http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2014-08-01T05:29:08+02:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA[Zaryn Dentzel ya no cree en Tuenti y deja Madrid por California]]>2014-08-01T05:00:00+02:002014-08-01T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-08-01/zaryn-dentzel-ya-no-cree-en-tuenti-y-deja-madrid-por-california_170996/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Aspiraba a ser un Facebook. Algo grande. Pero se quedó en una operadora dentro de una operadora. Y claro, eso acaba con la ilusión de cualquiera. Desde que Tuenti fuese adquirida por Telefónica han ocurrido dos cosas: la desbandada de gran parte de sus pesos pesados que estaban en los inicios y la metamorfosis de la compañía.

De pasar de ser una red social orientada a un público joven, Tuenti se ha convertido en una operadora móvil virtual (OMV), que en la práctica solo sirve como banco de pruebas de lo que en realidad deberían de hacer los de Alierta. Es lo que tiene entrar en el 'stablishment'. Que en poco tiempo te transformas.

El pasado mes de enero la firma 'Global Web Index' anunció que la red social había perdido el 58% de sus usuarios en solo seis meses. Pero como OMV no va mejor. Y eso lo saben los que todavía quedan en las oficinas de la operadora.

De cara al público por descontado niegan la mayor, como el hecho de que se haya marchado nadie de relevancia. Pero parece ser que ni el propio CEO, Zaryn Dentzel, se encuentra cómodo en esta situación. "Nunca está en Madrid. Prácticamente ya no vive aquí", aseguran a este periódico.

¿Dónde está? Pues donde se encuentran muchos emprendedores españoles que quieren montárselo por su cuenta. En California, creando de cero una 'startup' con su hermano Noah para cubrirse las espaldas. Capaz es de hacer otro Tuenti y venderlo de nuevo a Telefónica...

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<![CDATA[El efecto Pujol en Moncloa]]>2014-07-31T05:00:00+02:002014-07-31T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-07-31/el-efecto-pujol-en-moncloa_170489/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Ayer el presidente del Gobierno tenía detrás a Pedro Sánchez, mientras que el presidente de la Generalitat tenía a Jordi Pujol. Así venía reforzada la posición del uno y debilitada la del otro. Por mucho que Artur Mas se remita sólo al pueblo catalán, como fuente de fuerza o debilidad, el efecto Pujol le bajó los humos a su paso por Moncloa. Oyéndole ayer en rueda de prensa posterior al encuentro con Mariano Rajoy, nadie hubiera dicho que está preparando la evasión de Cataluña.

A saber. Lo que antes era queja ahora es propuesta. Lo que antes hubiera sido un agravio más para alimentar el discurso victimista del nacionalismo ahora se quedó en “el clima de diálogo sigue abierto” porque “esto no es el final de nada”. Y lo que antes hubiera sido un monográfico sobre el enésimo desprecio de Madrid a las aspiraciones del pueblo catalán ahora fue un florido relato sobre lo que puede hacer Cataluña por el Estado y el Estado por Cataluña en materia de empleo, desigualdad, infraestructuras, servicios públicos, inversiones, financiación, etc. Todo ello recogido en un documento de 23 propuestas de colaboración que Mas le entregó a Rajoy “porque la vida sigue” y el desacuerdo sobre el referéndum no debe parar el funcionamiento de las administraciones.

Sumario

El efecto Pujol, por otra parte, debilita las resistencias al discurso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando repica sus argumentos de ley frente a las propuestas segregacionistas del nacionalismo catalán. Un refuerzo moral que, unido al apoyo del nuevo líder socialista, Pedro Sánchez, en lo fundamental (no a un referéndum fuera de la ley, sí a la soberanía nacional indivisible) hacen impensable un paso atrás por mínimo que sea. Por tanto, Rajoy mantuvo los anclajes legales de su posición. Como no podía ser de otro modo. A nadie le puede pasar por la cabeza que el presidente del Gobierno de la nación pueda o quiera colaborar en la voladura de la nación.

Así que ninguna novedad por la parte de Rajoy. Si acaso, la de despachar el desenlace de la reunión con un comunicado sobre “los problemas reales de Cataluña” y rebajar la reacción en vivo al nivel de la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho. No puede decirse lo mismo de la parte que hace la propuesta soberanista, cuyo discurso ha llegado al Palacio de la Moncloa tocado por el patético intento de levantar una barrera sanitaria respecto a las trapacerías de los Pujol.

Sin embargo, el esfuerzo de Mas por marcar distancias respecto a la conducta del fundador va a ser baldía, pues los efectos no se parecen a los de un misil que destruye un área perfectamente definida sino a los de una bomba de racimo que, al abrirse, libera un gran número de pequeñas bombas que causan daños indiscriminados. El efecto racimo lo aporta en este caso el propio personaje, cuyo nombre ha ido siempre asociado a la historia del catalanismo en la reciente historia de España, un personaje inseparable de la idea de Cataluña que, mire usted por donde, ha salido corrupto y mentiroso. De modo que su buena disposición a minimizar los daños a la causa no ha servido para mejorar la posición de su sucesor sino todo lo contrario.

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<![CDATA[La superstición de los chinos y la mala suerte de la rana del casino de Madrid]]>2014-07-31T05:00:00+02:002014-07-31T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-07-31/la-supersticion-de-los-chinos-y-la-mala-suerte-de-la-rana-del-casino-de-madrid_170433/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/¿Quién no ha visto a un chino sentado delante de una máquina tragaperra de cualquier bar? ¿Por qué son siempre los que se llevan el premio gordo? Son muchas las leyendas que hablan sobre la habilidad de los chinos en el juego. Que la suerte está de su parte, nadie lo niega. En los casinos españoles son tan conscientes de las costumbres y supersticiones de esta comunidad, que han ideado triquiñuelas de lo más variopintas para que los chinos caigan como moscas en sus redes. La última novedad es la enorme rana de cinco metros colocada en el paseo de Recoletos, junto al nuevo Casino Gran Madrid-Colón. ¿Una rana de la suerte? ¿Por qué una rana de la suerte?

En China se cree que los espíritus de las ranas disfrutan contemplando la prosperidad de los hombres. Hasta creen que transmiten energía y que tiene cualidades mágicas. Y por eso a los dueños del casino de Torrelodones se les ocurrió la genial idea de que, colocando una enorme rana en mitad de la plaza de Colón, despertaría el instinto ludópata de aquellos chinos que se toparan con la gigantesca escultura. Ellos son, además, los que más dinero se juegan y los que menos se avergüenzan de predicar su afición al juego.

Pero ni siquiera el gancho de que la rana de la suerte conectaría con la superstición del jugador chino ha provocado el efecto que esperaban sus dueños. En la Comunidad de Madrid hay censados más de 21.000 ciudadanos chinos, lo que hace que este grupo tenga una amplia representación en la oferta del juego. Pero por no entrar, no entran ni las moscas que bajan de la calle Génova. Según ha podido saber este Confidente, las cuentas de los dos casinos más grandes de Madrid, el de Torrelodones y el de Aranjuez, no despegan. Los dos nuevos centros abiertos en la capital no atraen el público esperado, la facturación es exactamente la misma que cuando los dos nuevos recintos estaban cerrados y sus responsables ya no saben a qué sentimientos más recurrir para engatusar a otros potenciales jugadores.  

Por si usted también cree en la suerte de los chinos y le apetece ir a jugarse unos eurillos, apunten un par de datos que pueden utilizar a su favor: el ocho es su número favorito porque en mandarín se relaciona con prosperidad mientras que el cuatro es un número desafortunado al relacionarse con la palabra muerte. No es casualidad que vea a algún chino vestido de rojo, ya que en su cultura representa buena suerte y alegría. De hecho, las malas lenguas dicen que muchos de ellos eligen llevar ropa interior de color rojo cuando van a jugar. Según esta creencia, tener sexo antes de jugar sería una de las causas de la mala suerte. Así que usted mismo.]]>
<![CDATA[¿Qué pasa tras la confesión de Pujol?]]>2014-07-30T05:00:00+02:002014-07-30T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-07-30/que-pasa-tras-la-confesion-de-pujol_169889/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Jordi Pujol, presidente de la Generalitat desde 1980 al 2002 y líder indiscutible de CiU, ha sido el gran monstruo político de Cataluña desde la restauración de la democracia. Felipe González tuvo un liderazgo de larga duración y una influencia en la opinión púbica similar en la totalidad de España pero fue siempre sólo el referente de los socialistas, de la izquierda española, mientras que Pujol –como dirigente nacionalista–quiso erigirse en el representante y portavoz de los intereses de la totalidad de Cataluña. Quizás la comparación europea más cercana sea la del general De Gaulle y su partido el RPF (Reagrupamiento del Pueblo Francés,) que tuvo distintos nombres pero que siempre se definió más como un partido nacionalista y patriótico que como de centro-derecha y que en realidad (pese a la existencia de los denominados “gaullistas de izquierdas”) siempre ocupó ambos espacios.

La palanca del “gaullismo” fue el prestigio adquirido por De Gaulle cuando no admitió el sometimiento de la Francia del mariscal Pétain a la ocupación alemana. El del pujolismo de CDC (de la coalición CiU como marca electoral) a la detención y condena por un tribunal militar en 1960 del entonces joven dirigente católico de clase media, Jordi Pujol, por haber organizado los hechos del Palau de la Música: el canto por una parte importante del auditorio de un himno catalanista durante una visita a Barcelona del general Franco.

A la llegada de la democracia Pujol encabezó CiU y ganó seis elecciones catalanas consecutivas (seis) y su partido (tras una interrupción de siete años) todavía gobierna hoy. De alguna manera los gaullistas franceses –con una vida más accidentada– han seguido existiendo en los partidos de Chirac y Sarkozy pero el general De Gaulle se retiró en 1969 tras perder un referéndum y fue hasta su muerte un referente nacional. ¿Qué hubiera pasado si De Gaulle hubiera tenido que admitir que durante un largo periodo de tiempo no había cumplido sus deberes fiscales y sus hijos hubieran sido investigados judicialmente por una conducta económica poco ortodoxa y relacionada con el poder político?

Sumario

Esa es la pregunta que planea hoy sobre Cataluña tras “la confesión”de Pujol y el ruido (basados en rumores, informes policiales e investigaciones judiciales) sobre la posible fortuna de alguno de sus hijos. ¿Qué influencia tendrá sobre la política catalana el dato –revelado por él mismo el pasado viernes– de que no ya el líder indiscutible de la fuerza dominante sino un referente moral de la sociedad catalana, algo así como el “Padre de la Patria”, ha incumplido reiteradamente sus obligaciones con la Hacienda Pública y en un tributo – sucesiones- en el que la Generalitat tiene plenas competencias? ¿Puede sobrevenir el pujolismo al deshonor de Jordi Pujol? ¿Qué consecuencias tendrá su ostracismo sobre el proceso independentista que había avalado al afirmar que su intento de lograr un autogobierno efectivo de Cataluña dentro de España –el ABC le llegó a distinguir con el título de Español del Año– se había revelado imposible porque España era incapaz de entender a Cataluña?

Naturalmente CDC (Unió mantiene un silencio total) intenta que “la confesión” tenga la mínima repercusión sobre su fuerza electoral y sobre el proyecto independentista que ha abrazado. Así, el president Mas afirmó ayer que Pujol había renunciado a su título histórico de “Molt Honorable” (Muy Honorable), a sus privilegios y estipendios económicos como antiguo presidente y al título de presidente-fundador (con derecho de asistencia y presidencia) de todos los órganos de gobierno de CDC y de CiU. La estrella ascendente del partido, Josep Rull, habla de la necesidad de “refundar” el partido y algunos comentaristas próximos (CDC ha sido el “comedero” de destacados “comunicadores” que pontificaban sobre lo que convenía a Cataluña) han apostado por “matar al padre”.

El siempre moderado y afable Xavier Trias, alcalde de Barcelona y que ha hecho toda su larga carrera (conseller relevante, jefe del grupo parlamentario en Madrid y alcalde) a su sombra, no dudó ayer en afirmar que “lo que Jordi Pujol tiene que hacer es desaparecer y renunciar a todo”. ¿Puede vivir Jordi Pujol en Barcelona mientras su partido le repudia? ¿Le está señalando la puerta del exilio? ¿Cómo afectarán a CDC los próximos pasos judiciales? Hay todavía demasiadas incógnitas pero algunas cosas parecen claras.

Primera. La refundación de CDC es la única salida posible pero no será fácil. Unió calla. Matar al Padre (inevitable) es siempre complicado y –si no se acierta en la proporción- puede recibir el castigo de los Dioses. Mas es –como reconoce él mismo- un hijo político de Pujol que lo eligió como sucesor y Oriol Pujol era hasta hace quince días, aunque ya tocado por el caso ITV, el posible heredero. Toda CDC y su esfera cultural de influencia ha bebido en el pujolismo. ¿Una refundación más nacionalista como parece que quiere Rull –enterrando la astucia y el pragmatismo de Pujol– no sería un catalizador de la ruptura con Unió y del cisma con el establishment catalán? ¿Puede CDC transitar hacia un partido enfrentado al mundo económico?

Segunda. CDC ya estaba sufriendo –desde que Mas abrazó el independentismo– una erosión electoral. En el 2010 (para echar al tripartito) tuvo 62 diputados, seis menos que la mayoría absoluta, un resultado mediocre en comparación con los buenos tiempos del pujolismo. En el 2012 –elecciones anticipadas– bajó a 50 y ahora las encuestas le dan entre 31 y 35 y sitúan a ERC en primera posición. Es posible que el descrédito acelere el éxodo de los votantes más independentistas hacia ERC. Y que los más moderados (y temerosos de la ruta hacia lo desconocido) se inclinen hacia alguna fórmula menos radical. ¿El nuevo partido que Duran parece estar preparando? ¿El PSC de Iceta que haga un llamamiento a toda la izquierda y el centro-izquierda para forzar un cambio en la relación con España?

Sumario

Tercera. Estas fórmulas de tercera vía (la centrista de Duran y la socialdemócrata de Iceta) pueden tener expectativas de recoger electores catalanistas que no quieran ir a remolque de ERC como fuerza dominante pero sus expectativas estarán condicionadas por la reacción de los dos grandes partidos españoles. Si Rajoy no se mueve nada, Duran (e Iceta en menor medida) pierden credibilidad. Si Pedro Sánchez continúa en su línea de decir que no es el tiempo de levantar muros sino de pactar cambios y reformas (incluida la Constitucional), el PSC puede ganar credibilidad. ¡Pero quién le escribió eso de amalgamar violencia de género (un delito) e independentismo (una opción política)!

Cuarta. Artur Mas tenía ya muy complicada la gestión de la no consulta tras el 9 de noviembre. Ahora lo tiene todavía más difícil. Es evidente que unas elecciones anticipadas en plena crisis por el exilio interior (¿o exterior?) de Pujol podrían ser una aventura suicida pero el plan de invitar a ERC (no digamos ya a ICV) a un gobierno de concentración para preparar unas elecciones plebiscitarias después de las españolas (a principios del 2016) parece todavía menos factible que antes del pasado viernes. Duran está desaparecido y callado (de vacaciones o mirando el tablero de ajedrez) pero a la hora de escribir esta crónica Oriol Junqueras todavía no ha dicho esta boca es mía.

Quinta. Para el proceso independentista la confesión de Pujol es muy mala noticia. El catalanismo independentista pierde un referente moral sustantivo. Pero el proceso se ha alimentado tanto o más de la incomprensión de la derecha española (y el aturdimiento del PSOE ante los ataques al Estatut) que de la fuerza independentista. Creer que el problema catalán ha desaparecido con la confesión de Pujol es un error mayúsculo en el que algunos sectores españoles pueden caer con gran entusiasmo. No es así. El problema seguirá, con más o menos fuerza si la fuerza, mayoritaria hoy en España –Rajoy en primer lugar– no acierta a reconducir la situación. 

Queda por hacer un balance de la figura de Jordi Pujol. Hoy es el malo de la película pero –errores y simpatías aparte– creo que su impronta en la política catalana (y en la española) ha tenido –mientras gobernó– elementos positivos. El principal, contribuir a la gobernabilidad de España con los últimos gobiernos de Felipe González, con el primer Gobierno Aznar y en mayo del 2010, cuando al PP le interesaba más el desastre de Zapatero que le preocupaba el rescate de España. Claro que CiU (Pujol ya no cortaba el bacalao en el 2010) buscó siempre contrapartidas pero eso es lo que hacen todos los partidos bisagra en toda la Europa democrática. Y que CDC sea un partido bisagra y nacionalista a la vez no es culpa de nadie. Es la realidad de la España real.

Alguien dice que lo de Pujol descalifica a la clase dirigente catalana que le apoyó. Bueno, en la misma medida que el caso Bárcenas a la española.

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<![CDATA[¡Vaya cuajo el de Artur Mas!]]>2014-07-30T05:00:00+02:002014-07-30T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-07-30/vaya-cuajo-el-de-artur-mas_169895/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/El presidente de la Generalitat, Artur Mas, hijo de quien fuera en vida administrador de la fortuna de la familia Pujol, insistió este martes en el carácter privado del escándalo que cubre de fango al “padre político”. “Hace falta tener cuajo para decir eso”, exclamaba ayer en la radio el exministro socialista, Josep Borrell. Y tiene razón. Si no era asunto privado cuando el expresident usaba a Cataluña como burladero de su tramposa conducta tampoco debe serlo al saberse que también la usó como caja registradora. Se supone, entonces, que la “compasión” que Mas siente ahora por el personaje caído, también debe tener carácter privado.

Pero más cuajo hace falta para descubrir ahora -nunca lo hubiera dicho cinco minutos antes de su encuentro del viernes pasado con Pujol-, que Cataluña y su presunta aspiración soberanista están por encima y tienen vida propia, al margen de las “debilidades” y los “errores” achacables a quien tantos servicios ha prestado a su patria ("Y a su patrimonio", añadiría maliciosamente el flamante líder socialista, Pedro Sánchez). Los sigue prestando, según el sucesor, como se habría demostrado con su renuncia a los puestos que ostentaba en su partido y a los honores que le correspondían como expresidente de la Generalitat.

Sumario

Así entendió ayer Artur Mas la buena disposición de Pujol a dar “facilidades” y minimizar los daños a la causa de la Cataluña una, grande y libre, cuya hoja de ruta tiene prevista hoy una escala técnica en el Palacio de la Moncloa. Ni media palabra dijo sobre su encuentro con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Simplemente decretó el silencio preventivo nada más comenzar la rueda de prensa, dedicada exclusivamente al harakiri de molt poc honorable expresidente de la Generalitat.

Tampoco hacía falta que repicara el cansino argumentario de su propuesta fragmentadora, más allá de trazar una higiénica frontera respecto a las trapacerías de la familia Pujol. El discurso de Mas no va a cambiar. Tampoco el de Rajoy, por cierto. Y en cuanto al intento de marcar distancias respecto a la conducta del fundador, es absolutamente inútil. ¿Por qué? Porque los efectos son los de una bomba de racimo, al tratarse de un personaje genética y biográficamente inseparable del catalanismo.

Por todas esas razones, también hace falta tener cuajo para remitir la previsible comparecencia parlamentaria de Jordi Pujol a una decisión personal de éste y no a una clamorosa demanda de los catalanes y sus representantes políticos. ¿De todos? No, de todos menos los de CiU, donde reinan el creador y la criatura (Pujol y Mas), que no han firmado la petición presentada por el resto de los grupos parlamentarios, con mayoría suficiente para aprobarse el jueves en junta de portavoces, a fin de que el santo padre del catalanismo explique  por qué ocultó sus millones durante 34 años, de dónde iba saliendo ese dinero y, sobre todo, por qué confundió “patria” con “patrimonio”.

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<![CDATA[El secreto profesional saca a Temboury del 'jardín' de Bankia]]>2014-07-30T05:00:00+02:002014-07-30T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-07-30/el-secreto-profesional-saca-a-temboury-del-jardin-de-bankia_169750/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/No es que fuera a por lana, porque no iba a eso, pero dio igual porque casi sale trasquilado si no es por una maniobra que le sacó del apuro. Se trata del subsecretario de Estado de Economía y Competitividad, Miguel Temboury, que pasó un trago de esos malos, de los que se recuerdan, durante su comparecencia ante el juez Fernando Andreu con motivo del caso Bankia. 

Andreu lo convocó, como al director general del FROB, Antonio Carrascosa, para que declarase como testigo sobre las supuestas irregularidades que podrían haberse producido en la fusión y salto al parqué de Bankia. Hasta ahí, todo correcto, todo dentro de las funciones correspondientes a su puesto en el organigrama del Ministerio comandado por Luis de Guindos

Tal vez por eso, tal vez porque iba con la guardia baja, el asunto se fue enredando. Conforme se sucedieron las preguntas, el cauce de la declaración fue cambiando de orientación. Del prisma previsto, consistente en mostrar la postura del Ministerio de Economía con respecto a aquellas maniobras de Bankia de los años 2010 y 2011, se pasó sin solución de continuidad a otro en el que Temboury se iba metiendo en un jardín morrocotudo por momentos. 

La cadena de preguntas y respuestas fue derivando hacia una terreno que revelaba progresivamente la estrecha vinculación entre el subsecretario de Estado con el expresidente de Bankia, Rodrigo Rato. Normal, ya que Temboury fue abogado de Rato en temas empresariales y personales. No dejar de ser curioso, puesto que fue precisamente el actual titular del Ministerio de Economía, a la sazón actual jefe de Temboury, quien movió la silla a Rato, al que en su momento representó Temboury. Enredo servido. 

La situación se fue haciendo tan incómoda por momentos, que Temboury terminó pidiendo tiempo muerto. Invocando el secreto profesional, la confidencialidad abogado-cliente, salió del inesperado enredo. Es lo que tiene el jardín del caso Bankia. De tan frondoso, puede atrapar a cualquiera. 

 

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<![CDATA[El harakiri de Jordi Pujol]]>2014-07-29T05:00:00+02:002014-07-29T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-07-29/el-harakiri-de-jordi-pujol_169431/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Jordi Pujol, presidente de honor de CDC (¿de honor?), se hizo el harakiri político y moral. En la plaza pública, menos mal. Si el destape de su poco honorable comportamiento (corrupto y mentiroso) lo hubiera hecho la Policía, la fiscalía o un medio de comunicación, la maquinaria nacionalista estaría denunciando ahora la enésima conjura contra Cataluña. Y con conjura o sin ella, nadie hubiera atribuido a la casualidad una filtración de ese calibre en vísperas del encuentro del presidente de la Generalitat, Artur Mas, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, previsto para mañana en Moncloa.

Casual no es de ninguna de las maneras. Un matiz: el juicio de intenciones no afecta en esta ocasión a los poderosos servicios del Estado. Solo puede centrarse en el protagonista. Él sabrá por qué lo hizo (adelantarse a lo que antes o después sería de dominio público). Los motivos irán aflorando con el paso del tiempo. De momento consigue arruinar el paso de Mas por Madrid. Imagino al jardinero de la Moncloa saludando al president: “Claro que le conozco, don Artur, usted es del partido de Pujol”. Por tanto, la imaginación vuela. Y libres son las conjeturas sobre la eventual relación entre el harakiri de Pujol padre y la poco airosa salida de Pujol hijo (Oriol) de la Secretaría General de CDC, casualmente sustituido por el menos complaciente de los dirigentes con la familia. Hablo de Josep Rull, el ya número dos del partido, que ayer apostaba por el borrón y cuenta nueva por el camino de la refundación.

Sumario

Lo dicho. El gran Pujol, que no era molt honorable sino todo lo contrario, que financiaba con dinero negro la compra masiva de silbatos silenciadores del himno nacional en el Camp Nou (cosas de Jordi, el hereu), el patriarca, el padre de “familia”, el hombre que reinó durante treinta años en el nacionalismo catalán, ha hecho más por desvanecer el sueño soberanista de Artur Mas (en un minuto, lo que se tarda en leer un comunicado) que todas las apelaciones de Rajoy al cumplimiento de la ley y  todas las aportaciones al concurso de ideas sobre el definitivo encaje de Cataluña en España.

¿Es Artur Mas la persona indicada para refundar CDC y seguir liderando la ofensiva del nacionalismo catalán? No es que sea del partido pujolista, como le dirá mañana el jardinero de la Moncloa. Es la criatura política del patriarca que le estaba calentando el sillón a Oriol Pujol, el delfín, el mago de las ITV. Por añadidura, el propio Mas sale en las coplas de la evasión de capitales y una herencia de tardía regulación fiscal. Si lo hacía el jefe, por qué no iba a hacerlo él.

El caso es que ahora la causa política de CDC depende de los jueces y de la ERC de Junqueras. En estas condiciones parece muy complicado que la criatura pueda sobreponerse a la desgracia de su creador. Sin ser una herencia moralmente averiada, véase lo ocurrido con Rubalcaba en el terreno estrictamente político tras su inútil intento refundador de un pasado que le pertenecía. En el caso de Mas, insisto, el legado de su creador está moralmente “podrido”, como escribía ayer Lluis Bassets. Y el sucesor de Jordi Pujol no puede alegar que no lo conoce de nada. O que las trapacerías de la familia Pujol es un asunto privado. Si no decía eso cuando Pujol usaba a Cataluña como parapeto (la patria como último refugio de los truhanes, según escribió Samuel Johnson), tampoco puede decirlo ahora cuando se acaba de descubrir que la usaba como caja registradora.

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<![CDATA[Empresarios “desesperados” ante el incendio]]>2014-07-23T05:00:00+02:002014-07-23T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-07-23/empresarios-desesperados-ante-el-incendio_166669/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/La entrevista Rajoy-Mas no se celebrará hasta el miércoles 30, el día antes que España y Cataluña –en esto son iguales– cierren por vacaciones. La razón es que Rajoy no ha querido una entrevista ‘discreta’ (Mas creía que era más oportuna para explorar soluciones), sino que ha preferido colocar al presidente de la Generalitat ante los focos. Y no lo recibirá –además– hasta haberse visto con Pedro Sánchez el lunes 28, con el que no podía quedar antes porque oficialmente no será líder del PSOE hasta el día anterior.

Mas se enfrenta pues a un difícil encuentro semipúblico con Rajoy (con micrófonos a la entrada y a la salida), prisionero de su pacto con Junqueras de finales del 2012 en el que para ser elegido presidente se comprometió con ERC no sólo a celebrar una consulta sino a hacerla (salvo permiso del socio) en el transcurso del 2014. Y ahora está atrapado. No puede desatascar el conflicto con Rajoy aunque, cosa nada fácil, los dos quisieran llegar un entendimiento, porque está prisionero de aquel pacto que además, imprudentemente, al acordar las dos preguntas de la consulta, ha extendido no sólo a ICV, un partido responsable, sino también a las CUP.

Y pese a que Mas es un profesional que afronta sus compromisos y ruedas de prensa sin dejar traslucir su estado de ánimo, el lunes –cuando presentaba como un hecho “normal” la renuncia de Duran i Lleida a la secretaría general de la federación CiU– noté que su lenguaje corporal indicaba tensión, mucha tensión. No es para menos. Tras asegurar una y otra vez que una Cataluña independiente seguiría en la Unión Europea y el euro, se ha encontrado con tres bofetadas.

Sumario

La primera –la de menor entidad pero humillante– es que su eurodiputado en Bruselas, Ramón Tremosa, un soberanista que mira por encima del hombro a los no soberanistas, va a tener que compartir grupo parlamentario europeo (el liberal) con los ‘españolistas’ de UPyD y Ciudadanos. Las otras dos son de mayor calibre. El nuevo presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, afirmó en una comparecencia ante el grupo de Los Verdes que “en la UE no se entra con una carta”, en alusión algo despectiva a la misiva que Artur Mas envió hace unos meses a los jefes de Estado de la Unión Europea. Más grave: la señora Merkel –que parece ser la figura política europea con más poder y a la que algunos atribuyen la inspiración del plan de austeridad de Zapatero de mayo del 2010 y la dimisión de Berlusconi como primer ministro italiano poco después– contestó a un periodista español que le inquiría sobre el proceso catalán con cierta rotundidad: “Estamos a favor de la integridad territorial de todos los Estados, lo que es completamente distinto a que las regiones se vuelvan independientes y se organicen ellas”. Más claro el agua, y el diario catalán más próximo al independentismo, el Ara, no dudo en hablar del “nein” de Merkel.

Además, el pasado fin de semana Mas contempló como el acoso y derribo de Pere Navarro en el liderazgo del PSC –al que su aparato de propaganda contribuyó con entusiasmo como antes había hecho con José Montilla– no se traducía en más soberanismo, sino en su relevo por Miquel Iceta, que piensa casi exactamente lo mismo que Navarro sobre el encaje de Cataluña en una España federal, pero que tiene más oficio parlamentario y es mejor polemista.

Y el primer dardo que ha lanzado es afirmar que la consulta será necesaria para cerrar el contencioso, pero que sólo puede ser legal y pactada (lo mismo que dice Duran i Lleida). E Iceta ha propuesto además una pregunta que busca la permanencia de Cataluña en España a cambio de que se le reconozca su carácter de nación, se alcance un pacto fiscal solidario (sin los privilegios del vasco o navarro) y se blinden las competencias catalanas en materia de lengua y educación.

Y el dardo ha hecho diana porque es una fórmula que apoyaría una mayoría de ciudadanos catalanes (si se pudiera conseguir) según la encuesta de El País del pasado domingo. Un 38% de los catalanes (contra un 31% que se declaran a favor de la independencia y un 19% que apoyan el statu quo) cree que lo mejor es que Cataluña siga formando parte de España pero “con nuevas y blindadas competencias en exclusiva como plantea la tercera vía”. La misma encuesta dice que el 35% piensa que el presidente Mas debe mantener la consulta del 9 de noviembre, apoyo nada despreciable frente al 21% que le pide que la aplace, pero inferior al 39% que cree que lo mejor sería que Mas mantuviera la idea de la consulta pero negociando la forma y el momento de su celebración con el Gobierno español para que sea legal.

Y es relevante que la opinión mayoritaria de los catalanes –que está muy lejos de las posiciones del PP pero que tampoco suscribe el catecismo nacionalista– es compartida por el mundo económico. El presidente del Foment, Joaquim Gay de Montellà, lo explicita con creciente insistencia y los dos banqueros catalanes (Isidre Fainé de CaixaBank y Josep Oliu del Sabadell) dicen lo mismo con fórmulas más ‘diplomáticas’.

Pero además, el lunes PricewaterhouseCoopers dio a conocer una encuesta entre algo más de un centenar de empresarios en la que la mayoría “pide diálogo entre los dos gobiernos casi con desesperación” (Price dixit). Así el 68,9% exigen una solución negociada (31,1%), la reforma de la financiación autonómica y otras cuestiones (22,2%) o la reforma de la Constitución (15,6%). El 26,7% son partidarios de la consulta que plantea Artur Mas y sólo el 4,4% apuestan por la independencia. Interesante, aunque no hay duda de que este último porcentaje subiría en una encuesta que abarcara a la pequeña y mediana empresa.

Aunque ojo, porque el tenaz Josep González, presidente de Pimec, patronal que suscribe el derecho a decidir, fue recibido por Mariano Rajoy la semana pasada y luego afirmó a la prensa, satisfecho, que ni él ni Rajoy habían sacado el asunto de la consulta porque “nosotros vamos a lo nuestro, defender a la pequeña y mediana empresa”.

Sumario

¿Qué dicen estos porcentajes? Pues lo que ya he sostenido en esta columna, que la mayoría de los catalanes exige más autogobierno, e interpretó como un rechazo a esa aspiración la sentencia del Constitucional (y el proceso que condujo a ella) pero que no es independentista porque no quiere romper con España o porque cree que no le conviene a Cataluña (o por las dos cosas). Por eso Mas se ha equivocado al emprender –jaleado por un grupo de (hace unos años) jóvenes independentistas que tienen poco que ver con la CDC tradicional, un partido catalanista-centrista atrapatodo– un camino demasiado estrecho y bastante sectario. Es cierto que una parte importante de la sociedad catalana (las encuestas hablan de algo más del 40%) simpatiza con el independentismo, pero estos se sienten ahora más identificados con Oriol Junqueras, el líder de ERC.

Por eso la educada carta notarial de aviso de divorcio y de tregua provisional de Duran le ha sentado mal a Mas. Intuye que el entierro del gran invento (la poliédrica CiU de Pujol) es perder un activo, pero sabe que Duran no le seguirá en una Declaración Unilateral de Independencia a la que parece encaminado. Por eso si debe haber ruptura –Duran tampoco la quiere pero ha llegado a la convicción de que Mas está atrapado– al menos que sea sin escándalo y que llegue lo más tarde posible. Y Mas no ponía el lunes buena cara ante el preaviso de divorcio de Duran.

Pero el president es un profesional dedicado y cumplidor. Educado en Aula (una escuela de élite montada por un pedagogo que abandonó el Liceo Francés porque creía que se debía exigir más disciplina y esfuerzo) está dispuesto a atender todos los compromisos convenientes para su objetivo. Así, mientras intentaba poner (sin conseguirlo demasiado) buena cara al mal tiempo (el inicio del divorcio de Duran) debía pensar que aquel mismo día almorzaba con Miquel Iceta, el nuevo líder del PSC.

CiU y el PSC han sido los dos grandes partidos catalanes, los dos grandes rivales pero –a diferencia del PP y el PSOE– siempre ha habido alguna complicidad. Los dos se forjaron en la oposición a la dictadura de Franco y los dos son catalanistas. ¿Puede ser Iceta ahora –cuando tanto CiU como el PSC han perdido muchas alas– un aliado si Mas se separa de Junqueras? Hoy por hoy la gran dificultad es la nueva CDC que ha asumido la ideología independentista de ERC. ¿Cómo puede un independentista –aunque sea sobrevenido– romper con otro independentista (más antiguo) para aliarse con un socialista ligado al socialismo español? Difícil, muy difícil. Pero tampoco imposible. Como alumno de Aula, Mas sabe que debe contemplar todas las posibilidades.

Y por la tarde le quedaba asistir a la presentación de la encuesta de PwC con los grandes empresarios. Y mostrarse contemporizador pese a la brecha que se ha abierto con los que hace poco eran su gran sostén (recordemos que en la campaña del 2010, Mas se presentaba como business friendly). No es que los empresarios no compartan su objetivo independentista, es que, según Price, el 45,6% cree que el proceso independentista está teniendo un impacto negativo sobre las inversiones empresariales y algo más de los dos tercios opinan que ya ha tenido malas consecuencias sobre las relaciones económicas y empresariales con el resto de España.

Artur Mas está atrapado porque ha querido correr demasiado por una senda que llena las calles de manifestantes para protestar y gritar independencia pero que todavía no ha conquistado la centralidad catalana. Pero el gobierno de Madrid haría mal en cantar victoria. Hay momentos en los que la protesta sube como la espuma (está pasando) y el incendio provocado por el PP, al recurrir un Estatut que ya había sido votado en referéndum tras hacer una campaña callejera en contra exigiendo un referéndum ilegal en toda España, y Artur Mas al inclinarse por la aventura independentista, puede escaparse a todo control y racionalidad porque está avivado por la gasolina de una larga y dura crisis económica.

Sólo así se entiende que en la encuesta de El País, que muestra una Cataluña que prefiere una solución basada en el diálogo y el pacto, un 55% asegure que no cree que una Cataluña independiente tuviera que abandonar el euro y un 47% afirma que no quedaría fuera del Banco Central Europeo. Y, siempre según El País, en unas elecciones generales ERC se sitúa como primera fuerza con una intención directa de voto del 15,2% seguida de cerca por Podemos (13,45%). Es evidente que dos políticos responsables intentarían apagar el incendio en vez de lanzarse mutuamente las culpas de que las llamas sean cada día más altas. ¿Será eso lo que pase el próximo miércoles?

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<![CDATA[¿Qué esperar del encuentro Rajoy-Mas?]]>2014-07-16T05:00:00+02:002014-07-16T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-07-16/que-esperar-del-encuentro-rajoy-mas_162917/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El pasado miércoles, en la sesión de control al Gobierno, Duran i Lleida preguntó a Mariano Rajoy si era verdad que, el día de la proclamación del Rey, Artur Mas le pidió una reunión. La reconstrucción de los hechos es aproximadamente la siguiente. En la recepción posterior a la sesión de las Cortes, el presidente de la Generalitat se acercó a saludar al presidente del Gobierno.

Mas: Presidente, quizás sería conveniente que nos viéramos…

Rajoy: ¡Que nos viéramos! ¿Para qué?

Mas: Para hablar del momento… de Cataluña. Si quieres vengo a Madrid en coche un fin de semana y hablamos con discreción, sin que la prensa se entrometa.

Rajoy: … Bueno, no sé… ya lo pensaré.

Rajoy está muy molesto, incluso irritado, con Artur Mas desde que se enteró por los periódicos de que Mas había acordado con otros partidos celebrar una consulta el 9 de noviembre en la que se preguntaría sobre la independencia de Cataluña. Parece que Rajoy –según ha comentado a sus colaboradores– cree que Mas rompió el pacto no escrito al que se había llegado en la entrevista secreta del pasado septiembre (conocida después), en la que ambos habrían acordado no dar ningún paso “irreversible”. Y menos sin previo aviso.

Pero la mañana de hace ocho días, Duran –rebotado porque sus relaciones con la vicepresidenta se habían agriado por la abstención de CiU en la ley de sucesión– le interpelaba directamente y le obligaba a ‘mojarse’. Y Rajoy contestó con sinceridad (la suya). Para él, escamado, que Mas sugiera una reunión en una recepción no es solicitar un encuentro para negociar con seriedad. Pero Rajoy también era consciente de que muy cualificados empresarios y banqueros catalanes –y no sólo catalanes– le estaban pidiendo un gesto (el partido de la distensión) para evitar que el conflicto se encrespara y se enredara todavía más.

Sumario

Rápido, contestó: “Si Mas me llama mañana, mañana viene”. Devolvía la pelota. Mas tenía que mojarse en público y oficializar su petición. Nada de una frase en un acto público pidiendo una cita discreta. ¡Como si no se hubiese abusado ya de su confianza!

Y el día siguiente, jueves, fue el vodevil. El País abría su edición diciendo que “Rajoy y Mas se niegan a tomar la iniciativa para abrir un diálogo. Tanto el presidente del Gobierno como el de la Generalitat dicen estar dispuestos a hablar, pero exigen que el otro dé el primer paso” y luego publicaba un editorial taxativo: “¡Hablen de una vez!”. Y El Periódico y La Vanguardia coincidían: “El president asegura que ya solicitó una reunión al líder del PP y los populares lo niegan”. El propio Mas aseguró: “La cita ya está pedida, pero tengo la impresión de que hay resistencia a fijarla”. 

Pero Mas también tenía encima la presión –corregida y aumentada– del mundo económico. De Gay de Montellà, de Rosell, de Fainé, de Oliu… No podía encasquetarse y menos después que el futuro presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker (que ayer fue elegido en una cómoda votación con el estúpido voto en contra del PSOE pero con el apoyo de la mayoría de socialistas europeos), hubiera vuelto a desechar la entrada de Cataluña en la UE. Además, colea un crédito de 1.000 millones de un pool bancario a la Generalitat que se debe renovar y conviene una actitud positiva de Guindos (que tampoco desea que una comunidad autónoma tenga incidentes en los mercados).

Así que el viernes por la mañana Mas envió una carta en formato PDF a Mariano Rajoy, que le contestó de inmediato con una llamada telefónica que –según informó la vicepresidenta con aire satisfecho en la rueda de prensa del Consejo de Ministros– había sido amistosa y habían acordado una próxima reunión. Y así la prensa del sábado podía titular gozosa “Ya se hablan” (El Periódico) o “Mas y Rajoy se emplazan para recuperar el diálogo” (La Vanguardia).

Pero el sábado Rajoy aclaró que el diálogo no cambiaría su posición sobre la consulta (El País), rebajó las expectativas (El Periódico) o asumió la necesidad de afrontar el problema catalán (la algo más optimista Vanguardia). Y en los primeros días de la semana se ha sabido que la entrevista no será reservada como quería la Generalitat –dicen que para poder explorar escenarios sin tener que hacerlos públicos–. Pero Rajoy recuerda lo de septiembre pasado. Mas tiene que retratarse y explicarse.

La tentación fácil es pensar que tanto Rajoy como Mas quieren ser receptivos a las peticiones del mundo económico (un sector importante del partido de la distensión) y también desean quedar bien ante la opinión pública –que castiga la ausencia de diálogo– pero que no contemplan –seguramente tampoco tienen mucho margen– inflexionar mucho sus posiciones. Mas siente en la nuca la presión de ERC, de la ANC y de una parte importante de su propio partido, que creen que la independencia está al alcance de la mano; y ayer mismo Rajoy se encontró con un documento de intelectuales (al parecer inspirado en los pasillos de FAES) y encabezado nada menos que por Mario Vargas Llosa en el que se le exige que no haga ninguna cesión al nacionalismo.

Pero no estamos sólo ante un vodevil en el que los dos líderes quieren hacer ver que son dialogantes para ganar puntos ante la opinión pública –o ante sus opiniones públicas respectivas– para salir vencedores. Personas que han hablado recientemente con Artur Mas le han visto preocupado. Quizás nunca creyó que su apuesta por defender el autogobierno catalán amenazando con la independencia (¿para encontrar un punto de encuentro?) le llevara tan lejos, después de perder doce diputados en las anticipadas del 2012 y depender de ERC. A algo que puede ser un callejón sin salida. Que puede acabar mal.

Y Rajoy tampoco está tranquilo. La Constitución es la Constitución, pero el sufragio universal es el sufragio universal y el PP no se ha sabido explicar en Cataluña (tampoco hace nada para corregirlo). Y los conflictos agudos entre el Estado y una nacionalidad no favorecen la estabilidad.

Pero ¿cómo salir del atolladero? El ideal de los políticos de CDC que no quieren el conflicto sería que el Gobierno de Madrid y el PP cedieran y dijeran que la consulta planteada no tiene ningún valor jurídico y desaconsejaran ir a votar, para que la alta abstención le quitara valor político pero que no la impidiera. Unos podrían decir que había ganado el sí a la independencia y otros que no había mayoría independentista. El conflicto quedaría retrasado hasta después de las elecciones españolas del 2015 y catalanas del 2016 (cuando es posible que Rajoy no tenga mayoría absoluta). La otra opción que contempla Mas sería que el fallo del Constitucional –siguiendo la línea ya esbozada al anular la declaración de soberanía del Parlamento catalán– suspendiera la consulta pero dijera que se podría hacer en determinadas condiciones. Y que esas condiciones pudieran ser aceptadas por CiU. Difícil, muy difícil.

Sumario

Por el contrario, el esquema de Rajoy es que Mas acabe retirando la consulta –o aceptando su prohibición– y que luego se pueda abrir una negociación. O que Artur Mas se estrelle víctima de sus contradicciones. Pero tampoco se ve qué podría ganar el PP si –como pronostican muchas encuestas– CiU pierde a favor de ERC la condición de fuerza mayoritaria en Cataluña.

Hay fórmulas intermedias. El ministro Guindos lanzó un discreto globo sonda indicando que Madrid podría aceptar –quitándole toda trascendencia jurídica y recomendando activamente la abstención– que en base a una ley de consultas catalana constitucional se preguntara si se aceptaba el inicio de conversaciones entre los dos Gobiernos para que Cataluña fuera un Estado. Sólo un Estado. El ‘sí’ podría interpretarse como la apuesta por un modelo federal (Baviera y California se consideran estados) o como un ‘sí’ a un Estado independiente (Lituania o el referéndum escocés). El conflicto no se habría solucionado, pero se habría evitado el choque de trenes el 9-N. En Cataluña hay escepticismo sobre que Rajoy aceptara este planteamiento, que además también es rechazado por CDC (Unió sería otra cosa) porque muchos dirigentes aseguran que, si se transige con una pregunta que no contempla la independencia, el propio partido de Artur Mas se rompería.

Y luego está la fórmula Iceta que expliqué la semana pasada, consistente en preguntar si se aprueba el inicio de una negociación para que Cataluña sea reconocida como una nación, se llegue a un pacto fiscal solidario y se blinden las competencias de la Generalitat en materia de lengua y cultura. Parece difícil que el líder del PPC y el de CiU se pongan de acuerdo en una fórmula del PSC (enemigo común) que no acepta ni el propio PSOE. Aunque sea una variación (en constructivo) del globo sonda de Guindos, evitaría el choque de trenes y podría abrir una negociación menos crispada, aunque fuera lenta.

Quizás por ahí podría venir la luz. En no buscar una solución racional que satisfaga suficientemente a las dos partes sino en –como decía Machado– hacer camino al andar. Un inteligente conseller de la Generalitat dice que hay que seguir negociando aunque te digan que no porque “el roce hace el cariño” y el conflicto con alguien que ves regularmente siempre es menor. Es también lo que recomendaba ayer Miquel Roca (padre de la Constitución y añorado número dos de CDC) en un artículo en La Vanguardia titulado “Sin prisas”:

“Lo importante es empezar a hablar. Este EMPEZAR es fundamental. No se trata de acotar todas las posibilidades en función de una sola reunión. Pueden ser dos o más, no todo se termina en un solo día… el problema que determina la reunión no es menor. Y, en esos casos, el tiempo es un factor determinante. Sin prisas. Y si hay que seguir hablando, hágase. Y si hay que volver a empezar, pues se empieza de nuevo… El problema no es menor y nadie podría entender que esto se despachase en un plis-plas. Para decir que no hay nada que hacer, no vale la pena reunirse”.

Inteligentes reflexiones de un gran abogado acostumbrado a toda clase de negociaciones (no sólo constitucionales). Pero un buen letrado como Roca no puede olvidarse del 9-N. Quizás cree que Mas lo puede ir retirando poco a poco si una negociación seria avanza paso a paso… y caen algunos frutos.

Dicen que Rajoy está perplejo. Que nunca había pensado que el contencioso catalán pudiera llegar tan lejos. Quizás en el periodo 2004-2010 debía haber pensado más a largo (no sólo en golpear a Zapatero en el culo del Estatut). Quizás el Estado español todavía pueda seguir las huellas del rey Juan Carlos y recurrir a la experiencia política y jurídica de Miquel Roca.

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<![CDATA[El 'lobby' transparente, bueno para la democracia]]>2014-04-02T05:00:00+02:002014-04-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-04-02/el-lobby-transparente-bueno-para-la-democracia_110534/http://www.elconfidencial.com/autores/santiago-esteban-326/¿Qué es el lobby? Muchos ciudadanos no lo tienen muy claro. La mayoría no sabe bien qué es, por qué existe y para qué sirve. A menudo, la percepción de esta actividad no es muy positiva en España. Se suele asociar con prácticas ilícitas como tráfico de influencias, donaciones anónimas y otras. Las numerosas películas de Hollywood sobre este tema no han ayudado mucho a mejorar su imagen. Denominar ‘grupos de presión’ o ‘de influencia’ a los que trabajan en esta actividad, tampoco.

Pero el lobby no es eso. Si nos atenemos a su significado, el término es un anglicismo cuya traducción más cercana sería “vestíbulo”. Es decir, un lugar donde se reúne la gente para dialogar. ‘Dialogar’ –que no influir es la palabra clave para entender esta práctica. Hay que remontarse al siglo XVIII para ver su nacimiento, cuando los miembros del Parlamento Británico iniciaron así esta forma de hacer política.

APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales define el lobby como “el traslado de intereses privados a las instituciones públicas que son las que, finalmente, legislan sobre todos los sectores de la sociedad. En otras palabras, es el acercamiento de la sociedad civil, de las empresas y de los distintos colectivos sociales a las leyes y reglas que se aprueban en un sistema democrático”.

SumarioEl lobby bien entendido y el que debe imperar es una actividad que promueve el diálogo entre el poder y los diferentes grupos de la sociedad. Es beneficioso que las autoridades nacionales, europeas y autonómicas escuchen y dialoguen con los afectados por la actividad legislativa. Los Gobiernos toman decisiones que afectan al futuro de los intereses privados en distintos temas y el diálogo transparente de ambas partes puede ayudar a prevenir efectos contra los intereses generales. Defenderlos es la labor primera de los Gobiernos y debe ser su prioridad. El diálogo entre lo público y lo privado es esencial y ayuda a construir un cuerpo legislativo equilibrado.

Los políticos son conscientes de la importancia de esta actividad, aunque todavía hay un amplio recorrido para la mejora. En una encuesta realizada hace poco por Burson-Marsteller entre autoridades de todos los países de la UE, los resultados muestran que para un 48% de los parlamentarios españoles, el lobby es útil para compartir experiencias y resulta constructivo en el proceso de toma de decisiones (45%). También es verdad que los mismos valoran muy bajo la profesionalidad del lobbista como una ayuda eficaz: sólo un 10% en España, frente al 50% de los encuestados en el resto de los países europeos.

Este dato puede ser una de las razones por las que esta práctica no tiene una percepción positiva en España. Hay otras tres causas principales, a mi juicio: la primera es que casi nadie ha sabido comunicar adecuadamente los beneficios del lobby a los ciudadanos. La segunda es la falta de transparencia que ha imperado en este ejercicio hasta la fecha. Se ha pecado de opacidad y secretismo, aumentando la desconfianza hacia las instituciones y autoridades políticas. La tercera es la creencia de que los lobbistas se rigen únicamente por intereses individuales, sin preocuparse del interés común. Es cierto que puede ser así en algunos casos, pero son mínimos.

SumarioQuizá una solución para mejorar la percepción sobre el lobby en nuestro país sería imitar aspectos del modelo anglosajón. En Estados Unidos los profesionales de este sector cuentan con oficinas en el Congreso y llevan un registro público de todos sus encuentros y los temas tratados en ellos, así como su forma de financiación, miembros e intereses. Más cerca, en Bruselas, también se hace así. Nos llevan años en este terreno. Salvo casos puntuales, tanto las autoridades como las instituciones han entendido e interiorizado que la transparencia es la clave. De ahí la normalización de esta actividad entre la gente.

Un paso adelante en nuestro país podría ser la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que se encuentra en fase de desarrollo tras ser aprobada por el Consejo de Ministros en julio de 2012. El Gobierno tiene previsto regular aspectos del lobby en esta nueva normativa. Veremos hasta dónde llega.

Si trabajamos en el diálogo y la transparencia, el lobby se convertirá no sólo en una práctica positiva para la democracia y el progreso, sino necesaria. No es casualidad que ninguna dictadura permita esta actividad. Allí no hay diálogo entre los ciudadanos y el poder, ni influencia de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas. Aquí, al menos, las peticiones de los ciudadanos pueden ser escuchadas y tenidas en cuenta a través de esta vía también.

*Santiago Esteban, Comunicación Corporativa de Burson-Marsteller

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<![CDATA[El ‘sentimiento Crimea’ en la empresa]]>2014-03-19T06:00:00+01:002014-03-19T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-19/el-sentimiento-crimea-en-la-empresa_103867/http://www.elconfidencial.com/autores/ignacio-ruperez-larrea-315/Sigo con atención los acontecimientos en Crimea, no solo por la gravedad del tono que están tomando ni por sus consecuencias geopolíticas o económicas. Hay un elemento que me llama especialmente la atención, sobre todo tras el referéndum del domingo. Cuando veo los resultados de la consulta, pienso en cómo debe ser vivir en un lugar con el que no te sientes identificado, al que no crees pertenecer. El eterno problema de la identidad.

Llevándolo a nuestro terreno (la comunicación financiera y corporativa), y salvando las distancias, la identidad corporativa está compuesta por unos valores, una marca, una historia común y una cultura, de modo similar a lo que ocurre con la identidad de un país. En el caso de las empresas, la identidad no siempre está clara y en muchos casos se ha quedado en teoría no del todo asimilada por los empleados.

SumarioSin embargo, y ligándolo con otro de los temas de la semana −la operación de Vodafone y ONO−, existe un caso claro en el que ‘afloran’ las identidades corporativas de manera muy clara: cuando dos compañías se fusionan. Es en ese momento, por comparación, cuando de forma más evidente se manifiesta la identidad de las empresas, entre los directivos que firman el acuerdo de fusión pero también entre los empleados. Como dice el refrán “nadie sabe realmente lo que tiene hasta que lo pierde” y de este modo se da la paradoja de que empleados que hasta ese momento podrían haber criticado a su empresa en el descanso del café, ahora defiendan su identidad corporativa frente a la nueva compañía que se integra. En el caso de la empresa absorbida, es en ese momento cuando puede producirse el sentimiento Crimea: la sensación de estar en una empresa a la que no crees pertenecer.

Por eso, las fusiones y adquisiciones son procesos que requieren de un gran esfuerzo de comunicación externa e interna. Los cambios siempre asustan y es clave acallar rumores, gestionar expectativas e intentar que la integración sea lo menos traumática posible. No solo para evitar conflictos, sino porque una buena gestión del cambio puede tener efectos en la productividad. Según un estudio realizado por la consultora americana Gallup entre 350.000 trabajadores, un empleado comprometido y alineado con la compañía en la que trabaja puede ser hasta un 43% más productivo, generar hasta un 23% más de ingresos y tienen un 87% menos de probabilidades de cambiar de trabajo. 

SumarioEs importante tener esto en cuenta, ahora que el mercado de fusiones y adquisiciones parece animarse. Por volumen, el ranking de Thomson-Reuters valora las operaciones cerradas en 2013 en 50.800 millones de dólares frente a los 76.875 del año anterior, es decir, un 30% menos que en 2012. Sin embargo, todos conocemos el cambio de percepción sobre España que se ha producido y en enero de 2014 se han superado los 10.440 millones de euros, rebasando su último máximo mensual de julio de 2013, según el Informe Mensual Ibérico de Transactional Track Record. También el banco de inversión OnetoOne, que cifró en 1.500 las transacciones cerradas en España en 2013 (un 18% menos que en el año anterior), augura que en 2014 se cerrarán unas 2.000.

Por supuesto que no existe una receta para hacer que una fusión o una adquisición sea digerida positivamente por los empleados. Sin embargo, si volvemos al ejemplo de un país, vemos que los grandes cambios requieren de grandes líderes. El papel del consejero delegado y de la dirección es fundamental para explicar los planes de futuro hacia el exterior (según un estudio de Burson-Marsteller entre 1.040 personalidades influyentes de la esfera empresarial, la mayoría considera que el 50% de la reputación de una compañía es atribuible a su CEO) y, sobre todo hacia el interior. Los empleados, a fin de cuentas, son quienes ejecutarán esos planes de futuro, por lo que es conveniente explicárselos bien, motivarles, inspirarles e involucrarles.

*Ignacio Rupérez Larrea. Comunicación especializada en Burson-Marsteller. 

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<![CDATA[¿En qué cesta pongo mis huevos?]]>2014-03-05T06:00:00+01:002014-03-05T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-05/en-que-cesta-pongo-mis-huevos_97233/http://www.elconfidencial.com/autores/pablo-zamorano-287/Según un estudio reciente de Infoadex, la inversión de las grandes empresas en actos de RSC (responsabilidad social corporativa), mecenazgo o patrocinio creció un 1,7% el pasado año en España, hasta los 404,5 millones de euros. Una cifra que invita al optimismo si se tiene en cuenta que se produjo durante un ejercicio no especialmente bueno en lo que a actividad económica se refiere (caída del 1,2% del PIB). Podría decirse que las empresas, por tanto, ya no sólo invierten en RSC o patrocinios por “quedar bien” o porque les “sobra” dinero para poder mostrar su cara más amable social y medioambientalmente más responsable. No, es algo ya estratégico para ellas.

Algunos ejemplos alejados de los tradicionales “tópicos” de por qué invertir en RSC: para atraer inversión, obtener financiación o realizar movimientos corporativos. Un informe de EUROSIF (European Sustainable Investment Forum) con la ACCA (Association of Chartered Certified Accountants) entre inversores y analistas de 18 países de todo el mundo ponía de manifiesto que en la actualidad más de dos tercios de ellos analizaban ya otra información no financiera sobre la compañía –como sus políticas de RSC, ambientales o de buen gobierno– antes de cerrar una operación. Es decir, que ya “no sólo hay que ser bueno, sino parecerlo”, y yo añadiría: y además “que se sepa” (comunicarlo).

A la progresiva madurez de las empresas para invertir en RSC, políticas ambientales, patrocinio y mecenazgo en España aún le falta, sin embargo, una mayor visión estratégica y de largo plazo. No se trata de poner los 'huevos' en cualquier cesta, sino en la cesta o cestas adecuadas. Y es que invertir en RSC, en patrocinios o mecenazgo no es tener presupuesto y a partir de ahí elegir dónde lo pongo entre una lista de ONG con diferentes misiones o colectivos a los que atender, de eventos deportivos (en el que me puede gustar más el tenis o el fútbol), o de museos o entidades culturales. No.

SumarioApostar por este tipo de políticas es mirar primero hacia uno mismo, ver cuáles son mis valores corporativos, qué quiero transmitir como empresa a la sociedad, y diseñar una estrategia y un plan de acción definidos. De forma que se podría decir que es la empresa –una vez tiene definidos sus objetivos y líneas de acción– la que sale a buscar las iniciativas que mejor encajan con su planteamiento, y no viceversa. Hasta tal punto que una compañía puede encontrar que no existe aún la iniciativa de RSC, de patrocinio o mecenazgo que encaje con su filosofía, sino que hay que crearla.

Del mismo modo, es importante pensar en el largo plazo. No se trata de lanzar “fuegos artificiales” o de hacer mucho ruido al principio con acciones fabulosas cuyos impactos y resultados son cuando menos cuestionables. Se trata de que si realmente nos importa ser socialmente responsables, transcienda, y eso sólo se hace mediante una continuada sucesión de acciones con un sentido y objetivos concretos. Es más, incluso si lo planificamos en el tiempo, el presupuesto con el que contemos dé mucho más de sí.

Por eso, tampoco hay que olvidar que lo invertido en “lo que no tiene que ver estrictamente con el negocio” tenga un claro retorno económico y sea medible. Será la prueba más que evidente de que la empresa va por el buen camino.

*Pablo Zamorano, Comunicación Corporativa y Financiera, Burson-Marsteller España.

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<![CDATA[Huele a tongo, lean los periódicos]]>2013-09-01T06:00:00+02:002013-09-01T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-09-01/huele-a-tongo-lean-los-periodicos_23494/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/La moraleja de un viejo chiste de la época franquista aconsejaba “menos viajar y más leer los periódicos” para que las buenas gentes pudieran estar al tanto de las grandes realizaciones del régimen que algunos, demasiado aficionados a su propio criterio, decían no haber visto en los lugares en que se suponía que debían estar. Claro es que el viejo general siempre 'tuvo suerte' con los periodistas, según afirmó en varias oportunidades, y, en efecto, cada primero de octubre la prensa celebraba unánimemente el aniversario de la exaltación de Franco a la Jefatura del Estado. Ahora ya no dependemos de un franquismo, si acaso de dos, como dice un buen amigo, y la prensa ya no es tan dócil como acaso convenga a los mandamases, pero algo se puede ir haciendo porque, quien más quien menos, todo el mundo necesita apoyos y la mano del Gobierno puede ser lenta pero es larga, y una opinión favorable es un tesoro que hay que cuidar a cualquier precio.

Un titular vale más que mil palabras

A los dirigentes del PP no les faltan los problemas, pero, de tantos que son, conservan el privilegio de escogerlos y obtienen algún éxito por el procedimiento de apuntarse el mero paso de los meses y olvidarse cuanto sea necesario de lo que es su responsabilidad directa: a esto se le llama confeccionar una agenda, de manera que el presidente pueda ir de evento en evento sin salpicarse más de lo debido con los lodos creados por los polvos de Gürtel y de Bárcenas, sin tener que dar explicaciones porque el déficit y la deuda se desmanden, o porque las expectativas sigan siendo de color de hormiga, ya que eso siempre se va a arreglar en los trimestres que vienen, y llegarán a tiempo, seguro. Si alguien esperaba un septiembre calentito, que se entere de que Rajoy va a moverse más que el baúl de la Piquer.

Rajoy, acompañado de Pastor y Feijóo, en Pontevedra. (Efe)De acuerdo con ese plan para la fabricación de noticias favorables, Rajoy ha comenzado el curso en Galicia, ante un público muy selecto y bastante adicto, y ha afirmado con un énfasis muy oportuno que nadie va a apartarle del camino trazado. Es la ventaja que tienen las mayorías absolutas cuando sus integrantes, al parecer, no se deben a nadie, aparte de a Rajoy mismo. Esto da lugar a un interesante fenómeno que, no nos engañemos, tampoco es nuevo: la diferencia entre lo que dicen, o callan, los diputados cuando están expuestos, y lo que afirman cuando vuelven al estado de normalidad, siempre por poco tiempo, adquiere caracteres de distancia sideral. Lo veremos cuando se reúna el Comité Ejecutivo del PP, otro órgano pensado para el debate de ideas, y podamos asistir a una unanimidad estruendosa. Un titular a tiempo reflejando el aplauso satisfecho de tantos líderes reunidos acabará con todas las maledicencias y los malos pensamientos, al menos por otra semana.

La judicialización de la política

Judicializar la política es una operación de alto riesgo, salvo que, de manera previa y concienzuda, se haya politizado la justicia y reservado y puesto al día la vía del indulto por si algo no va del todo bien. No obstante, como lo de la judicialización de la política es un invento bastante original, sin demasiados antecedentes en el derecho político comparado, el mecanismo puede producir algunas disfunciones capaces de molestar el merecido descanso de los afectados. Así, por ejemplo, podría pensarse que el porvenir del PP acabe dependiendo del cálculo de los abogados dedicados a rescatar a Bárcenas de las garras de una maquinaria desajustada. Tras una larga y fructífera relación política, profesional y laboral, lo lógico sería pensar que a ambos, a Bárcenas y a los actuales dirigentes del PP,  les podría convenir una solución, digamos, armónica, una vez que el buen sentido y los cálculos serenos les lleven a poner de acuerdo las agendas. Al fin y al cabo Rajoy sólo le dijo a Bárcenas que sería difícil, no que fuera imposible. ¿Será hacedero? ¿Se prestarán a ello los halcones del derecho a saber?

Luis bárcenasLos tongos bien ejecutados suelen ser muy beneficiosos para los partícipes y sólo perjudican a uno que no se entera, al público en general: en esto se parecen mucho a mecanismos de financiación que están en la mente de todos. En cuanto al supuesto tercero en discordia, al PSOE, podría venirle muy bien el lento declive de la mayoría hasta parar en nada, en lo suficientemente poco como para sacar completamente al viejo partido felipista del agujero negro en que había ido a parar con el zapaterismo. 

El álgebra de las curvas

El único milagro que no se podrá discutir a Rajoy es el de haber recuperado al PSOE: le está costando, pero el asunto va bien. Según los datos del CIS, tanto el PP como el PSOE llevan una trayectoria uniformemente descendente, pero, aparentemente, conservando las distancias. Estas curvas de descenso parecen mostrar ya, y veremos lo que dicen las próximas, una tendencia levemente divergente, pero todavía es pronto para asustarse. De confirmarse el análisis fino, el PSOE empezaría a desperezarse y el PP continuaría acelerando hacia el despeñadero y a la espera del milagro. Para saber cómo habría de ser el milagro es todavía pronto, pero en Génova, un puñado de mentes privilegiadas está trabajando en la explicación. En cualquier caso, nadie será capaz de negar un carácter casi sobrenatural al mantenimiento del PP, con los portavoces que tiene. De producirse el portento, lo que no se puede descartar será uno de esos milagros no del todo insólitos, porque los imposibles, ya se vio en Andalucía, se resisten un poco a la magia de la inteligencia genovesa. Pero cabe recordar que quien ha sido capaz de fabricar una secretaria general de diseño, a base de inputs en la calculadora, bien podrá darle la vuelta a la tortilla llegado el momento, sobre todo si la prensa ayuda, el tongo es bien recibido y el sectarismo sigue de moda.

 

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<![CDATA[La larga marcha de Rajoy]]>2013-08-25T06:00:00+02:002013-08-25T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-08-25/la-larga-marcha-de-rajoy_20777/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/“¡Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines. ¡La espada se anuncia con vivo reflejo; ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!” Estos versos de Rubén Darío que encabezan su Marcha Triunfal habrán venido al recuerdo de cuantos hayan visto la foto, meditada, simbólica, paradigmática, de Rajoy iniciando un largo paseo de 800 metros por las complicadas sendas de los bosques galaicos. Acompañado de sus fieles gallegos, por su orden y jerarquía, como conviene, el presidente mira al frente, avanza decidido, es claro que, más allá de la cortedad de la etapa, el horizonte está despejado y que no falta determinación de victoria.

Rajoy no da puntada sin hilo, y ni siquiera descansa merecidamente a tiempo completo, pues no de otra manera se puede explicar la presencia de tan nutrida mesnada en horas de reposo: desde la ministra de Fomento, que, una vez culminada su solidaridad con las víctimas del tren santiagués, tiene tiempo para acompañar a Rajoy en tan decisivo trance, como corresponde a una colaboradora fiel, discreta, entregada y siempre dispuesta a explicar lo que haga falta, hasta el eficaz presidente de Galicia, pasando por todo aquel que sea, al menos, director general, o secretario ejecutivo en la vieja tierra gallega.

Se cumple a la letra lo de que una imagen vale más que mil palabras. Como en El Quijote, nuestro héroe podría exclamar: “Leoncitos a mí”, sea por Bárcenas o por cualquier otra menudencia. Que los rivales tomen nota, Rajoy no está solo ni cariacontecido y marcha decidido a celebrar su victoria. Rubén termina su poema ensalzando al “héroe que guía su grupo de jóvenes fieros; / al que ama la insignia del suelo materno; / al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano, / los soles del rojo verano, / las nieves y vientos del gélido invierno”.

La crisis de gobierno y el gobierno de la crisis

El equipo de Gobierno de Rajoy. (EFE)Me temo que, tras un baño de brillos y unidades como el del paseo pontevedrés, Rajoy se habrá olvidado de la crisis de Gobierno, que no deja de ser un recurso muy manido para un líder tan sobrado. Rajoy preferirá seguramente gobernar la crisis que cambiar de equipo habitual, táctica que queda para tipos menos imaginativos y más indecisos.

Rajoy sabe escoger los escenarios más favorables, la exportación, la prima de riesgo, y los puntos en que puede lucir con más brillo su determinación, como el caso de Gibraltar con el que, además, entronca con una vieja tradición de la derecha más genuinamente ibérica y da la vuelta a los graves errores de los Moratinos y las damas rubias y complacientes que se han ocupado de un asunto tan candente antes de su llegada al Gobierno. Acaso le pidan un leve toque en el partido, pero eso sería tanto como admitir que algo se ha hecho mal, y no es el caso. Rajoy es de los que piensan que si un cambio sale mal, no debiera haberse hecho y si, raramente, algo sale bien, se sienta un peligroso precedente, así que para qué andar tentando a la bicha.

Juan Belmonte y los portavoces

En Juan Belmonte, matador de toros, cuenta Chaves Nogales un caso en el que el torero de Triana fue invitado a visitar un manicomio en el que un antibelmontista furibundo estaba casi curado de la horrible manía que le llevaba a ir de plaza en plaza zahiriendo con las más graves y horrorosas palabras a Belmonte, hiciere el diestro lo que hiciese. El torero, amable siempre que podía, se entrevistó con la antigua fiera partidaria de Joselito y encontró que, al fin y al cabo, se trataba de un hombre normal, una vez curado de esa extraña fobia.

La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)Se me ocurre que habría que pasar por ese manicomio sabio a nuestros portavoces, a esos individuos que entienden la política como un perpetuo reproche a su rival, de tan poco que estiman nuestra inteligencia. El caso más reciente tal vez sea el de Hernando al que se le ha ocurrido sugerir que la responsabilidad política del terrible accidente ferroviario de Galicia podría recaer en José Blanco, sin reparar que doña Ana Pastor va para dos años al frente del negociado, que fue ella quien puso en circulación unos trenes que no se entienden con la vía, y que, extrañamente, nadie en Adif parece saber quién es exactamente el responsable de la seguridad en ese maldito rincón. Es lo que tiene entender la política de manera maniquea, que más se parece a ejercicio de orates fanáticos que a una actividad que tenga que ver mínimamente con la cabeza.

Adif en plan Fuenteovejuna

Gonzalo Ferre (Adif) y Julio Gómez-Pomar (Renfe). (EFE)En Adif no saben quién es exactamente el responsable de que la señalización de la vía a Santiago sea deficiente, lo que es mucho no saber. En el fondo, eso equivale a un Fuenteovejuna, a confesar que entre todos mataron al Comendador y que el responsable último es un político, no un ingeniero. El juez Aláez ha dejado, indirectamente, en ridículo a los diputados que escucharon las largas e insulsas explicaciones de los presidentes de Renfe y Adif, seguidas luego por las de la ministra del ramo, y sin que hicieran ninguna observación realmente crítica ante semejantes panegíricos de su labor.

Este periódico ha sacado a la luz la disconformidad de una diputada madrileña, María Teresa Gómez Limón, a la que se pondrá brevemente en cuarentena, porque se ha quejado de que se pretenda cargar exclusivamente sobre el maquinista la responsabilidad de un suceso tan grave, pero los políticos son así, siempre mirando al frente, sin escuchar las quejas de los descontentos, con la mirada perdida en el infinito, en la victoria. Es claro, no obstante, que no siempre aciertan.

 

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<![CDATA[Drama y desconcierto de la derecha]]>2013-08-18T06:00:00+02:002013-08-18T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-08-18/drama-y-desconcierto-de-la-derecha_18683/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/Una ley política inexorable establece que lo que cuenta son las herencias, no las promesas. La derecha española está rota y desconcertada por la insondable distancia que existe entre lo que esperaba y el futuro que adivina. La derrota de Zapatero fue un auténtico afrodisíaco, pero pronto empezó el desasosiego, aunque nunca nadie pudo prever la política totalmente contraria a lo prometido que sañudamente se ha venido aplicando sobre los esquilmados bolsillos de los ciudadanos, ni tampoco la cadena de mentiras, de despropósitos y de indignidad que traería consigo el caso Bárcenas.

Hubo un momento en que pudo pensarse en que se salía de la crisis, pero lo que ahora aterra a la derecha es su propia impotencia para resolver una ecuación con demasiadas incógnitas y una amenaza muy cierta: un gobierno de coalición de todos los demás, de los que trajeron la crisis y la llevarán al abismo, contra los restos de un naufragio tan aparentemente inevitable como merecido. Falta valor para tirar a la escoria y al capitán por la borda.

Cospedal, arenas y cascos testificarán esta semana ante el juez pablo ruz. (efe)Tres secretarios generales y ninguna grandeza

Dicen que la derecha se ha hecho económica, que lo único que importa es el bienestar, el dinerito. Seguro que es así, pero los votantes tienen sueños de los que no les gusta despertarse, y entre esos anhelos siempre ha estado la idea de que sus dirigentes, a diferencia de otros, eran patriotas, valientes, decentes. El interrogatorio a tres secretarios generales del PP ha sido seguido con enorme curiosidad, pero la decepción ha sido el único bocado cierto. Los secretarios generales no saben nada, no ven nada, no oyen nada, son vagos, desatienden sus obligaciones estatutarias y van únicamente a lo suyo. Es posible que alguno admire todavía su listeza, pero dudo que les quede cualquier capital político, sea cual fuere su destino. Han dicho lo que la mayoría de la gente diría, eso es cierto, pero con esa vulgaridad se les acabó el apresto. Tan sólo la dama ha apuntado maneras, pero nadie puede estar seguro de que no se deba a su capacidad de meterse en charcos: hubo jaleadores a su entrada en la audiencia, no volverá a haberlos.

El hotel de los líos

El PP ha dado en muchas ocasiones la sensación de ser una casa deshabitada, pero ahora recuerda más al hotel de los líos, al templo del desconcierto. Entre sus oficiales parece haber una competición seria por ver quién es capaz de decir la mayor tontería. Uno de los que no tiene la boca pequeña es un simpático diputado murciano que, según parece, sabe lo suyo de economía. Ha hecho la pregunta del millón, le ha pedido a Bárcenas que enseñe la lista verdadera, los papeles que expliquen el origen de su tesoro helvético y trasatlántico. Con amigos así, ¿quién necesita enemigos? Resulta que la gente anda entretenida con la contabilidad de los sobresueldos y pequeñas donaciones de liberales convencidos, y se olvida de preguntarse por las decenas de millones de euros. Tal vez quiera decir el diputado que una cosa es lo que se gastó el PP y otra lo que unos cuantos robaron en su nombre…, aunque nunca llegó a las arcas del partido. Porque el mayor misterio de esos caudales barcenianos consiste en que nadie ha denunciado nunca, ni denunciará jamás, su desaparición. No sé si Bárcenas era un buen tesorero, pero si ha sido ladrón se merece el Nobel del gremio, porque parece haber conseguido que le defiendan los supuestamente robados.

Un policía acompaña al maquinista del tren tras el accidente. (Reuters)El tren del olvido

El accidente del Alvia camino de Santiago ha sido una enorme tragedia, pero puede haber dejado lecciones interesantes en materia de comunicación, y en disciplinas conexas. Vayamos a lo primero: nadie sabe cómo, apareció, urbi et orbi, una grabación, que debiera haber sido prueba judicial secreta: un tren se adentraba a velocidad excesiva en un curva cerrada y descarrilaba con estrépito en un primer plano digno del mejor cine de catástrofes. ¿Quién liberó la grabación? Sus efectos fueron inmediatos, pues el pueblo entiende que es el maquinista el que acelera en vez de frenar. Un culpable obvio, y las empresas, el ministerio, y dos gobiernos, a resguardo, ese es el resultado certero de la filtración. Vayamos a lo segundo: dos centenares de víctimas, varias decenas de muertos, mucha solidaridad, velas, lágrimas y que nadie haga preguntas que estamos en verano. ¿Está bien equipado el tren? ¿Está adecuadamente homologado para esa clase de servicios? ¿Es seguro desde el punto de vista dinámico? Y mil más, pero son cosas de técnicos, que los políticos nunca hacen nada mal. La democracia española parece haber madurado lo suficiente hasta alcanzar la sabiduría de no hacer preguntas inconvenientes. Ya lo dijo Franco, España es mucho más fácil de gobernar de lo que se cree.

Aplausos desesperados, fin de la cita

No es por amargarle las vacaciones a nadie, pero los atareados diputados que aplaudían con entusiasmo digno de mejor causa las citas rajoyanas contra su nada apócrifo autor, no deben haber caído en la cuenta de que aplaudían las evasivas del caso GAL, y otras andanzas escasamente edificantes. No creo que ese aplauso sea otra cosa que muestra de desesperación, porque, de tomarlo en serio, habría que negarles el saludo. Queridos amigos, en la democracia no vale todo, eso pensábamos hasta hace poco.

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<![CDATA[¿Qué eres, Mariano, sino una vieja cansada?]]>2013-07-26T06:00:00+02:002013-07-26T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-26/que-eres-mariano-sino-una-vieja-cansada_12930/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Tierno y sensible, acomplejado por su físico enclenque y sus profundas y múltiples inseguridades,  profundamente alcoholizado, el poeta galés Dylan Thomas repetía a su primer amor, la escritora británica Pamela Hansford Johnson, los impublicables poemas que un amigo dedicaba a su "cerda", la patria: "¿Qué eres, Gales, sino una vieja puta cansada?".Los países, como las cerdas y como las personas, se agotan. Hoy España es un país tan cansado, tan exhausto, tan maltratado, que parece incapaz de reaccionar y levantarse. Los ciudadanos están llenos de dudas, de temores, de resquemor. La culpa es de la corrupción política, de la crisis económica, del deterioro ético y moral. La mala fortuna, en forma de accidente de tren, nos ha dado el golpe de gracia. No hay ideas, no hay líderes, no hay esperanza, no hay futuro."Las decisiones necesarias son las más difíciles de tomar", dijo el presidente del Gobierno en un desayuno informativo. Una frase hueca que venía a confirmar que nuestro líder de plasma necesita un empujoncito para tomar decisiones... "Es imperativo que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso", ordenó el Financial Times el pasado día 16 en un memorable editorial titulado "El venenoso escándalo de financiación irregular en España". Es la prensa internacional la que ha obligado a Rajoy a explicarse ante los españoles. La prensa española está desactivada. Recuerde la tomadura de pelo que supuso la comparecencia de Rajoy con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en la que el presidente del Gobierno se alió con ABC para no responder a la pregunta del millón, preparada por los periodistas presentes: "¿Por qué mantuvo el contacto con Luis Bárcenas, incluso dándole ánimos por SMS, después de saber que tenía 16 millones de euros en Suiza?".En estos momentos, el descrédito de Rajoy no conoce fronteras. Lidera un país en ruinas y un partido tan pringoso como una bayeta de cocina. El periodista Ciprion Baltoio, corresponsal extranjero de un canal rumano de televisión, le sorprendió el pasado día 22 durante la rueda de prensa ofrecida junto al primer ministro Victor Ponta  con esta pregunta: "Es para saber cuándo y cómo vas a responder a todas las acusaciones que vienen en el caso Bárcenas. ¿Enfrente del Parlamento, de un juez o en un discurso como el pasado febrero? Muchas gracias". El rostro del presidente, como el de un señor Potato de carne y hueso, se descompuso: borrado su inamovible ceño, se le desajustó la mandíbula, los ojos perdieron simetría, los labios se encogieron hasta desaparecer, las cejas se desmoronaron... Su invariable expresión de asombro se convirtió en caricatura.No queda nada del político que, exultante, saludaba desde el balcón de Génova la noche del 20 de noviembre de 2011.

El próximo jueves Rajoy comparecerá, por fin, en el Congreso. No lo hará a petición propia, como dice, sino arrastrado por las circunstancias, arrinconado por los escándalos, empujado por el descrédito internacional. Y lo hará sin haber pronunciado el nombre de su extesorero, intentando convertir un debate sobre corrupción en un monográfico sobre economía, cancelando la rueda de prensa sin límite de preguntas que siempre concedía antes de vacaciones. ¿Presenciaremos ese día el comienzo del final?

"Fui mortal hasta el último suspiro prolongado", escribió Dylan Thomas. Mariano Rajoy, como la tierra del poeta galés, ha perdido todo su lustre. Dilapidado el capital político, sin credibilidad, aislado y pusilánime, el presidente carece de liderazgo. Parece una vieja fulana cansada. Tanto mentir, tanto esquivar, tanto huir, han convertido a Rajoy en propietario de un edificio ruinoso que, cubierto de grietas y humedades, ya solo espera ser demolido. ¿Surgirá un nuevo líder de los escombros?

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<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_10887/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa...Pero, ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

SumarioSon Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas...Insisto: ¿Periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

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