http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2014-08-29T05:19:58+02:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA[El reto del cubo helado de Rajoy que indignó a los ‘tuiteros’]]>2014-08-29T05:00:00+02:002014-08-29T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-08-29/el-reto-del-cubo-helado-de-rajoy-que-indigno-a-los-tuiteros_182533/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Ni las fotos con Merkel en el camino de Santiago ni el mensaje de homenaje a los guardias civiles muertos en León ni la felicitación al Athletic por su clasificación para Champions. El ‘tuit’ de Mariano Rajoy que más reacciones ha despertado este mes de agosto (más de 700 ‘retuits’) ha sido su aceptación del #IceBucketChallenge.

A estas alturas no hace falta explicar en qué consiste la campaña que se ha hecho viral en las últimas semanas. Baste recordar que la idea original daba a elegir entre dos opciones: hacer una donación contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica o echarse un cubo de agua helada por encima. Sin embargo esa premisa se ha ido difuminando y hay quien hace las dos cosas, quien se echa el agua sin que haya donación conocida y quien prefiere no mojarse pero hace una aportación económica.

El presidente del Gobierno optó por esta última opción aprovechando que varias personas le habían ‘nominado’ para el reto, entre ellos Fernando Torres o Kilian Jornet, esquiador y corredor de montaña.

 

Sin embargo, el gesto de Rajoy no obtuvo la reacción deseada. La lista de respuestas a su ‘tuit’ es interminable y la enorme mayoría son de tono crítico. Ahí va una pequeña selección:

A lo mejor si tu Gobierno se dedicara a invertir en investigación y no recortara en Sanidad no estaríamos así #hipócritaPodría aumentar el presupuesto en I+D+i y así la ciencia no viviría de donaciones¿Esa es la nueva política del Gobierno? ¿La donación? ¿Qué pasa con la Ley de Dependencia?Señor presidente, si es una gran causa, sin duda está en su mano mucho más que una donación¿La donación la hará con transferencia bancaria vía Suiza o en sobre cerrado en mano?Eso refuerza la idea de que la investigación y la sanidad deben depender de la caridad de los ricos, señor Rajoy¿Y por qué recortaste el presupuesto del hospital Carlos III donde se está investigando?Gracias a ti, Mariano, un familiar no se puede costear la investigación contra el cáncer¿Pero es en serio o es como cuando anunció que no habría recortes en Sanidad?

Independientemente de la anécdota ‘tuitera’, lo cierto es que al ser la ELA una enfermedad rara, los fondos para su investigación son limitados. Como explicaba recientemente en este periódico el doctor Jesús M. Mora Pardina, el mayor proyecto de investigación europeo es el llamado Proyecto MinE, que pretende analizar comparativamente el genoma completo de al menos 22.500 pacientes. España se ha comprometido a aportar al menos 1.500 genomas, y cada análisis cuesta cerca de 2.000 euros, para lo que se pueden efectuar donaciones en su web o en la de FUNDELA.

]]>
<![CDATA[El posado de la CEO de Bankinter con el trilero de Gowex]]>2014-08-28T05:00:00+02:002014-08-28T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-08-28/el-posado-de-la-ceo-de-bankinter-con-el-trilero-de-gowex_181900/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/A punto de entrar en la segunda parte laboral del año, revisar el calendario es casi misión obligatoria para planificar los objetivos del nuevo curso. Ojeando el que repartió Bankinter entre sus clientes para ensalzar los valores del banco, se advierte que la vuelta a la actividad será dura porque no habrá ningún puente festivo de los que el PP quería eliminar hasta diciembre.

Un mes tradicionalmente propenso para la confraternidad que en el calendario de Bankinter tiene poca gracia. Porque la entidad presidida por Pedro Guerrero usó cada hoja del almanaque para fotografiarse con algún empresario anónimo o conocido con el fin de hacer ver que la entidad apoyaba a cualquier emprendedor con ánimo de hacer negocio.

Así, en el anuario del banco naranja aparecen desde un farmacéutico y un productor de mermeladas hasta el dueño de una tienda de juguetes en Benidorm, pasando por el presidente de Meliá Hoteles o uno de los promotores de la red social Tuenti. Todos ellos en postura muy afable con un empleado de segunda línea de Bankinter

Sin embargo, cuando se llega a diciembre, la foto la protagoniza María Dolores Dancausa, la consejera delegada del grupo financiero y número dos de la entidad. Su elegido para acompañarla en el cierre del calendario, para darle ese toque de tecnología avanzada al banco, no fue un desconocido, sino más bien el hombre más buscado de España durante este verano: Jenaro García.

Dancausa aparece con el presidente de Gowex con el mensaje de que “este exitoso emprendedor está convencido de que una buena palanca tecnológica puede mover el mundo”. Vestidos con chaqueta y fular, obviamente naranja en el caso de la CEO, con sonrisa forzada de posado, más en él que en ella, la ejecutiva sostiene que “Gowex planea inundar el mercado mundial de puntos wifi gratuitos… con el apoyo financiero de Bankinter”.

La imagen no deja en buen lugar a Bankinter, a quien le queda el consuelo de que no fue el único banco engañado por el sagaz hijo de tendero del Rastro. Santander, Deutsche Bank, CaixaBank, Barclays, Banca March, BBVA y Bankia tampoco se miraron bien las cuentas de Gowex antes de pasar por sus ¿rigurosos? comités de riesgos. Al menos tuvieron la suerte de no hacerse una foto de fin de año.

]]>
A punto de entrar en la segunda parte laboral del año, revisar el calendario es casi misión obligatoria para planificar los objetivos del nuevo curso. Ojeando el que repartió Bankinter entre sus clientes para ensalzar los valores del banco, se advierte que la vuelta a la actividad será dura porque no habrá ningún puente festivo de los que el PP quería eliminar hasta diciembre.

Un mes tradicionalmente propenso para la confraternidad que en el calendario de Bankinter tiene poca gracia. Porque la entidad presidida por Pedro Guerrero usó cada hoja del almanaque para fotografiarse con algún empresario anónimo o conocido con el fin de hacer ver que la entidad apoyaba a cualquier emprendedor con ánimo de hacer negocio.

Así, en el anuario del banco naranja aparecen desde un farmacéutico y un productor de mermeladas hasta el dueño de una tienda de juguetes en Benidorm, pasando por el presidente de Meliá Hoteles o uno de los promotores de la red social Tuenti. Todos ellos en postura muy afable con un empleado de segunda línea de Bankinter

Sin embargo, cuando se llega a diciembre, la foto la protagoniza María Dolores Dancausa, la consejera delegada del grupo financiero y número dos de la entidad. Su elegido para acompañarla en el cierre del calendario, para darle ese toque de tecnología avanzada al banco, no fue un desconocido, sino más bien el hombre más buscado de España durante este verano: Jenaro García.

Dancausa aparece con el presidente de Gowex con el mensaje de que “este exitoso emprendedor está convencido de que una buena palanca tecnológica puede mover el mundo”. Vestidos con chaqueta y fular, obviamente naranja en el caso de la CEO, con sonrisa forzada de posado, más en él que en ella, la ejecutiva sostiene que “Gowex planea inundar el mercado mundial de puntos wifi gratuitos… con el apoyo financiero de Bankinter”.

La imagen no deja en buen lugar a Bankinter, a quien le queda el consuelo de que no fue el único banco engañado por el sagaz hijo de tendero del Rastro. Santander, Deutsche Bank, CaixaBank, Barclays, Banca March, BBVA y Bankia tampoco se miraron bien las cuentas de Gowex antes de pasar por sus ¿rigurosos? comités de riesgos. Al menos tuvieron la suerte de no hacerse una foto de fin de año.

]]>
<![CDATA[Unicaja Banco amplía su politizado consejo porque considera que tiene pocos miembros]]>2014-08-27T05:00:00+02:002014-08-27T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-08-27/unicaja-banco-amplia-su-politizado-consejo-porque-considera-que-tiene-pocos-miembros_181426/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Braulio Medel vuelve a las andadas. El banquero con más tiempo de ejercicio en el cargo de España pretende ampliar de nuevo el consejo de Unicaja Banco, pese a la polémica que se montó en 2012 cuando se vio obligado –como todas las cajas– a traspasar su negocio financiero a un banco. La razón no es hacer hueco a los antiguos consejeros de Ceiss (Caja España-Duero), sino que se trata de una cuestión exclusiva de la entidad malagueña. Y la razón de esta ampliación es que el consejo actual es "muy pequeño" para los estándares actuales de buen gobierno.

En pleno escándalo por el rescate y las millonarias indemnizaciones que se llevaron los responsables de la quiebra de numerosas cajas, con un clamor popular contra la politización de las cajas, Unicaja Banco nombró un consejo de 15 miembros formado por expolíticos, sindicalistas y antiguos empleados, como denunció entonces El Confidencial. Entre ellos, había tres maestros de primaria, un exalcalde, un director de espectáculos taurinos, el gerente de la Diócesis de Málaga, un ingeniero, un abogado, dos sindicalistas con bachillerato y FP, respectivamente, y, para salvar un poco el honor, dos doctores en Economía y un perito mercantil.

Casi todos ellos tenían su correspondiente filiación política: cuatro del PSOE, dos del PP, uno del PA, otro de UGT y otro de CCOO. Y había una sola mujer, para cumplir la cuota. Todos ellos fueron agraciados con una remuneración de 70.000 euros anuales más dietas y, ni cortos ni perezosos, aprobaron una indemnización para su mentor equivalente a dos anualidades de sueldo bruto. Posteriormente, Medel se jubiló directamente para no perder el derecho a cobrar su plan de pensiones engordado en los más de 25 años que lleva al frente de la entidad malagueña, aprovechando un decreto de Fátima Báñez que incentivaba la jubilación activa.

En septiembre del año pasado, tras una de las múltiples reformas de la Ley de Cajas que prohibía a los cargos públicos sentarse en sus consejos y en vista de este bochorno, Unicaja Banco decidió dar un tijeretazo radical a su órgano de administración. Lo dejó en sólo ocho miembros: MedelManuel Azuaga (su número dos), Manuel Atencia (el abogado, del PP), Juan Fraile (maestro, PSOE), Antonio López (el perito, independiente), José María de la Torre (exalcalde de Jaén, PSOE), Victorio Valle (uno de los doctores, independiente) y Agustín Molina (el otro doctor, secretario). Un consejo que, aunque todavía cojeaba, era mucho más presentable que el inicial.

Pero poco ha durado la alegría en casa de la única entidad que queda afín a la Junta de Andalucía. Ya en enero volvió a los 10 miembros con la incorporación de Petra Mateos Eloy Domínguez (el fundador de la inmobiliaria Azora). Y ayer publicó un hecho relevante en la CNMV por el que convoca una junta general extraordinaria para el 30 de septiembre con el siguiente orden del día: Primero.- Ampliación del número de miembros del Consejo de Administración. Segundo.- Nombramiento de Consejeros. Tercero.- Modificación de los Estatutos sociales. Cuarto.- Información a la Junta General de Accionistas de la Modificación del Reglamento del Consejo de Administración. 

La entidad no concreta en cuántos miembros se va a ampliar el consejo porque "todavía no está decidido". Se podría pensar que se hace para dar entrada a los antiguos responsables de Ceiss tras ser absorbida por Unicaja. Pero no. Como adelantó en su día este medio, Ceiss no se fusiona con Unicaja, sino que queda como filial.... con consejo propio, claro. Que ahí es donde se han reubicado los antiguos gestores de la insolvente Caja España-Duero, como su último presidente, Evaristo del Canto, así como Alejandro MenéndezJosé Ignacio Sánchez y el socialista Pablo Pérez (este último dimitió cuando se incorporó al consejo Azuaga, la mano derecha de Medel que hace doblete, pero era una dimisión con la boca pequeña y ha vuelto).

Entonces, ¿por qué vuelve a ampliar su consejo Unicaja Banco? Desde fuentes cercanas a la entidad la respuesta es que "tiene pocos miembros para los estándares actuales de buen gobierno, que sitúan su número en torno a los 15". Ahora lo que queda por ver es si esta ampliación se aprovecha para volver a meter políticos y sindicalistas que buscan un modo de ganarse la vida tras tanta desaparición de cajas y tras el desmantelamiento del sistema clientelar que regía en Andalucía (por el que el propio Medel está imputado) o si se hace para dar entrada a profesionales que puedan pilotar la futura Unicaja con Ceiss.

]]>
<![CDATA[Mas, perdido en su laberinto]]>2014-08-14T05:00:00+02:002014-08-14T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-08-14/mas-perdido-en-su-laberinto_176215/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El martes, la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega –una de las principales voces de Unió Democràtica (el partido coaligado con la CDC de Artur Mas) en el Gobierno catalán– declaró de forma bastante taxativa que la famosa consulta sólo podría hacerse de acuerdo con la legalidad y que si ello no era posible, habría que aplazarla. Las palabras de Ortega –hasta el momento la democristiana con más sintonía con Artur Mas– seguían a otras del conseller de Política Territorial Santi Vila (sector pragmático de CDC) y de Joan Rigol (figura de referencia de la democracia cristiana que no siempre se alinea con Duran i Lleida) en el mismo sentido: la consulta sólo podría celebrarse si fuera legal.

Pero al venir nada menos que de la vicepresidenta, la advertencia de Ortega provocó un incendio inmediato en el bloque (o no bloque) de los partidos comprometidos con la  consulta. El tono lo dio el diputado Joan Tardà, que siempre expresa bien los sentimientos profundos de las bases de ERC, al afirmar que parecía que el Gobierno de CiU estaba dispuesto a suicidarse al jugarse tanto el apoyo parlamentario de ERC (con lo que quedaría en minoría) como el de las de las organizaciones independentistas ‘de masas’ como la ANC y Òmnium Cultural. Y todos los diarios del día siguiente abrían con la nueva crisis entre CiU –que guardó un llamativo silencio tras las declaraciones de Ortega– y ERC.

Pero ayer mismo Artur Mas salió a escena para echar agua al incendio en el independentismo asegurando que la consulta será legal porque el Parlament aprobará la ley de consultas no referendarias en septiembre, y que él convocará la consulta. Para Mas el único plan es votar, y ocultó lo que haría si la ley fuera impugnada y la consulta quedara suspendida por el Constitucional. Vino a decir que eso son especulaciones veraniegas y que no hay que perder el norte, la fe en la consulta.

Sumario

En realidad –como declaró otro conseller, Pelegrí (que además es secretario general de Unió)– es impensable que Ortega dijera lo que dijo sin algún visto bueno de Mas, que ni por un momento la censuró o desautorizó. Mas ha prometido la consulta y la va a convocar legalmente de acuerdo con la ley de consultas no referendarias. Luego Mas tendrá que reconducir las cosas para –misión imposible– no hacer la consulta ilegal que sabe que Rajoy no tolerará, con el menor daño para CDC. Y entre este ‘menor daño’ ocupa un lugar preponderante que su partido ‘digiera’ la no consulta.

Para el sector más independentista y que ocupa los cargos de dirección (Rull) la prioridad es no separarse de ERC y de la ANC, pero otros saben que poner las urnas es imposible (Santi Vila lo ha dicho y el conseller de Justicia, Germà Gordó, que es clave, guarda un silencio total). Por su parte Unió ve la consulta ilegal como imposible y motivo de inmediata ruptura (con lo que Mas también se quedaría sin mayoría parlamentaria).

En el laberinto en que se ha metido, Mas parece estar bailando una especie de yenka (aquel baile de los primeros sesenta en el que los participantes, enlazados por la cintura, cantaban “izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante y atrás”, daban cuatro botes y volvían a la posición inicial). La yenka independentista de Artur Mas es “consulta, consulta (Rull), legalidad, legalidad (Ortega), adelante porque el único plan es votar (Mas) y atrás porque la consulta será legal (Mas y otros)”. El problema es que cuando se acababa el baile de la yenka todo el mundo se iba a su casa más o menos satisfecho. Ahora el 9 de noviembre todo el mundo se irá a su casa, pero Mas forzosamente tendrá que quedar mal (con todos o con algunos).

La interpretación más plausible de lo sucedido es que Mas ha lanzado a Ortega para enviar un mensaje de freno que no compromete directamente a CDC, y luego ha salido él mismo a apagar el fuego afirmando que el único plan es votar pero sin aclarar que hará si el TC (como es seguro que pasará) suspende la consulta. Mas no miente cuando dice que convocará la consulta ni cuando insiste en que su plan es votar. Pero sí miente u oculta la verdad, o peor aún, no sabe cómo saldrá del laberinto en el que se ha metido, cuando poco después de que la convoque, el TC –a instancias del Gobierno– decida suspender la consulta. Y Mas sabe que eso pasará.

Sumario

Y esto le pasa en un momento de gran debilidad. CiU era el partido moderado que disponía (por ser moderado) de fuertes apoyos mediáticos y empresariales, que va perdiendo a medida que va dejando de encarnar la moderación. El partido de la distensión (empresariado, PSC, Duran) ganó una batalla de fondo cuando Mas acudió a la reciente entrevista con Rajoy, además de con la insistencia en la consulta, con 23 propuestas para las que espera respuesta antes de fin de año.  Estaba indicando su voluntad de seguir vivo e intentar negociar después de la no consulta.

Pero lo tiene cada vez más difícil porque la explosión del caso Pujol, que sólo acaba de empezar, va a restar mucha fuerza a CDC. Es muy difícil que después del 9-N pueda seguir liderando el proceso. Y es todavía más complicado que pueda ganar unas elecciones anticipadas antes o después de las municipales de mayo del  2015. Otra cosa es que el proceso se pueda radicalizar e incluso volverse más conflictivo si ERC sale de unas próximas elecciones como el primer partido catalán.

El nuevo dirigente del PSC, Miquel Iceta, que votará la ley de consultas y que cree que la situación no puede tener buena solución sin una consulta (como reparación a la sentencia del Constitucional contra un Estatut que ya había sido aprobado en referéndum), lo ha expresado con claridad total: la consulta sólo puede ir adelante si se pacta con Madrid, y una ley de consultas no referendarias no puede servir para votar sobre la independencia de Cataluña (aunque el resultado no tenga valor jurídico).

Es lo que admitió implícitamente el martes la vicepresidenta Ortega al indicar que la Generalitat tendría que aceptar la suspensión cautelar de la consulta para ir después a unas elecciones (en Cataluña se vota regularmente desde 1980) o abrir una nueva negociación con Madrid. El 9 de noviembre será imposible hacer una consulta legal de acuerdo con una ley de consultas no referendarias que el Gobierno de Rajoy recurrirá y pedirá al TC que sea suspendida.

Mas baila la yenka en el laberinto en el que se metió con la disolución del Parlament a finales del 2012 buscando la mayoría –no absoluta sino excepcional– y de la que salió con doce diputados menos. Pero la música suena cada día más fúnebre y desafinada. 

]]>
El martes, la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega –una de las principales voces de Unió Democràtica (el partido coaligado con la CDC de Artur Mas) en el Gobierno catalán– declaró de forma bastante taxativa que la famosa consulta sólo podría hacerse de acuerdo con la legalidad y que si ello no era posible, habría que aplazarla. Las palabras de Ortega –hasta el momento la democristiana con más sintonía con Artur Mas– seguían a otras del conseller de Política Territorial Santi Vila (sector pragmático de CDC) y de Joan Rigol (figura de referencia de la democracia cristiana que no siempre se alinea con Duran i Lleida) en el mismo sentido: la consulta sólo podría celebrarse si fuera legal.

Pero al venir nada menos que de la vicepresidenta, la advertencia de Ortega provocó un incendio inmediato en el bloque (o no bloque) de los partidos comprometidos con la  consulta. El tono lo dio el diputado Joan Tardà, que siempre expresa bien los sentimientos profundos de las bases de ERC, al afirmar que parecía que el Gobierno de CiU estaba dispuesto a suicidarse al jugarse tanto el apoyo parlamentario de ERC (con lo que quedaría en minoría) como el de las de las organizaciones independentistas ‘de masas’ como la ANC y Òmnium Cultural. Y todos los diarios del día siguiente abrían con la nueva crisis entre CiU –que guardó un llamativo silencio tras las declaraciones de Ortega– y ERC.

Pero ayer mismo Artur Mas salió a escena para echar agua al incendio en el independentismo asegurando que la consulta será legal porque el Parlament aprobará la ley de consultas no referendarias en septiembre, y que él convocará la consulta. Para Mas el único plan es votar, y ocultó lo que haría si la ley fuera impugnada y la consulta quedara suspendida por el Constitucional. Vino a decir que eso son especulaciones veraniegas y que no hay que perder el norte, la fe en la consulta.

Sumario

En realidad –como declaró otro conseller, Pelegrí (que además es secretario general de Unió)– es impensable que Ortega dijera lo que dijo sin algún visto bueno de Mas, que ni por un momento la censuró o desautorizó. Mas ha prometido la consulta y la va a convocar legalmente de acuerdo con la ley de consultas no referendarias. Luego Mas tendrá que reconducir las cosas para –misión imposible– no hacer la consulta ilegal que sabe que Rajoy no tolerará, con el menor daño para CDC. Y entre este ‘menor daño’ ocupa un lugar preponderante que su partido ‘digiera’ la no consulta.

Para el sector más independentista y que ocupa los cargos de dirección (Rull) la prioridad es no separarse de ERC y de la ANC, pero otros saben que poner las urnas es imposible (Santi Vila lo ha dicho y el conseller de Justicia, Germà Gordó, que es clave, guarda un silencio total). Por su parte Unió ve la consulta ilegal como imposible y motivo de inmediata ruptura (con lo que Mas también se quedaría sin mayoría parlamentaria).

En el laberinto en que se ha metido, Mas parece estar bailando una especie de yenka (aquel baile de los primeros sesenta en el que los participantes, enlazados por la cintura, cantaban “izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante y atrás”, daban cuatro botes y volvían a la posición inicial). La yenka independentista de Artur Mas es “consulta, consulta (Rull), legalidad, legalidad (Ortega), adelante porque el único plan es votar (Mas) y atrás porque la consulta será legal (Mas y otros)”. El problema es que cuando se acababa el baile de la yenka todo el mundo se iba a su casa más o menos satisfecho. Ahora el 9 de noviembre todo el mundo se irá a su casa, pero Mas forzosamente tendrá que quedar mal (con todos o con algunos).

La interpretación más plausible de lo sucedido es que Mas ha lanzado a Ortega para enviar un mensaje de freno que no compromete directamente a CDC, y luego ha salido él mismo a apagar el fuego afirmando que el único plan es votar pero sin aclarar que hará si el TC (como es seguro que pasará) suspende la consulta. Mas no miente cuando dice que convocará la consulta ni cuando insiste en que su plan es votar. Pero sí miente u oculta la verdad, o peor aún, no sabe cómo saldrá del laberinto en el que se ha metido, cuando poco después de que la convoque, el TC –a instancias del Gobierno– decida suspender la consulta. Y Mas sabe que eso pasará.

Sumario

Y esto le pasa en un momento de gran debilidad. CiU era el partido moderado que disponía (por ser moderado) de fuertes apoyos mediáticos y empresariales, que va perdiendo a medida que va dejando de encarnar la moderación. El partido de la distensión (empresariado, PSC, Duran) ganó una batalla de fondo cuando Mas acudió a la reciente entrevista con Rajoy, además de con la insistencia en la consulta, con 23 propuestas para las que espera respuesta antes de fin de año.  Estaba indicando su voluntad de seguir vivo e intentar negociar después de la no consulta.

Pero lo tiene cada vez más difícil porque la explosión del caso Pujol, que sólo acaba de empezar, va a restar mucha fuerza a CDC. Es muy difícil que después del 9-N pueda seguir liderando el proceso. Y es todavía más complicado que pueda ganar unas elecciones anticipadas antes o después de las municipales de mayo del  2015. Otra cosa es que el proceso se pueda radicalizar e incluso volverse más conflictivo si ERC sale de unas próximas elecciones como el primer partido catalán.

El nuevo dirigente del PSC, Miquel Iceta, que votará la ley de consultas y que cree que la situación no puede tener buena solución sin una consulta (como reparación a la sentencia del Constitucional contra un Estatut que ya había sido aprobado en referéndum), lo ha expresado con claridad total: la consulta sólo puede ir adelante si se pacta con Madrid, y una ley de consultas no referendarias no puede servir para votar sobre la independencia de Cataluña (aunque el resultado no tenga valor jurídico).

Es lo que admitió implícitamente el martes la vicepresidenta Ortega al indicar que la Generalitat tendría que aceptar la suspensión cautelar de la consulta para ir después a unas elecciones (en Cataluña se vota regularmente desde 1980) o abrir una nueva negociación con Madrid. El 9 de noviembre será imposible hacer una consulta legal de acuerdo con una ley de consultas no referendarias que el Gobierno de Rajoy recurrirá y pedirá al TC que sea suspendida.

Mas baila la yenka en el laberinto en el que se metió con la disolución del Parlament a finales del 2012 buscando la mayoría –no absoluta sino excepcional– y de la que salió con doce diputados menos. Pero la música suena cada día más fúnebre y desafinada. 

]]>
<![CDATA[¿Será el ‘Pujol Crest’ el final de Mas?]]>2014-08-06T05:00:00+02:002014-08-06T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-08-06/sera-el-pujol-crest-el-final-de-mas_172686/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Desde que a media tarde del pasado viernes 25 de julio Jordi Pujol remitiera a la prensa una confusa declaración en la que se hacía responsable de que la herencia que su padre, Florenci Pujol, dejó en el extranjero a su mujer Marta Ferrusola y a sus siete hijos se mantuviera oculta al fisco durante 34 años, esta inesperada confesión sacude con fuerza a la sociedad catalana y a toda España.

Y es que la admisión de cuentas en paraísos fiscales por parte de quien fue presidente de la Generalitat durante 23 años, ganó siete elecciones catalanas consecutivas y se erigió en algo así como el Sumo Sacerdote que dictaminaba, casi como si fuera ex catedra, sobre lo que era bueno o malo para Cataluña, ha implicado que se abrieran las compuertas de la credibilidad a las noticias que la prensa de Madrid –basándose en fuentes policiales– había publicado sobre las actividades y la fortuna de los hijos de Jordi Pujol y en especial del primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.

Cuando El Mundo destapaba presuntas comisiones y negocios de la familia Pujol la noticia podía tener bastante o mucha credibilidad en España, pero la tenía escasa en Cataluña. Porque el medio tiene poca circulación, es considerado ‘anticatalán’ (fue beligerante contra el Estatut) y la Policía española es vista por una parte significativa de la sociedad catalana como un instrumento dócil del Estado. Pero cuando el propio Pujol confiesa que su familia ha regularizado cuentas en el extranjero provenientes de una extraña herencia (que su propia hermana ha declarado desconocer hasta ese mismo viernes), es la credibilidad de Pujol la que se viene abajo.

Más todavía cuando tras el fin de semana es su propio partido el que le fuerza (debe tener más datos y siente en el cogote el huracán que agita a la opinión pública catalana) a renunciar al título de honorable, a la oficina habilitada para los expresidentes y a su condición de presidente honorario de CiU y CDC con derecho a asistir y presidir todos sus órganos de gobierno.

De repente el ‘Padre de la Patria’ podía ser no sólo un delincuente fiscal sino un cacique que había permitido que su familia amasara una fortuna en base a comisiones de obra pública y chanchullos. Y la sospecha se agrandaba al relacionarla con el hecho de que el único hijo que se dedicaba a la política, Oriol Pujol –al que muchos apuntaban como el sucesor de Mas y que era secretario general de CDC pese a estar imputado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en el caso ITV– había renunciado pocos días antes. Sin olvidar que la propia CDC tiene su sede embargada por un juzgado por su presunta financiación irregular, a través de Fèlix Millet, en el famoso caso del Palau de la Música.

Sumario

Captando este terremoto en la opinión catalana, El Periódico de Cataluña abría su edición del domingo con una gran foto de Pujol bajo el título: “Jordi Pujol, el espejo roto” y se hacía eco de “la gran decepción” de los militantes y votantes de CiU. Ahora cuando El Mundo publica (también el domingo) que la fortuna de los Pujol asciende a 1.800 millones y que serían la séptima fortuna española en lista de los más ricos de Forbes, la credibilidad es mucho más alta y la duda corroe hasta a los convergentes más incondicionales. Máxime cuando Victoria Álvarez, novia de Jordi Pujol Ferrusola durante algunos años, afirma que saldrán muchas cosas más, que tiene mucha información y que de la confesión de Jordi Pujol “lo único que hay de cierto es que tienen cuentas fuera” (El Periódico del lunes 4).

Y de repente prensa, radio y televisión son invadidas por un aluvión de noticias que hacen de las andanzas y la pretendida fortuna de la familia del expresidente de la Generalitat una especie de Pujol Crest catalana con mucho más morbo que la Falcon Crest originaria. La gran pregunta es si la Pujol Crest acarreará la defunción de su heredero político, Artur Mas, del partido que fundó, e incluso del proceso independentista.

Vamos por partes. Muchos creen que Artur Mas sucumbió cuando, tras diluir el tradicional pragmatismo de CDC y sustituirlo por un independentismo improvisado y descafeinado (en comparación con el de ERC), convocó elecciones anticipadas en el 2012, esperando la mayoría absoluta, y perdió 12 diputados. Había apostado y había perdido, pero insistió en el error al suscribir un pacto con ERC que le obligaba a convocar un referéndum independentista en el 2014.

En aquel momento Mas perdió la partida, pero como es un luchador está dando la batalla hasta el final. Por eso pacta con ERC, ICV y las CUP la doble pregunta que le corta los puentes con Rajoy y que alarma al mundo económico e incluso a la UE. Su cálculo es que Rajoy se puede asustar y ofrecer un ‘bocado’ razonable o que, en caso contrario, la negativa a la consulta (a dejar votar a los catalanes sobre su futuro) haga pegar otro salto al sentimiento independentista (entre el 2012 y el 2013 pasó del 23% a más del 40%) y después poder ganar las elecciones catalanas (anticipadas o no) y negociar desde una posición de fuerza.

Pero esta aventura desesperada se le complica cada día más porque tiene que hacer ver que atiende las alarmas del mundo económico y de todo el ‘partido de la distensión’ (Duran i Lleida, PSC, Rubalcaba y liberales de Madrid tipo Garrigues Walker), se queda sin aliados sólidos en España (ni el PNV le quiere seguir) y ve como si se trata de romper con España porque España no tiene solución, una parte creciente del electorado convergente (especialmente el joven) se apunta al mensaje más radical (y menos comprometido por las pasadas alianzas con el PP y el PSOE) de Oriol Junqueras, sin duda un político muy hábil y oportunista (en el mejor sentido de la palabra). Está por ver si consistente a medio plazo.

Y naturalmente el Pujol Crest no va a favorecer ni a Artur Mas ni a CDC. Al contrario, va a hacer que se afiance el trasvase de votos hacia ERC. CDC no puede refundarse improvisadamente, por decreto, sin celebrar ni un congreso extraordinario y pasteleando un nuevo arreglo en la dirección como pretenden Mas, Homs y Rull, la estrella ascendente del partido. Ahora se ve que Artur Mas y CDC han desencadenado un arriesgado intento de ruptura con España sin tener la consistencia ni la fuerza para poder liderarlo.

Sumario

Es difícil que el Pujol Crest y la gran decepción que invade a la militancia y al electorado de CiU y que –como reconoce Miquel Iceta– sacude también a todo el catalanismo, permita que CDC siga al frente de un proceso que tenderá a radicalizarse y puede acabar descarrilando. Mas quizás está muerto –muchos lo aseguran– pero va a seguir combatiendo. Ayer no tuvo reparos en afrontar una larga rueda de prensa (casi dos horas de duración) en la que insistió en los asuntos sociales (del business friendly a la refundación), en la mejora económica (como Rajoy el viernes) aunque añadió (con suficiencia algo pueblerina) que la recuperación tenía “acento catalán” (en la onda de Rajoy, que ninguneó el papel de la política de Draghi en el BCE) e insistió en que no había ‘plan B’ y que el único objetivo es votar.

A Rajoy, que esgrimió lo de “ley y diálogo”, le respondió (sin cerrar la puerta a negociar las 23 propuestas) que “ley y diálogo sí, pero también democracia”, como si los catalanes no votáramos regularmente cada cuatro años al parlamento catalán y al español. Lo cierto es que ayer Mas pareció a ratos plúmbleo, charlatán…pero estuvo y dio la cara. Sin arrugarse, o arrugándose poco, e insistiendo en la consulta.

Quiere creer que puede superar los límites que fija la Constitución (que CDC votó y de la Miquel Roca fue uno de los ‘padres’), la normativa de la Unión Europea, que es antes que nada una Unión de Estados en la que el órgano principal es el Consejo Europeo (los veintiocho jefes de Gobierno de los estados), el escándalo Pujol que es una bomba sobre su carrera política y CDC, y el ascenso de ERC como consecuencia de haber legitimado –desde el catalanismo conservador– el discurso independentista.

La realidad es que ERC ganó las europeas antes del Pujol Crest y el último sondeo del CIS (conocido el lunes pero realizado también antes del escándalo) dice que ERC superaría a CiU incluso en unas legislativas españolas. Ayer una inteligente señora de la alta burguesía catalana me preguntaba inquieta y consternada: “¿Ahora, en qué manos vamos a caer?”

Mas aparenta la “fortaleza psicológica” que ayer pidió a los catalanes que mantuvieran. Pero le falta realismo político. Se niega tanto a sacar las conclusiones de la situación, al creer que el Pujol Crest puede ser anulado por una buena calificación de Transparencia Internacional entre las autonomías españolas, y ha planteado un órdago a lo grande al Estado español teniendo los pies de barro.

Claro que el Gobierno de Madrid también demostraría estulticia si lanzara las campanas al vuelo. Su actitud cuando el Estatut (que fue mucho más lejos que su oposición) fomentó la desafección de Cataluña respecto a España, contribuyó al deslizamiento de CDC del pragmatismo al independentismo y puede acabar con la victoria de ERC en las próximas elecciones. Mal negocio. Pero el panorama no es forzosamente negativo. Al margen del Pujol Crest, el  ‘partido de la distensión’ se apuntó la semana pasada un tanto frente al ‘partido del conflicto’ cuando Rajoy y Mas admitieron que tenían que discutir y arreglar algunas cosas además de enfrentarse por la consulta. Habrá que analizarlo un día de estos… si el Pujol Crest nos lo permite.    

]]>
Desde que a media tarde del pasado viernes 25 de julio Jordi Pujol remitiera a la prensa una confusa declaración en la que se hacía responsable de que la herencia que su padre, Florenci Pujol, dejó en el extranjero a su mujer Marta Ferrusola y a sus siete hijos se mantuviera oculta al fisco durante 34 años, esta inesperada confesión sacude con fuerza a la sociedad catalana y a toda España.

Y es que la admisión de cuentas en paraísos fiscales por parte de quien fue presidente de la Generalitat durante 23 años, ganó siete elecciones catalanas consecutivas y se erigió en algo así como el Sumo Sacerdote que dictaminaba, casi como si fuera ex catedra, sobre lo que era bueno o malo para Cataluña, ha implicado que se abrieran las compuertas de la credibilidad a las noticias que la prensa de Madrid –basándose en fuentes policiales– había publicado sobre las actividades y la fortuna de los hijos de Jordi Pujol y en especial del primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.

Cuando El Mundo destapaba presuntas comisiones y negocios de la familia Pujol la noticia podía tener bastante o mucha credibilidad en España, pero la tenía escasa en Cataluña. Porque el medio tiene poca circulación, es considerado ‘anticatalán’ (fue beligerante contra el Estatut) y la Policía española es vista por una parte significativa de la sociedad catalana como un instrumento dócil del Estado. Pero cuando el propio Pujol confiesa que su familia ha regularizado cuentas en el extranjero provenientes de una extraña herencia (que su propia hermana ha declarado desconocer hasta ese mismo viernes), es la credibilidad de Pujol la que se viene abajo.

Más todavía cuando tras el fin de semana es su propio partido el que le fuerza (debe tener más datos y siente en el cogote el huracán que agita a la opinión pública catalana) a renunciar al título de honorable, a la oficina habilitada para los expresidentes y a su condición de presidente honorario de CiU y CDC con derecho a asistir y presidir todos sus órganos de gobierno.

De repente el ‘Padre de la Patria’ podía ser no sólo un delincuente fiscal sino un cacique que había permitido que su familia amasara una fortuna en base a comisiones de obra pública y chanchullos. Y la sospecha se agrandaba al relacionarla con el hecho de que el único hijo que se dedicaba a la política, Oriol Pujol –al que muchos apuntaban como el sucesor de Mas y que era secretario general de CDC pese a estar imputado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en el caso ITV– había renunciado pocos días antes. Sin olvidar que la propia CDC tiene su sede embargada por un juzgado por su presunta financiación irregular, a través de Fèlix Millet, en el famoso caso del Palau de la Música.

Sumario

Captando este terremoto en la opinión catalana, El Periódico de Cataluña abría su edición del domingo con una gran foto de Pujol bajo el título: “Jordi Pujol, el espejo roto” y se hacía eco de “la gran decepción” de los militantes y votantes de CiU. Ahora cuando El Mundo publica (también el domingo) que la fortuna de los Pujol asciende a 1.800 millones y que serían la séptima fortuna española en lista de los más ricos de Forbes, la credibilidad es mucho más alta y la duda corroe hasta a los convergentes más incondicionales. Máxime cuando Victoria Álvarez, novia de Jordi Pujol Ferrusola durante algunos años, afirma que saldrán muchas cosas más, que tiene mucha información y que de la confesión de Jordi Pujol “lo único que hay de cierto es que tienen cuentas fuera” (El Periódico del lunes 4).

Y de repente prensa, radio y televisión son invadidas por un aluvión de noticias que hacen de las andanzas y la pretendida fortuna de la familia del expresidente de la Generalitat una especie de Pujol Crest catalana con mucho más morbo que la Falcon Crest originaria. La gran pregunta es si la Pujol Crest acarreará la defunción de su heredero político, Artur Mas, del partido que fundó, e incluso del proceso independentista.

Vamos por partes. Muchos creen que Artur Mas sucumbió cuando, tras diluir el tradicional pragmatismo de CDC y sustituirlo por un independentismo improvisado y descafeinado (en comparación con el de ERC), convocó elecciones anticipadas en el 2012, esperando la mayoría absoluta, y perdió 12 diputados. Había apostado y había perdido, pero insistió en el error al suscribir un pacto con ERC que le obligaba a convocar un referéndum independentista en el 2014.

En aquel momento Mas perdió la partida, pero como es un luchador está dando la batalla hasta el final. Por eso pacta con ERC, ICV y las CUP la doble pregunta que le corta los puentes con Rajoy y que alarma al mundo económico e incluso a la UE. Su cálculo es que Rajoy se puede asustar y ofrecer un ‘bocado’ razonable o que, en caso contrario, la negativa a la consulta (a dejar votar a los catalanes sobre su futuro) haga pegar otro salto al sentimiento independentista (entre el 2012 y el 2013 pasó del 23% a más del 40%) y después poder ganar las elecciones catalanas (anticipadas o no) y negociar desde una posición de fuerza.

Pero esta aventura desesperada se le complica cada día más porque tiene que hacer ver que atiende las alarmas del mundo económico y de todo el ‘partido de la distensión’ (Duran i Lleida, PSC, Rubalcaba y liberales de Madrid tipo Garrigues Walker), se queda sin aliados sólidos en España (ni el PNV le quiere seguir) y ve como si se trata de romper con España porque España no tiene solución, una parte creciente del electorado convergente (especialmente el joven) se apunta al mensaje más radical (y menos comprometido por las pasadas alianzas con el PP y el PSOE) de Oriol Junqueras, sin duda un político muy hábil y oportunista (en el mejor sentido de la palabra). Está por ver si consistente a medio plazo.

Y naturalmente el Pujol Crest no va a favorecer ni a Artur Mas ni a CDC. Al contrario, va a hacer que se afiance el trasvase de votos hacia ERC. CDC no puede refundarse improvisadamente, por decreto, sin celebrar ni un congreso extraordinario y pasteleando un nuevo arreglo en la dirección como pretenden Mas, Homs y Rull, la estrella ascendente del partido. Ahora se ve que Artur Mas y CDC han desencadenado un arriesgado intento de ruptura con España sin tener la consistencia ni la fuerza para poder liderarlo.

Sumario

Es difícil que el Pujol Crest y la gran decepción que invade a la militancia y al electorado de CiU y que –como reconoce Miquel Iceta– sacude también a todo el catalanismo, permita que CDC siga al frente de un proceso que tenderá a radicalizarse y puede acabar descarrilando. Mas quizás está muerto –muchos lo aseguran– pero va a seguir combatiendo. Ayer no tuvo reparos en afrontar una larga rueda de prensa (casi dos horas de duración) en la que insistió en los asuntos sociales (del business friendly a la refundación), en la mejora económica (como Rajoy el viernes) aunque añadió (con suficiencia algo pueblerina) que la recuperación tenía “acento catalán” (en la onda de Rajoy, que ninguneó el papel de la política de Draghi en el BCE) e insistió en que no había ‘plan B’ y que el único objetivo es votar.

A Rajoy, que esgrimió lo de “ley y diálogo”, le respondió (sin cerrar la puerta a negociar las 23 propuestas) que “ley y diálogo sí, pero también democracia”, como si los catalanes no votáramos regularmente cada cuatro años al parlamento catalán y al español. Lo cierto es que ayer Mas pareció a ratos plúmbleo, charlatán…pero estuvo y dio la cara. Sin arrugarse, o arrugándose poco, e insistiendo en la consulta.

Quiere creer que puede superar los límites que fija la Constitución (que CDC votó y de la Miquel Roca fue uno de los ‘padres’), la normativa de la Unión Europea, que es antes que nada una Unión de Estados en la que el órgano principal es el Consejo Europeo (los veintiocho jefes de Gobierno de los estados), el escándalo Pujol que es una bomba sobre su carrera política y CDC, y el ascenso de ERC como consecuencia de haber legitimado –desde el catalanismo conservador– el discurso independentista.

La realidad es que ERC ganó las europeas antes del Pujol Crest y el último sondeo del CIS (conocido el lunes pero realizado también antes del escándalo) dice que ERC superaría a CiU incluso en unas legislativas españolas. Ayer una inteligente señora de la alta burguesía catalana me preguntaba inquieta y consternada: “¿Ahora, en qué manos vamos a caer?”

Mas aparenta la “fortaleza psicológica” que ayer pidió a los catalanes que mantuvieran. Pero le falta realismo político. Se niega tanto a sacar las conclusiones de la situación, al creer que el Pujol Crest puede ser anulado por una buena calificación de Transparencia Internacional entre las autonomías españolas, y ha planteado un órdago a lo grande al Estado español teniendo los pies de barro.

Claro que el Gobierno de Madrid también demostraría estulticia si lanzara las campanas al vuelo. Su actitud cuando el Estatut (que fue mucho más lejos que su oposición) fomentó la desafección de Cataluña respecto a España, contribuyó al deslizamiento de CDC del pragmatismo al independentismo y puede acabar con la victoria de ERC en las próximas elecciones. Mal negocio. Pero el panorama no es forzosamente negativo. Al margen del Pujol Crest, el  ‘partido de la distensión’ se apuntó la semana pasada un tanto frente al ‘partido del conflicto’ cuando Rajoy y Mas admitieron que tenían que discutir y arreglar algunas cosas además de enfrentarse por la consulta. Habrá que analizarlo un día de estos… si el Pujol Crest nos lo permite.    

]]>
<![CDATA[El efecto Pujol en Moncloa]]>2014-07-31T05:00:00+02:002014-07-31T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-07-31/el-efecto-pujol-en-moncloa_170489/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Ayer el presidente del Gobierno tenía detrás a Pedro Sánchez, mientras que el presidente de la Generalitat tenía a Jordi Pujol. Así venía reforzada la posición del uno y debilitada la del otro. Por mucho que Artur Mas se remita sólo al pueblo catalán, como fuente de fuerza o debilidad, el efecto Pujol le bajó los humos a su paso por Moncloa. Oyéndole ayer en rueda de prensa posterior al encuentro con Mariano Rajoy, nadie hubiera dicho que está preparando la evasión de Cataluña.

A saber. Lo que antes era queja ahora es propuesta. Lo que antes hubiera sido un agravio más para alimentar el discurso victimista del nacionalismo ahora se quedó en “el clima de diálogo sigue abierto” porque “esto no es el final de nada”. Y lo que antes hubiera sido un monográfico sobre el enésimo desprecio de Madrid a las aspiraciones del pueblo catalán ahora fue un florido relato sobre lo que puede hacer Cataluña por el Estado y el Estado por Cataluña en materia de empleo, desigualdad, infraestructuras, servicios públicos, inversiones, financiación, etc. Todo ello recogido en un documento de 23 propuestas de colaboración que Mas le entregó a Rajoy “porque la vida sigue” y el desacuerdo sobre el referéndum no debe parar el funcionamiento de las administraciones.

Sumario

El efecto Pujol, por otra parte, debilita las resistencias al discurso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando repica sus argumentos de ley frente a las propuestas segregacionistas del nacionalismo catalán. Un refuerzo moral que, unido al apoyo del nuevo líder socialista, Pedro Sánchez, en lo fundamental (no a un referéndum fuera de la ley, sí a la soberanía nacional indivisible) hacen impensable un paso atrás por mínimo que sea. Por tanto, Rajoy mantuvo los anclajes legales de su posición. Como no podía ser de otro modo. A nadie le puede pasar por la cabeza que el presidente del Gobierno de la nación pueda o quiera colaborar en la voladura de la nación.

Así que ninguna novedad por la parte de Rajoy. Si acaso, la de despachar el desenlace de la reunión con un comunicado sobre “los problemas reales de Cataluña” y rebajar la reacción en vivo al nivel de la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho. No puede decirse lo mismo de la parte que hace la propuesta soberanista, cuyo discurso ha llegado al Palacio de la Moncloa tocado por el patético intento de levantar una barrera sanitaria respecto a las trapacerías de los Pujol.

Sin embargo, el esfuerzo de Mas por marcar distancias respecto a la conducta del fundador va a ser baldía, pues los efectos no se parecen a los de un misil que destruye un área perfectamente definida sino a los de una bomba de racimo que, al abrirse, libera un gran número de pequeñas bombas que causan daños indiscriminados. El efecto racimo lo aporta en este caso el propio personaje, cuyo nombre ha ido siempre asociado a la historia del catalanismo en la reciente historia de España, un personaje inseparable de la idea de Cataluña que, mire usted por donde, ha salido corrupto y mentiroso. De modo que su buena disposición a minimizar los daños a la causa no ha servido para mejorar la posición de su sucesor sino todo lo contrario.

]]>
Ayer el presidente del Gobierno tenía detrás a Pedro Sánchez, mientras que el presidente de la Generalitat tenía a Jordi Pujol. Así venía reforzada la posición del uno y debilitada la del otro. Por mucho que Artur Mas se remita sólo al pueblo catalán, como fuente de fuerza o debilidad, el efecto Pujol le bajó los humos a su paso por Moncloa. Oyéndole ayer en rueda de prensa posterior al encuentro con Mariano Rajoy, nadie hubiera dicho que está preparando la evasión de Cataluña.

A saber. Lo que antes era queja ahora es propuesta. Lo que antes hubiera sido un agravio más para alimentar el discurso victimista del nacionalismo ahora se quedó en “el clima de diálogo sigue abierto” porque “esto no es el final de nada”. Y lo que antes hubiera sido un monográfico sobre el enésimo desprecio de Madrid a las aspiraciones del pueblo catalán ahora fue un florido relato sobre lo que puede hacer Cataluña por el Estado y el Estado por Cataluña en materia de empleo, desigualdad, infraestructuras, servicios públicos, inversiones, financiación, etc. Todo ello recogido en un documento de 23 propuestas de colaboración que Mas le entregó a Rajoy “porque la vida sigue” y el desacuerdo sobre el referéndum no debe parar el funcionamiento de las administraciones.

Sumario

El efecto Pujol, por otra parte, debilita las resistencias al discurso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando repica sus argumentos de ley frente a las propuestas segregacionistas del nacionalismo catalán. Un refuerzo moral que, unido al apoyo del nuevo líder socialista, Pedro Sánchez, en lo fundamental (no a un referéndum fuera de la ley, sí a la soberanía nacional indivisible) hacen impensable un paso atrás por mínimo que sea. Por tanto, Rajoy mantuvo los anclajes legales de su posición. Como no podía ser de otro modo. A nadie le puede pasar por la cabeza que el presidente del Gobierno de la nación pueda o quiera colaborar en la voladura de la nación.

Así que ninguna novedad por la parte de Rajoy. Si acaso, la de despachar el desenlace de la reunión con un comunicado sobre “los problemas reales de Cataluña” y rebajar la reacción en vivo al nivel de la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho. No puede decirse lo mismo de la parte que hace la propuesta soberanista, cuyo discurso ha llegado al Palacio de la Moncloa tocado por el patético intento de levantar una barrera sanitaria respecto a las trapacerías de los Pujol.

Sin embargo, el esfuerzo de Mas por marcar distancias respecto a la conducta del fundador va a ser baldía, pues los efectos no se parecen a los de un misil que destruye un área perfectamente definida sino a los de una bomba de racimo que, al abrirse, libera un gran número de pequeñas bombas que causan daños indiscriminados. El efecto racimo lo aporta en este caso el propio personaje, cuyo nombre ha ido siempre asociado a la historia del catalanismo en la reciente historia de España, un personaje inseparable de la idea de Cataluña que, mire usted por donde, ha salido corrupto y mentiroso. De modo que su buena disposición a minimizar los daños a la causa no ha servido para mejorar la posición de su sucesor sino todo lo contrario.

]]>
<![CDATA[¿Qué pasa tras la confesión de Pujol?]]>2014-07-30T05:00:00+02:002014-07-30T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-07-30/que-pasa-tras-la-confesion-de-pujol_169889/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Jordi Pujol, presidente de la Generalitat desde 1980 al 2002 y líder indiscutible de CiU, ha sido el gran monstruo político de Cataluña desde la restauración de la democracia. Felipe González tuvo un liderazgo de larga duración y una influencia en la opinión púbica similar en la totalidad de España pero fue siempre sólo el referente de los socialistas, de la izquierda española, mientras que Pujol –como dirigente nacionalista–quiso erigirse en el representante y portavoz de los intereses de la totalidad de Cataluña. Quizás la comparación europea más cercana sea la del general De Gaulle y su partido el RPF (Reagrupamiento del Pueblo Francés,) que tuvo distintos nombres pero que siempre se definió más como un partido nacionalista y patriótico que como de centro-derecha y que en realidad (pese a la existencia de los denominados “gaullistas de izquierdas”) siempre ocupó ambos espacios.

La palanca del “gaullismo” fue el prestigio adquirido por De Gaulle cuando no admitió el sometimiento de la Francia del mariscal Pétain a la ocupación alemana. El del pujolismo de CDC (de la coalición CiU como marca electoral) a la detención y condena por un tribunal militar en 1960 del entonces joven dirigente católico de clase media, Jordi Pujol, por haber organizado los hechos del Palau de la Música: el canto por una parte importante del auditorio de un himno catalanista durante una visita a Barcelona del general Franco.

A la llegada de la democracia Pujol encabezó CiU y ganó seis elecciones catalanas consecutivas (seis) y su partido (tras una interrupción de siete años) todavía gobierna hoy. De alguna manera los gaullistas franceses –con una vida más accidentada– han seguido existiendo en los partidos de Chirac y Sarkozy pero el general De Gaulle se retiró en 1969 tras perder un referéndum y fue hasta su muerte un referente nacional. ¿Qué hubiera pasado si De Gaulle hubiera tenido que admitir que durante un largo periodo de tiempo no había cumplido sus deberes fiscales y sus hijos hubieran sido investigados judicialmente por una conducta económica poco ortodoxa y relacionada con el poder político?

Sumario

Esa es la pregunta que planea hoy sobre Cataluña tras “la confesión”de Pujol y el ruido (basados en rumores, informes policiales e investigaciones judiciales) sobre la posible fortuna de alguno de sus hijos. ¿Qué influencia tendrá sobre la política catalana el dato –revelado por él mismo el pasado viernes– de que no ya el líder indiscutible de la fuerza dominante sino un referente moral de la sociedad catalana, algo así como el “Padre de la Patria”, ha incumplido reiteradamente sus obligaciones con la Hacienda Pública y en un tributo – sucesiones- en el que la Generalitat tiene plenas competencias? ¿Puede sobrevenir el pujolismo al deshonor de Jordi Pujol? ¿Qué consecuencias tendrá su ostracismo sobre el proceso independentista que había avalado al afirmar que su intento de lograr un autogobierno efectivo de Cataluña dentro de España –el ABC le llegó a distinguir con el título de Español del Año– se había revelado imposible porque España era incapaz de entender a Cataluña?

Naturalmente CDC (Unió mantiene un silencio total) intenta que “la confesión” tenga la mínima repercusión sobre su fuerza electoral y sobre el proyecto independentista que ha abrazado. Así, el president Mas afirmó ayer que Pujol había renunciado a su título histórico de “Molt Honorable” (Muy Honorable), a sus privilegios y estipendios económicos como antiguo presidente y al título de presidente-fundador (con derecho de asistencia y presidencia) de todos los órganos de gobierno de CDC y de CiU. La estrella ascendente del partido, Josep Rull, habla de la necesidad de “refundar” el partido y algunos comentaristas próximos (CDC ha sido el “comedero” de destacados “comunicadores” que pontificaban sobre lo que convenía a Cataluña) han apostado por “matar al padre”.

El siempre moderado y afable Xavier Trias, alcalde de Barcelona y que ha hecho toda su larga carrera (conseller relevante, jefe del grupo parlamentario en Madrid y alcalde) a su sombra, no dudó ayer en afirmar que “lo que Jordi Pujol tiene que hacer es desaparecer y renunciar a todo”. ¿Puede vivir Jordi Pujol en Barcelona mientras su partido le repudia? ¿Le está señalando la puerta del exilio? ¿Cómo afectarán a CDC los próximos pasos judiciales? Hay todavía demasiadas incógnitas pero algunas cosas parecen claras.

Primera. La refundación de CDC es la única salida posible pero no será fácil. Unió calla. Matar al Padre (inevitable) es siempre complicado y –si no se acierta en la proporción- puede recibir el castigo de los Dioses. Mas es –como reconoce él mismo- un hijo político de Pujol que lo eligió como sucesor y Oriol Pujol era hasta hace quince días, aunque ya tocado por el caso ITV, el posible heredero. Toda CDC y su esfera cultural de influencia ha bebido en el pujolismo. ¿Una refundación más nacionalista como parece que quiere Rull –enterrando la astucia y el pragmatismo de Pujol– no sería un catalizador de la ruptura con Unió y del cisma con el establishment catalán? ¿Puede CDC transitar hacia un partido enfrentado al mundo económico?

Segunda. CDC ya estaba sufriendo –desde que Mas abrazó el independentismo– una erosión electoral. En el 2010 (para echar al tripartito) tuvo 62 diputados, seis menos que la mayoría absoluta, un resultado mediocre en comparación con los buenos tiempos del pujolismo. En el 2012 –elecciones anticipadas– bajó a 50 y ahora las encuestas le dan entre 31 y 35 y sitúan a ERC en primera posición. Es posible que el descrédito acelere el éxodo de los votantes más independentistas hacia ERC. Y que los más moderados (y temerosos de la ruta hacia lo desconocido) se inclinen hacia alguna fórmula menos radical. ¿El nuevo partido que Duran parece estar preparando? ¿El PSC de Iceta que haga un llamamiento a toda la izquierda y el centro-izquierda para forzar un cambio en la relación con España?

Sumario

Tercera. Estas fórmulas de tercera vía (la centrista de Duran y la socialdemócrata de Iceta) pueden tener expectativas de recoger electores catalanistas que no quieran ir a remolque de ERC como fuerza dominante pero sus expectativas estarán condicionadas por la reacción de los dos grandes partidos españoles. Si Rajoy no se mueve nada, Duran (e Iceta en menor medida) pierden credibilidad. Si Pedro Sánchez continúa en su línea de decir que no es el tiempo de levantar muros sino de pactar cambios y reformas (incluida la Constitucional), el PSC puede ganar credibilidad. ¡Pero quién le escribió eso de amalgamar violencia de género (un delito) e independentismo (una opción política)!

Cuarta. Artur Mas tenía ya muy complicada la gestión de la no consulta tras el 9 de noviembre. Ahora lo tiene todavía más difícil. Es evidente que unas elecciones anticipadas en plena crisis por el exilio interior (¿o exterior?) de Pujol podrían ser una aventura suicida pero el plan de invitar a ERC (no digamos ya a ICV) a un gobierno de concentración para preparar unas elecciones plebiscitarias después de las españolas (a principios del 2016) parece todavía menos factible que antes del pasado viernes. Duran está desaparecido y callado (de vacaciones o mirando el tablero de ajedrez) pero a la hora de escribir esta crónica Oriol Junqueras todavía no ha dicho esta boca es mía.

Quinta. Para el proceso independentista la confesión de Pujol es muy mala noticia. El catalanismo independentista pierde un referente moral sustantivo. Pero el proceso se ha alimentado tanto o más de la incomprensión de la derecha española (y el aturdimiento del PSOE ante los ataques al Estatut) que de la fuerza independentista. Creer que el problema catalán ha desaparecido con la confesión de Pujol es un error mayúsculo en el que algunos sectores españoles pueden caer con gran entusiasmo. No es así. El problema seguirá, con más o menos fuerza si la fuerza, mayoritaria hoy en España –Rajoy en primer lugar– no acierta a reconducir la situación. 

Queda por hacer un balance de la figura de Jordi Pujol. Hoy es el malo de la película pero –errores y simpatías aparte– creo que su impronta en la política catalana (y en la española) ha tenido –mientras gobernó– elementos positivos. El principal, contribuir a la gobernabilidad de España con los últimos gobiernos de Felipe González, con el primer Gobierno Aznar y en mayo del 2010, cuando al PP le interesaba más el desastre de Zapatero que le preocupaba el rescate de España. Claro que CiU (Pujol ya no cortaba el bacalao en el 2010) buscó siempre contrapartidas pero eso es lo que hacen todos los partidos bisagra en toda la Europa democrática. Y que CDC sea un partido bisagra y nacionalista a la vez no es culpa de nadie. Es la realidad de la España real.

Alguien dice que lo de Pujol descalifica a la clase dirigente catalana que le apoyó. Bueno, en la misma medida que el caso Bárcenas a la española.

]]>
Jordi Pujol, presidente de la Generalitat desde 1980 al 2002 y líder indiscutible de CiU, ha sido el gran monstruo político de Cataluña desde la restauración de la democracia. Felipe González tuvo un liderazgo de larga duración y una influencia en la opinión púbica similar en la totalidad de España pero fue siempre sólo el referente de los socialistas, de la izquierda española, mientras que Pujol –como dirigente nacionalista–quiso erigirse en el representante y portavoz de los intereses de la totalidad de Cataluña. Quizás la comparación europea más cercana sea la del general De Gaulle y su partido el RPF (Reagrupamiento del Pueblo Francés,) que tuvo distintos nombres pero que siempre se definió más como un partido nacionalista y patriótico que como de centro-derecha y que en realidad (pese a la existencia de los denominados “gaullistas de izquierdas”) siempre ocupó ambos espacios.

La palanca del “gaullismo” fue el prestigio adquirido por De Gaulle cuando no admitió el sometimiento de la Francia del mariscal Pétain a la ocupación alemana. El del pujolismo de CDC (de la coalición CiU como marca electoral) a la detención y condena por un tribunal militar en 1960 del entonces joven dirigente católico de clase media, Jordi Pujol, por haber organizado los hechos del Palau de la Música: el canto por una parte importante del auditorio de un himno catalanista durante una visita a Barcelona del general Franco.

A la llegada de la democracia Pujol encabezó CiU y ganó seis elecciones catalanas consecutivas (seis) y su partido (tras una interrupción de siete años) todavía gobierna hoy. De alguna manera los gaullistas franceses –con una vida más accidentada– han seguido existiendo en los partidos de Chirac y Sarkozy pero el general De Gaulle se retiró en 1969 tras perder un referéndum y fue hasta su muerte un referente nacional. ¿Qué hubiera pasado si De Gaulle hubiera tenido que admitir que durante un largo periodo de tiempo no había cumplido sus deberes fiscales y sus hijos hubieran sido investigados judicialmente por una conducta económica poco ortodoxa y relacionada con el poder político?

Sumario

Esa es la pregunta que planea hoy sobre Cataluña tras “la confesión”de Pujol y el ruido (basados en rumores, informes policiales e investigaciones judiciales) sobre la posible fortuna de alguno de sus hijos. ¿Qué influencia tendrá sobre la política catalana el dato –revelado por él mismo el pasado viernes– de que no ya el líder indiscutible de la fuerza dominante sino un referente moral de la sociedad catalana, algo así como el “Padre de la Patria”, ha incumplido reiteradamente sus obligaciones con la Hacienda Pública y en un tributo – sucesiones- en el que la Generalitat tiene plenas competencias? ¿Puede sobrevenir el pujolismo al deshonor de Jordi Pujol? ¿Qué consecuencias tendrá su ostracismo sobre el proceso independentista que había avalado al afirmar que su intento de lograr un autogobierno efectivo de Cataluña dentro de España –el ABC le llegó a distinguir con el título de Español del Año– se había revelado imposible porque España era incapaz de entender a Cataluña?

Naturalmente CDC (Unió mantiene un silencio total) intenta que “la confesión” tenga la mínima repercusión sobre su fuerza electoral y sobre el proyecto independentista que ha abrazado. Así, el president Mas afirmó ayer que Pujol había renunciado a su título histórico de “Molt Honorable” (Muy Honorable), a sus privilegios y estipendios económicos como antiguo presidente y al título de presidente-fundador (con derecho de asistencia y presidencia) de todos los órganos de gobierno de CDC y de CiU. La estrella ascendente del partido, Josep Rull, habla de la necesidad de “refundar” el partido y algunos comentaristas próximos (CDC ha sido el “comedero” de destacados “comunicadores” que pontificaban sobre lo que convenía a Cataluña) han apostado por “matar al padre”.

El siempre moderado y afable Xavier Trias, alcalde de Barcelona y que ha hecho toda su larga carrera (conseller relevante, jefe del grupo parlamentario en Madrid y alcalde) a su sombra, no dudó ayer en afirmar que “lo que Jordi Pujol tiene que hacer es desaparecer y renunciar a todo”. ¿Puede vivir Jordi Pujol en Barcelona mientras su partido le repudia? ¿Le está señalando la puerta del exilio? ¿Cómo afectarán a CDC los próximos pasos judiciales? Hay todavía demasiadas incógnitas pero algunas cosas parecen claras.

Primera. La refundación de CDC es la única salida posible pero no será fácil. Unió calla. Matar al Padre (inevitable) es siempre complicado y –si no se acierta en la proporción- puede recibir el castigo de los Dioses. Mas es –como reconoce él mismo- un hijo político de Pujol que lo eligió como sucesor y Oriol Pujol era hasta hace quince días, aunque ya tocado por el caso ITV, el posible heredero. Toda CDC y su esfera cultural de influencia ha bebido en el pujolismo. ¿Una refundación más nacionalista como parece que quiere Rull –enterrando la astucia y el pragmatismo de Pujol– no sería un catalizador de la ruptura con Unió y del cisma con el establishment catalán? ¿Puede CDC transitar hacia un partido enfrentado al mundo económico?

Segunda. CDC ya estaba sufriendo –desde que Mas abrazó el independentismo– una erosión electoral. En el 2010 (para echar al tripartito) tuvo 62 diputados, seis menos que la mayoría absoluta, un resultado mediocre en comparación con los buenos tiempos del pujolismo. En el 2012 –elecciones anticipadas– bajó a 50 y ahora las encuestas le dan entre 31 y 35 y sitúan a ERC en primera posición. Es posible que el descrédito acelere el éxodo de los votantes más independentistas hacia ERC. Y que los más moderados (y temerosos de la ruta hacia lo desconocido) se inclinen hacia alguna fórmula menos radical. ¿El nuevo partido que Duran parece estar preparando? ¿El PSC de Iceta que haga un llamamiento a toda la izquierda y el centro-izquierda para forzar un cambio en la relación con España?

Sumario

Tercera. Estas fórmulas de tercera vía (la centrista de Duran y la socialdemócrata de Iceta) pueden tener expectativas de recoger electores catalanistas que no quieran ir a remolque de ERC como fuerza dominante pero sus expectativas estarán condicionadas por la reacción de los dos grandes partidos españoles. Si Rajoy no se mueve nada, Duran (e Iceta en menor medida) pierden credibilidad. Si Pedro Sánchez continúa en su línea de decir que no es el tiempo de levantar muros sino de pactar cambios y reformas (incluida la Constitucional), el PSC puede ganar credibilidad. ¡Pero quién le escribió eso de amalgamar violencia de género (un delito) e independentismo (una opción política)!

Cuarta. Artur Mas tenía ya muy complicada la gestión de la no consulta tras el 9 de noviembre. Ahora lo tiene todavía más difícil. Es evidente que unas elecciones anticipadas en plena crisis por el exilio interior (¿o exterior?) de Pujol podrían ser una aventura suicida pero el plan de invitar a ERC (no digamos ya a ICV) a un gobierno de concentración para preparar unas elecciones plebiscitarias después de las españolas (a principios del 2016) parece todavía menos factible que antes del pasado viernes. Duran está desaparecido y callado (de vacaciones o mirando el tablero de ajedrez) pero a la hora de escribir esta crónica Oriol Junqueras todavía no ha dicho esta boca es mía.

Quinta. Para el proceso independentista la confesión de Pujol es muy mala noticia. El catalanismo independentista pierde un referente moral sustantivo. Pero el proceso se ha alimentado tanto o más de la incomprensión de la derecha española (y el aturdimiento del PSOE ante los ataques al Estatut) que de la fuerza independentista. Creer que el problema catalán ha desaparecido con la confesión de Pujol es un error mayúsculo en el que algunos sectores españoles pueden caer con gran entusiasmo. No es así. El problema seguirá, con más o menos fuerza si la fuerza, mayoritaria hoy en España –Rajoy en primer lugar– no acierta a reconducir la situación. 

Queda por hacer un balance de la figura de Jordi Pujol. Hoy es el malo de la película pero –errores y simpatías aparte– creo que su impronta en la política catalana (y en la española) ha tenido –mientras gobernó– elementos positivos. El principal, contribuir a la gobernabilidad de España con los últimos gobiernos de Felipe González, con el primer Gobierno Aznar y en mayo del 2010, cuando al PP le interesaba más el desastre de Zapatero que le preocupaba el rescate de España. Claro que CiU (Pujol ya no cortaba el bacalao en el 2010) buscó siempre contrapartidas pero eso es lo que hacen todos los partidos bisagra en toda la Europa democrática. Y que CDC sea un partido bisagra y nacionalista a la vez no es culpa de nadie. Es la realidad de la España real.

Alguien dice que lo de Pujol descalifica a la clase dirigente catalana que le apoyó. Bueno, en la misma medida que el caso Bárcenas a la española.

]]>
<![CDATA[¡Vaya cuajo el de Artur Mas!]]>2014-07-30T05:00:00+02:002014-07-30T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-07-30/vaya-cuajo-el-de-artur-mas_169895/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/El presidente de la Generalitat, Artur Mas, hijo de quien fuera en vida administrador de la fortuna de la familia Pujol, insistió este martes en el carácter privado del escándalo que cubre de fango al “padre político”. “Hace falta tener cuajo para decir eso”, exclamaba ayer en la radio el exministro socialista, Josep Borrell. Y tiene razón. Si no era asunto privado cuando el expresident usaba a Cataluña como burladero de su tramposa conducta tampoco debe serlo al saberse que también la usó como caja registradora. Se supone, entonces, que la “compasión” que Mas siente ahora por el personaje caído, también debe tener carácter privado.

Pero más cuajo hace falta para descubrir ahora -nunca lo hubiera dicho cinco minutos antes de su encuentro del viernes pasado con Pujol-, que Cataluña y su presunta aspiración soberanista están por encima y tienen vida propia, al margen de las “debilidades” y los “errores” achacables a quien tantos servicios ha prestado a su patria ("Y a su patrimonio", añadiría maliciosamente el flamante líder socialista, Pedro Sánchez). Los sigue prestando, según el sucesor, como se habría demostrado con su renuncia a los puestos que ostentaba en su partido y a los honores que le correspondían como expresidente de la Generalitat.

Sumario

Así entendió ayer Artur Mas la buena disposición de Pujol a dar “facilidades” y minimizar los daños a la causa de la Cataluña una, grande y libre, cuya hoja de ruta tiene prevista hoy una escala técnica en el Palacio de la Moncloa. Ni media palabra dijo sobre su encuentro con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Simplemente decretó el silencio preventivo nada más comenzar la rueda de prensa, dedicada exclusivamente al harakiri de molt poc honorable expresidente de la Generalitat.

Tampoco hacía falta que repicara el cansino argumentario de su propuesta fragmentadora, más allá de trazar una higiénica frontera respecto a las trapacerías de la familia Pujol. El discurso de Mas no va a cambiar. Tampoco el de Rajoy, por cierto. Y en cuanto al intento de marcar distancias respecto a la conducta del fundador, es absolutamente inútil. ¿Por qué? Porque los efectos son los de una bomba de racimo, al tratarse de un personaje genética y biográficamente inseparable del catalanismo.

Por todas esas razones, también hace falta tener cuajo para remitir la previsible comparecencia parlamentaria de Jordi Pujol a una decisión personal de éste y no a una clamorosa demanda de los catalanes y sus representantes políticos. ¿De todos? No, de todos menos los de CiU, donde reinan el creador y la criatura (Pujol y Mas), que no han firmado la petición presentada por el resto de los grupos parlamentarios, con mayoría suficiente para aprobarse el jueves en junta de portavoces, a fin de que el santo padre del catalanismo explique  por qué ocultó sus millones durante 34 años, de dónde iba saliendo ese dinero y, sobre todo, por qué confundió “patria” con “patrimonio”.

]]>
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, hijo de quien fuera en vida administrador de la fortuna de la familia Pujol, insistió este martes en el carácter privado del escándalo que cubre de fango al “padre político”. “Hace falta tener cuajo para decir eso”, exclamaba ayer en la radio el exministro socialista, Josep Borrell. Y tiene razón. Si no era asunto privado cuando el expresident usaba a Cataluña como burladero de su tramposa conducta tampoco debe serlo al saberse que también la usó como caja registradora. Se supone, entonces, que la “compasión” que Mas siente ahora por el personaje caído, también debe tener carácter privado.

Pero más cuajo hace falta para descubrir ahora -nunca lo hubiera dicho cinco minutos antes de su encuentro del viernes pasado con Pujol-, que Cataluña y su presunta aspiración soberanista están por encima y tienen vida propia, al margen de las “debilidades” y los “errores” achacables a quien tantos servicios ha prestado a su patria ("Y a su patrimonio", añadiría maliciosamente el flamante líder socialista, Pedro Sánchez). Los sigue prestando, según el sucesor, como se habría demostrado con su renuncia a los puestos que ostentaba en su partido y a los honores que le correspondían como expresidente de la Generalitat.

Sumario

Así entendió ayer Artur Mas la buena disposición de Pujol a dar “facilidades” y minimizar los daños a la causa de la Cataluña una, grande y libre, cuya hoja de ruta tiene prevista hoy una escala técnica en el Palacio de la Moncloa. Ni media palabra dijo sobre su encuentro con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Simplemente decretó el silencio preventivo nada más comenzar la rueda de prensa, dedicada exclusivamente al harakiri de molt poc honorable expresidente de la Generalitat.

Tampoco hacía falta que repicara el cansino argumentario de su propuesta fragmentadora, más allá de trazar una higiénica frontera respecto a las trapacerías de la familia Pujol. El discurso de Mas no va a cambiar. Tampoco el de Rajoy, por cierto. Y en cuanto al intento de marcar distancias respecto a la conducta del fundador, es absolutamente inútil. ¿Por qué? Porque los efectos son los de una bomba de racimo, al tratarse de un personaje genética y biográficamente inseparable del catalanismo.

Por todas esas razones, también hace falta tener cuajo para remitir la previsible comparecencia parlamentaria de Jordi Pujol a una decisión personal de éste y no a una clamorosa demanda de los catalanes y sus representantes políticos. ¿De todos? No, de todos menos los de CiU, donde reinan el creador y la criatura (Pujol y Mas), que no han firmado la petición presentada por el resto de los grupos parlamentarios, con mayoría suficiente para aprobarse el jueves en junta de portavoces, a fin de que el santo padre del catalanismo explique  por qué ocultó sus millones durante 34 años, de dónde iba saliendo ese dinero y, sobre todo, por qué confundió “patria” con “patrimonio”.

]]>
<![CDATA[El harakiri de Jordi Pujol]]>2014-07-29T05:00:00+02:002014-07-29T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-07-29/el-harakiri-de-jordi-pujol_169431/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Jordi Pujol, presidente de honor de CDC (¿de honor?), se hizo el harakiri político y moral. En la plaza pública, menos mal. Si el destape de su poco honorable comportamiento (corrupto y mentiroso) lo hubiera hecho la Policía, la fiscalía o un medio de comunicación, la maquinaria nacionalista estaría denunciando ahora la enésima conjura contra Cataluña. Y con conjura o sin ella, nadie hubiera atribuido a la casualidad una filtración de ese calibre en vísperas del encuentro del presidente de la Generalitat, Artur Mas, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, previsto para mañana en Moncloa.

Casual no es de ninguna de las maneras. Un matiz: el juicio de intenciones no afecta en esta ocasión a los poderosos servicios del Estado. Solo puede centrarse en el protagonista. Él sabrá por qué lo hizo (adelantarse a lo que antes o después sería de dominio público). Los motivos irán aflorando con el paso del tiempo. De momento consigue arruinar el paso de Mas por Madrid. Imagino al jardinero de la Moncloa saludando al president: “Claro que le conozco, don Artur, usted es del partido de Pujol”. Por tanto, la imaginación vuela. Y libres son las conjeturas sobre la eventual relación entre el harakiri de Pujol padre y la poco airosa salida de Pujol hijo (Oriol) de la Secretaría General de CDC, casualmente sustituido por el menos complaciente de los dirigentes con la familia. Hablo de Josep Rull, el ya número dos del partido, que ayer apostaba por el borrón y cuenta nueva por el camino de la refundación.

Sumario

Lo dicho. El gran Pujol, que no era molt honorable sino todo lo contrario, que financiaba con dinero negro la compra masiva de silbatos silenciadores del himno nacional en el Camp Nou (cosas de Jordi, el hereu), el patriarca, el padre de “familia”, el hombre que reinó durante treinta años en el nacionalismo catalán, ha hecho más por desvanecer el sueño soberanista de Artur Mas (en un minuto, lo que se tarda en leer un comunicado) que todas las apelaciones de Rajoy al cumplimiento de la ley y  todas las aportaciones al concurso de ideas sobre el definitivo encaje de Cataluña en España.

¿Es Artur Mas la persona indicada para refundar CDC y seguir liderando la ofensiva del nacionalismo catalán? No es que sea del partido pujolista, como le dirá mañana el jardinero de la Moncloa. Es la criatura política del patriarca que le estaba calentando el sillón a Oriol Pujol, el delfín, el mago de las ITV. Por añadidura, el propio Mas sale en las coplas de la evasión de capitales y una herencia de tardía regulación fiscal. Si lo hacía el jefe, por qué no iba a hacerlo él.

El caso es que ahora la causa política de CDC depende de los jueces y de la ERC de Junqueras. En estas condiciones parece muy complicado que la criatura pueda sobreponerse a la desgracia de su creador. Sin ser una herencia moralmente averiada, véase lo ocurrido con Rubalcaba en el terreno estrictamente político tras su inútil intento refundador de un pasado que le pertenecía. En el caso de Mas, insisto, el legado de su creador está moralmente “podrido”, como escribía ayer Lluis Bassets. Y el sucesor de Jordi Pujol no puede alegar que no lo conoce de nada. O que las trapacerías de la familia Pujol es un asunto privado. Si no decía eso cuando Pujol usaba a Cataluña como parapeto (la patria como último refugio de los truhanes, según escribió Samuel Johnson), tampoco puede decirlo ahora cuando se acaba de descubrir que la usaba como caja registradora.

]]>
Jordi Pujol, presidente de honor de CDC (¿de honor?), se hizo el harakiri político y moral. En la plaza pública, menos mal. Si el destape de su poco honorable comportamiento (corrupto y mentiroso) lo hubiera hecho la Policía, la fiscalía o un medio de comunicación, la maquinaria nacionalista estaría denunciando ahora la enésima conjura contra Cataluña. Y con conjura o sin ella, nadie hubiera atribuido a la casualidad una filtración de ese calibre en vísperas del encuentro del presidente de la Generalitat, Artur Mas, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, previsto para mañana en Moncloa.

Casual no es de ninguna de las maneras. Un matiz: el juicio de intenciones no afecta en esta ocasión a los poderosos servicios del Estado. Solo puede centrarse en el protagonista. Él sabrá por qué lo hizo (adelantarse a lo que antes o después sería de dominio público). Los motivos irán aflorando con el paso del tiempo. De momento consigue arruinar el paso de Mas por Madrid. Imagino al jardinero de la Moncloa saludando al president: “Claro que le conozco, don Artur, usted es del partido de Pujol”. Por tanto, la imaginación vuela. Y libres son las conjeturas sobre la eventual relación entre el harakiri de Pujol padre y la poco airosa salida de Pujol hijo (Oriol) de la Secretaría General de CDC, casualmente sustituido por el menos complaciente de los dirigentes con la familia. Hablo de Josep Rull, el ya número dos del partido, que ayer apostaba por el borrón y cuenta nueva por el camino de la refundación.

Sumario

Lo dicho. El gran Pujol, que no era molt honorable sino todo lo contrario, que financiaba con dinero negro la compra masiva de silbatos silenciadores del himno nacional en el Camp Nou (cosas de Jordi, el hereu), el patriarca, el padre de “familia”, el hombre que reinó durante treinta años en el nacionalismo catalán, ha hecho más por desvanecer el sueño soberanista de Artur Mas (en un minuto, lo que se tarda en leer un comunicado) que todas las apelaciones de Rajoy al cumplimiento de la ley y  todas las aportaciones al concurso de ideas sobre el definitivo encaje de Cataluña en España.

¿Es Artur Mas la persona indicada para refundar CDC y seguir liderando la ofensiva del nacionalismo catalán? No es que sea del partido pujolista, como le dirá mañana el jardinero de la Moncloa. Es la criatura política del patriarca que le estaba calentando el sillón a Oriol Pujol, el delfín, el mago de las ITV. Por añadidura, el propio Mas sale en las coplas de la evasión de capitales y una herencia de tardía regulación fiscal. Si lo hacía el jefe, por qué no iba a hacerlo él.

El caso es que ahora la causa política de CDC depende de los jueces y de la ERC de Junqueras. En estas condiciones parece muy complicado que la criatura pueda sobreponerse a la desgracia de su creador. Sin ser una herencia moralmente averiada, véase lo ocurrido con Rubalcaba en el terreno estrictamente político tras su inútil intento refundador de un pasado que le pertenecía. En el caso de Mas, insisto, el legado de su creador está moralmente “podrido”, como escribía ayer Lluis Bassets. Y el sucesor de Jordi Pujol no puede alegar que no lo conoce de nada. O que las trapacerías de la familia Pujol es un asunto privado. Si no decía eso cuando Pujol usaba a Cataluña como parapeto (la patria como último refugio de los truhanes, según escribió Samuel Johnson), tampoco puede decirlo ahora cuando se acaba de descubrir que la usaba como caja registradora.

]]>
<![CDATA[El 'lobby' transparente, bueno para la democracia]]>2014-04-02T05:00:00+02:002014-04-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-04-02/el-lobby-transparente-bueno-para-la-democracia_110534/http://www.elconfidencial.com/autores/santiago-esteban-326/¿Qué es el lobby? Muchos ciudadanos no lo tienen muy claro. La mayoría no sabe bien qué es, por qué existe y para qué sirve. A menudo, la percepción de esta actividad no es muy positiva en España. Se suele asociar con prácticas ilícitas como tráfico de influencias, donaciones anónimas y otras. Las numerosas películas de Hollywood sobre este tema no han ayudado mucho a mejorar su imagen. Denominar ‘grupos de presión’ o ‘de influencia’ a los que trabajan en esta actividad, tampoco.

Pero el lobby no es eso. Si nos atenemos a su significado, el término es un anglicismo cuya traducción más cercana sería “vestíbulo”. Es decir, un lugar donde se reúne la gente para dialogar. ‘Dialogar’ –que no influir es la palabra clave para entender esta práctica. Hay que remontarse al siglo XVIII para ver su nacimiento, cuando los miembros del Parlamento Británico iniciaron así esta forma de hacer política.

APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales define el lobby como “el traslado de intereses privados a las instituciones públicas que son las que, finalmente, legislan sobre todos los sectores de la sociedad. En otras palabras, es el acercamiento de la sociedad civil, de las empresas y de los distintos colectivos sociales a las leyes y reglas que se aprueban en un sistema democrático”.

SumarioEl lobby bien entendido y el que debe imperar es una actividad que promueve el diálogo entre el poder y los diferentes grupos de la sociedad. Es beneficioso que las autoridades nacionales, europeas y autonómicas escuchen y dialoguen con los afectados por la actividad legislativa. Los Gobiernos toman decisiones que afectan al futuro de los intereses privados en distintos temas y el diálogo transparente de ambas partes puede ayudar a prevenir efectos contra los intereses generales. Defenderlos es la labor primera de los Gobiernos y debe ser su prioridad. El diálogo entre lo público y lo privado es esencial y ayuda a construir un cuerpo legislativo equilibrado.

Los políticos son conscientes de la importancia de esta actividad, aunque todavía hay un amplio recorrido para la mejora. En una encuesta realizada hace poco por Burson-Marsteller entre autoridades de todos los países de la UE, los resultados muestran que para un 48% de los parlamentarios españoles, el lobby es útil para compartir experiencias y resulta constructivo en el proceso de toma de decisiones (45%). También es verdad que los mismos valoran muy bajo la profesionalidad del lobbista como una ayuda eficaz: sólo un 10% en España, frente al 50% de los encuestados en el resto de los países europeos.

Este dato puede ser una de las razones por las que esta práctica no tiene una percepción positiva en España. Hay otras tres causas principales, a mi juicio: la primera es que casi nadie ha sabido comunicar adecuadamente los beneficios del lobby a los ciudadanos. La segunda es la falta de transparencia que ha imperado en este ejercicio hasta la fecha. Se ha pecado de opacidad y secretismo, aumentando la desconfianza hacia las instituciones y autoridades políticas. La tercera es la creencia de que los lobbistas se rigen únicamente por intereses individuales, sin preocuparse del interés común. Es cierto que puede ser así en algunos casos, pero son mínimos.

SumarioQuizá una solución para mejorar la percepción sobre el lobby en nuestro país sería imitar aspectos del modelo anglosajón. En Estados Unidos los profesionales de este sector cuentan con oficinas en el Congreso y llevan un registro público de todos sus encuentros y los temas tratados en ellos, así como su forma de financiación, miembros e intereses. Más cerca, en Bruselas, también se hace así. Nos llevan años en este terreno. Salvo casos puntuales, tanto las autoridades como las instituciones han entendido e interiorizado que la transparencia es la clave. De ahí la normalización de esta actividad entre la gente.

Un paso adelante en nuestro país podría ser la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que se encuentra en fase de desarrollo tras ser aprobada por el Consejo de Ministros en julio de 2012. El Gobierno tiene previsto regular aspectos del lobby en esta nueva normativa. Veremos hasta dónde llega.

Si trabajamos en el diálogo y la transparencia, el lobby se convertirá no sólo en una práctica positiva para la democracia y el progreso, sino necesaria. No es casualidad que ninguna dictadura permita esta actividad. Allí no hay diálogo entre los ciudadanos y el poder, ni influencia de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas. Aquí, al menos, las peticiones de los ciudadanos pueden ser escuchadas y tenidas en cuenta a través de esta vía también.

*Santiago Esteban, Comunicación Corporativa de Burson-Marsteller

]]>
<![CDATA[El ‘sentimiento Crimea’ en la empresa]]>2014-03-19T06:00:00+01:002014-03-19T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-19/el-sentimiento-crimea-en-la-empresa_103867/http://www.elconfidencial.com/autores/ignacio-ruperez-larrea-315/Sigo con atención los acontecimientos en Crimea, no solo por la gravedad del tono que están tomando ni por sus consecuencias geopolíticas o económicas. Hay un elemento que me llama especialmente la atención, sobre todo tras el referéndum del domingo. Cuando veo los resultados de la consulta, pienso en cómo debe ser vivir en un lugar con el que no te sientes identificado, al que no crees pertenecer. El eterno problema de la identidad.

Llevándolo a nuestro terreno (la comunicación financiera y corporativa), y salvando las distancias, la identidad corporativa está compuesta por unos valores, una marca, una historia común y una cultura, de modo similar a lo que ocurre con la identidad de un país. En el caso de las empresas, la identidad no siempre está clara y en muchos casos se ha quedado en teoría no del todo asimilada por los empleados.

SumarioSin embargo, y ligándolo con otro de los temas de la semana −la operación de Vodafone y ONO−, existe un caso claro en el que ‘afloran’ las identidades corporativas de manera muy clara: cuando dos compañías se fusionan. Es en ese momento, por comparación, cuando de forma más evidente se manifiesta la identidad de las empresas, entre los directivos que firman el acuerdo de fusión pero también entre los empleados. Como dice el refrán “nadie sabe realmente lo que tiene hasta que lo pierde” y de este modo se da la paradoja de que empleados que hasta ese momento podrían haber criticado a su empresa en el descanso del café, ahora defiendan su identidad corporativa frente a la nueva compañía que se integra. En el caso de la empresa absorbida, es en ese momento cuando puede producirse el sentimiento Crimea: la sensación de estar en una empresa a la que no crees pertenecer.

Por eso, las fusiones y adquisiciones son procesos que requieren de un gran esfuerzo de comunicación externa e interna. Los cambios siempre asustan y es clave acallar rumores, gestionar expectativas e intentar que la integración sea lo menos traumática posible. No solo para evitar conflictos, sino porque una buena gestión del cambio puede tener efectos en la productividad. Según un estudio realizado por la consultora americana Gallup entre 350.000 trabajadores, un empleado comprometido y alineado con la compañía en la que trabaja puede ser hasta un 43% más productivo, generar hasta un 23% más de ingresos y tienen un 87% menos de probabilidades de cambiar de trabajo. 

SumarioEs importante tener esto en cuenta, ahora que el mercado de fusiones y adquisiciones parece animarse. Por volumen, el ranking de Thomson-Reuters valora las operaciones cerradas en 2013 en 50.800 millones de dólares frente a los 76.875 del año anterior, es decir, un 30% menos que en 2012. Sin embargo, todos conocemos el cambio de percepción sobre España que se ha producido y en enero de 2014 se han superado los 10.440 millones de euros, rebasando su último máximo mensual de julio de 2013, según el Informe Mensual Ibérico de Transactional Track Record. También el banco de inversión OnetoOne, que cifró en 1.500 las transacciones cerradas en España en 2013 (un 18% menos que en el año anterior), augura que en 2014 se cerrarán unas 2.000.

Por supuesto que no existe una receta para hacer que una fusión o una adquisición sea digerida positivamente por los empleados. Sin embargo, si volvemos al ejemplo de un país, vemos que los grandes cambios requieren de grandes líderes. El papel del consejero delegado y de la dirección es fundamental para explicar los planes de futuro hacia el exterior (según un estudio de Burson-Marsteller entre 1.040 personalidades influyentes de la esfera empresarial, la mayoría considera que el 50% de la reputación de una compañía es atribuible a su CEO) y, sobre todo hacia el interior. Los empleados, a fin de cuentas, son quienes ejecutarán esos planes de futuro, por lo que es conveniente explicárselos bien, motivarles, inspirarles e involucrarles.

*Ignacio Rupérez Larrea. Comunicación especializada en Burson-Marsteller. 

]]>
<![CDATA[¿En qué cesta pongo mis huevos?]]>2014-03-05T06:00:00+01:002014-03-05T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-05/en-que-cesta-pongo-mis-huevos_97233/http://www.elconfidencial.com/autores/pablo-zamorano-287/Según un estudio reciente de Infoadex, la inversión de las grandes empresas en actos de RSC (responsabilidad social corporativa), mecenazgo o patrocinio creció un 1,7% el pasado año en España, hasta los 404,5 millones de euros. Una cifra que invita al optimismo si se tiene en cuenta que se produjo durante un ejercicio no especialmente bueno en lo que a actividad económica se refiere (caída del 1,2% del PIB). Podría decirse que las empresas, por tanto, ya no sólo invierten en RSC o patrocinios por “quedar bien” o porque les “sobra” dinero para poder mostrar su cara más amable social y medioambientalmente más responsable. No, es algo ya estratégico para ellas.

Algunos ejemplos alejados de los tradicionales “tópicos” de por qué invertir en RSC: para atraer inversión, obtener financiación o realizar movimientos corporativos. Un informe de EUROSIF (European Sustainable Investment Forum) con la ACCA (Association of Chartered Certified Accountants) entre inversores y analistas de 18 países de todo el mundo ponía de manifiesto que en la actualidad más de dos tercios de ellos analizaban ya otra información no financiera sobre la compañía –como sus políticas de RSC, ambientales o de buen gobierno– antes de cerrar una operación. Es decir, que ya “no sólo hay que ser bueno, sino parecerlo”, y yo añadiría: y además “que se sepa” (comunicarlo).

A la progresiva madurez de las empresas para invertir en RSC, políticas ambientales, patrocinio y mecenazgo en España aún le falta, sin embargo, una mayor visión estratégica y de largo plazo. No se trata de poner los 'huevos' en cualquier cesta, sino en la cesta o cestas adecuadas. Y es que invertir en RSC, en patrocinios o mecenazgo no es tener presupuesto y a partir de ahí elegir dónde lo pongo entre una lista de ONG con diferentes misiones o colectivos a los que atender, de eventos deportivos (en el que me puede gustar más el tenis o el fútbol), o de museos o entidades culturales. No.

SumarioApostar por este tipo de políticas es mirar primero hacia uno mismo, ver cuáles son mis valores corporativos, qué quiero transmitir como empresa a la sociedad, y diseñar una estrategia y un plan de acción definidos. De forma que se podría decir que es la empresa –una vez tiene definidos sus objetivos y líneas de acción– la que sale a buscar las iniciativas que mejor encajan con su planteamiento, y no viceversa. Hasta tal punto que una compañía puede encontrar que no existe aún la iniciativa de RSC, de patrocinio o mecenazgo que encaje con su filosofía, sino que hay que crearla.

Del mismo modo, es importante pensar en el largo plazo. No se trata de lanzar “fuegos artificiales” o de hacer mucho ruido al principio con acciones fabulosas cuyos impactos y resultados son cuando menos cuestionables. Se trata de que si realmente nos importa ser socialmente responsables, transcienda, y eso sólo se hace mediante una continuada sucesión de acciones con un sentido y objetivos concretos. Es más, incluso si lo planificamos en el tiempo, el presupuesto con el que contemos dé mucho más de sí.

Por eso, tampoco hay que olvidar que lo invertido en “lo que no tiene que ver estrictamente con el negocio” tenga un claro retorno económico y sea medible. Será la prueba más que evidente de que la empresa va por el buen camino.

*Pablo Zamorano, Comunicación Corporativa y Financiera, Burson-Marsteller España.

]]>
<![CDATA[Huele a tongo, lean los periódicos]]>2013-09-01T06:00:00+02:002013-09-01T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-09-01/huele-a-tongo-lean-los-periodicos_23494/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/La moraleja de un viejo chiste de la época franquista aconsejaba “menos viajar y más leer los periódicos” para que las buenas gentes pudieran estar al tanto de las grandes realizaciones del régimen que algunos, demasiado aficionados a su propio criterio, decían no haber visto en los lugares en que se suponía que debían estar. Claro es que el viejo general siempre 'tuvo suerte' con los periodistas, según afirmó en varias oportunidades, y, en efecto, cada primero de octubre la prensa celebraba unánimemente el aniversario de la exaltación de Franco a la Jefatura del Estado. Ahora ya no dependemos de un franquismo, si acaso de dos, como dice un buen amigo, y la prensa ya no es tan dócil como acaso convenga a los mandamases, pero algo se puede ir haciendo porque, quien más quien menos, todo el mundo necesita apoyos y la mano del Gobierno puede ser lenta pero es larga, y una opinión favorable es un tesoro que hay que cuidar a cualquier precio.

Un titular vale más que mil palabras

A los dirigentes del PP no les faltan los problemas, pero, de tantos que son, conservan el privilegio de escogerlos y obtienen algún éxito por el procedimiento de apuntarse el mero paso de los meses y olvidarse cuanto sea necesario de lo que es su responsabilidad directa: a esto se le llama confeccionar una agenda, de manera que el presidente pueda ir de evento en evento sin salpicarse más de lo debido con los lodos creados por los polvos de Gürtel y de Bárcenas, sin tener que dar explicaciones porque el déficit y la deuda se desmanden, o porque las expectativas sigan siendo de color de hormiga, ya que eso siempre se va a arreglar en los trimestres que vienen, y llegarán a tiempo, seguro. Si alguien esperaba un septiembre calentito, que se entere de que Rajoy va a moverse más que el baúl de la Piquer.

Rajoy, acompañado de Pastor y Feijóo, en Pontevedra. (Efe)De acuerdo con ese plan para la fabricación de noticias favorables, Rajoy ha comenzado el curso en Galicia, ante un público muy selecto y bastante adicto, y ha afirmado con un énfasis muy oportuno que nadie va a apartarle del camino trazado. Es la ventaja que tienen las mayorías absolutas cuando sus integrantes, al parecer, no se deben a nadie, aparte de a Rajoy mismo. Esto da lugar a un interesante fenómeno que, no nos engañemos, tampoco es nuevo: la diferencia entre lo que dicen, o callan, los diputados cuando están expuestos, y lo que afirman cuando vuelven al estado de normalidad, siempre por poco tiempo, adquiere caracteres de distancia sideral. Lo veremos cuando se reúna el Comité Ejecutivo del PP, otro órgano pensado para el debate de ideas, y podamos asistir a una unanimidad estruendosa. Un titular a tiempo reflejando el aplauso satisfecho de tantos líderes reunidos acabará con todas las maledicencias y los malos pensamientos, al menos por otra semana.

La judicialización de la política

Judicializar la política es una operación de alto riesgo, salvo que, de manera previa y concienzuda, se haya politizado la justicia y reservado y puesto al día la vía del indulto por si algo no va del todo bien. No obstante, como lo de la judicialización de la política es un invento bastante original, sin demasiados antecedentes en el derecho político comparado, el mecanismo puede producir algunas disfunciones capaces de molestar el merecido descanso de los afectados. Así, por ejemplo, podría pensarse que el porvenir del PP acabe dependiendo del cálculo de los abogados dedicados a rescatar a Bárcenas de las garras de una maquinaria desajustada. Tras una larga y fructífera relación política, profesional y laboral, lo lógico sería pensar que a ambos, a Bárcenas y a los actuales dirigentes del PP,  les podría convenir una solución, digamos, armónica, una vez que el buen sentido y los cálculos serenos les lleven a poner de acuerdo las agendas. Al fin y al cabo Rajoy sólo le dijo a Bárcenas que sería difícil, no que fuera imposible. ¿Será hacedero? ¿Se prestarán a ello los halcones del derecho a saber?

Luis bárcenasLos tongos bien ejecutados suelen ser muy beneficiosos para los partícipes y sólo perjudican a uno que no se entera, al público en general: en esto se parecen mucho a mecanismos de financiación que están en la mente de todos. En cuanto al supuesto tercero en discordia, al PSOE, podría venirle muy bien el lento declive de la mayoría hasta parar en nada, en lo suficientemente poco como para sacar completamente al viejo partido felipista del agujero negro en que había ido a parar con el zapaterismo. 

El álgebra de las curvas

El único milagro que no se podrá discutir a Rajoy es el de haber recuperado al PSOE: le está costando, pero el asunto va bien. Según los datos del CIS, tanto el PP como el PSOE llevan una trayectoria uniformemente descendente, pero, aparentemente, conservando las distancias. Estas curvas de descenso parecen mostrar ya, y veremos lo que dicen las próximas, una tendencia levemente divergente, pero todavía es pronto para asustarse. De confirmarse el análisis fino, el PSOE empezaría a desperezarse y el PP continuaría acelerando hacia el despeñadero y a la espera del milagro. Para saber cómo habría de ser el milagro es todavía pronto, pero en Génova, un puñado de mentes privilegiadas está trabajando en la explicación. En cualquier caso, nadie será capaz de negar un carácter casi sobrenatural al mantenimiento del PP, con los portavoces que tiene. De producirse el portento, lo que no se puede descartar será uno de esos milagros no del todo insólitos, porque los imposibles, ya se vio en Andalucía, se resisten un poco a la magia de la inteligencia genovesa. Pero cabe recordar que quien ha sido capaz de fabricar una secretaria general de diseño, a base de inputs en la calculadora, bien podrá darle la vuelta a la tortilla llegado el momento, sobre todo si la prensa ayuda, el tongo es bien recibido y el sectarismo sigue de moda.

 

]]>
<![CDATA[La larga marcha de Rajoy]]>2013-08-25T06:00:00+02:002013-08-25T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-08-25/la-larga-marcha-de-rajoy_20777/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/“¡Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines. ¡La espada se anuncia con vivo reflejo; ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!” Estos versos de Rubén Darío que encabezan su Marcha Triunfal habrán venido al recuerdo de cuantos hayan visto la foto, meditada, simbólica, paradigmática, de Rajoy iniciando un largo paseo de 800 metros por las complicadas sendas de los bosques galaicos. Acompañado de sus fieles gallegos, por su orden y jerarquía, como conviene, el presidente mira al frente, avanza decidido, es claro que, más allá de la cortedad de la etapa, el horizonte está despejado y que no falta determinación de victoria.

Rajoy no da puntada sin hilo, y ni siquiera descansa merecidamente a tiempo completo, pues no de otra manera se puede explicar la presencia de tan nutrida mesnada en horas de reposo: desde la ministra de Fomento, que, una vez culminada su solidaridad con las víctimas del tren santiagués, tiene tiempo para acompañar a Rajoy en tan decisivo trance, como corresponde a una colaboradora fiel, discreta, entregada y siempre dispuesta a explicar lo que haga falta, hasta el eficaz presidente de Galicia, pasando por todo aquel que sea, al menos, director general, o secretario ejecutivo en la vieja tierra gallega.

Se cumple a la letra lo de que una imagen vale más que mil palabras. Como en El Quijote, nuestro héroe podría exclamar: “Leoncitos a mí”, sea por Bárcenas o por cualquier otra menudencia. Que los rivales tomen nota, Rajoy no está solo ni cariacontecido y marcha decidido a celebrar su victoria. Rubén termina su poema ensalzando al “héroe que guía su grupo de jóvenes fieros; / al que ama la insignia del suelo materno; / al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano, / los soles del rojo verano, / las nieves y vientos del gélido invierno”.

La crisis de gobierno y el gobierno de la crisis

El equipo de Gobierno de Rajoy. (EFE)Me temo que, tras un baño de brillos y unidades como el del paseo pontevedrés, Rajoy se habrá olvidado de la crisis de Gobierno, que no deja de ser un recurso muy manido para un líder tan sobrado. Rajoy preferirá seguramente gobernar la crisis que cambiar de equipo habitual, táctica que queda para tipos menos imaginativos y más indecisos.

Rajoy sabe escoger los escenarios más favorables, la exportación, la prima de riesgo, y los puntos en que puede lucir con más brillo su determinación, como el caso de Gibraltar con el que, además, entronca con una vieja tradición de la derecha más genuinamente ibérica y da la vuelta a los graves errores de los Moratinos y las damas rubias y complacientes que se han ocupado de un asunto tan candente antes de su llegada al Gobierno. Acaso le pidan un leve toque en el partido, pero eso sería tanto como admitir que algo se ha hecho mal, y no es el caso. Rajoy es de los que piensan que si un cambio sale mal, no debiera haberse hecho y si, raramente, algo sale bien, se sienta un peligroso precedente, así que para qué andar tentando a la bicha.

Juan Belmonte y los portavoces

En Juan Belmonte, matador de toros, cuenta Chaves Nogales un caso en el que el torero de Triana fue invitado a visitar un manicomio en el que un antibelmontista furibundo estaba casi curado de la horrible manía que le llevaba a ir de plaza en plaza zahiriendo con las más graves y horrorosas palabras a Belmonte, hiciere el diestro lo que hiciese. El torero, amable siempre que podía, se entrevistó con la antigua fiera partidaria de Joselito y encontró que, al fin y al cabo, se trataba de un hombre normal, una vez curado de esa extraña fobia.

La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)Se me ocurre que habría que pasar por ese manicomio sabio a nuestros portavoces, a esos individuos que entienden la política como un perpetuo reproche a su rival, de tan poco que estiman nuestra inteligencia. El caso más reciente tal vez sea el de Hernando al que se le ha ocurrido sugerir que la responsabilidad política del terrible accidente ferroviario de Galicia podría recaer en José Blanco, sin reparar que doña Ana Pastor va para dos años al frente del negociado, que fue ella quien puso en circulación unos trenes que no se entienden con la vía, y que, extrañamente, nadie en Adif parece saber quién es exactamente el responsable de la seguridad en ese maldito rincón. Es lo que tiene entender la política de manera maniquea, que más se parece a ejercicio de orates fanáticos que a una actividad que tenga que ver mínimamente con la cabeza.

Adif en plan Fuenteovejuna

Gonzalo Ferre (Adif) y Julio Gómez-Pomar (Renfe). (EFE)En Adif no saben quién es exactamente el responsable de que la señalización de la vía a Santiago sea deficiente, lo que es mucho no saber. En el fondo, eso equivale a un Fuenteovejuna, a confesar que entre todos mataron al Comendador y que el responsable último es un político, no un ingeniero. El juez Aláez ha dejado, indirectamente, en ridículo a los diputados que escucharon las largas e insulsas explicaciones de los presidentes de Renfe y Adif, seguidas luego por las de la ministra del ramo, y sin que hicieran ninguna observación realmente crítica ante semejantes panegíricos de su labor.

Este periódico ha sacado a la luz la disconformidad de una diputada madrileña, María Teresa Gómez Limón, a la que se pondrá brevemente en cuarentena, porque se ha quejado de que se pretenda cargar exclusivamente sobre el maquinista la responsabilidad de un suceso tan grave, pero los políticos son así, siempre mirando al frente, sin escuchar las quejas de los descontentos, con la mirada perdida en el infinito, en la victoria. Es claro, no obstante, que no siempre aciertan.

 

]]>
“¡Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines. ¡La espada se anuncia con vivo reflejo; ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!” Estos versos de Rubén Darío que encabezan su Marcha Triunfal habrán venido al recuerdo de cuantos hayan visto la foto, meditada, simbólica, paradigmática, de Rajoy iniciando un largo paseo de 800 metros por las complicadas sendas de los bosques galaicos. Acompañado de sus fieles gallegos, por su orden y jerarquía, como conviene, el presidente mira al frente, avanza decidido, es claro que, más allá de la cortedad de la etapa, el horizonte está despejado y que no falta determinación de victoria.

Rajoy no da puntada sin hilo, y ni siquiera descansa merecidamente a tiempo completo, pues no de otra manera se puede explicar la presencia de tan nutrida mesnada en horas de reposo: desde la ministra de Fomento, que, una vez culminada su solidaridad con las víctimas del tren santiagués, tiene tiempo para acompañar a Rajoy en tan decisivo trance, como corresponde a una colaboradora fiel, discreta, entregada y siempre dispuesta a explicar lo que haga falta, hasta el eficaz presidente de Galicia, pasando por todo aquel que sea, al menos, director general, o secretario ejecutivo en la vieja tierra gallega.

Se cumple a la letra lo de que una imagen vale más que mil palabras. Como en El Quijote, nuestro héroe podría exclamar: “Leoncitos a mí”, sea por Bárcenas o por cualquier otra menudencia. Que los rivales tomen nota, Rajoy no está solo ni cariacontecido y marcha decidido a celebrar su victoria. Rubén termina su poema ensalzando al “héroe que guía su grupo de jóvenes fieros; / al que ama la insignia del suelo materno; / al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano, / los soles del rojo verano, / las nieves y vientos del gélido invierno”.

La crisis de gobierno y el gobierno de la crisis

El equipo de Gobierno de Rajoy. (EFE)Me temo que, tras un baño de brillos y unidades como el del paseo pontevedrés, Rajoy se habrá olvidado de la crisis de Gobierno, que no deja de ser un recurso muy manido para un líder tan sobrado. Rajoy preferirá seguramente gobernar la crisis que cambiar de equipo habitual, táctica que queda para tipos menos imaginativos y más indecisos.

Rajoy sabe escoger los escenarios más favorables, la exportación, la prima de riesgo, y los puntos en que puede lucir con más brillo su determinación, como el caso de Gibraltar con el que, además, entronca con una vieja tradición de la derecha más genuinamente ibérica y da la vuelta a los graves errores de los Moratinos y las damas rubias y complacientes que se han ocupado de un asunto tan candente antes de su llegada al Gobierno. Acaso le pidan un leve toque en el partido, pero eso sería tanto como admitir que algo se ha hecho mal, y no es el caso. Rajoy es de los que piensan que si un cambio sale mal, no debiera haberse hecho y si, raramente, algo sale bien, se sienta un peligroso precedente, así que para qué andar tentando a la bicha.

Juan Belmonte y los portavoces

En Juan Belmonte, matador de toros, cuenta Chaves Nogales un caso en el que el torero de Triana fue invitado a visitar un manicomio en el que un antibelmontista furibundo estaba casi curado de la horrible manía que le llevaba a ir de plaza en plaza zahiriendo con las más graves y horrorosas palabras a Belmonte, hiciere el diestro lo que hiciese. El torero, amable siempre que podía, se entrevistó con la antigua fiera partidaria de Joselito y encontró que, al fin y al cabo, se trataba de un hombre normal, una vez curado de esa extraña fobia.

La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)Se me ocurre que habría que pasar por ese manicomio sabio a nuestros portavoces, a esos individuos que entienden la política como un perpetuo reproche a su rival, de tan poco que estiman nuestra inteligencia. El caso más reciente tal vez sea el de Hernando al que se le ha ocurrido sugerir que la responsabilidad política del terrible accidente ferroviario de Galicia podría recaer en José Blanco, sin reparar que doña Ana Pastor va para dos años al frente del negociado, que fue ella quien puso en circulación unos trenes que no se entienden con la vía, y que, extrañamente, nadie en Adif parece saber quién es exactamente el responsable de la seguridad en ese maldito rincón. Es lo que tiene entender la política de manera maniquea, que más se parece a ejercicio de orates fanáticos que a una actividad que tenga que ver mínimamente con la cabeza.

Adif en plan Fuenteovejuna

Gonzalo Ferre (Adif) y Julio Gómez-Pomar (Renfe). (EFE)En Adif no saben quién es exactamente el responsable de que la señalización de la vía a Santiago sea deficiente, lo que es mucho no saber. En el fondo, eso equivale a un Fuenteovejuna, a confesar que entre todos mataron al Comendador y que el responsable último es un político, no un ingeniero. El juez Aláez ha dejado, indirectamente, en ridículo a los diputados que escucharon las largas e insulsas explicaciones de los presidentes de Renfe y Adif, seguidas luego por las de la ministra del ramo, y sin que hicieran ninguna observación realmente crítica ante semejantes panegíricos de su labor.

Este periódico ha sacado a la luz la disconformidad de una diputada madrileña, María Teresa Gómez Limón, a la que se pondrá brevemente en cuarentena, porque se ha quejado de que se pretenda cargar exclusivamente sobre el maquinista la responsabilidad de un suceso tan grave, pero los políticos son así, siempre mirando al frente, sin escuchar las quejas de los descontentos, con la mirada perdida en el infinito, en la victoria. Es claro, no obstante, que no siempre aciertan.

 

]]>
<![CDATA[Drama y desconcierto de la derecha]]>2013-08-18T06:00:00+02:002013-08-18T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-08-18/drama-y-desconcierto-de-la-derecha_18683/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/Una ley política inexorable establece que lo que cuenta son las herencias, no las promesas. La derecha española está rota y desconcertada por la insondable distancia que existe entre lo que esperaba y el futuro que adivina. La derrota de Zapatero fue un auténtico afrodisíaco, pero pronto empezó el desasosiego, aunque nunca nadie pudo prever la política totalmente contraria a lo prometido que sañudamente se ha venido aplicando sobre los esquilmados bolsillos de los ciudadanos, ni tampoco la cadena de mentiras, de despropósitos y de indignidad que traería consigo el caso Bárcenas.

Hubo un momento en que pudo pensarse en que se salía de la crisis, pero lo que ahora aterra a la derecha es su propia impotencia para resolver una ecuación con demasiadas incógnitas y una amenaza muy cierta: un gobierno de coalición de todos los demás, de los que trajeron la crisis y la llevarán al abismo, contra los restos de un naufragio tan aparentemente inevitable como merecido. Falta valor para tirar a la escoria y al capitán por la borda.

Cospedal, arenas y cascos testificarán esta semana ante el juez pablo ruz. (efe)Tres secretarios generales y ninguna grandeza

Dicen que la derecha se ha hecho económica, que lo único que importa es el bienestar, el dinerito. Seguro que es así, pero los votantes tienen sueños de los que no les gusta despertarse, y entre esos anhelos siempre ha estado la idea de que sus dirigentes, a diferencia de otros, eran patriotas, valientes, decentes. El interrogatorio a tres secretarios generales del PP ha sido seguido con enorme curiosidad, pero la decepción ha sido el único bocado cierto. Los secretarios generales no saben nada, no ven nada, no oyen nada, son vagos, desatienden sus obligaciones estatutarias y van únicamente a lo suyo. Es posible que alguno admire todavía su listeza, pero dudo que les quede cualquier capital político, sea cual fuere su destino. Han dicho lo que la mayoría de la gente diría, eso es cierto, pero con esa vulgaridad se les acabó el apresto. Tan sólo la dama ha apuntado maneras, pero nadie puede estar seguro de que no se deba a su capacidad de meterse en charcos: hubo jaleadores a su entrada en la audiencia, no volverá a haberlos.

El hotel de los líos

El PP ha dado en muchas ocasiones la sensación de ser una casa deshabitada, pero ahora recuerda más al hotel de los líos, al templo del desconcierto. Entre sus oficiales parece haber una competición seria por ver quién es capaz de decir la mayor tontería. Uno de los que no tiene la boca pequeña es un simpático diputado murciano que, según parece, sabe lo suyo de economía. Ha hecho la pregunta del millón, le ha pedido a Bárcenas que enseñe la lista verdadera, los papeles que expliquen el origen de su tesoro helvético y trasatlántico. Con amigos así, ¿quién necesita enemigos? Resulta que la gente anda entretenida con la contabilidad de los sobresueldos y pequeñas donaciones de liberales convencidos, y se olvida de preguntarse por las decenas de millones de euros. Tal vez quiera decir el diputado que una cosa es lo que se gastó el PP y otra lo que unos cuantos robaron en su nombre…, aunque nunca llegó a las arcas del partido. Porque el mayor misterio de esos caudales barcenianos consiste en que nadie ha denunciado nunca, ni denunciará jamás, su desaparición. No sé si Bárcenas era un buen tesorero, pero si ha sido ladrón se merece el Nobel del gremio, porque parece haber conseguido que le defiendan los supuestamente robados.

Un policía acompaña al maquinista del tren tras el accidente. (Reuters)El tren del olvido

El accidente del Alvia camino de Santiago ha sido una enorme tragedia, pero puede haber dejado lecciones interesantes en materia de comunicación, y en disciplinas conexas. Vayamos a lo primero: nadie sabe cómo, apareció, urbi et orbi, una grabación, que debiera haber sido prueba judicial secreta: un tren se adentraba a velocidad excesiva en un curva cerrada y descarrilaba con estrépito en un primer plano digno del mejor cine de catástrofes. ¿Quién liberó la grabación? Sus efectos fueron inmediatos, pues el pueblo entiende que es el maquinista el que acelera en vez de frenar. Un culpable obvio, y las empresas, el ministerio, y dos gobiernos, a resguardo, ese es el resultado certero de la filtración. Vayamos a lo segundo: dos centenares de víctimas, varias decenas de muertos, mucha solidaridad, velas, lágrimas y que nadie haga preguntas que estamos en verano. ¿Está bien equipado el tren? ¿Está adecuadamente homologado para esa clase de servicios? ¿Es seguro desde el punto de vista dinámico? Y mil más, pero son cosas de técnicos, que los políticos nunca hacen nada mal. La democracia española parece haber madurado lo suficiente hasta alcanzar la sabiduría de no hacer preguntas inconvenientes. Ya lo dijo Franco, España es mucho más fácil de gobernar de lo que se cree.

Aplausos desesperados, fin de la cita

No es por amargarle las vacaciones a nadie, pero los atareados diputados que aplaudían con entusiasmo digno de mejor causa las citas rajoyanas contra su nada apócrifo autor, no deben haber caído en la cuenta de que aplaudían las evasivas del caso GAL, y otras andanzas escasamente edificantes. No creo que ese aplauso sea otra cosa que muestra de desesperación, porque, de tomarlo en serio, habría que negarles el saludo. Queridos amigos, en la democracia no vale todo, eso pensábamos hasta hace poco.

]]>
<![CDATA[¿Qué eres, Mariano, sino una vieja cansada?]]>2013-07-26T06:00:00+02:002013-07-26T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-26/que-eres-mariano-sino-una-vieja-cansada_12930/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Tierno y sensible, acomplejado por su físico enclenque y sus profundas y múltiples inseguridades,  profundamente alcoholizado, el poeta galés Dylan Thomas repetía a su primer amor, la escritora británica Pamela Hansford Johnson, los impublicables poemas que un amigo dedicaba a su "cerda", la patria: "¿Qué eres, Gales, sino una vieja puta cansada?".Los países, como las cerdas y como las personas, se agotan. Hoy España es un país tan cansado, tan exhausto, tan maltratado, que parece incapaz de reaccionar y levantarse. Los ciudadanos están llenos de dudas, de temores, de resquemor. La culpa es de la corrupción política, de la crisis económica, del deterioro ético y moral. La mala fortuna, en forma de accidente de tren, nos ha dado el golpe de gracia. No hay ideas, no hay líderes, no hay esperanza, no hay futuro."Las decisiones necesarias son las más difíciles de tomar", dijo el presidente del Gobierno en un desayuno informativo. Una frase hueca que venía a confirmar que nuestro líder de plasma necesita un empujoncito para tomar decisiones... "Es imperativo que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso", ordenó el Financial Times el pasado día 16 en un memorable editorial titulado "El venenoso escándalo de financiación irregular en España". Es la prensa internacional la que ha obligado a Rajoy a explicarse ante los españoles. La prensa española está desactivada. Recuerde la tomadura de pelo que supuso la comparecencia de Rajoy con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en la que el presidente del Gobierno se alió con ABC para no responder a la pregunta del millón, preparada por los periodistas presentes: "¿Por qué mantuvo el contacto con Luis Bárcenas, incluso dándole ánimos por SMS, después de saber que tenía 16 millones de euros en Suiza?".En estos momentos, el descrédito de Rajoy no conoce fronteras. Lidera un país en ruinas y un partido tan pringoso como una bayeta de cocina. El periodista Ciprion Baltoio, corresponsal extranjero de un canal rumano de televisión, le sorprendió el pasado día 22 durante la rueda de prensa ofrecida junto al primer ministro Victor Ponta  con esta pregunta: "Es para saber cuándo y cómo vas a responder a todas las acusaciones que vienen en el caso Bárcenas. ¿Enfrente del Parlamento, de un juez o en un discurso como el pasado febrero? Muchas gracias". El rostro del presidente, como el de un señor Potato de carne y hueso, se descompuso: borrado su inamovible ceño, se le desajustó la mandíbula, los ojos perdieron simetría, los labios se encogieron hasta desaparecer, las cejas se desmoronaron... Su invariable expresión de asombro se convirtió en caricatura.No queda nada del político que, exultante, saludaba desde el balcón de Génova la noche del 20 de noviembre de 2011.

El próximo jueves Rajoy comparecerá, por fin, en el Congreso. No lo hará a petición propia, como dice, sino arrastrado por las circunstancias, arrinconado por los escándalos, empujado por el descrédito internacional. Y lo hará sin haber pronunciado el nombre de su extesorero, intentando convertir un debate sobre corrupción en un monográfico sobre economía, cancelando la rueda de prensa sin límite de preguntas que siempre concedía antes de vacaciones. ¿Presenciaremos ese día el comienzo del final?

"Fui mortal hasta el último suspiro prolongado", escribió Dylan Thomas. Mariano Rajoy, como la tierra del poeta galés, ha perdido todo su lustre. Dilapidado el capital político, sin credibilidad, aislado y pusilánime, el presidente carece de liderazgo. Parece una vieja fulana cansada. Tanto mentir, tanto esquivar, tanto huir, han convertido a Rajoy en propietario de un edificio ruinoso que, cubierto de grietas y humedades, ya solo espera ser demolido. ¿Surgirá un nuevo líder de los escombros?

]]>
<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_10887/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa...Pero, ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

SumarioSon Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas...Insisto: ¿Periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

]]>