http://rss.blogs.elconfidencial.com/<![CDATA[BLOGS]]>2015-07-05T11:12:43+02:00http://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.pnghttp://www.elconfidencial.com<![CDATA[Electoralismo a cuenta de Grecia]]>2015-07-03T05:00:00+02:002015-07-03T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-07-03/electoralismo-a-cuenta-de-grecia_914162/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/La clase política española utiliza la crisis griega como asunto central en el precalentamiento de la carrera por la Moncloa. Empezando por Mariano Rajoy y sus comparaciones odiosas sobre lo que puede ocurrir en España si el PSOE claudica ante los amigos de Syriza (o sea, Podemos).

Hace campaña Pablo M. Iglesias cuando acusa a Rajoy de ponerse al servicio de Angela Merkel. Hace campaña Pedro Sánchez cuando pide al Gobierno que adopte una postura más constructiva y forme parte de la solución. Hace campaña Albert Rivera cuando mete en el mismo saco al PP y a Podemos, a los que acusa de dedicar al problema griego una mirada “demasiado local y poco europeísta”.

Menos banderías y más pedagogía. Ninguno de ellos se molesta demasiado en explicar a los españoles cómo nos puede afectar el desenlace del referéndum del domingo que viene en Grecia. No sólo en nuestra condición de europeos. También, y sobre todo, como parte de esa Europa vulnerable que se aloja en unas desdichadas siglas (PIGS) dedicadas con poco cariño a Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España, sobre las que se abalanzan los tiburones financieros cuando huelen sangre.

En ese sentido, aún sin desvelarse el dictamen popular, ya es un mal escenario para España la inestabilidad griega. O, por mejor decir, la incertidumbre, que es el caldo de cultivo ideal de los movimientos especulativos, aunque en este caso han decidido esperar al lunes. Nadie garantiza el retorno de la estabilidad en la mejor de las hipótesis, que sería el triunfo del “sí”.

Eso reabriría el camino de la negociación. Con otro Gobierno, pues el de Tsipras no podría gestionar lo contrario de lo que defendió. Por tanto, nuevas elecciones generales y unos meses más de inestabilidad política con el país en bancarrota. Claro que peor sería un “no” en el referéndum de pasado mañana, si nos atenemos a la posición de Juncker, presidente de la CE, que es coincidente con la de Angela Merkel. Para ambos, sería el adiós a la Europa del euro, dándose por terminado el juego.

El problema es que hoy por hoy nadie descarta el “sí”. Ni el “no”. Ni todo contrario. Y, aunque es evidente la remontada de la economía española, todavía muestra unos flancos capaces de excitar la voracidad de los grandes especuladores en los mercados financieros (deuda externa, por ejemplo), que ya enseñaron los dientes el lunes pasado, con un rebrote de la prima de riesgo hasta los 155 puntos básicos.

No ignoro las referencias de Rajoy y el ministro De Guindos a la “solvencia y seguridad” con las que la economía nacional resistiría los ataques especulativos o, en general, el contagio de la crisis griega. Es verdad que el contexto europeo no es el de 2012, cuando España estuvo al borde de un rescate a la griega, que los acreedores ya son institucionales (FMI, BCE y Estados socios), que ha mejorado la supervisión bancaria centralizada y que la generosidad del BCE hace milagros (ayer volvió a salir de compras). Pero, en vez de explicarlo, los dirigentes políticos españoles se apedrean por cuenta de los amigos griegos de Podemos.

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<![CDATA[Corinna ondeó la bandera a cuadros en Londres para la Fórmula E de Agag]]>2015-07-03T05:00:00+02:002015-07-03T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-07-03/corinna-aznar-y-banderas-dieron-la-bandera-a-cuadros-a-la-formula-e-de-alejandro-agag_914063/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/Los motores eléctricos de la Fórmula E han hecho más ruido del que se podía pensar. Los monoplazas de Alejandro Agag cumplieron su primer año de vida y lo hicieron con un paddock de Londres en el que se dejaron ver ilustres como Antonio Banderas, José María Aznar, Ana Botella y Corinna. Por curiosidad o amor hacia el motor eléctrico, pusieron el broche cañí en una competición con ADN español.

El paddock ha sido siempre uno de los mayores atractivos para el colectivo VIP en la Fórmula 1 y esa tradición la ha llevado Agag a 'su' Fórmula E. Hasta alcanzar el glamour que proporcionan las estrellas de Hollywood que se dejan ver en la F1 cada temporada –y en diferentes circuitos–, Agag 'tiró' de compatriotas como Antonio Banderas (expropietario de un equipo de motociclismo y reconocido seguidor de las competiciones) para elevar el caché de estas carreras de coches auspiciada por la FIA.

Quizás los circuitos sean aburridos y los monoplazas, de momento, no corran todo lo que quisieran los pilotos y espectadores... pero el paddock ha funcionado bien desde el primer momento. El ambiente que ha logrado el equipo de Agag es fenomenal y no por la presencia de Corinna, Aznar o Botella, sino por la atmósfera que se genera en torno a estos vehículos de baterías, sus pilotos y el equipo.

Agag ha acercado los protagonistas al público –se llame Corinna o no– alcanzando el punto álgido de esta conexión en China (con permiso de los VIP de Londres), cuando el ambiente en el paddock se alargó durante varias horas una vez había concluido la carrera.

Como competición nueva que es, la Fórmula E necesita de nuevos fans y su estrategia desde el inicio apuntó a la captación de nuevas generaciones, apoyándose para ello en las nuevas tecnologías. Sin embargo, como se pudo comprobar en el paddock de Londres, esta estrategia no choca con un público más tradicional (aunque de espíritu libre y joven).

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<![CDATA[Alexis 2.0]]>2015-07-03T05:00:00+02:002015-07-03T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-07-03/alexis-2-0_914041/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/En 1936 yo tenía 3 años. De ahí deduzco –soy ingeniero– que algunos de los que chillan, regurgitan e insultan ahora, tenían entonces unos menos 40, porque aún faltaba esa cantidad de años para que sus padres quisieran tenerlos por el procedimiento normal o encargando que los fabricasen por algún otro procedimiento.

En cualquier caso, se pusieron en medio de la sociedad. Crecieron, estudiaron, incluso fueron al extranjero con una beca Erasmus.

Y, seguramente, al verse en el espejo, aprendieron el significado de una palabra que nunca he utilizado porque no me gusta, pero que ahora la utilizo, porque siempre hay una primera vez. 

"Casposa" es la palabra. En el sentido de "lleno de caspa", o sea, "lleno de escamillas blancuzcas que se forman en el cuero cabelludo", y también en el sentido de sucio y también en el sentido de anticuado, de gente que, adanistas ellos, han descubierto no la pólvora, que ya lo dije la semana pasada, sino el pedernal. Y cuando han visto que, frotando dos piedras, salía chispa, han ido a la tele, a la radio, a la prensa, y se han presentado a los pobres periodistas diciéndoles que ellos son unos pioneros, unos adelantados que si hubieran estado presentes habrían descubierto América del Norte, del Centro y del Sur, y, en el viaje, Inglaterra y Portugal, además de Cabo Verde y las Seychelles. Y, como prueba, aquí tienen ustedes el pedernal.

Digo "pobres periodistas" porque pienso que hay que tener mucho estómago para escuchar sin parpadear y sin que te entre la risa a estos muchachos, que, llenos de fervor patriótico (quizá piensan que su patria es la URSS, que dejó de existir hace muchos años), dicen unas cosas que hacen que te plantees de dónde viene este chico, a dónde va y por qué no hay nadie que le diga que ya ha cubierto la cuota de estupideces que se le otorgó cuando nació o fue fabricado.

La cuota de estupideces se cubre con una cierta facilidad. Se empieza diciendo unas cuantas al día, luego se acelera y, al final, se consigue una velocidad de crucero que permite ser lo que se llama "productor constante de estupidez" (PCE).

Si lo miras bien, PCEs hay bastantes, porque quien más quien menos decimos bastantes tonterías al cabo de nuestra vida. A mis 81 años, de vez en cuando echo la vista atrás y pienso que me podía haber callado en aquella ocasión y en aquella otra, y en aquella otra y... O sea, que callado habría estado mucho más majo y no habría contribuido a la cuota de la que he hablado antes.

Pero...

Con mucha frecuencia, con muchísima frecuencia, los PCEs se sienten insatisfechos diciendo solo Es (tupideces) y necesitan complementar su contribución a la sociedad, echando odio a kilos. Se convierten en PCECO, productores constantes de estupidez con odio. Peligrosos. Repugnantes.

Y se ponen a actuar, porque estos mocetes piensan que no es verdad que del dicho al hecho hay mucho trecho y consideran que el dicho sin el hecho no vale nada. (En eso, estoy totalmente de acuerdo con ellos.)

Pero, cuando actúan, les pasa algo. Se les cruza algún cable, les salta algún chip, soplan un poco y, como no están acostumbrados, se les sube a la cabeza... Y pasa lo que pasa: una se desnuda en una capilla porque es una reliquia franquista (la capilla), otro amenaza: "¡Arderán como en el 36!", otro insulta gravemente a mi queridísima Irene Villa (ese sí que me ha hecho daño), otro quiere meter judíos en el cenicero de su coche...

(A la de la capilla yo le aconsejaría que se pasease desnuda por los pantanos españoles, porque como reliquias franquistas, son de lo mejor. Además, con el calor que está haciendo, no se enfriaría.)

Y yo me pregunto: ¿son estúpidos porque el odio los obnubila? ¿Odian porque la estupidez les envuelve cual tsunami?

(Repaso el párrafo anterior. Lo de la "obnubilación" y lo de la "envoltura cual" me ha salido muy bien. Espero recibir felicitaciones.)

Año de elecciones. Año perdido, dije en una entrevista el otro día. No para algunos, que han conseguido o esperan conseguir un puesto, o varios, para comer ellos y sus familias.

Por si faltaba algo, elecciones en el Barcelona, en las que estoy oyendo de todo, hasta la afirmación de un candidato en el sentido de que prefiere la independencia de Cataluña a salir elegido. Este chico se ha equivocado de colegio electoral y se ha presentado a presidente del Barça en lugar de presidente de la Generalitat, que, por lo que parece, es lo suyo.

El año perdido va avanzando y ya solo faltan las elecciones catalanas y las generales. Y como la globalización nos afecta, no hacemos más que mirar a Atenas, donde habrá un referéndum o no lo habrá, porque Alexis es un especialista en decir que donde dije digo, dije lo que me daba la gana, que para eso soy un demócrata nacido en el país donde nació la democracia.

La actuación de Alexis, muy pintoresca. Tiene un programa político. Cuando se demuestra palpablemente que no lo puede cumplir, convoca un referéndum. Así, si votan a favor de sus propuestas, se considera reforzado. Si sale que no, no hace lo que prometió, porque el pueblo no quiere. Pero se olvida de que ese pueblo le eligió hace unos meses para que llevara a la práctica un programa político que les gustó.

(Por cierto, estoy quejoso con Ada, la alcaldesa de Barcelona, porque ha permitido un desalojo sin convocar referéndum, paso necesario, según la doctrina Alexis, para saltarte el programa con el que se te eligió. Con tantas elecciones, habría sido un poco difícil encontrar fecha, pero, con un poco de buena voluntad, habríamos encajado el referéndum en un fin de semana libre.)

Si nos vamos al otro lado de la mesa de las negociaciones, me parece que los que mandan en Europa (no insisto en que es Ángela, para que no digáis que me repito), los que mandan en Europa, decía, parten de los siguientes principios:

1. Esto es un club que tiene unas reglas. Usted las toma o las deja. Si usted quisiera jugar en el Barça, tendría que ponerse la camiseta que dijera Nike, no la que dijera Adidas, aunque a usted le gustara más esta última, porque le sienta mejor al color de sus ojos. Y, además, tendría que decir que Qatar, en cuanto a derechos humanos, tampoco es de lo peorcito.

¿Que no le gusta? Fiche por el Zaragoza.

2. Seguramente, todos hemos contado algún cuento que otro para entrar en el Club. Como teníamos amigos (usted también), hemos maquillado nuestras cuentas ayudados (no gratis, claro) por esos amigos, algunos de cuyos directivos, en concreto Mario, ocupan algún puesto importante en este lío, que llamamos negociación.

3. Usted, Grecia, más que contar algún cuento, mintió descaradamente y le aceptamos la mentira, a pesar de que alguno de nosotros lo sabía y se lo calló.

4. Usted, Grecia, es poca cosa en términos económicos. Hasta su deuda es pequeña. Mire la de España. Un billón. Eso es una deuda y no lo de usted.

5. De ahí se deduce que, si no la paga, que no la pagará, nos molestará, pero no pasará nada. Y, por supuesto, si necesita usted alguna vez algún euro, se lo tendrá que pedir a alguna oenegé que se dedique a patrocinar países en mal estado, no a mí.

6. Y si quiere pedir dinero a Rusia o a China, pídaselo. Yo no diré nada, pero si tengo que dar informes, no podré evitar darlos malos, muy malos.

Más o menos, las cosas van por ahí. Unos con fuerza. Otros, sin ninguna fuerza. ¿Que interesa que se queden en Europa? A ellos, sí. A nosotros, también, por lo de la cuna de la civilización y argumentos similares. 

O sea, Alexis, que para hacerlo peor tendrías que haberte entrenado duramente. Que de lo torpe que he visto en Europa –y tengo algún ejemplo muy cercano– eres un number one. Y que tienes dos salidas: o te vas, que sería lo más adecuado, o te enteras.

Y si no quieres irte y por aquello de no hacer más todavía el ridículo decides quedarte, cambia. Ponte como nuevo nombre Alexis 2.0. Y agradécemelo, porque Leopoldo 2.0 fue el nombre que me puso mi amigo Andrés, el médico que me operó cuando me rompí la cadera, al enseñarme la radiografía de lo que me había hecho.

El Alexis 2.0 reúne las siguientes características:

1. No miente.

2. No torea (hoy sí, mañana no, pasado mañana quizá, lo que dije ayer lo desdigo hoy, etc).

3. Se entera –¡por fin!– de que con maximalismos NUNCA se ha ganado una negociación. SIEMPRE se avanza a pasitos cortos. Hoy doy un pasito, mañana otro... y al cabo de unos meses he conseguido más que cuando empecé a bofetadas.

4. Se entera –¡por fin!– de que hay que hacerse amigo de la gente, tomar copichuelas con ellos, preguntarles por el hijo que no hace más que suspender... quererles.

5. Y esto no es un truco. Es el modo normal de ir por la vida, aunque a algunos les gusta entrar en las reuniones como los malos entraban en el saloon, en las películas del oeste.

También tiene que haber unos europeos 2.0, que saben, y se lo dicen a Alexis 2.0, que las negociaciones deben ser secretas y que los que no participamos en ellas no tenemos que enterarnos, aunque a todos nos guste el cotilleo. Y que en las negociaciones es fundamental la discreción, aunque ahora no esté de moda. Y que, cuando se llega a un acuerdo, las dos partes salen sonrientes, echándose piropos mutuamente.

Vuelvo al principio. No me gustan los que insultan, los que critican, los que echan odio. Yo no quiero odiar a los griegos, aunque piense que mejor estarían fuera de la Unión Europea y nos dejarían más tranquilos. Porque ir a Grecia es una de mis muchísimas asignaturas pendientes y quiero ver el Partenón, la Acrópolis y lo que me echen con mucho cariño. Y quiero ir a un chiringuito griego en una isla y comer tranquilamente. Y si aparecen unos y nos bailan el sirtaki a mi mujer y a mí, lo agradeceré, me emocionaré y hasta se me caerá una lagrimica, que ahora tengo el corazón muy blando.

No me importará pensar si son legalmente europeos o les cae bien Putin. Lo que quiero es que las cuestiones económicas se arreglen hablando y que los que gozan insultando, desnudándose y odiando se vayan a un paraíso fiscal, pagados por todos los europeos, con la condición de que no vuelvan más.

Y que nadie me diga que esto sería un exilio. No pasaría de ser un acto de legítima defensa.

P.S.

Ya sé que el asunto de la capilla-reliquia franquista y los insultos a Irene y a los judíos pasó hace tiempo. Pero tenía ganas de decirlo, porque lo que lleva detrás ese asunto –la estupidez odiosa o el odio estúpido– sigue vigente.

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<![CDATA[El “Sí” y el “No” en clave española]]>2015-07-02T05:00:00+02:002015-07-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-07-02/el-si-y-el-no-en-clave-espanola_911568/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/España también está en campaña por el referéndum del domingo en Grecia. Salvo casos de flagrante malversación del vínculo entre representante y representado, el “sí” (nai) ganaría al “no” (oxi) por abrumadora mayoría entre nosotros. Solo Podemos e Izquierda Unida aplauden la insumisión del Gobierno griego, basada en la milonga del dentista y su paciente. “Convocar el referéndum nos ha hecho recibir mejores propuestas”, decía ayer el primer ministro.

Tsipras y Varoufakis saben que los jerarcas de Bruselas y del FMI no les van a hacer daño por la cuenta que les trae. O eso creen ellos. Nadie lo firmaría habiendo oído ayer a la canciller alemana, Angela Merkel, y su poderoso ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, después de una oferta griega que vino a añadir confusión al minuto y resultado de la crisis. La inesperada predisposición griega a aceptar las condiciones de la última oferta europea, con muy ligeras variantes, era el frenazo y marcha atrás del chantajista asomado al abismo.

Demasiado tarde, dijeron en Berlín, donde la convocatoria del referéndum se ve como una patada al tablero propinada de repente por uno de los jugadores. Por tanto, lo suyo es aceptar el reto y aguantarle la mirada a Tsipras en nombre de la voluntad y el sentir mayoritario de la ciudadanía. El mapa de las voluntades europeas refleja el de las españolas. Y al revés. En dieciocho de los diecinueve países que comparten la moneda única, sean conservadores o sean de izquierda, barrería igualmente el “sí”. Todos, menos Grecia.

Así que, tras una reunión fallida del Eurogrupo, las cosas volvieron al terreno elegido por Tsipras. El de los intangibles. Su medida nos la dará el resultado del ya inevitable referéndum. A saber: la Europa de los valores, la soberanía nacional, la dignidad del pueblo griego, los principios democráticos y la épica del gobernante envuelto en la bandera de la patria. En nombre de todo lo cual, sentenció ayer el jefe del Ejecutivo griego: “El 'no' es nuestro deber ante la historia”.

Tsipras habla como si enfrente tuviera un adversario sin alma. Pero los intangibles son también de amplia circulación en el seno de los distintos pueblos europeos, ni más ni menos orgullosos que el griego, ni más ni menos sensibles a los efectos de lo tangible. Lo tangible es el bolsillo de los ciudadanos y el de la comunidad políticamente organizada (el Estado). En el caso griego, prórroga del segundo rescate, tercer rescate y liquidez de emergencia. Todo ello calculado en miles de millones de euros. Como el coste contante y sonante de los sacrificios impuestos a los españoles por la mala cabeza de sus gobernantes.

Vale, aceptemos la apelación al dictamen popular, pero el de todos. Asumir el derecho del pueblo griego a expresarse en un referéndum también reforzará la posición moral de otros pueblos cuando vuelvan los números a la negociación (lo tangible) y estos ciudadanos recelen de un trato deferente o privilegiado a Grecia en detrimento de los demás ¿Y si se celebrase el referéndum a escala europea, en nombre de los mismos principios de fe en la democracia? ¿Aceptaría el resultado el señor Tsipras?

Siempre a sabiendas de que otros, como los españoles, sí han hecho sacrificios, sí han aceptado reformas a cambio de asistencia financiera y sí se han subrogado de las malas prácticas o la mala gestión de sus gobernantes. No fueron los mandatarios de los países socios de Grecia quienes inspiraron o consintieron la corrupción, el despilfarro y la mala gestión de la clase política griega.

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<![CDATA['Aquí no hay quien viva' en TVE: Oliart y Echenique, vecinos de escalera]]>2015-07-02T05:00:00+02:002015-07-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-07-02/aqui-no-hay-quien-viva-en-tve-oliart-y-echenique-vecinos-de-escalera_911519/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidente-981/Los dos últimos expresidentes de Radio Televisión Española (RTVE), Leopoldo González Echenique y Alberto Oliart, comparten muchas más cosas en común a parte de haber dirigido los designios de la tele y la radio de todos y de haber aguantado, estoicamente, las críticas de la oposición o la presión de los poderosos sindicatos de la Casa. Como ya contamos en este diario, Oliart, que fue presidente entre 2009 y 2011, no guarda, precisamente, un grato recuerdo de su relación con UGT y CCOO, entre otros.

Pero más allá de esas cuitas que conforman el pan nuestro de cada día de todo responsable de TVE, un cargo que conlleva en el sueldo el potro de tortura al que son sometidos, lo cierto es que Oliart y Echenique comparten también domicilio…. Y no a cuenta de la Corporación, precisamente... Ambos podrían protagonizar otra interesante versión televisiva de la popular serie Aquí no hay quien viva o de La que se avecina. Aunque cuesta imaginar cuál de los dos daría mejor perfil como presidente de “esta nuestra comunidad”.

Alberto Oliart, expresidente de RTVE. (EFE)

La coincidencia en los domicilios de ambos expresidentes es una de las curiosidades más llamativas que encierra el último informe del Tribunal de Cuentas sobre el último ERE de Radio Televisión Española. Y es que el extenso documento recoge las alegaciones expresadas vía correo postal por los últimos responsables de la Casa y revela sus domicilios privados.

Echenique y Oliart son vecinos de escalera en una calle muy próxima al estadio Santiago Bernabéu y en uno de los más exclusivos barrios de Madrid, El Viso. En el número 18 de una de esas calles, Echenique vive en el segundo y Oliart, en el quinto. Menuda coincidencia para quien, como Echenique, abogado del Estado de la promoción de 'La Gloriosa', llegó a la tele pública sin conocimiento alguno de la que se le avecinaba. Seguro que, cuando se cruzaban por el ascensor, no sólo hablaban del tiempo y de los sindicatos. Y es que, el pequeño Madrid del Gran Poder es un verdadero pañuelo.

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<![CDATA[La España política mira hacia Grecia]]>2015-07-01T05:00:00+02:002015-07-01T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/al-grano/2015-07-01/la-espana-politica-mira-hacia-grecia_910956/http://www.elconfidencial.com/autores/antonio-casado-21/La derivada nacional de la crisis griega pasó ayer por la respuesta del PSOE a las acusaciones de Rajoy. Se trata de un comunicado de su oficina de prensa donde, con ciertos matices, coincide con Moncloa en el apoyo al “sí” europeo de los griegos. De Bruselas reclama un esfuerzo para alcanzar un acuerdo. Y del Gobierno griego, una actitud “madura y responsable”.

Veinticuatro horas ha tardado Ferraz en recoger el guante del presidente quien, al hilo de la presunta radicalización de Pedro Sánchez, había declarado el lunes pasado: “El PSOE le ha dado el poder a Syriza-Podemos”. Como ayer comenté en esta misma esquina de EC, aquello fue un balón al pie del líder socialista. Debía rematar cuanto antes, so pena de cargar con el sambenito de estar apadrinando la conexión populista de los dos partidos de moda, el de Tsipras allí y el de Iglesias aquí.

No puede consentir el PSOE que cunda la falacia de su presunto apareamiento con la extrema izquierda. Perdería los dos partidos que ha de jugar de cara a las elecciones generales. Uno, en el centro del campo, por la Presidencia del Gobierno frente al PP. Y otro, por el control de la banda izquierda frente a Podemos, cuya aspiración es precisamente ocupar el espacio que, según sus dirigentes, han dejado vacío los socialistas.

Por eso interesa tanto a Sánchez como a Rajoy fomentar el efecto vacuna. Sin dejar de confiar en un final feliz de las negociaciones del Gobierno griego con la troika, ya después del referéndum, pondrán ante los ojos de los votantes españoles los efectos prácticos, visibles, verificables (corralito, salida de capitales, malestar social, pobreza, inestabilidad) de unas políticas predicadas en nuestro país por Podemos, que, con su defensa del “no” de los griegos a la oferta europea (ayuda financiera a cambio de reformas), se coloca en el bando contrario al de los dos aspirantes creíbles a la Moncloa (PP y PSOE).

Ahora los socialistas españoles piden públicamente a la Comisión Europea y FMI que no rompan los puentes, que sigan negociando, que le den una salida al Gobierno griego que favorezca el acuerdo entre las dos partes negociadoras. Después de criticar el momento, las formas de la convocatoria y la complicada pregunta del referéndum del domingo, el PSOE pide al Gobierno de Alexis Tsipras que asuma responsablemente la necesidad de acometer reformas modernizadoras de la Administración, el sistema fiscal y el aparato productivo.

Nada que ver con la posición oficial de Podemos, que defiende el “no” en el referéndum del domingo, habla de “chantaje” a los griegos y se pregunta si el Gobierno de Rajoy quiere hacer lo mismo con los españoles, En cambio, la argumentación del PSOE podría haber figurado en un comunicado oficial de Moncloa. No lo habríamos notado, salvo por el pasaje donde se pide al Gobierno que sea más constructivo y forme parte de la solución a la crisis griega. O por el pellizco de monja en el que se comparte el consabido “España no es Grecia”, gracias a que tenemos una economía “sólida”, aunque “más vulnerable” por el aumento de la deuda pública en 300.000 millones de euros.

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<![CDATA[El frente del rechazo es mayor en Cataluña]]>2015-07-01T05:00:00+02:002015-07-01T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-07-01/el-frente-del-rechazo-es-mayor-en-cataluna_910943/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/En un inteligente artículo el director de El Confidencial se hacía eco el lunes de la incomprensión del establishment español sobre lo que sucede en Cataluña. Citaba a un directivo empresarial que afirmaba que “el proceso soberanista ha envuelto a Cataluña en una atmósfera densa y tóxica” y que se lamentaba del dominio del independentismo en los medios de comunicación. Luego, refiriéndose al empresariado catalán, decía que “no les llega la camisa al cuello”, “protestan en silencio”, viven “una sensación de fin de etapa” y “buscan puentes que no existen”. Un buen retrato impresionista.

Pero luego, en base a la encuesta de El Periódico del pasado miércoles 24, llegaba a la conclusión de que la apuesta independentista de Mas perdía mucha fuerza (de 60 diputados en el 2010 pasó a 50 en el 2012 y se quedaría ahora en 33-35). E incluso su estatus de primera lista en las próximas elecciones es discutido por una posible coalición de la tradicional ICV de Joan Herrera con Podemos, que ya han hecho una primera prueba en las municipales de Barcelona con la victoria de Ada Colau.

Aquí está la clave de la diferencia entre lo que pasa en España y en Cataluña y que al establishment español le cuesta percibir. Es cierto –lo sintentizaba bien Nacho Cardero- que el independentismo ha perdido ímpetu. Se observa no sólo en los resultados electorales de Artur Mas sino en cuestiones más de fondo. Según la serie de encuestas de El Periódico, los que decían sentirse independentistas en octubre del 2012 (tras la primera gran manifestación del 11-S) sumaban un 51%, y ahora han descendido al 44,9%, mientras que los no independentistas han ido a más, del 47,3% al 52%. Por otra parte, los que creen que el actual procés acabará en la independencia son sólo un 20%, mientras que el 40% cree que acabará con un mayor autogobierno (una especie de tercera vía) y el otro 40% no sabe o cree que se abandonará el procés.

Lo que sucede es que mientras en España la protesta radical y el malestar profundo con el sistema se expresa sólo a través de Podemos (Ciudadanos sólo quiere reformarlo), que tiene una intención de voto del orden del 25%, el frente del rechazo al sistema en Cataluña es mayor y más diverso. Con una lectura algo sesgada de la encuesta de El Periódico podemos decir que agrupa tanto a los votantes de una posible coalición Podemos-ICV (22,4% de intención de voto según la encuesta) como al espacio independentista conformado por los que dicen que votarán a la lista de Artur Mas (también un 22,4%), o a la más radical de ERC (12,9%), o a las asamblearias CUP que combinan extrema izquierda e independentismo (8,2%).

Así el frente del rechazo al sistema en España atrae a una cuarta parte del voto mientras que el frente de disidencia radical catalán conecta con el 66% del electorado. La suma de la protesta social (22,4% de Podemos) y el 43,5% que reúnen las tres opciones independentistas (lista de Mas, ERC y las CUP).

Mientras en España el constitucionalismo es muy mayoritario (pese a los resultados municipales de Madrid, Zaragoza, Valencia y algunas capitales gallegas), el constitucionalismo podría ser hoy minoritario en Cataluña. Se quedaría en el 33% sumando, por este orden, Ciudadanos, PSC, el PP y Unió Democrática. Y además en el interior del bloque constitucionalista las diferencias son inmensas.

Es imposible sacar conclusiones de futuro porque los dos componentes del frente del rechazo catalán (el social y el independentista) pueden comportarse de forma contrapuesta y algunos partidos (ERC o todavía más las CUP) pueden bascular. Pero sí indica una gran diferencia entre lo que pasa en España y en Cataluña. Mientras en España los líderes más valorados son Albert Rivera (grupo liberal europeo) y Pedro Sánchez (grupo socialista), los tres políticos más valorados en Catalunya según la encuesta de El Periódico son, por este orden, David Fernández, el portavoz de las CUP en el parlamento catalán, la monja Teresa Forcades, que aspira a ser la Ada Colau de las elecciones catalanas del 27-S, y Oriol Junqueras. Otro dato a reflexionar es que el segundo partido –tras CiU- en las recientes elecciones de San Cugat del Vallés, el municipio importante con más renta de Cataluña, han sido las CUP.

La conclusión es que si la independencia es algo muy complicado, si es cierto que España y Cataluña son hoy políticamente muy distintas. Con todo, los partidos conectados con fuerzas españolas (Podemos, Ciutadans, PSC y PP) suman en la encuesta citada un 50,3% de intención de voto. Nada más pero nada menos.

Habrá que dejar para otro día las razones por las que la protesta radical pueda llegar a sumar las dos terceras partes de los electores catalanes y sólo la cuarta parte de los españoles. Pero la conclusión parece clara. Mientras que la protesta social provocada por la crisis tiene dimensiones similares (algo superior en Cataluña si sumamos Podemos-ICV y las CUP que llegarían al 30%), en Catalunya el nacionalismo y el catalanismo han pasado de ser una fuerza mayoritariamente constitucionalista –recordemos el papel de Miquel Roca en la Constitución, el apoyo de Pujol a Felipe González y a Aznar, y el de Artur Mas y Durán Lleida a las medidas de rigor de Zapatero en la situación extrema de marzo del 2010- a una suma de partidos movilizados que han llegado a la conclusión de que el futuro pasa por la independencia.

La deriva del independentismo puede estar equivocada (seguro que lo está cuando asegura que una Cataluña independiente sería miembro de la UE sin ningún problema) pero es evidente que hay problemas de fondo. El primero es que el encaje de Cataluña en España no es una asignatura fácil y que hoy parece –curiosamente- más difícil y complicado que el de Euskadi. El segundo es que el PP y el PSOE se han equivocado. El PP al cuestionar –no sólo jurídicamente sino apelando también a movilizaciones anticatalanistas- un Estatut que había sido no sólo tramitado siguiendo los trámites constitucionales sino votado en referéndum. Máxime cuando la interpretación de ese Estatut iba a estar siempre en manos de un Tribunal Constitucional que era difícil que derivase hacia una contemplación generosa del controvertido texto. Pero también falló el PSOE al no saber dirigir el proceso estatutario con mano suficientemente firme.

No obstante, quizás el error principal se ha cometido estos últimos cuatro años cuando Rajoy no ha sabido aprovechar su mayoría absoluta para buscar algún tipo de arreglo o como mínimo bajar la tensión. El exministro Wert dijo en el 2012 algo que en Cataluña sentó como una patada, que había que españolizar a los niños catalanes (en mi colegio hablaban de catequizar a los negritos). Sólo ha sido sustituido, tres años después, cuando por razones sentimentales ha decidido trasladar su domicilio a París. ¡Cuánta ceguera!

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<![CDATA[La mujer del 'capo' de la Púnica no tiene 300 euros para pagar a Hacienda]]>2015-07-01T05:00:00+02:002015-07-01T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/el-confidente/2015-07-01/la-mujer-del-capo-de-la-punica-no-tiene-300-euros-para-pagar-a-hacienda_910912/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidente-981/Se llama Adela Cubas, es la esposa de David Marjaliza, el 'capo' de la Púnica, el amigo íntimo del exdirigente madrileño Francisco Granados, y gracias al cual amasó una ingente fortuna. Ella era titular de la cuenta del BNP Paribas en la que su marido movió más de cuatro millones de euros pero ahora no tiene 300 euros para pagar lo que Hacienda le reclama por su Declaración del ejercicio 2014.

En un escrito presentado ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, solicita que le desbloquee una de sus cuentas para poder hacer frente al pago que le reclama el fisco, un total de 347 euros, porque de lo contrario no podrá hacer frente al ingreso que tiene pendiente tras realizar la Declaración de la Renta.

Cubas, que está imputada junto a su marido, aquel que se vendía como un exitoso empresario de la construcción, por su implicación en la trama Púnica, tiene chalés a su nombre, dinero en paraísos fiscales, ha vivido durante años con un alto tren de vida, y ahora no puede pagar una cantidad que en otra época sería para ella una miseria.

Por otro lado, se ha salvado de las garras del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, porque teniendo en cuenta las cantidades de dinero que manejaban con una maraña de sociedades dedicadas a comprar y vender terrenos, y con una operación judicial entre medias que saltó en octubre de 2014 y que ha llevado a su marido entre rejas, 300 euros es una cantidad bastante asumible a pagar.

Su petición recuerda a las hechas en reiteradas ocasiones por la mujer del extesorero del PP Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias, que solicitó por activa y por pasiva al juez Pablo Ruz que le desbloqueara sus cuentas para poder ir a visitar a su marido a prisión, para llenar la nevera y para pagar los recibos de su casa. Ahora, toca esperar qué le responde el juez Velasco...

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<![CDATA[Líneas rojas]]>2015-06-26T05:00:00+02:002015-06-26T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-06-26/lineas-rojas_903612/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Alexis está trabajando mucho. Ya no me acuerdo, pero me parece que no vino a mis clases del Máster en el IESE, donde yo daba una asignatura que se llamaba "Entorno político, social y económico". Pretendía que los alumnos se dieran cuenta de que no bastaba con mirar hacia el suelo, por si había agujeros. Que era muy conveniente -necesario, les decía- mirar alrededor, para ver las cosas que pasaban, porque, normalmente, esas cosas nos podían afectar.Alexis no vino. Quizá no estaba matriculado, quizá pensó que no entendería el castellano, aunque había muchos profesores que se lo podrían haber explicado en inglés. Hasta yo me hubiera atrevido, como hice con un alumno coreano en el Programa Doctoral, al que di una clase en castellano, dándome cuenta inmediatamente de que el pobre no cogía ni una. Como había otros que sí cogían, acabé la clase, me lo llevé a comer y se la repetí en inglés. Juraría que me entendió y que me lo agradeció. Luego le invité a San Quirico, vino con su mujer y nos lo pasamos muy bien escuchando canciones coreanas, aunque no eran precisamente la alegría de la huerta.Alexis ganó las elecciones. Y se puso a actuar como si el entorno no existiera. Pero el entorno es tozudo. Se revistió de troika -perdón, de instituciones- y le recordó los compromisos que tenía Grecia. No los gobiernos anteriores. GRECIA.

Porque si cada gobierno dice que no cumple lo que firmó el gobierno anterior, lo mejor será olvidarnos de la democracia y establecer una dictadura perpetua, con un dictador perpetuo, al que se le pueda recordar que usted, usted mismo, firmó esto y lo que se firma va a Misa.Alexis es un saltimbanqui en el mejor de los sentidos: "persona que realiza saltos y ejercicios acrobáticos, generalmente en espectáculos al aire libre". Este los ha hecho en los despachos en los que ha entrado, pero como nos lo cuentan en seguida, como si los hubiera hecho al aire libre.¡Qué bueno es que exista el entorno! Ya en 1992, cuando el Barça perdió en Praga con el Sparta, Cruyff dijo que la culpa era del entorno. Bastantes no le entendieron, fundamentalmente porque habla castellano muy mal, aunque su mujer una vez dijo que tampoco se le entendía cuando hablaba holandés.Es bueno que haya entorno, porque así se puede echar la culpa a los demás si algo no te sale bien. Esto lo inventó Franco, cuando achacaba todos los males a la conspiración judeo-masónica. Muerto Franco, la culpa de todo era de Franco y, cuarenta años más tarde, todavía hay algunos que hablan mal del Caudillo, pero los que discurren con la cabeza prefieren decir que la culpa fue de Suárez, Calvo Sotelo, Felipe González, etc. Y del Rey, por supuesto.Alexis ha añadido otro culpable: Europa. La ha descubierto ahora, por no haber venido a mis clases. Se ha puesto a negociar con Europa y ha pensado que estaba en el mercado de su pueblo. Ahora te engaño, luego te engaño, después te engaño. Digo en Bruselas blanco con sonrisa y luego en Atenas, negro, sin sonrisa. Ahora intento saltarme a los ministros de Economía y Finanzas, los que forman el Eurogrupo, donde Mariano quiere colocar a Luis, y monto una reunión con los jefes de gobierno sin darme cuenta de que los que saben son los ministros y es malo que se enfaden conmigo. Saltimbanqui puro.Luego marco unas líneas rojas. ¡De aquí no paso! Después me las salto. Pero antes, amenazo con un referéndum para pedir permiso para saltármelas. Más tarde, amenazo con nuevas elecciones, sobre todo cuando la plaza Sintagma empieza a llenarse de gente que me pregunta a qué jugamos.Y, mientras tanto, Ángela cambiándose de chaqueta, no porque se pase de un partido a otro, sino para demostrar que su guardarropa es amplio, aunque, entre nosotros, no es el paradigma del buen gusto y la elegancia. Cambiándose de chaqueta mientras piensa: "¡a ver si este chico se entera!" Y, por si Ángela se descuida, Wolfgang Schäuble con su sonrisa acogedora, diciendo: "tengamos seriedad".

Alexis ha querido hacer otra maniobra: ignorar a la señora Lagarde, a quien debe considerar americana, porque vive en Washington. ¡Menuda señora! ¡Como para ignorarle! En pañuelos para el cuello ha gastado mucho más dinero que Varoufakis en la bufanda Burberrys, de la que, además, le han dicho que es muy cara.El entorno. Social, económico, político. Todo ello se llama Europa. Hay otros entornos que le tientan a Alexis: Rusia, China...Pero me parece que son inseguros. Leo que Grecia tiene tres opciones: seguir en la UE, venderse a China o cambiar las bases americanas por bases rusas. Al ver estas opciones, pienso lo de siempre: que es mejor malo conocido que bueno por conocer. Sobre todo, si al malo conocido le debes 317.000 millones de euros.Europa, la Europa que quisimos hace tantos años, está ahí, con sus líos, con sus idas y venidas, pero mandando cada día más. Y el que piense, como Alexis, que todo se reduce a la tele, a los mítines, a hacer gracietas y a soltar algún insulto que otro, es que no vino a mis clases.En mis clases, nunca pasé lista, porque me parecía que, si estábamos formando directivos, no podíamos tratarles como a niños pequeños. Pero, al ver que Alexis está descubriendo el entorno a bofetadas, pienso que quizá debería haber sido más estricto.

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<![CDATA["El problema del independentismo son los independentistas"]]>2015-06-24T05:00:00+02:002015-06-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-06-24/el-problema-del-independentismo-son-independentistas_899874/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El lunes por la noche Artur Mas fue a TV3 –alguien me hace broma diciendo que para Mas TV3 cumple la misma función que el Hola para Isabel Presley- a explicar en una entrevista plúmbea la hoja de ruta para las elecciones “plebiscitarias” del 27 de septiembre. Y ayer martes Jordi Basté, el director del programa matinal de Rac 1, el de más audiencia en Catalunya, abrió su escuchado comentario de las ocho de la mañana asegurando que el problema más grave del independentismo eran los independentistas.

Me sorprendió porque Basté exhibe sus simpatías soberanistas, y la confesión de que el problema más grave no es el Estado español sino las luchas intestinas del movimiento indica que en Catalunya está habiendo una mutación. No es que el independentismo esté algo a la baja -que también- sino que apuntar hacia un horizonte que cada vez se perfila como muy difícil en el corto plazo (y como decía Keynes a largo plazo todos muertos) provoca cada día más disensiones internas. Y Mas fue ayer a TV3 para insuflar confianza a las tropas y sólo consiguió transmitir que el llamado “proces” –que debía hacer una marcha patriótica triunfal- se enfrenta a problemas muy graves.

El primero es que como comenté en las dos Confidencias Catalanas anteriores, la coalición CiU –que en el poder o la oposición (27 años en poder) ha dominado la política catalana desde 1980- ha pasado a mejor vida. CiU era la expresión política de un catalanismo de amplio espectro (más o menos subido de tono, más conservador o más progresista) que recogía el voto de casi toda la clase media catalana en las elecciones autonómicas. El sustrato era un catalanismo firme en el fondo pero suave y centrista en las formas. Pretender, como hacen ahora Mas y los principales dirigentes de CDC, que la ruptura con Unió les va a dar más fuerza y más atractivo electoral quizás sea cierto pero parece una frivolidad. De momento es una incógnita.

Será la primera vez desde 1980 que CDC va con la bandera independentista y sin Unió a unas elecciones. Y será también la primera vez que Unió plante cara a CDC expresando que prefiere la bandera catalana (la del Estatut) a la estelada independentista. Puede que la mayoría del electorado convergente haya derivado hacia el independentismo –como proclama el “agit-prop” presidencial, pero habrá algún porcentaje (menor o mayor) de electores de CiU que prefieran la fórmula moderada de Unió, encabezada por dos democristianos como Duran Lleida y Ramón Espadaler, el secretario general que ha demostrado profesionalidad, firmeza y espíritu conciliador en la complicada ruptura. ¿Será la ruptura de CiU la primera que tiene efectos positivos para los políticos que la han provocado al radicalizar el discurso?Quizás, pero choca que el político que dijo que iba a construir “La Casa Gran del Catalanisme” (la casa grande del catalanismo) vaya a ir a las próximas elecciones tras un divorcio sonado con Unió. En principio no es un factor que inspire confianza.

La segunda piedra en la marcha del “proces” es que pese a su gran gesticulación mediática y muchos esfuerzos, Artur Mas no es reconocido como el líder indiscutible del independentismo, y él se sigue negando a aceptar la realidad y desentierra lo de la lista única. Ya tras el 9-N –y extrañamente sin negociación con ERC- lanzó la idea de una lista única independentista para las elecciones plebiscitarias, que comportaría además la suspensión parcial por dos años del funcionamiento normal de los partidos que la secundaran. Mas creía que sus méritos del 9-N y la presión de los dirigentes de las organizaciones independentistas (que las hubo) obligarían a ERC a aceptar su “decreto de unificación”. Pero Junqueras plantó cara y dos meses más tarde –en enero- Mas tuvo que firmar un pacto para que las fuerzas soberanistas fueran con un programa común (la independencia casi inmediata) pero con listas separadas a las elecciones plebiscitarias que se comprometía a convocar el 27-S.

Ahora, seis meses después, Mas vuelve a lanzar la idea de la lista conjunta independentista pero no se la plantea ya a ERC (que sabe que le diría que no) sino que insta a las organizaciones independentistas no partidarias y transversales (la ANC y Òmnium) a que convenzan a los otros partidos de la idea y de que, en todo caso, –si no lo logran- vayan en una lista conjunta con políticos de CDC que no califica ya de “lista del presidente”, como sus propagandistas habían indicado, sino de “llista amb el president” (lista con el presidente). Se trata de una distinción teológica y –coquetería máxima- dice estar dispuesto a no encabezarla si las asociaciones de la sociedad civil creen que su persona es un obstáculo.

¿Qué pretende Mas con esta “cabriola”, como la ha definido Antonio Fernández en El Confidencial? Seguramente sabe que es un “caracoleo táctico” que sólo puede lograr que las organizaciones citadas den libertad a sus afiliados para que, a título individual, vayan en una lista independentista. De esta forma Artur Mas podría lograr que Carme Forcadell, antigua presidenta de la ANC, y quizás Muriel Casals (que tendría que dimitir de la presidencia de Òmnium) se incorporaran a su lista. Pero al coste de tensionar unas asociaciones transversales muy activas. Aunque también puede pretender remachar que es ERC la que rechaza unidad independentista. En las encuestas, CiU (no dispongo de sondeos con CDC sola) tiene una ligera ventaja sobre ERC y es posible que Mas, preocupado por los 33-35 diputados vaticinados (ahora tiene 50 y en el 2010 sacó 62) crea que el canto unitarista –y la negativa de Junqueras- le beneficie.

En todo caso, que el president de la Generalitat electo y el líder del partido tradicionalmente mayoritario ceda la iniciativa política –en el dudoso caso de que sea sincero- a unas organizaciones de masas muy activas y muy nacionalistas pero no electas, es algo extraño –casi una anomalía- en una democracia. ¿Se ha contagiado Artur Mas del asamblearismo que tanto critica de Podemos y de Ada Colau?

El tercer problema del “proces” es la aparición con fuerza de dos actores relativamente nuevos en la política catalana. El primero es Ciutadans, al que algunas encuestas dan un gran ascenso y que podría convertirse en el segundo partido en votos (quizás no en escaños) en las próximas elecciones, y que ha adquirido mas empuje tras el salto a la política española en las recientes elecciones municipales. No obstante, este factor es una incógnita porque la sustitución como candidato de Albert Rivera por Inés Arrimadas le puede restar notoriedad y algo de fuerza. Pero tener como competencia fuerte en el campo moderado y del centro-derecha a Duran Lleida y Albert Rivera (aunque sea indirectamente)y no sólo al PP es un fenómeno nuevo al que hasta ahora CDC no se había enfrentado.

Al mismo tiempo, la irrupción del conglomerado Podemos también preocupa a Artur Mas. En Barcelona, en una coalición amplia con la ICV de Joan Herrera y otras fuerzas, Ada Colau ha batido al convergente moderado Xavier Trias, que estaba seguro de su victoria. Y Joan Herrera y Dolors Camats (los líderes de ICV) trabajan a fondo la formación de una coalición similar para las elecciones catalanas que podría restar votos (como en Barcelona) tanto al PSC como a CDC. La incógnita es la actitud de Pablo Iglesias.

El último problema es que CDC parece cada vez más aislada y en progresiva pérdida de fuerza. Ha sido derrotada en Barcelona, ha roto con Unió, y Artur Mas admitió el lunes que puede tener que depender de las CUP para tener una mayoría independentista tras el 27-S. Aznar dijo que antes se rompería Catalunya que España y, aunque el expresidente no acostumbra a acertar, CiU ya ha pasado a mejor vida. Y Rajoy –que sobre Catalunya tampoco es un lince- preguntó ayer a Mas si consideraba malos catalanes a los de Unió y fieles aliados a los de las CUP. El problema para Mas es que la misma pregunta se la pueden hacer muchos electores conservadores o moderados de la antigua CiU.

Sí, Jordi Basté tiene razón. El gran problema no ya del independentismo sino de Catalunya es la gran fragmentación política que puede dar lugar a un parlamento ingobernable tras el 27-S. Y frente a este horizonte, Artur Mas parece estar prisionero en el bucle melancólico de la ensoñación independentista que predica que haría de Catalunya un país con las virtudes y la riqueza de Dinamarca, Holanda, Austria, Finlandia y Suecia juntas. Pero el Estado español no debería sonreír con suficiencia. Esta ensoñación tiene vida porque desde España –al contrario que durante la transición- se han ninguneado las reivindicaciones de mejor trato fiscal, respeto a la cultura catalana y mayor autogobierno.

La prueba es que aunque Artur Mas ha perdido gas su entrevista de ayer en TV3 tuvo 680.000 seguidores y un share del 22%, cuando la media de la cadena en el último mes es del 13%. Artur Mas quizás está en el bucle melancólico pero, respecto a Catalunya, Mariano Rajoy (a los resultados de las municipales me remito) parece estar en otro sistema solar. 

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<![CDATA[Estoy preocupado]]>2015-06-19T05:00:00+02:002015-06-19T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/desde-san-quirico/2015-06-19/estoy-preocupado_892113/http://www.elconfidencial.com/autores/leopoldo-abadia-79/Tengo un amigo que vive en Estocolmo desde hace años. Cada cierto tiempo, nos mandamos correos y nos ponemos al día. Hace poco, le felicité por su cumpleaños. Me contesta agradeciéndomelo y pone una postdata: "¡La que estáis liando por ahí!".

Me pasa muchas veces. Que no me entero. Que pasan cosas y me resbalan. Luego, alguien me dice que son importantes y pienso: "Leopoldo, todo el mundo hablando de eso y tú, como siempre, en la luna".

Esto me preocupa. Me preocupa no estar preocupado ahora, porque, por lo que voy oyendo, tendría que estarlo.

Es verdad que las elecciones municipales han producido un vuelco. Supongo que vuelco de fondo, que hace que los políticos hagan gestos, guiños les llaman ahora, de forma, con un cierto grado de infantilismo tontín, que me da un poquico de risa.

Adayendo a parar unos desahucios que ya estaban paralizados; volviendo a trabajar en metro mientras entran unos señores con bicicletas y ella tuitea; Manuela, saludando a los que van haciendo footing por la calle...

Demagogia pequeñita que no durará mucho. En cuanto a Ada le cueste dos horas y media llegar de casa al Ayuntamiento porque al verla tan cercana –otra palabra de moda– le paren por la calle mujeres, hombres y niños para contarle sus problemas, decidirá que, si va en coche, podrá trabajar más. Empezará cogiendo un taxi, pagará, pedirá el recibo para presentarlo al cobro como gasto autorizado y, después de unos cuantos viajes, acabará pidiendo el coche oficial, resolviendo el problema laboral del chófer del alcalde, que con tantos gestos/guiños está viendo peligrar su puesto de trabajo.

Después de unos días y de hacer las limpiezas que haya que hacer en los recién nombrados, porque con las prisas no han mirado bien todos los currículums y se les han colado algunos/as absolutamente impresentables, se pondrán a trabajar de verdad. (Nota: ya sé que el plural de curriculum es curricula, pero me suena mejor currículums.)

Para empezar, me gustaría mucho que nos dijeran cuánto dinero se han encontrado en la caja del Ayuntamiento y en las de las entidades más o menos municipales. Me da miedo que, llevados de los gestos/guiños, decidan gastárselo inmediatamente, mirando a las urnas, cosa que los políticos aprenden en seguida, pensando que, en cuanto se acaben los euros, se echa la culpa a Madrid y ya está. (Los de Madrid también echan la culpa a Madrid, departamento Administración Central y todo resuelto.)

Ser alcalde en Madrid, Barcelona, Zaragoza o Valencia no debe ser fácil y me parece que no todo el mundo está preparado, aunque a muchos les siga gustando la frase "a mí me hizo máster la vida". Por eso, Ada, Manuela, y otros nombres de la geografía española, por favor, si hay algunos/as concejales/as un poco/bastante ceporros/as, haced que estudien un poquico para que, por lo menos, no se carguen cosas que ya funcionen, que definan bien las prioridades y que administren bien los euros que pasen por sus manos. No digo que sean decentes, porque como su bandera ha sido la de la limpieza, que ahora se llama regeneración democrática, doy por supuesto que ellos ya están regenerados democráticamente y que no meterán la mano en la caja por mucha necesidad que tengan y muchas oportunidades que se les presenten.

Mi amigo de Estocolmo está preocupado. Me encuentro con gente preocupada. Encuentro que la preocupación es "transversal". (Cada vez hablo más raro.) O sea, preocupados los lectores de La Razón y preocupados los lectores de eldiario.es. Preocupados solteros y casados. Gente con pinta bien y gente con pinta peor, con pantalones vaqueros rotos y muy caros, por cierto.

Y yo, tan contento, esperando que se tranquilicen relativamente las aguas. Relativamente, porque seguimos en campaña electoral, los partidos se están refundando, o riñendo entre sí o riñendo dentro de sí, o desapareciendo, o apareciendo o fusionándose o desfusionándose.

Tan contento, en pleno desbarajuste griego. Estos chicos griegos deben pensar que, a fuerza de decir blanco aquí negro allá, a fuerza de hacer viajes y viajes sin llevar propuestas, a base de amenazar con referéndums (no sé si es el plural correcto), a fuerza de decir cuidado que me voy, van a modificar las reglas de un club en el que entraron mintiendo, aunque –todo hay que decirlo– Goldman Sachs colaboró activamente en la mentira, cambiando la moneda en la que estaba nominada la deuda.

A mí no me importaría nada que Grecia se fuera de la Unión Europea, dejando un agujero de unos 317.000 millones de euros en Europa, de los que 26.000 los dejaría en España. No me importaría nada y casi lo estoy deseando, porque si alguien molesta en un club, se le echa y ya está, aunque deje muchas cuotas mensuales pendientes de pago.

Este argumento no me sirve para Cataluña, porque es un trozo de mi patria. Grecia no lo es. Si se va, continuará estando donde está, podré ir en avión a Atenas, pagaré en dracmas y veré la Acrópolis, que no la he visto nunca y me apetece. Pero, en el caso de Cataluña, me repugna que se lleven un pedazo de mi casa, que es mía, lo mismo que son mías las Hoces de Cabriel, por las que he pasado esta tarde, viniendo de Madrid a Valencia.

Es posible que en España algunos tengan obstáculos. No los ricos, que siempre tienen la culpa de todo lo pasado (cuando eran pobres), lo presente (cuando son ricos) y lo futuro (cuando no se sabe lo que serán). Hablo de la gente normal, la que se levanta por la mañana, trabaja muchas horas y se acuesta cansada. 

Nota: Conozco muchos ricos que cumplen con las condiciones que he puesto para la gente normal. Ya sé que está mal visto decir que hay ricos honrados, trabajadores, que se juegan su dinero y gracias a eso muchos se ganan la vida. Pero como los conozco, lo digo. Y al que le parezca mal o se gane la vida insultándolos, que no aplauda. Porque lo de la lucha de clases es muy viejo y aún existe gente que habla de eso como si fuera la gran novedad, sembrando de paso odio, porque no saben sembrar otra cosa.

Pienso que esas personas que me encuentro y que están preocupadas y que me hablan de la que estamos liando no tienen miedo de los cambios políticos, porque si tuvieran miedo llamábamos al general Franco o similares, que algún similar habrá y le decíamos que arreglara las cosas, con lo que nos garantizábamos 40 años de paz.

Esa película ya la hemos visto y hace 37 años decidimos ver otra. Y no nos ha ido nada mal, por cierto.

Escribo todo esto y no sé si es que estoy empezando a preocuparme y a olvidar que el optimismo exige lucha para vencer los obstáculos. Si no, miren a la pobre Susana Díaz, que ha conseguido ser presidenta a la cuarta, esperando un crío, que debe estar asustado al ver los líos en los que se mete su madre. Eso es optimismo, luchar.

Es posible que algunas empresas sufran ataques ideológicos, porque oigo cosas que me hacen pensar que algunos chicos juguetones de la política no se han enterado de que, o las empresas funcionan bien, con libertad, o no disminuiremos ni en una persona las 5.444.600 que, según la EPA de 31 de marzo, estaban sin empleo.

Cuando oigo que un Gobierno es business friendly, me parece una redundancia tonta. Porque, o eres business friendly o eres business no friendly, con lo cual llevas España a la ruina, con los aplausos de los que se han quedado sin empleo gracias a la estupidez de tus políticas.

Europa está ahí. Mejor dicho, está aquí, porque Cuenca es Europa, San Quirico es Europa y La Puebla de Alfindén es Europa. Y yo, en Europa, me siento protegido de todos los que quieren pueblerinizar, dividir, meter odio, romper.

En 1962 pedimos la adhesión al Mercado Común. Cuando la pedimos, ya sabíamos que no nos la iban a conceder, porque teníamos un régimen político que no casaba con lo que era Europa. Pero, por decirlo de algún modo, "ya estábamos en la cola". Luego pasaron muchas cosas, porque 53 años dan para mucho, y aquí estamos, europeos. Y a defender Europa. Y si alguno quiere irse del club, que se vaya, ya lo he dicho. Pronto, porque aquí no le necesitamos. Él sí nos necesita, pero allá él. Ya es mayorcito.

A por las generales. Mariano hará reformas. Ya sé que no se puede decir, pero creo que lo ha hecho muy bien. Le ha fallado la corrupción, fundamental. Le ha fallado el tono. Tal como están las cosas, cuanto menos chulitos haya, mejor. No le ha fallado la obediencia a Ángela, cosa que tampoco le fallará al siguiente, ni al siguiente, ni al otro. Y el que diga que no obedecerá miente. Por si acaso no lo he dicho suficientemente alto y suficientemente claro, MIENTE.

Me preguntaron el otro día por qué me gusta la monarquía. Parece que ahora algunos han descubierto las virtudes (¡!¿?) de la II República y quieren reproducirlas.

Desde un punto de vista práctico, ¿os imagináis una elección presidencial este año? ¿OTRA? ¿Os imagináis que gana xx, cuyas ideas políticas no coinciden con las de yy, que asociado con zz y con vv ha conseguido formar gobierno?

Desde un punto de vista patriótico, que cada vez me gusta más, prefiero acordarme del Rey cuando hable de mi Patria, y no tenerme que acordar de todos los chanchullos, pactos y componendas que ha tenido que hacer un señor para conseguir el nombramiento de presidente de la República y después empezar a cohabitar con el jefe de gobierno elegido con otros chanchullos, pactos y componendas.

No consigo estar preocupado. Lo que sucede me parece normal. Porque lo normal es que en la vida haya tramos cómodos pocos e incómodos bastantes–, y que haya que luchar cuando se va cuesta arriba y, cuando se ha llegado, no pensar que ahora empieza nuestra época dorada. Normalidad, por tanto. Que a veces se nos olvida que jugamos a la democracia y que hicimos una constitución muy mala, según nos dicen ahora, y una transición horrorosa, según nos dicen ahora. Pero que han ido muy muy bien. 

No consigo estar preocupado. Cuando oigo esas cosas, suelo fijarme en quién las dice y, si las dice algún pájaro o pájara a los que no conozco, me meto en internet y me entero de sus fechorías. Y pienso que si yo fuera ella o fuera él, también gritaría contra la sociedad, contra cada uno de los que componen esa sociedad, excepto los que tienen un currículum como el mío. Gritaría contra la Iglesia católica, contra los Testigos de Jehová y la Iglesia Adventista del 7° día. A los musulmanes los dejaría en paz, porque son muy suyos.

Para colmo, me tranquiliza oír al Papa. Me tranquiliza más todavía cuando le veo actuar. No he leído todavía su última encíclica. Mañana la descargo y la leo el fin de semana.

Cuando uno es mayor se ríe al ver mozos que descubren la pólvora y que piensan que, antes de ellos, nada. Que, gracias a Dios, llegaron ellos. Y empezaron a tener ideas que nadie había tenido antes. Creo que esto se llama "adanismo", que el DRAE define como "hábito de comenzar una actividad cualquiera como si nadie la hubiera ejercitado anteriormente". 

Desgraciadamente, en la misma página de internet en la que he encontrado esta definición, se hace referencia a un artículo que apareció en El País semanal, el 1 de marzo de este año, que no sé quién lo escribió y que no he leído. Me he quedado en el título: "Un país adanista e idiota".

Me estoy empezando a preocupar.

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<![CDATA[CiU es ya cadáver]]>2015-06-17T05:00:00+02:002015-06-17T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/confidencias-catalanas/2015-06-17/ciu-es-ya-cadaver_888780/http://www.elconfidencial.com/autores/joan-tapia-158/El pasado miércoles escribí que “la exitosa (durante muchos años) CiU puede morir el domingo”. Aún no ha fallecido, pero el ataúd ya está comprometido.

Un dicho castellano –que la larga vida de CiU avala– dice que lo bueno es tener “una mala salud de hierro”. Ese es el caso del largo matrimonio de CiU que empezó en 1980 –cuando Jordi Pujol ganó las primeras elecciones catalanas– y en el que ha habido diversos juegos extraconyugales (Pujol y Duran llegaron a aliarse contra el peso “excesivo” de Miquel Roca) pero en el que nunca se ha abandonado el domicilio conyugal.

Pero salvo milagro –que estando la democracia cristiana por medio tampoco se debe excluir– la ruptura es inevitable. Duran Lleida ya se alarmaba hace más de un año de que la radicalización del “procés” podía llevar a que Catalunya no fuera independiente pero que sí se rompieran los partidos catalanistas clásicos: el PSC, ICV, CiU, Unió y al final una CDC disminuida. Es más o menos lo que está pasando junto a la irrupción en la política catalana de Podemos y el notable ascenso de Ciutadans.

El desencuentro entre CDC y Unió viene de lejos, pero el primer enfrentamiento radical fue el pacto de CiU con ERC, cuando tras las elecciones adelantadas del 2012 Artur Mas, que pedía “una mayoría excepcional”, perdió 12 diputados, se quedó a 18 de la ansiada mayoría absoluta y firmó con ERC el compromiso de un referéndum sobre la independencia en el 2014 (el año del tricentenario). Entonces Unió, que había ido a las elecciones asumiendo la bandera del derecho a decidir, ya torció el gesto pero…

El punto de no retorno llegó cuando CDC (sin previo pacto con Unió) firmó el pasado marzo con ERC, la ANC y Òmnium una hoja de ruta hacia la independencia que comportaba elecciones anticipadas el 27-S, la redacción inmediata de la Constitución de la nueva República catalana y la independencia (incluso con una declaración unilateral) en un plazo máximo de 18 meses. Se trataba de insuflar ánimos al movimiento independentista, bastante alicaído desde el choque Mas-Junqueras tras el 9-N, pero cuando Artur Mas autorizó aquel salto hacia delante de sus segundos –Francesc Homs en el Palau y Josep Rull en el partido– sabía que estaba ultrapasando la línea roja de Unió: todo por el derecho a decidir (aunque no entusiasmó el ritmo y la música del 9-N) pero no a fijar como “sine qua non” la independencia que en el contexto europeo actual (Grecia, Ucrania, dificultades de gobernación de una UE de 28 Estados) se cree imposible o de muy altos costes.

A Artur Mas no le interesó la ruptura porque debía esperar que Duran Lleida (con fuertes presiones familiares para abandonar la política) no se opondría frontalmente y que Unió acabaría pasando por el aro. Es el Palau de la Generalitat el que tiene el presupuesto, TV3, las relaciones con la prensa privada y es el president el que firma los nombramientos. Ya dijo Alfonso Guerra (siempre admirado en CDC por su concepción “disciplinada” del partido): “Quien se mueve no sale en la foto”. Y muchos políticos catalanes han interiorizado el mensaje guerrista.

Pero la dirección de Unió decidió que –pasadas las municipales– debía hacer un último intento para convencer a Artur Mas de que las elecciones el 27-S con un programa independentista subido no eran la mejor opción (esperar que de las españolas saliera un gobierno sin mayoría absoluta era más prudente) y podían ser incluso un suicidio político ya que las encuestas dan a la federación CiU sólo 30 o 35 diputados (ahora tienen 50), no garantizan que CiU y ERC repitan la ajustada mayoría absoluta actual y dejarían la estabilidad gubernamental en manos de las CUP (que consideran reformista a Ada Colau, a la que soló le han prestado uno de sus tres concejales para ser elegida).

El instrumento elegido fue el referéndum del pasado domingo, cuyo mensaje era que Unió se comprometía a seguir el “procés” hacia la soberanía plena pero con algunas condiciones: “diálogo perseverante” con Madrid (sabiendo que había que “perseverar” mucho), respeto al Estado de derecho, nada de declaración unilateral de independencia y (consecuencia de lo anterior) abstención de toda iniciativa que pudiera dejar a Catalunya fuera de la Unión Europea.

Y la dirección de Unió logró ganar el referéndum con muy poco más del 50% y con 3 o 4 puntos de ventaja sobre el sector independentista. Es una victoria muy ajustada, pero el 50% es más que el 47% y además lo ha logrado pese al “agit-prop” independentista dirigido desde la Generalitat y con gran influencia en la prensa, la radio y la televisión pública catalana. Fue ese agit-prop el que destrozó a Pere Navarro, que saltó de la alcaldía de Terrassa a la primera secretaria del PSC sin “oficio” parlamentario, pero que ahora no ha podido ni con Duran Lleida, un democristiano con horas de vuelo y conexiones en el centro-derecha europeo, ni con los tres consellers de Unió en el gobierno Mas: la vicepresidenta Joana Ortega, querellada junto a Artur Mas por su papel el 9-N; Ramón Espadaler, responsable de Interior que se ha enfrentado a Jorge Fernández Díaz por las competencias de los “Mossos” y que es también el secretario general del partido, y Josep Maria Pelegrí, el político de Lleida responsable de Agricultura en el Ejecutivo catalán. Y lo que se ha visto desde que Espadaler relevó a Duran en la secretaría general de la federación CiU es que el delfín de Unió es un político serio, conciliador pero firme que ha sido al mismo tiempo un eficaz conseller y el maquinista de un partido aliado pero no sumiso.

El cisma fue ya inevitable cuando el lunes el aparato de CDC (el coordinador Josep Rull) contestó referéndum del domingo con total prepotencia: Unió tenía tres días para decidir si se sumaba a una candidatura que no iba a discutir ni un segundo la hoja de ruta independentista pactada con ERC y la ANC. Unió tenía que seguir supeditada a la política decidida por Artur Mas y Francesc Homs (que está generando ya una protesta sorda en la propia CDC).

En esta tesitura a Unió sólo le queda (lo dirá hoy su comité de gobierno pero ya lo vino a anunciar ayer Jordi Font, su normalmente silencioso vicesecretario general) reafirmar que no se va a mover de las condiciones aprobadas en el referéndum y prepararse a toda velocidad (en pocas horas) para dos decisiones que alterarán la política catalana. La primera, la salida de los tres consellers de Unió del gobierno Mas. La segunda, el lanzamiento de una lista propia para las elecciones del 27-S con ambición de recoger el máximo de los votos centristas y de la CiU tradicional que siempre ha exigido más autogobierno para Cataluña, pero que sienten vértigo ante un conflicto prolongado con el Estado porque temen consecuencias negativas para la economía catalana.

Romper con el socio de 35 años no es un camino de rosas. Claro que Unió con 16 diputados en el parlamento catalán (diez en la línea de la dirección) tampoco debe ser minusvalorada porque dispone de políticos rodados, infraestructura, relaciones y tendrá derecho a una parte proporcional de los espacios gratuitos de radio y televisión de CiU en la campaña electoral.

El futuro no está escrito. Pero Unió y CDC se van a disputar por primera vez el espacio electoral del catalanismo conservador y centrista. Unió parte con desventaja respecto a CDC porque hace muchos años que no navega por cuenta propia. Y debe decidir el cabeza de lista. Duran Lleida querría pasar a la reserva y dejar que Ramon Espadaler i Joana Ortega encabecen la candidatura. Pero el asunto no está decidido porque la presión a Duran para que no pase a segundo plano en un momento trascendental del partido democristiano –cuando ha decidido emanciparse de CDC y plantar cara al independentismo– será muy fuerte.

Ayer noche en esferas cercanas se barajaba una lista encabezada por Espadaler, con Joana Ortega de número dos y Duran Lleida de tres. Apoyando a fondo pero sin poder ser acusado de personalismo.

Frente a Unió, CDC hará una llista del president, una mezcla de políticos convergentes y personalidades independentistas que opten por Artur Mas frente a Oriol Junqueras. En el aparato de CDC creen que esta lista “de país” –en la que podrían figurar personas ligadas a la ANC y a Òmnium Cultural– generará ilusión y será la ganadora. Pero la batalla será encarnizada. El político que cuando el tripartito formó gobierno en el 2004 lanzó la idea de la “Casa Gran del Catalanisme” (la casa grande del catalanismo) será el que acabe rompiendo la alianza de 35 años con Unió. Y el que pidió en el 2012 una mayoría excepcional para llevar a Cataluña a su “plenitud nacional” se conforma ahora –lo dijo el lunes en una conversación pública con Iñaki Gabilondo– con encabezar la lista más votada.

Cataluña está políticamente mucho más fragmentada que cuando Artur Mas llegó a la presidencia en diciembre del 2010. ¿Ha sido buena su gestión para CDC y está Cataluña más cerca de la plenitud nacional que entonces? Lo veremos el 27-S, pero el divorcio con Unió recuerda otro dicho castellano: quien mucho abarca, poco aprieta.

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<![CDATA[El liberalismo en la encrucijada]]>2015-06-17T05:00:00+02:002015-06-17T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-06-17/el-liberalismo-en-la-encrucijada_888767/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/Lo que nos une es más grande. Y más valioso.

Daniel Lacalle

No han sido unos buenos resultados electorales para quienes deseamos devolver al individuo aquello que le ha caracterizado desde su primera evolución: la capacidad de decidir y ser dueño de su destino. Las opciones electorales no eran muchas, y la materialización del voto lo ha confirmado. La libertad está hoy en franco retroceso, denostada por opciones colectivistas que aprovechan la terrible crisis que nos atenaza para trasladar a la gente populismos trasnochados que creíamos invalidados por la historia, aunque presentes en muchos países sudamericanos.

Sin duda, el conocimiento trasladado a los alumnos de los éxitos del socialismo tiene mucho que ver. En el libro de Ciencias Sociales de 4º de la ESO de una muy conocida editorial, la URSS lideraba un bloque de países del Este con economías planificadas y democracias populares, como contraposición a las democracias liberales y su libre mercado. Cuando le pedí explicaciones a la editorial acerca del empleo sin matices del sintagma “democracia popular”, me contestaron que se trataba de la denominación oficial y que no iban a entrar en cuestiones políticas: “El término democracia popular se otorgó a los regímenes políticos surgidos en la Europa del Este tras la Segunda Guerra Mundial”. Pura asepsia. Es muy posible entonces que la propia editorial calificase al régimen del general Franco como democracia orgánica. No acudí a comprobarlo.

Ayudan también por supuesto los medios de comunicación de masas que trasladan constantemente una imagen errónea del liberalismo y de su aplicación económica, el capitalismo, la doctrina que más ha hecho por el progreso humano, la reducción de la pobreza y la democracia en la historia de la humanidad. No quiero decir con ello que no existan fallos. Por supuesto, como ocurre con la democracia, “la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras”, como señaló Churchill. Pero de todos los sistemas económicos probados hasta la fecha, el capitalismo es el menos dañino para el individuo, la sociedad y el entorno.

En este país no se concibe un periodista, un artista o un intelectual con trascendencia pública que declare su apoyo al capitalismo sin matices, sin tapujos y sin ser condenado al ostracismo. Todo lo más es escucharle ceder, cabizbajo, “bueno, no sé, no hay nada mejor, pero tiene fallos y ahí es donde debe intervenir el Estado”. El Estado como redentor del pecado (del) capital. El Estado, que no es otra cosa más que la concreción de la voluntad popular en unas instituciones dominadas por hombres y mujeres que se arrogan con soberbia la capacidad de saber qué es lo que debe corregirse y qué es lo que no. Quizá el nuevo concejal de Hacienda de Madrid, D. Carlos Sánchez Mato, lo ha recogido mejor que nadie en los últimos tiempos: “Los ahorros de la sociedad no deben estar en manos privadas ni gestionados por ellas”. Los ahorros de la sociedad como entelequia, pues la sociedad no ahorra, si acaso sus componentes; vamos, que si por el Sr. concejal fuera sus ahorros serían expropiados porque Ud. ni sabe ni debe gestionarlos; él, ellos, en cambio, saben lo que todos nosotros necesitamos.

Pero no es la diferencia individuo/Estado la que nos ha traído aquí. Ni tampoco la identificación de culpables. Lo que pretendo es simplemente encontrar respuestas a una pregunta que me hago desde tiempo: ¿debe el liberalismo seguir en el gueto de la pureza ideológica, cual Partido Comunista de los Pueblos de España (versión ANCAP auténtica) como guardián de la esencia revolucionaria, o por el contrario debe atravesar líneas para, sin renunciar a lo que supone la esencia de la libertad, alcanzar algún cierto grado de poder y desde ahí transformar de forma efectiva los pilares actuales de la sociedad?

Como ocurre siempre en los procesos mentales de transformación (porque esa y no otra es la cuestión) es muy complicado vencer las resistencias. El 28º Congreso del PSOE, en mayo del 79, rechazó abandonar el marxismo, propuesta de su entonces joven secretario general, que decidió dimitir. Sólo cuatro meses después, en septiembre, el mismo partido renunciaba al marxismo como ideología y abrazaba la línea socialdemócrata europea, reeligiendo a Felipe González como Secretario General. Tres años después, el 28 de octubre, el PSOE lograba la mayoría absoluta en las elecciones generales. El marxismo está lejos de alcanzarse en España, pero tan alejado como la sociedad que propugnamos los liberales.

Podemos decir que el PSOE se ablandó al abandonar la tradición marxista; de este proceso histórico de renuncia a la ortodoxia bien sabe el PC Español, creado como escisión del PSOE y su Federación de Juventudes Socialistas tras el congreso extraordinario de 1919 y fusionarse más tarde con el PCOE a raíz de la Tercera Internacional en 1921 y fundar así el PCE.

Algo parecido (salvando las distancias) parece estar sucediendo en el Partido Popular, que ha abandonado (no sabemos si de forma definitiva) los postulados fundamentales del liberalismo económico en pos de otros, dicen que más centrados, claramente socialdemócratas. No ayuda, obviamente, la acusación constante de muchos tachando de neoliberal al gobierno que más ha hecho, junto con los de Rodríguez Zapatero, por el progreso del estado, en contra del individuo, desde la reinstauración de la democracia. Ahí están las cifras de deuda pública.

¿Es la situación reversible? ¿Pueden los españoles volver a disponer, en alguna medida, de mayor libertad individual y económica? ¿Podremos llegar a disfrutar de las ventajas reales del capitalismo, no del mantenimiento de medios de producción en régimen de propiedad privada funcionando bajo forma de oligopolios o de graciosas concesiones administrativas? 

“España es socialista, y eso no lo vamos a cambiar” me aseguraba el otro día un buen amigo y uno de los referentes del liberalismo español. Volvemos a la resistencia al cambio, esta vez la de los españoles. Toda sociedad acaba aceptando que hay “otros” de los que tirar, que habrá siempre “ricos” a quienes detraer parte de su riqueza para entregársela a quienes no tienen. El problema es que la única forma que ha descubierto el gobierno, este y cualquiera, de mantener esa presión es ampliando la base social de los ricos (es decir, rebajando el umbral de forma progresiva para atrapar a la mayor parte posible) y ampliando el marco temporal. Recuerden el recargo temporal de solidaridad del ministro Montoro  cuando el presidente Rajoy, tan solo 11 días después de tomar posesión, anunciaba la primera renuncia a sus principios (si es que existían), a su programa y a sus votantes. Por cierto, ningún otro ministro de Hacienda ha ordenado tantas subidas de impuestos como el Dr. Montoro en el mayor saqueo de las clases medias que se recuerda. Sólo en el primer año de gobierno fueron 27 las subidas; en total exceden ya las 50, “Las cincuenta sombras de Brey” como acertadamente las denomina un buen amigo. “Lo de subir impuestos se me da fatal” declaraba D. Cristóbal cuando ya había fulminado todos los récords y las clases medias agonizantes le dábamos las gracias por tanto esfuerzo denodado en su lucha interna.

Volvamos a la cuestión. ¿Cuáles son los principios básicos del liberalismo? Parece claro que estos son la no violencia, la libertad individual y la propiedad privada; el imperio de la ley, garante de los anteriores; y un gobierno limitado a las funciones básicas de administración de justicia y organización de la defensa, si optamos por un sistema de convivencia basado en el liderazgo de un órgano supra individual. De estos tres  bloques emanan todos los demás principios que, según su grado, dan lugar a las distintas corrientes que, como en todas las facetas ideológicas, articulan el pensamiento.

La cuestión es recordar que esas tres, y no otras, se encuentran en la base de todas las corrientes. Eso es lo que une a los liberales, más allá de matices que distinguen a unos de otros. Así pues, ¿no sería interesante construir desde esos mínimos, en vez de plantear un programa de máximos que en ningún caso la sociedad está dispuesta, hoy, a aceptar?

¿Es posible apoyar un programa que NO abogue por la abolición del salario mínimo? ¿Que no pida la restauración del patrón oro, la despenalización de las drogas o el desmantelamiento de la Seguridad Social?

Personalmente, mi postura es clara. Sin embargo, creo que el posibilismo, como acertadamente lo definió un buen amigo, debiera ser la norma. La pregunta que yo me hago es sencilla: ¿cómo quiero que sea la sociedad en la que vivan mis hijas dentro de veinte o treinta años? 

 - ¿Con el equivalente de las actuales clases medias (que serán considerados como ricos por entonces) pagando un tipo medio del 50% para sostener los ingresos del mega estado, o pagando todos mucho menos que hoy a pesar de sostener un sistema de sanidad pública que puede financiarse de formas alternativas?

- ¿Manteniendo un sistema de pensiones que, para no quebrar, no alcanzará para entonces el salario mínimo actual o transitando hacia el cambio a uno de capitalización, pura o mixta, como ya tuvo España hace 100 años hasta que Franco y la Falange impusieron el sistema de reparto, hoy tan apreciado por la izquierda?

- ¿Aceptando intromisiones permanentes en nuestra intimidad, con vigilantes de la ORA fotografiando las matrículas de nuestros coches y saber así por dónde nos estamos moviendo durante años, siempre “por nuestra seguridad”, o manteniendo nuestra privacidad por encima del Gran Hermano estatal?  

Hay que abandonar la trinchera. Muchos estamos convencidos de que el mensaje liberal es el único capaz de mantener un equilibrio entre la vida en sociedad que muchos aceptamos y buscamos y la libertad individual, sin más cesiones que las estrictamente necesarias para esa convivencia. No podemos pretender que todo el mundo acepte lo que creemos correcto. El tiempo es fundamental. Aplazar ciertos aspectos para consolidar otros es imprescindible. El tiempo es este. Y, como dijo Gandalf, “sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado". Adelante.

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<![CDATA[Hacia la libertad monetaria]]>2015-05-26T05:00:00+02:002015-05-26T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-05-26/hacia-la-libertad-monetaria_854028/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/I think we can forget about existing money and existing banks, and gradually open a system of accounts which will displace the government money.

FA Hayek (1984)

Históricamente, la primera misión de un banco central fue la de financiar las guerras. En 1668 nació el primero con funciones de emisión, el Sveriges Riksbank de Suecia, para financiar la de Rusia. Años después, en 1694, el de Inglaterra, para financiar la de Francia. En 1782 el de España, para financiar la guerra de independencia americana, y en 1800 Napoleón hizo lo propio en Francia para financiar sus campañas. Tanto los Gobiernos sueco como el británico obligaron a sus bancos a respaldar la moneda con oro para evitar las inflaciones galopantes que provocaban. Con el tiempo, todos los países, independientemente de su nivel de desarrollo, acabaron por adoptar un sistema bancario basado en un prestamista de último recurso, con privilegio de emisión de moneda y funciones adicionales que van desde la histórica de control del valor de la moneda (en todos los casos) a la más moderna de apoyo a la creación de empleo, tanto que no se establece como objetivo formal de la Reserva Federal norteamericana hasta 1977, sólo seis años después de que Richard Nixon cerrase la ventanilla del oro.

Así pues, salvo los panameños que puedan leerme y que siguen, a fecha de hoy, sin el paraguas de un banco central, prácticamente nadie en el mundo desarrollado habrá tenido la experiencia de vivir sin uno de ellos. El banco central, como los impuestos y la muerte, parece hoy inevitable.

Imagine que sale a comprar el pan y el panadero le entrega, por su euro, tres cuartos de la barra que le dio ayer. Le parecerá intolerable, se quejará y buscará otra tahona en la que su dinero compre lo mismo que ayer. Bueno, pues eso es exactamente lo que debería ocurrir con el banco central. Ante recortes de la capacidad adquisitiva, desgraciadamente, el contribuyente no puede escoger otra moneda, otro emisor, otro banquero en el que confiar. La razón es clara: los bancos centrales tienen otorgado el derecho exclusivo de emisión de moneda. Moneda que es de curso legal y poder liberatorio ilimitado (la facultad que tiene la moneda de permitir al deudor de liberarse de sus deudas con el acreedor mediante el pago), pero que es un simple medio de pago al carecer de la capacidad de actuar como reserva de valor. Por supuesto, eso ocurre con el único respaldo en la confianza que los agentes, los ciudadanos, las empresas y demás instituciones sociales. “Esto vale lo que yo le digo que vale”. Porque esa es la clave del actual sistema monetario capitalista, ese que defiende el libre mercado para todo –menos para la moneda–.

Sin entrar en cómo sería un mundo con competencia monetaria entre los bancos, respaldada o no la emisión por algún activo físico (como expongo en mi libro Retorno al patrón oro, considero que la existencia de un patrón de salvaguarda, como históricamente han sido la plata y sobre todo el oro, tendría muchas más ventajas, pero acepto que la libertad de elección por el ciudadano pudiera llevarle a algún otro, como la mera confianza), parece evidente que la capacidad de elegir también ahí nos llevaría a un nivel superior de libertad.

Lejos hoy está esa posibilidad, pues los Gobiernos no quieren renunciar a los enormes beneficios que les aporta ese organismo independiente; sin embargo, los ciudadanos tenemos un sistema alternativo, aún en ciernes, de recuperar parte de esa libertad. Se trata de las criptomonedas, monedas digitales o monedas virtuales (no son equivalentes, pero a efectos del artículo evitaremos detalles). Desde el digicash de Chaun en 1990 (centralizado) hasta el bitcoin de Nakamoto en 2011 (primera de ellas totalmente descentralizada), el litecoin (2011 también) o el peercoin (2012), la mayor parte de ellas buscan un doble objetivo: “saltarse” la tutela de los bancos centrales y proteger el valor de los ahorros del usuario.

Más allá de los problemas de seguridad de esta y cualquier moneda (el “inviolable” bitcoin recibió un terrible golpe cuando su principal mercado de intercambio, Mt. Gox, cerró la web en abril de 2014 y presentó bancarrota; alrededor de 850.000 bitcoins se esfumaron, por un valor de más de 450 millones de dólares), uno de los principales defectos que personalmente observaba en ellas era su ausencia de respaldo. Esto es, detrás de todas ellas no hay nada físico, nada que se pueda pesar, nada que se pueda intercambiar, nada a lo que recurrir en el caso de quiebra de la confianza. Este problema se resuelve con la introducción del hayek, la primera criptomoneda respaldada físicamente por el metal amarillo. Cada unidad tendrá un gramo de oro como salvaguarda, de forma que el poseedor de un hayek tiene en su poder un gramo de oro. Al menos eso garantiza Anthem H. Blanchard, creador de esta moneda y director general de Anthem Vault, un fondo de compra-venta de metales preciosos que mantiene reservas físicas de metales preciosos de sus clientes en Salt Lake City, Utah.

Dos razones adicionales apoyan al hayek. La primera, permite a los ciudadanos de países con alta volatilidad monetaria proteger sus ahorros de la pérdida de valor que generan las medidas populistas de sus dirigentes. Argentina o Venezuela son sólo dos ejemplos en los que el respaldo de sus monedas nacionales por el oro hubiese impedido inflaciones criminales como las que han padecido, y aún padecen. Ante la imposibilidad de tal respaldo, el ciudadano podría comprar oro físico (con el riesgo de expropiación y/o robo) o hayeks. De esta forma protegería el fruto de su trabajo de la rapiña gubernamental. La facilidad de transferencia y pago del hayek son una ventaja añadida.

La segunda proviene de la descentralización, y es compartida con el bitcoin. Todos los sistemas de pago actuales están centralizados, bien en bancos, bien en los servidores de las entidades de crédito. Un ciberataque masivo DDoS (Denegación de Servicio Distribuida, según sus siglas en inglés) colapsaría el sistema financiero internacional. Esto no es una posibilidad teórica; en 2012, el 64% de los principales bancos del mundo sufrió un ataque de este tipo en algún momento; en diciembre de 2013 el Royal Bank of Scotland padeció uno que dejó a más de un millón de clientes sin posibilidad de operar durante alrededor de una hora; según informó la Sra. Litan, vicepresidenta y analista de Gartner Research, al menos tres bancos fueron víctimas en los primeros meses de este año de ataques DDoS de “baja potencia” que causaron la pérdida de millones de dólares en estas entidades. El CEO de la empresa de seguridad informática Kaspersky considera que el ciberterrorismo es una de las mayores amenazas a las que se enfrenta el mundo en la actualidad; los sistemas de transporte, las redes de energía o el sistema financiero serían objetivos prioritarios, de acuerdo con este experto. Esta empresa evaluó los daños sufridos por una empresa atacada entre los 50.000 y los 450.000 dólares, dependiendo del tamaño.

El sistema de seguridad del hayek, así como el del bitcoin, evita este problema mediante la descentralización del sistema de confirmación del pago; de esta forma, la posibilidad de inutilización del hayek sería casi imposible.

 

Por cierto, la frase de Friedrich August von Hayek que abre este post la pronunció en una conversación con James U. Blanchard III, recogida aquí. Entre otras curiosidades, Jim Blanchard era el padre de Anthem H. Blanchard, cuyo primer nombre proviene de la novela homónima de Ayn Rand, y la hache del segundo… del premio Nobel de Economía de 1974. A la afirmación de Hayek, Blanchard padre, muy serio, observó: “Quizá la unidad de cuenta, algún día, se conocerá como el ‘Hayek’”. No se me ocurre un mejor homenaje para ambos. La posibilidad de cambiar de tahona porque el pan cada vez es más pequeño puede convertirse en realidad. El camino hacia la libertad monetaria se escribe con iniciativas como esta.

Nota: ayer, 25 de mayo de 2015, se lanzó el hayek.

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<![CDATA[Abanca debe saber que España no es Venezuela]]>2015-04-27T05:00:00+02:002015-04-27T10:30:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/editorial/2015-04-27/abanca-escotet-espana-no-es-venezuela-el-confidencial_783061/http://www.elconfidencial.com/autores/el-confidencial-90/La entidad financiera Abanca compró el pasado viernes media página de publicidad en un medio económico para anunciar, en un gesto insólito en la banca española, una demanda por “infracción al honor” contra Titania, editora de El Confidencial, su director y dos de sus redactores. El gesto, repetimos, inaudito, obliga a este diario, por segunda vez en su historia, a insertar en su portada un editorial para reafirmar los valores que guían, día a día, la labor de este medio.

Unos valores que consisten en ejercer el periodismo con libertad, independencia y rigor informativo, buscando siempre la excelencia. Ese rigor informativo que, al parecer y porque las informaciones no han resultado de su agrado, han llevado a Abanca y a su dueño a acusarnos de “altavoz de informaciones calumniosas interesadas”.

En sus catorce años de existencia, El Confidencial siempre se ha mostrado como un medio crítico con el poder y férreo defensor de los derechos de los ciudadanos. Esta actitud, que incluye la salvaguarda de los ahorradores frente a los grandes actores económicos, ha sido en todo momento bien entendida por la banca española, con la que mantenemos una relación de fair play incluso dentro de la disensión. Sin embargo, Abanca, con esta demanda y, sobre todo, con la publicitación de la misma, pretende amedrentarnos y hacernos callar en una maniobra más propia de países como Venezuela que de democracias europeas como la española.

Abanca es propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet, que compró Novagalicia por 1.003 millones después de que hubiera sido rescatada con 9.000 millones del dinero de todos los españoles. Debe ser consciente el señor Escotet de que España, afortunadamente, no es Venezuela, y que El Confidencial es “independiente de cualquier grupo político, económico y de presión”.

Banesco –el holding venezolano de Escotet– se dio a conocer en España en la subasta de NCG Banco. Lo primero que hizo entonces Escotet, antes de que se resolviera la puja, fue llevarse a algunos de los principales periodistas financieros de este país de viaje al Caribe (a Venezuela, incluyendo Isla Margarita, y Miami).

En el caso de Banesco, como en del resto de los bancos, El Confidencial ha tratado de adelantarse en la información –así, dimos en primicia su victoria en la subasta de NCG o el nombre de la nueva marca, Abanca–, de ofrecer el insight –quiénes fueron los hombres clave o la sorprendente explicación de que su oferta fuera mucho más alta que las demás– y de dar noticias exclusivas, tanto positivas (por ejemplo, su decisión de resarcir a todos los preferentistas aunque perdieran el arbitraje) como negativas.

El problema es que, en el caso de Escotet, ha habido muchas sombras desde el principio. Primero fueron sus problemas para encontrar financiación para pagar la compra de NCG y la insólita decisión de nombrar una nueva cúpula de la entidad –incluyendo a su primo– antes de recibir la preceptiva autorización y de realizar dicho pago, algo que no se ha hecho en ninguna otra adquisición de una entidad nacionalizada: por ejemplo, BBVA no había nombrado a nadie en Catalunya Banc hasta que recibió dicha autorización la semana pasada.

El Confidencial no calló tampoco cuando Escotet decidió duplicar el sueldo del consejo, cuando criticó duramente a los anteriores gestores de NCG y, sobre todo, cuando Abanca fue la primera entidad que liberó provisiones (es decir, no sólo no dotó más para los activos problemáticos, sino que ‘desdotó’ porque le sobraban) para mejorar unas cuentas que presentaban fuertes caídas en el negocio hasta junio. Ni Santander, ni BBVA, ni CaixaBank, ni Bankia, ni Popular, ni Sabadell han hecho nada parecido. De hecho, el presidente de este último –el que más adquisiciones ha acometido–, Josep Oliu, alertó de que el sector no podrá liberarlas tampoco en 2015.

Ahí se produjo el primer encontronazo con El Confidencial, puesto que a Escotet no le gustó nada que alguien contara todas estas informaciones en vez de alabar sus ‘grandes resultados’. Tampoco le gustó que este diario publicara que él y sus testaferros aparecen en la lista Falciani de cuentas ocultas en el HSBC suizo, aunque las cantidades no eran demasiado relevantes para alguien con una fortuna de más de 3.000 millones.

Pero lo que ha agotado la paciencia de alguien al parecer tan poco acostumbrado a la prensa libre es que contemos que en 2014 ha enviado a la CECA un beneficio consolidado mayor que el del mismísimo BBVA gracias, básicamente, al fondo de comercio negativo generado por el bajo precio pagado por NCG y los créditos fiscales, algo que ha confirmado el propio subgobernador Fernando Restoy en el Congreso y que El Confidencial ha puesto de manifiesto en otras adquisiciones como la de CAM por Sabadell o la de Banco de Valencia por CaixaBank. Tampoco ha sentado bien a Escotet que se aireen las investigaciones del Sepblac sobre algunos clientes de la entidad.

En resumen, catorce años después, la política editorial de este medio sigue siendo la misma: responsabilidad, rigor informativo e independencia de cualquier grupo político, económico y de presión. Y ninguna demanda publicitada a golpe de talonario nos hará cambiar. Exactamente la misma con todas las entidades y empresas. El ejemplo más claro quizá sea el de Caja Madrid, cuando en 2009 advertimos del peligro que tenía adquirir sus preferentes, lo que provocó la indignación de Miguel Blesa (aparecemos en sus famosos correos). Ya sabemos todos qué ha pasado con las preferentes, dónde está hoy Blesa y dónde está El Confidencial.

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<![CDATA[Dos tortugas y una lavadora]]>2015-04-22T05:00:00+02:002015-04-22T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2015-04-22/dos-tortugas-y-una-lavadora_764049/http://www.elconfidencial.com/autores/juan-manuel-lopez-zafra-159/Good friends, good books and a sleepy conscience: this is the ideal life

Mark Twain

 

La reciente tragedia de los (ponga aquí el número) inmigrantes tratando de alcanzar las costas de la Unión Europea ha vuelto a aflorar los sinceros sentimientos de nuestra sociedad, de sus representantes políticos y religiosos y de los medios. “No puede volver a ocurrir” decimos todos. “Es terrible”, lloramos mientras encendemos una vela dentro de un tubo rojo que colocamos con mimo en algún lugar para el duelo. “Intolerable”, exclamamos con ira mientras nos hacemos una foto con cara circunspecta y fondo blanco para el hashtag #JeSuis700Lampedusa que colgamos a hora de máxima audiencia en Twitter, sistema que, tras su uso por Michelle, ya se ha mostrado más efectivo y más barato que el consabido cerosiete como lavadora de conciencias.

Lloramos, insisto, con pena sincera. Protestamos por la inacción de nuestras autoridades, siempre responsables de males que observamos, impotentes. “¿Y qué puedo hacer yo?”, nos preguntamos mientras marcamos la celda correspondiente en la declaración de la renta. Agitamos nuestras conciencias contra los culpables, conocidos, presuntos o totemizados, como el capitalismo, ese enemigo “incompatible con la vida” al que un partido acusó, con los cuerpos aún perdidos en el mar, en ese tuit que sigue revolviendo las entrañas por su falsedad mezquina.

Mientras tanto, más allá de lamentos, protestas o hashtags, más allá de reuniones de los líderes europeos y mundiales, más allá de comisiones de expertos que debatirán sin solución hasta la próxima tragedia, ¿qué hacemos? “Debemos impedir que las mafias puedan siquiera botar las lanchas”, proclamaba Matteo Renzi, olvidando que la prohibición es el combustible del hambre y el detonante de la muerte. La ley seca en los años veinte o la actual guerra contra las drogas son ejemplos dramáticos de cómo la prohibición sólo causa muerte y miseria.

“Es fundamental lograr que se den las condiciones de vida en origen que impidan el deseo de emigrar”, como si el dinero dedicado a la tarea no sirviese a algo distinto que al enriquecimiento de la casta local (esa sí, real) y de los intermediarios extranjeros, como presuntamente ha ocurrido en los programas de petróleo por alimentos de Naciones Unidas.

Y nada. Nada es la palabra que mejor define nuestra actuación. Nada hacemos, más allá de lágrimas, velas rojas y lamentos, cuando más de 700 mueren por alcanzar su sueño. Cuando más de 120.000 han alcanzado Italia en 2014 huyendo del hambre y la guerra. Un sueño vetado por los mismos que compramos sus CD piratas en los paseos marítimos de la costa, por los mismos que dejamos hacer trencitas coloridas a nuestras hijas por madres que trabajan con sus bebés a cuestas. Ahí no nos importan los salarios mínimos, las garantías legales, los impuestos que paga el peluquero. No. Ahí lavamos nuestra conciencia, de nuevo, a través, eso sí, del único mecanismo que liberará a África del proteccionismo europeo: el comercio.

Porque eso es precisamente lo que no estamos dispuestos a ceder. La primacía de nuestros sectores productivos, de nuestra gente, de los nuestros, para que unos extranjeros se lleven lo que tanto tiempo nos ha costado construir. Nuestro estado social, ese que mantenemos tanto a costa de los impuestos a los ricos como a costa de la vida de quienes quieren migrar. Porque ¿qué es sino la Política Agraria Común más que un impedimento al desarrollo de quienes producen más barato y cubren igual nuestras necesidades? ¿Qué han sido las infames cuotas a la producción lechera? ¿Las subvenciones al carbón? Podrá señalar el lector avezado “es que en Europa exigimos unos controles fitosanitarios y de protección al medio ambiente y al desarrollo sostenible y a las emisiones de clorofluorocarbonos que ellos no exigen”. Y a los grandes expresos europeos, añadiría mi padre. Ellos. Los más interesados en adaptarse a nuestras normas, a nuestras barreras de entrada (pues no son nada más, revestidas de esa nueva conciencia verde que todo abarca), ellos, no se adaptan. Castigados al ostracismo comercial y con él a la pobreza. “Pero oiga, que yo cumplo todos los requisitos”, alega siempre alguno, tan despistado como bien asesorado por algún bufete occidental. Y entonces le decimos que no, que no ha etiquetado en swahili o que el tamaño de los riesgos bioclimáticos en el envase no alcanza el tamaño exigido por la normativa.

No seamos hipócritas, al menos al reflexionar sin necesidad de convencer a otro más que nosotros mismos. Nuestra sociedad es costosa. Nuestros derechos son caros. Lo sabemos. Y no estamos dispuestos a compartirlos. Desde nuestro deseo de solidaridad estamos dispuestos a enseñarles; a montar escuelas y hospitales in situ. A aumentar nuestra participación en programas humanitarios del cerosiete al unodiez. Pero no estamos dispuestos a compartir, sabiendo que compartir supone renunciar. Más personas con los mismos recursos. Uf. Imposible.

Abrir las fronteras es la única solución al drama actual. Esa ausencia interna de barreras con nuestros socios europeos ha permitido que la mano de obra se desplace allí donde se la requiere, evitando cargas sociales, fracturas y el desmembramiento de la sociedad española. Nadie quiere alejarse de los suyos para lograr un trabajo. Pero para muchos españoles esa y no otra ha sido la única solución. Quizá deberíamos plantearnos en que quienes huyen de la miseria jugándose la vida, explotados por mafias que sólo responden a incentivos, magistralmente señalados por Gary Becker, tienen la misma sensación que nuestros compatriotas que buscan su sustento en Alemania, Reino Unido o Chile. Sin jugarse la vida, eso sí, y menos mal.

Así pues, asumamos el reto y nuestra parte de culpa. No, no se trata de culpar a la sociedad, no. Se trata de hacer examen individual de conciencia, de pensar si cada uno de nosotros estamos dispuestos a reducir nuestro nivel de vida el tiempo que sea necesario para que el viaje desde la pobreza real (no la que aquí definimos como tal) al progreso no suponga jugarse la vida. Si estamos dispuestos a competir por nuestro puesto de trabajo con ellos, para que puedan trabajar, cotizar y enviar remesas a sus familias en origen que permitan el desarrollo local. Porque, desengañémonos, no lo quieren todo. Quieren trabajar.

Bajarán las prestaciones sociales. Los derechos. Y los precios, también bajarán los precios. Y los sueldos, al desaparecer necesariamente el salario mínimo, se verán inicialmente afectados por el exceso de oferta; ese salario mínimo del que carecen los países europeos más prósperos y que para muchos son el modelo, como los nórdicos. Pero también bajarán las muertes. ¿Estamos dispuestos a asumir lo que esto supone, a competir por nuestro trabajo, a permitir que accedan en igualdad de condiciones? Quizá entonces nos demos cuenta de que, cuando pedimos impuestos a los ricos, lo que hacemos es blindar nuestra conciencia y eximir nuestra responsabilidad. Porque, frente a los desesperados, ricos somos todos los habitantes de este país. Sin excepción.

Mientras charlamos y discutimos desde nuestra prepotencia occidental sobre lo que ellos necesitan, podemos estar tranquilos. Las dos tortugas afectadas por el vertido del pesquero ruso en Canarias ya están limpias y nadando en libertad. Una operación rápida e imprescindible y que no habrá llegado a los 50.000 euros. Un buen precio por la lavadora de conciencias.

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<![CDATA[Sobrevivir a un 'gestor estrella']]>2014-10-24T05:00:00+02:002014-10-24T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-10-24/sobrevivir-a-un-gestor-estrella_405004/http://www.elconfidencial.com/autores/pablo-zamorano-287/Salidas de 'gestores estrella', como la de Bill Gross de la firma americana Pimco o de la Francisco García Paramés en Bestinver, con la posterior retirada de un volumen importante de fondos por parte de los inversores, han puesto de nuevo de actualidad el debate: ¿hasta qué punto debo fiar toda la imagen de mi empresa o firma a la de mi gestor estrella?

La pasada semana, Laurence Fink, primer ejecutivo de BlackRock, una de las mayores gestoras del mundo y 'rival' de Pimco, aprovechaba una conferencia telefónica de presentación de resultados trimestrales con analistas e inversores para resaltar las diferencias de su gestora con la competencia. Así, como publicaba The Wall Street Journal, Fink manifestó que los inversores estaban apostando por BlackRock frente a otras gestoras (en clara alusión a Pimco) por su modelo de negocio basado en el enfoque de inversión del equipo, amplia gama de servicios y su estabilidad. BlackRock recibió durante los primeros nueve meses del año entradas netas de 48.000 millones de dólares, mientras que Pimco vio como sólo tres días después de la salida de Gross se produjeron retiradas por valor de 23.500 millones de dólares.

En España, la marcha de Paramés ha supuesto para Bestinver la retirada de más de 700 millones de euros. El cambio de firma de otros gestores estrella como Iván Martín de Santander AM o la de Firmino Morgado, de Fidelity, produjo también merma en ambos casos. Por supuesto que en la retirada de estos fondos hay probablemente también otros motivos (como la propia situación de los mercados), pero desde luego no es casual que también se hayan producido justo después de tan sonadas despedidas. El dinero, ya saben, huye siempre de la incertidumbre.

¿Quieren decir estos casos que la comunicación no debería estar centrada en los gestores estrella para evitar males mayores en caso de su ausencia? ¿Qué el modelo de BlackRock es mejor que el de la Pimco de Bill Gross? 

La revista americana Newsweek analizaba hace una década los efectos de un excesivo protagonismo y poder de los consejeros delegados y como ello había producido escándalos en la gestión de empresas, como WorldCom, Enron o muchas de las compañías nacidas en la 'burbuja puntocom'. Para evitarlo, listaba una serie de consejos a directivos para “construir al mejor CEO” entre los que destacaría uno: “You are not the boss, the board is” (Tú no eres el jefe, el consejo lo es”).

Posicionar a tu gestor estrella o primer ejecutivo, poniendo en valor sus destrezas y resultados, no sólo es apropiado, sino necesario. Pero hacerlo con una sobreexposición en un momento donde quizá éste también haya ganado una cuota excesiva de poder dentro de la firma puede derivar en situaciones como las de Pimco o Bestinver, donde se olvida, al menos públicamente, el concepto compañía (accionistas, equipo, performance, etc) o “quién es el jefe” y todo se individualiza (Bill Gross, Francisco García Paramés, Steve Jobs, Richard Brandson…).

Por ello, es importante tener claros los objetivos y propósito o misión de la compañía para construir sobre ello un perfil público, donde el gestor/es sean un elemento más que sume valor al todo y no el todo sobre el que descanse la imagen y reputación de la compañía.

De hecho, según la última edición del European Communication Monitor, realizado entre profesionales de la comunicación de 42 países, los dos principales ejes de actuación sobre los que se trabajará en comunicación en Europa hasta 2017 son, por este orden, alinear la estrategia de negocio con la de comunicación (44,9%) y crear y reforzar la confianza de la entidad con sus stakeholders (38,7%). El posicionamiento del CEO o primer ejecutivo será un área de desarrollo que se realizará para impulsar y reforzar las dos primeras, no de manera aislada. Es decir, primará la compañía y su propósito corporativo frente al resto, que siempre estará al servicio de esta misión.

Las firmas y empresas que perduran en el tiempo, no nos olvidemos, son las que logran transcender de personalismos (incluso de sus fundadores) para mostrar un saber hacer y unos resultados que no pueden dejar de ser fruto de un trabajo equipo. Pimco debe “sobrevivir” a Bill Gross, como Bestinver a Francisco García Paramés en las gestoras, igual que por circunstancias bien distintas Santander o El Corte Inglés deberían ayudarnos a “olvidar” pronto (entiéndase bien) a Emilio Botín o Isidoro Álvarez. Y para lograrlo, no sólo hay que tomar decisiones de negocio, sino también de comunicación.

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<![CDATA[El 'lobby' transparente, bueno para la democracia]]>2014-04-02T05:00:00+02:002014-04-02T05:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-04-02/el-lobby-transparente-bueno-para-la-democracia_110534/http://www.elconfidencial.com/autores/santiago-esteban-326/¿Qué es el lobby? Muchos ciudadanos no lo tienen muy claro. La mayoría no sabe bien qué es, por qué existe y para qué sirve. A menudo, la percepción de esta actividad no es muy positiva en España. Se suele asociar con prácticas ilícitas como tráfico de influencias, donaciones anónimas y otras. Las numerosas películas de Hollywood sobre este tema no han ayudado mucho a mejorar su imagen. Denominar ‘grupos de presión’ o ‘de influencia’ a los que trabajan en esta actividad, tampoco.

Pero el lobby no es eso. Si nos atenemos a su significado, el término es un anglicismo cuya traducción más cercana sería “vestíbulo”. Es decir, un lugar donde se reúne la gente para dialogar. ‘Dialogar’ –que no influir es la palabra clave para entender esta práctica. Hay que remontarse al siglo XVIII para ver su nacimiento, cuando los miembros del Parlamento Británico iniciaron así esta forma de hacer política.

APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales define el lobby como “el traslado de intereses privados a las instituciones públicas que son las que, finalmente, legislan sobre todos los sectores de la sociedad. En otras palabras, es el acercamiento de la sociedad civil, de las empresas y de los distintos colectivos sociales a las leyes y reglas que se aprueban en un sistema democrático”.

El lobby bien entendido y el que debe imperar es una actividad que promueve el diálogo entre el poder y los diferentes grupos de la sociedad. Es beneficioso que las autoridades nacionales, europeas y autonómicas escuchen y dialoguen con los afectados por la actividad legislativa. Los Gobiernos toman decisiones que afectan al futuro de los intereses privados en distintos temas y el diálogo transparente de ambas partes puede ayudar a prevenir efectos contra los intereses generales. Defenderlos es la labor primera de los Gobiernos y debe ser su prioridad. El diálogo entre lo público y lo privado es esencial y ayuda a construir un cuerpo legislativo equilibrado.

Los políticos son conscientes de la importancia de esta actividad, aunque todavía hay un amplio recorrido para la mejora. En una encuesta realizada hace poco por Burson-Marsteller entre autoridades de todos los países de la UE, los resultados muestran que para un 48% de los parlamentarios españoles, el lobby es útil para compartir experiencias y resulta constructivo en el proceso de toma de decisiones (45%). También es verdad que los mismos valoran muy bajo la profesionalidad del lobbista como una ayuda eficaz: sólo un 10% en España, frente al 50% de los encuestados en el resto de los países europeos.

Este dato puede ser una de las razones por las que esta práctica no tiene una percepción positiva en España. Hay otras tres causas principales, a mi juicio: la primera es que casi nadie ha sabido comunicar adecuadamente los beneficios del lobby a los ciudadanos. La segunda es la falta de transparencia que ha imperado en este ejercicio hasta la fecha. Se ha pecado de opacidad y secretismo, aumentando la desconfianza hacia las instituciones y autoridades políticas. La tercera es la creencia de que los lobbistas se rigen únicamente por intereses individuales, sin preocuparse del interés común. Es cierto que puede ser así en algunos casos, pero son mínimos.

Quizá una solución para mejorar la percepción sobre el lobby en nuestro país sería imitar aspectos del modelo anglosajón. En Estados Unidos los profesionales de este sector cuentan con oficinas en el Congreso y llevan un registro público de todos sus encuentros y los temas tratados en ellos, así como su forma de financiación, miembros e intereses. Más cerca, en Bruselas, también se hace así. Nos llevan años en este terreno. Salvo casos puntuales, tanto las autoridades como las instituciones han entendido e interiorizado que la transparencia es la clave. De ahí la normalización de esta actividad entre la gente.

Un paso adelante en nuestro país podría ser la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que se encuentra en fase de desarrollo tras ser aprobada por el Consejo de Ministros en julio de 2012. El Gobierno tiene previsto regular aspectos del lobby en esta nueva normativa. Veremos hasta dónde llega.

Si trabajamos en el diálogo y la transparencia, el lobby se convertirá no sólo en una práctica positiva para la democracia y el progreso, sino necesaria. No es casualidad que ninguna dictadura permita esta actividad. Allí no hay diálogo entre los ciudadanos y el poder, ni influencia de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas. Aquí, al menos, las peticiones de los ciudadanos pueden ser escuchadas y tenidas en cuenta a través de esta vía también.

*Santiago Esteban, Comunicación Corporativa de Burson-Marsteller

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<![CDATA[El ‘sentimiento Crimea’ en la empresa]]>2014-03-19T06:00:00+01:002014-03-19T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/basado-en-la-evidencia/2014-03-19/el-sentimiento-crimea-en-la-empresa_103867/http://www.elconfidencial.com/autores/ignacio-ruperez-larrea-315/Sigo con atención los acontecimientos en Crimea, no solo por la gravedad del tono que están tomando ni por sus consecuencias geopolíticas o económicas. Hay un elemento que me llama especialmente la atención, sobre todo tras el referéndum del domingo. Cuando veo los resultados de la consulta, pienso en cómo debe ser vivir en un lugar con el que no te sientes identificado, al que no crees pertenecer. El eterno problema de la identidad.

Llevándolo a nuestro terreno (la comunicación financiera y corporativa), y salvando las distancias, la identidad corporativa está compuesta por unos valores, una marca, una historia común y una cultura, de modo similar a lo que ocurre con la identidad de un país. En el caso de las empresas, la identidad no siempre está clara y en muchos casos se ha quedado en teoría no del todo asimilada por los empleados.

Sin embargo, y ligándolo con otro de los temas de la semana −la operación de Vodafone y ONO−, existe un caso claro en el que ‘afloran’ las identidades corporativas de manera muy clara: cuando dos compañías se fusionan. Es en ese momento, por comparación, cuando de forma más evidente se manifiesta la identidad de las empresas, entre los directivos que firman el acuerdo de fusión pero también entre los empleados. Como dice el refrán “nadie sabe realmente lo que tiene hasta que lo pierde” y de este modo se da la paradoja de que empleados que hasta ese momento podrían haber criticado a su empresa en el descanso del café, ahora defiendan su identidad corporativa frente a la nueva compañía que se integra. En el caso de la empresa absorbida, es en ese momento cuando puede producirse el sentimiento Crimea: la sensación de estar en una empresa a la que no crees pertenecer.

Por eso, las fusiones y adquisiciones son procesos que requieren de un gran esfuerzo de comunicación externa e interna. Los cambios siempre asustan y es clave acallar rumores, gestionar expectativas e intentar que la integración sea lo menos traumática posible. No solo para evitar conflictos, sino porque una buena gestión del cambio puede tener efectos en la productividad. Según un estudio realizado por la consultora americana Gallup entre 350.000 trabajadores, un empleado comprometido y alineado con la compañía en la que trabaja puede ser hasta un 43% más productivo, generar hasta un 23% más de ingresos y tienen un 87% menos de probabilidades de cambiar de trabajo. 

Es importante tener esto en cuenta, ahora que el mercado de fusiones y adquisiciones parece animarse. Por volumen, el ranking de Thomson-Reuters valora las operaciones cerradas en 2013 en 50.800 millones de dólares frente a los 76.875 del año anterior, es decir, un 30% menos que en 2012. Sin embargo, todos conocemos el cambio de percepción sobre España que se ha producido y en enero de 2014 se han superado los 10.440 millones de euros, rebasando su último máximo mensual de julio de 2013, según el Informe Mensual Ibérico de Transactional Track Record. También el banco de inversión OnetoOne, que cifró en 1.500 las transacciones cerradas en España en 2013 (un 18% menos que en el año anterior), augura que en 2014 se cerrarán unas 2.000.

Por supuesto que no existe una receta para hacer que una fusión o una adquisición sea digerida positivamente por los empleados. Sin embargo, si volvemos al ejemplo de un país, vemos que los grandes cambios requieren de grandes líderes. El papel del consejero delegado y de la dirección es fundamental para explicar los planes de futuro hacia el exterior (según un estudio de Burson-Marsteller entre 1.040 personalidades influyentes de la esfera empresarial, la mayoría considera que el 50% de la reputación de una compañía es atribuible a su CEO) y, sobre todo hacia el interior. Los empleados, a fin de cuentas, son quienes ejecutarán esos planes de futuro, por lo que es conveniente explicárselos bien, motivarles, inspirarles e involucrarles.

*Ignacio Rupérez Larrea. Comunicación especializada en Burson-Marsteller. 

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<![CDATA[The Good Judgement Project: EEUU busca a los mejores 'predictores' mundiales]]>2014-01-15T06:00:00+01:002014-01-15T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2014-01-15/the-good-judgement-project-eeuu-busca-a-los-mejores-predictores-mundiales_76308/http://www.elconfidencial.com/autores/a-alonso-166/El mayor experimento académico de inteligencia colectiva, enfocado a conseguir las predicciones más precisas sobre eventos relacionados con relaciones internacionales, política y economía, abre de nuevo sus puertas. El fundador del proyecto es Philip Tetlock, psicólogo e influyente miembro de la corriente académica conocida como “economía conductual”. Tetlock es además de autor de Expert Political Judgement, best-seller en el que demostraba que los expertos en predecir acontecimientos políticos presentan la misma tasa de aciertos que un mono tirando dardos sobre una diana.

The Good Judgement Project nace en 2008, siendo esta convocatoria la tercera que se convoca. Se trata de un campeonato donde los usuarios (a los que llaman forecasters, que podríamos traducir por “predictores”) luchan por realizar las mejores predicciones sobre una serie de preguntas redactadas por expertos en la materia, siendo el fin mejorar la información de la que disponen los legisladores estadounidenses. Algunos ejemplos de preguntas para esta tercera edición: ¿Llegarán a un acuerdo comercial EEUU y la zona euro? ¿Redactará Turquía una nueva constitución?

El lema del proyecto reza: “El aprovechamiento de la sabiduría de las masas para pronosticar eventos mundiales”, y la investigación está patrocinada por el Gobierno de EEUU a través de una de sus agencias de Inteligencia, la IARPA -Intelligence Advanced Research Projects Activity. Y ¿adivinan qué? Sus predicciones colectivas son sorprendentemente precisas.

En el gráfico superior vemos cómo evoluciona la probabilidad estimada por los expertos acerca de la posibilidad de ocurrencia de una inspección formal en Siria en búsqueda de armamento químico. Si creen que será seguro que ocurra, otorgan una probabilidad de 1 (que en términos porcentuales equivale al 100%). Del mismo modo, si creen que no ocurrirá, otorgan un 0. En el caso de la inspección a Siria, la probabilidad expresada en el eje Y del gráfico se fue acercando a 1 conforme pasaban. Los predictores tenían mucha seguridad sobre que, efectivamente, tal inspección iba a ocurrir. El promedio de todos los predictores se representa junto con otros dos instrumentos de inteligencia colectiva utilizados por el proyecto. El primero es un mercado de predicciones, donde los usuarios compiten comprando y vendiendo la posibilidad de que el evento ocurra. El segundo es la predicción aislada del grupo de mayor precisión predictiva de dentro del propio proyecto (el top 2% de los predictores).

En un sentido estricto, para comparar la precisión predictora de varios métodos no valdría sólo con comparar un único contrato, sino que habría que comparar el comportamiento a lo largo de un conjunto de contratos, siendo el mejor método aquel que presentase una mayor tasa de aciertos en las predicciones de un conjunto grande de eventos. No obstante, sirva en esta ocasión el uso de este ejemplo para ilustrar el caso general.

Todos los métodos de inteligencia colectiva que usa el proyecto parecen apuntar a la misma conclusión, pero llama la atención la ganancia en precisión de su método de media ponderada sobre el de mercado de predicciones. En realidad, una de las ideas de Tetlock es que los predictores actúan bien en equipos. Por ello forma grupos de predictores, y a cada grupo es asignado un predictor “de élite” según su historial de rendimiento en el proyecto. No hablamos de personas de reconocido prestigio ni mediáticos, sino de personas de reconocida precisión en el proyecto haciendo predicciones. Estos equipos compiten en la competición, siendo asignados aleatoriamente por el propio proyecto. ¡Y funciona!

La segunda evidencia es que en materia de predicción no todo es suerte. Si fuera así, los que lideran los ranking hoy  volverían mañana a una posición intermedia. Pero no es así. Hay personas que predicen consistentemente mejor que el resto y no hacen más que mejorar. En la última edición se identificaron un total de 120 personas cuyo prestigio quedó inmortalizado en un 'salón de la fama'.

Una de las enseñanzas de los mejores predictores es que la gente tiende a sobreestimar la probabilidad de ocurrencia de un evento dentro de un marco temporal. ¿Redactará Turquía su nueva constitución? Lo más probable es que, en el largo plazo, sí. Pero en el marco del proyecto las preguntas llevan un plazo temporal añadido, normalmente de un año. Y la probabilidad de que Turquía tenga una nueva constitución en un año es mucho menor de lo que a priori la multitud cree. Tenemos tendencia al inmovilismo político, sobre todo en temas de relaciones internacionales, algo que los mejores predictores han enseñado a la comunidad.

¿Se imaginan tener algo de este calibre en España?

En España acaba de nacer un primer proyecto en este sentido, el cual nace con el objetivo de proveer de herramientas de inteligencia colectiva para predecir eventos: el mercado de predicciones Futura Markets. En dicha plataforma, los usuarios pueden vender y comprar títulos virtuales sobre multitud de eventos en los campos de Economía, Política y Deportes. Los usuarios se convierten en inversores e intercambian su opinión en temas como “¿Paralizará Sacyr sus obras en el Canal de Panamá antes del 31 de enero 2014?”. Si creen que lo hará, comprarán acciones del “SÍ”. Si creen que no será así, comprarán acciones del “NO”. Si el usuario acierta la pregunta, sus acciones compradas tendrán un valor de 100 unidades monetarias virtuales. Si falla, el valor es cero. De este modo, el precio siempre cotiza entre 0 y 100. El mercado, a través de su algoritmo de creación de precios, combina todas las operaciones de los inversores y las traduce en un precio que equivale estadísticamente a la probabilidad de ocurrencia del evento.

Los ranking y análisis de rendimiento de las carteras de los inversores determinarán quienes son en España los mejores predictores, en una u otra materia. Se trata, ni más ni menos, de la sabiduría de las masas aplicada a predicción de eventos.

Como en todo comienzo de año, es momento de reflexionar sobre lo que nos puede acontecer en 2014. Se avecinan multitud de escenarios posibles, y es por lo tanto el mejor momento posible para darse de alta en The Good Judgement Project, si crees que eres bueno prediciendo eventos globales, o en Futura Markets, si te interesa invertir en los eventos que importan en España. 

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<![CDATA[La ingeniería financiera puede curar el cáncer]]>2013-12-20T06:00:00+01:002013-12-20T06:00:00+01:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2013-12-20/la-ingenieria-financiera-puede-curar-el-cancer_68573/http://www.elconfidencial.com/autores/a-alonso-166/Este es el sugerente título de una de las últimas ponencias de Andrew Lo, del MIT. Hablamos de un tema serio, no sólo por el fin último del tema tratado, financiar la cura del cáncer de manera factible, sino porque Andrew Lo es uno de los padres de las finanzas cuantitativas, siendo archiconocido su paper “A non-random walk down Wall Street”. Por lo tanto, no nos dejemos llevar por el titular únicamente, y atendamos al detalle del debate que introduce Andrew, que actualmente investiga en Finanzas Cuantitativas aplicadas al Sistema Sanitario (efectivamente, no todo son hedge funds en esta vida).

La ingeniería financiera ofrece herramientas que convertirían la financiación de proyectos de investigación del cáncer en algo perfectamente viable económicamente. En concreto, se trata de la titulización y la gestión moderna de carteras.

Los últimos descubrimientos en la investigación contra el cáncer apuntan a que la solución puede estar en una futura personalización de los tratamientos. Es decir, la base genómica de la enfermedad haría inviable una estandarización del tratamiento, de modo que la financiación tradicional de un proyecto de investigación farmacéutico no aplicaría en este caso.

Típicamente, cuando una empresa como Pfizer investiga en un proyecto como el Viagra, este tiene una característica básica: una probabilidad baja de tener un resultado de gran impacto. Pfizer sabía que si su investigación fructificaba, los ingresos derivados de la venta de ese medicamento explotarían, en tanto que podría aplicarse a gran escala por ser un tratamiento homogéneo a todos los pacientes objetivo. El modo de valorar esto es típicamente mediante opciones financieras y árboles de decisión, que nos permite incorporar el valor temporal de esa opción comprada por parte de Pfizer. Por ello, la financiación de estos grandes proyectos es algo costosa, pero posible hoy en día, precisamente porque al ser capaces de incorporar el valorar esta opción, demostramos que el rendimiento esperado del proyecto es positivo, ya que aunque la probabilidad de éxito es baja, el impacto de un resultado positivo de estas investigaciones traería una corriente enorme de ingresos.

Todos sabemos que la gente y los inversores quieren tener parte de sus ahorros/ inversiones en boletos de lotería, e invertir en Pfizer era una alternativa para ello. O más recientemente, invertir en las nuevas mega-startups como Snapchat es también la nueva forma de tener una porción de tus ahorros invertidos en un “cisne negro” positivo.

Sin embargo, el cáncer va por otro camino: su tratamiento no es homogéneo. Esta es la esencia de la dificultad de su financiación. La esperanza de invertir en un proyecto de cura del cáncer no es positiva, pero la esperanza de invertir en una cartera diversificada de proyectos de cura del cáncer sí que tiene esperanza positiva. Y esto es así porque gracias a juntar muchos proyectos, conseguimos reducir la volatilidad de los retornos de la cartera. En concreto, a partir de juntar unos 150 proyectos diferentes, la desviación estándar de esos rendimientos de la cartera comienza a disminuir ¡convirtiendo al proyecto global en algo invertible!

Aquí es donde Andrew introduce magistralmente algo que conocemos muy bien: la titulización. Cuando tenemos muchos nombres, en este caso al menos 150 diferentes, podemos emitir deuda. Y la deuda, por muy heterogénea que esta sea, podemos agruparla, segmentarla, y valorarla para venderla por tramos (tranches) de diferente perfil de riesgo para diferentes tipos de inversores ¿Les suena conocido? Efectivamente, en el caso de la financiación de hipotecas tenemos algo muy similar. En concreto, piensen en hipotecas subprime ¿cómo financiar el acceso a la vivienda de millones de personas con bajos recursos (subprime)? Mediante mega titulizaciones.

Estas emisiones de bonos de titulización permitieron, por encima de todo el desastre que hoy podamos ver (que el tronco no nos impida ver el bosque) el acceso a la vivienda en propiedad de millones de americanos. Este era un proyecto político, bautizado como Estrategia Nacional de Acceso a la Vivienda, que se consiguió satisfactoriamente con la ingeniería financiera: introduciendo a las agencias Fannie Mae y Freddie Mac en la titulización de préstamos subrprime (imagen de Ezra Klein).

Tema diferente es el fallo (monstruoso) que se cometió con la comercialización y regulación de estos bonos de titulización, que se empaquetaron, y re-empaquetaron una y otra vez, y se vendieron a bancos e inversores de manera inadecuada.

Pensemos hoy en todo lo aprendido, y en las herramientas que la gestión moderna de carteras nos enseña: la correlación entre los proyectos de cura del cáncer (hipotecas en su día) es algo que hoy sabemos más importante aún, y que sabemos medir e incluso cotizar. En su día el gran problema de juntar hipotecas para titulizarlas fue que eran un activo demasiado correlacionado, y cuando las condiciones empeoraron, las tasas de impago se dispararon todas a la vez: cuando la economía va mal, caen salarios y todos tendemos a impagar la hipoteca más fácilmente. Sin embargo, los proyectos de cura del cáncer, en tanto que son investigaciones heterogéneas, no estarán tan correlacionadas, ofreciendo una mayor estabilidad potencialmente en las carteras titulizadas.

Podemos aprender de los errores, y hoy tenemos experiencia regulando este tipo de mercados de titulización (Fannie Mae y Freddie Mac, dos animales que han caído, y los hemos recuperado), incluso con financiación pública. Esto nos permite utilizar conceptos como el apalancamiento vía aseguramiento de los tramos de mayor riesgo. Me imagino, como dice Andrew, un fondo de unos 30.000 millones de dólares, construido por aportaciones de 3.000 dólares por 10 millones de inversores. ¿Quién no quiere invertir un poco de sus ahorros en curar el cáncer? Sabemos que la gestión de carteras nos enseña que nuestras inversiones en felicidad no deben estar correlacionadas, por lo que invertir en salud es algo que ciertamente convenga a más de uno de nosotros, y no sólo a millonarios.

Además, la titulización puede ofrecer la posibilidad de que invirtamos en tramos de ese fondo de inversión con diferente perfil de riesgo. Si eres Bill Gates y tienes una fundación con tu mujer Melinda, puedes invertir en los tramos equity o de mayor riesgo, pero si eres inversor minorista puedes irte a un tramo super-senior que incluso avalara un Gobierno.

No me digan que la idea no es bonita. No invirtamos en la cura del cáncer como un proyecto único u homogéneo, sino como su realidad se está descubriendo que es: algo puramente heterogéneo. Para lo cual la solución pasa por agrupar los cientos o miles de posibles curas que posiblemente se vayan descubriendo, y vender participaciones de esas inversiones a millones de inversores. Este tipo de proyectos pueden estructurarse, mediante titulizaciones, y puede valorarse, mediante gestión moderna de carteras ¿Por qué no investigar más en cómo financiar la cura del cáncer entonces? La realidad es que ingeniería financiera no está hecha sólo para los hedge funds, sino para usos mucho más potentes, como la cura del cáncer.

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<![CDATA[La supuesta mejor EPA desde el inicio de la crisis en tres gráficos]]>2013-07-31T06:00:00+02:002013-07-31T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-analisis-de-sintetia/2013-07-31/la-supuesta-mejor-epa-desde-el-inicio-de-la-crisis-en-tres-graficos_13806/http://www.elconfidencial.com/autores/j-garcia-a-fernandez-166/Imagine que le dicen que España no tiene desempleo. El número de parados es de cero. Tasa de paro igual a cero. Este sería, supuestamente, el mejor titular de la historia económica de nuestro país. Pero ese titular podría venir motivado por muchas posibilidades distintas, aunque 'jugaremos' con dos: una, que todo aquel que quiere trabajar en España, lo logra y, por tanto, que existe una 'demanda' de trabajo suficiente como para lograr este objetivo. O, dos, que como no existe demanda, como nadie contrata a nadie en España, los que se declaran como 'desempleados' dejan en masa de hacerlo.

Esto implica que cuando un encuestador del Instituto Nacional de Estadística pregunta “¿Está usted activamente buscando empleo?”, los seis millones de parados actuales le dirían: “No, porque no hay ninguna posibilidad de encontrarlo”. Esta segunda opción, de forma extrema y exagerada, permitiría tener un país sin parados. Dejo de estar parado para estar 'inactivo', para vivir en el 'subempleo' (empleos precarios y, normalmente, en la economía sumergida). 

La frontera entre lo que se considera que una persona está desempleada o inactiva es muy fina, al menos estadísticamente. Las expectativas de lograr empleo pueden hacer que haya más o menos personas buscándolo activamente. Por eso, centrarse exclusivamente en el desempleo a la hora de analizar los datos del mercado laboral nos puede conducir a errores de interpretación. La salud de un mercado laboral se mide con la ocupación, con el volumen de personas que se demandan, la tipología del empleo demandado y creado, la formación o cualidades que se requieren, el lugar, el sector, el momento. Sin un buen análisis del empleo, y no tanto del desempleo, no se puede conocer la realidad del mercado laboral.

 El pasado 25 de julio se publicaron los datos de la EPA del segundo trimestre de 2013. La interpretación por parte de muchos medios y del propio Ministro de Economía se centró en tres ideas fuerza: 1) se ha reducido el desempleo por debajo de los 6 millones de personas y se ha creado empleo de un trimestre a otro, 2) se estima un crecimiento del PIB, con estos indicadores, para el segundo trimestre del 0% y, por tanto, 3) estamos saliendo de la recesión económica. Algunos medios se atrevieron a tildar estos datos como la mejor EPA desde el inicio de la crisis. Está claro que el punto 1, se han bajado de los 6 millones de parados, es un hecho estadístico: poco hay que discutir. En cambio, decir que estamos saliendo de la recesión es muy aventurado, sobre todo en lo que a mercado de trabajo se refiere.

 La EPA que se acaba de publicar muestra seis ideas importantes:

 1.- La mayor caída del paro entre trimestres desde el inicio de la crisis. En el segundo trimestre de 2013 hay personas 225.000 desempleadas menos que en el trimestre anterior. Y este dato, efectivamente, es la mayor caída del paro (entre el trimestre I y II) desde el inicio de la crisis. 

 

2.- El paro aumentó en un 5% en el último año. Si comparamos el número de desempleados entre el segundo trimestre de 2013 y 2012 se observa que hoy hay 284.400 parados más en España. Por lo tanto, en términos anuales, es decir controlando los efectos “estacionales”, el mercado laboral español está peor en términos de desempleo. ¿Se imagina cómo sería el incremento del paro si añadimos los casi 110.000 inactivos más que se han generado en el último año?

 Se ha creado empleo neto en el último trimestre, pero temporal y de personas no asalariadas. En el segundo trimestre de 2013, respecto al primero, en España se han creado 149.100 empleos netos. La pregunta relevante es, ¿qué tipo de empleo?

 3.- En un trimestre se han creado 162.000 empleos con contratos temporales (¿será porque llega el verano?). En los últimos tres meses hay 37.000 personas más trabajando y que se definen como empresarios individuales o que trabajan por cuenta propia. Pero la noticia está en que se han destruido, en un trimestre, 50.000 empleos de asalariados con contratos indefinidos. Por lo tanto, prácticamente el empleo creado de un trimestre al siguiente es un empleo temporal.

 4.- El empleo creado en el último trimestre tiene un fin muy claro: servicios y turismo. De los 149.100 empleos creados en el segundo trimestre (respecto al primero), casi 155.000 lo han sido en el sector servicios, lo que quiere decir que se destruyó empleo en el resto de sectores.

 El empleo en servicios se localizó fundamentalmente en comunidades de alta especialización turística. Hay varias comunidades autónomas que en los 6 últimos años en las mismas fechas crean empleo en el sector servicios. A la cabeza Baleares y Andalucía, pero también la Comunidad Valenciana o Murcia. Estas comunidades en verano siempre son las responsables de un empujón del empleo de servicios. Y este año crearon ellas solas 125.000 empleos en el sector servicios (entre el segundo y el primer trimestre de 2013). Pero en el año 2012, en el mismo período, crearon casi 110.000 empleos, y en 2011 en torno a 103.000 empleos. Por lo tanto, no estamos ante un fenómeno nada extraño, más allá de un cambio de trimestre de invierno a otro que enlaza con el verano, y esto ha ocurrido así desde el 2008 (y antes) hasta hoy.

 5.- Hoy en España hay 633.000 empleos menos que hace un año. Al fijar nuestra atención a lo que ocurre en el segundo trimestre respecto al primero y en la caída del desempleo por debajo de los seis millones de personas, quizás se ha ocultado uno de los datos más preocupantes del mercado laboral español: la destrucción de empleo. Si se compara el segundo trimestre de 2013 con el de 2008, se observa que la crisis ha destruido 3,6 millones de empleos en España, casi el 18% de la fuerza laboral. La sangría laboral es realmente significativa porque en 2013 se ha destruido empleo a un ritmo muy superior al de 2010 y 2011 en las mismas fechas.

 

6.- Continúa la desindustrialización de España. Esta crisis comenzó con un fuerte ajuste en el sector de la construcción. De hecho, en la actualidad la construcción ha destruido el 65% de su empleo desde 2008, más de 1,6 millones de puestos de trabajo. El problema es que para amortiguar el pinchazo de la burbuja inmobiliaria se requiere de un tejido industrial y de servicios altamente innovadores y dinámicos que generen empleo, valorar añadido y posibilidades de crecimiento y generación de riqueza. En cambio, la industria española está sumida en un continuo reajuste. Se han destruido 1 de cada 3 empleos industriales españoles, un millón de empleos desde el año 2008.

Es difícil concluir con estos datos que estamos ante la mejor EPA desde el inicio de la crisis. Y eso que no hemos hablado del paro de larga duración, ni del problema del paro juvenil. Esta afirmación sólo se sustenta en algún indicador muy parcial de desempleo, pero no así en el empleo ni en la distribución de ese empleo por España, puesto que 15 de las 17 comunidades autónomas han destruido empleo en el último año. Quizás lo que habría que conectar es la publicación de la EPA con el último informe de COTEC sobre la situación de la ciencia y la tecnología en España. La conexión es realmente interesante.

 Sin entrar en más detalles, basta resaltar algunos datos. En España se destinan unos 440 euros por habitante a las actividades de Investigación y Desarrollo (I+D), ¿esto es mucho o poco? Pues son 617 euros menos por habitante que en Alemania, casi 1.000 euros menos por habitante que en Estados Unidos y vamos a quedarnos con que son 169 euros menos que la media de la Unión Europea de los 27. Pues bien, esa diferencia significa que cada año en España se deberían invertir unos 7.900 millones más de euros a actividades de I+D. Actualmente se invierten unos 14.100 millones de euros, así que habría que aumentar esa inversión en un 56% más cada año, sólo para converger con la UE de los 27. No sé si hará falta recordar la situación de la ciencia en España, y sus recortes públicos, para comprender que la apuesta de española no va por la I+D.

¿Y las empresas? Quizás interese ver una simple correlación estadística entre el gasto que las empresas hacen en I+D en España y la tasa de empleo en cada Comunidad Autónoma. 

Como ven las disparidades son muy notables, las empresas vascas, por ejemplo, invierten 19 veces más que las extremeñas, por habitante. Entre Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra se invierten 7 de cada 10 euros privados (empresariales) en I+D de España, cuando en estas comunidades residen el 35% de los españoles.

Por lo tanto, no sólo nuestros motores tienen menos aceite y combustible que los de las empresas europeas, sino que además hay una gran descompensación territorial, como existe en el empleo y en la tipología de actividad económica de España. Éste es uno de los problemas estructurales de nuestro país. Y es ahí donde deberían establecerse medidas contundentes para potenciar la actividad empresarial. Hasta que no se observe una creación neta de empleos de forma importante; empleos de alta cualificación que tiren del valor añadido de las empresas; hasta que no se consoliden de forma generaliza las mejoras de competitividad frente al exterior y hasta que no se apueste de forma decidida por la consolidación empresarial (no sólo por la creación sino porque las que se creen, crezcan, sobrevivan y creen riqueza) no se podrá decir que salimos de nuestra verdadera recesión.

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<![CDATA[¿Qué eres, Mariano, sino una vieja cansada?]]>2013-07-26T06:00:00+02:002013-07-26T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-26/que-eres-mariano-sino-una-vieja-cansada_12930/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Tierno y sensible, acomplejado por su físico enclenque y sus profundas y múltiples inseguridades,  profundamente alcoholizado, el poeta galés Dylan Thomas repetía a su primer amor, la escritora británica Pamela Hansford Johnson, los impublicables poemas que un amigo dedicaba a su "cerda", la patria: "¿Qué eres, Gales, sino una vieja puta cansada?".Los países, como las cerdas y como las personas, se agotan. Hoy España es un país tan cansado, tan exhausto, tan maltratado, que parece incapaz de reaccionar y levantarse. Los ciudadanos están llenos de dudas, de temores, de resquemor. La culpa es de la corrupción política, de la crisis económica, del deterioro ético y moral. La mala fortuna, en forma de accidente de tren, nos ha dado el golpe de gracia. No hay ideas, no hay líderes, no hay esperanza, no hay futuro."Las decisiones necesarias son las más difíciles de tomar", dijo el presidente del Gobierno en un desayuno informativo. Una frase hueca que venía a confirmar que nuestro líder de plasma necesita un empujoncito para tomar decisiones... "Es imperativo que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso", ordenó el Financial Times el pasado día 16 en un memorable editorial titulado "El venenoso escándalo de financiación irregular en España". Es la prensa internacional la que ha obligado a Rajoy a explicarse ante los españoles. La prensa española está desactivada. Recuerde la tomadura de pelo que supuso la comparecencia de Rajoy con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en la que el presidente del Gobierno se alió con ABC para no responder a la pregunta del millón, preparada por los periodistas presentes: "¿Por qué mantuvo el contacto con Luis Bárcenas, incluso dándole ánimos por SMS, después de saber que tenía 16 millones de euros en Suiza?".En estos momentos, el descrédito de Rajoy no conoce fronteras. Lidera un país en ruinas y un partido tan pringoso como una bayeta de cocina. El periodista Ciprion Baltoio, corresponsal extranjero de un canal rumano de televisión, le sorprendió el pasado día 22 durante la rueda de prensa ofrecida junto al primer ministro Victor Ponta  con esta pregunta: "Es para saber cuándo y cómo vas a responder a todas las acusaciones que vienen en el caso Bárcenas. ¿Enfrente del Parlamento, de un juez o en un discurso como el pasado febrero? Muchas gracias". El rostro del presidente, como el de un señor Potato de carne y hueso, se descompuso: borrado su inamovible ceño, se le desajustó la mandíbula, los ojos perdieron simetría, los labios se encogieron hasta desaparecer, las cejas se desmoronaron... Su invariable expresión de asombro se convirtió en caricatura.No queda nada del político que, exultante, saludaba desde el balcón de Génova la noche del 20 de noviembre de 2011.

El próximo jueves Rajoy comparecerá, por fin, en el Congreso. No lo hará a petición propia, como dice, sino arrastrado por las circunstancias, arrinconado por los escándalos, empujado por el descrédito internacional. Y lo hará sin haber pronunciado el nombre de su extesorero, intentando convertir un debate sobre corrupción en un monográfico sobre economía, cancelando la rueda de prensa sin límite de preguntas que siempre concedía antes de vacaciones. ¿Presenciaremos ese día el comienzo del final?

"Fui mortal hasta el último suspiro prolongado", escribió Dylan Thomas. Mariano Rajoy, como la tierra del poeta galés, ha perdido todo su lustre. Dilapidado el capital político, sin credibilidad, aislado y pusilánime, el presidente carece de liderazgo. Parece una vieja fulana cansada. Tanto mentir, tanto esquivar, tanto huir, han convertido a Rajoy en propietario de un edificio ruinoso que, cubierto de grietas y humedades, ya solo espera ser demolido. ¿Surgirá un nuevo líder de los escombros?

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<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_10887/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa...Pero, ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas...Insisto: ¿Periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

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<![CDATA[¿Se hace periodismo en el caso Bárcenas?]]>2013-07-19T06:00:00+02:002013-07-19T06:00:00+02:00http://blogs.elconfidencial.com/espana/a-quemarropa/2013-07-19/se-hace-periodismo-en-el-caso-barcenas_403735/http://www.elconfidencial.com/autores/javier-perez-de-albeniz-161/Las páginas de los periódicos aparecen, jornada tras jornada, repletas de información sobre el llamado caso Bárcenas. La trama de corrupción que rodea las finanzas del Partido Popular ocupa desde hace semanas todas las portadas, abre cada día los principales informativos de todos los medios de comunicación, genera toneladas de imágenes, de grabaciones, de debates, de análisis. En la calle no se habla de otra cosa... Pero ¿es periodismo la información sobre Bárcenas? Me refiero a la gran información, a los titulares explosivos, a esas exclusivas que presumen de ser capaces de derribar un Gobierno. Pues sí, es periodismo... pero quizá no tanto. O al menos no del modo tradicional. En ningún caso periodismo de investigación, ese género admirado, alabado e imprescindible reducido a la mínima expresión por sus altos costes. Con el caso Bárcenas se está generando mucha opinión, puesto que proporciona el relleno perfecto para columnas, post de todo tipo, tertulias y demás parientes del genero opinativo. Pero periodismo, auténtico periodismo, gran periodismo… Sólo en el caso de que la filtración sea considerada periodismo.

Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva Son Bárcenas y sus abogados, no los periodistas, quienes marcan los tiempos informativos, quienes idean los titulares, quienes diseñan las portadas. Aquí no ha habido unos Bernstein y Woodward, los héroes del Watergate, capaces de rastrear la podredumbre, levantar la noticia y, en una investigación periodística modélica, descubrir un entramado de corrupción y juego sucio. Aquí es el extesorero de Nixon el que levanta la tapa del retrete, y su abogado quien decide qué cabecera lucirá la próxima exclusiva. El medio afortunado pone su granito de arena y personaliza el soplo, seleccionando, elaborando y analizando los contenidos de la cloaca. El trabajo de los periodistas se limita a examinar esos documentos, desmenuzarlos, descubrir detalles, conectar informaciones y crear una narración coherente alrededor de los datos facilitados.No es de extrañar que, así las cosas, la información haya ido cambiando de barrio según los intereses puntuales de Bárcenas. El Mundo publicó el pasado 18 de enero que el extesorero del PP habría pagado sobresueldos en dinero negro a altos cargos de su partido. Bombazo. Sólo unos días después, el 31, fue El País quién abrió su portada con la supuesta contabilidad B que Bárcenas habría mantenido entre 1990 y 2009, papeles en los que aparece el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Y cuando parecía que el diario de Prisa controlaba el tema de moda con sus fotocopias, llegó Pedro J. y, en un alarde de habilidad, cintura y, reconozcámoslo, talento, vuelve a depositar el ascua junto a su sardina: publica su charla de cuatro horas con el extesorero, se convierte en coprotagonista de la noticia del momento y, más tarde, muestra los originales de la contabilidad. Su buen amigo Gómez de Liaño, actual abogado de Bárcenas, seguro que está al tanto de todos los detalles de estas exclusivas filtradas... Insisto: ¿periodismo? Bueno, quizá periodismo para el siglo XXI, un periodismo moderno a excelente relación calidad-precio. Periodismo de supervivencia, ese que cada vez invierte menos en corresponsales, en investigación, en verdaderos periodistas, y convierte a quienes disponen de documentos en la fuente de información perfecta. El ecosistema de los medios de comunicación ha cambiado: dicen que desde que surgió Wikileaks, como respuesta a la tibieza de la prensa con el desastre financiero, la información ha dejado de estar en manos de unos pocos. Debe de ser cierto: ahora se hace periodismo incluso desde Soto del Real.

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