http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2015-05-26T17:24:58+02:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA[¿Qué consejero delegado del Ibex 35 fue mesa electoral… en La Moraleja?]]>2015-05-26T05:00:00+02:002015-05-26T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-05-26/que-consejero-delegado-del-ibex-35-fue-mesa-electoral-en-la-moraleja_854927/http://www.elconfidencial.com/autores/ec-90/Consejero delegado entre semana y suplente de mesa electoral el pasado domingo. Los galones y privilegios del Ibex 35 no eximen a sus protagonistas de los deberes como ciudadanos. Así le ocurrió este fin de semana al número dos de Telefónica, José María Álvarez Pallete, que durante toda la jornada dominical participó como apuntador en la cita con las urnas.

Como el resto de integrantes de la mesa electoral, Pallete estaba citado a las ocho de la mañana. Su presencia debía haber sido meramente testimonial, ya que acudía en función de primer suplente, pero la baja de uno de los titulares convirtió al consejero delegado de Telefónica en uno de los apuntadores de la mesa. El destino quiso que viviera sus primeras elecciones al otro lado de la barrera.

A pesar de la aparente sencillez del cometido, es decir, identificar a los votantes, comprobar el material electoral, las condiciones del local y asignar las credenciales a los interventores, Pallete disfrutó de la experiencia iniciática como todo buen primerizo, por más que en su colegio de La Moraleja no hubiera anécdotas dignas de El Mundo Today.

El favorito de César Alierta saboreó las más de doce horas de participación como si fuera una de las maratones que corre anualmente. Los vecinos de la exclusiva urbanización votan para la alcaldía de Alcobendas, el municipio al que pertenece este satélite de lujo y priviacidad al norte de Madrid. Y como en otras citas, el PP volvió a ser la fuerza más votada

]]>
<![CDATA[Las mujeres del 24-M: Carmena, Oltra y Colau]]>2015-05-26T05:00:00+02:002015-05-26T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-05-26/las-mujeres-del-24-m-carmena-oltra-y-colau_854892/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Como en el poema de Celaya, las urnas del 24-M anuncian algo nuevo. Entre lo nuevo que empuja y lo viejo que se va, brotan algunas metáforas cargadas de moralina. La primera afecta a la casi fosilizada alcaldesa de Valencia, aún con energía para reñir a los electores seducidos por la frescura de Mónica Oltra y sus camisetas. Tendrán lo que se merecen, por torpes, por insensatos, aunque algo se le ocurrirá.

Ya se le ocurrió. Solo un minuto después de haber encajado la hostia, qué hostia, dijo el micrófono chivato, la todavía alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, descubrió la urgencia de frenar al radicalismo mediante un pacto de Estado. Toma ya. La propuesta llega demasiado tarde. Lástima. A estas alturas de la película, sus posibles compañeros de viaje contra el radicalismo están ya embarcados en otro pacto. Justamente el que ha terminado con ella después de un cuarto de siglo: un pacto contra la corrupción, el amiguismo y la prepotencia. Ha servido para destronar al PP en la Comunidad.

Aplíquese la misma plantilla argumental al caso de Madrid y Barcelona, donde dos de los tres partidos del establishment (PP y CiU), también han sido víctimas de sendos pactos de la izquierda –impregnada esta vez de movimientos sociales– contra vicios semejantes en el ejercicio del poder. Dos mujeres distanciadas generacionalmente pero unidas contra las caducas políticas de ayer. Brotes verdes en el malestar de la gente por la corrupción, el clientelismo y la desidia del gobernante ante los paganos de la crisis económica.

Dos soplos de aire fresco. Con sus respectivos éxitos electorales en las elecciones del domingo pasado, Manuela Carmena, en Madrid, y Ada Colau, en Barcelona, personalizaron la rebelión de la ciudadanía contra el hasta ahora floreciente negocio de las ruedas de molino. En los dos casos, sin ajustarse a esquemas de partidos políticos convencionales, lo cual contribuyó a potenciar la credibilidad de sus mensajes. Y por si hacía falta una ayuda exterior, ahí estaba Esperanza Aguirre, dispuesta a potenciar la frescura de la jueza. En su cruce televisado de vísperas, la famosa dirigente del PP recurrió a las malas artes de un político al uso. Y eso no hizo más que aumentar la cosecha de votos de Carmena en el recuento del domingo por la noche.

Además de Oltra y Carmena, el tercer soplo femenino de aire nuevo lo encarna la catalana Ada Colau. Comprometida con la realidad velada por el gobernante atornillado al poder, y casi sin proponérselo, ha asestado un golpe al soberanismo. La hoja de ruta de Artur Mas (el llamado “proceso”) tropezó en Barcelona con un movimiento de base conectado al malestar social de los barceloneses y no a sus sueños anacrónicos e identitarios.

El president de la Generalitat ya se había puesto la soga al cuello cuando hace unos días declaró que sin Barcelona sería imposible llevar a cabo el “proceso”. En el centro motor de la vida política y económica de Cataluña, la suma de fuerzas “soberanistas” (CiU, ERC y CUP) no da ni de lejos para impulsar esos planes. Y, por si hubiera dudas, Colau ha terminado de reventar esa sindicación recabando la complicidad de ERC y CUP. Pero de ninguna manera la de CiU, que es el partido de los Pujol.

]]>
<![CDATA[Hacia la libertad monetaria]]>2015-05-26T05:00:00+02:002015-05-26T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-05-26/hacia-la-libertad-monetaria_854028/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/I think we can forget about existing money and existing banks, and gradually open a system of accounts which will displace the government money.

FA Hayek (1984)

Históricamente, la primera misión de un banco central fue la de financiar las guerras. En 1668 nació el primero con funciones de emisión, el Sveriges Riksbank de Suecia, para financiar la de Rusia. Años después, en 1694, el de Inglaterra, para financiar la de Francia. En 1782 el de España, para financiar la guerra de independencia americana, y en 1800 Napoleón hizo lo propio en Francia para financiar sus campañas. Tanto los Gobiernos sueco como el británico obligaron a sus bancos a respaldar la moneda con oro para evitar las inflaciones galopantes que provocaban. Con el tiempo, todos los países, independientemente de su nivel de desarrollo, acabaron por adoptar un sistema bancario basado en un prestamista de último recurso, con privilegio de emisión de moneda y funciones adicionales que van desde la histórica de control del valor de la moneda (en todos los casos) a la más moderna de apoyo a la creación de empleo, tanto que no se establece como objetivo formal de la Reserva Federal norteamericana hasta 1977, sólo seis años después de que Richard Nixon cerrase la ventanilla del oro.

Así pues, salvo los panameños que puedan leerme y que siguen, a fecha de hoy, sin el paraguas de un banco central, prácticamente nadie en el mundo desarrollado habrá tenido la experiencia de vivir sin uno de ellos. El banco central, como los impuestos y la muerte, parece hoy inevitable.

Imagine que sale a comprar el pan y el panadero le entrega, por su euro, tres cuartos de la barra que le dio ayer. Le parecerá intolerable, se quejará y buscará otra tahona en la que su dinero compre lo mismo que ayer. Bueno, pues eso es exactamente lo que debería ocurrir con el banco central. Ante recortes de la capacidad adquisitiva, desgraciadamente, el contribuyente no puede escoger otra moneda, otro emisor, otro banquero en el que confiar. La razón es clara: los bancos centrales tienen otorgado el derecho exclusivo de emisión de moneda. Moneda que es de curso legal y poder liberatorio ilimitado (la facultad que tiene la moneda de permitir al deudor de liberarse de sus deudas con el acreedor mediante el pago), pero que es un simple medio de pago al carecer de la capacidad de actuar como reserva de valor. Por supuesto, eso ocurre con el único respaldo en la confianza que los agentes, los ciudadanos, las empresas y demás instituciones sociales. “Esto vale lo que yo le digo que vale”. Porque esa es la clave del actual sistema monetario capitalista, ese que defiende el libre mercado para todo –menos para la moneda–.

Sin entrar en cómo sería un mundo con competencia monetaria entre los bancos, respaldada o no la emisión por algún activo físico (como expongo en mi libro Retorno al patrón oro, considero que la existencia de un patrón de salvaguarda, como históricamente han sido la plata y sobre todo el oro, tendría muchas más ventajas, pero acepto que la libertad de elección por el ciudadano pudiera llevarle a algún otro, como la mera confianza), parece evidente que la capacidad de elegir también ahí nos llevaría a un nivel superior de libertad.

Lejos hoy está esa posibilidad, pues los Gobiernos no quieren renunciar a los enormes beneficios que les aporta ese organismo independiente; sin embargo, los ciudadanos tenemos un sistema alternativo, aún en ciernes, de recuperar parte de esa libertad. Se trata de las criptomonedas, monedas digitales o monedas virtuales (no son equivalentes, pero a efectos del artículo evitaremos detalles). Desde el digicash de Chaun en 1990 (centralizado) hasta el bitcoin de Nakamoto en 2011 (primera de ellas totalmente descentralizada), el litecoin (2011 también) o el peercoin (2012), la mayor parte de ellas buscan un doble objetivo: “saltarse” la tutela de los bancos centrales y proteger el valor de los ahorros del usuario.

Más allá de los problemas de seguridad de esta y cualquier moneda (el “inviolable” bitcoin recibió un terrible golpe cuando su principal mercado de intercambio, Mt. Gox, cerró la web en abril de 2014 y presentó bancarrota; alrededor de 850.000 bitcoins se esfumaron, por un valor de más de 450 millones de dólares), uno de los principales defectos que personalmente observaba en ellas era su ausencia de respaldo. Esto es, detrás de todas ellas no hay nada físico, nada que se pueda pesar, nada que se pueda intercambiar, nada a lo que recurrir en el caso de quiebra de la confianza. Este problema se resuelve con la introducción del hayek, la primera criptomoneda respaldada físicamente por el metal amarillo. Cada unidad tendrá un gramo de oro como salvaguarda, de forma que el poseedor de un hayek tiene en su poder un gramo de oro. Al menos eso garantiza Anthem H. Blanchard, creador de esta moneda y director general de Anthem Vault, un fondo de compra-venta de metales preciosos que mantiene reservas físicas de metales preciosos de sus clientes en Salt Lake City, Utah.

Dos razones adicionales apoyan al hayek. La primera, permite a los ciudadanos de países con alta volatilidad monetaria proteger sus ahorros de la pérdida de valor que generan las medidas populistas de sus dirigentes. Argentina o Venezuela son sólo dos ejemplos en los que el respaldo de sus monedas nacionales por el oro hubiese impedido inflaciones criminales como las que han padecido, y aún padecen. Ante la imposibilidad de tal respaldo, el ciudadano podría comprar oro físico (con el riesgo de expropiación y/o robo) o hayeks. De esta forma protegería el fruto de su trabajo de la rapiña gubernamental. La facilidad de transferencia y pago del hayek son una ventaja añadida.

La segunda proviene de la descentralización, y es compartida con el bitcoin. Todos los sistemas de pago actuales están centralizados, bien en bancos, bien en los servidores de las entidades de crédito. Un ciberataque masivo DDoS (Denegación de Servicio Distribuida, según sus siglas en inglés) colapsaría el sistema financiero internacional. Esto no es una posibilidad teórica; en 2012, el 64% de los principales bancos del mundo sufrió un ataque de este tipo en algún momento; en diciembre de 2013 el Royal Bank of Scotland padeció uno que dejó a más de un millón de clientes sin posibilidad de operar durante alrededor de una hora; según informó la Sra. Litan, vicepresidenta y analista de Gartner Research, al menos tres bancos fueron víctimas en los primeros meses de este año de ataques DDoS de “baja potencia” que causaron la pérdida de millones de dólares en estas entidades. El CEO de la empresa de seguridad informática Kaspersky considera que el ciberterrorismo es una de las mayores amenazas a las que se enfrenta el mundo en la actualidad; los sistemas de transporte, las redes de energía o el sistema financiero serían objetivos prioritarios, de acuerdo con este experto. Esta empresa evaluó los daños sufridos por una empresa atacada entre los 50.000 y los 450.000 dólares, dependiendo del tamaño.

El sistema de seguridad del hayek, así como el del bitcoin, evita este problema mediante la descentralización del sistema de confirmación del pago; de esta forma, la posibilidad de inutilización del hayek sería casi imposible.

 

Por cierto, la frase de Friedrich August von Hayek que abre este post la pronunció en una conversación con James U. Blanchard III, recogida aquí. Entre otras curiosidades, Jim Blanchard era el padre de Anthem H. Blanchard, cuyo primer nombre proviene de la novela homónima de Ayn Rand, y la hache del segundo… del premio Nobel de Economía de 1974. A la afirmación de Hayek, Blanchard padre, muy serio, observó: “Quizá la unidad de cuenta, algún día, se conocerá como el ‘Hayek’”. No se me ocurre un mejor homenaje para ambos. La posibilidad de cambiar de tahona porque el pan cada vez es más pequeño puede convertirse en realidad. El camino hacia la libertad monetaria se escribe con iniciativas como esta.

Nota: ayer, 25 de mayo de 2015, se lanzó el hayek.

]]>
<![CDATA[Sonora bofetada de Colau a Rajoy y al secesionismo de Mas]]>2015-05-25T05:00:00+02:002015-05-25T12:38:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-05-25/sonora-bofetada-de-colau-a-rajoy-y-al-secesionismo-de-mas_854215/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El cómputo dice que CiU ganó las elecciones municipales en Cataluña con 662.000 votos seguida del PSC con 526.000 que quedó 21.000 por encima de ERC, la tercera fuerza. Y CiU y PSC continuarán gobernando en muchos municipios. CiU será de largo el partido con más alcaldes y el PSC –pese al desastre de Barcelona- ha sabido conservar bien sus plazas del área metropolitana como l’Hospitalet (la segunda ciudad catalana). [Consulte aquí los resultados en Barcelona]

Así pues hay –como en el resto de España- una dosis de continuidad en unas elecciones que no obstante –y como también en España- abren una etapa de fuerte cambio político, quizás el más importante desde la Transición. CiU gana, el PSC conserva su fuerza en el área industrial de Barcelona y el PP vuelve a ser de largo el partido más votado en Badalona (la tercera ciudad catalana).

Vale. Pero los tres partidos tradicionales –CiU, PSC y PPC (éste de relevancia menor en Cataluña)- sufren serias pérdidas mientras que las fuerzas emergentes suben con fuerza. CiU baja seis puntos (del 27 al 21%), el PSC ocho y el PP cinco, mientras que los emergentes o los que quieren revolucionar –a veces en direcciones contrarias- el consenso catalán de la Transición adquieren más presencia. ERC (independentista sin complejos) sube siete puntos (del 9 al 16%). Ciutadans, que critica el exceso de catalanismo, seis. Las CUP (Candidaturas de Unidad Popular) asamblearias, independentistas y de extrema izquierda, cinco, y entran además en muchos ayuntamientos (parece que incluso roban a CiU la alcaldía de Berga).

Con todo, el gran acontecimiento ha sido el éxito electoral de Ada Colau en Barcelona que en principio tiene la alcaldía asegurada al ser la lista más votada (y porque hoy no hay mayoría alternativa posible) pero que tendrá dificultades para lograr una mayoría de gobierno. La victoria de Colau, apoyada por su propio grupo de protesta social, ICV-EUA, y el independentista Procés Constituent, es una gran campanada porque Barcelona es la capital de Cataluña (y la segunda ciudad de España) y tiene una gran influencia sobre la vida política e institucional.

Tiempo habrá de analizar los problemas de gobernabilidad y los riesgos económicos que la ciudad puede correr. Hoy, en esta nota de urgencia, lo que hay que destacar es que la victoria de Colau (y de una coalición hábilmente tolerada e impulsada por Joan Herrera, el líder de ICV) es una sonora bofetada tanto para Rajoy y el PP como para el independentismo de Artur Mas. Y también en buena medida para el PSC y el PSOE.

Para el PP porque el hecho de que el 25,2% de los barceloneses (el 33% si sumamos las CUP) hayan votado a partidos totalmente opuestos a la política económica de Rajoy indica que su discurso ha radicalizado a una izquierda barcelonesa que durante muchos años estuvo dirigida (en alianza con los comunistas del PSUC y después con ICV) por socialdemócratas moderados y pactistas como Narcis Serra, Pasqual Maragall y Joan Clos. Para el PSC porque la victoria de Colau se debe –no únicamente- a la emigración de muchos antiguos votantes socialistas. Es evidente que –pese a los esfuerzos de Jaume Collboni en el año que lleva en Barcelona al frente del partido- el PSC no supo digerir su derrota del 2011 y ha perdido gran parte del último mandato municipal sin tomar decisiones (y en este caso no principalmente por el derecho a decidir). Y para el PSOE porque el triste final de Zapatero –con la crisis económica y la sentencia del Estatut- ha castigado mucho a sus socios catalanes.

Pero la victoria de Ada Colau es principalmente un torpedo no sólo a la hoja de ruta independentista de Artur Mas sino a la línea de flotación del president. Perder Barcelona –como él mismo alertó el pasado viernes- era un serio obstáculo para la hoja de ruta pactada entre CDC, ERC y la ANC (la Asamblea Nacional Catalana) que prevé elecciones “plebiscitarias” el 27-S y la consecución de la independencia en un plazo posterior de 18 meses. Como dijo Mas, con Barcelona apoyando todo iba bien. Con una Barcelona reticente todo se complicaba mucho.

Y así ha sido. La humillación de la CiU de Mas, que quiere hablar en nombre de toda Cataluña y que logró la alcaldía (sin mayoría) en el 2011, es fuerte al obtener sólo 10 concejales (cuatro menos que entonces) frente a los 11 de Ada Colau. Con la derrota de Barcelona liderar Cataluña, además sin mayoría operativa de gobierno (el pacto con ERC sólo sirve para la independencia), es una quimera. Máxime cuando la suma de los partidos de la hoja de ruta (CiU y ERC) dan sólo 15 concejales (sobre 41) y el 33,7% del voto popular. Cierto que junto a las CUP llegan a los 18 concejales y el 41% del voto. La pulsión independentista de la ciudad existe y no debe ignorarse (la tentación de muchos en Madrid) pero está lejos de ser mayoritaria y además hay muy pocas cosas en común (salvo la aversión a Madrid) entre Artur Mas (no digamos Unio y Duran Lleida) y las CUP.

No obstante una parte no despreciable de la coalición de Colau –aunque lejos de la hoja de ruta- está a favor del derecho a decidir. Para Mas la derrota de Barcelona es un torpedo a su línea de flotación pero lo que puede ser mas definitivo es que en el área metropolitana de Barcelona (y especialmente en l'Hospitalet y Badalona) CiU no ha tenido una derrota por la mínima (caso de Barcelona) sino que ha mordido el polvo con unos resultados que la conducen a la marginación. En gran parte por la revalidación de muchos alcaldes socialistas del área industrial de Barcelona como Nuría Marín (l'Hospitalet), Nuría Parlón (Santa Coloma), Antoni Balmon (Cornellá de Llobregat) y Antoni Poveda (San Joan Despi).

Y que Ciudadanos se haya convertido en la tercera fuerza municipal en Barcelona y haya entrado con fuerza en muchos municipios catalanes (Tarragona es un ejemplo) es una demostración de que Artur Mas calibró mal sus fuerzas. Tanto las internas dentro del soberanismo –frente a Unió para imponer la via independentista y frente a Junqueras para liderarlo sin discusión- como frente a otros sectores de la sociedad que han aceptado (o incluso impulsado) el catalanismo imperante tras la transición pero que tienen reticencia u oposición a la ruptura con España.

La victoria de Colau en Barcelona y la marginalización de CiU en el área metropolitana son dos golpes serios al proceso independentista. Pero la aspiración de Cataluña a más autogobierno es otra cosa y no se acaba en la hoja de ruta de Mas y Junqueras. Cualquier Gobierno español responsable lo tendría en cuenta porque la posible yuxtaposición de dos radicalizaciones sería un mal asunto.  

]]>
<![CDATA[La cultura Starbucks llega a los jefes de BBVA]]>2015-05-25T05:00:00+02:002015-05-25T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-05-25/la-cultura-starbucks-llega-a-los-jefes-de-bbva_853830/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/El pasado 4 de mayo, Francisco González sorprendió a propios y extraños. Aquel lunes por la tarde, el gallego septuagenario presidente de BBVA anunció una revolución en las entrañas del segundo banco del país que supuso el relevo del consejero delegado y la salida a la fuerza de cinco de los directores generales miembros del anterior comité de dirección.

Paco González, en aras de acelerar la transformación digital del banco para estar en disposición de enfrentarse a los gigantes de Internet y los social media, puso la entidad en manos de varios ejecutivos estadounidenses totalmente desconocidos para la vieja guardia de BBVA. Algunos de los nuevos responsables de negocio del grupo ya se han instalado en Madrid y empiezan a poner de manifiesto la nueva cultura.

Que no es ni más ni menos que la que las empresas americanas han instalado en sus oficinas transversales: fuera corbatas, fuera papeles, reuniones rápidas y cafés de medio litro entre call y call. Es lo típico de las películas de Hollywood sobre las empresas de éxito al otro lado del charco, como La Red, pero llevado a la realidad.

Así, la semana pasada, Mark Jamison, uno de los seis nuevos ejecutivos en los que recae la nueva filosofía de BBVA, iba a primera hora camino a la torre del banco en el distrito empresarial de Azca, a un paso del Santiago Bernabéu. Pantalón vaquero, chaqueta informal, camisa blanca, típica de las corporaciones americanas que intentan trasmitir transparencia. Esa era su indumentaria. Nada que ver con el tradicional traje y corbata azul, los colores de la entidad bilbaina.

En el anonimato más absoluto, Jamison, responsable de crear e impulsar soluciones y productos globales, incluyendo los sistemas con los que pagaremos en cualquier tienda o restaurante, entró en el Starbucks de la calle Orense, se pidió el popular café americano tipo litrona y se puso a brujulear con su portátil de Apple en busca de nuevas ideas para los clientes de BBVA.

Con la misma discreción, el nuevo ejecutivo, de entre 40 y 50 años, se fue poco después, mochila en ristre, con su extra coffee en la mano, a las oficinas centrales a reunirse quizás con un FG que, por coherencia, tendrá también que adaptarse a los nuevo estereotipos de sus chicos digitales. 

]]>
<![CDATA[El PSOE pierde votos pero gana poder]]>2015-05-25T05:00:00+02:002015-05-25T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-05-25/el-psoe-pierde-votos-pero-gana-poder_854242/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Uno de los retos en el primer examen de Pedro Sánchez ante los ciudadanos (el de los militantes lo superó con creces en las primarias internas) era el de superar la facturación electoral de su partido en las últimas elecciones a las que concurrió a escala nacional. Me refiero a las elecciones al Parlamento Europeo, cuya consecuencia interna fue la dimisión de Pérez Rubalcaba como secretario general del partido. Ocurrió hace exactamente un año. El PSOE entonces obtuvo 3.580.000 votos, con un porcentaje del 23%. Pues bien, anoche el balance fue del 25,03% y 5.487.012 votos populares (con el 99,47% escrutado).

Otro de los retos inducidos por la aritmética electoral era no bajar del 27,7% de los votos en el conjunto de los 8.122 ayuntamientos españoles. Fue el porcentaje obtenido por el PSOE en las últimas elecciones municipales (2011) a escala nacional, con Rodríguez Zapatero en la secretaria general y en la Moncloa. Es verdad que con el 25,03% obtenido ayer en esa macroencuesta a tamaño real que es el conjunto de los municipios, no supera el reto.

Cierto. Pero multiplica el poder territorial, del que había sido desalojado hace cuatro años. Solo o en compañía de Podemos. La ecuación nos remite a las intenciones declaradas anoche por Sánchez. Las de liderar el cambio desde la izquierda, por el empleo, la igualdad y el rearme moral. Los resultados no dan para sospechar ni de lejos que el PSOE vaya a ser desplazado por Podemos como fuerza hegemónica de la izquierda.

Lo dicen las cifras, si las seguimos manejando en clave nacional. Y no porque en clave autonómica y municipal desmientan la justificada alegría contenida que reinaba ayer en Ferraz, sino porque aún está por ver cómo se van a decantar los pactos en los ayuntamientos y en las autonomías donde los imperativos de la gobernabilidad los va hacer inevitables.

En resumen, los resultados de ayer confirman que el PSOE ha vuelto a entrar en el partido, a muy poca distancia del PP y a mucha del tercero en discordia –sea Podemos o sea Ciudadanos-, y que se desvanecen los negros augurios que le situaban camino de la irrelevancia (sindrome Pasok), cuando solo hace unos meses parecía una jaula de grillos y no lograba remontar en las encuestas.

Sin que las elecciones de ayer le den para tirar cohetes, Sánchez mantiene su condición de aspirante creíble a la Moncloa, ya no dirige un partido al borde del desahucio, se coloca en una excelente posición susceptible de firmar acuerdos tanto por su izquierda (Podemos) como por su derecha (Ciudadanos), se consolida como líder del PSOE y supera lo que parecía una condena a ejercer bajo protectorado de Susana Díaz.

]]>
<![CDATA[Pactos, el motor de la política nacional]]>2015-05-22T05:00:00+02:002015-05-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-05-22/pactos-el-motor-de-la-politica-nacional_852832/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Del 24-M van a salir dos fotos. Una es la de los resultados, que conoceremos la noche del domingo. Otra es la de los pactos, que tardará días o semanas en revelarse. En una estarán los que han ganado y en otra los que van a gobernar. A lo mejor ni se parecen. Pueden ser las mismas caras y pueden no serlo en un escenario fragmentado. Adiós a las mayorías absolutas de un solo partido. Todo quedará en el aire a la espera de los pactos, el motor político en la España de cuatro esquinas a punto de nacer.

Adiós también a las celebraciones desde el balcón. Será la tentación del partido ganador en el conjunto de los municipios españoles (única magnitud evaluable a modo de macroencuesta en tamaño real de cara a las elecciones generales). Un fin de fiesta que al minuto podrían refutar los primeros ritos de apareamiento. De momento, sólo a escala municipal (8.122 ayuntamientos) y autonomías (13 comunidades).

Serán las primeras señales de humo en el horizonte de la gobernación nacional. Con la misma fórmula: el mejor de cuatro (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) necesitará al menos a uno de los otros tres como compañero de viaje. Y con el mismo patrón teórico de actuación: voluntad de gobernar o condicionar al que gobierne, afinidad programática y adaptación a contextos de interpretación libre.

La vocación de poder se le supone a los partidos políticos como el valor a los soldados.

Si solo contase la afinidad, más oportunidades de aparearse van a tener los dos partidos centrales, PSOE y Ciudadanos, aceptando que el PP ha quedado en un extremo del arco y Podemos en el otro. Lógico. A la hora de aparearse no es lo mismo limitar con dos partidos que limitar solo con uno.

La tercera de las coordenadas es muy relevante en las elecciones del domingo, por su heterogéneo carácter territorial. Nos remite a determinadas circunstancias. De personalidad y de geografía política, básicamente. Un criterio de afinidad puede ser de aplicación en una comunidad y no en otra, en un ayuntamiento catalán y no en uno murciano, por ejemplo, a conveniencia o libre criterio del partido concernido. Y un determinado aspirante autonómico o municipal, por ser quien es, puede ser vetado por un partido teóricamente afín al suyo. O apoyado, sin que sirva de precedente, a pesar de ser de un partido no afín.

Como se ve, la casuística es muy variada en el juego de los pactos a partir del día después. Algunos guiños ya se han cruzado unos y otros en los últimos días. Pero sin la matemática electoral carece de sentido hacer conjeturas, más allá de los antedichos patrones de conducta que, a mi juicio, nos ayudarán a entender la tormenta especulativa. La que va a desencadenarse cuando las urnas del domingo hayan repartido cartas. Podemos, PSOE, Ciudadanos y PP (citados de izquierda a derecha del arco representativo) las pondrán sobre las mesas negociadoras para repartirse el poder en autonomías, Ayuntamientos, Diputaciones, Cabildos, etc.

El juego comienza el lunes por la mañana y a va a estar embrollado.

]]>
<![CDATA[Vuelvo a los orígenes]]>2015-05-22T05:00:00+02:002015-05-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-05-22/vuelvo-a-los-origenes_852837/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Me pasa desde hace un cierto tiempo. Cuando veo un problema, cuando leo cosas que suceden, tengo una sensación de déjà vu, que, según Wikipedia, es "un tipo de paramnesia de reconocimiento (en contraposición a las paramnesias del recuerdo) caracterizada por la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva".

Como no entiendo bien lo de la paramnesia, me quedo con lo de que todo lo que veo, todo lo que oigo, todo lo que leo, ya lo he visto, ya lo he oído y ya lo he leído. Centenares de veces.

Esto es malo, porque, si me descuido, pierdo la ilusión. Y como en el artículo de la semana pasada decía que a la austeridad + el crecimiento había que añadir otro sumando, soñar, resulta que sin ilusión no sueño y alguien me puede decir eso de "sí, sí, mucho decir que hay que soñar, pero tú, de ilusión, nada".

Estaba en el déjà vu y me he ido, como de costumbre. Vuelvo

Cuando empezamos el máster en el IESE, a mí me encargaron una asignatura –un curso, lo llamábamos– que se llamaba "Entorno político, social y económico". Como siempre, hice lo que pude. No creo que fuera el profesor más brillante que pasó por allí, pero, ayudado por las muchas horas de trabajo y porque los que iban a mis clases eran buena gente, me defendí.

Han pasado unos cuantos años, como 51. O sea, lo que normalmente llamaríamos una barbaridad. Hablando el otro día con un amigo, en una entrevista que pronto verá bastante gente, me dijo: "O sea, que has vuelto a los orígenes". Al principio no le entendí, pero luego me di cuenta de que cuando leo mis dos periódicos diarios, empiezo por lo económico, sigo por lo político y acabo en lo social, que es todo aquello que pasa en la sociedad y que está impregnado de lo político y de lo económico. Impregnación que llega al límite en este año de elecciones sí, elecciones también.

(Aclaración. Como, por aquello de la patria chica, estoy suscrito al Heraldo de Aragón, entre mi mujer y yo nos repartimos el trabajo: ella mira las esquelas y yo profundizo en las aventuras y desventuras del Real Zaragoza Club de Fútbol.)

Miro a mi alrededor y veo cosas y las califico.

1. Política. 

-Nuestros chicos hablan, hablan, hablan. Hoy se odian y mañana "se están amigos".

-Mientras tanto, Merkel mira y calla. 

-Y piensa: seguid, seguid, pero vigilad el déficit; vigilad la deuda; vigilad el número de personas sin empleo.

2. Sigo con la política.

Leo que hay que hacer "reformas estructurales".

Tengo unos amigos que se han ido de su piso durante un par de meses, mientras en la casa hacen reformas estructurales, o sea, de la estructura, porque había aluminosis.

Pues esto es lo que pienso yo de la estructura de mi querida Patria, o sea, el trozo de Península Ibérica que no es Portugal más esa preciosidad de islas que son las Baleares y las Canarias más esas ciudades tan majas que son Ceuta y Melilla.

Hubo un momento en mi querida Patria –cuando algo me entusiasma, lo repito– en que se hizo una reforma estructural. Estuvieron todos de acuerdo –yo me olvido, tú te olvidas–, firmaron unos pactos y salió el Estado de las autonomías, en un ejercicio brillante de dribbling y café para todos, dirigido por Adolfo Suárez y –no nos olvidemos– por el rey Juan Carlos. A ese ejercicio brillante se le llamó la Transición, de la que ahora hay que hablar mal, porque a toro pasado, todos somos Enrique Ponce.

Han pasado muchos años. 17 autonomías y dos ciudades autónomas han hecho muchas cosas, buenas y menos buenas. Entre ellas, la creación de muchos puestos de trabajo, de los que no puedo garantizar que todos todos sean puestos de trabajo y no sean puestos de cobrar un sueldo, lo que explicaría el amor que tienen algunos al sillón o sillita que ocupan.

Yo creo que sobran muchas cosas, pero supongo que debe ser difícil pasar de 17 autonomías a 16 o, puestos a racionalizar, o sea, a emplear la cabeza, a bastantes menos. Pero no es un trabajo a despreciar. Como gracieta que he repetido muchas veces, no me importaría nada que Aragón absorbiera a Cataluña por aquello del antiguo Reino de Aragón. Pero no lo toméis en serio. Es una simple gracieta.

Por supuesto, hay que meterse a fondo en qué es lo que necesita una autonomía para funcionar, traducirlo a euros, comparar con lo que hay ahora, traducirlo a euros, hacer la resta, sumar lo que salga para las 17 autonomías y decirle a Merkel que, con otra organización, nos ahorraríamos X millones de euros, siendo X una cantidad considerable y, si me apuráis un poco, considerabilísima.

Mi amigo Federico, que falleció hace años y al que yo quería mucho, planteaba de vez en cuando temas complicados y cuando todos esperábamos que diera la solución, miraba al auditorio –su mujer, y cuatro matrimonios– y decía: "Ahí lo dejo, para el debate". Y cambiaba de conversación.

Pues ahí lo dejo y cambio.

3. Sociedad

Veo una situación de injusticia muy grave

-a nivel pequeño

-a nivel grande

-a nivel grandísimo

Muy grave, con unas diferencias sociales inadmisibles en un mundo superavanzado en unas cosas y supermegahiperatrasadísimo en otras. Cuando digo lo de supermega, etc. no me estoy refiriendo a países como Burkina Faso, donde mis amigos María y Juan Carlos se están dejando la piel. Me refiero a lugares muy cercanos, a 10 minutos de mi casa, donde, casualmente, también hay amigos míos dejándose la piel.

(Por eso presumo de mis amigos, porque tengo muchos de los que, con complejo de superioridad, digo: "Ese es amigo mío".)

4. Sigo con la sociedad.

La veo blanda, blandita, pensando en sus derechos (tengo derecho a trabajar aquí, estudio carrera + máster + doctorado para conseguir trabajo y –quizá– para retrasar mi enfrentamiento con la vida, que me han dicho que es muy dura).

5. Sigo con "mis derechos".

Quiero que se mantenga el Estado de mi bienestar, que es el que me preocupa, porque tengo derecho a que, gratis, me lleven al colegio, me paguen la carrera, me lleven a Harvard con un plan Erasmus, me cuiden cuando coja un catarro allí, que usted no sabe el frío que hace en Boston. Al volver a mi comunidad autónoma me casaré, para tener algún hijo exigiré que vuelva el cheque bebé de la época en que José Luis vivía en la Moncloa, luego exigiré que me cuiden cuando me ponga enfermo y después, que me entierren, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, con lo que habré conseguido chupar de dichos Presupuestos "from cradle to grave", como decimos los que sabemos inglés. Lo de la boda no está incluido, pero ya procuraré casarme con una chica rica o con un chico rico, que también me lo merezco.

6. Política-economía-sociedad.

No nos acabamos de creer lo de Europa, porque San Quirico tira mucho, porque en S. Quirico domino la situación –la mía– y porque cuando pasa algo, voy al alcalde y se lo digo. Y con Angela Merkel no consigo hablar y si, milagrosamente, lo consiguiera, me diría, en alemán y con su sonrisa habitual: "Déficit, deuda y personas sin empleo".

Por hoy ya os he calentado la cabeza suficientemente. La culpa de este artículo es de ese amigo que me dijo que he vuelto a los orígenes.

Esta semana, he intervenido en dos eventos. En uno hablé de la necesidad de reinventarse y en otro, de innovación. La gente aplaudió. Tengo que decir que he tenido dos compañeros de lujo: en el primer evento, Mario Alonso Puig, un cirujano reconvertido en estudioso del impacto de las emociones en nuestra salud y en nuestro comportamiento. En el segundo, Ana Milán, actriz, con la que cualquier intervención resulta exitosa para el que le acompaña.

Hace 51 años no conocía a Mario ni a Ana. Por eso no fui un profesor brillante. Si hubiera tenido su ayuda, ahora tendría una cátedra a mi nombre.

Pero nunca es tarde. Porque el entorno es muy importante. Porque es muy bueno enterarse de lo que pasa a nuestro alrededor. Porque es necesario tener criterio para juzgar lo que pasa, por qué pasa y cómo me afecta a mí, a mi familia, a mi patria chica y a mi Patria grande.

Criterio que puede ser más difícil de conseguir en un año de bombardeo inmisericorde de noticias, declaraciones, aparición de personajes pintorescos que son venerados por las tonterías que dicen o por su comportamiento chulesco...

Criterio, por favor. Que lo del entorno es importante, pero mucho más importante es que yo, tú, él, mantengamos la cabeza por encima de la inundación y sepamos separar el trigo de la paja. 

Y si, en algún caso, descubrimos que todo es paja, eso que hemos ganado.

]]>
<![CDATA[Roma no paga traidores, pero Artur Mas no tiene tantos escrúpulos en la era digital]]>2015-05-22T05:00:00+02:002015-05-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-05-22/roma-no-paga-traidores-pero-artur-mas-no-tiene-tantos-escrupulos_852694/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Decían los clásicos aquello de “Roma no paga traidores”, pero los clásicos no tenían Twitter. Por eso la Generalitat es otra cosa. ¿Y a cuánto va el cuarto y mitad de desleal en Cataluña? Pues barato. Con una Premio Nacional de Cultura que el Consell Nacional de Cultura y de las Artes otorga cada año y que en la categoría de periodismo tiene carácter simbólico, es decir, sin atribución dineraria, va que arde. Honores pero no plata.

Entre los galardonados en esta edición en la modalidad de Periodismo está Salvador Cot, flamante exdirector del portal nativo líder de información en catalán en internet, NacióDigital.cat, y todavía más, nuevo director del Singular.cat, puesto en el que lleva poco más de un mes.

Singular.cat es el cuarto medio en el ranking de portales de internet en lengua catalana. Pero lo más relevante es que se trata de una web mucho más cercana a la Generalitat que Naciodigital.cat, más próxima a las tesis de ERC. De hecho, el propio líder de ERC, Oriol Junqueras, se reunió con Cot cuando se empezaron a mover conversaciones sobre el fichaje para pedirle que no aceptase la oferta de la competencia.

Al final, y pese a estas presiones, Cot optó por el ElSingular.cat, más cercano a la línea ideológica de CDC y con una propuesta más generosa. Y un mes después, ¡premio!, literalmente entendido. La historia no tiene más que el reflejo de las fuertes tensiones soterradas entre Oriol Junqueras y Artur Mas pese a las buenas formas escenificadas con la que se quiere llegar al 27-S para ofrecer una imagen de entendimiento entre las fuerzas soberanistas y que en realidad no existe. No hay más que ver la desconfianza con la que desde la Generalitat se ve un mundo en internet cada vez más cercano a los republicanos.

La mala noticia para Mas es que, si se quiere hacer ver que se ha premiado a Cot por su trabajo en Naciódigital.cat, hay un factor distorsionador que hace que todos los protagonistas queden todavía más en evidencia: Naciodigital.cat no ha nombrado todavía sustituto de Salvador Cot casi dos meses después de su marcha. Un premiado, pues, imprescindible.

]]>
<![CDATA[¿Qué dirán el domingo las urnas catalanas?]]>2015-05-20T05:00:00+02:002015-05-20T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-05-20/que-diran-el-domingo-las-urnas-catalanas_851331/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Catalunya es un país-esponja, pequeño pero con bastante capacidad para asumir lo nuevo. Las ideas europeas –a través de la frontera francesa– con más rapidez que la meseta, la revolución industrial… En la segunda mitad del siglo pasado supo absorber a una gran cantidad de ciudadanos de otras partes de España que vinieron a Cataluña y que se integraron en la vida económica, política y sindical. Uno de los grandes aciertos de Jordi Pujol fue aquella frase que los carteles que CDC puso en las calles al principio de la transición: “Es catalán todo el que vive y trabaja en Cataluña”.

¿Qué va a absorber, y en qué medida, la esponja catalana en las elecciones municipales del domingo? Hay dos fenómenos y dos preguntas a los que tendrá que dar una respuesta. Primera, ¿hasta qué punto la oleada de protesta social que la crisis ha levantado en toda España pesará en los nuevos ayuntamientos? Segunda, ¿el independentismo que tanto ha dado que hablar en los últimos años se ha convertido –como autoproclama reiteradamente– en la nueva centralidad catalana?

Vamos por la protesta social, que se presenta con dos ofertas diferentes. Una, las CUP (Candidaturas de Unidad Proletaria), un movimiento asambleario independentista y de extrema izquierda. Otra, la de la conjunción de Podemos e ICV, que suma diferentes aliados. Según las encuestas publicadas por El Periódico la semana pasada, la presencia de las CUP en los ayuntamientos (que ya se vio en las elecciones del 2011) va a aumentar pero sin estridencias. Pueden sumar un concejal (hasta 4) en Girona, donde los sondeos les dan un 13% del voto, parece que entran en Lleida con un 5,4% y pueden hacerlo también (pero no es seguro) en Barcelona y Tarragona. Curiosamente, en el cinturón industrial barcelonés su atractivo es menor porque parece que no sacarán concejales ni en L´Hospitalet ni en Badalona, la segunda y la tercera ciudad catalanas con mucha población inmigrada (tanto la del desarrollismo como reciente).

Pero quizás lo más trascendente será lo que suceda con el fenómeno Podemos, al que hace unos meses alguna encuesta vaticinó grandes resultados en unas elecciones catalanas. Podemos no se presenta directamente, pero la candidatura estrella que apoya (asociado al importante soporte logístico y político de la ICV de Joan Herrera) es Barcelona en Comú, con Ada Colau, la antigua líder del movimiento contra las ejecuciones hipotecarias al frente.

Si Colau, apoyada por Podemos, ICV, EUA-IU y el movimiento de la monja Forcadas, llega en primera posición, querrá decir que la esponja catalana (al menos la barcelonesa) es sensible a la protesta social que encabeza Pablo Iglesias. Y de la amalgama de partidos que la apoyan puede salir una coalición nueva de cara a las elecciones catalanas. Debe ser la apuesta estratégica de Joan Herrera, el inteligente líder de ICV, que quiere hacer confluir a la tradicional ICV (con cuadros y estructuras) con los nuevos movimientos de protesta social.

Pero la victoria de Colau siempre sería limitada (las encuestas le dan un máximo de 11 o 12 conejales sobre 41) y tendría serios problemas para construir una mayoría de gobierno (21 concejales). Por otra parte, la mayoría de las encuestas siguen dando a Xavier Trias (político de la CiU tradicional y con un perfil moderado) como la primera lista. Aunque también con poco margen y con serios problemas para formar una mayoría de gobierno. Aquí el papel del PSC, que con Jaume Collboni lucha para ser una tercera fuerza decisiva (tuvo la alcaldía sin ininterrupción desde 1979 al 2011), puede ser clave.

Parece, pues, que las municipales dirán que Cataluña es sensible a la protesta social (y a Podemos) y que dichos movimientos pueden dar origen a una nueva izquierda (diferente y más radical que la tradicional del PSC), pero que no se van a comer el mundo. Ni la izquierda ya que el PSC resiste bien en sus bastiones tradicionales. Núria Marín, la alcaldesa de L´Hospitalet, llega destacada en primera posición y se queda con 12 concejales (antes 13) en un consistorio de 27 ediles. Además la segunda fuerza en el ayuntamiento parece que será Ciudadanos y ni Podemos ni las CUP comparecen con alguna probabilidad. Y en Santa Coloma de Gramanet, otra ciudad ‘obrera’ pegada a Barcelona y Badalona, la socialista Núria Parlón sube e incluso puede obtener mayoría absoluta.

Candidatos a la alcaldía de Barcelona. (EFE)

Vamos a la segunda incógnita. ¿Hasta qué punto el independentismo será determinante en las ciudades catalanas? Está claro que va a obtener más fuerza en la Cataluña interior y en ciudades medias. Aquí la lucha por la primacía entre CiU y ERC puede ser fuerte.

Pero el independentismo no será el lunes por la mañana la nueva centralidad de la Cataluña urbana. La esponja catalana lo va a absorber –como sucede desde el 2012–, pero no va a quedar empapada. En las cuatro capitales catalanas –salvo Girona– y en el área metropolitana de Barcelona (donde vive la mayoría de la población) no va a ser determinante.

Vamos a las capitales. Las listas que han asumido la hoja de ruta de CDC-ERC y la ANC (Asamblea Nacional Catalana) van a tener una presencia fuerte y apabullante en Girona ya que pueden sumar  –siempre según las encuestas de El Periódico– el 60% de los votos. Y la primera lista será la del alcalde Carles Puigdemont (CiU), que derrotó al PSC en el 2011, con un 35,7% de los votos y 11 concejales (sobre 25). Por el contrario, el porcentaje de voto independentista va a ser alto, pero minoritario, en Barcelona (38%), Tarragona (30,6%) y Lleida (30,4%). Se ha de resaltar que en Lleida el alcalde Àngel Ros, presidente del PSC, resiste bien la oleada soberanista de la Cataluña interior con 12 concejales frente a 4 de CiU.

Y en las ciudades en las que hay encuesta del área industrial de Barcelona los resultados del independentismo son pobres: Un 17% en Badalona con CiU como tercer partido tras el PP y el PSC. Un 14,5% en L´Hospitalet, donde CiU se convierte en la quinta fuerza tras el PSC, Ciudadanos, el PP y ERC. Y en Santa Coloma de Gramanet parece que la lista de CiU no logra ni un concejal.

Son unos resultados malos para CiU y para ERC que indican que el independentismo es una opción muy fuerte y muy movilizada pero que está lejos de dominar la esponja catalana. La idea de Artur Mas, Oriol Junqueras y la ANC de convertir las municipales en un ensayo general de las “plebiscitarias” de setiembre parece que se va a estrellar con una doble realidad.

La primera es que las municipales son municipales y se vota la gestión del alcalde. Badalona es una ciudad que se declara muy a la izquierda (57% de izquierda y centro izquierda contra 13% de centro y 10% de centro-derecha y derecha), pero el popular García Albiol encabeza la primera lista con el 39,3% de los votos (la segunda, la del PSC, está a veinte puntos de distancia).

La otra realidad es que no se puede confundir la movilización con la realidad. El catalanismo se siente muy vejado por la sentencia del Constitucional sobre el Estatut y por la política cultural y de financiación del Gobierno Rajoy, y sobre este colchón el independentismo es el vector de la sociedad más dinámico y movilizado. Pero la  realidad es más compleja, más poliédrica, más huidiza ante las definiciones identitarias. Todas las encuestas dicen que –incluso en los momentos de mayor tensión con Madrid– un 40% de catalanes declaran sentirse tan catalanes como españoles. Es un dato que el voluntarismo debería no haber minusvalorado.

Y CiU y Artur Mas están percibiendo (ojo a al reciente e interesante cambio en la presidencia de la ANC) que la sociedad es reticente a su maximalismo. Durán Lleida, el huidizo aliado democristiano, ha reaparecido en campaña pero sólo para apoyar a Xavier Trias ante el “peligro venezolano” que dice que representa Ada Colau. Y Artur Mas hizo el lunes su primer y último día de campaña en Badalona y L´Hospitalet pidiendo fuerza para CiU con una frase reveladora: “Para que ni el ayuntamiento de Barcelona ni el de Badalona ni ninguno del área metropolitana puedan ponerse en contra de que el pueblo catalán pueda decidir su futuro.”

Vale, pero Mas debe tomar nota de que Ciudadanos –en parte una reacción frente al “procés”, más espontánea que la del PP y más dura que la del PSC– sube y puede ser la segunda fuerza en Tarragona y L´Hospitalet.

Ahora, a esperar lo que dicen las urnas el domingo. Los resultados son lo decisivo, pero las encuestas son un método más racional de acercarse a la realidad que las grandes intuiciones de algunos comentaristas –en eso los catalanes son muy españoles–, que no es que se equivoquen (que también les ha pasado a las encuestas en el Reino Unido), sino que confunden repetidamente sus legítimos deseos con las realidades.

Por el momento y en las encuestas, Cataluña es sensible a la protesta social de Podemos, pero no se suma a ella de forma relevante. Y el independentismo se reafirma como parte relevante de la sociedad, pero no es tampoco su nueva centralidad. 

]]>
<![CDATA[Yo también he tenido un sueño]]>2015-05-15T05:00:00+02:002015-05-15T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-05-15/yo-tambien-he-tenido-un-sueno_794918/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Filipinas es un país al que le tengo un cariño especial. Allí está enterrado un hermano de mi abuelo. Era Agustino Recoleto. Estuvo unos años y le mataron, muy jovencico. Mientras vivía, mi abuelo fue a Filipinas a hacer el servicio militar, voluntario. No creo que hubiera muchos que quisieran ir allí, pero era la única manera que tenía de ver a  su hermano. Las cartas de los dos, una delicia. Mi abuelo escribe diciendo que quizá se quede. Si se llega a quedar, a estas alturas yo sería filipino, casado con una filipina y con muchos filipinitos en casa.

El Papa estuvo en Filipinas en el mes de enero. Como siempre, hay que leer lo que dice. Hay cosas largas y profundas (el documento de 11 de abril convocando el Año de la Misericordia, por ejemplo) y otras, más light de forma, aunque muy heavy de fondo.

Ha hablado de la familia y ha dicho cosas que me parecen interesantes. Las que más me han gustado son:

1. Que es precisamente la familia la que introduce la fraternidad en el mundo.

2. Que no es posible una familia sin soñar.

3. Que cuando en una familia se pierde la capacidad de soñar, los chicos no crecen, el amor no crece, la vida se debilita y se apaga.

Aquí me he quedado. Porque tengo una manía –otra–, que consiste en extrapolar. O sea, en decirme a mí mismo que si entiendo lo que pasa en una familia y lo engordo, entiendo lo que pasa en la sociedad.

Y se me ocurre decir:

4. Que no es posible una sociedad sin soñar.

5. Que cuando en una sociedad se pierde la capacidad de soñar, los que componen esa sociedad no crecen; el amor no crece, la vida se debilita y se apaga.

El 4 de abril de 1968, mi mujer y yo estábamos en Estados Unidos. Fue el día que asesinaron a Martin Luther King, que unos años antes había dicho: “¡Hoy tengo un sueño!”

Vivíamos en Estados Unidos el 22 de noviembre  de 1963, cuando mataron a  John F. Kennedy, el que hizo soñar a los americanos con Camelot y, a la vez, les dijo que no se preguntasen qué podía hacer su país por ellos, sino ellos por su país.

(Paréntesis.  En 1980, mi mujer y yo viajamos a Portugal el día del accidente mortal de aviación de Francisco Sa Carneiro, entonces jefe del Gobierno portugués. A la vuelta a España, nuestros hijos nos recomendaron no viajar y, en caso de que viajáramos, que no se enterase el FBI, por si ataban cabos y pensaban que podíamos ser un matrimonio peligroso, que ya era la tercera vez que ocurría algo serio estando nosotros por allí cerca).

El Papa, recomendando soñar. Mi abuelo, soñando con quedarse en Filipinas. King, teniendo un sueño. Kennedy, animando a sus compatriotas a trabajar por el sueño.

Época de elecciones. Nada de lo que haya dicho ningún político –repito, NADA, NINGUNO– es capaz de ilusionar a nadie. Repito, a NADIE. Los veo en bicicleta, leo las listas –los de siempre, me dice una amiga–. Veo sus vidas. Uno/a, casándose. Otro/a, descasándose. Otro/a, largándose. Otro/a, dedicándose al poliamor, cosa que está ahora de moda, por lo que dicen, y que en Zaragoza, hace muchos años, se llamaba de otra manera, porque los aragoneses siempre hemos sido claros y bruticos. 

Aquí no sueña ni su padre. Sueñan con seguir agarrados al asiento o conseguirlo. No aporta NADA NINGUNO. Vienen las elecciones municipales. Y las promesas. En Barcelona, la Diagonal sin coches, un gran centro cultural debajo de la plaza Cataluña, pisos turísticos más controlados, autobuses eléctricos… En el pueblo al lado de San Quirico, prudencia en las promesas. Más cerca del sueño que de lo concreto. En realidad, ni sueño ni concreto: “Con coraje hacia el futuro”, “Pensar en positivo”…

Lo del sueño es muy serio y aquí nadie ofrece nada que ilusione a nadie.

He sido defensor –lo sigo siendo– de la austeridad unida al crecimiento. Pero a la suma le faltaba un sumando: el secreto es austeridad + crecimiento  + soñar.

Raúl Castro ha ido a ver al Papa. Él y su hermano Fidel no deben ser muy de fiar, pero ahora, que ya son viejecicos, igual vuelven a ser los buenos alumnos de los jesuitas que fueron, por aquello de que siempre queda algo. A la salida de su entrevista en el Vaticano, Raúl ha dicho que, como el Papa siga así, él volverá a rezar. “Lo digo en serio”, ha añadido.

Raúl Castro durante su visita al papa Francisco. (EFE)

¿No será que piensa volver a soñar, que ya va siendo hora? ¿No será que ha ido a darle las gracias al Papa porque, gracias a su mediación, él y Cuba y los cubanos, que son los verdaderamente importantes, pueden empezar a soñar y no solo a preocuparse de sobrevivir? 

Soñar. Yo también tengo derecho. Me pasa lo que a King. He tenido un sueño. Un sueño en el que los que gobiernen mi país:

1. Sean honrados.

2. Piensen en mi patria, no en su partidillo político.

3. Sean serios en la gestión, gastando con la cabeza (austeridad).

4. Animen a los bancos, en teoría saneados, a ayudar a las empresas a trabajar en lo que constituye su trabajo y no a embarcarse en maravillas financieras, domiciliadas todas ellas en la misma dirección de Delaware.

5. Digan la verdad.

6. Sueñen, con sueños reales, basados en unas cuentas serias. Lo contrario, en catalán, se llama “ser somiatruites”, o sea, “persona visionaria o que se ilusiona fácilmente con cosas imposibles o extrañas”. 

7. Animen a los chavales jóvenes a ser ciudadanos del mundo, con oportunidades en todas las ciudades y pueblos del mundo, no solo en San Quirico y alrededores.

8. Animen a todos, chavales y no tan chavales, a pensar que los únicos responsables de su éxito o e su fracaso, son ellos. En algún libro escribí que la canción “Tú, solo tú” debería ser de estudio obligatorio en los colegios.

9. Animen a todos, chavales y no chavales, a ser buena gente. O, por lo menos, gente que lucha por ser buena gente. 

10. Que se vea que ellos luchan por ser buena gente. Porque si en uno de mis periódicos veo la foto de un mozo de estos que mandan –no tan mozo– con su nueva moza –no tan moza– y pienso que este es el responsable de cosas muy serias que afectan a mis nietos, le pido que se calle y que, cuanto antes, se vaya.  

Me ha salido un decálogo porque he decidido parar. Tenía cuerda para rato.

Cuando trabajaba en la tienda de mi familia en Zaragoza hace muchos años, venían los representantes comerciales a enseñarnos el muestrario. De aquella época me ha quedado examinar lo que se me ofrece como si fuera un muestrario.

Mariano me ofrece seguir como hasta ahora, obedeciendo a Ángela, lo que me gusta mucho. Le falla su partido. Jaula de grillos es un calificativo amable. Jaula de grillos todos honrados es una falsedad. Y de sueño, nada. Comprendo tu posición, Mariano. Quizá yo haría lo mismo: obedecer y tapar agujeros, con esa cuadrilla que tienes alrededor y que no hace más que fabricarlos. Y si te digo que sueñes y que nos ilusiones, seguramente dirás: “¡Para soñar y para ilusionar estoy yo!”.

De los demás, no tengo mucha idea. Sé que todos obedecerán a Ángela. Eso me tranquiliza. Aunque no haga falta remarcarlo, cuando digo todos, quiero decir TODOS, los que sonríen y los que parece que siempre están enfadados, buscando venganza contra los malos.

Pero ninguno, ninguno, capaz de soñar. Y ya ha dicho el Papa lo que pasa cuando se pierde la capacidad de soñar y –añado yo– el vuelo, que podía ser de águila, se convierte en ridículos saltos de gallina.

Ahora me explico por qué apago la tele cuando empieza la información sobre las campañas electorales. 

]]>
<![CDATA[El no de Barcelona a la independencia]]>2015-05-13T05:00:00+02:002015-05-13T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-05-13/el-no-de-barcelona-a-la-independencia_793274/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Las elecciones municipales tienen una dinámica propia y se vota –la mayoría de las veces– en clave de ciudad. Parece que esto es lo que va a ocurrir en Cataluña porque las encuestas que está publicando El Periódico de Catalunya sobre las cuatro capitales catalanas (falta por conocer la de Tarragona) indican que los alcaldes actuales van a ser reelegidos. Y que la principal razón es que los ciudadanos creen que –pese a la crisis– sus ciudades han mejorado.

Cierto que en Barcelona Xavier Trias (CiU) va a perder concejales y que la encuesta del CIS da a Ada Colau, la candidata de una amplia plataforma de izquierdas apoyada por ICV y Podemos, la victoria. Pero la creencia general –y lo que dice la encuesta de El Periodico– es que la lista Trias será la más votada, aunque luego la formación de una mayoría de gobierno pueda resultar extremadamente complicada.

En Girona Carles Puigdemont (CiU) puede incluso ganar un concejal y en Lleida, el alcalde y presidente del PSC, Àngel Ros, perderá su actual mayoría absoluta pero será reelegido con comodidad. Y parece que algo similar pasará en Tarragona con el alcalde socialista Josep Fèlix Ballesteros. Así pues, el escenario de las capitales catalanas será continuista pese al aumento de los votos para las candidaturas de protesta social, como Colau y las CUP, o a las más reticentes al nacionalismo (Ciutadans entrará en los ayuntamientos de las cuatro capitales, en las que hasta ahora estaba ausente).

Pese a la oleada independentista de los últimos años y el crecimiento de las candidaturas de protesta (Barcelona en Común, las CUP, Ciutadans e incluso ERC), el voto de las capitales catalanas va a ser de cierta continuidad. Y la llamada sociovergencia –la larga pugna por el poder entre convergentes y socialistas que no excluye colaboraciones puntuales– va a seguir siendo dominante, aunque con menos fuerza que hace cuatro años.

En este sentido es curioso que en Girona, donde los socialistas gobernaron desde 1979 hasta el 2011 –cuando fueron desbancados por Carles Puigdemont– y donde la mayoría de dirigentes conocidos (Joaquim Nadal, Marina Geli y Pia Bosch) se han separado del partido por poco soberanista, el PSC parece que va a continuar siendo la segunda agrupación. Aunque se queda con cuatro concejales frente a los siete actuales, el partido de Miquel Iceta –encabezado por Silvia Paneque– va a seguir siendo la segunda fuerza, por delante de ERC. Es relevante porque, como explica el conocido periodista Rafael Nadal –hermano del antiguo alcalde socialista (Joaquim Nadal) que abandonó el PSC–, Girona no es que sea independentista, es que ya vive como si Cataluña fuera independiente.

Claro que para sacar conclusiones sólidas habrá que esperar al 25-M porque la clara victoria de David Cameron en el Reino Unido –cuando todas las encuestas daban un parlamento casi ingobernable– aconseja la máxima prudencia. Las municipales son municipales, pero revelan también tendencias. En Cataluña, la primera es que CiU y el PSC siguen siendo más relevantes de lo que se podría pensar.

La segunda es que, al menos en las cuatro capitales, no hay el terremoto independentista que la ANC, CDC, Artur Mas y ERC han pronosticado en los últimos meses. Quizás la mayor novedad será el mayor número de concejales elegidos en listas de protesta social y la irrupción de Ciutadans (6 concejales en Barcelona, 3 en Lleida y 1 o 2 en la soberanista Girona), que sólo puede ser entendida como una reacción de fatiga frente “al procés”.

En el caso de Barcelona, el resultado va a poner de relieve una clara reticencia a la opción independentista. En efecto, los dos partidos (CiU y ERC) que avalan la llamada “hoja de ruta” a la independencia no van a obtener buenos resultados y van a quedarse lejos de la mayoría absoluta. CiU con un 22,6% baja 5,6 puntos y 3 o 4 concejales (se queda con 10 u 11 de un total de 41). Es un mal resultado pese a seguir siendo la lista más votada. 

Por su parte, ERC dobla su porcentaje, hasta el 10,2% y logra 4 o 5 concejales (ahora tiene 2), pero tampoco quedará contenta. Hace años su  candidato Jordi Portabella (ahora apartado por Junqueras) ya obtuvo ese número de regidores cuando gobernaba con el socialista Joan Clos. Y el cálculo de la dirección de ERC hace unos meses era que Alfred Bosch –actualmente diputado en Madrid– lograría ser la lista más votada (como en las elecciones europeas) y sería el primer alcalde independentista de la capital de Cataluña.

Sin embargo el dato más sustancial y revelador es que la suma de CiU y ERC alcanza sólo un 32,8% frente al 33,7% de hace cuatro años, lo que indica que el independentismo está estancado y a la baja pese al “procés”, el 9-N y las tres grandes manifestaciones del 11 de setiembre del 2012, 2013 y 2014. Y eso en el caso de que todos los votos de Trias se puedan contabilizar como independentistas, porque el actual alcalde, que pelea por apropiarse de todo el voto moderado frente a Ada Colau, ha repetido que no le interesan unas municipales en clave soberanista.

Es cierto que sumando las CUP (extrema izquierda independentista y asamblearia) que pasan del 1,9 al 5%, el independentismo sube hasta el 37,8% (el 34,7% en el 2011), pero tampoco alcanza la mayoría municipal y además es una imposible coalición de gobierno. Y el alza de las CUP en toda Cataluña indica que Artur Mas se equivocó con la apuesta independentista. Cuando un partido con ADN moderado, tradicionalmente centrista y de orden (la CiU que pactaba con Adolfo Suárez, Felipe González y José María Aznar), escoge el camino de la protesta continua y cuestiona el Estado de derecho, no recoge los hipotéticos dividendos que vuelan hacia formaciones más radicales. Primero ERC, luego la CUP.

Globalmente, todo el independentismo unido (con los electores de Unió y los moderados de Trias dentro) suma el 38,7% y el resto de partidos diversos que no  asumen la hoja de ruta alcanzan el 58,1%. Claro que no se pueden contraponer absolutamente estos dos porcentajes. Primero porque entre los que no suscriben la hoja de ruta (PPC a la baja, Ciutadans al alza, PSC a la baja y Barcelona en Comú al alza) el pacto es totalmente imposible ya que sus posiciones tanto sociales como respecto al encaje de Cataluña en España son muy diferentes. Van desde los “constitucionalistas estrictos” y refractarios al Estatut del 2006 del PP y Ciutadans, a los federalistas e impulsores de la Tercera Via del PSC, hasta el variado pelaje de Barcelona en Comú, en el que hay federalistas, confederalistas, gente que se apunta a la Tercera Via y partidarios del derecho a decidir.

Pero lo que nadie puede discutir es que, en unas elecciones municipales que el independentismo ha vendido como una previa de las plebiscitarias del 27-S, los barceloneses que se inclinarán por los partidos cercanos a la hoja de ruta de Artur Mas suman todo lo más (la CUP no ha suscrito la hoja de ruta) un relevante pero minoritario 37,8%. No es la mayoría “excepcional” que Artur Mas pidió para sí en las elecciones anticipadas del 2012 y que ahora es una condición indispensable –no forzosamente  suficiente– para exigir la independencia.

Pero el Gobierno de Madrid se equivocará si interpreta ese resultado como un éxito porque los barceloneses que votarán a favor de la política de Rajoy –un constitucionalismo estricto y contrario al Estatut del 2006– será un porcentaje muy respetable pero todavía más minoritario, el 24,6%. El resultado de Barcelona dará felices dolores de cabeza a Trias, pero debería obligar a reflexionar tanto a Artur Mas como a Mariano Rajoy. Están elegidos para resolver el problema, no para mantenerlo por los siglos de los siglos.

]]>
<![CDATA[Repensar la sociedad]]>2015-05-08T05:00:00+02:002015-05-08T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-05-08/repensar-la-sociedad_789949/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/El lunes comí con Javier Marcet y Nacho, uno de sus hijos. Javier fue jugador del Madrid, del Español y de la selección nacional, además de abogado y economista por Deusto. O sea, lo normal. Cualquier futbolista hace eso. Ja.

Cuando yo estudiaba en Barcelona, vivíamos en el mismo barrio. Íbamos al mismo bar. Él era cinco años mayor que yo, y además internacional, lo que hacía que le mirase de lejos, con un cierto respeto. Jugaba de maravilla. A mí me admiraba que, cuando corría, llevaba la bola pegada al pie. No se le separaba ni medio metro.

Coincidí con él en la editorial Salvat, donde él trabajaba, junto a un equipo fenomenal de directivos. Les ayudé en el lanzamiento de Monitor, que me parece que fue la primera enciclopedia en fascículos que salió en España, y nos hicimos amigos. Él seguía teniendo cinco años más que yo, pero, como los dos habíamos “crecido” y él ya no era internacional, lo veía más cercano.

Javier ha escrito un libro, Repensar el fútbol.

Cuando una persona de su nivel intelectual y deportivo te dice que hay que repensar el fútbol, te da a entender que quizá hay que darle vueltas a lo que es ese negocio/juego/deporte que nos envuelve por todas partes, jugándose hoy por la tarde el último partido de la jornada 34 mientras el primer partido de la 35 está esperando en la puerta a ver si acaban ustedes de una vez, que tenemos que jugar nosotros para que la semifinal de ida de la Champions se pueda jugar antes de la semifinal de vuelta y lo mismo le digo de la jornada 36 que viene muy interesante.

Para entrar en faena, voy al diccionario y veo que “repensar” es como “reflexionar”: “pensar atenta y detenidamente sobre algo”.

Javier ha reflexionado sobre el fútbol y, en la dedicatoria del libro, le pide perdón a su mujer “a quien tanto tiempo ha robado para dar a luz este libro”. Detalle que me parece de una gran finura en un marido que lleva 61 años casado y que se sigue preocupando porque no le hace el debido caso a su mujer.

Mi amigo ha reflexionado sobre el fútbol. Hoy dirían que ha hecho pedagogía sobre el fútbol. Y como cada semana digo que para hacer pedagogía hay que ser pedagogo y para ser pedagogo hay que saber de aquello, os puedo decir que el lunes comí con un pedagogo.

Como además, Javier y sus hijos tienen una Fundación en la que forman chavales para el deporte, y en la contraportada de su libro he visto que intentan acompañar a los chavales en “su camino hacia el éxito, escrito con tres palabras básicas: humildad, honestidad y humanidad”, pienso: “Leopoldo, lee este libro, a ver si te enteras”. No me servirá en mi camino hacia el éxito deportivo, porque llego tarde. Pero igual me sirve para mi camino. Punto.

He leído las reflexiones y, como me pasa siempre, me he quedado enganchado en una frase. Y cuando me engancho en una frase, me engancho. Quiero decir que, seis días después de leerla, a la mínima ocasión se la suelto al primero que pasa por la calle, aunque no venga a cuento.

Esta viene a cuento: “A medida que el tiempo pasa, las cosas que no se cuidan se deterioran”.  Alguno pensará: “¡Vaya novedad!”. Aquí Javier no habla de novedades. Habla de que las cosas que no se cuidan se deterioran. Yo aprovecho el rebufo y digo que “las cosas” son todas las cosas: el matrimonio, la familia, la empresa, el partido político, el municipio, la autonomía, la nación…y el fútbol.

Seguramente, en cuanto desnaturalizas algo y lo conviertes en otra cosa, aunque el nombre siga siendo el mismo, empieza el deterioro.

Me voy a Irún. Vuelvo en seguida.

Mi madre era irunesa. Presumía mucho de ser “de la frontera”. Eran los tiempos en que el Real Unión de Irún era un equipazo. Ganó tres veces la Copa del Rey. Mi madre, chica joven y guapa, salía con los jugadores, chicos jóvenes y guapos. No ricos. Siempre me habló de Luisito y Pedro Regueiro, y de René Petit. (El portero era Emery, abuelo del actual entrenador del Sevilla. De ese no me habló. No debía ser de la pandilla.)

René era ingeniero de caminos. Fue el ingeniero jefe de la construcción del pantano de Yesa y vivía allí. Mi madre me contaba que los días que tenía partido René cogía una moto y se iba desde Yesa al lugar donde se jugaba el encuentro. Al acabar, se volvía, porque el lunes había que trabajar. Como entonces no había televisión, los partidos se jugaban los domingos a una hora que permitía que el futbolista pudiera volver al trabajo.

Leo en Wikipedia que el Real Unión tuvo su época dorada hasta que el profesionalismo llegó.

A Luisito Regueiro le fichó el Madrid. Todo lrún se revolucionó. ¿Cómo nos va a traicionar este chico yéndose a otro equipo? (Ya se ve que todo está inventado. Que cuando los del Barça se enfadaron con Figo, no hacían nada nuevo. Lo nuevo fue la cabeza de cerdo que le tiraron al campo.) El padre de Luis le decía a mi abuelo: “Pero ¿cómo va a decir que no al Madrid si le han puesto un caramelo en la boca?”. 25.000 pesetas de caramelo eran muchas pesetas en aquellos años, y Luis Regueiro se fue al Madrid. Y poco a poco, el Real Unión fue para abajo y ahora está en segunda división B.

Al principio del artículo he dicho que el fútbol era “ese negocio/juego/deporte” y lo he puesto por ese orden, porque creo que lo del deporte se les ha olvidado a muchos. Si a René Petit le llegan a decir que un equipo cotizaría en bolsa y que los jeques árabes se pondrían en cola para comprar equipos, o que un jugador sería propiedad de un fondo de inversión y que los jugadores llevarían en la camiseta el nombre de un país que muchos de ellos no han oído nunca y que casi ninguno sabe dónde está ni le importa, vende la moto y se queda en Yesa los domingos. ¡Si él iba a jugar! ¡Y a ganar, por supuesto! Pero cuando metía un gol, no se le echaban encima los demás jugadores, los suplentes, el médico, el entrenador y seis señores que pasaban por ahí; y cuando perdía, salía a la calle sin temor a que nadie le insultase.

Aquí hay muchos millones. Normalmente, de deuda. Pero millones. Hay que ganar como sea. Y al que ha de ganar como sea no le pidas muchas delicadezas, que él está defendiendo, quizá sin saberlo, la cuenta de resultados del club. Y, a lo largo del partido, el presidente está pensando en que, si ganan, entrará dinero por las camisetas, la tele, las giras… Luego le resta las primas que se ha comprometido a pagar a los jugadores si ganan, y da la orden: “¡Hay que ganar!”

Javier, en su libro, dice que es una “Guía práctica para devolver el espíritu amateur al fútbol moderno”.

Y como siempre me voy de una cosa a otra, pienso en la sociedad. En la sociedad española, que es la que tengo más cerca. Y que es donde viven esos padres –yo lo he visto– que cuando van al colegio a ver jugar al fútbol a sus hijos –he dicho jugar–, le gritan al pobre chaval: “¡Estás acabao!”, frase que si se la dijera Popovic, entrenador del Zaragoza, a Borja Bastón, delantero, me parecería un insulto. Y cuando se la oigo decir a ese padre, que en la vida normal tiene fama  de ser educado, fino, y hasta un poco estiradillo, me da pena/asco/repugnancia, a la vez  que pienso que, desde que alguien inventó lo de la competitividad, nos lo hemos creído, y estamos trabajando para fabricar monstruitos que, en cuanto vean un billete de pocos euros, se lanzarán a la yugular de su prójimo/a, armados con una pistola o con un invento financiero que, señora, se lo aseguro, tiene liquidez inmediata (falso) y que le permitirá vivir tranquila los años que le quedan de vida (falso).

Como es natural, me gustaría que la política tuviera espíritu amateur. No consigo enterarme de lo que cada partido me ofrece. Sé que todos quieren ganar. Lo malo es que, el día después de las elecciones, todos me asegurarán muy seriamente que han ganado. Las idas y venidas son constantes. Cuando uno molesta, se le echa. Viene el otro y dice lo contrario, con grandes aplausos de la clientela, que no se ha enterado de nada, pero que piensa que, como ese señor lleva corbata/no lleva corbata/se peina con raya/lleva coleta es el summum de las bondades políticas y el que llevará a España al triunfo. (Para que el artículo no quede machista, donde pongo señor añádase señora, con falda, pantalón, pelo corto, pelo largo, etc.)

Vi ayer el partido entre el Barça y el Bayern. Me pareció aburrido hasta que Messi se despertó. Este también lleva la bola pegada a la bota. Me distraje un poco durante el encuentro, porque, después de leer el libro de Javier, me fijo en muchas cosas: en los tatuajes de los jugadores, en las botas de colorines diversos según quién las pague; me fijo en el que se quita la camiseta porque ha metido un gol, en el que pega un codazo que no se ve pero que sí se ve en la repetición…

Deterioro general. No es verdad que cualquier tiempo pasado fue mejor. En absoluto. Todos los tiempos han sido iguales. Pero ¿por qué no nos fijamos en este tiempo, que es el nuestro, y procuramos arreglar el deterioro?

El deterioro está siendo rápido. Las reformas universitarias se suceden, sin atacar lo fundamental: la formación de los chicos como personas.

Hay familias que se creen que la culpa de lo maleducados que son sus hijos es de Wert. No, hombre, no. Es vuestra. El deterioro de la sociedad empieza cuando la familia se deteriora. Cuando el marido no le pide perdón, como ha hecho Javier, a su mujer por una supuesta falta de atención y cuando la mujer hace lo mismo. Y cuando los hijos, criados en ese ambiente, son más ordinarios que la lija del 7, aunque sean másteres por la mejor Escuela de Negocios del mundo, que yo ya sé cuál es, pero que no lo digo, para que nadie se moleste.

Repaso el índice del libro de Javier y me paro en un capítulo: “No digas nunca ¡basta!”

Y pienso que quizá por comodidad, o por pereza, o porque todo cuesta esfuerzo y nos cansamos, hemos dicho ¡basta! y tenemos una sociedad blandita, que quiere el bienestar, pensando que el bienestar es gratis, una sociedad a la que le gusta tener derecho a casi todo y que, con eso de la competitividad, ha decidido que yo tengo que pensar en y , en ti y él en él.  

Pues a trabajar, porque algún día habrá que parar el deterioro.

Vamos, digo yo.

]]>
<![CDATA[Abanca debe saber que España no es Venezuela]]>2015-04-27T05:00:00+02:002015-04-27T10:30:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/editorial/2015-04-27/abanca-escotet-espana-no-es-venezuela-el-confidencial_783061/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/La entidad financiera Abanca compró el pasado viernes media página de publicidad en un medio económico para anunciar, en un gesto insólito en la banca española, una demanda por “infracción al honor” contra Titania, editora de El Confidencial, su director y dos de sus redactores. El gesto, repetimos, inaudito, obliga a este diario, por segunda vez en su historia, a insertar en su portada un editorial para reafirmar los valores que guían, día a día, la labor de este medio.

Unos valores que consisten en ejercer el periodismo con libertad, independencia y rigor informativo, buscando siempre la excelencia. Ese rigor informativo que, al parecer y porque las informaciones no han resultado de su agrado, han llevado a Abanca y a su dueño a acusarnos de “altavoz de informaciones calumniosas interesadas”.

En sus catorce años de existencia, El Confidencial siempre se ha mostrado como un medio crítico con el poder y férreo defensor de los derechos de los ciudadanos. Esta actitud, que incluye la salvaguarda de los ahorradores frente a los grandes actores económicos, ha sido en todo momento bien entendida por la banca española, con la que mantenemos una relación de fair play incluso dentro de la disensión. Sin embargo, Abanca, con esta demanda y, sobre todo, con la publicitación de la misma, pretende amedrentarnos y hacernos callar en una maniobra más propia de países como Venezuela que de democracias europeas como la española.

Abanca es propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet, que compró Novagalicia por 1.003 millones después de que hubiera sido rescatada con 9.000 millones del dinero de todos los españoles. Debe ser consciente el señor Escotet de que España, afortunadamente, no es Venezuela, y que El Confidencial es “independiente de cualquier grupo político, económico y de presión”.

Banesco –el holding venezolano de Escotet– se dio a conocer en España en la subasta de NCG Banco. Lo primero que hizo entonces Escotet, antes de que se resolviera la puja, fue llevarse a algunos de los principales periodistas financieros de este país de viaje al Caribe (a Venezuela, incluyendo Isla Margarita, y Miami).

En el caso de Banesco, como en del resto de los bancos, El Confidencial ha tratado de adelantarse en la información –así, dimos en primicia su victoria en la subasta de NCG o el nombre de la nueva marca, Abanca–, de ofrecer el insight –quiénes fueron los hombres clave o la sorprendente explicación de que su oferta fuera mucho más alta que las demás– y de dar noticias exclusivas, tanto positivas (por ejemplo, su decisión de resarcir a todos los preferentistas aunque perdieran el arbitraje) como negativas.

El problema es que, en el caso de Escotet, ha habido muchas sombras desde el principio. Primero fueron sus problemas para encontrar financiación para pagar la compra de NCG y la insólita decisión de nombrar una nueva cúpula de la entidad –incluyendo a su primo– antes de recibir la preceptiva autorización y de realizar dicho pago, algo que no se ha hecho en ninguna otra adquisición de una entidad nacionalizada: por ejemplo, BBVA no había nombrado a nadie en Catalunya Banc hasta que recibió dicha autorización la semana pasada.

El Confidencial no calló tampoco cuando Escotet decidió duplicar el sueldo del consejo, cuando criticó duramente a los anteriores gestores de NCG y, sobre todo, cuando Abanca fue la primera entidad que liberó provisiones (es decir, no sólo no dotó más para los activos problemáticos, sino que ‘desdotó’ porque le sobraban) para mejorar unas cuentas que presentaban fuertes caídas en el negocio hasta junio. Ni Santander, ni BBVA, ni CaixaBank, ni Bankia, ni Popular, ni Sabadell han hecho nada parecido. De hecho, el presidente de este último –el que más adquisiciones ha acometido–, Josep Oliu, alertó de que el sector no podrá liberarlas tampoco en 2015.

Ahí se produjo el primer encontronazo con El Confidencial, puesto que a Escotet no le gustó nada que alguien contara todas estas informaciones en vez de alabar sus ‘grandes resultados’. Tampoco le gustó que este diario publicara que él y sus testaferros aparecen en la lista Falciani de cuentas ocultas en el HSBC suizo, aunque las cantidades no eran demasiado relevantes para alguien con una fortuna de más de 3.000 millones.

Pero lo que ha agotado la paciencia de alguien al parecer tan poco acostumbrado a la prensa libre es que contemos que en 2014 ha enviado a la CECA un beneficio consolidado mayor que el del mismísimo BBVA gracias, básicamente, al fondo de comercio negativo generado por el bajo precio pagado por NCG y los créditos fiscales, algo que ha confirmado el propio subgobernador Fernando Restoy en el Congreso y que El Confidencial ha puesto de manifiesto en otras adquisiciones como la de CAM por Sabadell o la de Banco de Valencia por CaixaBank. Tampoco ha sentado bien a Escotet que se aireen las investigaciones del Sepblac sobre algunos clientes de la entidad.

En resumen, catorce años después, la política editorial de este medio sigue siendo la misma: responsabilidad, rigor informativo e independencia de cualquier grupo político, económico y de presión. Y ninguna demanda publicitada a golpe de talonario nos hará cambiar. Exactamente la misma con todas las entidades y empresas. El ejemplo más claro quizá sea el de Caja Madrid, cuando en 2009 advertimos del peligro que tenía adquirir sus preferentes, lo que provocó la indignación de Miguel Blesa (aparecemos en sus famosos correos). Ya sabemos todos qué ha pasado con las preferentes, dónde está hoy Blesa y dónde está El Confidencial.

]]>
<![CDATA[Dos tortugas y una lavadora]]>2015-04-22T05:00:00+02:002015-04-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-04-22/dos-tortugas-y-una-lavadora_764049/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/Good friends, good books and a sleepy conscience: this is the ideal life

Mark Twain

 

La reciente tragedia de los (ponga aquí el número) inmigrantes tratando de alcanzar las costas de la Unión Europea ha vuelto a aflorar los sinceros sentimientos de nuestra sociedad, de sus representantes políticos y religiosos y de los medios. “No puede volver a ocurrir” decimos todos. “Es terrible”, lloramos mientras encendemos una vela dentro de un tubo rojo que colocamos con mimo en algún lugar para el duelo. “Intolerable”, exclamamos con ira mientras nos hacemos una foto con cara circunspecta y fondo blanco para el hashtag #JeSuis700Lampedusa que colgamos a hora de máxima audiencia en Twitter, sistema que, tras su uso por Michelle, ya se ha mostrado más efectivo y más barato que el consabido cerosiete como lavadora de conciencias.

Lloramos, insisto, con pena sincera. Protestamos por la inacción de nuestras autoridades, siempre responsables de males que observamos, impotentes. “¿Y qué puedo hacer yo?”, nos preguntamos mientras marcamos la celda correspondiente en la declaración de la renta. Agitamos nuestras conciencias contra los culpables, conocidos, presuntos o totemizados, como el capitalismo, ese enemigo “incompatible con la vida” al que un partido acusó, con los cuerpos aún perdidos en el mar, en ese tuit que sigue revolviendo las entrañas por su falsedad mezquina.

Mientras tanto, más allá de lamentos, protestas o hashtags, más allá de reuniones de los líderes europeos y mundiales, más allá de comisiones de expertos que debatirán sin solución hasta la próxima tragedia, ¿qué hacemos? “Debemos impedir que las mafias puedan siquiera botar las lanchas”, proclamaba Matteo Renzi, olvidando que la prohibición es el combustible del hambre y el detonante de la muerte. La ley seca en los años veinte o la actual guerra contra las drogas son ejemplos dramáticos de cómo la prohibición sólo causa muerte y miseria.

“Es fundamental lograr que se den las condiciones de vida en origen que impidan el deseo de emigrar”, como si el dinero dedicado a la tarea no sirviese a algo distinto que al enriquecimiento de la casta local (esa sí, real) y de los intermediarios extranjeros, como presuntamente ha ocurrido en los programas de petróleo por alimentos de Naciones Unidas.

Y nada. Nada es la palabra que mejor define nuestra actuación. Nada hacemos, más allá de lágrimas, velas rojas y lamentos, cuando más de 700 mueren por alcanzar su sueño. Cuando más de 120.000 han alcanzado Italia en 2014 huyendo del hambre y la guerra. Un sueño vetado por los mismos que compramos sus CD piratas en los paseos marítimos de la costa, por los mismos que dejamos hacer trencitas coloridas a nuestras hijas por madres que trabajan con sus bebés a cuestas. Ahí no nos importan los salarios mínimos, las garantías legales, los impuestos que paga el peluquero. No. Ahí lavamos nuestra conciencia, de nuevo, a través, eso sí, del único mecanismo que liberará a África del proteccionismo europeo: el comercio.

Porque eso es precisamente lo que no estamos dispuestos a ceder. La primacía de nuestros sectores productivos, de nuestra gente, de los nuestros, para que unos extranjeros se lleven lo que tanto tiempo nos ha costado construir. Nuestro estado social, ese que mantenemos tanto a costa de los impuestos a los ricos como a costa de la vida de quienes quieren migrar. Porque ¿qué es sino la Política Agraria Común más que un impedimento al desarrollo de quienes producen más barato y cubren igual nuestras necesidades? ¿Qué han sido las infames cuotas a la producción lechera? ¿Las subvenciones al carbón? Podrá señalar el lector avezado “es que en Europa exigimos unos controles fitosanitarios y de protección al medio ambiente y al desarrollo sostenible y a las emisiones de clorofluorocarbonos que ellos no exigen”. Y a los grandes expresos europeos, añadiría mi padre. Ellos. Los más interesados en adaptarse a nuestras normas, a nuestras barreras de entrada (pues no son nada más, revestidas de esa nueva conciencia verde que todo abarca), ellos, no se adaptan. Castigados al ostracismo comercial y con él a la pobreza. “Pero oiga, que yo cumplo todos los requisitos”, alega siempre alguno, tan despistado como bien asesorado por algún bufete occidental. Y entonces le decimos que no, que no ha etiquetado en swahili o que el tamaño de los riesgos bioclimáticos en el envase no alcanza el tamaño exigido por la normativa.

No seamos hipócritas, al menos al reflexionar sin necesidad de convencer a otro más que nosotros mismos. Nuestra sociedad es costosa. Nuestros derechos son caros. Lo sabemos. Y no estamos dispuestos a compartirlos. Desde nuestro deseo de solidaridad estamos dispuestos a enseñarles; a montar escuelas y hospitales in situ. A aumentar nuestra participación en programas humanitarios del cerosiete al unodiez. Pero no estamos dispuestos a compartir, sabiendo que compartir supone renunciar. Más personas con los mismos recursos. Uf. Imposible.

Abrir las fronteras es la única solución al drama actual. Esa ausencia interna de barreras con nuestros socios europeos ha permitido que la mano de obra se desplace allí donde se la requiere, evitando cargas sociales, fracturas y el desmembramiento de la sociedad española. Nadie quiere alejarse de los suyos para lograr un trabajo. Pero para muchos españoles esa y no otra ha sido la única solución. Quizá deberíamos plantearnos en que quienes huyen de la miseria jugándose la vida, explotados por mafias que sólo responden a incentivos, magistralmente señalados por Gary Becker, tienen la misma sensación que nuestros compatriotas que buscan su sustento en Alemania, Reino Unido o Chile. Sin jugarse la vida, eso sí, y menos mal.

Así pues, asumamos el reto y nuestra parte de culpa. No, no se trata de culpar a la sociedad, no. Se trata de hacer examen individual de conciencia, de pensar si cada uno de nosotros estamos dispuestos a reducir nuestro nivel de vida el tiempo que sea necesario para que el viaje desde la pobreza real (no la que aquí definimos como tal) al progreso no suponga jugarse la vida. Si estamos dispuestos a competir por nuestro puesto de trabajo con ellos, para que puedan trabajar, cotizar y enviar remesas a sus familias en origen que permitan el desarrollo local. Porque, desengañémonos, no lo quieren todo. Quieren trabajar.

Bajarán las prestaciones sociales. Los derechos. Y los precios, también bajarán los precios. Y los sueldos, al desaparecer necesariamente el salario mínimo, se verán inicialmente afectados por el exceso de oferta; ese salario mínimo del que carecen los países europeos más prósperos y que para muchos son el modelo, como los nórdicos. Pero también bajarán las muertes. ¿Estamos dispuestos a asumir lo que esto supone, a competir por nuestro trabajo, a permitir que accedan en igualdad de condiciones? Quizá entonces nos demos cuenta de que, cuando pedimos impuestos a los ricos, lo que hacemos es blindar nuestra conciencia y eximir nuestra responsabilidad. Porque, frente a los desesperados, ricos somos todos los habitantes de este país. Sin excepción.

Mientras charlamos y discutimos desde nuestra prepotencia occidental sobre lo que ellos necesitan, podemos estar tranquilos. Las dos tortugas afectadas por el vertido del pesquero ruso en Canarias ya están limpias y nadando en libertad. Una operación rápida e imprescindible y que no habrá llegado a los 50.000 euros. Un buen precio por la lavadora de conciencias.

]]>
<![CDATA[De héroes y villanos]]>2015-04-06T05:00:00+02:002015-04-06T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-04-06/de-heroes-y-villanos_752814/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/"Central bankers have been the real heroes of the financial crisis" (R. Scholsstein, CEO Evercore Capital Partners)

Ahora que parece que las grandes cifras económicas apoyan la recuperación en España, no tanto en Europa, y a pesar de quedar aún un largo recorrido hasta que volvamos a los niveles de empleo precrisis (que yo cifro en 8-10 años), con el enorme sufrimiento y la penuria que eso supondrá en no pocas familias españolas, quizá es el momento de parar siquiera unos minutos y reflexionar sobre la forma en la que la recuperación se está produciendo. Y, dentro de la perspectiva multidimensional que tal análisis exige, voy a centrar en esta ocasión el mío en los bancos centrales, los magos que guardan la llave del cofre de los dineros, esa llave que para tantos tanto han tardado en girar, al menos aquí en Europa. Pues fuera, en los países más desarrollados, tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos como en Japón esa llave ya abrió las cajas. Y muchos colegas, por no decir el 90% de quienes apoyamos la economía de mercado como la única vía para compatibilizar desarrollo individual, social y económico (lo que en el argot de los economistas denominamos el mainstream, la corriente mayoritaria), muchos colegas, digo, ponen a esos países como ejemplo de lo que aquí (en Europa) habría que hacer, y en particular a sus banqueros centrales. Me centraré brevemente en ciertos efectos que la política monetaria de los bancos centrales de EEUU y Japón ha tenido, y que en general suelen ser convenientemente distraídos tanto por mis colegas como por los medios.

Es ya un mantra escuchar los millones de empleos que la política económica de la Administración Obama, combinada con las políticas expansivas de la Reserva Federal dirigida entonces por Ben Bernanke, ha logrado crear desde el comienzo de la crisis. Han sido necesarios 76 meses para recuperar los trabajadores empleados en enero de 2008, pero lo importante es que se ha logrado y que la tendencia es al alza. Y eso es muy relevante.

Lo que no debe llevar a engaño es la forma en que se materializa ese empleo en la estadística oficial. Una de las principales críticas que escuchamos en España, con razón, es la manera en la que se contabiliza el empleo. Sin embargo, jamás escucharán nada parecido respecto de las cifras norteamericanas. Se aceptan como verdades sin fisuras, sin merma, sin discusión. Y, por supuesto, como todo en la Administración, la clave está en la estadística.

El creciente demográfico de los EEUU es sencillamente extraordinario. Las proyecciones a fecha de hoy señalan un nacimiento cada ocho segundos, una muerte cada doce, un inmigrante (saldo neto) cada treinta y tres, una ganancia de un individuo cada quince segundos; con 322 millones de habitantes, es el tercer país más poblado del mundo.

Desgraciadamente, el acceso al mercado laboral no ha seguido la pauta creciente de la demografía. Todo lo contrario. 

Fuerza laboral norteamericana; participación en tanto por ciento, 16 años o más. Fuente: Bureau of Labor Statistics – BLS

Si en 1978 la población era de 222,5 millones de habitantes, hoy son 100 millones más; a pesar de ello, la fuerza laboral se mantiene exactamente en los mismos niveles que entonces en términos porcentuales; es decir, no ha habido un acceso al mercado laboral proporcional al del crecimiento de la población. Por supuesto que la productividad explica mucho (menos personas trabajando logran el mismo producto hoy que hace treinta años), pero no es el único factor. También es necesario considerar quiénes tratan de acceder al mercado laboral y, asimismo, quiénes han abandonado toda esperanza, por la razón que sea.

Como señala el gráfico anterior, si quienes no buscan trabajo en la actualidad (una modalidad de la estadística de empleo reflejada como NILF, Not In The Labor Force, y de los que ya tuvimos ocasión de hablar aquí) lo estuviesen buscando, la tasa de desempleo que tendrían los EEUU sería del 9% frente al (magnífico pero tramposo) 5,5% actual. En 1978 (año en el que la tasa de participación de la fuerza laboral norteamericana era la misma que hoy) menos de 60 millones de personas no buscaban empleo; hoy son casi 93 millones.

Una sencilla regresión lineal de la evolución de la participación de la fuerza laboral norteamericana desde la llegada al poder del actual presidente Obama se recoge en el ulterior gráfico; la fiabilidad del modelo está, desgraciadamente, garantizada por el 95% del coeficiente de determinación, R2. No es aventurado decir, pues, que Obama logrará el pleno empleo a base de sacar a gente del mercado de trabajo

Evolución de la tasa de participación de la fuerza laboral en los EEUU. Ene 2009 – Feb 2015. Elaboración propia a partir de los datos de BLS

Otro “éxito” que algunos observan es el de la economía japonesa. Conocida como 'Abenomics', la política económica del primer ministro nipón Shinzo Abe se ha basado en una aplicación de manual de las políticas keynesianas de relanzamiento de la demanda agregada, apoyado por el banquero central Kuroda, quien ha efectuado una brutal expansión de la oferta monetaria que alcanza el 60% del PIB. 

Como el gráfico refleja con claridad, las tres flechas de Abe han acertado de pleno en la diana que siempre hemos señalado algunos (por citar a unos pocos conmigo, sin ánimo de repartir culpas, valgan María Blanco, Daniel Lacalle, Carlos Rodríguez Braun,…): la de los mercados financieros, que viven, tanto en Japón (ver gráfico) como en EEUU y ahora en Europa una euforia digna de los mejores tiempos previos a la burbuja. A algún sitio tiene que ir el dinero que tan alegremente inyectan los banqueros centrales.

El objetivo de Bernanke y Kuroda ha sido el mismo: lograr la recuperación basándolo todo en la demanda. Para ello, el famoso 2% de inflación (un número mágico sin ningún soporte que lo avale) ha sido la búsqueda del grial de estos modernos templarios. Por supuesto, detrás del argumento se encuentra la perspectiva ideológica, que no científica, de que es el consumo, no el ahorro, el motor del crecimiento. Como si durante cientos de años el mundo no hubiese crecido sin pérdida de poder adquisitivo de la moneda. La inflación es un residuo del crecimiento; es un efecto, pernicioso además, y nunca la causa.

Insisto. La perspectiva es parcial. Pero no es más parcial que la que mis colegas muestran cuando hablan de los grandes éxitos de las relajaciones cuantitativas. Solo manejando todos los ángulos de este poliedro que es la economía podremos acercarnos a la verdad. Y la historia nos muestra cuál es: nunca la expansión monetaria (y eso y no otra cosa es la compra masiva de deuda por los bancos centrales) ha sido neutra. Su primer y breve efecto fue siempre expansivo; el segundo y duradero, recesivo y empobrecedor. Piensen en ello.

]]>
<![CDATA[Sobrevivir a un 'gestor estrella']]>2014-10-24T05:00:00+02:002014-10-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-10-24/sobrevivir-a-un-gestor-estrella_405004/http://www.elconfidencial.com/autores/pablo-zamorano-287/Salidas de 'gestores estrella', como la de Bill Gross de la firma americana Pimco o de la Francisco García Paramés en Bestinver, con la posterior retirada de un volumen importante de fondos por parte de los inversores, han puesto de nuevo de actualidad el debate: ¿hasta qué punto debo fiar toda la imagen de mi empresa o firma a la de mi gestor estrella?

La pasada semana, Laurence Fink, primer ejecutivo de BlackRock, una de las mayores gestoras del mundo y 'rival' de Pimco, aprovechaba una conferencia telefónica de presentación de resultados trimestrales con analistas e inversores para resaltar las diferencias de su gestora con la competencia. Así, como publicaba The Wall Street Journal, Fink manifestó que los inversores estaban apostando por BlackRock frente a otras gestoras (en clara alusión a Pimco) por su modelo de negocio basado en el enfoque de inversión del equipo, amplia gama de servicios y su estabilidad. BlackRock recibió durante los primeros nueve meses del año entradas netas de 48.000 millones de dólares, mientras que Pimco vio como sólo tres días después de la salida de Gross se produjeron retiradas por valor de 23.500 millones de dólares.

En España, la marcha de Paramés ha supuesto para Bestinver la retirada de más de 700 millones de euros. El cambio de firma de otros gestores estrella como Iván Martín de Santander AM o la de Firmino Morgado, de Fidelity, produjo también merma en ambos casos. Por supuesto que en la retirada de estos fondos hay probablemente también otros motivos (como la propia situación de los mercados), pero desde luego no es casual que también se hayan producido justo después de tan sonadas despedidas. El dinero, ya saben, huye siempre de la incertidumbre.

¿Quieren decir estos casos que la comunicación no debería estar centrada en los gestores estrella para evitar males mayores en caso de su ausencia? ¿Qué el modelo de BlackRock es mejor que el de la Pimco de Bill Gross? 

La revista americana Newsweek analizaba hace una década los efectos de un excesivo protagonismo y poder de los consejeros delegados y como ello había producido escándalos en la gestión de empresas, como WorldCom, Enron o muchas de las compañías nacidas en la 'burbuja puntocom'. Para evitarlo, listaba una serie de consejos a directivos para “construir al mejor CEO” entre los que destacaría uno: “You are not the boss, the board is” (Tú no eres el jefe, el consejo lo es”).

Posicionar a tu gestor estrella o primer ejecutivo, poniendo en valor sus destrezas y resultados, no sólo es apropiado, sino necesario. Pero hacerlo con una sobreexposición en un momento donde quizá éste también haya ganado una cuota excesiva de poder dentro de la firma puede derivar en situaciones como las de Pimco o Bestinver, donde se olvida, al menos públicamente, el concepto compañía (accionistas, equipo, performance, etc) o “quién es el jefe” y todo se individualiza (Bill Gross, Francisco García Paramés, Steve Jobs, Richard Brandson…).

Por ello, es importante tener claros los objetivos y propósito o misión de la compañía para construir sobre ello un perfil público, donde el gestor/es sean un elemento más que sume valor al todo y no el todo sobre el que descanse la imagen y reputación de la compañía.

De hecho, según la última edición del European Communication Monitor, realizado entre profesionales de la comunicación de 42 países, los dos principales ejes de actuación sobre los que se trabajará en comunicación en Europa hasta 2017 son, por este orden, alinear la estrategia de negocio con la de comunicación (44,9%) y crear y reforzar la confianza de la entidad con sus stakeholders (38,7%). El posicionamiento del CEO o primer ejecutivo será un área de desarrollo que se realizará para impulsar y reforzar las dos primeras, no de manera aislada. Es decir, primará la compañía y su propósito corporativo frente al resto, que siempre estará al servicio de esta misión.

Las firmas y empresas que perduran en el tiempo, no nos olvidemos, son las que logran transcender de personalismos (incluso de sus fundadores) para mostrar un saber hacer y unos resultados que no pueden dejar de ser fruto de un trabajo equipo. Pimco debe “sobrevivir” a Bill Gross, como Bestinver a Francisco García Paramés en las gestoras, igual que por circunstancias bien distintas Santander o El Corte Inglés deberían ayudarnos a “olvidar” pronto (entiéndase bien) a Emilio Botín o Isidoro Álvarez. Y para lograrlo, no sólo hay que tomar decisiones de negocio, sino también de comunicación.

]]>
<![CDATA[El 'lobby' transparente, bueno para la democracia]]>2014-04-02T05:00:00+02:002014-04-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-04-02/el-lobby-transparente-bueno-para-la-democracia_110534/http://www.elconfidencial.com/autores/santiago-esteban-326/¿Qué es el lobby? Muchos ciudadanos no lo tienen muy claro. La mayoría no sabe bien qué es, por qué existe y para qué sirve. A menudo, la percepción de esta actividad no es muy positiva en España. Se suele asociar con prácticas ilícitas como tráfico de influencias, donaciones anónimas y otras. Las numerosas películas de Hollywood sobre este tema no han ayudado mucho a mejorar su imagen. Denominar ‘grupos de presión’ o ‘de influencia’ a los que trabajan en esta actividad, tampoco.

Pero el lobby no es eso. Si nos atenemos a su significado, el término es un anglicismo cuya traducción más cercana sería “vestíbulo”. Es decir, un lugar donde se reúne la gente para dialogar. ‘Dialogar’ –que no influir es la palabra clave para entender esta práctica. Hay que remontarse al siglo XVIII para ver su nacimiento, cuando los miembros del Parlamento Británico iniciaron así esta forma de hacer política.

APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales define el lobby como “el traslado de intereses privados a las instituciones públicas que son las que, finalmente, legislan sobre todos los sectores de la sociedad. En otras palabras, es el acercamiento de la sociedad civil, de las empresas y de los distintos colectivos sociales a las leyes y reglas que se aprueban en un sistema democrático”.

El lobby bien entendido y el que debe imperar es una actividad que promueve el diálogo entre el poder y los diferentes grupos de la sociedad. Es beneficioso que las autoridades nacionales, europeas y autonómicas escuchen y dialoguen con los afectados por la actividad legislativa. Los Gobiernos toman decisiones que afectan al futuro de los intereses privados en distintos temas y el diálogo transparente de ambas partes puede ayudar a prevenir efectos contra los intereses generales. Defenderlos es la labor primera de los Gobiernos y debe ser su prioridad. El diálogo entre lo público y lo privado es esencial y ayuda a construir un cuerpo legislativo equilibrado.

Los políticos son conscientes de la importancia de esta actividad, aunque todavía hay un amplio recorrido para la mejora. En una encuesta realizada hace poco por Burson-Marsteller entre autoridades de todos los países de la UE, los resultados muestran que para un 48% de los parlamentarios españoles, el lobby es útil para compartir experiencias y resulta constructivo en el proceso de toma de decisiones (45%). También es verdad que los mismos valoran muy bajo la profesionalidad del lobbista como una ayuda eficaz: sólo un 10% en España, frente al 50% de los encuestados en el resto de los países europeos.

Este dato puede ser una de las razones por las que esta práctica no tiene una percepción positiva en España. Hay otras tres causas principales, a mi juicio: la primera es que casi nadie ha sabido comunicar adecuadamente los beneficios del lobby a los ciudadanos. La segunda es la falta de transparencia que ha imperado en este ejercicio hasta la fecha. Se ha pecado de opacidad y secretismo, aumentando la desconfianza hacia las instituciones y autoridades políticas. La tercera es la creencia de que los lobbistas se rigen únicamente por intereses individuales, sin preocuparse del interés común. Es cierto que puede ser así en algunos casos, pero son mínimos.

Quizá una solución para mejorar la percepción sobre el lobby en nuestro país sería imitar aspectos del modelo anglosajón. En Estados Unidos los profesionales de este sector cuentan con oficinas en el Congreso y llevan un registro público de todos sus encuentros y los temas tratados en ellos, así como su forma de financiación, miembros e intereses. Más cerca, en Bruselas, también se hace así. Nos llevan años en este terreno. Salvo casos puntuales, tanto las autoridades como las instituciones han entendido e interiorizado que la transparencia es la clave. De ahí la normalización de esta actividad entre la gente.

Un paso adelante en nuestro país podría ser la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que se encuentra en fase de desarrollo tras ser aprobada por el Consejo de Ministros en julio de 2012. El Gobierno tiene previsto regular aspectos del lobby en esta nueva normativa. Veremos hasta dónde llega.

Si trabajamos en el diálogo y la transparencia, el lobby se convertirá no sólo en una práctica positiva para la democracia y el progreso, sino necesaria. No es casualidad que ninguna dictadura permita esta actividad. Allí no hay diálogo entre los ciudadanos y el poder, ni influencia de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas. Aquí, al menos, las peticiones de los ciudadanos pueden ser escuchadas y tenidas en cuenta a través de esta vía también.

*Santiago Esteban, Comunicación Corporativa de Burson-Marsteller

]]>
<![CDATA[El ‘sentimiento Crimea’ en la empresa]]>2014-03-19T06:00:00+01:002014-03-19T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-19/el-sentimiento-crimea-en-la-empresa_103867/http://www.elconfidencial.com/autores/ignacio-ruperez-larrea-315/Sigo con atención los acontecimientos en Crimea, no solo por la gravedad del tono que están tomando ni por sus consecuencias geopolíticas o económicas. Hay un elemento que me llama especialmente la atención, sobre todo tras el referéndum del domingo. Cuando veo los resultados de la consulta, pienso en cómo debe ser vivir en un lugar con el que no te sientes identificado, al que no crees pertenecer. El eterno problema de la identidad.

Llevándolo a nuestro terreno (la comunicación financiera y corporativa), y salvando las distancias, la identidad corporativa está compuesta por unos valores, una marca, una historia común y una cultura, de modo similar a lo que ocurre con la identidad de un país. En el caso de las empresas, la identidad no siempre está clara y en muchos casos se ha quedado en teoría no del todo asimilada por los empleados.

Sin embargo, y ligándolo con otro de los temas de la semana −la operación de Vodafone y ONO−, existe un caso claro en el que ‘afloran’ las identidades corporativas de manera muy clara: cuando dos compañías se fusionan. Es en ese momento, por comparación, cuando de forma más evidente se manifiesta la identidad de las empresas, entre los directivos que firman el acuerdo de fusión pero también entre los empleados. Como dice el refrán “nadie sabe realmente lo que tiene hasta que lo pierde” y de este modo se da la paradoja de que empleados que hasta ese momento podrían haber criticado a su empresa en el descanso del café, ahora defiendan su identidad corporativa frente a la nueva compañía que se integra. En el caso de la empresa absorbida, es en ese momento cuando puede producirse el sentimiento Crimea: la sensación de estar en una empresa a la que no crees pertenecer.

Por eso, las fusiones y adquisiciones son procesos que requieren de un gran esfuerzo de comunicación externa e interna. Los cambios siempre asustan y es clave acallar rumores, gestionar expectativas e intentar que la integración sea lo menos traumática posible. No solo para evitar conflictos, sino porque una buena gestión del cambio puede tener efectos en la productividad. Según un estudio realizado por la consultora americana Gallup entre 350.000 trabajadores, un empleado comprometido y alineado con la compañía en la que trabaja puede ser hasta un 43% más productivo, generar hasta un 23% más de ingresos y tienen un 87% menos de probabilidades de cambiar de trabajo. 

Es importante tener esto en cuenta, ahora que el mercado de fusiones y adquisiciones parece animarse. Por volumen, el ranking de Thomson-Reuters valora las operaciones cerradas en 2013 en 50.800 millones de dólares frente a los 76.875 del año anterior, es decir, un 30% menos que en 2012. Sin embargo, todos conocemos el cambio de percepción sobre España que se ha producido y en enero de 2014 se han superado los 10.440 millones de euros, rebasando su último máximo mensual de julio de 2013, según el Informe Mensual Ibérico de Transactional Track Record. También el banco de inversión OnetoOne, que cifró en 1.500 las transacciones cerradas en España en 2013 (un 18% menos que en el año anterior), augura que en 2014 se cerrarán unas 2.000.

Por supuesto que no existe una receta para hacer que una fusión o una adquisición sea digerida positivamente por los empleados. Sin embargo, si volvemos al ejemplo de un país, vemos que los grandes cambios requieren de grandes líderes. El papel del consejero delegado y de la dirección es fundamental para explicar los planes de futuro hacia el exterior (según un estudio de Burson-Marsteller entre 1.040 personalidades influyentes de la esfera empresarial, la mayoría considera que el 50% de la reputación de una compañía es atribuible a su CEO) y, sobre todo hacia el interior. Los empleados, a fin de cuentas, son quienes ejecutarán esos planes de futuro, por lo que es conveniente explicárselos bien, motivarles, inspirarles e involucrarles.

*Ignacio Rupérez Larrea. Comunicación especializada en Burson-Marsteller. 

]]>
<![CDATA[The Good Judgement Project: EEUU busca a los mejores 'predictores' mundiales]]>2014-01-15T06:00:00+01:002014-01-15T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2014-01-15/the-good-judgement-project-eeuu-busca-a-los-mejores-predictores-mundiales_76308/http://www.elconfidencial.com/autores/a-alonso-166/El mayor experimento académico de inteligencia colectiva, enfocado a conseguir las predicciones más precisas sobre eventos relacionados con relaciones internacionales, política y economía, abre de nuevo sus puertas. El fundador del proyecto es Philip Tetlock, psicólogo e influyente miembro de la corriente académica conocida como “economía conductual”. Tetlock es además de autor de Expert Political Judgement, best-seller en el que demostraba que los expertos en predecir acontecimientos políticos presentan la misma tasa de aciertos que un mono tirando dardos sobre una diana.

The Good Judgement Project nace en 2008, siendo esta convocatoria la tercera que se convoca. Se trata de un campeonato donde los usuarios (a los que llaman forecasters, que podríamos traducir por “predictores”) luchan por realizar las mejores predicciones sobre una serie de preguntas redactadas por expertos en la materia, siendo el fin mejorar la información de la que disponen los legisladores estadounidenses. Algunos ejemplos de preguntas para esta tercera edición: ¿Llegarán a un acuerdo comercial EEUU y la zona euro? ¿Redactará Turquía una nueva constitución?

El lema del proyecto reza: “El aprovechamiento de la sabiduría de las masas para pronosticar eventos mundiales”, y la investigación está patrocinada por el Gobierno de EEUU a través de una de sus agencias de Inteligencia, la IARPA -Intelligence Advanced Research Projects Activity. Y ¿adivinan qué? Sus predicciones colectivas son sorprendentemente precisas.

En el gráfico superior vemos cómo evoluciona la probabilidad estimada por los expertos acerca de la posibilidad de ocurrencia de una inspección formal en Siria en búsqueda de armamento químico. Si creen que será seguro que ocurra, otorgan una probabilidad de 1 (que en términos porcentuales equivale al 100%). Del mismo modo, si creen que no ocurrirá, otorgan un 0. En el caso de la inspección a Siria, la probabilidad expresada en el eje Y del gráfico se fue acercando a 1 conforme pasaban. Los predictores tenían mucha seguridad sobre que, efectivamente, tal inspección iba a ocurrir. El promedio de todos los predictores se representa junto con otros dos instrumentos de inteligencia colectiva utilizados por el proyecto. El primero es un mercado de predicciones, donde los usuarios compiten comprando y vendiendo la posibilidad de que el evento ocurra. El segundo es la predicción aislada del grupo de mayor precisión predictiva de dentro del propio proyecto (el top 2% de los predictores).

En un sentido estricto, para comparar la precisión predictora de varios métodos no valdría sólo con comparar un único contrato, sino que habría que comparar el comportamiento a lo largo de un conjunto de contratos, siendo el mejor método aquel que presentase una mayor tasa de aciertos en las predicciones de un conjunto grande de eventos. No obstante, sirva en esta ocasión el uso de este ejemplo para ilustrar el caso general.

Todos los métodos de inteligencia colectiva que usa el proyecto parecen apuntar a la misma conclusión, pero llama la atención la ganancia en precisión de su método de media ponderada sobre el de mercado de predicciones. En realidad, una de las ideas de Tetlock es que los predictores actúan bien en equipos. Por ello forma grupos de predictores, y a cada grupo es asignado un predictor “de élite” según su historial de rendimiento en el proyecto. No hablamos de personas de reconocido prestigio ni mediáticos, sino de personas de reconocida precisión en el proyecto haciendo predicciones. Estos equipos compiten en la competición, siendo asignados aleatoriamente por el propio proyecto. ¡Y funciona!

La segunda evidencia es que en materia de predicción no todo es suerte. Si fuera así, los que lideran los ranking hoy  volverían mañana a una posición intermedia. Pero no es así. Hay personas que predicen consistentemente mejor que el resto y no hacen más que mejorar. En la última edición se identificaron un total de 120 personas cuyo prestigio quedó inmortalizado en un 'salón de la fama'.

Una de las enseñanzas de los mejores predictores es que la gente tiende a sobreestimar la probabilidad de ocurrencia de un evento dentro de un marco temporal. ¿Redactará Turquía su nueva constitución? Lo más probable es que, en el largo plazo, sí. Pero en el marco del proyecto las preguntas llevan un plazo temporal añadido, normalmente de un año. Y la probabilidad de que Turquía tenga una nueva constitución en un año es mucho menor de lo que a priori la multitud cree. Tenemos tendencia al inmovilismo político, sobre todo en temas de relaciones internacionales, algo que los mejores predictores han enseñado a la comunidad.

¿Se imaginan tener algo de este calibre en España?

En España acaba de nacer un primer proyecto en este sentido, el cual nace con el objetivo de proveer de herramientas de inteligencia colectiva para predecir eventos: el mercado de predicciones Futura Markets. En dicha plataforma, los usuarios pueden vender y comprar títulos virtuales sobre multitud de eventos en los campos de Economía, Política y Deportes. Los usuarios se convierten en inversores e intercambian su opinión en temas como “¿Paralizará Sacyr sus obras en el Canal de Panamá antes del 31 de enero 2014?”. Si creen que lo hará, comprarán acciones del “SÍ”. Si creen que no será así, comprarán acciones del “NO”. Si el usuario acierta la pregunta, sus acciones compradas tendrán un valor de 100 unidades monetarias virtuales. Si falla, el valor es cero. De este modo, el precio siempre cotiza entre 0 y 100. El mercado, a través de su algoritmo de creación de precios, combina todas las operaciones de los inversores y las traduce en un precio que equivale estadísticamente a la probabilidad de ocurrencia del evento.

Los ranking y análisis de rendimiento de las carteras de los inversores determinarán quienes son en España los mejores predictores, en una u otra materia. Se trata, ni más ni menos, de la sabiduría de las masas aplicada a predicción de eventos.

Como en todo comienzo de año, es momento de reflexionar sobre lo que nos puede acontecer en 2014. Se avecinan multitud de escenarios posibles, y es por lo tanto el mejor momento posible para darse de alta en The Good Judgement Project, si crees que eres bueno prediciendo eventos globales, o en Futura Markets, si te interesa invertir en los eventos que importan en España. 

]]>
<![CDATA[La ingeniería financiera puede curar el cáncer]]>2013-12-20T06:00:00+01:002013-12-20T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2013-12-20/la-ingenieria-financiera-puede-curar-el-cancer_68573/http://www.elconfidencial.com/autores/a-alonso-166/Este es el sugerente título de una de las últimas ponencias de Andrew Lo, del MIT. Hablamos de un tema serio, no sólo por el fin último del tema tratado, financiar la cura del cáncer de manera factible, sino porque Andrew Lo es uno de los padres de las finanzas cuantitativas, siendo archiconocido su paper “A non-random walk down Wall Street”. Por lo tanto, no nos dejemos llevar por el titular únicamente, y atendamos al detalle del debate que introduce Andrew, que actualmente investiga en Finanzas Cuantitativas aplicadas al Sistema Sanitario (efectivamente, no todo son hedge funds en esta vida).

La ingeniería financiera ofrece herramientas que convertirían la financiación de proyectos de investigación del cáncer en algo perfectamente viable económicamente. En concreto, se trata de la titulización y la gestión moderna de carteras.

Los últimos descubrimientos en la investigación contra el cáncer apuntan a que la solución puede estar en una futura personalización de los tratamientos. Es decir, la base genómica de la enfermedad haría inviable una estandarización del tratamiento, de modo que la financiación tradicional de un proyecto de investigación farmacéutico no aplicaría en este caso.

Típicamente, cuando una empresa como Pfizer investiga en un proyecto como el Viagra, este tiene una característica básica: una probabilidad baja de tener un resultado de gran impacto. Pfizer sabía que si su investigación fructificaba, los ingresos derivados de la venta de ese medicamento explotarían, en tanto que podría aplicarse a gran escala por ser un tratamiento homogéneo a todos los pacientes objetivo. El modo de valorar esto es típicamente mediante opciones financieras y árboles de decisión, que nos permite incorporar el valor temporal de esa opción comprada por parte de Pfizer. Por ello, la financiación de estos grandes proyectos es algo costosa, pero posible hoy en día, precisamente porque al ser capaces de incorporar el valorar esta opción, demostramos que el rendimiento esperado del proyecto es positivo, ya que aunque la probabilidad de éxito es baja, el impacto de un resultado positivo de estas investigaciones traería una corriente enorme de ingresos.

Todos sabemos que la gente y los inversores quieren tener parte de sus ahorros/ inversiones en boletos de lotería, e invertir en Pfizer era una alternativa para ello. O más recientemente, invertir en las nuevas mega-startups como Snapchat es también la nueva forma de tener una porción de tus ahorros invertidos en un “cisne negro” positivo.

Sin embargo, el cáncer va por otro camino: su tratamiento no es homogéneo. Esta es la esencia de la dificultad de su financiación. La esperanza de invertir en un proyecto de cura del cáncer no es positiva, pero la esperanza de invertir en una cartera diversificada de proyectos de cura del cáncer sí que tiene esperanza positiva. Y esto es así porque gracias a juntar muchos proyectos, conseguimos reducir la volatilidad de los retornos de la cartera. En concreto, a partir de juntar unos 150 proyectos diferentes, la desviación estándar de esos rendimientos de la cartera comienza a disminuir ¡convirtiendo al proyecto global en algo invertible!

Aquí es donde Andrew introduce magistralmente algo que conocemos muy bien: la titulización. Cuando tenemos muchos nombres, en este caso al menos 150 diferentes, podemos emitir deuda. Y la deuda, por muy heterogénea que esta sea, podemos agruparla, segmentarla, y valorarla para venderla por tramos (tranches) de diferente perfil de riesgo para diferentes tipos de inversores ¿Les suena conocido? Efectivamente, en el caso de la financiación de hipotecas tenemos algo muy similar. En concreto, piensen en hipotecas subprime ¿cómo financiar el acceso a la vivienda de millones de personas con bajos recursos (subprime)? Mediante mega titulizaciones.

Estas emisiones de bonos de titulización permitieron, por encima de todo el desastre que hoy podamos ver (que el tronco no nos impida ver el bosque) el acceso a la vivienda en propiedad de millones de americanos. Este era un proyecto político, bautizado como Estrategia Nacional de Acceso a la Vivienda, que se consiguió satisfactoriamente con la ingeniería financiera: introduciendo a las agencias Fannie Mae y Freddie Mac en la titulización de préstamos subrprime (imagen de Ezra Klein).

Tema diferente es el fallo (monstruoso) que se cometió con la comercialización y regulación de estos bonos de titulización, que se empaquetaron, y re-empaquetaron una y otra vez, y se vendieron a bancos e inversores de manera inadecuada.

Pensemos hoy en todo lo aprendido, y en las herramientas que la gestión moderna de carteras nos enseña: la correlación entre los proyectos de cura del cáncer (hipotecas en su día) es algo que hoy sabemos más importante aún, y que sabemos medir e incluso cotizar. En su día el gran problema de juntar hipotecas para titulizarlas fue que eran un activo demasiado correlacionado, y cuando las condiciones empeoraron, las tasas de impago se dispararon todas a la vez: cuando la economía va mal, caen salarios y todos tendemos a impagar la hipoteca más fácilmente. Sin embargo, los proyectos de cura del cáncer, en tanto que son investigaciones heterogéneas, no estarán tan correlacionadas, ofreciendo una mayor estabilidad potencialmente en las carteras titulizadas.

Podemos aprender de los errores, y hoy tenemos experiencia regulando este tipo de mercados de titulización (Fannie Mae y Freddie Mac, dos animales que han caído, y los hemos recuperado), incluso con financiación pública. Esto nos permite utilizar conceptos como el apalancamiento vía aseguramiento de los tramos de mayor riesgo. Me imagino, como dice Andrew, un fondo de unos 30.000 millones de dólares, construido por aportaciones de 3.000 dólares por 10 millones de inversores. ¿Quién no quiere invertir un poco de sus ahorros en curar el cáncer? Sabemos que la gestión de carteras nos enseña que nuestras inversiones en felicidad no deben estar correlacionadas, por lo que invertir en salud es algo que ciertamente convenga a más de uno de nosotros, y no sólo a millonarios.

Además, la titulización puede ofrecer la posibilidad de que invirtamos en tramos de ese fondo de inversión con diferente perfil de riesgo. Si eres Bill Gates y tienes una fundación con tu mujer Melinda, puedes invertir en los tramos equity o de mayor riesgo, pero si eres inversor minorista puedes irte a un tramo super-senior que incluso avalara un Gobierno.

No me digan que la idea no es bonita. No invirtamos en la cura del cáncer como un proyecto único u homogéneo, sino como su realidad se está descubriendo que es: algo puramente heterogéneo. Para lo cual la solución pasa por agrupar los cientos o miles de posibles curas que posiblemente se vayan descubriendo, y vender participaciones de esas inversiones a millones de inversores. Este tipo de proyectos pueden estructurarse, mediante titulizaciones, y puede valorarse, mediante gestión moderna de carteras ¿Por qué no investigar más en cómo financiar la cura del cáncer entonces? La realidad es que ingeniería financiera no está hecha sólo para los hedge funds, sino para usos mucho más potentes, como la cura del cáncer.

]]>
<![CDATA[La supuesta mejor EPA desde el inicio de la crisis en tres gráficos]]>2013-07-31T06:00:00+02:002013-07-31T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2013-07-31/la-supuesta-mejor-epa-desde-el-inicio-de-la-crisis-en-tres-graficos_13806/http://www.elconfidencial.com/autores/j-garcia-a-fernandez-166/Imagine que le dicen que España no tiene desempleo. El número de parados es de cero. Tasa de paro igual a cero. Este sería, supuestamente, el mejor titular de la historia económica de nuestro país. Pero ese titular podría venir motivado por muchas posibilidades distintas, aunque 'jugaremos' con dos: una, que todo aquel que quiere trabajar en España, lo logra y, por tanto, que existe una 'demanda' de trabajo suficiente como para lograr este objetivo. O, dos, que como no existe demanda, como nadie contrata a nadie en España, los que se declaran como 'desempleados' dejan en masa de hacerlo.

Esto implica que cuando un encuestador del Instituto Nacional de Estadística pregunta “¿Está usted activamente buscando empleo?”, los seis millones de parados actuales le dirían: “No, porque no hay ninguna posibilidad de encontrarlo”. Esta segunda opción, de forma extrema y exagerada, permitiría tener un país sin parados. Dejo de estar parado para estar 'inactivo', para vivir en el 'subempleo' (empleos precarios y, normalmente, en la economía sumergida). 

La frontera entre lo que se considera que una persona está desempleada o inactiva es muy fina, al menos estadísticamente. Las expectativas de lograr empleo pueden hacer que haya más o menos personas buscándolo activamente. Por eso, centrarse exclusivamente en el desempleo a la hora de analizar los datos del mercado laboral nos puede conducir a errores de interpretación. La salud de un mercado laboral se mide con la ocupación, con el volumen de personas que se demandan, la tipología del empleo demandado y creado, la formación o cualidades que se requieren, el lugar, el sector, el momento. Sin un buen análisis del empleo, y no tanto del desempleo, no se puede conocer la realidad del mercado laboral.

 El pasado 25 de julio se publicaron los datos de la EPA del segundo trimestre de 2013. La interpretación por parte de muchos medios y del propio Ministro de Economía se centró en tres ideas fuerza: 1) se ha reducido el desempleo por debajo de los 6 millones de personas y se ha creado empleo de un trimestre a otro, 2) se estima un crecimiento del PIB, con estos indicadores, para el segundo trimestre del 0% y, por tanto, 3) estamos saliendo de la recesión económica. Algunos medios se atrevieron a tildar estos datos como la mejor EPA desde el inicio de la crisis. Está claro que el punto 1, se han bajado de los 6 millones de parados, es un hecho estadístico: poco hay que discutir. En cambio, decir que estamos saliendo de la recesión es muy aventurado, sobre todo en lo que a mercado de trabajo se refiere.

 La EPA que se acaba de publicar muestra seis ideas importantes:

 1.- La mayor caída del paro entre trimestres desde el inicio de la crisis. En el segundo trimestre de 2013 hay personas 225.000 desempleadas menos que en el trimestre anterior. Y este dato, efectivamente, es la mayor caída del paro (entre el trimestre I y II) desde el inicio de la crisis. 

 

2.- El paro aumentó en un 5% en el último año. Si comparamos el número de desempleados entre el segundo trimestre de 2013 y 2012 se observa que hoy hay 284.400 parados más en España. Por lo tanto, en términos anuales, es decir controlando los efectos “estacionales”, el mercado laboral español está peor en términos de desempleo. ¿Se imagina cómo sería el incremento del paro si añadimos los casi 110.000 inactivos más que se han generado en el último año?

 Se ha creado empleo neto en el último trimestre, pero temporal y de personas no asalariadas. En el segundo trimestre de 2013, respecto al primero, en España se han creado 149.100 empleos netos. La pregunta relevante es, ¿qué tipo de empleo?

 3.- En un trimestre se han creado 162.000 empleos con contratos temporales (¿será porque llega el verano?). En los últimos tres meses hay 37.000 personas más trabajando y que se definen como empresarios individuales o que trabajan por cuenta propia. Pero la noticia está en que se han destruido, en un trimestre, 50.000 empleos de asalariados con contratos indefinidos. Por lo tanto, prácticamente el empleo creado de un trimestre al siguiente es un empleo temporal.

 4.- El empleo creado en el último trimestre tiene un fin muy claro: servicios y turismo. De los 149.100 empleos creados en el segundo trimestre (respecto al primero), casi 155.000 lo han sido en el sector servicios, lo que quiere decir que se destruyó empleo en el resto de sectores.

 El empleo en servicios se localizó fundamentalmente en comunidades de alta especialización turística. Hay varias comunidades autónomas que en los 6 últimos años en las mismas fechas crean empleo en el sector servicios. A la cabeza Baleares y Andalucía, pero también la Comunidad Valenciana o Murcia. Estas comunidades en verano siempre son las responsables de un empujón del empleo de servicios. Y este año crearon ellas solas 125.000 empleos en el sector servicios (entre el segundo y el primer trimestre de 2013). Pero en el año 2012, en el mismo período, crearon casi 110.000 empleos, y en 2011 en torno a 103.000 empleos. Por lo tanto, no estamos ante un fenómeno nada extraño, más allá de un cambio de trimestre de invierno a otro que enlaza con el verano, y esto ha ocurrido así desde el 2008 (y antes) hasta hoy.

 5.- Hoy en España hay 633.000 empleos menos que hace un año. Al fijar nuestra atención a lo que ocurre en el segundo trimestre respecto al primero y en la caída del desempleo por debajo de los seis millones de personas, quizás se ha ocultado uno de los datos más preocupantes del mercado laboral español: la destrucción de empleo. Si se compara el segundo trimestre de 2013 con el de 2008, se observa que la crisis ha destruido 3,6 millones de empleos en España, casi el 18% de la fuerza laboral. La sangría laboral es realmente significativa porque en 2013 se ha destruido empleo a un ritmo muy superior al de 2010 y 2011 en las mismas fechas.

 

6.- Continúa la desindustrialización de España. Esta crisis comenzó con un fuerte ajuste en el sector de la construcción. De hecho, en la actualidad la construcción ha destruido el 65% de su empleo desde 2008, más de 1,6 millones de puestos de trabajo. El problema es que para amortiguar el pinchazo de la burbuja inmobiliaria se requiere de un tejido industrial y de servicios altamente innovadores y dinámicos que generen empleo, valorar añadido y posibilidades de crecimiento y generación de riqueza. En cambio, la industria española está sumida en un continuo reajuste. Se han destruido 1 de cada 3 empleos industriales españoles, un millón de empleos desde el año 2008.

Es difícil concluir con estos datos que estamos ante la mejor EPA desde el inicio de la crisis. Y eso que no hemos hablado del paro de larga duración, ni del problema del paro juvenil. Esta afirmación sólo se sustenta en algún indicador muy parcial de desempleo, pero no así en el empleo ni en la distribución de ese empleo por España, puesto que 15 de las 17 comunidades autónomas han destruido empleo en el último año. Quizás lo que habría que conectar es la publicación de la EPA con el último informe de COTEC sobre la situación de la ciencia y la tecnología en España. La conexión es realmente interesante.

 Sin entrar en más detalles, basta resaltar algunos datos. En España se destinan unos 440 euros por habitante a las actividades de Investigación y Desarrollo (I+D), ¿esto es mucho o poco? Pues son 617 euros menos por habitante que en Alemania, casi 1.000 euros menos por habitante que en Estados Unidos y vamos a quedarnos con que son 169 euros menos que la media de la Unión Europea de los 27. Pues bien, esa diferencia significa que cada año en España se deberían invertir unos 7.900 millones más de euros a actividades de I+D. Actualmente se invierten unos 14.100 millones de euros, así que habría que aumentar esa inversión en un 56% más cada año, sólo para converger con la UE de los 27. No sé si hará falta recordar la situación de la ciencia en España, y sus recortes públicos, para comprender que la apuesta de española no va por la I+D.

¿Y las empresas? Quizás interese ver una simple correlación estadística entre el gasto que las empresas hacen en I+D en España y la tasa de empleo en cada Comunidad Autónoma. 

Como ven las disparidades son muy notables, las empresas vascas, por ejemplo, invierten 19 veces más que las extremeñas, por habitante. Entre Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra se invierten 7 de cada 10 euros privados (empresariales) en I+D de España, cuando en estas comunidades residen el 35% de los españoles.

Por lo tanto, no sólo nuestros motores tienen menos aceite y combustible que los de las empresas europeas, sino que además hay una gran descompensación territorial, como existe en el empleo y en la tipología de actividad económica de España. Éste es uno de los problemas estructurales de nuestro país. Y es ahí donde deberían establecerse medidas contundentes para potenciar la actividad empresarial. Hasta que no se observe una creación neta de empleos de forma importante; empleos de alta cualificación que tiren del valor añadido de las empresas; hasta que no se consoliden de forma generaliza las mejoras de competitividad frente al exterior y hasta que no se apueste de forma decidida por la consolidación empresarial (no sólo por la creación sino porque las que se creen, crezcan, sobrevivan y creen riqueza) no se podrá decir que salimos de nuestra verdadera recesión.

]]>
<![CDATA[¿Qué eres, Mariano, sino una vieja cansada?]]>2013-07-26T06:00:00+02:002013-07-26T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-26/que-eres-mariano-sino-una-vieja-cansada_12930/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Tierno y sensible, acomplejado por su físico enclenque y sus profundas y múltiples inseguridades,  profundamente alcoholizado, el poeta galés Dylan Thomas repetía a su primer amor, la escritora británica Pamela Hansford Johnson, los impublicables poemas que un amigo dedicaba a su "cerda", la patria: "¿Qué eres, Gales, sino una vieja puta cansada?".Los países, como las cerdas y como las personas, se agotan. Hoy España es un país tan cansado, tan exhausto, tan maltratado, que parece incapaz de reaccionar y levantarse. Los ciudadanos están llenos de dudas, de temores, de resquemor. La culpa es de la corrupción política, de la crisis económica, del deterioro ético y moral. La mala fortuna, en forma de accidente de tren, nos ha dado el golpe de gracia. No hay ideas, no hay líderes, no hay esperanza, no hay futuro."Las decisiones necesarias son las más difíciles de tomar", dijo el presidente del Gobierno en un desayuno informativo. Una frase hueca que venía a confirmar que nuestro líder de plasma necesita un empujoncito para tomar decisiones... "Es imperativo que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso", ordenó el Financial Times el pasado día 16 en un memorable editorial titulado "El venenoso escándalo de financiación irregular en España". Es la prensa internacional la que ha obligado a Rajoy a explicarse ante los españoles. La prensa española está desactivada. Recuerde la tomadura de pelo que supuso la comparecencia de Rajoy con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en la que el presidente del Gobierno se alió con ABC para no responder a la pregunta del millón, preparada por los periodistas presentes: "¿Por qué mantuvo el contacto con Luis Bárcenas, incluso dándole ánimos por SMS, después de saber que tenía 16 millones de euros en Suiza?".En estos momentos, el descrédito de Rajoy no conoce fronteras. Lidera un país en ruinas y un partido tan pringoso como una bayeta de cocina. El periodista Ciprion Baltoio, corresponsal extranjero de un canal rumano de televisión, le sorprendió el pasado día 22 durante la rueda de prensa ofrecida junto al primer ministro Victor Ponta  con esta pregunta: "Es para saber cuándo y cómo vas a responder a todas las acusaciones que vienen en el caso Bárcenas. ¿Enfrente del Parlamento, de un juez o en un discurso como el pasado febrero? Muchas gracias". El rostro del presidente, como el de un señor Potato de carne y hueso, se descompuso: borrado su inamovible ceño, se le desajustó la mandíbula, los ojos perdieron simetría, los labios se encogieron hasta desaparecer, las cejas se desmoronaron... Su invariable expresión de asombro se convirtió en caricatura.No queda nada del político que, exultante, saludaba desde el balcón de Génova la noche del 20 de noviembre de 2011.

El próximo jueves Rajoy comparecerá, por fin, en el Congreso. No lo hará a petición propia, como dice, sino arrastrado por las circunstancias, arrinconado por los escándalos, empujado por el descrédito internacional. Y lo hará sin haber pronunciado el nombre de su extesorero, intentando convertir un debate sobre corrupción en un monográfico sobre economía, cancelando la rueda de prensa sin límite de preguntas que siempre concedía antes de vacaciones. ¿Presenciaremos ese día el comienzo del final?

"Fui mortal hasta el último suspiro prolongado", escribió Dylan Thomas. Mariano Rajoy, como la tierra del poeta galés, ha perdido todo su lustre. Dilapidado el capital político, sin credibilidad, aislado y pusilánime, el presidente carece de liderazgo. Parece una vieja fulana cansada. Tanto mentir, tanto esquivar, tanto huir, han convertido a Rajoy en propietario de un edificio ruinoso que, cubierto de grietas y humedades, ya solo espera ser demolido. ¿Surgirá un nuevo líder de los escombros?

]]>
<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_10887/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa...Pero, ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas...Insisto: ¿Periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

]]>
<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_403735/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa... Pero ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un Gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas... Insisto: ¿periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe de ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

]]>