http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2014-11-01T03:05:17+01:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA[PSOE, a la búsqueda de sí mismo]]>2014-10-31T05:00:00+01:002014-10-31T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-10-31/psoe-a-la-busqueda-de-si-mismo_429424/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/A su paso por Madrid, la presidenta andaluza, Susana Díaz, dijo que su partido necesita reconocerse en un proyecto socialista, “como el que yo represento en Andalucía y Pedro Sánchez en España”. Más o menos a la misma hora el nuevo líder del PSOE braceaba en el Congreso por distinguirse del PP en materia de corrupción. Me parece un error tratar de marcar distancias con el partido de Rajoy porque el PP salga perdiendo en la comparación. Sin perjuicio de que el recuento esté bien o mal hecho, no tiene sentido querer diferenciarse del adversario cuando, en materia de corrupción, los ciudadanos ya no distinguen.

Aplíquese el cuento el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acabó entrando al trapo al utilizar por enésima mes el recurso al “y tú, más”, por cuenta de los casos de corrupción asociados a las siglas del PSOE. Así que mal Sánchez y peor Rajoy, que pudo haberse quedado en el rincón y los golpes del rival se habrían ido al aire. El rango obliga con frecuencia a tragar saliva en evitación de males mayores. En cambio optó por bajar al ring y convertirse en colaborador necesario de una reyerta verbal que perjudica por igual a los dos primeros actores del drama.

Sumario

En las mismas seguimos. Incapaces de sindicarse en una mirada común hacia este problema de Estado que ya es la corrupción, ahora nos dan el espectáculo de ir cada uno por su lado en terapias encaminadas a sanear la vida pública y sacar del cesto las manzanas podridas. Como si hubiera muchas formas de detectar y poner fuera de la circulación a un sinvergüenza. El caso es que ayer el portavoz del PP, Alfonso Alonso, anunciaba “para las próximas fechas”, como se viene anunciando desde febrero de 2013, un conjunto de medidas regeneradoras, al tiempo que el PSOE daba los últimos toques a una proposición de ley con treinta y tres medidas contra la corrupción. Es lo que tiene la proximidad de unas elecciones. Dos no pactan si uno no quiere y el PSOE de Sánchez ya ha dicho que no pactará la lucha contra la corrupción con “el partido de la corrupción”.

Y vuelvo al principio: ¿reconoceremos un proyecto socialista en esta desapacible descalificación del PP, por corrupto, cuando la gente en la calle ya no se molesta en averiguar cuál es más corrupto de los dos? Lo dudo. Personalmente prefiero reconocer el proyecto en su latido fundacional contra la desigualdad, la pobreza y la exclusión. Sánchez estuvo ayer especialmente activo en las redes sociales, al hilo de un tremendo informe de Intermon Oxfam sobre la obscenidad del sistema. Ojo al dato: el dinero acumulado por los tres españoles más ricos duplica al de los nueve millones más pobres. Y esa clave resumió su encuentro con la presidenta chilena, Michelle Bachelet: la mejor forma de fortalecer la democracia es a través de la igualdad. Ahí espera reconocerse el desalentado votante socialista. No en esperar que la corrupción sea la tumba del PP como la crisis económica fue la del PSOE en mayo de 2010.

Es muy duro toparse con el recadito de la mencionada ONG sobre la desigualdad. O el de Save the Children, donde se documenta el lacerante dato de que uno de cada tres niños españoles está en situación de pobreza o en riesgo de exclusión social. No menos lacerante es ver a España ocupando el segundo lugar del mundo en incapacidad de lucha contra la pobreza infantil. Solo Grecia nos gana a la cabeza de tan humillante clasificación, con datos de Eurostat (Agencia Estadística de la UE).

Cuando los socialistas vuelvan a ser reconocidos como un partido comprometido con su sueño fundacional de igualdad y justicia social, frente a proyectos como el del PP, cuya gestión está disparando los índices de pobreza y desigualdad, habrá empezado la remontada del PSOE.

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A su paso por Madrid, la presidenta andaluza, Susana Díaz, dijo que su partido necesita reconocerse en un proyecto socialista, “como el que yo represento en Andalucía y Pedro Sánchez en España”. Más o menos a la misma hora el nuevo líder del PSOE braceaba en el Congreso por distinguirse del PP en materia de corrupción. Me parece un error tratar de marcar distancias con el partido de Rajoy porque el PP salga perdiendo en la comparación. Sin perjuicio de que el recuento esté bien o mal hecho, no tiene sentido querer diferenciarse del adversario cuando, en materia de corrupción, los ciudadanos ya no distinguen.

Aplíquese el cuento el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acabó entrando al trapo al utilizar por enésima mes el recurso al “y tú, más”, por cuenta de los casos de corrupción asociados a las siglas del PSOE. Así que mal Sánchez y peor Rajoy, que pudo haberse quedado en el rincón y los golpes del rival se habrían ido al aire. El rango obliga con frecuencia a tragar saliva en evitación de males mayores. En cambio optó por bajar al ring y convertirse en colaborador necesario de una reyerta verbal que perjudica por igual a los dos primeros actores del drama.

Sumario

En las mismas seguimos. Incapaces de sindicarse en una mirada común hacia este problema de Estado que ya es la corrupción, ahora nos dan el espectáculo de ir cada uno por su lado en terapias encaminadas a sanear la vida pública y sacar del cesto las manzanas podridas. Como si hubiera muchas formas de detectar y poner fuera de la circulación a un sinvergüenza. El caso es que ayer el portavoz del PP, Alfonso Alonso, anunciaba “para las próximas fechas”, como se viene anunciando desde febrero de 2013, un conjunto de medidas regeneradoras, al tiempo que el PSOE daba los últimos toques a una proposición de ley con treinta y tres medidas contra la corrupción. Es lo que tiene la proximidad de unas elecciones. Dos no pactan si uno no quiere y el PSOE de Sánchez ya ha dicho que no pactará la lucha contra la corrupción con “el partido de la corrupción”.

Y vuelvo al principio: ¿reconoceremos un proyecto socialista en esta desapacible descalificación del PP, por corrupto, cuando la gente en la calle ya no se molesta en averiguar cuál es más corrupto de los dos? Lo dudo. Personalmente prefiero reconocer el proyecto en su latido fundacional contra la desigualdad, la pobreza y la exclusión. Sánchez estuvo ayer especialmente activo en las redes sociales, al hilo de un tremendo informe de Intermon Oxfam sobre la obscenidad del sistema. Ojo al dato: el dinero acumulado por los tres españoles más ricos duplica al de los nueve millones más pobres. Y esa clave resumió su encuentro con la presidenta chilena, Michelle Bachelet: la mejor forma de fortalecer la democracia es a través de la igualdad. Ahí espera reconocerse el desalentado votante socialista. No en esperar que la corrupción sea la tumba del PP como la crisis económica fue la del PSOE en mayo de 2010.

Es muy duro toparse con el recadito de la mencionada ONG sobre la desigualdad. O el de Save the Children, donde se documenta el lacerante dato de que uno de cada tres niños españoles está en situación de pobreza o en riesgo de exclusión social. No menos lacerante es ver a España ocupando el segundo lugar del mundo en incapacidad de lucha contra la pobreza infantil. Solo Grecia nos gana a la cabeza de tan humillante clasificación, con datos de Eurostat (Agencia Estadística de la UE).

Cuando los socialistas vuelvan a ser reconocidos como un partido comprometido con su sueño fundacional de igualdad y justicia social, frente a proyectos como el del PP, cuya gestión está disparando los índices de pobreza y desigualdad, habrá empezado la remontada del PSOE.

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<![CDATA[A Rato le traiciona la tarjeta en el golf de La Moraleja]]>2014-10-31T05:00:00+01:002014-10-31T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-10-31/a-rato-le-traiciona-la-tarjeta-en-el-golf-de-la-moraleja_429396/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Los males nunca llegan solos. El que fuera padre del ‘milagro económico español’ de finales de los 90, Rodrigo Rato Figaredo, ahora acuciado por el escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid, se encontraba hace unos días en el club de golf de La Moraleja, urbanización en la que tiene su residencia cuando, al ir a efectuar un pago, su Visa no pudo ser utilizada.

Cuando el camarero se lo comunicó al que fuera ministro de Economía durante ocho años en los Gobiernos de Aznar, la cara de extrañeza de Rato fue vista por todos los que se encontraban en las mesa del alrededor.

–“Señor Rato –explicó el camarero–, no es que tengamos ningún problema con su tarjeta, es que el datáfono del club no funciona”.

Las sonrisas de los que presenciaron la escena no parecieron hacer mucha gracia al interfecto, que decidió entonces recurrir al pago en efectivo.

Se da la casualidad de que no muy lejos se encontraba Matías Amat Roca, quien fuera mano derecha  de Miguel Blesa y que se gastó con la black la friolera de 395.000 euros, con especial interés en la compra de obras de arte sacro. Su probada afición a sacar dinero de los cajeros en efectivo lo llevó a sobrepasar los 85.000 euros.

Afirman los presentes que ni Rato ni Amat parecían especialmente afectados por el escándalo, sobre todo este último, que departía alegremente como si nada le hubiera ocurrido y se conduce con una cierta prepotencia del que se siente seguro y acaudalado. Pero claro, esto es en el club de golf de La Moraleja….

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<![CDATA[Las intimidades del BBVA, en manos de sus empleados]]>2014-10-30T05:00:00+01:002014-10-30T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-10-30/las-intimidades-del-bbva-en-manos-de-sus-empleados_421647/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Hace unas semanas, todos los empleados del BBVA recibían en su cuenta de correo electrónico un mail con información confidencial, delicada y comprometedora de la entidad. No todos los trabajadores llegaron a verla, pues cuando la compañía se dio cuenta, reaccionó eliminando dicho mensaje de la cuenta de correo de todos sus empleados. Pero ya era tarde. Fueron muchos los que sí llegaron a abrirlo y quedaron boquiabiertos al comprender lo que estaban viendo.

El documento pertenecía al área de Recursos Humanos del BBVA y en él se incluía una relación de las nóminas y los bonus de cada uno de los trabajadores de la entidad. No sólo eso. En algunos casos, junto al nombre se incluía un comentario personal tipo “es hijo de…”, “viene recomendado por…”, “no da palo al agua pero su padrino es…”.

El envío de este mail no fue un error. Fue algo premeditado, aunque no por la persona encargada de salvaguardar tan sensible documento ni por culpa del departamento de Recursos Humanos de la entidad. Según ha podido saber este medio, otro empleado de la compañía suplantó la identidad de esta persona y accedió a su ordenador. La entidad ya ha localizado al responsable de esta imprudencia y está analizando el caso para saber qué medidas laborales y qué acciones judiciales emprenderá.

Ahora, el miedo de la entidad bancaria es que este documento vea la luz, pues dan por sentado que más de un empleado se descargó el archivo en cuanto lo vio.

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<![CDATA[La corrupción los descoloca]]>2014-10-30T05:00:00+01:002014-10-30T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-10-30/la-corrupcion-los-descoloca_427315/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/Lo ocurrido ayer en el pleno del Congreso explica la novísima orografía electoral que conoceremos oficialmente el lunes. Me refiero al barómetro trimestral del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), donde Podemos gana en intención directa de voto (sin cocinar) y se codea con los dos partidos centrales en voto estimado (después de la tabulación). Les cuento lo de ayer para mejor entender cómo el hartazgo de la gente se cuela en un sondeo cuya filtración siembra el pánico en el PP y en el PSOE.

Vamos a ello:

Es un secreto a voces que hoy mismo, en Junta de Portavoces, el PP frenará la petición socialista de un pleno monográfico sobre la corrupción. Así que el líder socialista, Pedro Sánchez, aprovechó el pleno de ayer, convocado para debatir sobre la última cumbre europea, para cargar contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por cuenta de los escándalos que han salido del armario del PP en los últimas semanas. Y fue como haber celebrado ya el reclamado debate sobre la inmoralidad en la vida política. De hecho y con carácter preventivo.

O sea, que si usted pensaba en cerrarme la boca, lo siento pero ya me adelanto yo a ignorar el orden del día porque lo que me importa es increparle por ser un presidente “asediado por la corrupción”. Eso le dijo Sánchez, mientras le exigía “rendir cuentas” y “asumir responsabilidades”, no pedir perdón.

Sumario

También otros portavoces aprovecharon su turno para sumarse a la lapidación del presidente. Con parecida saña verbal se empleó el líder de IU, Cayo Lara, que llegó a sugerir a Rajoy el traslado de la sede del PP a la Audiencia Nacional, aunque solo después de dimitir y convocar elecciones. Rosa Díez (UPyD), por su parte, habló de “emergencia democrática” y el sinsentido del debate europeo cuando aquí y ahora la ciudadanía solo habla de este “ébola de la democracia” que es la corrupción.

Pudo haberse quedado en disparos al aire si Rajoy no hubiera entrado al trapo. Pero lo hizo. El acuse de recibo, eso sí, fue en bloque. Ya hemos olvidado sus referencias al conflicto de Ucrania o el futuro de la energía fotovoltaica. Sin embargo, se multiplican los ecos de su airada réplica final, centrada en el historial de los socialistas en materia de corrupción, incluida la reciente detención del alcalde de Parla y los 125 imputados en el escándalo de los ERE andaluces.

Pero fue en la traca final donde Rajoy enardeció a los suyos con el enésimo recurso al “y tú, más”, ya utilizado por Sánchez en su intervención, que la opinión publica percibe como una estéril reyerta entre PP y PSOE. Recordó que los dos últimos presidentes del PSOE, Chaves y Griñán, están pendientes del Supremo. Y luego preguntó al joven líder socialista si los echará del partido en caso de resultar imputados: “¿Lo va a hacer o es que Susana Díaz no se lo permite?”.

También por enésima vez en los últimos dos años, Rajoy en el hemiciclo y la vicepresidenta Sáenz de Santamaría en los pasillos, volvieron a anunciar medidas, a ser posible pactadas con el PSOE. Unas horas antes, en otro punto de Madrid, la presidenta andaluza se había referido al pacto contra la corrupción que ahora propone el PP: “Yo lo propuse hace un año y Rajoy ni respondió. Ahora ya no bastan los pactos ni las peticiones de perdón, porque la paciencia de los ciudadanos se ha agotado. Solo cuentan los hechos y las respuestas ejemplares y contundentes”.

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Lo ocurrido ayer en el pleno del Congreso explica la novísima orografía electoral que conoceremos oficialmente el lunes. Me refiero al barómetro trimestral del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), donde Podemos gana en intención directa de voto (sin cocinar) y se codea con los dos partidos centrales en voto estimado (después de la tabulación). Les cuento lo de ayer para mejor entender cómo el hartazgo de la gente se cuela en un sondeo cuya filtración siembra el pánico en el PP y en el PSOE.

Vamos a ello:

Es un secreto a voces que hoy mismo, en Junta de Portavoces, el PP frenará la petición socialista de un pleno monográfico sobre la corrupción. Así que el líder socialista, Pedro Sánchez, aprovechó el pleno de ayer, convocado para debatir sobre la última cumbre europea, para cargar contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por cuenta de los escándalos que han salido del armario del PP en los últimas semanas. Y fue como haber celebrado ya el reclamado debate sobre la inmoralidad en la vida política. De hecho y con carácter preventivo.

O sea, que si usted pensaba en cerrarme la boca, lo siento pero ya me adelanto yo a ignorar el orden del día porque lo que me importa es increparle por ser un presidente “asediado por la corrupción”. Eso le dijo Sánchez, mientras le exigía “rendir cuentas” y “asumir responsabilidades”, no pedir perdón.

Sumario

También otros portavoces aprovecharon su turno para sumarse a la lapidación del presidente. Con parecida saña verbal se empleó el líder de IU, Cayo Lara, que llegó a sugerir a Rajoy el traslado de la sede del PP a la Audiencia Nacional, aunque solo después de dimitir y convocar elecciones. Rosa Díez (UPyD), por su parte, habló de “emergencia democrática” y el sinsentido del debate europeo cuando aquí y ahora la ciudadanía solo habla de este “ébola de la democracia” que es la corrupción.

Pudo haberse quedado en disparos al aire si Rajoy no hubiera entrado al trapo. Pero lo hizo. El acuse de recibo, eso sí, fue en bloque. Ya hemos olvidado sus referencias al conflicto de Ucrania o el futuro de la energía fotovoltaica. Sin embargo, se multiplican los ecos de su airada réplica final, centrada en el historial de los socialistas en materia de corrupción, incluida la reciente detención del alcalde de Parla y los 125 imputados en el escándalo de los ERE andaluces.

Pero fue en la traca final donde Rajoy enardeció a los suyos con el enésimo recurso al “y tú, más”, ya utilizado por Sánchez en su intervención, que la opinión publica percibe como una estéril reyerta entre PP y PSOE. Recordó que los dos últimos presidentes del PSOE, Chaves y Griñán, están pendientes del Supremo. Y luego preguntó al joven líder socialista si los echará del partido en caso de resultar imputados: “¿Lo va a hacer o es que Susana Díaz no se lo permite?”.

También por enésima vez en los últimos dos años, Rajoy en el hemiciclo y la vicepresidenta Sáenz de Santamaría en los pasillos, volvieron a anunciar medidas, a ser posible pactadas con el PSOE. Unas horas antes, en otro punto de Madrid, la presidenta andaluza se había referido al pacto contra la corrupción que ahora propone el PP: “Yo lo propuse hace un año y Rajoy ni respondió. Ahora ya no bastan los pactos ni las peticiones de perdón, porque la paciencia de los ciudadanos se ha agotado. Solo cuentan los hechos y las respuestas ejemplares y contundentes”.

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<![CDATA[Corea del Norte deniega la entrada a un cámara español por “riesgo de ébola”]]>2014-10-29T05:00:00+01:002014-10-29T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2014-10-29/corea-del-norte-deniega-la-entrada-a-un-camara-espanol-por-riesgo-de-ebola_421712/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Las autoridades de Corea del Norte revocaron un visado de entrada al camarógrafo catalán Marc Martínez Sarrado, alegando que España es un país "de riesgo" por el contagio de ébola sufrido por la enfermera Teresa Romero.

Martínez Sarrado formaba parte de un grupo de siete periodistas de la televisión pública holandesa Nederlandse Omroep Stichting (NOS), que había recibido permiso y visados para grabar dentro del hermético país asiático.

"You can't get in" "why?for being Catalan?", "No, for having Spanish passport" #NorthKorea #Ebola @NOS

— MARC MARTNZ SARRADO (@marc_martinez) octubre 28, 2014 

Según difundió ayer el propio periodista en las redes sociales, finalmente le fue denegada la entrada "por presentar un pasaporte español", ya que España está considerado un país “con riesgo de ébola” por las autoridades de Pyongyang.

El intermediario que había conseguido los permisos, el empresario Paul Tjia, fue quien dio la noticia al equipo de periodistas. “He recibido la orden de que no tienes permiso para entrar en la República Popular de Corea”, explicó el propio Tija por escrito. 

Martínez Sarrado alegó que ni siquiera ha pasado por España desde julio, pero con las autoridades norcoreanas no hay demasiado margen para la negociación. “Por tener un pasaporte español he sido rechazado para entrar en Corea del Norte. España está considerado un país de riesgo”, explicó el cámara en Twitter.

La semana pasada, Corea del Norte ya anunció que podría cerrar sus fronteras al turismo por miedo al ébola, según varias agencias de viaje que trabajan con las autoridades de Pyongyang.

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<![CDATA[¡Mala suerte!]]>2014-10-29T05:00:00+01:002014-10-29T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-10-29/mala-suerte_421698/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Cuando Artur Mas, el martes 14 de este mes –hace muy pocos días– renunció a la consulta convocada con mucha pompa y todavía mayor estulticia el pasado 27 de septiembre y que el Tribunal Constitucional había suspendido, Rajoy dijo que era una excelente noticia. E insistió poco después cuando Mas ya había convocado “el proceso participativo” o la pseudoconsulta. Recuerdo que la noche del Planeta –siempre la festividad de Santa Teresa el 15 de octubre– la ministra Ana Pastor, con su tono prudente pero semblante relajado, me susurró que –retirada la consulta– la confrontación se debía y podía encauzar a través del diálogo.

Parecía que llegados al borde del precipicio o del choque de trenes, los dos Gobiernos habían reflexionado. Artur Mas retiraba la consulta –porque no tenía otro remedio sin romper la legalidad y pese a que le abría una crisis con sus socios soberanistas– y el Gobierno Rajoy miraba hacia otro lado mientras tenía lugar la pseudoconsulta que también era una válvula de escape para la tensión acumulada. Los catalanes independentistas –los que salen a la calle cada 11 de septiembre desde el 2012– harían una nueva performance en forma de manifestación-votación y luego se podría hablar sin que nadie se hubiese bajado los pantalones. Quizás podría iniciarse el deshielo.

Pero al final no ha sido así. El viernes pasado tanto Rajoy desde Bruselas como la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría –tras la reunión del Consejo de Ministros– dijeron que el Gobierno estudiaba la posible inconstitucionalidad del nuevo 9-N. Y el anuncio indicaba una nueva impugnación ante el Constitucional que se confirmó el lunes. El Gobierno optaba por plantar cara a la pseudoconsulta  (una manifestación-votación sin ninguna consecuencia jurídica) aunque eso le haga menos simpático todavía –cosa difícil– en Cataluña.

Pero en el dilema entre ser severo o quedar en ridículo, el Gobierno de Madrid lo tenía claro. Y es que las afirmaciones de Artur Mas diciendo que se trataba de engañar al Estado y la publicación de anuncios en la prensa –pagados por la Generalitat– animando a participar en la pseudoconsulta del 9-N tampoco le dejaban muchas opciones. Salvo que prefiriera aguantar estoicamente el chaparrón con la esperanza de desbloquear la situación, opción inteligente pero con costes y que, como se ha visto, no ha sido la elegida.

Sumario

A corto plazo el Gobierno de España no cede un ápice en sus posiciones y vuelve a colocar a Artur Mas en una posición complicada. ¿Obedecerá al Constitucional, lo que le causará nuevos problemas con sus aliados, o asumirá los riesgos de la ruptura de la legalidad? Pero el balance para Rajoy tampoco es positivo porque Cataluña desea la consulta y las prohibiciones repetidas solo pueden hacerle aparecer como un Gobierno autoritario que se niega al diálogo. Aunque también es cierto que cuando las apuestas se llevan al límite, el ganador –al menos a corto– siempre es quien tiene más fuerza material y jurídica. Y que no es  Artur Mas el que está en mejor posición.

Pero el recurso –y la casi segura nueva suspensión del Constitucional de la pseudoconsulta– tampoco van a favorecer al Gobierno de España ante la opinión pública catalana. La independencia tiene ahora el apoyo de un 40-45% de los catalanes frente a poco más del 20% hace solo tres o cuatro años. Pero la consulta –la sentencia del Constitucional del 2010 invalidó cuatro años después el referéndum del 2006– tiene un apoyo muy superior y cercano al 70%.

Recurrir la convocatoria de consulta –con una infumable doble pregunta y convocada unilateralmente– era una operación arriesgada. Pero ahora, recurrir también la pseudoconsulta –más una manifestación que una consulta– alejará más a Madrid de la sensibilidad de muchos ciudadanos de Cataluña.  Aunque es cierto que la performance convocada por Mas es una chapuza y que Rajoy puede pensar que lo peor que le puede pasar a un Gobierno es que le tomen el pelo.

Está visto que ninguno de los dos Gobiernos está dispuesto a ceder un ápice en sus posiciones para buscar un mal pacto (o uno no tan malo) que –como dice la sabiduría popular– siempre es mejor que un buen pleito. Mas ha decidido subir la apuesta. Y el Gobierno Rajoy cree que no puede quedarse atrás. Le dice: “Te veo porque tengo mejores cartas”.

Dudo que ninguno de los dos Gobiernos tenga estas mejores cartas y estoy seguro que los ciudadanos –y la estabilidad política y económica– saldrían ganando con unas posiciones más pragmáticas y menos dogmáticas. Pero cuando los Gobiernos legítimos y electos se empeñan en apostar por el camino de la confrontación, los opinadores sólo podemos decir que se equivocan. Y que querer ganar los partidos por cuatro a cero puede ser una ilusión contraproducente. No podemos hacer mucho más y el profeta Jeremías no tiene buena fama y además es del Antiguo Testamento. Tanto en Barcelona como en el Madrid del siglo XXI creen que el choque de trenes será poco cruento y costoso y que en todo caso una parte (la suya) será la vencedora. Se creen su propia propaganda.

Ante esta confianza ciega, mutua y por fuerza equivocada (al menos para uno de los dos bandos), el escepticismo es casi obligado. Máxime si está claro que ninguno de lao dos –ni el inmovilismo ni el independentismo– tienen la razón, y cuando se teme –ni ingenuamente ni por ‘buenismo’ sino en base a la  experiencia histórica– que el choque de los nacionalismos (en este caso el catalán y el español) es siempre una senda peligrosa que acostumbra a acabar mal para ambos. ¡Mala suerte!

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Cuando Artur Mas, el martes 14 de este mes –hace muy pocos días– renunció a la consulta convocada con mucha pompa y todavía mayor estulticia el pasado 27 de septiembre y que el Tribunal Constitucional había suspendido, Rajoy dijo que era una excelente noticia. E insistió poco después cuando Mas ya había convocado “el proceso participativo” o la pseudoconsulta. Recuerdo que la noche del Planeta –siempre la festividad de Santa Teresa el 15 de octubre– la ministra Ana Pastor, con su tono prudente pero semblante relajado, me susurró que –retirada la consulta– la confrontación se debía y podía encauzar a través del diálogo.

Parecía que llegados al borde del precipicio o del choque de trenes, los dos Gobiernos habían reflexionado. Artur Mas retiraba la consulta –porque no tenía otro remedio sin romper la legalidad y pese a que le abría una crisis con sus socios soberanistas– y el Gobierno Rajoy miraba hacia otro lado mientras tenía lugar la pseudoconsulta que también era una válvula de escape para la tensión acumulada. Los catalanes independentistas –los que salen a la calle cada 11 de septiembre desde el 2012– harían una nueva performance en forma de manifestación-votación y luego se podría hablar sin que nadie se hubiese bajado los pantalones. Quizás podría iniciarse el deshielo.

Pero al final no ha sido así. El viernes pasado tanto Rajoy desde Bruselas como la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría –tras la reunión del Consejo de Ministros– dijeron que el Gobierno estudiaba la posible inconstitucionalidad del nuevo 9-N. Y el anuncio indicaba una nueva impugnación ante el Constitucional que se confirmó el lunes. El Gobierno optaba por plantar cara a la pseudoconsulta  (una manifestación-votación sin ninguna consecuencia jurídica) aunque eso le haga menos simpático todavía –cosa difícil– en Cataluña.

Pero en el dilema entre ser severo o quedar en ridículo, el Gobierno de Madrid lo tenía claro. Y es que las afirmaciones de Artur Mas diciendo que se trataba de engañar al Estado y la publicación de anuncios en la prensa –pagados por la Generalitat– animando a participar en la pseudoconsulta del 9-N tampoco le dejaban muchas opciones. Salvo que prefiriera aguantar estoicamente el chaparrón con la esperanza de desbloquear la situación, opción inteligente pero con costes y que, como se ha visto, no ha sido la elegida.

Sumario

A corto plazo el Gobierno de España no cede un ápice en sus posiciones y vuelve a colocar a Artur Mas en una posición complicada. ¿Obedecerá al Constitucional, lo que le causará nuevos problemas con sus aliados, o asumirá los riesgos de la ruptura de la legalidad? Pero el balance para Rajoy tampoco es positivo porque Cataluña desea la consulta y las prohibiciones repetidas solo pueden hacerle aparecer como un Gobierno autoritario que se niega al diálogo. Aunque también es cierto que cuando las apuestas se llevan al límite, el ganador –al menos a corto– siempre es quien tiene más fuerza material y jurídica. Y que no es  Artur Mas el que está en mejor posición.

Pero el recurso –y la casi segura nueva suspensión del Constitucional de la pseudoconsulta– tampoco van a favorecer al Gobierno de España ante la opinión pública catalana. La independencia tiene ahora el apoyo de un 40-45% de los catalanes frente a poco más del 20% hace solo tres o cuatro años. Pero la consulta –la sentencia del Constitucional del 2010 invalidó cuatro años después el referéndum del 2006– tiene un apoyo muy superior y cercano al 70%.

Recurrir la convocatoria de consulta –con una infumable doble pregunta y convocada unilateralmente– era una operación arriesgada. Pero ahora, recurrir también la pseudoconsulta –más una manifestación que una consulta– alejará más a Madrid de la sensibilidad de muchos ciudadanos de Cataluña.  Aunque es cierto que la performance convocada por Mas es una chapuza y que Rajoy puede pensar que lo peor que le puede pasar a un Gobierno es que le tomen el pelo.

Está visto que ninguno de los dos Gobiernos está dispuesto a ceder un ápice en sus posiciones para buscar un mal pacto (o uno no tan malo) que –como dice la sabiduría popular– siempre es mejor que un buen pleito. Mas ha decidido subir la apuesta. Y el Gobierno Rajoy cree que no puede quedarse atrás. Le dice: “Te veo porque tengo mejores cartas”.

Dudo que ninguno de los dos Gobiernos tenga estas mejores cartas y estoy seguro que los ciudadanos –y la estabilidad política y económica– saldrían ganando con unas posiciones más pragmáticas y menos dogmáticas. Pero cuando los Gobiernos legítimos y electos se empeñan en apostar por el camino de la confrontación, los opinadores sólo podemos decir que se equivocan. Y que querer ganar los partidos por cuatro a cero puede ser una ilusión contraproducente. No podemos hacer mucho más y el profeta Jeremías no tiene buena fama y además es del Antiguo Testamento. Tanto en Barcelona como en el Madrid del siglo XXI creen que el choque de trenes será poco cruento y costoso y que en todo caso una parte (la suya) será la vencedora. Se creen su propia propaganda.

Ante esta confianza ciega, mutua y por fuerza equivocada (al menos para uno de los dos bandos), el escepticismo es casi obligado. Máxime si está claro que ninguno de lao dos –ni el inmovilismo ni el independentismo– tienen la razón, y cuando se teme –ni ingenuamente ni por ‘buenismo’ sino en base a la  experiencia histórica– que el choque de los nacionalismos (en este caso el catalán y el español) es siempre una senda peligrosa que acostumbra a acabar mal para ambos. ¡Mala suerte!

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<![CDATA[El calculado perdón de Rajoy]]>2014-10-29T05:00:00+01:002014-10-29T05:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2014-10-29/el-calculado-perdon-de-rajoy_421646/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/En nombre del Partido Popular, Mariano Rajoy pide perdón a los españoles por haber situado en puestos de responsabilidad a personas que no lo merecían. Hay humildad en un gesto que le honra como presidente del Gobierno y como máximo responsable del partido en el poder. Este Rajoy es mucho mejor que el de “salvo algunas cosas”, el de “Luis, sé fuerte” o el de “la persona por la que usted me pregunta”.

Pero también hay cálculo en esta petición pública de disculpas, lo cual no quiere decir que sean insinceras. Calculada sinceridad, digámoslo así. Llevó las disculpas por escrito a la sesión de control al Gobierno en el Senado y leyó la nota antes de responder a la primera pregunta de la tarde.

Con ese premeditado gesto espera haber desactivado la solicitud del PSOE, apoyada por el resto de los grupos, para que sin demora se celebre en el Congreso un pleno monográfico sobre la corrupción. No está Rajoy por la labor. Y se entiende. Sería como plantarse ante un pelotón de fusilamiento político que dispararía sin duelo por cuenta de la inmoralidad asociada a las siglas de su partido. A los nombres de Bárcenas, el extesorero del PP, o Miguel Blesa, el banquero de Aznar, se han unido en los últimos días un exvicepresidente del Gobierno, un exministro, un exlíder regional, un presidente de Diputación Provincial y varios alcaldes.

Sumario

Consciente de los devastadores efectos que en la imagen de su partido están produciendo las últimas noticias sobre la corrupción, el presidente del Gobierno trata de ponerse en el lugar de tantos españoles que se tapan la nariz al hablar de política. “Entiendo y comprendo la indignación de los ciudadanos”, dijo.

No es suficiente para la oposición. Con la voz cantante del PSOE de Sánchez, que ya ha formalizado la petición del pleno ante la Junta de Portavoces, no está dispuesta a desaprovechar la lista de nombres que fueron importantes referentes políticos en el PP y ahora parecen salivazos del diablo ante la opinión pública y ante sus propios compañeros.

Vale. Todo eso es verdad. Pero el concertado empeño de Moncloa y Génova consiste en evitar la caza y captura de Rajoy por parte de quienes proyectan sobre él la exigencia de responsabilidades políticas. Así que ya les adelanto que pincha en hueso la solicitud de un pleno con debate monográfico sobre la corrupción. La doctrina está clara en el entorno del presidente: “No es tiempo de debates, sino de seguir tomando medidas de regeneración y de hacer la vida imposible a los corruptos”.

Otra cosa es que acierte o se equivoque Mariano Rajoy en una estrategia basada en la negativa a escenificar su apedreamiento parlamentario mientras apela a la verdad estadística de una inmensa mayoría de políticos libres de toda sospecha y al funcionamiento del Estado de derecho como el mejor recurso para acometer la limpieza de la vida publica. Lo iremos viendo en los próximos días.

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En nombre del Partido Popular, Mariano Rajoy pide perdón a los españoles por haber situado en puestos de responsabilidad a personas que no lo merecían. Hay humildad en un gesto que le honra como presidente del Gobierno y como máximo responsable del partido en el poder. Este Rajoy es mucho mejor que el de “salvo algunas cosas”, el de “Luis, sé fuerte” o el de “la persona por la que usted me pregunta”.

Pero también hay cálculo en esta petición pública de disculpas, lo cual no quiere decir que sean insinceras. Calculada sinceridad, digámoslo así. Llevó las disculpas por escrito a la sesión de control al Gobierno en el Senado y leyó la nota antes de responder a la primera pregunta de la tarde.

Con ese premeditado gesto espera haber desactivado la solicitud del PSOE, apoyada por el resto de los grupos, para que sin demora se celebre en el Congreso un pleno monográfico sobre la corrupción. No está Rajoy por la labor. Y se entiende. Sería como plantarse ante un pelotón de fusilamiento político que dispararía sin duelo por cuenta de la inmoralidad asociada a las siglas de su partido. A los nombres de Bárcenas, el extesorero del PP, o Miguel Blesa, el banquero de Aznar, se han unido en los últimos días un exvicepresidente del Gobierno, un exministro, un exlíder regional, un presidente de Diputación Provincial y varios alcaldes.

Sumario

Consciente de los devastadores efectos que en la imagen de su partido están produciendo las últimas noticias sobre la corrupción, el presidente del Gobierno trata de ponerse en el lugar de tantos españoles que se tapan la nariz al hablar de política. “Entiendo y comprendo la indignación de los ciudadanos”, dijo.

No es suficiente para la oposición. Con la voz cantante del PSOE de Sánchez, que ya ha formalizado la petición del pleno ante la Junta de Portavoces, no está dispuesta a desaprovechar la lista de nombres que fueron importantes referentes políticos en el PP y ahora parecen salivazos del diablo ante la opinión pública y ante sus propios compañeros.

Vale. Todo eso es verdad. Pero el concertado empeño de Moncloa y Génova consiste en evitar la caza y captura de Rajoy por parte de quienes proyectan sobre él la exigencia de responsabilidades políticas. Así que ya les adelanto que pincha en hueso la solicitud de un pleno con debate monográfico sobre la corrupción. La doctrina está clara en el entorno del presidente: “No es tiempo de debates, sino de seguir tomando medidas de regeneración y de hacer la vida imposible a los corruptos”.

Otra cosa es que acierte o se equivoque Mariano Rajoy en una estrategia basada en la negativa a escenificar su apedreamiento parlamentario mientras apela a la verdad estadística de una inmensa mayoría de políticos libres de toda sospecha y al funcionamiento del Estado de derecho como el mejor recurso para acometer la limpieza de la vida publica. Lo iremos viendo en los próximos días.

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<![CDATA[Sobrevivir a un 'gestor estrella']]>2014-10-24T05:00:00+02:002014-10-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-10-24/sobrevivir-a-un-gestor-estrella_405004/http://www.elconfidencial.com/autores/pablo-zamorano-287/Salidas de 'gestores estrella', como la de Bill Gross de la firma americana Pimco o de la Francisco García Paramés en Bestinver, con la posterior retirada de un volumen importante de fondos por parte de los inversores, han puesto de nuevo de actualidad el debate: ¿hasta qué punto debo fiar toda la imagen de mi empresa o firma a la de mi gestor estrella?

La pasada semana, Laurence Fink, primer ejecutivo de BlackRock, una de las mayores gestoras del mundo y 'rival' de Pimco, aprovechaba una conferencia telefónica de presentación de resultados trimestrales con analistas e inversores para resaltar las diferencias de su gestora con la competencia. Así, como publicaba The Wall Street Journal, Fink manifestó que los inversores estaban apostando por BlackRock frente a otras gestoras (en clara alusión a Pimco) por su modelo de negocio basado en el enfoque de inversión del equipo, amplia gama de servicios y su estabilidad. BlackRock recibió durante los primeros nueve meses del año entradas netas de 48.000 millones de dólares, mientras que Pimco vio como sólo tres días después de la salida de Gross se produjeron retiradas por valor de 23.500 millones de dólares.

En España, la marcha de Paramés ha supuesto para Bestinver la retirada de más de 700 millones de euros. El cambio de firma de otros gestores estrella como Iván Martín de Santander AM o la de Firmino Morgado, de Fidelity, produjo también merma en ambos casos. Por supuesto que en la retirada de estos fondos hay probablemente también otros motivos (como la propia situación de los mercados), pero desde luego no es casual que también se hayan producido justo después de tan sonadas despedidas. El dinero, ya saben, huye siempre de la incertidumbre.

¿Quieren decir estos casos que la comunicación no debería estar centrada en los gestores estrella para evitar males mayores en caso de su ausencia? ¿Qué el modelo de BlackRock es mejor que el de la Pimco de Bill Gross? 

Sumario

La revista americana Newsweek analizaba hace una década los efectos de un excesivo protagonismo y poder de los consejeros delegados y como ello había producido escándalos en la gestión de empresas, como WorldCom, Enron o muchas de las compañías nacidas en la 'burbuja puntocom'. Para evitarlo, listaba una serie de consejos a directivos para “construir al mejor CEO” entre los que destacaría uno: “You are not the boss, the board is” (Tú no eres el jefe, el consejo lo es”).

Posicionar a tu gestor estrella o primer ejecutivo, poniendo en valor sus destrezas y resultados, no sólo es apropiado, sino necesario. Pero hacerlo con una sobreexposición en un momento donde quizá éste también haya ganado una cuota excesiva de poder dentro de la firma puede derivar en situaciones como las de Pimco o Bestinver, donde se olvida, al menos públicamente, el concepto compañía (accionistas, equipo, performance, etc) o “quién es el jefe” y todo se individualiza (Bill Gross, Francisco García Paramés, Steve Jobs, Richard Brandson…).

Por ello, es importante tener claros los objetivos y propósito o misión de la compañía para construir sobre ello un perfil público, donde el gestor/es sean un elemento más que sume valor al todo y no el todo sobre el que descanse la imagen y reputación de la compañía.

De hecho, según la última edición del European Communication Monitor, realizado entre profesionales de la comunicación de 42 países, los dos principales ejes de actuación sobre los que se trabajará en comunicación en Europa hasta 2017 son, por este orden, alinear la estrategia de negocio con la de comunicación (44,9%) y crear y reforzar la confianza de la entidad con sus stakeholders (38,7%). El posicionamiento del CEO o primer ejecutivo será un área de desarrollo que se realizará para impulsar y reforzar las dos primeras, no de manera aislada. Es decir, primará la compañía y su propósito corporativo frente al resto, que siempre estará al servicio de esta misión.

Las firmas y empresas que perduran en el tiempo, no nos olvidemos, son las que logran transcender de personalismos (incluso de sus fundadores) para mostrar un saber hacer y unos resultados que no pueden dejar de ser fruto de un trabajo equipo. Pimco debe “sobrevivir” a Bill Gross, como Bestinver a Francisco García Paramés en las gestoras, igual que por circunstancias bien distintas Santander o El Corte Inglés deberían ayudarnos a “olvidar” pronto (entiéndase bien) a Emilio Botín o Isidoro Álvarez. Y para lograrlo, no sólo hay que tomar decisiones de negocio, sino también de comunicación.

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Salidas de 'gestores estrella', como la de Bill Gross de la firma americana Pimco o de la Francisco García Paramés en Bestinver, con la posterior retirada de un volumen importante de fondos por parte de los inversores, han puesto de nuevo de actualidad el debate: ¿hasta qué punto debo fiar toda la imagen de mi empresa o firma a la de mi gestor estrella?

La pasada semana, Laurence Fink, primer ejecutivo de BlackRock, una de las mayores gestoras del mundo y 'rival' de Pimco, aprovechaba una conferencia telefónica de presentación de resultados trimestrales con analistas e inversores para resaltar las diferencias de su gestora con la competencia. Así, como publicaba The Wall Street Journal, Fink manifestó que los inversores estaban apostando por BlackRock frente a otras gestoras (en clara alusión a Pimco) por su modelo de negocio basado en el enfoque de inversión del equipo, amplia gama de servicios y su estabilidad. BlackRock recibió durante los primeros nueve meses del año entradas netas de 48.000 millones de dólares, mientras que Pimco vio como sólo tres días después de la salida de Gross se produjeron retiradas por valor de 23.500 millones de dólares.

En España, la marcha de Paramés ha supuesto para Bestinver la retirada de más de 700 millones de euros. El cambio de firma de otros gestores estrella como Iván Martín de Santander AM o la de Firmino Morgado, de Fidelity, produjo también merma en ambos casos. Por supuesto que en la retirada de estos fondos hay probablemente también otros motivos (como la propia situación de los mercados), pero desde luego no es casual que también se hayan producido justo después de tan sonadas despedidas. El dinero, ya saben, huye siempre de la incertidumbre.

¿Quieren decir estos casos que la comunicación no debería estar centrada en los gestores estrella para evitar males mayores en caso de su ausencia? ¿Qué el modelo de BlackRock es mejor que el de la Pimco de Bill Gross? 

Sumario

La revista americana Newsweek analizaba hace una década los efectos de un excesivo protagonismo y poder de los consejeros delegados y como ello había producido escándalos en la gestión de empresas, como WorldCom, Enron o muchas de las compañías nacidas en la 'burbuja puntocom'. Para evitarlo, listaba una serie de consejos a directivos para “construir al mejor CEO” entre los que destacaría uno: “You are not the boss, the board is” (Tú no eres el jefe, el consejo lo es”).

Posicionar a tu gestor estrella o primer ejecutivo, poniendo en valor sus destrezas y resultados, no sólo es apropiado, sino necesario. Pero hacerlo con una sobreexposición en un momento donde quizá éste también haya ganado una cuota excesiva de poder dentro de la firma puede derivar en situaciones como las de Pimco o Bestinver, donde se olvida, al menos públicamente, el concepto compañía (accionistas, equipo, performance, etc) o “quién es el jefe” y todo se individualiza (Bill Gross, Francisco García Paramés, Steve Jobs, Richard Brandson…).

Por ello, es importante tener claros los objetivos y propósito o misión de la compañía para construir sobre ello un perfil público, donde el gestor/es sean un elemento más que sume valor al todo y no el todo sobre el que descanse la imagen y reputación de la compañía.

De hecho, según la última edición del European Communication Monitor, realizado entre profesionales de la comunicación de 42 países, los dos principales ejes de actuación sobre los que se trabajará en comunicación en Europa hasta 2017 son, por este orden, alinear la estrategia de negocio con la de comunicación (44,9%) y crear y reforzar la confianza de la entidad con sus stakeholders (38,7%). El posicionamiento del CEO o primer ejecutivo será un área de desarrollo que se realizará para impulsar y reforzar las dos primeras, no de manera aislada. Es decir, primará la compañía y su propósito corporativo frente al resto, que siempre estará al servicio de esta misión.

Las firmas y empresas que perduran en el tiempo, no nos olvidemos, son las que logran transcender de personalismos (incluso de sus fundadores) para mostrar un saber hacer y unos resultados que no pueden dejar de ser fruto de un trabajo equipo. Pimco debe “sobrevivir” a Bill Gross, como Bestinver a Francisco García Paramés en las gestoras, igual que por circunstancias bien distintas Santander o El Corte Inglés deberían ayudarnos a “olvidar” pronto (entiéndase bien) a Emilio Botín o Isidoro Álvarez. Y para lograrlo, no sólo hay que tomar decisiones de negocio, sino también de comunicación.

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<![CDATA[¿Qué pasa el día después del 9-N?]]>2014-10-22T05:00:00+02:002014-10-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-10-22/que-pasa-el-dia-despues-del-9-n_402160/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El pasado miércoles decía que la ruptura de la unidad del frente soberanista y la necesidad de renunciar a la consulta y ‘tragar’ la suspensión decretada por el Constitucional eran dos serios reveses para Artur Mas. Pero que el líder convergente –premio a la combatividad y aspirante al de la temeridad– no tiraba la toalla, y como buen prestidigitador –Salvador Sostres en El Mundo le calificó de trilero– había transformado la consulta del 9-N “con todas las garantías democráticas” en un “proceso participativo” sin censo electoral y con las mesas electorales y la organización controladas por voluntarios. Independentistas, por supuesto.

Ocho días después la situación de Mas ha empeorado –nadie cree seriamente en la pseudoconsulta– pero el president sigue. Tampoco nadie en el frente independentista va a combatir la pseudoconsulta porque ello conllevaría un ridículo público descomunal. Y CDC todavía puede esperar que la movilización por el 9-N –los que se manifiestan cada 11 de septiembre no deberían fallar– pueda recomponer algo de la unidad independentista y –quizás– le permita todavía convocar unas elecciones plebiscitarias con lista única. Pero de momento la combatividad arroja pocos dividendos.

En CDC se esperaba que el acto central de la campaña “Ara es l´hora”, montada por la ANC de Carme Forcadell y Òmnium Cultural, que preside Muriel Casals, fuera una palanca de presión para que ERC rectificara. Nada de nada. Carme Forcadell se limitó a pedir unidad a las fuerzas independentistas, sin aclarar si a través de la lista única, como quiere Mas, o a través de varias listas, como proponen ERC, ICV y las CUP. Y encima lanzó la bomba al exigir –para apoyar la pseudoconsulta del 9-N– que el president se comprometa a convocar elecciones anticipadas dentro de tres meses.

Me dicen que el lenguaje corporal de Helena Rakosnik (esposa del presidente y un modelo de mujer discreta y contemporizadora) al oír la exigencia de Forcadell fue un poema. Y es que la exigencia es un torpedo a la línea de flotación de CDC.

El president dijo el martes pasado –y lo repitió el domingo en una larga entrevista con Xevi Xirgo, el director de El Punt–, que no convocaría elecciones si antes los partidos (se refería a ERC porque sabe que la unidad con ICV y las CUP es imposible y no le interesa) no se comprometían a una lista única. Y el president tenía aquí un arma de presión sobre ERC: si el objetivo es votar la independencia te ofrezco la posibilidad a través de una lista única independentista en unas elecciones plebiscitarias; si rechazas la oferta es que no quieres la independencia sino que ERC gane.

Sumario

Pues bien, “las nenas” –me dicen que la cantante Nuria Feliú, de CDC de toda la vida, se refiere así a  Carme Forcadell y Muriel Casals– han dicho que no. Para ellas Mas debe convocar elecciones en un plazo máximo de tres meses, haya lista única o no, y tiene que anunciarlo antes del 9-N.

En este atolladero en el que se metió en el 2012 (tras perder 12 diputados) al ceder a la exigencia de Oriol Junqueras de celebrar un referéndum de independencia en el 2014, luego al pactar con ERC, ICV y las CUP la doble pregunta en diciembre del 2013 y finalmente al firmar una consulta que sabía que el Tribunal Constitucional iba a tumbar el pasado 27 de septiembre, Mas sólo tiene tres salidas. Y las tres son malas y muy difíciles. Pero creo que Mas todavía no ha elegido porque no todas dependen sólo de él y la situación es fluida.

Primera opción. Lista única

Mas es combativo y todavía no ha renunciado a las elecciones plebiscitarias con lista única (su plan B desde el primer día que prometió el referéndum) que cree que le garantizaría la victoria. Esta opción hoy tiene serios inconvenientes porque los diputados electos estarían sujetos a dos disciplinas distintas, la de CDC y la de ERC, sin que ninguna pudiera imponerse, ya que la lista sería paritaria. Ello generaría muchas dificultades a la hora de gobernar y de negociar con Madrid.

La agencia Moody’s decía ayer que la retirada de la consulta era positiva para la estabilidad –esa parece ser también la opinión de Rajoy– y que el triunfo de una lista única independentista permitiría que Cataluña arrancase de Madrid un mejor trato fiscal.

Alguien con credibilidad le ha debido indicar a Moody’s que ese puede ser el objetivo realista de CDC y éste es quizás uno de los motivos por los que Junqueras dice que no a la lista única. Teme que –refrendado Mas– las negociaciones con Madrid acaben –quizás por presión europea– en un pacto especial y no en la independencia. Por eso apuesta por proclamar la independencia en la primera reunión del nuevo parlamento y negociar luego con España sólo el trámite de separación.

Pero previamente a esto, el líder de ERC –y en el Consell Nacional de Esquerra del domingo no se alzó ni una sola voz en contra– no ve por qué tendría que sacrificar un posible triunfo electoral en Cataluña –el primero desde las elecciones de febrero del 36– a favor de otro partido que va detrás en las encuestas y que arrastra el descrédito del caso Pujol.

Video embebido

Vídeo: Artur Mas y Oriol Junqueras volverán a reunirse

 

Por todo esto ERC se niega a la lista conjunta y esa es la razón por la que Mas teme que no pueda implementar su opción preferida y estudia otras alternativas.

Segunda opción. "El partit del president"

Si naufraga la primera opción, colaboradores muy directos de Mas (incluidos algunos consellers, pero no todos) y varios columnistas próximos apuestan por una gran operación política de transformismo (otro ejercicio de prestidigitación). Se trataría de montar una lista electoral de apoyo al president, con el referente de las del general De Gaulle en la Francia de los sesenta, en la que se integraran tanto CDC como los sectores de UCD discrepantes de Duran, y personalidades (y grupos) independientes con prestigio dentro del catalanismo. José Antonio Zarzalejos explicaba ayer en El Confidencial esta segunda opción que tiene un peso creciente por la firmeza de ERC al rechazar la primera.

El objetivo de esta lista “presidencial”, de país, que se presentaría como superadora de las ideologías tradicionales, sería competir con ERC para ganar y convertirse –si tiene éxito– en el núcleo de un nuevo partido que facilitara el entierro digno de CDC. Y tras las elecciones podría pactar a conveniencia, pero siempre con la meta de la independencia.

Una dificultad es que para investirse credibilidad independentista forzaría –como la primera– la ruptura de la tradicional coalición con los democristianos de Duran i Lleida. Otra es que, tras la neutralidad exhibida el pasado domingo por Muriel Casals y Carme Forcadell en la batalla entre ERC y CDC, parece difícil que cualquiera de las dos lideresas de los movimientos sociales independentistas de las clases medias que han convocado las grandes manifestaciones de los tres últimos 11 de septiembre se incorporara a la lista “presidencial” como icono del independentismo nuevo y generado al margen de los partidos tradicionales.

Y algunos estrategas de Mas se oponen. Argumentan el gran riesgo de que ERC ganara, Mas tuviera que abandonar y CDC se quedara a la intemperie y en una profunda crisis. También que la división electoral podría provocar una lucha entre las listas que hiciera perder votos (o diputados por la ley d´Hondt). La mayoría actual de la suma de CiU y ERC es de sólo 71 diputados (la mayoría absoluta es de 68) y una encuesta de La Razón del domingo (que daba a Podemos, sin organización y sin candidato, 12 diputados) dejaba la suma de CiU y ERC en 62, a seis de la absoluta.

Tercera opción. Continuar

Sumario

Por estas razones algunos consellers y otros dirigentes de CDC (poco presentes en la cúpula actual del partido) instan a Artur Mas a la prudencia. ¿Por qué disolver con pocas garantías de ganar?, razonan. Ya nos equivocamos en el 2012 con la campaña de Moisés del pueblo catalán (alguno de los que la montaron impulsan ahora el “partit del President”), no nos volvamos a precipitar por exceso de confianza. Tengamos en cuenta que algunos no saben distinguir entre la propaganda y la realidad. Si toca perder, más vale hacerlo dentro de dos años. La España de finales del 2015 puede ser diferente, incluso Pablo Iglesias puede ser el inquilino de la Moncloa…

Y Artur Mas duda. Gobernar con 50 diputados (sobre 135) plantea muchos problemas. Uno, ¿con qué discurso? ¿Olvidando todo lo dicho desde 2012? ¿Con qué Presupuesto? ¿O con Presupuestos prorrogados? Mas-Colell quizás pueda ser Premio Nobel de Economía pero esta cuadratura del círculo le supera. ¿Buscando un acomodo provisional con Mariano Rajoy, que parece satisfecho de la retirada de la consulta (alguien cree que aquí hay una discreta vía de negociación)? ¿Apoyándose parlamentariamente en el PSC, que apuesta por recuperar la estabilidad y negociar tras las elecciones del 2015 con la España de Pedro Sánchez o con la de un Rajoy sin mayoría absoluta?

Pero eso obliga a cambiar el discurso y puede ser visto por muchos independentistas (de los antiguos y los nuevos) como una traición.

Y además no disolver implica tener que aguantar una comisión de investigación sobre Jordi Pujol. Fatal. Mejor disolver. ¿Arriesgando no sólo perder las elecciones sino también la pervivencia de CDC?

––––––––––––––––––––––––––––––––

La apuesta de Unió

Es difícil decir por qué opción se inclinará Artur Mas si la primera –como parece cada día más probable– no prospera. Quizás todavía no lo ha decidido.

 

Pero es interesante el cálculo de Duran i Lleida, seguramente hoy el político catalán en ejercicio con más horas de vuelo, el que más ha pactado con CDC y el que mejor conoce Europa a través de las redes democristianas (lo que no es ningún certificado de infalibilidad, que ese dote sólo lo tenía el Papa, y cuando hablaba excatedra).

Parece que Duran reconoce que Artur Mas quiere la lista única con ERC, aunque eso implique romper el viejo pacto con Unió. Pero que también cree que esa lista no funcionará porque ERC no cederá. Y que Artur Mas se lo pensará mucho antes de disolver. Por eso Unió ha decidido aguantar. Los devaneos de Mas con ERC o las CUP le molestan pero no le llevarán a romper. En todo caso, que sea Mas el que abandone el domicilio conyugal, aunque confía en que al final se imponga el instinto de conservación y decida agotar la legislatura.

En la reunión de la federación de CiU del lunes pasado hubo relativa normalidad. Nadie quería romper la vajilla. Mas y Duran, los jefes, todavía no han tenido la conversación definitiva.

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El pasado miércoles decía que la ruptura de la unidad del frente soberanista y la necesidad de renunciar a la consulta y ‘tragar’ la suspensión decretada por el Constitucional eran dos serios reveses para Artur Mas. Pero que el líder convergente –premio a la combatividad y aspirante al de la temeridad– no tiraba la toalla, y como buen prestidigitador –Salvador Sostres en El Mundo le calificó de trilero– había transformado la consulta del 9-N “con todas las garantías democráticas” en un “proceso participativo” sin censo electoral y con las mesas electorales y la organización controladas por voluntarios. Independentistas, por supuesto.

Ocho días después la situación de Mas ha empeorado –nadie cree seriamente en la pseudoconsulta– pero el president sigue. Tampoco nadie en el frente independentista va a combatir la pseudoconsulta porque ello conllevaría un ridículo público descomunal. Y CDC todavía puede esperar que la movilización por el 9-N –los que se manifiestan cada 11 de septiembre no deberían fallar– pueda recomponer algo de la unidad independentista y –quizás– le permita todavía convocar unas elecciones plebiscitarias con lista única. Pero de momento la combatividad arroja pocos dividendos.

En CDC se esperaba que el acto central de la campaña “Ara es l´hora”, montada por la ANC de Carme Forcadell y Òmnium Cultural, que preside Muriel Casals, fuera una palanca de presión para que ERC rectificara. Nada de nada. Carme Forcadell se limitó a pedir unidad a las fuerzas independentistas, sin aclarar si a través de la lista única, como quiere Mas, o a través de varias listas, como proponen ERC, ICV y las CUP. Y encima lanzó la bomba al exigir –para apoyar la pseudoconsulta del 9-N– que el president se comprometa a convocar elecciones anticipadas dentro de tres meses.

Me dicen que el lenguaje corporal de Helena Rakosnik (esposa del presidente y un modelo de mujer discreta y contemporizadora) al oír la exigencia de Forcadell fue un poema. Y es que la exigencia es un torpedo a la línea de flotación de CDC.

El president dijo el martes pasado –y lo repitió el domingo en una larga entrevista con Xevi Xirgo, el director de El Punt–, que no convocaría elecciones si antes los partidos (se refería a ERC porque sabe que la unidad con ICV y las CUP es imposible y no le interesa) no se comprometían a una lista única. Y el president tenía aquí un arma de presión sobre ERC: si el objetivo es votar la independencia te ofrezco la posibilidad a través de una lista única independentista en unas elecciones plebiscitarias; si rechazas la oferta es que no quieres la independencia sino que ERC gane.

Sumario

Pues bien, “las nenas” –me dicen que la cantante Nuria Feliú, de CDC de toda la vida, se refiere así a  Carme Forcadell y Muriel Casals– han dicho que no. Para ellas Mas debe convocar elecciones en un plazo máximo de tres meses, haya lista única o no, y tiene que anunciarlo antes del 9-N.

En este atolladero en el que se metió en el 2012 (tras perder 12 diputados) al ceder a la exigencia de Oriol Junqueras de celebrar un referéndum de independencia en el 2014, luego al pactar con ERC, ICV y las CUP la doble pregunta en diciembre del 2013 y finalmente al firmar una consulta que sabía que el Tribunal Constitucional iba a tumbar el pasado 27 de septiembre, Mas sólo tiene tres salidas. Y las tres son malas y muy difíciles. Pero creo que Mas todavía no ha elegido porque no todas dependen sólo de él y la situación es fluida.

Primera opción. Lista única

Mas es combativo y todavía no ha renunciado a las elecciones plebiscitarias con lista única (su plan B desde el primer día que prometió el referéndum) que cree que le garantizaría la victoria. Esta opción hoy tiene serios inconvenientes porque los diputados electos estarían sujetos a dos disciplinas distintas, la de CDC y la de ERC, sin que ninguna pudiera imponerse, ya que la lista sería paritaria. Ello generaría muchas dificultades a la hora de gobernar y de negociar con Madrid.

La agencia Moody’s decía ayer que la retirada de la consulta era positiva para la estabilidad –esa parece ser también la opinión de Rajoy– y que el triunfo de una lista única independentista permitiría que Cataluña arrancase de Madrid un mejor trato fiscal.

Alguien con credibilidad le ha debido indicar a Moody’s que ese puede ser el objetivo realista de CDC y éste es quizás uno de los motivos por los que Junqueras dice que no a la lista única. Teme que –refrendado Mas– las negociaciones con Madrid acaben –quizás por presión europea– en un pacto especial y no en la independencia. Por eso apuesta por proclamar la independencia en la primera reunión del nuevo parlamento y negociar luego con España sólo el trámite de separación.

Pero previamente a esto, el líder de ERC –y en el Consell Nacional de Esquerra del domingo no se alzó ni una sola voz en contra– no ve por qué tendría que sacrificar un posible triunfo electoral en Cataluña –el primero desde las elecciones de febrero del 36– a favor de otro partido que va detrás en las encuestas y que arrastra el descrédito del caso Pujol.

Video embebido

Vídeo: Artur Mas y Oriol Junqueras volverán a reunirse

 

Por todo esto ERC se niega a la lista conjunta y esa es la razón por la que Mas teme que no pueda implementar su opción preferida y estudia otras alternativas.

Segunda opción. "El partit del president"

Si naufraga la primera opción, colaboradores muy directos de Mas (incluidos algunos consellers, pero no todos) y varios columnistas próximos apuestan por una gran operación política de transformismo (otro ejercicio de prestidigitación). Se trataría de montar una lista electoral de apoyo al president, con el referente de las del general De Gaulle en la Francia de los sesenta, en la que se integraran tanto CDC como los sectores de UCD discrepantes de Duran, y personalidades (y grupos) independientes con prestigio dentro del catalanismo. José Antonio Zarzalejos explicaba ayer en El Confidencial esta segunda opción que tiene un peso creciente por la firmeza de ERC al rechazar la primera.

El objetivo de esta lista “presidencial”, de país, que se presentaría como superadora de las ideologías tradicionales, sería competir con ERC para ganar y convertirse –si tiene éxito– en el núcleo de un nuevo partido que facilitara el entierro digno de CDC. Y tras las elecciones podría pactar a conveniencia, pero siempre con la meta de la independencia.

Una dificultad es que para investirse credibilidad independentista forzaría –como la primera– la ruptura de la tradicional coalición con los democristianos de Duran i Lleida. Otra es que, tras la neutralidad exhibida el pasado domingo por Muriel Casals y Carme Forcadell en la batalla entre ERC y CDC, parece difícil que cualquiera de las dos lideresas de los movimientos sociales independentistas de las clases medias que han convocado las grandes manifestaciones de los tres últimos 11 de septiembre se incorporara a la lista “presidencial” como icono del independentismo nuevo y generado al margen de los partidos tradicionales.

Y algunos estrategas de Mas se oponen. Argumentan el gran riesgo de que ERC ganara, Mas tuviera que abandonar y CDC se quedara a la intemperie y en una profunda crisis. También que la división electoral podría provocar una lucha entre las listas que hiciera perder votos (o diputados por la ley d´Hondt). La mayoría actual de la suma de CiU y ERC es de sólo 71 diputados (la mayoría absoluta es de 68) y una encuesta de La Razón del domingo (que daba a Podemos, sin organización y sin candidato, 12 diputados) dejaba la suma de CiU y ERC en 62, a seis de la absoluta.

Tercera opción. Continuar

Sumario

Por estas razones algunos consellers y otros dirigentes de CDC (poco presentes en la cúpula actual del partido) instan a Artur Mas a la prudencia. ¿Por qué disolver con pocas garantías de ganar?, razonan. Ya nos equivocamos en el 2012 con la campaña de Moisés del pueblo catalán (alguno de los que la montaron impulsan ahora el “partit del President”), no nos volvamos a precipitar por exceso de confianza. Tengamos en cuenta que algunos no saben distinguir entre la propaganda y la realidad. Si toca perder, más vale hacerlo dentro de dos años. La España de finales del 2015 puede ser diferente, incluso Pablo Iglesias puede ser el inquilino de la Moncloa…

Y Artur Mas duda. Gobernar con 50 diputados (sobre 135) plantea muchos problemas. Uno, ¿con qué discurso? ¿Olvidando todo lo dicho desde 2012? ¿Con qué Presupuesto? ¿O con Presupuestos prorrogados? Mas-Colell quizás pueda ser Premio Nobel de Economía pero esta cuadratura del círculo le supera. ¿Buscando un acomodo provisional con Mariano Rajoy, que parece satisfecho de la retirada de la consulta (alguien cree que aquí hay una discreta vía de negociación)? ¿Apoyándose parlamentariamente en el PSC, que apuesta por recuperar la estabilidad y negociar tras las elecciones del 2015 con la España de Pedro Sánchez o con la de un Rajoy sin mayoría absoluta?

Pero eso obliga a cambiar el discurso y puede ser visto por muchos independentistas (de los antiguos y los nuevos) como una traición.

Y además no disolver implica tener que aguantar una comisión de investigación sobre Jordi Pujol. Fatal. Mejor disolver. ¿Arriesgando no sólo perder las elecciones sino también la pervivencia de CDC?

––––––––––––––––––––––––––––––––

La apuesta de Unió

Es difícil decir por qué opción se inclinará Artur Mas si la primera –como parece cada día más probable– no prospera. Quizás todavía no lo ha decidido.

 

Pero es interesante el cálculo de Duran i Lleida, seguramente hoy el político catalán en ejercicio con más horas de vuelo, el que más ha pactado con CDC y el que mejor conoce Europa a través de las redes democristianas (lo que no es ningún certificado de infalibilidad, que ese dote sólo lo tenía el Papa, y cuando hablaba excatedra).

Parece que Duran reconoce que Artur Mas quiere la lista única con ERC, aunque eso implique romper el viejo pacto con Unió. Pero que también cree que esa lista no funcionará porque ERC no cederá. Y que Artur Mas se lo pensará mucho antes de disolver. Por eso Unió ha decidido aguantar. Los devaneos de Mas con ERC o las CUP le molestan pero no le llevarán a romper. En todo caso, que sea Mas el que abandone el domicilio conyugal, aunque confía en que al final se imponga el instinto de conservación y decida agotar la legislatura.

En la reunión de la federación de CiU del lunes pasado hubo relativa normalidad. Nadie quería romper la vajilla. Mas y Duran, los jefes, todavía no han tenido la conversación definitiva.

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<![CDATA[Mas todavía quiere ganar]]>2014-10-15T05:00:00+02:002014-10-15T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2014-10-15/mas-todavia-quiere-ganar_242646/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/Artur Mas compareció ayer con un doble fracaso a sus espaldas. Primero, la consulta legal (según la ley catalana de consultas) y con plenas garantías democráticas no va a tener lugar el 9 de noviembre tal como se comprometió al firmar con mucha pompa la convocatoria. Es todo un golpe. Tras insistir desde el pasado 30 de septiembre (suspensión del Constitucional) y asegurar en varios actos públicos y de partido que pese a todo la consulta se iba a celebrar, ayer a las 10 de la mañana compareció ante la prensa para admitir que de facto renunciaba. La consulta que vendió durante meses como una especie de Virgen de Lourdes para los males catalanes ha pasado a mejor vida.

¡Era para enrojecer! Pues no.

Segundo fracaso. La unidad de los cinco partidos ‘consultistas’ (Unió, CDC, ERC, ICV y las CUP) que apoyaban la consulta y la muy discutible doble pregunta encadenada –básicamente todas las fuerzas catalanistas salvo el PSC– que permitía presentar la consulta como exigencia de una Catalunya muy plural se ha roto o, como mínimo, resquebrajado. ERC, ICV y las CUP dicen que no confían en la palabra del president. Y los consellers democristianos (incluida la vicepresidenta Joana Ortega) tienen cada día más difícil asumir los saltos de equilibrista del president mientras Duran i Lleida guarda un silencio casi total. Cree que Artur Mas no va camino del éxito y no quiere ser acusado del fracaso.

Pues bien, de fracaso nada de nada. Artur Mas se presentó en la rueda de prensa fresco como una rosa, contestó múltiples preguntas en directo (sin nada de plasma) e inició una segunda estrategia para seguir combatiendo. Es muy difícil que gane porque la subdivisión de los Estados de la Unión Europea es algo que alarma a los gobernantes del Viejo Continente, bastante apesadumbrados ya por la dificultad de impulsar una Unión de 28 estados, amenazada por una tercera recesión en seis años y con Putin añorando el imperio soviético.

Es casi querer ignorar la fuerza de la gravedad, pero Mas cree que la desafección catalana respecto a España –fomentada más que por la propaganda nacionalista (que también) por el desconocimiento cósmico de la cúpula del PP de lo que es Catalunya (en un momento tan delicado como ahora, el porcentaje de inversión pública es el más bajo de los últimos 17 años y la mitad de la aportación de Cataluña al PIB) así como por los errores y zig-zags de Zapatero con el Estatut (se creía que La Moncloa generaba ciencia infusa)– le brindan un colchón de sentimientos y resentimientos sobre el que puede maniobrar.

Y cuenta además con las meteduras de pata de los ministros y gerifaltes del PP. Es cierto que parece que al ministro Wert (el de españolizar a los niños catalanes como si fueran negritos) le han dicho que cierre la boca y es obediente, pero el espectáculo de un ministro de Exteriores –inteligente pero que se cree Kissinger– haciendo propaganda del independentismo catalán en el mundo mundial…

Sumario

Miquel Iceta –que lucha por racionalizar el conflicto porque cree que la razón ayuda a resolver problemas– reconocía ayer ante un selecto grupo de empresarios en el Círculo de Economía que la falta de afecto de los gobernantes españoles pesa. Que aquí no se hace como en Gran Bretaña, cuando al aparecer encuestas que daban la victoria a la independencia, Londres aconsejó que los municipios ingleses ondearan la bandera catalana (perdón, la escocesa Cruz de San Andrés).  

Y con ese colchón de desafección, Mas cree que puede seguir plantando batalla. Es un político combativo (si fuera ciclista ya habría ganado el premio de la combatividad que tanto debe interesar a Rajoy) pero lo peligroso (para él y para todos) es que parece también decidido a ganar el de la temeridad. Y en su comparecencia de ayer creo haber captado el diseño de una estrategia política. La intento sintetizar:

1. Mantener el tipo

Sustituir una consulta legal con todas las garantías (censo electoral, mesas elegidas por sorteo…) por un sucedáneo de consulta sin  censo de votantes (el registro será presencial), ausencia de neutralidad de la organización (correrá a cargo de 20.000 voluntarios que seguramente serán militantes independentistas)… es muy poco serio. Y no ayuda al prestigio ni de las instituciones españolas ni de la Generalitat. Pero para Mas tiene una virtud. Al sacar las urnas (el independentismo mira ahora las urnas con adoración como si en Cataluña no se votara regularmente), Mas podrá ser acusado de muchas cosas pero no de hacer marcha atrás o abdicar. Si hubiera suspendido la consulta legal, obedeciendo al Constitucional, sin el conato de rebeldía de la consulta tipo referéndum de Arenys de Munt (la pequeña población del Maresme que hace años hizo un referéndum sobre la independencia a base de voluntarios y sin censo) habría sido atacado por un sector del  nacionalismo por cobardía o incluso deserción.  Ahora recurre a un método impropio de una institución pública pero protege su imagen ante el electorado nacionalista.

2. "Lo prohibido es bonito"

Si el Gobierno prohíbe también esta consulta de costellada (excursionista) puede equivocarse, porque matar moscas a cañonazos hace ruido y es poco ecológico. En todo caso, Mas incrementa su fondo de comercio independentista frente a sus competidores y cree que eso le favorece.

El líder de ERC, Oriol Junqueras. (EFE)

Por el contrario, si el Gobierno permite la consulta, puede haber una movilización de voluntarios que deseen protestar (manifestarse con urnas a favor de un referéndum). Y esa movilización independentista le beneficiará más a él que a los otros partidos que no le secunden. Aquí la complicidad con la ANC de Carmen Forcadell o el Òmnium Cultural de Muriel Casals puede ser relevante.

¿Quiere Mas ser más independentista que Junqueras? Le he escuchado mucho y me pareció que las alusiones al Estado español como el enemigo a combatir habían crecido exponencialmente. ¿Excitación o cálculo político?

3. Presión para unas elecciones plebiscitarias

En cualquiera de los dos casos –prohibición del sucedáneo o celebración– Mas habrá exhibido credenciales radicales y hará más difícil que ERC y Junqueras se sigan negando a unas elecciones plebiscitarias con lista única. Ese siempre fue su ‘plan B’ cuando se comprometió a hacer la consulta en el 2014. El problema es que entonces (en diciembre del 2012) Mas tenía 50 diputados (tras perder 12) y ERC sólo 21 (tras ganar 11) mientras que ahora las encuestas dan unas proporciones casi inversas. Gana ERC, que ya venció en las elecciones europeas de mayo.

ERC se opone a la lista única. ¿Por qué fusionar en una lista un partido en ascenso, de protesta y de izquierdas (ERC) con otro partido (CDC) tradicionalmente calificado como de centro-derecha y protegido por el establishment que ahora además tiene que llevar a cuestas la cruz del caso Pujol?

Pero si Mas gana credenciales (y se distancia así de la política pactista de Jordi Pujol), la presión de los grupos independentistas (patrióticos, prepolíticos o transversales) para una lista única puede incrementarse y aumentar la presión sobre Junqueras.

Y Mas tiene un arma importante. Si ERC acepta una lista conjunta con la independencia como programa común (la llamada a la unidad con ICV y las CUP es sólo retórica) puede disolver el parlamento, y las elecciones autonómicas se pueden convertir en un referéndum que se parezca al de Escocia. En un bando el Sí (la lista de CDC y ERC) y luego alguna lista independentista, las de izquierdas de ICV y el PSC (federalista) y las del PP y Ciutadans. Ahora CiU (con Unió) y ERC suman 71 diputados y tienen mayoría absoluta. Si repitieran este resultado, la lectura –que se procuraría que toda la prensa internacional siguiera– sería que en Cataluña había ganado la independencia.

Sumario

No se sabe cómo reaccionaría Rajoy (seguro que no le haría ninguna gracia) pero por otra parte una lista conjunta (la mitad de CDC y la otra mitad de ERC) no deja de ser un disparate. ¿Quién manda en ese Gobierno si tienen los mismos diputados, Mas o Junqueras? El sacrificado Mas-Collell saldría corriendo (quizás exigirían su cabeza) y Mas perdería ante los mercados un economista prestigioso y con buen fondo de comercio en los Estados Unidos. ¿Y coincidirían ERC y CDC en la difícil política europea de una Cataluña que tuviera que negociar en Bruselas con una mayoría de gobiernos conservadores y con los socialistas franceses (más centralistas que el PSOE)?

Pero esos son ‘solo’ problemas serios del día después. Muchos independentistas prepolíticos, o incluso militantes y cuadros de ERC, pueden estar tentados de darse el gusto de un referéndum de independencia (vía elecciones plebiscitarias) que sacudiría los cimientos de España y sería primera página de los diarios internacionales. ¡En Escocia pasó y no tenían a Guardiola! Desde luego en este esquema Mas podría ganar el premio mundial de la temeridad.

4. La continuidad

Para Mas la explicitación por parte de ERC del rechazo a la lista conjunta (anteponen los intereses de partido a los de Cataluña) tendría algunas ventajas. Para otro escenario. Le permitiría –caso de que decidiera que le conviene– no disolver el parlamento y continuar gobernando. Un intelectual nacionalista me hacía ayer esta reflexión: Mas habría ofrecido un referéndum de autodeterminación a través de la lista única y ERC no la habría aceptado. Consecuencia: ¡que cómo mínimo no molesten demasiado!  

5. El partido del 'president'

Finalmente, si Mas consigue una marca independentista similar a la de Junqueras pero con algo más de seny y clase media, podría decidir –tras las elecciones españolas– encabezar una lista del ‘partido del President’ (el agit-prop de Mas está utilizando progresivamente esta idea para dejar a la ‘tocada’ CDC en segundo plano). Y a esa lista se podrían incorporar personalidades de la cultura e incluso algún socialista refractario a la relación con el PSOE (ERC lo hizo en las europeas con Ernest Maragall). ¿Tendría opciones esa lista que podría ahuyentar al tradicional electorado centrista de CiU y debería competir también con la ERC de Junqueras?

Y tampoco se puede excluir que un Mas ‘condenado’ a gobernar casi dos años más, hasta después de las elecciones españolas del 2015 o hasta el 2016, buscara un ‘arreglo provisional’ con Madrid. Ahí están las 23 reivindicaciones presentadas a Rajoy en la reunión del 30 de julio (que ahora sólo Miquel Iceta estudia, como confesó ayer en el Círculo de Economía). Y en el 2016 habrá que ver quién (o quienes) y cómo gobierna en Madrid.

Si el paciente lector ha llegado hasta aquí, entenderá que ni puedo ni debo extenderme en las opiniones que me sugiere la estrategia que he creído leer en la larga comparecencia de Artur Mas de ayer. Mas ha perdido dos batallas relevantes (la consulta y la unidad del soberanismo) pero parece creer que está ‘predestinado’ a ganar la guerra.

Sólo una corta reflexión. Lo que pasa hoy es consecuencia de una clase política española que –a diferencia de Adolfo Suárez y Martín Villa en 1976, 77 y 78– no ha atendido a su obligación de entender Cataluña. Y de una clase política catalana en la que, con la excepción del PSC –muy castigado por la sentencia del Estatut ya que siempre apostó por más autogobierno dentro de España– ha predominado la irritación o el orgullo (muchas veces no justificado). Los políticos catalanes actuales tienen poco que ver no sólo con Tarradellas, un viejo republicano que sabía lo que es perder, sino con los Jordi Pujol, Miquel Roca, Joan Reventós o Jordi Solé Tura, que en la Transición querían hacer de España una democracia europea.

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Artur Mas compareció ayer con un doble fracaso a sus espaldas. Primero, la consulta legal (según la ley catalana de consultas) y con plenas garantías democráticas no va a tener lugar el 9 de noviembre tal como se comprometió al firmar con mucha pompa la convocatoria. Es todo un golpe. Tras insistir desde el pasado 30 de septiembre (suspensión del Constitucional) y asegurar en varios actos públicos y de partido que pese a todo la consulta se iba a celebrar, ayer a las 10 de la mañana compareció ante la prensa para admitir que de facto renunciaba. La consulta que vendió durante meses como una especie de Virgen de Lourdes para los males catalanes ha pasado a mejor vida.

¡Era para enrojecer! Pues no.

Segundo fracaso. La unidad de los cinco partidos ‘consultistas’ (Unió, CDC, ERC, ICV y las CUP) que apoyaban la consulta y la muy discutible doble pregunta encadenada –básicamente todas las fuerzas catalanistas salvo el PSC– que permitía presentar la consulta como exigencia de una Catalunya muy plural se ha roto o, como mínimo, resquebrajado. ERC, ICV y las CUP dicen que no confían en la palabra del president. Y los consellers democristianos (incluida la vicepresidenta Joana Ortega) tienen cada día más difícil asumir los saltos de equilibrista del president mientras Duran i Lleida guarda un silencio casi total. Cree que Artur Mas no va camino del éxito y no quiere ser acusado del fracaso.

Pues bien, de fracaso nada de nada. Artur Mas se presentó en la rueda de prensa fresco como una rosa, contestó múltiples preguntas en directo (sin nada de plasma) e inició una segunda estrategia para seguir combatiendo. Es muy difícil que gane porque la subdivisión de los Estados de la Unión Europea es algo que alarma a los gobernantes del Viejo Continente, bastante apesadumbrados ya por la dificultad de impulsar una Unión de 28 estados, amenazada por una tercera recesión en seis años y con Putin añorando el imperio soviético.

Es casi querer ignorar la fuerza de la gravedad, pero Mas cree que la desafección catalana respecto a España –fomentada más que por la propaganda nacionalista (que también) por el desconocimiento cósmico de la cúpula del PP de lo que es Catalunya (en un momento tan delicado como ahora, el porcentaje de inversión pública es el más bajo de los últimos 17 años y la mitad de la aportación de Cataluña al PIB) así como por los errores y zig-zags de Zapatero con el Estatut (se creía que La Moncloa generaba ciencia infusa)– le brindan un colchón de sentimientos y resentimientos sobre el que puede maniobrar.

Y cuenta además con las meteduras de pata de los ministros y gerifaltes del PP. Es cierto que parece que al ministro Wert (el de españolizar a los niños catalanes como si fueran negritos) le han dicho que cierre la boca y es obediente, pero el espectáculo de un ministro de Exteriores –inteligente pero que se cree Kissinger– haciendo propaganda del independentismo catalán en el mundo mundial…

Sumario

Miquel Iceta –que lucha por racionalizar el conflicto porque cree que la razón ayuda a resolver problemas– reconocía ayer ante un selecto grupo de empresarios en el Círculo de Economía que la falta de afecto de los gobernantes españoles pesa. Que aquí no se hace como en Gran Bretaña, cuando al aparecer encuestas que daban la victoria a la independencia, Londres aconsejó que los municipios ingleses ondearan la bandera catalana (perdón, la escocesa Cruz de San Andrés).  

Y con ese colchón de desafección, Mas cree que puede seguir plantando batalla. Es un político combativo (si fuera ciclista ya habría ganado el premio de la combatividad que tanto debe interesar a Rajoy) pero lo peligroso (para él y para todos) es que parece también decidido a ganar el de la temeridad. Y en su comparecencia de ayer creo haber captado el diseño de una estrategia política. La intento sintetizar:

1. Mantener el tipo

Sustituir una consulta legal con todas las garantías (censo electoral, mesas elegidas por sorteo…) por un sucedáneo de consulta sin  censo de votantes (el registro será presencial), ausencia de neutralidad de la organización (correrá a cargo de 20.000 voluntarios que seguramente serán militantes independentistas)… es muy poco serio. Y no ayuda al prestigio ni de las instituciones españolas ni de la Generalitat. Pero para Mas tiene una virtud. Al sacar las urnas (el independentismo mira ahora las urnas con adoración como si en Cataluña no se votara regularmente), Mas podrá ser acusado de muchas cosas pero no de hacer marcha atrás o abdicar. Si hubiera suspendido la consulta legal, obedeciendo al Constitucional, sin el conato de rebeldía de la consulta tipo referéndum de Arenys de Munt (la pequeña población del Maresme que hace años hizo un referéndum sobre la independencia a base de voluntarios y sin censo) habría sido atacado por un sector del  nacionalismo por cobardía o incluso deserción.  Ahora recurre a un método impropio de una institución pública pero protege su imagen ante el electorado nacionalista.

2. "Lo prohibido es bonito"

Si el Gobierno prohíbe también esta consulta de costellada (excursionista) puede equivocarse, porque matar moscas a cañonazos hace ruido y es poco ecológico. En todo caso, Mas incrementa su fondo de comercio independentista frente a sus competidores y cree que eso le favorece.

El líder de ERC, Oriol Junqueras. (EFE)

Por el contrario, si el Gobierno permite la consulta, puede haber una movilización de voluntarios que deseen protestar (manifestarse con urnas a favor de un referéndum). Y esa movilización independentista le beneficiará más a él que a los otros partidos que no le secunden. Aquí la complicidad con la ANC de Carmen Forcadell o el Òmnium Cultural de Muriel Casals puede ser relevante.

¿Quiere Mas ser más independentista que Junqueras? Le he escuchado mucho y me pareció que las alusiones al Estado español como el enemigo a combatir habían crecido exponencialmente. ¿Excitación o cálculo político?

3. Presión para unas elecciones plebiscitarias

En cualquiera de los dos casos –prohibición del sucedáneo o celebración– Mas habrá exhibido credenciales radicales y hará más difícil que ERC y Junqueras se sigan negando a unas elecciones plebiscitarias con lista única. Ese siempre fue su ‘plan B’ cuando se comprometió a hacer la consulta en el 2014. El problema es que entonces (en diciembre del 2012) Mas tenía 50 diputados (tras perder 12) y ERC sólo 21 (tras ganar 11) mientras que ahora las encuestas dan unas proporciones casi inversas. Gana ERC, que ya venció en las elecciones europeas de mayo.

ERC se opone a la lista única. ¿Por qué fusionar en una lista un partido en ascenso, de protesta y de izquierdas (ERC) con otro partido (CDC) tradicionalmente calificado como de centro-derecha y protegido por el establishment que ahora además tiene que llevar a cuestas la cruz del caso Pujol?

Pero si Mas gana credenciales (y se distancia así de la política pactista de Jordi Pujol), la presión de los grupos independentistas (patrióticos, prepolíticos o transversales) para una lista única puede incrementarse y aumentar la presión sobre Junqueras.

Y Mas tiene un arma importante. Si ERC acepta una lista conjunta con la independencia como programa común (la llamada a la unidad con ICV y las CUP es sólo retórica) puede disolver el parlamento, y las elecciones autonómicas se pueden convertir en un referéndum que se parezca al de Escocia. En un bando el Sí (la lista de CDC y ERC) y luego alguna lista independentista, las de izquierdas de ICV y el PSC (federalista) y las del PP y Ciutadans. Ahora CiU (con Unió) y ERC suman 71 diputados y tienen mayoría absoluta. Si repitieran este resultado, la lectura –que se procuraría que toda la prensa internacional siguiera– sería que en Cataluña había ganado la independencia.

Sumario

No se sabe cómo reaccionaría Rajoy (seguro que no le haría ninguna gracia) pero por otra parte una lista conjunta (la mitad de CDC y la otra mitad de ERC) no deja de ser un disparate. ¿Quién manda en ese Gobierno si tienen los mismos diputados, Mas o Junqueras? El sacrificado Mas-Collell saldría corriendo (quizás exigirían su cabeza) y Mas perdería ante los mercados un economista prestigioso y con buen fondo de comercio en los Estados Unidos. ¿Y coincidirían ERC y CDC en la difícil política europea de una Cataluña que tuviera que negociar en Bruselas con una mayoría de gobiernos conservadores y con los socialistas franceses (más centralistas que el PSOE)?

Pero esos son ‘solo’ problemas serios del día después. Muchos independentistas prepolíticos, o incluso militantes y cuadros de ERC, pueden estar tentados de darse el gusto de un referéndum de independencia (vía elecciones plebiscitarias) que sacudiría los cimientos de España y sería primera página de los diarios internacionales. ¡En Escocia pasó y no tenían a Guardiola! Desde luego en este esquema Mas podría ganar el premio mundial de la temeridad.

4. La continuidad

Para Mas la explicitación por parte de ERC del rechazo a la lista conjunta (anteponen los intereses de partido a los de Cataluña) tendría algunas ventajas. Para otro escenario. Le permitiría –caso de que decidiera que le conviene– no disolver el parlamento y continuar gobernando. Un intelectual nacionalista me hacía ayer esta reflexión: Mas habría ofrecido un referéndum de autodeterminación a través de la lista única y ERC no la habría aceptado. Consecuencia: ¡que cómo mínimo no molesten demasiado!  

5. El partido del 'president'

Finalmente, si Mas consigue una marca independentista similar a la de Junqueras pero con algo más de seny y clase media, podría decidir –tras las elecciones españolas– encabezar una lista del ‘partido del President’ (el agit-prop de Mas está utilizando progresivamente esta idea para dejar a la ‘tocada’ CDC en segundo plano). Y a esa lista se podrían incorporar personalidades de la cultura e incluso algún socialista refractario a la relación con el PSOE (ERC lo hizo en las europeas con Ernest Maragall). ¿Tendría opciones esa lista que podría ahuyentar al tradicional electorado centrista de CiU y debería competir también con la ERC de Junqueras?

Y tampoco se puede excluir que un Mas ‘condenado’ a gobernar casi dos años más, hasta después de las elecciones españolas del 2015 o hasta el 2016, buscara un ‘arreglo provisional’ con Madrid. Ahí están las 23 reivindicaciones presentadas a Rajoy en la reunión del 30 de julio (que ahora sólo Miquel Iceta estudia, como confesó ayer en el Círculo de Economía). Y en el 2016 habrá que ver quién (o quienes) y cómo gobierna en Madrid.

Si el paciente lector ha llegado hasta aquí, entenderá que ni puedo ni debo extenderme en las opiniones que me sugiere la estrategia que he creído leer en la larga comparecencia de Artur Mas de ayer. Mas ha perdido dos batallas relevantes (la consulta y la unidad del soberanismo) pero parece creer que está ‘predestinado’ a ganar la guerra.

Sólo una corta reflexión. Lo que pasa hoy es consecuencia de una clase política española que –a diferencia de Adolfo Suárez y Martín Villa en 1976, 77 y 78– no ha atendido a su obligación de entender Cataluña. Y de una clase política catalana en la que, con la excepción del PSC –muy castigado por la sentencia del Estatut ya que siempre apostó por más autogobierno dentro de España– ha predominado la irritación o el orgullo (muchas veces no justificado). Los políticos catalanes actuales tienen poco que ver no sólo con Tarradellas, un viejo republicano que sabía lo que es perder, sino con los Jordi Pujol, Miquel Roca, Joan Reventós o Jordi Solé Tura, que en la Transición querían hacer de España una democracia europea.

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<![CDATA[El 'lobby' transparente, bueno para la democracia]]>2014-04-02T05:00:00+02:002014-04-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-04-02/el-lobby-transparente-bueno-para-la-democracia_110534/http://www.elconfidencial.com/autores/santiago-esteban-326/¿Qué es el lobby? Muchos ciudadanos no lo tienen muy claro. La mayoría no sabe bien qué es, por qué existe y para qué sirve. A menudo, la percepción de esta actividad no es muy positiva en España. Se suele asociar con prácticas ilícitas como tráfico de influencias, donaciones anónimas y otras. Las numerosas películas de Hollywood sobre este tema no han ayudado mucho a mejorar su imagen. Denominar ‘grupos de presión’ o ‘de influencia’ a los que trabajan en esta actividad, tampoco.

Pero el lobby no es eso. Si nos atenemos a su significado, el término es un anglicismo cuya traducción más cercana sería “vestíbulo”. Es decir, un lugar donde se reúne la gente para dialogar. ‘Dialogar’ –que no influir es la palabra clave para entender esta práctica. Hay que remontarse al siglo XVIII para ver su nacimiento, cuando los miembros del Parlamento Británico iniciaron así esta forma de hacer política.

APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales define el lobby como “el traslado de intereses privados a las instituciones públicas que son las que, finalmente, legislan sobre todos los sectores de la sociedad. En otras palabras, es el acercamiento de la sociedad civil, de las empresas y de los distintos colectivos sociales a las leyes y reglas que se aprueban en un sistema democrático”.

SumarioEl lobby bien entendido y el que debe imperar es una actividad que promueve el diálogo entre el poder y los diferentes grupos de la sociedad. Es beneficioso que las autoridades nacionales, europeas y autonómicas escuchen y dialoguen con los afectados por la actividad legislativa. Los Gobiernos toman decisiones que afectan al futuro de los intereses privados en distintos temas y el diálogo transparente de ambas partes puede ayudar a prevenir efectos contra los intereses generales. Defenderlos es la labor primera de los Gobiernos y debe ser su prioridad. El diálogo entre lo público y lo privado es esencial y ayuda a construir un cuerpo legislativo equilibrado.

Los políticos son conscientes de la importancia de esta actividad, aunque todavía hay un amplio recorrido para la mejora. En una encuesta realizada hace poco por Burson-Marsteller entre autoridades de todos los países de la UE, los resultados muestran que para un 48% de los parlamentarios españoles, el lobby es útil para compartir experiencias y resulta constructivo en el proceso de toma de decisiones (45%). También es verdad que los mismos valoran muy bajo la profesionalidad del lobbista como una ayuda eficaz: sólo un 10% en España, frente al 50% de los encuestados en el resto de los países europeos.

Este dato puede ser una de las razones por las que esta práctica no tiene una percepción positiva en España. Hay otras tres causas principales, a mi juicio: la primera es que casi nadie ha sabido comunicar adecuadamente los beneficios del lobby a los ciudadanos. La segunda es la falta de transparencia que ha imperado en este ejercicio hasta la fecha. Se ha pecado de opacidad y secretismo, aumentando la desconfianza hacia las instituciones y autoridades políticas. La tercera es la creencia de que los lobbistas se rigen únicamente por intereses individuales, sin preocuparse del interés común. Es cierto que puede ser así en algunos casos, pero son mínimos.

SumarioQuizá una solución para mejorar la percepción sobre el lobby en nuestro país sería imitar aspectos del modelo anglosajón. En Estados Unidos los profesionales de este sector cuentan con oficinas en el Congreso y llevan un registro público de todos sus encuentros y los temas tratados en ellos, así como su forma de financiación, miembros e intereses. Más cerca, en Bruselas, también se hace así. Nos llevan años en este terreno. Salvo casos puntuales, tanto las autoridades como las instituciones han entendido e interiorizado que la transparencia es la clave. De ahí la normalización de esta actividad entre la gente.

Un paso adelante en nuestro país podría ser la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que se encuentra en fase de desarrollo tras ser aprobada por el Consejo de Ministros en julio de 2012. El Gobierno tiene previsto regular aspectos del lobby en esta nueva normativa. Veremos hasta dónde llega.

Si trabajamos en el diálogo y la transparencia, el lobby se convertirá no sólo en una práctica positiva para la democracia y el progreso, sino necesaria. No es casualidad que ninguna dictadura permita esta actividad. Allí no hay diálogo entre los ciudadanos y el poder, ni influencia de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas. Aquí, al menos, las peticiones de los ciudadanos pueden ser escuchadas y tenidas en cuenta a través de esta vía también.

*Santiago Esteban, Comunicación Corporativa de Burson-Marsteller

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<![CDATA[El ‘sentimiento Crimea’ en la empresa]]>2014-03-19T06:00:00+01:002014-03-19T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-19/el-sentimiento-crimea-en-la-empresa_103867/http://www.elconfidencial.com/autores/ignacio-ruperez-larrea-315/Sigo con atención los acontecimientos en Crimea, no solo por la gravedad del tono que están tomando ni por sus consecuencias geopolíticas o económicas. Hay un elemento que me llama especialmente la atención, sobre todo tras el referéndum del domingo. Cuando veo los resultados de la consulta, pienso en cómo debe ser vivir en un lugar con el que no te sientes identificado, al que no crees pertenecer. El eterno problema de la identidad.

Llevándolo a nuestro terreno (la comunicación financiera y corporativa), y salvando las distancias, la identidad corporativa está compuesta por unos valores, una marca, una historia común y una cultura, de modo similar a lo que ocurre con la identidad de un país. En el caso de las empresas, la identidad no siempre está clara y en muchos casos se ha quedado en teoría no del todo asimilada por los empleados.

SumarioSin embargo, y ligándolo con otro de los temas de la semana −la operación de Vodafone y ONO−, existe un caso claro en el que ‘afloran’ las identidades corporativas de manera muy clara: cuando dos compañías se fusionan. Es en ese momento, por comparación, cuando de forma más evidente se manifiesta la identidad de las empresas, entre los directivos que firman el acuerdo de fusión pero también entre los empleados. Como dice el refrán “nadie sabe realmente lo que tiene hasta que lo pierde” y de este modo se da la paradoja de que empleados que hasta ese momento podrían haber criticado a su empresa en el descanso del café, ahora defiendan su identidad corporativa frente a la nueva compañía que se integra. En el caso de la empresa absorbida, es en ese momento cuando puede producirse el sentimiento Crimea: la sensación de estar en una empresa a la que no crees pertenecer.

Por eso, las fusiones y adquisiciones son procesos que requieren de un gran esfuerzo de comunicación externa e interna. Los cambios siempre asustan y es clave acallar rumores, gestionar expectativas e intentar que la integración sea lo menos traumática posible. No solo para evitar conflictos, sino porque una buena gestión del cambio puede tener efectos en la productividad. Según un estudio realizado por la consultora americana Gallup entre 350.000 trabajadores, un empleado comprometido y alineado con la compañía en la que trabaja puede ser hasta un 43% más productivo, generar hasta un 23% más de ingresos y tienen un 87% menos de probabilidades de cambiar de trabajo. 

SumarioEs importante tener esto en cuenta, ahora que el mercado de fusiones y adquisiciones parece animarse. Por volumen, el ranking de Thomson-Reuters valora las operaciones cerradas en 2013 en 50.800 millones de dólares frente a los 76.875 del año anterior, es decir, un 30% menos que en 2012. Sin embargo, todos conocemos el cambio de percepción sobre España que se ha producido y en enero de 2014 se han superado los 10.440 millones de euros, rebasando su último máximo mensual de julio de 2013, según el Informe Mensual Ibérico de Transactional Track Record. También el banco de inversión OnetoOne, que cifró en 1.500 las transacciones cerradas en España en 2013 (un 18% menos que en el año anterior), augura que en 2014 se cerrarán unas 2.000.

Por supuesto que no existe una receta para hacer que una fusión o una adquisición sea digerida positivamente por los empleados. Sin embargo, si volvemos al ejemplo de un país, vemos que los grandes cambios requieren de grandes líderes. El papel del consejero delegado y de la dirección es fundamental para explicar los planes de futuro hacia el exterior (según un estudio de Burson-Marsteller entre 1.040 personalidades influyentes de la esfera empresarial, la mayoría considera que el 50% de la reputación de una compañía es atribuible a su CEO) y, sobre todo hacia el interior. Los empleados, a fin de cuentas, son quienes ejecutarán esos planes de futuro, por lo que es conveniente explicárselos bien, motivarles, inspirarles e involucrarles.

*Ignacio Rupérez Larrea. Comunicación especializada en Burson-Marsteller. 

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<![CDATA[Huele a tongo, lean los periódicos]]>2013-09-01T06:00:00+02:002013-09-01T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-09-01/huele-a-tongo-lean-los-periodicos_23494/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/La moraleja de un viejo chiste de la época franquista aconsejaba “menos viajar y más leer los periódicos” para que las buenas gentes pudieran estar al tanto de las grandes realizaciones del régimen que algunos, demasiado aficionados a su propio criterio, decían no haber visto en los lugares en que se suponía que debían estar. Claro es que el viejo general siempre 'tuvo suerte' con los periodistas, según afirmó en varias oportunidades, y, en efecto, cada primero de octubre la prensa celebraba unánimemente el aniversario de la exaltación de Franco a la Jefatura del Estado. Ahora ya no dependemos de un franquismo, si acaso de dos, como dice un buen amigo, y la prensa ya no es tan dócil como acaso convenga a los mandamases, pero algo se puede ir haciendo porque, quien más quien menos, todo el mundo necesita apoyos y la mano del Gobierno puede ser lenta pero es larga, y una opinión favorable es un tesoro que hay que cuidar a cualquier precio.

Un titular vale más que mil palabras

A los dirigentes del PP no les faltan los problemas, pero, de tantos que son, conservan el privilegio de escogerlos y obtienen algún éxito por el procedimiento de apuntarse el mero paso de los meses y olvidarse cuanto sea necesario de lo que es su responsabilidad directa: a esto se le llama confeccionar una agenda, de manera que el presidente pueda ir de evento en evento sin salpicarse más de lo debido con los lodos creados por los polvos de Gürtel y de Bárcenas, sin tener que dar explicaciones porque el déficit y la deuda se desmanden, o porque las expectativas sigan siendo de color de hormiga, ya que eso siempre se va a arreglar en los trimestres que vienen, y llegarán a tiempo, seguro. Si alguien esperaba un septiembre calentito, que se entere de que Rajoy va a moverse más que el baúl de la Piquer.

Rajoy, acompañado de Pastor y Feijóo, en Pontevedra. (Efe)De acuerdo con ese plan para la fabricación de noticias favorables, Rajoy ha comenzado el curso en Galicia, ante un público muy selecto y bastante adicto, y ha afirmado con un énfasis muy oportuno que nadie va a apartarle del camino trazado. Es la ventaja que tienen las mayorías absolutas cuando sus integrantes, al parecer, no se deben a nadie, aparte de a Rajoy mismo. Esto da lugar a un interesante fenómeno que, no nos engañemos, tampoco es nuevo: la diferencia entre lo que dicen, o callan, los diputados cuando están expuestos, y lo que afirman cuando vuelven al estado de normalidad, siempre por poco tiempo, adquiere caracteres de distancia sideral. Lo veremos cuando se reúna el Comité Ejecutivo del PP, otro órgano pensado para el debate de ideas, y podamos asistir a una unanimidad estruendosa. Un titular a tiempo reflejando el aplauso satisfecho de tantos líderes reunidos acabará con todas las maledicencias y los malos pensamientos, al menos por otra semana.

La judicialización de la política

Judicializar la política es una operación de alto riesgo, salvo que, de manera previa y concienzuda, se haya politizado la justicia y reservado y puesto al día la vía del indulto por si algo no va del todo bien. No obstante, como lo de la judicialización de la política es un invento bastante original, sin demasiados antecedentes en el derecho político comparado, el mecanismo puede producir algunas disfunciones capaces de molestar el merecido descanso de los afectados. Así, por ejemplo, podría pensarse que el porvenir del PP acabe dependiendo del cálculo de los abogados dedicados a rescatar a Bárcenas de las garras de una maquinaria desajustada. Tras una larga y fructífera relación política, profesional y laboral, lo lógico sería pensar que a ambos, a Bárcenas y a los actuales dirigentes del PP,  les podría convenir una solución, digamos, armónica, una vez que el buen sentido y los cálculos serenos les lleven a poner de acuerdo las agendas. Al fin y al cabo Rajoy sólo le dijo a Bárcenas que sería difícil, no que fuera imposible. ¿Será hacedero? ¿Se prestarán a ello los halcones del derecho a saber?

Luis bárcenasLos tongos bien ejecutados suelen ser muy beneficiosos para los partícipes y sólo perjudican a uno que no se entera, al público en general: en esto se parecen mucho a mecanismos de financiación que están en la mente de todos. En cuanto al supuesto tercero en discordia, al PSOE, podría venirle muy bien el lento declive de la mayoría hasta parar en nada, en lo suficientemente poco como para sacar completamente al viejo partido felipista del agujero negro en que había ido a parar con el zapaterismo. 

El álgebra de las curvas

El único milagro que no se podrá discutir a Rajoy es el de haber recuperado al PSOE: le está costando, pero el asunto va bien. Según los datos del CIS, tanto el PP como el PSOE llevan una trayectoria uniformemente descendente, pero, aparentemente, conservando las distancias. Estas curvas de descenso parecen mostrar ya, y veremos lo que dicen las próximas, una tendencia levemente divergente, pero todavía es pronto para asustarse. De confirmarse el análisis fino, el PSOE empezaría a desperezarse y el PP continuaría acelerando hacia el despeñadero y a la espera del milagro. Para saber cómo habría de ser el milagro es todavía pronto, pero en Génova, un puñado de mentes privilegiadas está trabajando en la explicación. En cualquier caso, nadie será capaz de negar un carácter casi sobrenatural al mantenimiento del PP, con los portavoces que tiene. De producirse el portento, lo que no se puede descartar será uno de esos milagros no del todo insólitos, porque los imposibles, ya se vio en Andalucía, se resisten un poco a la magia de la inteligencia genovesa. Pero cabe recordar que quien ha sido capaz de fabricar una secretaria general de diseño, a base de inputs en la calculadora, bien podrá darle la vuelta a la tortilla llegado el momento, sobre todo si la prensa ayuda, el tongo es bien recibido y el sectarismo sigue de moda.

 

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<![CDATA[La larga marcha de Rajoy]]>2013-08-25T06:00:00+02:002013-08-25T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-08-25/la-larga-marcha-de-rajoy_20777/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/“¡Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines. ¡La espada se anuncia con vivo reflejo; ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!” Estos versos de Rubén Darío que encabezan su Marcha Triunfal habrán venido al recuerdo de cuantos hayan visto la foto, meditada, simbólica, paradigmática, de Rajoy iniciando un largo paseo de 800 metros por las complicadas sendas de los bosques galaicos. Acompañado de sus fieles gallegos, por su orden y jerarquía, como conviene, el presidente mira al frente, avanza decidido, es claro que, más allá de la cortedad de la etapa, el horizonte está despejado y que no falta determinación de victoria.

Rajoy no da puntada sin hilo, y ni siquiera descansa merecidamente a tiempo completo, pues no de otra manera se puede explicar la presencia de tan nutrida mesnada en horas de reposo: desde la ministra de Fomento, que, una vez culminada su solidaridad con las víctimas del tren santiagués, tiene tiempo para acompañar a Rajoy en tan decisivo trance, como corresponde a una colaboradora fiel, discreta, entregada y siempre dispuesta a explicar lo que haga falta, hasta el eficaz presidente de Galicia, pasando por todo aquel que sea, al menos, director general, o secretario ejecutivo en la vieja tierra gallega.

Se cumple a la letra lo de que una imagen vale más que mil palabras. Como en El Quijote, nuestro héroe podría exclamar: “Leoncitos a mí”, sea por Bárcenas o por cualquier otra menudencia. Que los rivales tomen nota, Rajoy no está solo ni cariacontecido y marcha decidido a celebrar su victoria. Rubén termina su poema ensalzando al “héroe que guía su grupo de jóvenes fieros; / al que ama la insignia del suelo materno; / al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano, / los soles del rojo verano, / las nieves y vientos del gélido invierno”.

La crisis de gobierno y el gobierno de la crisis

El equipo de Gobierno de Rajoy. (EFE)Me temo que, tras un baño de brillos y unidades como el del paseo pontevedrés, Rajoy se habrá olvidado de la crisis de Gobierno, que no deja de ser un recurso muy manido para un líder tan sobrado. Rajoy preferirá seguramente gobernar la crisis que cambiar de equipo habitual, táctica que queda para tipos menos imaginativos y más indecisos.

Rajoy sabe escoger los escenarios más favorables, la exportación, la prima de riesgo, y los puntos en que puede lucir con más brillo su determinación, como el caso de Gibraltar con el que, además, entronca con una vieja tradición de la derecha más genuinamente ibérica y da la vuelta a los graves errores de los Moratinos y las damas rubias y complacientes que se han ocupado de un asunto tan candente antes de su llegada al Gobierno. Acaso le pidan un leve toque en el partido, pero eso sería tanto como admitir que algo se ha hecho mal, y no es el caso. Rajoy es de los que piensan que si un cambio sale mal, no debiera haberse hecho y si, raramente, algo sale bien, se sienta un peligroso precedente, así que para qué andar tentando a la bicha.

Juan Belmonte y los portavoces

En Juan Belmonte, matador de toros, cuenta Chaves Nogales un caso en el que el torero de Triana fue invitado a visitar un manicomio en el que un antibelmontista furibundo estaba casi curado de la horrible manía que le llevaba a ir de plaza en plaza zahiriendo con las más graves y horrorosas palabras a Belmonte, hiciere el diestro lo que hiciese. El torero, amable siempre que podía, se entrevistó con la antigua fiera partidaria de Joselito y encontró que, al fin y al cabo, se trataba de un hombre normal, una vez curado de esa extraña fobia.

La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)Se me ocurre que habría que pasar por ese manicomio sabio a nuestros portavoces, a esos individuos que entienden la política como un perpetuo reproche a su rival, de tan poco que estiman nuestra inteligencia. El caso más reciente tal vez sea el de Hernando al que se le ha ocurrido sugerir que la responsabilidad política del terrible accidente ferroviario de Galicia podría recaer en José Blanco, sin reparar que doña Ana Pastor va para dos años al frente del negociado, que fue ella quien puso en circulación unos trenes que no se entienden con la vía, y que, extrañamente, nadie en Adif parece saber quién es exactamente el responsable de la seguridad en ese maldito rincón. Es lo que tiene entender la política de manera maniquea, que más se parece a ejercicio de orates fanáticos que a una actividad que tenga que ver mínimamente con la cabeza.

Adif en plan Fuenteovejuna

Gonzalo Ferre (Adif) y Julio Gómez-Pomar (Renfe). (EFE)En Adif no saben quién es exactamente el responsable de que la señalización de la vía a Santiago sea deficiente, lo que es mucho no saber. En el fondo, eso equivale a un Fuenteovejuna, a confesar que entre todos mataron al Comendador y que el responsable último es un político, no un ingeniero. El juez Aláez ha dejado, indirectamente, en ridículo a los diputados que escucharon las largas e insulsas explicaciones de los presidentes de Renfe y Adif, seguidas luego por las de la ministra del ramo, y sin que hicieran ninguna observación realmente crítica ante semejantes panegíricos de su labor.

Este periódico ha sacado a la luz la disconformidad de una diputada madrileña, María Teresa Gómez Limón, a la que se pondrá brevemente en cuarentena, porque se ha quejado de que se pretenda cargar exclusivamente sobre el maquinista la responsabilidad de un suceso tan grave, pero los políticos son así, siempre mirando al frente, sin escuchar las quejas de los descontentos, con la mirada perdida en el infinito, en la victoria. Es claro, no obstante, que no siempre aciertan.

 

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“¡Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines. ¡La espada se anuncia con vivo reflejo; ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!” Estos versos de Rubén Darío que encabezan su Marcha Triunfal habrán venido al recuerdo de cuantos hayan visto la foto, meditada, simbólica, paradigmática, de Rajoy iniciando un largo paseo de 800 metros por las complicadas sendas de los bosques galaicos. Acompañado de sus fieles gallegos, por su orden y jerarquía, como conviene, el presidente mira al frente, avanza decidido, es claro que, más allá de la cortedad de la etapa, el horizonte está despejado y que no falta determinación de victoria.

Rajoy no da puntada sin hilo, y ni siquiera descansa merecidamente a tiempo completo, pues no de otra manera se puede explicar la presencia de tan nutrida mesnada en horas de reposo: desde la ministra de Fomento, que, una vez culminada su solidaridad con las víctimas del tren santiagués, tiene tiempo para acompañar a Rajoy en tan decisivo trance, como corresponde a una colaboradora fiel, discreta, entregada y siempre dispuesta a explicar lo que haga falta, hasta el eficaz presidente de Galicia, pasando por todo aquel que sea, al menos, director general, o secretario ejecutivo en la vieja tierra gallega.

Se cumple a la letra lo de que una imagen vale más que mil palabras. Como en El Quijote, nuestro héroe podría exclamar: “Leoncitos a mí”, sea por Bárcenas o por cualquier otra menudencia. Que los rivales tomen nota, Rajoy no está solo ni cariacontecido y marcha decidido a celebrar su victoria. Rubén termina su poema ensalzando al “héroe que guía su grupo de jóvenes fieros; / al que ama la insignia del suelo materno; / al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano, / los soles del rojo verano, / las nieves y vientos del gélido invierno”.

La crisis de gobierno y el gobierno de la crisis

El equipo de Gobierno de Rajoy. (EFE)Me temo que, tras un baño de brillos y unidades como el del paseo pontevedrés, Rajoy se habrá olvidado de la crisis de Gobierno, que no deja de ser un recurso muy manido para un líder tan sobrado. Rajoy preferirá seguramente gobernar la crisis que cambiar de equipo habitual, táctica que queda para tipos menos imaginativos y más indecisos.

Rajoy sabe escoger los escenarios más favorables, la exportación, la prima de riesgo, y los puntos en que puede lucir con más brillo su determinación, como el caso de Gibraltar con el que, además, entronca con una vieja tradición de la derecha más genuinamente ibérica y da la vuelta a los graves errores de los Moratinos y las damas rubias y complacientes que se han ocupado de un asunto tan candente antes de su llegada al Gobierno. Acaso le pidan un leve toque en el partido, pero eso sería tanto como admitir que algo se ha hecho mal, y no es el caso. Rajoy es de los que piensan que si un cambio sale mal, no debiera haberse hecho y si, raramente, algo sale bien, se sienta un peligroso precedente, así que para qué andar tentando a la bicha.

Juan Belmonte y los portavoces

En Juan Belmonte, matador de toros, cuenta Chaves Nogales un caso en el que el torero de Triana fue invitado a visitar un manicomio en el que un antibelmontista furibundo estaba casi curado de la horrible manía que le llevaba a ir de plaza en plaza zahiriendo con las más graves y horrorosas palabras a Belmonte, hiciere el diestro lo que hiciese. El torero, amable siempre que podía, se entrevistó con la antigua fiera partidaria de Joselito y encontró que, al fin y al cabo, se trataba de un hombre normal, una vez curado de esa extraña fobia.

La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)Se me ocurre que habría que pasar por ese manicomio sabio a nuestros portavoces, a esos individuos que entienden la política como un perpetuo reproche a su rival, de tan poco que estiman nuestra inteligencia. El caso más reciente tal vez sea el de Hernando al que se le ha ocurrido sugerir que la responsabilidad política del terrible accidente ferroviario de Galicia podría recaer en José Blanco, sin reparar que doña Ana Pastor va para dos años al frente del negociado, que fue ella quien puso en circulación unos trenes que no se entienden con la vía, y que, extrañamente, nadie en Adif parece saber quién es exactamente el responsable de la seguridad en ese maldito rincón. Es lo que tiene entender la política de manera maniquea, que más se parece a ejercicio de orates fanáticos que a una actividad que tenga que ver mínimamente con la cabeza.

Adif en plan Fuenteovejuna

Gonzalo Ferre (Adif) y Julio Gómez-Pomar (Renfe). (EFE)En Adif no saben quién es exactamente el responsable de que la señalización de la vía a Santiago sea deficiente, lo que es mucho no saber. En el fondo, eso equivale a un Fuenteovejuna, a confesar que entre todos mataron al Comendador y que el responsable último es un político, no un ingeniero. El juez Aláez ha dejado, indirectamente, en ridículo a los diputados que escucharon las largas e insulsas explicaciones de los presidentes de Renfe y Adif, seguidas luego por las de la ministra del ramo, y sin que hicieran ninguna observación realmente crítica ante semejantes panegíricos de su labor.

Este periódico ha sacado a la luz la disconformidad de una diputada madrileña, María Teresa Gómez Limón, a la que se pondrá brevemente en cuarentena, porque se ha quejado de que se pretenda cargar exclusivamente sobre el maquinista la responsabilidad de un suceso tan grave, pero los políticos son así, siempre mirando al frente, sin escuchar las quejas de los descontentos, con la mirada perdida en el infinito, en la victoria. Es claro, no obstante, que no siempre aciertan.

 

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<![CDATA[Drama y desconcierto de la derecha]]>2013-08-18T06:00:00+02:002013-08-18T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/dramatis-personae/2013-08-18/drama-y-desconcierto-de-la-derecha_18683/http://www.elconfidencial.com/autores/jose-luis-gonzalez-quiros-167/Una ley política inexorable establece que lo que cuenta son las herencias, no las promesas. La derecha española está rota y desconcertada por la insondable distancia que existe entre lo que esperaba y el futuro que adivina. La derrota de Zapatero fue un auténtico afrodisíaco, pero pronto empezó el desasosiego, aunque nunca nadie pudo prever la política totalmente contraria a lo prometido que sañudamente se ha venido aplicando sobre los esquilmados bolsillos de los ciudadanos, ni tampoco la cadena de mentiras, de despropósitos y de indignidad que traería consigo el caso Bárcenas.

Hubo un momento en que pudo pensarse en que se salía de la crisis, pero lo que ahora aterra a la derecha es su propia impotencia para resolver una ecuación con demasiadas incógnitas y una amenaza muy cierta: un gobierno de coalición de todos los demás, de los que trajeron la crisis y la llevarán al abismo, contra los restos de un naufragio tan aparentemente inevitable como merecido. Falta valor para tirar a la escoria y al capitán por la borda.

Cospedal, arenas y cascos testificarán esta semana ante el juez pablo ruz. (efe)Tres secretarios generales y ninguna grandeza

Dicen que la derecha se ha hecho económica, que lo único que importa es el bienestar, el dinerito. Seguro que es así, pero los votantes tienen sueños de los que no les gusta despertarse, y entre esos anhelos siempre ha estado la idea de que sus dirigentes, a diferencia de otros, eran patriotas, valientes, decentes. El interrogatorio a tres secretarios generales del PP ha sido seguido con enorme curiosidad, pero la decepción ha sido el único bocado cierto. Los secretarios generales no saben nada, no ven nada, no oyen nada, son vagos, desatienden sus obligaciones estatutarias y van únicamente a lo suyo. Es posible que alguno admire todavía su listeza, pero dudo que les quede cualquier capital político, sea cual fuere su destino. Han dicho lo que la mayoría de la gente diría, eso es cierto, pero con esa vulgaridad se les acabó el apresto. Tan sólo la dama ha apuntado maneras, pero nadie puede estar seguro de que no se deba a su capacidad de meterse en charcos: hubo jaleadores a su entrada en la audiencia, no volverá a haberlos.

El hotel de los líos

El PP ha dado en muchas ocasiones la sensación de ser una casa deshabitada, pero ahora recuerda más al hotel de los líos, al templo del desconcierto. Entre sus oficiales parece haber una competición seria por ver quién es capaz de decir la mayor tontería. Uno de los que no tiene la boca pequeña es un simpático diputado murciano que, según parece, sabe lo suyo de economía. Ha hecho la pregunta del millón, le ha pedido a Bárcenas que enseñe la lista verdadera, los papeles que expliquen el origen de su tesoro helvético y trasatlántico. Con amigos así, ¿quién necesita enemigos? Resulta que la gente anda entretenida con la contabilidad de los sobresueldos y pequeñas donaciones de liberales convencidos, y se olvida de preguntarse por las decenas de millones de euros. Tal vez quiera decir el diputado que una cosa es lo que se gastó el PP y otra lo que unos cuantos robaron en su nombre…, aunque nunca llegó a las arcas del partido. Porque el mayor misterio de esos caudales barcenianos consiste en que nadie ha denunciado nunca, ni denunciará jamás, su desaparición. No sé si Bárcenas era un buen tesorero, pero si ha sido ladrón se merece el Nobel del gremio, porque parece haber conseguido que le defiendan los supuestamente robados.

Un policía acompaña al maquinista del tren tras el accidente. (Reuters)El tren del olvido

El accidente del Alvia camino de Santiago ha sido una enorme tragedia, pero puede haber dejado lecciones interesantes en materia de comunicación, y en disciplinas conexas. Vayamos a lo primero: nadie sabe cómo, apareció, urbi et orbi, una grabación, que debiera haber sido prueba judicial secreta: un tren se adentraba a velocidad excesiva en un curva cerrada y descarrilaba con estrépito en un primer plano digno del mejor cine de catástrofes. ¿Quién liberó la grabación? Sus efectos fueron inmediatos, pues el pueblo entiende que es el maquinista el que acelera en vez de frenar. Un culpable obvio, y las empresas, el ministerio, y dos gobiernos, a resguardo, ese es el resultado certero de la filtración. Vayamos a lo segundo: dos centenares de víctimas, varias decenas de muertos, mucha solidaridad, velas, lágrimas y que nadie haga preguntas que estamos en verano. ¿Está bien equipado el tren? ¿Está adecuadamente homologado para esa clase de servicios? ¿Es seguro desde el punto de vista dinámico? Y mil más, pero son cosas de técnicos, que los políticos nunca hacen nada mal. La democracia española parece haber madurado lo suficiente hasta alcanzar la sabiduría de no hacer preguntas inconvenientes. Ya lo dijo Franco, España es mucho más fácil de gobernar de lo que se cree.

Aplausos desesperados, fin de la cita

No es por amargarle las vacaciones a nadie, pero los atareados diputados que aplaudían con entusiasmo digno de mejor causa las citas rajoyanas contra su nada apócrifo autor, no deben haber caído en la cuenta de que aplaudían las evasivas del caso GAL, y otras andanzas escasamente edificantes. No creo que ese aplauso sea otra cosa que muestra de desesperación, porque, de tomarlo en serio, habría que negarles el saludo. Queridos amigos, en la democracia no vale todo, eso pensábamos hasta hace poco.

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<![CDATA[¿Qué eres, Mariano, sino una vieja cansada?]]>2013-07-26T06:00:00+02:002013-07-26T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-26/que-eres-mariano-sino-una-vieja-cansada_12930/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Tierno y sensible, acomplejado por su físico enclenque y sus profundas y múltiples inseguridades,  profundamente alcoholizado, el poeta galés Dylan Thomas repetía a su primer amor, la escritora británica Pamela Hansford Johnson, los impublicables poemas que un amigo dedicaba a su "cerda", la patria: "¿Qué eres, Gales, sino una vieja puta cansada?".Los países, como las cerdas y como las personas, se agotan. Hoy España es un país tan cansado, tan exhausto, tan maltratado, que parece incapaz de reaccionar y levantarse. Los ciudadanos están llenos de dudas, de temores, de resquemor. La culpa es de la corrupción política, de la crisis económica, del deterioro ético y moral. La mala fortuna, en forma de accidente de tren, nos ha dado el golpe de gracia. No hay ideas, no hay líderes, no hay esperanza, no hay futuro."Las decisiones necesarias son las más difíciles de tomar", dijo el presidente del Gobierno en un desayuno informativo. Una frase hueca que venía a confirmar que nuestro líder de plasma necesita un empujoncito para tomar decisiones... "Es imperativo que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso", ordenó el Financial Times el pasado día 16 en un memorable editorial titulado "El venenoso escándalo de financiación irregular en España". Es la prensa internacional la que ha obligado a Rajoy a explicarse ante los españoles. La prensa española está desactivada. Recuerde la tomadura de pelo que supuso la comparecencia de Rajoy con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en la que el presidente del Gobierno se alió con ABC para no responder a la pregunta del millón, preparada por los periodistas presentes: "¿Por qué mantuvo el contacto con Luis Bárcenas, incluso dándole ánimos por SMS, después de saber que tenía 16 millones de euros en Suiza?".En estos momentos, el descrédito de Rajoy no conoce fronteras. Lidera un país en ruinas y un partido tan pringoso como una bayeta de cocina. El periodista Ciprion Baltoio, corresponsal extranjero de un canal rumano de televisión, le sorprendió el pasado día 22 durante la rueda de prensa ofrecida junto al primer ministro Victor Ponta  con esta pregunta: "Es para saber cuándo y cómo vas a responder a todas las acusaciones que vienen en el caso Bárcenas. ¿Enfrente del Parlamento, de un juez o en un discurso como el pasado febrero? Muchas gracias". El rostro del presidente, como el de un señor Potato de carne y hueso, se descompuso: borrado su inamovible ceño, se le desajustó la mandíbula, los ojos perdieron simetría, los labios se encogieron hasta desaparecer, las cejas se desmoronaron... Su invariable expresión de asombro se convirtió en caricatura.No queda nada del político que, exultante, saludaba desde el balcón de Génova la noche del 20 de noviembre de 2011.

El próximo jueves Rajoy comparecerá, por fin, en el Congreso. No lo hará a petición propia, como dice, sino arrastrado por las circunstancias, arrinconado por los escándalos, empujado por el descrédito internacional. Y lo hará sin haber pronunciado el nombre de su extesorero, intentando convertir un debate sobre corrupción en un monográfico sobre economía, cancelando la rueda de prensa sin límite de preguntas que siempre concedía antes de vacaciones. ¿Presenciaremos ese día el comienzo del final?

"Fui mortal hasta el último suspiro prolongado", escribió Dylan Thomas. Mariano Rajoy, como la tierra del poeta galés, ha perdido todo su lustre. Dilapidado el capital político, sin credibilidad, aislado y pusilánime, el presidente carece de liderazgo. Parece una vieja fulana cansada. Tanto mentir, tanto esquivar, tanto huir, han convertido a Rajoy en propietario de un edificio ruinoso que, cubierto de grietas y humedades, ya solo espera ser demolido. ¿Surgirá un nuevo líder de los escombros?

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<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_10887/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa...Pero, ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

SumarioSon Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas...Insisto: ¿Periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

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