1. Edad: 50-60 años. (Me apetecía a mí, pero me coge tarde).

2. Muy competentes. Cuanto más competentes, mejor.

3. Muy trabajadores.

4. No pertenecientes a ningún partido político. (En estos momentos, desde San Quirico, oigo gritos: "¡Tecnócratas!").

5. No pongo 'honrados' porque la honradez es asignatura obligatoria, no opcional.

6. Con una historia personal que pueda servir de modelo a los demás.

7. Que tengan la vida resuelta, porque en el tiempo que va a estar el 'safety car' funcionando -cuatro años- no van a cobrar ni un euro. No tendrán dietas. Se les pagarán los taxis y los viajes, presentando recibos. Y las comidas, que serán en restaurantes normales, con comida y bebida normal. (Si hubiera estado yo, habría pedido una copa de Cardhu, pero a mi cuenta).

8. Que no necesiten el puesto para conseguir contactos.

9. Copio de mi libro: "Que se puedan ganar la vida perfectamente bien cuando dejen el puesto, sin esperar a que les nombren presidente de la Empresa Nacional de Varillas de Paraguas, SA (ENFAVASA) o consejero de la Sociedad Española de Novelas Pornográficas, SA (SOESNOPORSA)".

10. Que sean educados. Copio: "... que en su casa les hayan enseñado buenos modales, o sea, a dejar pasar primero a las señoras, a comer con la boca cerrada, a no poner el codo en la mesa mientras se come, a no soltar tacos a diestro y siniestro por absoluta pobreza de lenguaje, a saber que en la vida, además del sexo, el fútbol y la televisión, hay más cosas, a no insultar al prójimo...".

Acabo.

11. Que sean discretos y humildes. Bocazas, ni uno. Chulitos, ni uno. Trepas, ni uno.

12. Que no consideren que el puesto es una buena ocasión para colocar a su mujer/marido, a sus hijos, yernos, nueras, nietos ni demás familia, ni a pasar pedidos a empresas en las que, oh casualidad, esas personas tienen intereses.

Me da lo mismo que sean hombres o mujeres, con tal de que cumplan las 12 condiciones anteriores.

¿No queríais reformas? ¿No queríais progreso? Dejad al 'safety car' que trabaje y vosotros, a vuestra casa, a lameros las heridas, a buscar empleo en empresas que tengan guardería, a luchar por llevar el pan a casa.

Ya sé que, con toda esta gente en el mercado laboral, aumentará el paro, porque dado su currículo, les será difícil encontrar empleo.

Pero prefiero pagar el paro durante una temporada a tener que pagar toda la vida sueldos falsos a gente que, a lo sumo, hace daño.

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<![CDATA[Imprimir crecimiento]]>2016-01-27T05:00:00+01:002016-01-27T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2016-01-27/imprimir-crecimiento_1141874/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/ “Una moneda de papel, basada solo en la confianza del Gobierno que la imprime, acaba siempre volviendo a su valor intrínseco, es decir, cero”, Voltaire

Año 235. Roma acaba de ser derrotada por la cuarta dinastía sasánida del segundo imperio persa, y el emperador Alejandro Severo muere asesinado a manos de sus soldados a la edad de 27 años. Las luchas de los generales romanos para sucederle provocan la fractura del Imperio en tres partes en el 258. De las provincias de Galia, Britania e Hispania, nace el Imperio galo, de las de Siria, Palestina y Egipto, el Imperio de Palmira, quedando el centro como Imperio romano propiamente.

Según señala la tradición, las últimas palabras de su tío abuelo Septimio a sus hijos Caracalla y Geta fueron: “Vivid en armonía, enriqueced a las tropas, ignorad a los demás”. Geta no pudo aplicar ninguno de esos consejos, pues fue asesinado por su hermano Caracalla, quien cumplió los dos últimos. Y llevó a cabo un aumento del sueldo de los soldados en un 50%, multiplicando primero los impuestos a los ciudadanos del Imperio y aumentando posteriormente la base impositiva, ofreciendo a todo solicitante la ciudadanía romana. El antiguo privilegio se transformó en una losa fiscal.

Los crecientes gastos del Imperio no podían cubrirse con esos ingresos, así que Severo tuvo una idea 'brillante': envilecer la moneda. El denario, introducido por Augusto en el siglo I AC, contenía en su origen un 95% de plata. Tras sucesivas 'devaluaciones', Caracalla lo recibió con solo un 60% de plata, que él redujo hasta el 50%. O, lo que es lo mismo, aumentó la masa monetaria en un 16,5%, una sexta parte. Algo parecido llevó a cabo con el oro; si bajo Augusto una libra venía representada por 45 unidades, con Caracalla la proporción varió hasta las 50, aumentando por tanto en casi un 10% la oferta monetaria. Cierto es que Constantino llevó la paridad aún más lejos, hasta las 72 unidades por libra. Pero lo peor estaba por venir.

Entre 258 y 275 DC, el denario redujo su contenido en plata hasta cinco partes por cada 1.000, llevando la inflación hasta el 1.000%. Solo los mercenarios bárbaros cobraban en oro. Con Diocleciano se sustituyó el denario por el argenteo, de los que 96 daban lugar a una libra de plata y que se fijó inicialmente en 50 denarios; con él llegó el nummus de cobre, equivalente a 10 denarios. En menos de 10 años, el argenteo pasó a un contravalor de 100 denarios y el nummus, a 20, lo que supone una inflación del 100% en el periodo.

Desde la época de Augusto, los gastos de personal del Imperio se habían multiplicado; aunque solo nos fijemos en el ejército, sus efectivos habían pasado de 250.000 a más de 600.000 con Diocleciano; como la economía no crecía en consonancia con los gastos del Estado, a los gobernantes se les ocurrió repetir la idea que ya había fracasado con Severo: emitir moneda. Así, en el 301, al tiempo que se promulgaba el Edicto de Precios Máximos para 'evitar' la inflación (quién le iba a decir a la Revolución Bolivariana…), la libra de oro se compraba con 50.000 denarios; en el 311, eran necesarios 120.000, que pasaron a ser 300.000 en el 324. Murió Constantino en el 337, cuando eran necesarios 20.000.000 (20 millones) de denarios para comprar la misma libra de oro.

Casi 1.450 años más tarde, los revolucionarios franceses se encontraban con que el oro escaseaba y las finanzas públicas flaqueaban. Necker, reputado banquero, volvía a ponerse al frente de la hacienda; Mirabeau, el orador del pueblo, desde la Asamblea, y Marat, el amigo del pueblo, desde su periódico homónimo, presionaron para que el Gobierno emitiese una nueva moneda. El 1 de abril de 1790 se aprobaba la primera emisión de 400 millones de libras de asignados monedas, un “gran paso hacia la regeneración de las finanzas”; eran convertibles en oro y su rentabilidad era del 5% anual, siendo su respaldo las propiedades embargadas a la Iglesia, valoradas en un amplio margen de entre 2.000 y 3.000 millones de libras. Nacía así la primera emisión de CMO (Collateralized Mortgage Obligations) más de 200 años antes que Salomon Brothers las estandarizase.

Conviene recordar que menos de 70 años antes, Francia había sido llevada a la quiebra por el escocés John Law, quien respaldó la emisión de moneda en los futuros réditos que la Luisiana francesa revertiría al erario público. Es decir, que los guardianes de la Revolución, ilustrados muchos de ellos, eran perfectamente conscientes del desastre previo. Tan es así, que en el decreto de emisión de los asignados se señala (literalmente) que “un papel moneda sin valor efectivo (y no puede tener ninguno, si no tuviera propiedades especiales) es inadmisible en el comercio para competir con los metales que tienen un valor real e independiente de toda convención”, de forma que “esa es la razón por la que el papel moneda que se ha basado exclusivamente en la autoridad ha causado siempre la ruina de los países que lo han establecido. Esa es la razón por la que los billetes de banco de 1720, tras haber causado el mayor de los males, no han dejado si no espantosos recuerdos”.

Tal y como recojo en 'Retorno al Patrón Oro' (Ed. Deusto), las primeras consecuencias de la emisión de los asignados-moneda fueron un gran éxito, como suele ocurrir en toda inundación de liquidez. Se liquidó una parte de la deuda pública que acogotaba al Estado y lo debilitaba frente al exterior, el déficit de las cuentas se alivió al ingresarse el dinero, se pudo hacer frente al gasto ordinario, el crédito volvió a fluir, y en general el comercio renació, gracias a la presencia de esa inmensa masa monetaria en circulación. La Asamblea Nacional había encontrado la piedra filosofal que permitía convertir en oro unos papeles de banco, poniendo en evidencia las maledicencias de Necker. En solo seis meses, el Estado se había gastado hasta la última libra de los 400 millones de la emisión. El propio Mirabeau hizo uno de sus mejores discursos defendiendo una nueva emisión, que hoy nos recuerda al famoso “no ha sido suficiente” que tantos colegas defienden. A esa segunda siguió una tercera, luego una cuarta, y luego… La siguiente tabla resume el proceso, con las cifras en millones de libras.

A esa QE siguió la correspondiente devaluación de la moneda, que Grandjean resume de la siguiente manera:

Fecha, final de17891790179117921793179417951796Valor real para un facil de 100 libras100907565503050

 

El 18 de brumario del año VIII, o 9 de noviembre de 1799, el general Napoleón Bonaparte ponía fin a las aspiraciones revolucionarias mediante un golpe de Estado, apoyado por el ejército y una buena parte del pueblo. En la primera reunión del Consejo, las dudas sobre la deuda francesa consumían a sus ministros. El corso, consciente del error que había sumido en la pobreza a su país, señaló: “Pagaré en metálico o no pagaré nada”. Una de sus primeras medidas fue restablecer el oro como único curso legal. Se mantendría hasta 1941.

Estos son solo dos ejemplos de los muchos que la Historia nos regala para aprender que las emisiones de moneda que persiguen el crecimiento solo pueden fracasar. Weimar, Zimbabue, Argentina o Venezuela son otros, mucho más recientes y de sobra conocidos. No existe un solo caso en el que la salida de una crisis se haya efectuado imprimiendo o pervirtiendo el valor de la moneda.

Pero no importa lo que haya ocurrido antes, les dirán; esta vez es diferente.

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<![CDATA[Cuando Cataluña escudriña Madrid]]>2016-01-27T05:00:00+01:002016-01-27T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2016-01-27/cuando-cataluna-escudrina-madrid_1142006/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Toda España ha visto y analizado la dificultad para formar Gobierno en Cataluña tras las elecciones de septiembre que pusieron de relieve tanto la fuerza del independentismo como sus límites y contradicciones. Lo que Artur Mas proclamó el 27-S como una gran victoria acabó con su retirada por imposición de la CUP.

Ahora Cataluña observa con atención la crisis española. Si el nuevo Gobierno de Madrid tiene autoridad política, moral y espíritu integrador, la imagen de España mejorará. Si, por el contrario, el nuevo ejecutivo repite la poca disposición al pacto y el poco tacto de los últimos cuatro años, la famosa 'desafección' se incrementará. El notario López Burniol ha repetido que Cataluña no tiene suficiente fuerza para ser independiente pero sí para desestabilizar España. Y algo de eso está empezando a pasar. Lo decía Ortega en su 'España invertebrada': cuando España carece de empuje, las fuerzas centrífugas adquieren fuerza. Es lo que sucede desde 2010, cuando la crisis económica obligó al plan de ajuste de Zapatero y pocas semanas después se produjo la sentencia del Constitucional sobre el Estatut pese a que el texto ya había sido votado en referéndum cuatro años antes.

Las elecciones han mostrado una España en crisis política. El PP ha quedado primero pero ha perdido nada menos que 63 diputados y, lo más grave, no tiene mayoría para la investidura sin la ayuda del PSOE, su principal contrincante, ya que sumando a Ciudadanos se queda a 13 escaños de la mayoría absoluta. Los españoles han querido cambio (un 71%) pero han fragmentado al máximo ese deseo. Esa fragmentación juega a favor del PP, pero no basta. Rajoy ha logrado un aprobado económico, con la ayuda de las circunstancias, del BCE y con reparos, pero ha cosechado un suspenso político. En una escala política del 1 (extrema izquierda) al 10 (extrema derecha), los españoles se sitúan según la última encuesta del CIS en un 4,6 y colocan al PP en un 8,2. Ese es el fracaso de Mariano Rajoy.

Pero el PSOE ha sacado todavía menos diputados que el PP (90), aunque su descenso (20) es menor y puede tener más capacidad de pacto con otras fuerzas. Pero no es el ganador sino el perdedor del 20-D. No lo debe olvidar.

Y los nuevos partidos -Podemos con sus constelaciones con 69 escaños y Ciudadanos con 40- han tenido un notable éxito pero han quedado por detrás de los dos tradicionales, y además ninguno de ellos puede garantizar el futuro Gobierno. El PP y C´s suman 163 diputados, insuficiente, y el PSOE y Podemos 159 (161 si sumamos a IU).

Hemos pasado de un sistema bipartidista a uno de cuatro partidos. Siempre más los nacionalistas. En el bipartidismo imperfecto vivíamos en un régimen casi presidencialista, quien ganaba las elecciones presidía el Gobierno porque si faltaba algún diputado ahí estaba Miquel Roca (o sucesores) como bisagra-muleta. El momento más difícil fue el de 1996, cuando la 'amarga victoria' de Aznar, que se quedó con 156 escaños (141 el PSOE) y tuvo que recurrir, tras una campaña antinacionalista (“Pujol, enano, habla castellano”, se coreaba en Génova aquella noche), al pacto del Majestic y a Xabier Arzalluz.

Ahora el pluripartidismo nos lleva a un régimen parlamentario y gobernará quien sea capaz de obtener una mayoría para la investidura (absoluta en la primera votación y simple en la segunda). La democracia parlamentaria es así -se quiera o no- y quizá lo lamenten ahora muchos que criticaron el bipartidismo o incluso aquellos que alentaron divisiones en la izquierda. ¿Se acuerdan de la pinza Aznar-Anguita contra Felipe González?

Y ni los partidos ni los medios de comunicación han asumido con plenitud lo que implica el cambio de régimen. No forzosamente tenemos que sufrir la experiencia belga (constitucionalmente, es casi imposible), que estuvo más de 500 días sin Gobierno, pero la formación de una mayoría para la investidura -no digamos para gobernar- será complicada. Ya lo está siendo.

Para resolver la crisis, habría que recurrir a la lógica. En España no hay ni experiencia ni hay 'humus' favorable para una gran coalición. El PP solo ha llegado al poder tras grandes fracasos socialistas -la corrupción, el GAL y la crisis en 1996, y la peor crisis económica desde 1929 en 2011-, y lo ha hecho con tremendismo y descalificaciones graves. Y cuando el PSOE recuperó el Gobierno (2004) fue tras los atentados de Atocha que el PP atribuyó a ETA. Además, el PSOE no es el SPD (el dramático abandono del marxismo de Felipe González -dimisión mediante- no fue el ordenado Bad Godesberg alemán) y el PP nunca ha sido la CDU de Kohl o Merkel. Están los dos en el Grupo Popular europeo pero el PP no viene de la matriz inclusiva de la democracia cristiana. Un Gobierno de gran coalición no es pues un imposible metafísico, pero pedirlo hoy -de entrada- es quijotesco. Como embestir a los molinos de viento.

El planteamiento inicial de Rajoy de un Gobierno o un pacto a tres (PP, PSOE y Ciudadanos) tiene esos inconvenientes y alguno más. El argumento de que son tres partidos que defienden la unidad de España y la igualdad de los españoles es como mínimo inexacto. La igualdad proclamada no existe porque los vascos y navarros son más iguales. ¿O no? Y además el concepto de unidad es diferente. El PSOE negoció y votó el Estatut de 2006 y el PP hizo campaña callejera en contra, pidió un ilegal referendo en toda España y luego recurrió lo aprobado en las Cortes Españolas y en el referendo catalán, dando lugar a la crisis histórica más peligrosa para la unidad de España. ¿O no?

En política económica, las diferencias no son abismales, y además el euro limita (gobierne quien gobierne) la soberanía española, pero en las propuestas fiscales y sociales hay divergencias. Salvo una situación de emergencia -en la que afortunadamente no estamos-, la gran coalición es hoy una opción remota.

Por otra parte, un pacto de investidura con el PSOE -sin precedentes- exigiría una negociación a fondo PP-PSOE. El grupo liberal de Albert Rivera siempre debe ser tenido en cuenta pero con el resultado electoral no es decisivo para un Gobierno del PP (quizás sí para uno del PSOE) y ponerlo de entrada en la oferta indica que Rajoy no desea tanto un socio con el que pactar y ceder como un monaguillo al que se le fuerza con presiones mediáticas, económicas, europeas y aprovechando la desorientación que le sacudió tras la humillación del resultado electoral de 2011, cuando perdió 59 diputados (algo menos que el PP ahora).

Lo lógico hubiera sido que tras la primera fase -la que abrió la primera consulta del Rey-, Rajoy hubiera asumido el desafío y presentado un programa que por su asunción de la realidad hiciera difícil que el PSOE lo rechazara plenamente. Y que si lo hacía pudiera ser la base de una posterior renegociación en la tercera fase, si Sánchez fracasaba en su intento. Pero claro, eso exigía una voluntad de rectificación, al menos parcial, de muchas cosas de la pasada legislatura, como la aversión al diálogo y la afición al rodillo. Y eso no es lo conveniente si lo que se tiene en mente es una repetición de las elecciones. Y quizá sea eso lo que ha incitado a Rajoy -más la imputación del PP por el borrado de los ordenadores de Bárcenas y el caso Acuamed- a su astuta maniobra del pasado viernes de renunciar por el momento a la investidura y dejar pasar primero a Pedro Sánchez. Hábil, pero que no soluciona nada y no mejora su imagen.

Salvo imprevisto, el Rey encargará pues la tarea a Pedro Sánchez. El líder socialista ha demostrado carácter y ganas, cualidades necesarias aunque no suficientes. Aritméticamente, su investidura no es tampoco nada fácil. No hay mayoría de izquierdas (161 escaños con Podemos e IU y 170 si se contara incluso con ERC, lo que es imposible). Siempre necesitará pues votos de partidos de centro, sean del PNV, de CiU o de C´s.

La izquierda (sin ERC por imposible) más el PNV (167 votos) podría investirlo en segunda votación (mayoría simple) siempre que CiU y ERC se abstuvieran, cosa que no es nada segura, pues Francesc Homs proclama que votará en contra. Y el independentismo puede creer que un Gobierno del PP le es más rentable, pues tras la sentencia del Estatut ha pasado del 25% que daban las encuestas al 47,8% el 27-S.

La única opción sólida aritmética y políticamente de Pedro Sánchez -difícil, pero que un candidato serio debe intentar- sería convencer a Podemos y a Ciudadanos al mismo tiempo para un programa de reforma constitucional y de reversión moderada de algunas medidas económicas y sociales. Con 190 diputados, esa política -que tampoco sería fácil, aunque a mucha izquierda le parecería pobre- se podría llevar a cabo. Esa es la realidad y lo que sería posible sin riesgo de volver a tener problemas de financiación exterior (la deuda pública es del 100% del PIB) y agravar con algún desfallecimiento español la crisis de gobernanza europea que es grave, como se está demostrando en las serias dificultades para digerir la masiva llegada de refugiados y el debilitamiento político (dentro y fuera de Alemania) de la canciller Merkel.

No es fácil que Pedro Sánchez logre algún pacto coetáneo con Rivera e Iglesias. Primero, porque Rivera parece apuntarse al prejuicio de un gran sector de la derecha y del empresariado de que hay que crear un cordón sanitario sobre Podemos. Es un error porque -guste o no- tienen 69 diputados y un 20,66% de los votos. Ello no les da ningún derecho a imponer políticas irracionales pero excluirlos 'a priori' de la negociación de un pacto de centro-izquierda tampoco es sensato. Son ellos los que deben optar entre ser una fuerza responsable (la experiencia griega de Tsipras está haciendo reflexionar a sus economistas), o continuar cortando el dividendo de los efectos sociales de la crisis esperando arrinconar al PSOE, como le pasó al Pasok en Grecia, y ser la alternativa a la derecha. Es su tentación, pero implica no haber aprendido nada de las negativas consecuencias que esta estrategia ha tenido para toda Grecia, incluida Syriza, que ha tenido que asumir un plan de austeridad todavía más duro a cambio de más créditos europeos.

Otra dificultad proviene de que la maduración de Podemos de partido de protesta a partido de gobierno (si se acaba produciendo) está siendo lenta. Para gobernar España, poner hoy (con mayoría absoluta del PP en el Senado) como línea roja un referéndum en Cataluña es hacerse ilusiones. El PP lo recurriría inmediatamente al Constitucional, y toda la legislatura quedaría empantanada. Además, haría todavía más complicada la reforma de la Constitución, que es un objetivo común y prioritario tanto del PSOE como de Podemos. Las cosas son como son y no como se pueden pensar en una cena de amigos y militantes: sin buscar puntos de encuentro con el PP no hay reforma de la Constitución que valga. Y esos acuerdos exigirían tanto capacidad de adaptación de los conservadores como realismo e inteligencia de las izquierdas.

Tampoco ayuda la extravagancia y el personalismo de Pablo Iglesias cuando tras ver al Rey dice en rueda de prensa, acompañado de su estado mayor y sin haberlo ni hablado con el PSOE, que quiere un Gobierno de coalición con los socialistas pero que la condición es que él sea vicepresidente y Podemos tenga varios ministerios clave. Si a ello le unimos que añadió frases despreciativas al candidato socialista y a los “viejos aparatos” del PSOE (que viejos o nuevos son los que tienen que tomar la decisión) mientras mostraba “admiración” por sus bases y sus electores, la única conclusión lógica es que quiere nuevas elecciones… o peor, que no sabe lo que quiere.

Seguramente, el cerebro de Iglesias está más pendiente de adelantar al PSOE o de una revolución bolivariana que de gobernar el quinto país de la Unión Europea y el cuarto del euro. Pero es lógico que el PSOE, el partido tradicional de la izquierda española, intente hacerlo entrar en una dinámica más europea.

El problema de Pedro Sánchez no es el comité federal del PSOE. El problema de los socialistas es que tienen 90 diputados y tras la pasada legislatura es casi imposible pensar que Rajoy -pese a la indudable mejora de la economía- pueda liderar una etapa de imprescindible combate a la corrupción y de regeneración democrática (lo de Valencia de ayer solo puede reforzar esa idea). Eso por lo que respeta a la abstención en una investidura de Rajoy. Por otra parte, Rivera no encabeza todavía un partido liberal sino un proyecto liberal (a no despreciar) que ha tenido un resultado menor al esperado. Y Podemos, pese a la habilidad del tándem Iglesias-Errejón (indudable), no es una izquierda socialdemócrata como proclama algunas horas algunos días.

Entonces… entonces, si se quiere evitar una repetición de las elecciones -que es posible, según las pocas encuestas publicadas, que repitieran el 'impasse'-, en la tercera fase habría que explorar un pacto ni de gobierno ni de legislatura pero que sí permitiera (con la abstención socialista) la investidura de alguien de la órbita del PP con una hoja de ruta más conciliadora que la de la pasada legislatura, que se comprometiera a abrir en serio una comisión de reforma de la Constitución en el Congreso y que incorporara ministros independientes (quizás un técnico de prestigio y no de partido en Economía).

Me dicen que nadie en el PSOE de hoy defiende una abstención así, pero autodescartado Rajoy (parece que ni C´s lo acepta), y si Pedro Sánchez no logra la investidura para un Gobierno de centro-izquierda (el posible, según los resultados españoles y los parámetros europeos) que ofrezca confianza, puede ser la penúltima solución. La última sería la repetición de elecciones con el riesgo ya señalado: resultados similares en un clima más crispado y degradado.

La última reflexión que el todo Madrid debería hacer es que si España no resuelve bien y con criterios inclusivos esta su crisis, las fuerzas centrífugas que describía Ortega hace ya casi un siglo crecerán todavía más. Y ya están en el 47,8%.  

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<![CDATA[Los 80 minutos en los que Felipe VI hizo sudar tinta china a Quico Homs]]>2016-01-25T05:00:00+01:002016-01-25T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/caza-mayor/2016-01-25/los-80-minutos-en-los-que-felipe-vi-hizo-sudar-tinta-china-a-quico-homs_1140563/http://www.elconfidencial.com/autores/nacho-cardero-1/Fueron 80 minutos, pero bien podría haber durado tres horas. El Rey tenía munición de sobra para descerrajar sobre un cariacontecido Francesc Homs, quien todavía hoy tiene dificultades para interpretar lo ocurrido el pasado miércoles. El líder y portavoz de la antigua Convergència (CDC), hoy Democràcia i Llibertad (DiL), arrancó la audiencia expresando su malestar por la decisión del Monarca de no haber recibido a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, para que le comunicara la investidura de Carles Puigdemont, pero acto seguido, antes de que el nacionalista pudiera recuperar el resuello, Felipe VI contraatacó con un torrente de reproches. Jamás lo hubiera imaginado. Homs se esperaba al Rey taimado de los telediarios de la 1 y se encontró con el Rey de 'La Sexta Noche'

Felipe VI vino a decirle que esto se acababa, que no iba a permitir más vivas a la República ni más desplantes a la Jefatura del Estado, que el hipotético desaire a Forcadell suponía una nadería comparado con la humillación constante a su persona en Cataluña amparada por las autoridades de la Generalitat. Según relata el propio portavoz de DiL a sus próximos, el Rey no dio pie a concesión alguna. Le esperaba con la lección bien aprendida y una lista de alusiones 'ad hominem'. Le recordó encuentros pasados y conversaciones hoy traicionadas. Tenía detalles, fechas, nombres… Apenas le dejaba un hueco para escabullirse. A Quico Homs se le quedó cara de 'sparring' de 'Rocky Balboa' tras la reunión con el Monarca.

Felipe VI abandonó su habitual tono protocolario para recibir al líder nacionalista. Son por todos conocidas las limitaciones con que la Carta Magna encorseta su figura, tal y como se encargó de recordar en su discurso de 19 de junio de 2014, día de la proclamación, cuando dijo que “yo soy un Rey constitucional”, pero también sería ingenuo ignorar lo mucho que se juega en este envite. Igual que está obligado a cumplir su mandato legal, que no es otro que facilitar la elección del presidente del Gobierno, igual de cierto es que en cualquier momento se puede ver obligado a proponer a un candidato a la investidura condicionado por los nacionalistas y débil para frenar la escalada secesionista impulsada desde el Palacio de la Generalitat. 

El Rey está necesitado de expresar con símbolos lo que la Constitución le impide encarar factualmente. Como recordaba José Antonio Zarzalejos, los gestos del jefe del Estado deben de ser coherentes “con el comportamiento tanto de la presidenta del Parlament como del de la Generalitat, el actual y el anterior, y lo son también con el rigor y severidad que el Rey debe mostrar en un conflicto que afecta al núcleo duro de su función simbólica”.

En la rueda de prensa posterior, Homs trató de rebajar la tensión del encuentro y refirió que la audiencia había transcurrido con cordialidad para luego matizar que el Monarca se encuentra “en las antípodas” en el terreno político. Inmediatamente después, subió un tuit con la portada de 'La Vanguardia' de 21 de abril de 1990, donde un entonces barbilampiño príncipe Felipe afirmaba que “Catalunya es la que els catalans volen que sigui” (“Cataluña es lo que los catalanes quieren que sea”), a lo que el portavoz de DiL añadía que eso es lo que “educada y claramente le he dicho al Rey que estamos haciendo. Las urnas han de respetarse”.

A Quico Homs (Vic, 1969), el mago borrás de Artur Mas durante los últimos años, lo han mandado al exilio en Madrid tras haberse estrellado en su estrategia de echarse al monte y después de haber convertido Convergència en una formación tan marginal que se han visto forzados a cambiarla de nombre para que no desaparezca. Le recomendó a Mas que fuera a por todas, que las encuestas que manejaba Jordi Sauret, el Arriola de CDC, le daban mayoría suficiente para gobernar, y se han dado un castañazo del doce.

Luego del batacazo, Homs buscó acomodo en la lista del 20-D para hacer de ‘embajador catalán’ en Madrid y ocupar los otrora aposentos de Duran i Lleida en el Palace. Su gozo en un pozo. Fue llegar a la capital y percatarse de que la cosa había cambiado, de que no había dinero para más suites en hoteles de máxima calificación y que ahora se tenía que conformar con una aseada habitación en Catalonia Las Cortes, un cuatro estrellas junto a la Plaza de Santa Ana. “Estoy pagando los desaguisados de quienes me precedieron”, aseguran que va rezongando por ahí.

La figura de Quico Homs y su nuevo papel institucional refleja el patio de Monipodio en el que se ha convertido la política catalana, con un Gobierno confeccionado con retazos de distintos partidos y más variopintas ideologías. En el nuevo Govern, nadie parece sentirse a gusto. A tenor de las últimas imágenes, el que menos cómodo se encuentra es Oriol Junqueras, quien, después haberse reunido con los poderes fácticos, incluido el presidente de La Caixa, Isidre Fainé, vendiéndoles su cara más amable y moderada, ha sido orillado en su pretensión más ambiciosa: la de coronarse como 'president'.

Estas divisiones internas quedaron escenificadas en la misma toma de posesión de Puigdemont. Ese día, los miembros de ERC se ausentaron de la celebración en el Pati del Tarongers para reunirse apartados en otro corrillo, tal y como relató en estas mismas páginas Marcos Lamelas. Allí se encontraban, además de Junqueras, la diputada y número dos de ERC, Marta Rovira; el especialista en temas económicos, Pere Aragonés, y el futuro 'conseller' de Exteriores, Raül Romeva. Las caras de unos y otros hacían pronosticar una legislatura breve.

La ‘Nota ejecutiva sobre la evolución del escenario en Cataluña’ que los asesores de Mas han elaborado viene a corroborar esta tesis: “Parece claro que la duración de la nueva legislatura no cumplirá los cuatro años normales y también es dudoso que llegue a cumplir los 18 meses acordados. Dos factores principales marcarán la capacidad de resistencia de la legislatura. Por un lado, el tiempo que requiera la construcción del nuevo partido substitutivo de la actual CDC y su capacidad para ser competitivo en términos electorales. Y por otro lado, la capacidad real de domesticación de la CUP. Sobre el papel parece que este punto se ha garantizado con el mecanismo de estabilidad parlamentaria, pero a la vista de la naturaleza antisistema del partido parece un supuesto muy frágil e inocente. En este sentido, la visibilidad temporal del nuevo Gobierno parece incierta más allá de un año…”.

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<![CDATA[¿Frente Popular o república bolivariana?]]>2016-01-25T05:00:00+01:002016-01-25T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2016-01-25/frente-popular-o-republica-bolivariana_1140775/http://www.elconfidencial.com/autores/roberto-centeno-64/Siempre que el PSOE ha gobernado España con la extrema izquierda y los nacionalistas nos ha llevado al desastre. Los políticos socialistas que se hicieron cargo del poder en abril de 1931 eran, aparte de unos ineptos, unos intervencionistas radicales: una combinación explosiva, ya que si el que interviene no tiene la menor idea de lo intervenido, el desastre está servido. El prestigioso historiador inglés Antony Beevor resume así la desastrosa gestión económica de la República: “Desde 1931 la inversión privada había caído en picado hasta llegar en 1936 a alcanzar los valores de 1913”. Las consecuencias económicas de la victoria electoral de la izquierda serían devastadoras: “Los obreros reivindicaron grandes aumentos salariales, mucho más allá de lo que podían soportar las fábricas y las explotaciones agrarias. La huelgas se multiplicaron, creció el desempleo, y el valor de la peseta se desplomó en los mercados exteriores”.

La peseta perdería en 25% de su valor en los dos primeros años de gobierno, que llevaron a España a una profunda crisis en 1933. Los 'historiadores' izquierdistas cuentan que fue debida a “la traición de empresarios y banqueros para sabotear la República”, cuando la realidad es que el Gobierno de la República actuó con la incompetencia económica más absoluta. Su única preocupación, como nos recuerda el profesor Juan Velarde, fue la destrucción de los logros económicos de Primo de Rivera, los mayores de la primera mitad del siglo XX. Ortega y Gasset, en su discurso ante las Cortes Constituyentes de julio de 1931, afirmó que “si el régimen hoy naciente no triunfa en la economía, no tiene porvenir” y, espantado por la ineptitud del Gobierno, clamó: “Es menester que encarguéis [la economía] a las personas más autorizadas que en España haya y, si no hay bastantes, traedlas del extranjero”.

Imagen de la proclamación de la II República, firmada por Piortiz, del libro 'Un siglo en la vida de España' (Lunwerg). (EFE)

Marcelino Domingo, ministro de Agricultura -del que Alcalá-Zamora decía que “estaba tan ayuno de preparación, que era incapaz de distinguir el maíz de las algarrobas”-, con el mito republicano del 'pan barato' decidió importar grandes cantidades de trigo a finales de 1931, pero, cuando en 1932 este trigo estaba llegando, se recogió la mayor cosecha en años. El exceso de oferta hundió los precios y sumió a los campesinos en el hambre y la miseria. El otro mito republicano, la 'peseta fuerte', sostenido en un cambio artificial, nos dio la puntilla. En 1933 la izquierda perdió el poder, que intentó recuperar en octubre de 1934 alzándose en armas contra el Gobierno legítimo, y que recuperó con el fraude en las urnas de febrero de 1936, en cuya campaña el socialista Largo Caballero aseguró que “si no ganamos, iremos a la guerra civil”. El caos generado, las ocupaciones de tierras y fábricas, hicieron caer la renta per cápita un 13% en julio.

¿Qué ocurriría con un Frente Popular hoy?

Han pasado 85 años, pero los rasgos esenciales de la izquierda se mantienen intactos: incompetencia, sectarismo y promesas mucho más allá de lo que la economía puede soportar. Todo ello se une a una crisis económica internacional (que, aunque no es la Gran Depresión -que fue la que acabó con la dictadura de Primo de Rivera y trajo la República-, no deja de ser una gran crisis), al cese de la inversión extranjera y a la fuga de capitales, y todo ello nos coloca en una situación parecida a la de 1931, aunque en parte peor y en parte mejor. Peor porque Pedro Sánchez es un tonto malo que no le llega a la suela del zapato a Azaña o a Prieto, y al que solo mueven el odio y la ambición, odio ciego hacia la derecha en general y hacia Mariano Rajoy en particular, y una ambición sin límites, aunque carece de programa de gobierno alguno. Quien sí tiene claro lo que quiere es Pablo Iglesias, cuyo desprecio por la ley y las instituciones es total, y que ya le ha nombrado seis ministros -tres carteras económicas, más Educación, Interior y Defensa- con él como vicepresidente. ¡Lo ha ninguneado de forma inmisericorde! Los barones tienen difícil frenarle, Sánchez puede convocar una consulta a las bases -o Podemos o Rajoy, que ya ha dicho que no se va ni en broma-, y probablemente la ganaría.

Sin embargo, pertenecemos a un área de moneda única, que es la que ha impedido la quiebra del país endeudado por Rajoy hasta la locura, y la capacidad de Sánchez y sus secuaces para llevar a cabo una política económica suicida es muy limitada. El déficit oficial de las administraciones públicas en 2015 ha sido de 53.000 millones de euros, aunque el real puede acercarse a los 60.000 millones, similar al de 2014. Es decir, ¡con el 12% del PIB de la eurozona tenemos el 26% del déficit público! Eso no se lo van a tragar ni Bruselas ni los mercados, por mucho blindaje que suponga el dinero del BCE. En la última subasta del Tesoro, los tipos de interés que han tenido que pagarse en los bonos a tres años doblan los de la subasta anterior, y lo que es peor: no han conseguido todo el dinero que se habían propuesto.

Además, como ya he venido explicando -y en contra de las mentiras de Rajoy y De Guindos-, el crecimiento en 2015, impulsado por el gasto y la inversión electoralista, es menor que la cifra oficial -2,5%, según los modelos de la Autoridad Independiente Fiscal- y las cosas van a peor. El frenazo de la inversión extranjera , el 'efecto riqueza' -por cada 10 euros de pérdida de valor en bolsa se reduce uno el consumo- y la salida de capitales, que empieza a ser masiva, llevarán el crecimiento a menos del 1% a final de 2016. Además, según la Contabilidad Nacional, la riqueza o PIB creada en los nueve primeros meses del pasado año fue de 26.600 millones de euros, mientras que la deuda del Estado en circulación (exc. BdE) creció en 43.000 millones, y eso, lo he repetido varias veces, no es salir de la crisis: eso es ir directos al abismo. Dicho en román paladino, el margen que tendría una futura 'banda del gasto' para acelerar el gasto es casi nulo.

El tema más preocupante de un posible Gobierno de Frente Popular es que incrementaran la fiscalidad sobre la clase media hasta completar su liquidación, ya iniciada por el PP. Los ricos no tienen problema, porque de un lado no pagan impuestos a través de las sicavs, un invento socialista de los años ochenta, y además las están sacando de España, así que será la clase media quien pagará el pato. Aquí hay una falsedad inaudita, resulta que no es que gastemos mucho -con dos millones de enchufados-, sino que ingresamos poco. La razón de esta mentira oceánica es que todas las comparaciones se hacen con el PIB oficial, que es un 20% superior al real, pero si medimos la presión fiscal sobre la familia media, que es como hay que hacerlo, es la más alta de toda la OCDE.

A Rajoy no le importa ni el PP ni España

Me decía un prestigioso cirujano, amigo mío, que si Rajoy tuviera vergüenza y honor, aún podría prestar el único servicio a España de toda su vida, actuando como la madre del juicio de Salomón, que prefería salvar a su hijo en lugar de matarlo, aunque fuera otra persona quien se quedara con él. Afirma Rajoy que solo hay una alternativa razonable: un pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos. Sea entonces consecuente y anuncie que, como el interés de España está por encima del partido y del suyo propio, al objeto de que Sánchez no pacte con Podemos, ofrece el apoyo incondicional del PP para la investidura de Sánchez como presidente y simultáneamente presente su dimisión irrevocable. Nada más lejos de la realidad: Rajoy declina ir a la investidura, pero no renuncia a nada y espera a que Sánchez se estrelle. Si España se hunde entre tanto, pues mucho mejor, ahí está él como salvador.

Me explica un alto cargo del Gobierno que durante las últimas semanas Rajoy ha permanecido prácticamente encerrado con el inefable Arriola -el mayor experto mundial en explicar por qué no han sucedido cosas que él había asegurado que iban a suceder-, sin recibir a nadie. Ni a Moragas -que tenía redactado ya su discurso de investidura-, a quien culpa de haber realizado una pobre campaña, ni a Soraya Sáenz de Santamaría, con quien se ha abierto una enorme brecha de confianza a raíz de la denominada por Iglesias 'operación Menina', ni a nadie. En una situación crítica para España, no ha tenido a bien reunirse con los 'líderes' de su partido -unos paniaguados inanes, a quienes, con razón, trata como si fueran el servicio-, aunque en la 'conversación trampa' en la que le hicieron creer que hablaba con Puigdemont, afirmó tener la agenda vacía y estar dispuesto a reunirse con este traidor. Una indignidad inimaginable en un presidente de Gobierno del mundo civilizado.

De otro lado está el programa de Iglesias, que reserva para sí todo el poder efectivo. Gasto social sin preocuparse de cómo va a financiarlo, rechazo frontal al TTIP o acuerdo de comercio trasatlántico entre EEUU y la UE, dejar muy claro que no está dispuesto a cumplir los objetivos de déficit y referendos de independencia en toda España, empezando por Cataluña. Lo primero nos llevaría inexorablemente al corralito, igual que en Grecia, y lo segundo sería un golpe de Estado, el “asalto a los cielos” en su terminología. ¡Y eso pretende conseguirlo con solo 40 diputados y 29 asociados! Es decir, el resultado puede ser peor aún que un Frente Popular bis: un régimen totalitario bolivariano decidido a romper España. Por ello, les repito algo en lo que vengo insistiendo desde hace un año, mantengan en casa en efectivo el dinero que necesiten para vivir un año, y ¡háganlo ya!

Y luego, quedan los 'poderes fácticos'. Se dice que la izquierda tiene más escaños que la derecha, lo que no es verdad. Las derechas separatistas -DL y PNV- suman 14 escaños, que son definitivos. ¿Cómo es posible que las burguesías catalana y vasca, a quien representan, estén dispuestas a permitir que por acción u omisión de quienes les representan pueda instalarse en España un Frente Popular bis o un régimen bolivariano? ¿Acaso Caixabank, el conde de Godó, Repsol, Iberdrola, BBVA, etc. carecen de poder para que cuatro aventureros que se han 'apoderado' de sus votantes entren en razón? Simplemente, les es más cómodo comprar a la izquierda que enfrentarse a ella. Están instalados en la corrupción, la suya a través del BOE y la de la clase política a través de las prebendas y las puertas giratorias.

Casi cuatro lustros de Transición han demostrado y convencido al Ibex del inmenso poder de la corrupción sobre la clase gobernante. Es superior a toda ideología. A todo programa. A todo proyecto. Superior, en definitiva, al modo de vivir anterior a la llegada a los cargos públicos. La política en España es el gran mercado de colocación de las ambiciones primitivas de la izquierda. Los oligarcas del Ibex no temen a la izquierda, se limitan a comprarla. La izquierda tradicional de origen marxista se ha transformado en una izquierda de prebendas o subvencionada. Los recién llegados como Podemos, que sin haber gobernado se ha dejado ya corromper por los regímenes más despreciables del mundo, ¿cómo no van a querer entrar en este sucio juego que tanto expolio, sudor y lágrimas está ocasionando al pueblo español?

La guinda del pastel es el ridículo del Rey, a quien Rajoy ha ninguneado igual que Iglesias a Sánchez. Le dice que se presentará a la investidura, el Rey se la ofrece y al día siguiente le dice que no, que declina, pero, eso sí, que ni dimite ni se va, y que ya le dirá más adelante si quiere que se la vuelva a ofrecer. ¿En qué lugar del planeta se ha visto algo semejante? El desprecio del jefe de Gobierno por las instituciones en general y por la monarquía en particular resulta inaudito. Claro que don Felipe, que ha actuado como un niñato contándole a Sánchez las confidencias de Iglesias y que, con su postura ante los separatistas catalanes, ha incumplido escandalosamente su obligación de “mediar y arbitrar”, ha perdido el derecho a ser respetado. Ante esta degradación de la institución, Iglesias tiene el campo libre para proclamar un república bolivariana si toma el poder, que es lo que dijo que haría en su proclama 'Understanding Podemos'.

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<![CDATA[Patxi y las fórmulas]]>2016-01-22T05:00:00+01:002016-01-22T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2016-01-22/patxi-y-las-formulas_1139249/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/No había pensado dedicarme a la política. La culpa es de mi padre, que me repitió muchas veces: "Hijo, no te metas nunca en política". Cuando me acuerdo de esa frase y de su cara cuando me lo decía, pienso que él debía tener 'in mente' la catadura ("gesto o semblante") de políticos de entonces y de políticos de la reciente Segunda República, que, como muchos otros, había vivido/sufrido y aún recordaba.

Entiendo que, en aquella época, los políticos, esos seres que se autocalifican como "servidores del pueblo", ay que me da la risa, se parecían a los de ahora en su afán de servicio y en su desprendimiento para dejar el sillón en cuanto vieran que se tenían que ir. Mi padre debía tener mala experiencia de todos ellos y podía pensar -Franco estaba empezando- que de aquellos polvos republicanos vinieron estos lodos dictatoriales que, por cierto, ahora, enero de 2016, siguen vigentes.

Pero hoy, a mi edad, con un DNI que señala que lo tengo que renovar el 1 de enero de 9999, ni un día antes ni un día después, he pensado que aún estoy a tiempo de presentarme. Me gustaría hacerlo representando a un partido, el mío, con un solo votante: yo.

El día de la constitución del Congreso, me pondría elegante. Traje oscuro, porque ahora solo visto de oscuro, con un toque de frivolidad en la corbata y otro de locura en las botas de color amarillo-verde-fosforito que mi editorial me ha puesto en la portada del próximo libro en la que aseguro que 'Yo, de mayor, quiero ser joven' (publicidad).

Pues eso, que iría de oscuro, con mi cartera, mi iPhone y mi iPad. Repito 'mi', porque como ya tengo las tres cosas, no haría falta que me regalasen ninguna de las tres y ese dinero que nos ahorraríamos. Seguramente me dejaría el móvil en casa. Me molesta ver a los señores diputados hablar por teléfono muy serios o jugando en el Game Center, que es muy tentador, y hasta saludable, sobre todo durante ciertas intervenciones.

Cuando me tocase decir la frase por la que me comprometo a ser un diputado como Dios manda, me levantaría y diría:

"Prometo" (no diría "juro" porque si faltas a una promesa no pasa nada y si no respetas un juramento te pueden acusar de perjurio).

"Prometo

guerra a la hoz mortal

y al destructor martillo.

¡Viva nuestro Caudillo

y España imperial!"

Una vez llegado hasta aquí, miraría al presidente del Congreso y remataría con media verónica: "Por imperativo legal".

Saludaría, mano en alto, a los congresistas y alguno, hasta me aplaudiría.

Patxi, el presidente novato de un Congreso de novatos, empezaría a dar vueltas al reglamento de la Cámara, pero como parece que ese reglamento es ambiguo en cuanto a las fórmulas, no me diría nada, y yo, hecho un diputado, volvería a casa, donde mi mujer me recibiría diciendo: "Te has dejado el móvil encima de la mesa de tu despacho".

Patxi tampoco tiene ninguna autoridad para poner orden. Leo que fue a ver al Rey y le saludó diciendo "¿cómo estás?", porque una vez comieron en un 'txoko' y desde entonces, amistad eterna.

Si el tercer cargo en importancia del Estado no sabe tratar al primero, ¿cómo me va a exigir a mí que no diga lo de la "España imperial"?

A esos entes que ahora están en el Congreso se les llama "los padres de la Patria". Muchos no creen en la Patria, lo que hace que la paternidad sea muy discutible.

Se ha puesto de moda cambiar la Constitución. A veces pienso que ninguno se la ha leído. Pedro quiere hacer una España, perdón, un Estado federal, que es lo que yo quiero hacer en Europa.

Veo una tira cómica de Toni Batllori, que es un 'crack', en la que Pedro dice: "Desentierro la España plural de Zapatero".

¡¡¡NO!!!

No por lo de España plural, sino por Zapatero. Pedro, si quieres ser algo en la vida, no nombres a José Luis, que, a fuerza de vaguedades y sinsorgadas, ayudado por algunos economistas que yo me sé y que todos se saben, llevó a España a la cumbre de la mala administración, dejando a Mariano un déficit de 91.000 millones de euros, que aún estamos intentando digerir.

Mariano. Todo lo ha hecho mal, según oigo. Nadie quiere hablar con él. El Pacto del Tinell al cubo. Todo mal, porque, siguiendo las órdenes que, el 11 de mayo de 2010, le dieron a Zapatero el demócrata Obama, la democristiana Merkel y el comunista Hu Jintao, ha continuado con el severo plan de ajuste y ha bajado el déficit de 91.000 millones a unos 42.000, lo cual es una machada.

Una machada nuestra, claro, no va ser de los chinos. Porque al que 'gobernaba' -es un decir- España se le fue la mano y cuando se fue nos dejó un empandullo (aragonesismo que me encanta) muy gordo y ahora os arregláis vosotros. Y si no os gusta, no haberme votado, que me voy al Consejo de Estado.

El déficit se arregla subiendo impuestos y bajando gastos. La subida de impuestos se puede hacer de dos maneras: subiéndolos a la brava o bajándolos, de manera que las empresas -siempre acabamos ahí- se animen, la economía se anime y, como consecuencia, la cantidad recaudada por impuestos suba. Lo que pasa es que esto es más largo, por lo que, como siempre, habrá que hacer una combinación de las dos cosas, soportando los gritos de los que chillen y preguntándonos cosas tales como por qué hay que dar subvenciones al cine español y no al Serenísimo Capítulo del Vino o a la Asociación de Señoras de Vida Disoluta.

Cuando después de subir impuestos y bajar gastos no se consigue todavía reducir el déficit, te endeudas, los euros que te prestan se consideran como ingresos... pero la deuda aumenta. Como tenemos buena fama -ayer lo dijo el FMI-, nos prestan dinero y, además, barato, menos barato que a Alemania, claro, pero lejos de lo carísimo que nos lo prestaban hace años, cuando el efecto José Luis todavía estaba vivo.

Mariano, dos cosas has hecho mal. Una, lo de la corrupción. Visto lo visto, las cloacas de algunos partidos están muy sucias. Pero vosotros teníais que haber dado ejemplo, no explicaciones. Y no lo habéis hecho.

Otra, la arrogancia. Si un señor gobierna, que no sea chulo, por Dios. Que os habéis hecho antipáticos a fuerza de querer aparentar que sois los más guapos de Chamberí y de Poble Sec. Y eso, a la gente que intenta ser normal, le (nos) molesta soberanamente. Y si hay que pegar un tajo a los gastos, Cristóbal, no sonrías, por favor. Pon cara de pena y explícalo, que la gente no es tonta y lo entenderá. Y Soraya, que no parezca que siempre estás enfadada. Al pobre Luis le perdono que sonría poco, porque tiene que tragarse muchos marrones cuando está por ahí. Gracias a Dios, José Ignacio se casó y se fue a París. No sigo, pero si fuerais majos sería una suerte. (Esto sirve para los que vengan, porque majo majo no encuentro ninguno. Por ahora, todos tienen un tufillo a chuletilla barato).

Los padres de la Patria, una vez prometido-jurado-brindado al sol y levantado el puño, quieren cambiar la Constitución, ya lo he dicho antes.

Juraría que muchos no se la han leído. Otros solo se han fijado en el artículo 8 y en el 155.

El 8 es muy breve y dice que "las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional".

Y el 155, que "si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general".

Luego remata: "Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas".

En mi tierra, cuando algo es meridianamente claro, se dice "verde y con asas". Ahora lo han cambiado, porque verde y con asas es la alcarraza, una especie de botijo que nadie sabe lo que es. Por eso han cambiado el dicho: "blanco y en jarra". Solución: leche.

Esto es lo que habría que aclarar: si cuando quieren cambiar la Constitución es porque quieren que vayamos al federalismo sin darse cuenta de que estamos en él desde hace años, o es que quieren cargarse el artículo 8 y el 155, a base de gritos verbeneros, peinados especiales y propuestas ininteligibles.

Patxi, tienes un trabajo apasionante. Pero da la impresión de que no tienes ni idea de cómo hacerlo. Estudia, apréndete el reglamento, habla con los anteriores presidentes del Congreso, habla con los diputados, toma café con ellos, estudia, estudia, estudia, pégame una bronca cuando yo diga lo del Caudillo y la España Imperial y exígeme que diga lo que hay que decir y no esa fantasmada de la hoz y el martillo...

O sea, cumple con tu deber, porque tu estreno ha sido deplorable.

Lo siento, hijo mío. Penoso.

Deplorable.

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<![CDATA[Desigualdad]]>2016-01-15T05:00:00+01:002016-01-15T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2016-01-15/desigualdad_1135775/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/ "La igualdad ante la ley y la igualdad material son no solo diferentes, sino que están en conflicto entre sí; y podemos lograr una u otra, pero no ambas al mismo tiempo". F. Hayek

Hace ya más de un año del gran éxito de Thomas Piketty, 'El capital en el siglo XXI', el voluminoso tratado que de forma irrefutable (sic) volvía a poner de manifiesto lo terrible de la desigualdad que el capitalismo desaforado ha provocado en las sociedades allí donde se ha instaurado, que son, porque así lo han querido sus ciudadanos, la mayoría de los países desarrollados. En ninguno los votantes han optado por fórmulas que supongan la socialización de los medios de producción, como algunos de nuestros representantes pretenden, aunque en sus declaraciones parezcan apostar por el modelo nórdico -pasado por Sabaneta.

La pobreza está en franco retroceso en todo el mundo gracias (entre otros factores) a la denostada globalización, que permite a los productores de los países más desfavorecidos especializarse y vender sus bienes y servicios, con costes de transportes y trabas aduaneras cada vez menores, a sus adinerados clientes occidentales, dejando sin argumentos a los colectivistas. De acuerdo con el Banco Mundial, la población que malvive con menos de 1,90 dólares diarios (en paridad de poder adquisitivo de 2011) ha pasado de casi 2.000 millones de personas en 1990 a 902 en 2012; esto supone pasar de más de una de cada tres personas a una de cada ocho. Si bajamos el umbral a 1,25 dólares y empleamos como paridad de poder adquisitivo la del dólar de 2005, las cifras son igualmente significativas: en 1990 había 1.925 millones de personas (el 43% de la población) mientras que en 2011 la cifra era de 1.011 millones (el 17%). No cabe duda de que sigue tratándose de cifras terribles, pero tampoco cabe ninguna de que la reducción es espectacular.

Dado que la pobreza ya no es argumento, se hace necesario introducir uno nuevo para demostrar (sic) lo terrible del capitalismo y la grandeza de la intervención pública en la economía. La actividad económica en las economías desarrolladas crece a ritmos cercanos al 2%, aunque el último dato de la eurozona ofrecía un magro crecimiento anualizado del 1,6%. Si bien el pleno empleo oficial roza las economías más desarrolladas, como EEUU, Alemania o Japón, en la eurozona la tasa de paro alcanza al 10,5% de la población activa, con casi 17 millones de desempleados (de los que España aporta cerca de la cuarta parte). Todo esto nos permite comprobar que efectivamente la crisis está lejos de ser superada y que, aunque en proceso, en absoluto alcanza a todos por igual.

La desigualdad de ingresos es un hecho. Como muestra la siguiente figura, en EEUU la diferencia salarial entre los que menos cobran y los que más se ha incrementado.

Cambio porcentual en salarios reales (2003-2013) en percentiles seleccionados. (Fuente: US Bureau of Labor Statistics, sep. 2015)

La desigualdad habría aumentado en prácticamente todos los países de la OCDE, como muestra el 'paper' de Cingano de 2014: 'Trends in Income Inequality and its Impact on Economic Growth'.

Coeficientes de Gini de desigualdad de ingresos, 1985-2011/12. (Fuente: Cingano, 2014)

El servicio de estudios del Parlamento Europeo, en su 'briefing' del 17 de julio pasado, advierte del incremento de la desigualdad salarial en Europa en dos terceras partes desde 2006. Según esa información, España sería el país donde más habría crecido esa desigualdad.

Rechazar el crecimiento de la desigualdad es absurdo. Tanto como señalar al mercado como el causante de la misma.

Desde la primera puesta en marcha de la impresora de dólares conocida como QE por sus siglas, el mundo nada en la abundancia de dinero. A pesar de que para algunos economistas esa y no otra es la solución a todos los problemas (hemos leído, sorprendidos, cómo algunos llegaban a decir que la emisión de dinero no solo no es neutra sino que es beneficiosa para la economía, olvidando 3.500 años de historia monetaria), existen múltiples indicios de que el principal causante de la desigualdad es precisamente la inundación monetaria provocada por los bancos centrales.

Evolución del balance de la Reserva Federal (azul, billones de dólares, eje izquierdo) y el índice Dow Jones. (Fuente: Young Research)

En este periodo de crisis, la casa de lujo francesa Hermès, conocida por sus bolsos y pañuelos, alcanzó unos ingresos en 2010 de 2.400 millones de euros, un 18,9% de incremento en relación a 2009; en 2011 alcanzó los 2.841 millones, en 2012 fueron 3.484 millones de euros, 3.755 millones en 2013 y 4.119 en 2014; en el primer semestre de 2015, las ventas se habían incrementado un 22% respecto al mismo periodo del año anterior. Impresionan aún más las cifras del mayor grupo de lujo del mundo y accionista del anterior, el francés Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH).

En 2010, con la crisis ya en pleno apogeo, sus ingresos fueron de 20.000 millones de euros; pasaron entonces a 23.660 en 2011, 28.100 en 2012, 29.020 en 2013 y 30.640 millones en 2014; en los primeros nueve meses de 2015, los ingresos de la firma aumentaron un 18%. Ferrari vendió en 2012 un total de 7.318 coches, su récord histórico; Rolls Royce lo hizo en 2014, con más de 4.000 coches vendidos.

En un reciente artículo, 'The Luxonomist' (publicación especializada en la economía del lujo) planteaba las perspectivas para este 2016, mejorando las cifras de los años anteriores. El arte contemporáneo, otro sector interesante desde esta perspectiva, ha visto incrementar el valor de su índice de referencia en más de un 30% en los últimos 10 años, de acuerdo con artprice.com. Y eso a pesar de la caída de este pasado año, pues en 2014 se encontraba un 50% por encima de su valor en 2005. Los precios de la vivienda en Manhattan ya alcanzan los valores previos a la crisis, como muestra el siguiente gráfico.

Precio mediano de venta, Manhattan. Récord en 27 años, 1,15 millones de dólares. (Fuente: 6sqft.com)

En agosto el 'Financial Times' recomendaba la inversión en propiedad inmobiliaria de lujo en España, recordando cómo tanto Soros como Paulson habían acudido a la IPO de Hispania Activos Inmobiliarios.

Políticas de expansión monetaria, deudas nacionales en niveles nunca vistos, tipos de interés intervenidos por los bancos centrales rozando el 0% durante periodos amplísimos, confusión de inflación e IPC, economistas exigiendo políticas públicas de más gasto y mayor emisión de dinero… La crisis tuvo sus causas, y sus consecuencias han sido terribles: las políticas llevadas a cabo desde 2008 no han hecho sino incidir en la desigualdad. No busquen más culpables: la intervención estatal, bajo sus distintas formas, ha hecho bien su trabajo. Ahora, quienes exigieron gasto público, deuda y expansión monetaria dirán, como ya llevan un tiempo haciendo, que no ha sido suficiente. Solo con el sometimiento al dictado de la intervención y la quiebra de la voluntad individual se darán por satisfechos.

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<![CDATA[Las prácticas incívicas de la Endesa de Borja Prado]]>2015-12-03T05:00:00+01:002015-12-03T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/editorial/2015-12-03/las-practicas-incivicas-de-la-endesa-de-borja-prado_1112334/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/El Confidencial ha venido informando desde el pasado martes del espionaje a que, por orden del presidente de Endesa, Borja Prado, se sometió al anterior consejero delegado de la compañía y a otros directivos mediante la comprobación de sus llamadas telefónicas a través de móviles corporativos. También se sometió a revisión el contenido de sus correos electrónicos, todo ello con la intención de localizar a un supuesto 'topo' que estaría proporcionando información interna de la empresa a medios de comunicación, y más concretamente, al nuestro. Razón por la cual Borja Prado ordenó que se espiasen también teléfonos móviles de periodistas y de la dirección de El Confidencial que, en el ejercicio de su responsabilidad profesional y conforme a las prácticas deontológicas más exigentes, ha ido proporcionando información del máximo interés sobre Endesa y las decisiones y comportamientos de su presidente. Y lo seguirá haciendo.

La conducta de Borja Prado y de las personas que le han secundado, acatando sus decisiones sin oponer siquiera reparos éticos, podría constituir, desde luego, un ilícito civil por intromisión ilegítima en la intimidad de las personas espiadas y, muy probablemente, también otro u otros de carácter penal. En todo caso, es una violación flagrante de la Constitución, que en su artículo 18.3 garantiza “el secreto de las comunicaciones y, especialmente, de las postales, telegráficas y telefónicas”. Sin embargo, tan importantes como las responsabilidades legales en las que haya podido incurrir el presidente de Endesa, y que corresponde valorar a los jueces y tribunales, es el incivismo que su decisión y comportamientos delatan.

Ante informaciones críticas con la gestión de la compañía, Borja Prado, en vez de adoptar las pautas de actuación gestora usuales en la contemporaneidad empresarial -la transparencia, el intercambio de opiniones con sus colaboradores, la confianza en ellos y la rectificación de errores-, ha echado mano de los recursos más anacrónicos, desprestigiados e inmorales: el orwelliano fisgoneo prepotente sobre sus comunicaciones telefónicas y digitales. No solo lo ha hecho con sus subordinados -en un testimonio decimonónico de señoritismo empresarial- sino que, además, se ha permitido el descaro de espiar a profesionales y responsables de El Confidencial, seguramente con el doble propósito de lograr la depuración de directivos de su compañía y el silenciamiento de nuestro periódico. Ignoramos si ha conseguido lo primero, pero aseguramos rotundamente que no ha logrado lo segundo.

Borja Prado es un gestor polémico que ha incurrido en un notorio conflicto de intereses -era presidente de Mediabanca, cargo incompatible con la presidencia de Endesa- y que ofrece una trazabilidad de su gestión al frente de la compañía eléctrica digna de una paupérrima valoración general que, además, ha contribuido negativamente a los intereses de la economía española. Si la matriz de Endesa -la italiana pública Enel- ya tenía razones suficientes para prescindir de Prado, su comportamiento en el espionaje a directivos de su compañía y a este periódico es una circunstancia que le urge a retirarle definitivamente su confianza. Porque su comportamiento afecta gravemente a la reputación de Endesa y podría acabar con un reproche judicial -civil o penal- desastroso en términos de imagen y credibilidad para la empresa.

La libertad de expresión es en la Constitución española una de las más prevalentes, y socavarla con prácticas éticamente tóxicas -y seguramente ilegales en muchos casos-, como ha hecho el presidente de Endesa, nos sitúa ante un escenario inédito en las relaciones entre los medios de comunicación y una de las compañías más importantes en el mercado continuo bursátil español. Por esa razón, lo denunciamos públicamente. Pero no solo eso: nos reservamos -para ejercerlas- las acciones legales que la ley pone al alcance de la sociedad editora de El Confidencial y reiteramos el compromiso de este periódico con la independencia informativa, el rigor, la veracidad de sus contenidos y la solvencia y deontología de sus periodistas, que imponen, entre otros mandatos, el secreto profesional sobre las fuentes, en consonancia con el artículo 20.1 de la Constitución.

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<![CDATA[Abanca debe saber que España no es Venezuela]]>2015-04-27T05:00:00+02:002015-04-27T10:30:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/editorial/2015-04-27/abanca-escotet-espana-no-es-venezuela-el-confidencial_783061/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/La entidad financiera Abanca compró el pasado viernes media página de publicidad en un medio económico para anunciar, en un gesto insólito en la banca española, una demanda por “infracción al honor” contra Titania, editora de El Confidencial, su director y dos de sus redactores. El gesto, repetimos, inaudito, obliga a este diario, por segunda vez en su historia, a insertar en su portada un editorial para reafirmar los valores que guían, día a día, la labor de este medio.

Unos valores que consisten en ejercer el periodismo con libertad, independencia y rigor informativo, buscando siempre la excelencia. Ese rigor informativo que, al parecer y porque las informaciones no han resultado de su agrado, han llevado a Abanca y a su dueño a acusarnos de “altavoz de informaciones calumniosas interesadas”.

En sus catorce años de existencia, El Confidencial siempre se ha mostrado como un medio crítico con el poder y férreo defensor de los derechos de los ciudadanos. Esta actitud, que incluye la salvaguarda de los ahorradores frente a los grandes actores económicos, ha sido en todo momento bien entendida por la banca española, con la que mantenemos una relación de fair play incluso dentro de la disensión. Sin embargo, Abanca, con esta demanda y, sobre todo, con la publicitación de la misma, pretende amedrentarnos y hacernos callar en una maniobra más propia de países como Venezuela que de democracias europeas como la española.

Abanca es propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet, que compró Novagalicia por 1.003 millones después de que hubiera sido rescatada con 9.000 millones del dinero de todos los españoles. Debe ser consciente el señor Escotet de que España, afortunadamente, no es Venezuela, y que El Confidencial es “independiente de cualquier grupo político, económico y de presión”.

Banesco –el holding venezolano de Escotet– se dio a conocer en España en la subasta de NCG Banco. Lo primero que hizo entonces Escotet, antes de que se resolviera la puja, fue llevarse a algunos de los principales periodistas financieros de este país de viaje al Caribe (a Venezuela, incluyendo Isla Margarita, y Miami).

En el caso de Banesco, como en del resto de los bancos, El Confidencial ha tratado de adelantarse en la información –así, dimos en primicia su victoria en la subasta de NCG o el nombre de la nueva marca, Abanca–, de ofrecer el insight –quiénes fueron los hombres clave o la sorprendente explicación de que su oferta fuera mucho más alta que las demás– y de dar noticias exclusivas, tanto positivas (por ejemplo, su decisión de resarcir a todos los preferentistas aunque perdieran el arbitraje) como negativas.

El problema es que, en el caso de Escotet, ha habido muchas sombras desde el principio. Primero fueron sus problemas para encontrar financiación para pagar la compra de NCG y la insólita decisión de nombrar una nueva cúpula de la entidad –incluyendo a su primo– antes de recibir la preceptiva autorización y de realizar dicho pago, algo que no se ha hecho en ninguna otra adquisición de una entidad nacionalizada: por ejemplo, BBVA no había nombrado a nadie en Catalunya Banc hasta que recibió dicha autorización la semana pasada.

El Confidencial no calló tampoco cuando Escotet decidió duplicar el sueldo del consejo, cuando criticó duramente a los anteriores gestores de NCG y, sobre todo, cuando Abanca fue la primera entidad que liberó provisiones (es decir, no sólo no dotó más para los activos problemáticos, sino que ‘desdotó’ porque le sobraban) para mejorar unas cuentas que presentaban fuertes caídas en el negocio hasta junio. Ni Santander, ni BBVA, ni CaixaBank, ni Bankia, ni Popular, ni Sabadell han hecho nada parecido. De hecho, el presidente de este último –el que más adquisiciones ha acometido–, Josep Oliu, alertó de que el sector no podrá liberarlas tampoco en 2015.

Ahí se produjo el primer encontronazo con El Confidencial, puesto que a Escotet no le gustó nada que alguien contara todas estas informaciones en vez de alabar sus ‘grandes resultados’. Tampoco le gustó que este diario publicara que él y sus testaferros aparecen en la lista Falciani de cuentas ocultas en el HSBC suizo, aunque las cantidades no eran demasiado relevantes para alguien con una fortuna de más de 3.000 millones.

Pero lo que ha agotado la paciencia de alguien al parecer tan poco acostumbrado a la prensa libre es que contemos que en 2014 ha enviado a la CECA un beneficio consolidado mayor que el del mismísimo BBVA gracias, básicamente, al fondo de comercio negativo generado por el bajo precio pagado por NCG y los créditos fiscales, algo que ha confirmado el propio subgobernador Fernando Restoy en el Congreso y que El Confidencial ha puesto de manifiesto en otras adquisiciones como la de CAM por Sabadell o la de Banco de Valencia por CaixaBank. Tampoco ha sentado bien a Escotet que se aireen las investigaciones del Sepblac sobre algunos clientes de la entidad.

En resumen, catorce años después, la política editorial de este medio sigue siendo la misma: responsabilidad, rigor informativo e independencia de cualquier grupo político, económico y de presión. Y ninguna demanda publicitada a golpe de talonario nos hará cambiar. Exactamente la misma con todas las entidades y empresas. El ejemplo más claro quizá sea el de Caja Madrid, cuando en 2009 advertimos del peligro que tenía adquirir sus preferentes, lo que provocó la indignación de Miguel Blesa (aparecemos en sus famosos correos). Ya sabemos todos qué ha pasado con las preferentes, dónde está hoy Blesa y dónde está El Confidencial.

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